{"id":64891,"date":"2026-03-11T00:47:57","date_gmt":"2026-03-10T23:47:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64891"},"modified":"2026-03-10T21:19:08","modified_gmt":"2026-03-10T20:19:08","slug":"mi-complice-1-el-origen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-complice-1-el-origen\/","title":{"rendered":"Mi c\u00f3mplice (1): El origen"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64891\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mucho antes de Laura, mucho antes de los protocolos refinados, las cuerdas, esposas y l\u00e1tigos, el poder era algo que yo sent\u00eda como un zumbido el\u00e9ctrico bajo la piel. No me era desconocido, pero no era el m\u00e1s avezado en dichas pr\u00e1cticas; m\u00e1s bien nunca tuve una compa\u00f1era que explotara esos deseos desaforados que ya aguardaban en m\u00ed. Esa compa\u00f1era lleg\u00f3 a la oficina un lunes por la ma\u00f1ana, con el nombre de Karen impreso en una tarjeta de identificaci\u00f3n y una mirada que, a su joven edad, ya sab\u00eda \u2014gracias a su belleza y carisma\u2014c\u00f3mo usar a su antojo a hombres y mujeres por igual.<\/p>\n<p>Nuestro primer encuentro fue un detonante que a\u00fan recuerdo con cierta emoci\u00f3n; no fue un flechazo rom\u00e1ntico, sino una explosi\u00f3n de egos y deseo evidente que con el pasar del tiempo nos cobr\u00f3 factura.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda veintis\u00e9is y Karen veinte. \u00c9ramos compa\u00f1eros, piezas de un mismo engranaje en el departamento de proyectos. Ella lleg\u00f3 con la energ\u00eda t\u00edpica de su edad, pero con una carencia de t\u00e9cnica propia de quien reci\u00e9n se gradu\u00f3, t\u00e9cnica que yo dominaba ya con naturalidad tras dos a\u00f1os en la empresa como consultor. No era su jefe, pero mi aire sobrado y la forma en que resolv\u00eda en diez minutos lo que a ella inicialmente le tomaba m\u00e1s tiempo la atrajeron hacia mi \u00f3rbita de inmediato. Yo no buscaba ense\u00f1arle con opulencia ni soberbia; mi gu\u00eda era despreocupada, casi indiferente, y fue precisamente ese desd\u00e9n por el esfuerzo lo que encendi\u00f3 la chispa.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n sexual no fue algo que creciera con los meses; fue una explosi\u00f3n instant\u00e1nea. Cada vez que me acercaba a su escritorio para revisar alguna documentaci\u00f3n, pod\u00eda sentir el calor que emanaba de su cuerpo. Ella no se intimidaba ante mi presencia, pero su respiraci\u00f3n se volv\u00eda m\u00e1s profunda cada vez que yo, con esa seguridad serena que tanto la irritaba y la excitaba a la vez, se\u00f1alaba un error con el dedo sin siquiera mirarla.<\/p>\n<p>El primer quiebre ocurri\u00f3 una tarde de lluvia, cuando nos quedamos solos terminando una entrega urgente.<\/p>\n<p>\u2014Karen, esta prueba est\u00e1 err\u00f3nea \u2014dije, deslizando mis dedos sobre la laptop mientras me apoyaba de lado, con la mano en el bolsillo\u2014. Te falta analizar estos flujos.<\/p>\n<p>Me par\u00e9 detr\u00e1s de ella. No como un superior que vigila, sino como alguien que conoce el final del camino. Pod\u00eda oler su perfume, una mezcla de vainilla y algo mucho m\u00e1s carnal. Vi c\u00f3mo su espalda se tensaba bajo la luz blanca de los fluorescentes y se erizaban sus brazos.<\/p>\n<p>\u2014Ens\u00e9\u00f1ame entonces, Joel \u2014desafi\u00f3 ella, gir\u00e1ndose en la silla. Su altaner\u00eda, propia de su forma de ser, me molestaba y enloquec\u00eda a la misma vez. Sus ojos estaban cargados de un hambre que no ped\u00eda permiso, una mezcla de frustraci\u00f3n profesional y un deseo que la desbordaba\u2014. Si eres tan sobrado, mu\u00e9strame c\u00f3mo se hace.<\/p>\n<p>No respond\u00ed con palabras. Mi silencio fue mi primera orden. Tom\u00e9 la silla y la gir\u00e9 hacia la pantalla y, como intentando abrazarla, empec\u00e9 a teclear.<\/p>\n<p>\u2014Mira el flujo que te compart\u00ed en el correo, Karen \u2014dije entre excitado y fastidiado.<\/p>\n<p>La adrenalina de estar en aquel lugar, con la posibilidad de que el guardia de seguridad doblara la esquina en cualquier momento&#8230; Karen, sin pensarlo un segundo m\u00e1s, se gir\u00f3 y me bes\u00f3 como si se le fuera la vida en ese acto peligroso. La sub\u00ed al escritorio de metal, apartando cuantas cosas estuvieran al alcance de mi mano con un movimiento seco. All\u00ed, entre las sombras de las computadoras apagadas, nuestros roles surgieron de la nada, como si siempre hubieran estado ah\u00ed esperando ser reclamados. Ella no necesitaba un compa\u00f1ero; necesitaba un due\u00f1o, y mi seguridad le dio el permiso que buscaba para soltar las riendas.<\/p>\n<p>Luego de casi comernos nuestras bocas, mis manos fueron directamente a su blusa, algo inherente a su ya pulcro uniforme semiformal, abri\u00e9ndolo de par en par sin importar que dos botones salieran volando por la oficina. All\u00ed pude ver sus preciosos senos, a\u00fan m\u00e1s grandes de lo que hab\u00eda imaginado durante d\u00edas atr\u00e1s luego de alguna atrevida y conveniente inclinaci\u00f3n que, posteriormente ella me coment\u00f3, los hac\u00eda a prop\u00f3sito. Tapados solamente por un brasier de encaje que, si bien era elegante, no dejaba de ser sensual, estos luchaban por salir de su prisi\u00f3n y yo, sin dudarlo, los liber\u00e9 y me dediqu\u00e9 a besarlos, lamerlos y chuparlos como nunca antes lo hab\u00eda hecho con nadie.<\/p>\n<p>Ella no se qued\u00f3 atr\u00e1s y, antes de yo haber quitado la parte superior de su ropa, ya hab\u00eda desabrochado mi pantal\u00f3n y sacado mi pene por encima del b\u00f3xer; me masturbaba fren\u00e9tica con una de sus manos, mientras la otra me tomaba de la cintura para acercarme m\u00e1s a ella. Nuestra respiraci\u00f3n se intensificaba a cada segundo. Las ganas que nos ten\u00edamos por fin iban a ser satisfechas.<\/p>\n<p>Pero no dur\u00f3 mucho m\u00e1s. Escuchamos c\u00f3mo la puerta exterior se abr\u00eda, acabando tajantemente con nuestras caricias. Tan r\u00e1pido como pude me acomod\u00e9 el pantal\u00f3n y Karen fue directo al ba\u00f1o de mujeres que, para nuestro alivio, quedaba a pocos metros de la mesa. Era su jefa que, con sobrada apat\u00eda, pregunt\u00f3 por ella y yo, indiferente, se\u00f1al\u00e9 hacia mi derecha. Tras un minuto o dos, por fin sali\u00f3 de la oficina con unos papeles, dici\u00e9ndome que no pod\u00edamos quedarnos hasta tarde y que le avisara a Karen lo mismo.<\/p>\n<p>Tras cerrar la puerta me apresur\u00e9 al ba\u00f1o y la cara de mi c\u00f3mplice de oficina era un poema. Una risa nerviosa empez\u00f3 a gesticular; yo desde la puerta le alcanc\u00e9 su blazer, previniendo que no pod\u00eda (al menos por esa noche) ajustarse su camisa.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que irnos, preciosa, pero la noche a\u00fan no acaba \u2014dije se\u00f1al\u00e1ndole mi entrepierna.<\/p>\n<p>No me reconocer\u00edan; nunca fui tan lanzado con una chica, pero ella sacaba lo peor de m\u00ed (\u00bfo lo mejor?). Esa noche, despu\u00e9s de salir de \u201ctrabajar\u201d, terminamos en un motel a unos 15 minutos de all\u00ed. Un lugar de ne\u00f3n rojo y s\u00e1banas que ol\u00edan a detergente industrial.<\/p>\n<p>Fue en la habitaci\u00f3n 402 donde la paridad laboral se convirti\u00f3 en una jerarqu\u00eda absoluta. Karen se desnud\u00f3 con una urgencia febril, pero yo me tom\u00e9 mi tiempo, observ\u00e1ndola desde el rinc\u00f3n de la tenue habitaci\u00f3n con esa misma mirada &#8220;sobrada&#8221; que usaba en el trabajo. Esa calma la desesperaba.<\/p>\n<p>\u2014Ven aqu\u00ed \u2014orden\u00e9.<\/p>\n<p>Ella camin\u00f3 hacia m\u00ed y, antes de que pudiera decir nada, la obligu\u00e9 a ponerse de rodillas. No hubo manuales, no hubo charlas previas sobre roles. Fue una transici\u00f3n natural: en el trabajo yo era su gu\u00eda, aqu\u00ed yo era su due\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014En la oficina eres brillante, Karen. Pero aqu\u00ed, eres m\u00eda. Y vas a aprender a disfrutar de no tener que pensar en nada m\u00e1s que en mi voz.<\/p>\n<p>El sexo fue una batalla donde ella buscaba su propio colapso. La adrenalina de lo prohibido en el trabajo se traslad\u00f3 a la cama del motel en forma de una entrega feroz. Mi mano impact\u00f3 contra su piel con la misma seguridad con la que correg\u00eda sus documentos, y cada marca que dejaba era un sello de propiedad que ella aceptaba con gemidos que se ahogaban contra la almohada. Cambi\u00e1bamos de posici\u00f3n como si nos conoci\u00e9ramos de a\u00f1os; nuestra respiraci\u00f3n se hab\u00eda sincronizado desde el primer minuto y sab\u00edamos exactamente qu\u00e9 socavaba lo m\u00e1s oscuro y salvaje del otro con caricias y movimientos acompasados.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos embelesados con la uni\u00f3n de nuestros cuerpos; no sent\u00edamos el pudor casi obligado del primer encuentro sexual que tiene la mayor\u00eda de personas. Entraba y sal\u00eda de ella tan r\u00e1pido como me suplicaba; las palabras de dominio que sal\u00edan de mi boca de tanto en tanto la hac\u00edan tener un orgasmo tras otro, hasta que terminamos rendidos en el sof\u00e1, casi sin respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s adictivo era el d\u00eda despu\u00e9s. Verla sentada en las reuniones, impecable, discutiendo presupuestos con los directivos, mientras yo la observaba desde mi sitio con una sonrisa apenas perceptible. Ella sab\u00eda que bajo su ropa de oficina llevaba las marcas de mis dedos. Sab\u00eda que, aunque para el mundo \u00e9ramos iguales, en la oscuridad ella se arrodillaba ante mi gu\u00eda. A veces, y muy disimuladamente, abr\u00eda un poco sus piernas para que yo tuviera una visi\u00f3n casi perfecta de sus muslos y su vagina, humedecida por su descaro y mi complicidad.<\/p>\n<p>Esa dualidad, el secreto compartido y la tensi\u00f3n de ser descubiertos, ciment\u00f3 un v\u00ednculo que ninguna otra mujer podr\u00eda romper. Karen no era solo una amante; era mi espejo. Alguien que entend\u00eda que el verdadero poder no se ostenta con un cargo, sino con la capacidad de hacer que el otro desee, por encima de todo, perder su libertad.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64891\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64891\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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