{"id":64963,"date":"2026-03-16T00:01:54","date_gmt":"2026-03-15T23:01:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=64963"},"modified":"2026-03-15T21:31:09","modified_gmt":"2026-03-15T20:31:09","slug":"cena-con-postre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cena-con-postre\/","title":{"rendered":"Cena con postre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"64963\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era las seis de la tarde. La luz de un s\u00e1bado claro de primavera se deslizaba perezosa a trav\u00e9s de la ventana de mi habitaci\u00f3n, ti\u00f1endo de oro suave las paredes blancas y dibujando sombras largas sobre el suelo de madera. Sobre la mesa, un papel en blanco, un l\u00e1piz afilado y una historia por contar.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1s escriba un relato er\u00f3tico\u201d pens\u00e9, porque la tarde invitaba a eso: a soltar la imaginaci\u00f3n sin prisas, a dejar que los dedos recorrieran el papel como si acariciaran piel.<\/p>\n<p>Me llamo Juan. S\u00e9 que el nombre, sin m\u00e1s, no dice mucho, aunque he o\u00eddo que algunas personas relacionan un nombre con un f\u00edsico concreto, incluso con una personalidad. Para este relato les voy a pedir que imaginen mi f\u00edsico desde el principio; solo les dar\u00e9 dos detalles para que no tengan que cambiar al personaje. El primero es que tengo pelos en los brazos, en los muslos y (con perd\u00f3n) en el culo: soy un tipo velludo, aunque sin exagerar. El segundo es que estoy a unos meses de cumplir los cuarenta y siete. Ni joven ni viejo, solo un hombre que ya sabe lo que quiere y c\u00f3mo disfrutarlo.<\/p>\n<p>Pero sigamos con la tarde. El tel\u00e9fono vibr\u00f3 sobre la mesa, rompiendo el silencio. Era ella. Una mujer unos a\u00f1os mayor que yo, de visita en la ciudad por negocios. \u00abVengo esta noche a cenar\u00bb, dijo con esa voz ronca y c\u00e1lida que siempre me erizaba la piel.<\/p>\n<p>Colgu\u00e9 sonriendo y mi mente se llen\u00f3 de alegr\u00eda. Me duch\u00e9 con calma, dejando que el agua caliente resbalara por mi cuerpo velludo, limpiando cada rinc\u00f3n. Me puse ropa c\u00f3moda: un pantal\u00f3n suave de algod\u00f3n gris y una camiseta negra que marcaba ligeramente mi torso. Me ech\u00e9 un poco de masaje, ese aceite con aroma a s\u00e1ndalo que me dejaba la piel suave y con un toque seductor. El espejo me devolvi\u00f3 la imagen de un hombre maduro y lleno de confianza, aunque por dentro pod\u00eda sentir ese cosquilleo mitad nervios, mitad excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 puntual. Ten\u00eda rasgos orientales: ojos color carb\u00f3n, piel de porcelana p\u00e1lida y labios carnosos pintados de un rojo discreto. Vest\u00eda una falda de cuero corta que apenas cubr\u00eda la mitad de sus muslos firmes y una camisa sencilla blanca, abotonada lo justo para insinuar sin revelar. Eso era todo lo que pod\u00eda decir de ella en ese momento; el resto lo descubrir\u00eda con las manos y la boca. Cenamos algo ligero: una ensalada fresca con at\u00fan, pan tostado y un vino tinto suave que calentaba la garganta. Hablamos de su pa\u00eds, de los templos antiguos que hab\u00eda visitado, de la humedad de sus veranos y del contraste con esta primavera europea. El vino hizo su magia: las risas se volvieron m\u00e1s cercanas, las miradas m\u00e1s prolongadas.<\/p>\n<p>Entonces lo not\u00e9.<\/p>\n<p>Bajo la mesa, su pie descalzo se deslizaba por mi rodilla con una lentitud deliberada. Una sonrisa traviesa curv\u00f3 sus labios. Mi pene, que hasta entonces dorm\u00eda pl\u00e1cido bajo el pantal\u00f3n, respondi\u00f3 al est\u00edmulo con un cosquilleo c\u00e1lido. Con cuidado, acerqu\u00e9 mi propio pie a su pierna, rozando la piel suave de su pantorrilla. El tacto de la carne era el\u00e9ctrico. Ella subi\u00f3 m\u00e1s, audaz, y su pie acarici\u00f3 mi miembro que ya estaba despierto del todo, hinchado y latiendo contra la tela.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n \u2014exclam\u00f3 fingiendo que fue por error, pero sus ojos dec\u00edan lo contrario.<\/p>\n<p>Deb\u00ed enrojecer ligeramente e intent\u00e9 relajarme un poco. Cog\u00ed mi m\u00f3vil y le habl\u00e9 sobre un viaje reciente, mostrando fotos de monta\u00f1as nevadas y calles empedradas. Ella acerc\u00f3 la silla a mi lado, su muslo rozando el m\u00edo. Hac\u00eda alg\u00fan comentario sobre las im\u00e1genes, pero yo ya no escuchaba del todo. Pod\u00eda oler el perfume que emanaba de su piel: una mezcla de jazm\u00edn y vainilla que me invad\u00eda los sentidos. Tanta cercan\u00eda activ\u00f3 mis instintos m\u00e1s primitivos. Dej\u00e9 de mirar el m\u00f3vil y sostuve su mirada. Sin m\u00e1s, la bes\u00e9 en los labios. Saboreamos las bocas con hambre contenida, lenguas que se exploraban con curiosidad y deseo.<\/p>\n<p>El beso se hizo profundo, h\u00famedo y urgente.<\/p>\n<p>Me levant\u00e9 con una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014Voy a por el postre.<\/p>\n<p>Volv\u00ed con helado de chocolate y un par de platitos. El aroma dulce flotaba en el aire.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes qu\u00e9? \u2014le dije con atrevimiento\u2014. Me apetece otro postre.<\/p>\n<p>Ella se levant\u00f3 riendo y volvimos a besarnos. Esta vez la achuch\u00e9 el culo, sintiendo la firmeza bajo la falda de cuero. Ella me imit\u00f3, sobando con sus manos mi trasero velludo por encima del pantal\u00f3n. Sus dedos se hundieron en la carne con una posesi\u00f3n deliciosa. Luego, sin ceremonias, se quit\u00f3 la camisa y el sost\u00e9n. Sus tetas al aire, redondas, perfectas, con pezones oscuros que ya apuntaban duros. Cog\u00ed la derecha con delicadeza y jugu\u00e9 con el pez\u00f3n, pellizc\u00e1ndolo suavemente, haci\u00e9ndola gemir bajito.<\/p>\n<p>\u2014Eres una chica mala \u2014 le dije propin\u00e1ndole un suave azote en el culo que reson\u00f3 en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella apart\u00f3 los helados, que hab\u00edan empezado a derretirse en charquitos brillantes. Se quit\u00f3 la falda con un movimiento fluido, baj\u00f3 las braguitas negras de encaje y se inclin\u00f3 sobre la mesa. Su culo a mi merced: redondo, suave, con una piel que invitaba a morder.<\/p>\n<p>\u2014Hazme el amor \u2014ronrone\u00f3, arqueando la espalda.<\/p>\n<p>No perd\u00ed el tiempo. Fui en busca de un cond\u00f3n, me baj\u00e9 los pantalones. Ella se dio la vuelta y se arrodill\u00f3, observ\u00e1ndome con ojos hambrientos.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame a m\u00ed \u2014me dijo.<\/p>\n<p>La dej\u00e9. Me baj\u00f3 los calzoncillos hasta los tobillos. Mi pene salt\u00f3 como un muelle liberado, grueso y venoso, coronado por una cabeza brillante. Ella lo tom\u00f3 entre sus manos, admir\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>\u2014Soy m\u00e1s de polos que de helados \u2014coment\u00f3 con una risa p\u00edcara, y comenz\u00f3 a lamerlo desde la base hasta la punta. Su lengua caliente trazaba c\u00edrculos, succionaba con fuerza, haciendo que me estremeciera de placer. Cuando estuvo crecido al m\u00e1ximo, me coloc\u00f3 el cond\u00f3n con dedos expertos.<\/p>\n<p>\u2014Date la vuelta \u2014orden\u00f3.<\/p>\n<p>Obedec\u00ed. Separ\u00f3 mis nalgas peludas con ambas manos. Con la lengua lami\u00f3 el agujero por el que de vez en cuando me tiro pedos. Por suerte, con la ducha reciente, mi culo ol\u00eda a jab\u00f3n y mi ano estaba limpio, suave al tacto. Su lengua h\u00fameda y atrevida exploraba cada pliegue, penetrando ligeramente, enviando ondas de placer prohibido que me recorr\u00edan la columna. Gem\u00ed sin verg\u00fcenza, agarr\u00e1ndome al borde de la mesa.<\/p>\n<p>Terminada la estimulaci\u00f3n, la mujer se levant\u00f3. Retir\u00f3 el mantel de un tir\u00f3n y apoy\u00f3 sus pechos sobre la madera fr\u00eda. La tom\u00e9 por detr\u00e1s. Mi pene, enfundado y ansioso, la penetr\u00f3 de un solo empuj\u00f3n, meti\u00e9ndola hasta el fondo. Una y otra vez, con ritmo profundo y constante. Sus gemidos eran m\u00fasica para mis o\u00eddos: agudos, entrecortados, llenos de lujuria. El sonido de la carne chocando contra carne llenaba la habitaci\u00f3n. Mis manos aferraban sus caderas, gui\u00e1ndola. Sent\u00eda su interior caliente, apretado, palpitando alrededor de m\u00ed. Aceler\u00e9, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s profundo, hasta que su cuerpo se tens\u00f3 y un orgasmo la sacudi\u00f3 con fuerza. Grit\u00f3 mi nombre \u2014o al menos un gemido que sonaba como tal\u2014 y yo la segu\u00ed poco despu\u00e9s, derram\u00e1ndome dentro del cond\u00f3n con un gru\u00f1ido gutural.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, jadeando, ella se gir\u00f3 riendo.<\/p>\n<p>\u2014Quer\u00eda helado \u2014dijo, se\u00f1alando los platitos derretidos.<\/p>\n<p>\u2014Y yo comerte, baby \u2014respond\u00ed, desnudo, con el miembro colgando a\u00fan semierecto entre mis muslos peludas.<\/p>\n<p>Nos miramos a los ojos, sudados y satisfechos. El helado se hab\u00eda convertido en un charco olvidado.<\/p>\n<p>Prometimos m\u00e1s visitas, m\u00e1s tardes como esta, m\u00e1s juegos donde los l\u00edmites se borraran entre risas y gemidos. Mientras la luz de primavera se apagaba lentamente fuera, supe que aquella historia no hab\u00eda terminado. Solo acababa de empezar.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_64963\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"64963\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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