{"id":64903,"date":"2026-03-12T00:19:44","date_gmt":"2026-03-11T23:19:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64903"},"modified":"2026-03-11T19:04:52","modified_gmt":"2026-03-11T18:04:52","slug":"en-sus-brazos-esta-mi-paz-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/en-sus-brazos-esta-mi-paz-1\/","title":{"rendered":"En sus brazos est\u00e1 mi paz (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64903\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es una obra de semi-ficci\u00f3n. Algunos nombres, personajes, empresas, organizaciones, lugares, acontecimientos y hechos que aparecen en la misma fueron modificados por la autora en el uso de su libertad literaria.<\/p>\n<p>Era una noche fr\u00eda de noviembre, cuando el oto\u00f1o ya se desped\u00eda y el invierno empezaba a morder con sus colmillos helados. Acababa de alimentar y arrullar a nuestra segunda bendici\u00f3n \u2014la \u201cprimera\u201d de Mi Mor, aunque no lo fuera del todo, esa es otra historia para otro momento\u2014. La peque\u00f1a hab\u00eda estado inquieta, llorando por hambre, y yo la hab\u00eda mecido en mis brazos durante casi una hora, sintiendo su cuerpecito c\u00e1lido contra mi pecho, su boquita succionando con fuerza mientras la leche flu\u00eda de mis pezones.<\/p>\n<p>Finalmente se hab\u00eda dormido con esa respiraci\u00f3n suave y r\u00edtmica que me llenaba el pecho de amor cada vez que la escuchaba, su cabecita apoyada en mi hombro, un hilito de leche brillando a\u00fan en la comisura de su boca. La hab\u00eda dejado en la cuna con cuidado, cubri\u00e9ndola con la mantita de lana que Mi Mor hab\u00eda comprado con amor de \u201cpadre\u201d, verificando que el monitor estuviera activado y cerrando la puerta de su cuarto sin hacer ruido.<\/p>\n<p>Ahora la casa estaba en silencio. La mayor de mis bendiciones \u2014de mi matrimonio anterior con Mi Rey\u2014 dorm\u00eda en su cuarto. Mi Mor y yo est\u00e1bamos solos en nuestra alcoba, la luz tenue de la l\u00e1mpara de mesa proyectando sombras suaves en las paredes, la ventana entreabierta dejando entrar una brisa fr\u00eda que ol\u00eda a tierra mojada y hojas secas. El aire acondicionado estaba apagado; prefer\u00edamos la frescura natural de la noche.<\/p>\n<p>Estaba en plena lactancia, ese per\u00edodo m\u00e1gico y agotador donde mi cuerpo no era del todo m\u00edo, sino compartido con esa peque\u00f1a vida que hab\u00eda tra\u00eddo al mundo. Mis pechos estaban llenos, pesados, sensibles al roce m\u00e1s leve; acababa de alimentarla, as\u00ed que a\u00fan goteaban un poco, dejando peque\u00f1as manchas h\u00famedas en el top de tirantes que llevaba debajo de la bata. La blusita de tela ligera y suave, con tirantes finos que se deslizaban por mis hombros, dejaba ver la curva superior de mis pechos.<\/p>\n<p>Encima llevaba la bata afelpada de leopardo con capucha y orejitas, c\u00e1lida y juguetona, que ca\u00eda con gracia sobre mi cuerpo, abri\u00e9ndose sutilmente al moverme y dejando entrever el top y el short satinado que abrazaba mis caderas, m\u00e1s anchas ahora por el embarazo. La tela afelpada rozaba mi piel con suavidad, el estampado animal d\u00e1ndome un toque salvaje pero tierno. Mi cabello suelto y ondulado naturalmente, ca\u00eda revuelto sobre los hombros; algunos mechones se pegaban a mi nuca y sienes por el sudor que el fr\u00edo nocturno no hab\u00eda borrado del todo.<\/p>\n<p>El collar sencillo de cadena fina con el colgante peque\u00f1o \u2014regalo de Mi Mor cuando se enter\u00f3 que esperaba a \u201csu\u201d bendici\u00f3n\u2014 descansaba en mi pecho. El anillo de matrimonio delgado segu\u00eda en mi dedo anular, un recordatorio constante de esta nueva oportunidad de vida que hab\u00eda elegido, llena de dulzura y estabilidad, lejos de la tormenta que fue Mi Rey.<\/p>\n<p>Pero en noches como esta, cuando el cuerpo me reclamaba caricias, no pod\u00eda evitar que los recuerdos se colaran como intrusos: cuando mi piel hab\u00eda conocido toques variados, experiencias que me hab\u00edan hecho vibrar en formas que Mi Mor, con su ternura, nunca podr\u00eda replicar, aunque su amor me anclara como nada m\u00e1s lo hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>No pod\u00eda dormir. El cansancio de la lactancia me agotaba durante el d\u00eda \u2014levantarme cada tres horas para alimentar a la beb\u00e9, el cuerpo a\u00fan en recuperaci\u00f3n por el parto, las hormonas revoloteando como mariposas locas en mi vientre\u2014, pero por la noche me dejaba inquieta, con un deseo constante que solo una madre reci\u00e9n parida entiende: el cuerpo transformado, sensible en lugares nuevos, hambriento de caricias que me recordaran que era mujer, no solo madre.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 al borde de la cama king, sintiendo el colch\u00f3n hundirse bajo mi peso, la s\u00e1bana de algod\u00f3n rozando mis piernas desnudas y enviando un cosquilleo sutil por mi piel. La bata afelpada se abri\u00f3 ligeramente al sentarme, dejando que la tela suave rozara mis muslos, el encaje del top vi\u00e9ndose sutilmente bajo la luz tenue. El short satinado se pegaba un poco a mis caderas, brillando suavemente con el movimiento. El olor a beb\u00e9 \u2014esa mezcla dulce de leche materna y talco\u2014 a\u00fan flotaba alrededor de mi cuerpo, pegado a mi piel, a mi cabello, a la bata que se adher\u00eda ligeramente a mis curvas. El aroma de la leche a\u00fan estaba presente, dulce y c\u00e1lido, y el recuerdo de su boquita succionando me hac\u00eda sentir llena de vida\u2026 y de deseo.<\/p>\n<p>Me toqu\u00e9 sutilmente el pecho con la yema de los dedos, sintiendo la sensibilidad de los pezones, la leche que amenazaba con salir de nuevo. Me mov\u00ed inquieta en la cama, la s\u00e1bana rozando mis muslos, la bata abri\u00e9ndose un poco m\u00e1s, la brisa fr\u00eda col\u00e1ndose y erizando mi piel. Respir\u00e9 profundo, el pecho subiendo y bajando con fuerza.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a Mi Mor, que dorm\u00eda a mi lado con esa paz que siempre tiene, como si el mundo entero pudiera desmoronarse y \u00e9l seguir\u00eda respirando tranquilo. Su espalda estrecha, apenas marcada por el vello suave que tanto me gusta acariciar cuando estamos abrazados, sub\u00eda y bajaba con una respiraci\u00f3n lenta y regular. El cabello revuelto contra la almohada, algunos mechones cayendo sobre su frente, le daba un aire casi infantil en el sue\u00f1o. Sent\u00ed una oleada de amor tan grande que me apret\u00f3 el pecho, mezclada con esa nostalgia sutil que a veces me invad\u00eda sin aviso, como una brisa fr\u00eda que se cuela por la ventana entreabierta.<\/p>\n<p>Mi Mor era tan diferente a todos los dem\u00e1s. Mi ex y los que estuvieron antes y despu\u00e9s hab\u00edan sido huracanes: sexo salvaje, rudo, dominante, con vergas que me llenaban hasta el l\u00edmite, me hac\u00edan gritar hasta quedarme sin voz y me dejaban el cuerpo temblando por d\u00edas. Cada encuentro era una tormenta que me arrasaba, me hac\u00eda sentir viva, deseada, rota y reconstruida al mismo tiempo. Pero con ellos tambi\u00e9n ven\u00eda el vac\u00edo despu\u00e9s del fuego.<\/p>\n<p>Mi Mor, en cambio, era un puerto seguro: d\u00f3cil, meloso en lo cotidiano \u2014nunca discut\u00eda por nada, siempre ced\u00eda con una sonrisa, me dejaba decidir todo, desde el color de las cortinas hasta el plan del fin de semana\u2014, excepto cuando se trataba de mi arreglo personal. Ah\u00ed siempre buscaba mi lado m\u00e1s exhibicionista, me animaba a ponerme esa falda que marcaba mis caderas o ese escote que dejaba ver justo lo necesario. \u201cBebecita, eres tan hermosa\u2026 deber\u00edas lucirte m\u00e1s\u2026 me encanta cuando otros hombres te miran, porque s\u00e9 que al final vuelves conmigo\u201d, me dec\u00eda con esa voz suave y temblorosa que me derrite.<\/p>\n<p>Y yo lo hac\u00eda, porque me gustaba ver c\u00f3mo se le iluminaban los ojos al imaginar las miradas ajenas, c\u00f3mo su deseo se encend\u00eda sabiendo que era \u00e9l quien me ten\u00eda al final de la noche.<\/p>\n<p>En la cama siempre era un hombre devoto, entregado a mi placer como si su \u00fanica misi\u00f3n en la vida fuera hacerme sentir reina. No ten\u00eda esa rudeza animal que a veces extra\u00f1aba, ni esa talla imponente que me estimulaba hasta el fondo; que en momentos como este, cuando el cuerpo me reclamaba con urgencia y la nostalgia por esa rudeza pasada se colaba sin permiso, me preguntaba si alguna vez podr\u00eda tenerlo todo: la fuerza bruta que me hac\u00eda perder el control y la dulzura que me hac\u00eda sentir amada sin condiciones.<\/p>\n<p>Mi Mor no me llenaba como ellos \u2014su talla era m\u00e1s peque\u00f1a, delgada, perfecta para caricias tiernas pero nunca para esa plenitud absoluta que me dejaba temblando\u2014, y yo aparentaba placer en la penetraci\u00f3n para no herirlo, le dec\u00eda \u201cme encanta, me duele rico, me llenas todo, es del tama\u00f1o perfecto para m\u00ed\u201d, aunque en mi mente sab\u00eda que no llegaba al mismo l\u00edmite.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00e9l me daba algo que ninguno de aquellos huracanes pudo: entrega total, adoraci\u00f3n sin fin, la certeza de que, pase lo que pase, \u00e9l estar\u00eda ah\u00ed, bes\u00e1ndome los pies si se lo ped\u00eda.<\/p>\n<p>Durante el noviazgo, cuando a\u00fan est\u00e1bamos construyendo confianza, fui sincera con \u00e9l. Una noche, durante las caricias en el sof\u00e1, me pregunt\u00f3 sobre mi pasado, y le cont\u00e9 con detalle: cu\u00e1ntos hombres hab\u00edan pasado por mi cama antes, durante y despu\u00e9s de mi primer matrimonio, en qu\u00e9 circunstancias, c\u00f3mo me hab\u00edan hecho sentir, qu\u00e9 me hab\u00edan dado f\u00edsicamente. No lo hice para herirlo; lo hice para que supiera qui\u00e9n era yo, con mis cicatrices y mis deseos.<\/p>\n<p>Esperaba que se alejara, pero Mi Mor solo me mir\u00f3 con esos ojos dulces y temblorosos, me tom\u00f3 la mano y me dijo: \u201cBebecita\u2026 gracias por cont\u00e1rmelo. Me duele saber que otros te lastimaron as\u00ed, pero tambi\u00e9n me alegra y enciende saberte deseada por tantos\u2026 porque al final est\u00e1s aqu\u00ed, conmigo. Y yo te voy a dar lo que nadie m\u00e1s pudo: amor sin condiciones\u201d.<\/p>\n<p>Desde entonces, esa confesi\u00f3n se qued\u00f3 entre nosotros como un secreto compartido que lo hac\u00eda m\u00e1s devoto, m\u00e1s entregado, m\u00e1s entusiasmado por la idea de que otros me hubieran querido, pero que yo lo hab\u00eda elegido a \u00e9l.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 despacio, pas\u00e9 la mano por su pecho desnudo, sent\u00ed la piel suave bajo mis dedos, el vello ligero que me gustaba rozar. Su pulso se aceler\u00f3 sutilmente. Susurr\u00e9 contra su o\u00eddo, mi voz ronca y respirada, con ese acento que sale cuando estoy excitada:<\/p>\n<p>\u201cMor\u2026 \u00bfest\u00e1s despierto?\u201d<\/p>\n<p>Se movi\u00f3 un poco, abri\u00f3 los ojos somnolientos y sonri\u00f3 con esa dulzura que me derrite.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 pasa, bebecita? \u00bfNecesitas ayuda con la bendici\u00f3n?\u201d<\/p>\n<p>Negu\u00e9 con la cabeza, mordi\u00e9ndome el labio. Me acerqu\u00e9 m\u00e1s, bes\u00e9 su cuello despacio, sent\u00ed su pulso acelerarse bajo mis labios.<\/p>\n<p>\u201cNo\u2026 es que te extra\u00f1o\u2026 te extra\u00f1o dentro de m\u00ed. Quiero que me hagas sentir tuya\u2026 a tu manera.\u201d<\/p>\n<p>\u00c9l suspir\u00f3, una mezcla de ternura y deseo. Me abraz\u00f3 fuerte, me bes\u00f3 profundo, lento, con esa lengua suave que sabe exactamente d\u00f3nde tocarme.<\/p>\n<p>\u201cTe amo tanto, bebecita\u2026 d\u00e9jame cuidarte. D\u00e9jame adorarte.\u201d<\/p>\n<p>Sus palabras me envolvieron como una manta c\u00e1lida. Me bes\u00f3 profundo, lento, con esa lengua suave sin apresurarse. Su beso era tierno desde el principio: respiraciones sincronizadas, labios que se rozaban sin prisa, lengua que exploraba la m\u00eda con reverencia, como si estuviera saboreando el momento en lugar de conquistarlo. Sent\u00ed su calor contra mi boca, el sabor suave de su saliva mezclada con la m\u00eda, el leve aroma a jab\u00f3n fresco que siempre llevaba en la piel despu\u00e9s de la ducha nocturna. Mi lengua respondi\u00f3 despacio, ronca y respirada, dejando escapar un gemido bajo que vibr\u00f3 entre nosotros.<\/p>\n<p>Me mov\u00ed con cuidado, subi\u00e9ndome encima de \u00e9l sin romper el beso. La bata afelpada de leopardo se abri\u00f3 un poco m\u00e1s, la capucha cayendo hacia atr\u00e1s y dejando mi cabello revuelto libre. El top de algod\u00f3n fino se peg\u00f3 ligeramente a mis pechos llenos, los tirantes desliz\u00e1ndose un poco por mis hombros, la tela rozando mis pezones sensibles y haciendo que una gota de leche se escapara, c\u00e1lida y dulce. Mi Mor lo sinti\u00f3, su mano subi\u00f3 temblorosa por mi espalda, deteni\u00e9ndose en la nuca para sostenerme con ternura. Era puro sometimiento amoroso: cuerpo relajado debajo de m\u00ed, manos temblorosas en mis caderas, ojos cerrados en devoci\u00f3n, respirando profundo para sincronizarse conmigo.<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 eres tan hermosa\u2026 tan m\u00eda\u2026\u201d<\/p>\n<p>Su voz era un susurro ronco contra mis labios, cargada de esa dulzura melosa que me derrite. Siempre me dice eso, siempre insiste en mi belleza, en que deber\u00eda lucirme m\u00e1s, en que le encanta c\u00f3mo otros hombres me miran. \u201cDeber\u00edas ponerte esa blusa que marca tus curvas\u2026 me excita saber que te desean, pero que al final eres m\u00eda\u201d, me hab\u00eda dicho hace unos d\u00edas, y yo hab\u00eda sonre\u00eddo, sintiendo ese morbo sutil que \u00e9l despertaba sin saberlo del todo.<\/p>\n<p>Me separ\u00e9 un poco del beso, mir\u00e1ndolo a los ojos. La luz tenue de la l\u00e1mpara de mesa iluminaba su rostro somnoliento pero lleno de amor, sus ojos brillando con esa devoci\u00f3n que nunca pide nada a cambio. Apoy\u00e9 las manos en su pecho, sintiendo el latido acelerado de su coraz\u00f3n bajo mis palmas, el vello ligero rozando mis dedos. Mis pechos se balancearon ligeramente al inclinarme, una gota de leche mojando la tela de mi top. \u00c9l la vio, sonri\u00f3 con ternura y levant\u00f3 una mano temblorosa para rozar el pez\u00f3n con la yema del dedo, recogiendo la humedad de la gota y llev\u00e1ndosela a los labios. La prob\u00f3 despacio, gimiendo bajito, como si fuera el sabor m\u00e1s delicioso del mundo.<\/p>\n<p>\u201cSabes a vida\u2026 bebecita, eres una maravilla.\u201d<\/p>\n<p>Sus palabras me hicieron jadear. Me inclin\u00e9 de nuevo, bes\u00e1ndolo profundo, sintiendo el sabor de mi leche en su lengua. Nuestras respiraciones se sincronizaron: profundas, lentas, conscientes. Era tierno sin que lo llam\u00e1ramos as\u00ed: energ\u00eda circulando entre nosotros, toques que no buscaban cl\u00edmax inmediato, sino conexi\u00f3n. Mis caderas se movieron instintivamente sobre las suyas, rozando su erecci\u00f3n creciente bajo la s\u00e1bana. \u00c9l gimi\u00f3 contra mi boca, sus manos temblorosas subiendo por mis costados, rozando la tela afelpada de la bata, luego la tela del top, deteni\u00e9ndose justo debajo de mis pechos sin apretar, solo acariciando con reverencia.<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 d\u00e9jame quitarte esto\u2026 quiero verte, quiero adorarte\u2026\u201d<\/p>\n<p>Su voz era un susurro tembloroso, cargada de deseo y ternura. Sus manos subieron despacio, dedos rozando la orilla del top, subi\u00e9ndolo con cuidado por mis senos. La tela se desliz\u00f3, exponiendo mis pechos llenos, la piel sensible brillando bajo la luz tenue, una gota de leche colgando del pez\u00f3n izquierdo. \u00c9l se incorpor\u00f3 un poco, apoy\u00e1ndose en los codos, y acerc\u00f3 la boca a mi pecho con devoci\u00f3n absoluta. Su lengua sali\u00f3 primero, lamiendo la gota con lentitud, luego rode\u00f3 el pez\u00f3n en c\u00edrculos suaves, succionando con cuidado para no lastimar. Sent\u00ed la leche fluir, c\u00e1lida y dulce, llenando su boca. Gem\u00ed bajito, mi voz ronca y respirada rompi\u00e9ndose en un \u201cs\u00ed\u2026 as\u00ed\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Sus manos temblorosas bajaron por mi cintura, rozando la bata afelpada, luego el short satinado. Lo baj\u00f3 despacio, dejando que la tela suave se deslizara por mis caderas, exponiendo mi cuquita ya h\u00fameda y sensible. El short cay\u00f3 al piso con un sonido suave. \u00c9l me mir\u00f3 desde abajo, ojos llenos de adoraci\u00f3n, y susurr\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 eres tan hermosa\u2026 tan perfecta\u2026 me encanta verte as\u00ed, toda m\u00eda\u2026 otros te miran, que desean lo que yo tengo\u2026\u201d<\/p>\n<p>Sus palabras me encendieron m\u00e1s. Me separ\u00e9 despacio de su boca, mi cuerpo temblaba ligeramente por los besos y las caricias previas, el top ya enrollado y recogido sobre mis senos, los tirantes ca\u00eddos por mis brazos, la tela arrugada dejando mis pechos llenos completamente expuestos. La leche goteaba despacio de un pez\u00f3n, una gota c\u00e1lida resbalando por la curva y cayendo sobre su pecho. La bata afelpada de leopardo segu\u00eda abierta, detenida \u00fanicamente por mis brazos doblados, la capucha ca\u00edda hacia atr\u00e1s y el estampado animal contrastando con mi piel bajo la luz tenue.<\/p>\n<p>Me mov\u00ed con cuidado, apoyando las manos en su pecho para levantarme un poco. Mi cuquita roz\u00f3 su vientre una \u00faltima vez, dejando un rastro h\u00famedo y brillante. Deslic\u00e9 las rodillas hacia atr\u00e1s, bajando despacio hasta acostarme boca arriba en la cama. La s\u00e1bana de algod\u00f3n se arrug\u00f3 bajo mi espalda, fresca al principio pero calent\u00e1ndose r\u00e1pidamente con mi cuerpo. La bata afelpada se extendi\u00f3 debajo de m\u00ed como una capa suave y c\u00e1lida, abri\u00e9ndose por completo al recostarme, los bordes rozando mis costados y caderas, la capucha quedando torcida a un lado de la almohada.<\/p>\n<p>No me la quit\u00e9 del todo \u2014me gustaba sentir su textura afelpada contra mi piel, ese contraste entre lo salvaje del estampado y la ternura del momento\u2014. Mis piernas se abrieron instintivamente, rodillas flexionadas, pies apoyados en la s\u00e1bana, el short satinado ya olvidado en el piso junto a la cama.<\/p>\n<p>Mi Mor me mir\u00f3, ojos llenos de adoraci\u00f3n. Se incorpor\u00f3 despacio, apoy\u00e1ndose primero en los codos, luego en las rodillas. Era puro respeto y deseo: movimientos lentos, sin prisa, como si temiera romper algo sagrado. Se coloc\u00f3 entre mis piernas abiertas, arrodill\u00e1ndose con cuidado, sus manos temblorosas rozando primero mis tobillos, subiendo por mis pantorrillas con caricias suaves, deteni\u00e9ndose en la parte interna de mis rodillas para abrirlas un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mi cuquita ya palpitaba de anticipaci\u00f3n cuando su aliento caliente roz\u00f3 mis pliegues por primera vez esa noche. Estaba boca arriba en la cama. Mis piernas abiertas, rodillas flexionadas, pies apoyados en la s\u00e1bana, temblaban sutilmente por la mezcla de fr\u00edo de la brisa nocturna y el calor que sub\u00eda desde mi vientre. La luz tenue de la l\u00e1mpara de mesa proyectaba sombras suaves en mis muslos internos, en la curva de mis caderas m\u00e1s anchas ahora por el embarazo, y en los pechos que se elevaban y bajaban con cada respiraci\u00f3n profunda, mi piel brillando ligeramente por el sudor que empezaba a formarse en la clav\u00edcula y el valle entre mis senos.<\/p>\n<p>Sent\u00ed su aliento c\u00e1lido y h\u00famedo contra mi cuquita, un contraste delicioso con la brisa fr\u00eda que entraba por la ventana entreabierta y rozaba mis pliegues expuestos. El olor a excitaci\u00f3n ya empezaba a llenar el aire entre nosotros, dulce y almizclado, mezclado con el aroma fresco de su jab\u00f3n que siempre llevaba en la piel y el dulzor persistente de la leche materna que a\u00fan goteaba despacio de mis pezones y resbalaba por mis costados, dejando rastros c\u00e1lidos y pegajosos que se enfriaban al contacto con el aire.<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 d\u00e9jame adorarte\u2026 d\u00e9jame saborearte como te mereces\u2026\u201d<\/p>\n<p>Su voz era un murmullo ronco, tembloroso de emoci\u00f3n. Baj\u00f3 la cabeza despacio, nariz rozando la piel sensible del interior de mi muslo, labios rozando mis pliegues hinchados antes de que su lengua saliera. El primer contacto fue ligero, casi t\u00edmido: la punta de su lengua rozando mi cl\u00edtoris en un c\u00edrculo lento, apenas presionando, explorando con cuidado. La textura \u00e1spera de su lengua contra mi piel sensible me hizo arquear la espalda ligeramente, las manos agarrando las s\u00e1banas con fuerza, u\u00f1as clav\u00e1ndose en la tela. La bata afelpada se arrug\u00f3 bajo mi espalda, el estampado animal rozando mis costados con cada movimiento. Mis piernas temblaron, rodillas abri\u00e9ndose m\u00e1s, pies desliz\u00e1ndose un poco en la s\u00e1bana, dedos curv\u00e1ndose por el placer.<\/p>\n<p>Gem\u00ed bajito, mi voz grave y respirada rompi\u00e9ndose en un \u201cs\u00ed\u2026 asiiii\u00ed\u2026\u201d, alargando la vocal como siempre me pasa cuando el placer me empieza a subir por la espina. Pens\u00e9 en lo mucho que lo amaba en ese momento. Su devoci\u00f3n compensaba todo: la falta de rudeza, la talla peque\u00f1a y delgada que nunca me llenaba hasta el l\u00edmite como lo hab\u00edan hecho otros. Mi Mor no era un hurac\u00e1n; era un r\u00edo tranquilo que me llevaba despacio al \u00e9xtasis. Y aunque a veces la nostalgia me apremiaba a mi cuquita \u2014manos fuertes agarr\u00e1ndome las caderas, vergas gruesas empujando sin piedad, orgasmos que me dejaban sin aliento\u2014, con Mi Mor sent\u00eda algo m\u00e1s profundo: seguridad, entrega, adoraci\u00f3n sin condiciones. \u00c9l me hac\u00eda sentir valiosa. Y eso, en noches como esta, me bastaba para sentirme completa.<\/p>\n<p>Su lengua empez\u00f3 a trazar c\u00edrculos m\u00e1s amplios, lentos, conscientes, alrededor de mi cl\u00edtoris hinchado. Cada pasada era una caricia deliberada, la punta presionando justo donde m\u00e1s lo necesitaba, luego alisando con la parte plana para prolongar la sensaci\u00f3n. La textura \u00e1spera de su lengua contrastaba con la suavidad h\u00fameda de mis pliegues, enviando ondas de placer que sub\u00edan por mi espina y se concentraban en mi vientre.<\/p>\n<p>Sent\u00ed la humedad aumentar, jugos fluyendo despacio, c\u00e1lidos y pegajosos, cubriendo su lengua y barbilla. El sabor dulce y salado de mis jugos llen\u00f3 su boca, en contraste con el leve dulzor de la leche que a\u00fan goteaba de mis pechos y resbalaba por mis senos, dejando rastros brillantes. \u00c9l lami\u00f3 uno de esos rastros, con su lengua subiendo desde mi cuquita por mi ombligo hasta el valle entre mis senos, recogiendo la leche con devoci\u00f3n, gimiendo bajito contra mi piel.<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 eres tan hermosa\u2026 tan perfecta\u2026\u201d<\/p>\n<p>Sus palabras vibraron contra mi cuquita, enviando otra onda de placer. Su lengua volvi\u00f3 hacia abajo despacio, explorando mis pliegues, lamiendo la humedad que ya flu\u00eda abundante. Meti\u00f3 la lengua dentro, profunda, movi\u00e9ndola despacio, sintiendo cada contracci\u00f3n. No ten\u00eda prisa. Me lam\u00eda como si el tiempo no existiera, como si solo existiera mi placer. Yo me retorc\u00eda, gem\u00eda bajito, mi voz rompi\u00e9ndose en susurros: \u201cs\u00ed\u2026 as\u00ed\u2026 m\u00e1s profundo\u2026 moooor\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Sus manos apretaron mis caderas con delicada fuerza, dedos temblorosos hundidos en mi piel, sosteni\u00e9ndome mientras su lengua se mov\u00eda dentro y fuera, lenta, profunda, exploratoria. Dos dedos se unieron a la lengua, curv\u00e1ndose para rozar mi punto G, presionando suave pero constante. El ritmo era tierno: lento, consciente, respiraciones sincronizadas, energ\u00eda circulando entre nosotros. Sent\u00ed la primera ola subir, lenta pero imparable, contracciones fuertes alrededor de su lengua y dedos, jugos fluyendo en su boca. Gem\u00ed m\u00e1s fuerte, mi voz quebr\u00e1ndose en un \u201c\u00a1s\u00ed\u2026 me vengo\u2026 mooooor\u2026!\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9l no se detuvo. Sigui\u00f3 lamiendo, prolongando cada espasmo, lengua profunda sintiendo cada contracci\u00f3n, dedos curvados presionando el punto G hasta que la segunda ola lleg\u00f3 m\u00e1s fuerte, m\u00e1s larga. Mi cuerpo se arque\u00f3, mis piernas temblando, mis bubis goteando leche que resbalaba por mis costados y ca\u00eda en la s\u00e1bana. Gem\u00ed su nombre, \u201cMor\u2026 mi Moor\u2026\u201d, voz ronca y entrecortada.<\/p>\n<p>Cuando la segunda ola empez\u00f3 a desvanecerse, \u00e9l levant\u00f3 la vista, labios brillantes por mis jugos, ojos llenos de adoraci\u00f3n. Subi\u00f3 despacio, bes\u00e1ndome profundo, haci\u00e9ndome saborear mi propio sabor mezclado con su saliva. Su mano busc\u00f3 la funda en el caj\u00f3n de la mesita, ese caj\u00f3n que ya se hab\u00eda convertido en un ritual silencioso entre nosotros desde los primeros meses de matrimonio. La funda que \u00e9l siempre eleg\u00eda era de las \u201cestrella porno\u201d, con textura rugosa y un grosor extra que intentaba igualar lo que Mi Rey o algunos amantes de mi \u00e9poca previa a casarnos me hab\u00edan dado: largo, grueso, venoso, capaz de llenarme y hacerme gritar.<\/p>\n<p>Mi Mor la usaba por decisi\u00f3n propia, nunca por mi pedido. Lo hac\u00eda porque sent\u00eda que su talla no me daba lo mismo, y quer\u00eda compensarlo. \u201cPara durar m\u00e1s, bebecita\u2026 para que te sientas llena como mereces\u201d, me dec\u00eda siempre con esa sonrisa dulce y temblorosa, aunque en el fondo yo sab\u00eda que era su forma de no sentirse \u201cmenos\u201d. Y yo fing\u00eda placer cada vez, le dec\u00eda \u201cme encanta, lo tuyo, me llenas perfecto, es del tama\u00f1o ideal para m\u00ed\u201d, porque lo amaba y no quer\u00eda herirlo. Hab\u00edamos usado funda casi siempre, salvo en noches muy especiales o cuando yo lo ped\u00eda expl\u00edcitamente.<\/p>\n<p>Pero esta noche algo en m\u00ed se rebel\u00f3. Lo detuve con un beso profundo, mi mano cubriendo la suya antes de que abriera el paquete. Susurr\u00e9 contra su boca, voz ronca que se acent\u00faa cuando el deseo me domina:<\/p>\n<p>\u201cEsta noche no, Mor\u2026 quiero sentirte\u2026 quiero sentirte sin nada\u2026 solo t\u00fa y yo\u2026\u201d<\/p>\n<p>\u00c9l se qued\u00f3 quieto un segundo, ojos abiertos de sorpresa y deseo puro. Su respiraci\u00f3n se aceler\u00f3, el pecho subiendo y bajando contra el m\u00edo. Luego sonri\u00f3, esa sonrisa dulce y temblorosa que me derrite, y asinti\u00f3 despacio.<\/p>\n<p>\u201cBebecita\u2026 lo que t\u00fa quieras\u2026 siempre lo que t\u00fa quieras\u2026\u201d<\/p>\n<p>Sus manos temblorosas volvieron a mis caderas, sosteni\u00e9ndome con reverencia. Se acomod\u00f3 despacio, su pilin duro rozando mi cuquita sin barrera, caliente y suave, lista para entrar. El contacto fue el\u00e9ctrico: piel contra piel, sin nada entre nosotros por primera vez en mucho tiempo. Sent\u00ed su calor, su pulso latiendo contra mis pliegues hinchados, la humedad de mis jugos cubri\u00e9ndolo al instante. Gem\u00ed bajito, mi voz ronca y respirada rompi\u00e9ndose en un susurro: \u201cs\u00ed\u2026 as\u00ed\u2026 sin nada\u2026 solo t\u00fa y yo\u2026\u201d<\/p>\n<p>Agradezco sus likes y sus comentarios.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64903\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64903\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi cuquita ya palpitaba de anticipaci\u00f3n cuando su aliento caliente roz\u00f3 mis pliegues por primera vez esa noche. Estaba boca arriba en la cama. Mis piernas abiertas, rodillas flexionadas, pies apoyados en la s\u00e1bana, temblaban sutilmente por la mezcla de fr\u00edo de la brisa nocturna y el calor que sub\u00eda desde mi vientre. La luz tenue de la l\u00e1mpara de<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64903\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64903\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":20251,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-64903","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1862,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20251"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64903"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64903\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64905,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64903\/revisions\/64905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}