{"id":65012,"date":"2026-03-20T00:02:07","date_gmt":"2026-03-19T23:02:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65012"},"modified":"2026-03-19T19:28:07","modified_gmt":"2026-03-19T18:28:07","slug":"dilema-de-una-buena-tia-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dilema-de-una-buena-tia-1\/","title":{"rendered":"Dilema de una buena t\u00eda (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65012\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">49<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Punto de vista: Sof\u00eda, la t\u00eda menor.<\/p>\n<p>Mi hermana Elena sonaba rara por tel\u00e9fono. Tensa.<\/p>\n<p>\u2014Tuve que despedir a la enfermera de Diego\u2026 no era profesional.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quieres decir con eso?<\/p>\n<p>\u2014No importa. \u00bfPuedes venir unos d\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Elena, si me est\u00e1s pidiendo que cuide a mi sobrino, necesito saber qu\u00e9 pas\u00f3.<\/p>\n<p>Hubo una pausa. El silencio de mi hermana siempre ha sido demasiado elocuente.<\/p>\n<p>\u2014La enfermera\u2026 se quedaba mirando a Diego. De una forma que no me gust\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMirarlo c\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda, por favor. \u00bfVienes o no?<\/p>\n<p>Acept\u00e9. No porque entendiera, sino porque necesitaba salir de mi casa. Mi matrimonio estaba hecho pedazos desde que encontr\u00e9 a Carlos con su secretaria en el coche de empresa. La hab\u00eda visto antes, en las fiestas de la firma: una chica de veintitantos, delgada como un esp\u00e1rrago, con la gracia natural de quien nunca ha tenido que esforzarse por nada.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda treinta y tres a\u00f1os. Me pasaba dos horas diarias en el gimnasio, levantando peso, moldeando cada curva, sudando en clases de spinning hasta que las piernas me temblaban. Ten\u00eda un cuerpo voluptuoso que hab\u00eda construido con disciplina, con sacrificio: caderas anchas que llenaban bien cualquier vestido, pechos firmes que no necesitaban sujetador de relleno, una cintura que marcaba el contraste. Me miraba en el espejo del vestuario despu\u00e9s de entrenar y sent\u00eda orgullo. No solo vanidad. Orgullo de trabajo bien hecho.<\/p>\n<p>Carlos lo sab\u00eda. Hab\u00eda sido \u00e9l quien me anim\u00f3 al principio, quien me compr\u00f3 la membres\u00eda de cumplea\u00f1os, quien disfrutaba de los resultados en nuestra cama. O eso cre\u00eda.<\/p>\n<p>La secretaria no ten\u00eda nada de eso. Era joven, s\u00ed. Pero sin forma, sin dedicaci\u00f3n, sin la tensi\u00f3n muscular que yo hab\u00eda cultivado durante a\u00f1os. Y sin embargo, \u00e9l la hab\u00eda elegido. En el asiento trasero de su coche, con la falda subida y las piernas flacas abri\u00e9ndose para \u00e9l, ella no hab\u00eda pensado en m\u00ed. Y \u00e9l, aparentemente, tampoco.<\/p>\n<p>Como castigo, le prohib\u00ed tocarme. No calcul\u00e9 que el castigo m\u00e1s grande ser\u00eda para m\u00ed: dormir cada noche junto a un hombre al que deseaba estrangular y, al mismo tiempo, sentir un vac\u00edo entre las piernas que se hac\u00eda m\u00e1s hondo con cada d\u00eda de abstinencia. Un vac\u00edo que mi propio cuerpo, tan entrenado, tan sensible, reclamaba con insistencia cruel. Acept\u00e9. No porque entendiera, sino porque necesitaba salir de mi casa. Mi matrimonio estaba hecho pedazos desde que encontr\u00e9 a Carlos con su secretaria en el coche. Como castigo, le prohib\u00ed tocarme. No calcul\u00e9 que el castigo m\u00e1s grande ser\u00eda para m\u00ed: dormir cada noche junto a un hombre al que deseaba estrangular y, al mismo tiempo, sentir un vac\u00edo entre las piernas que se hac\u00eda m\u00e1s hondo con cada d\u00eda de abstinencia.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 el lunes, me sorprendi\u00f3 ver lo mucho que hab\u00eda crecido Diego. A sus diecinueve a\u00f1os ya era m\u00e1s alto que yo, con hombros anchos y mand\u00edbula cuadrada. Me salud\u00f3 con una sonrisa que me desarm\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Hola, t\u00eda Sof\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Diego\u2026 madre m\u00eda. \u00bfCu\u00e1ndo creciste tanto?<\/p>\n<p>Se rio, medio avergonzado, frot\u00e1ndose la nuca con la mano sana.<\/p>\n<p>\u2014Hace tiempo, t\u00eda. Usted no me ve\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Es verdad. Lo siento.<\/p>\n<p>\u2014No, no. Es que usted siempre llega y se va. Entra y sale. Como el viento.<\/p>\n<p>Su comentario me pinch\u00f3. Ten\u00eda raz\u00f3n. La \u00faltima vez que lo vi fue en Navidad, distra\u00edda con mis propios problemas, contando los minutos para irme.<\/p>\n<p>\u2014Esta vez me quedo \u2014promet\u00ed\u2014. Varios d\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY su trabajo?<\/p>\n<p>\u2014Laptop y wifi. Tu mam\u00e1 tiene buen internet, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014El mejor.<\/p>\n<p>Los primeros d\u00edas fueron normales. Demasiado normales, quiz\u00e1s. Le llevaba comida en bandejas que dejaba en la mesa auxiliar del sof\u00e1. Le pon\u00eda series que \u00e9l eleg\u00eda, la mayor\u00eda sobre f\u00fatbol o detectives con mucha violencia. Charl\u00e1bamos de tonter\u00edas: el clima, la comida, si el equipo de su padre ganar\u00eda el domingo.<\/p>\n<p>Pero not\u00e9 que ol\u00eda. No era desagradable, exactamente. Era\u2026 intenso. A chico joven, a sudor que se acumula en los pliegues del cuello, a algo m\u00e1s dulce que no supe identificar. Al tercer d\u00eda, el mi\u00e9rcoles, ya no pude ignorarlo.<\/p>\n<p>\u2014Diego, \u00bfcu\u00e1nto tiempo llevas sin ba\u00f1arte?<\/p>\n<p>Se puso rojo hasta las orejas. La televisi\u00f3n segu\u00eda sonando, alg\u00fan comentarista gritando sobre una falta.<\/p>\n<p>\u2014Con el yeso es complicado\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfComplicado c\u00f3mo? Expl\u00edcame.<\/p>\n<p>Apag\u00f3 el televisor con el control remoto. El silencio nos hizo m\u00e1s conscientes del espacio reducido del sof\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Es que no puedo mojarme el brazo. Y solo tengo una mano para\u2026 ya sabe. Lavarme el pelo, enjabonarme. Es frustrante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tu mam\u00e1?<\/p>\n<p>\u2014Mi mam\u00e1 trabaja todo el d\u00eda. Llega tarde, sale temprano. Usted sabe c\u00f3mo es.<\/p>\n<p>Lo sab\u00eda. Elena siempre hab\u00eda sido ambiciosa. Ahora, sola con Diego, peor.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, yo te ayudo.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda, no es necesario, de verdad\u2026<\/p>\n<p>\u2014Diego. \u2014Lo mir\u00e9 fijamente, con la voz que usaba cuando era maestra, hace a\u00f1os\u2014. No voy a dejar que est\u00e9s as\u00ed. Vamos.<\/p>\n<p>Lo llev\u00e9 al ba\u00f1o intentando actuar con naturalidad. El pasillo de la casa de Elena era estrecho; nuestros hombros casi se rozaban.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00edtate la ropa. Y date la vuelta, por favor.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 la vuelta?<\/p>\n<p>\u2014Porque soy tu t\u00eda, Diego. Y t\u00fa eres\u2026 ya no eres un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Entendi\u00f3. Obedeci\u00f3, aunque titube\u00f3 con los botones de los pantalones de deporte. Mientras preparaba el agua, ajustando la temperatura con la mano bajo el chorro, cubr\u00ed su yeso con la bolsa pl\u00e1stica que Elena ten\u00eda preparada en el gabinete. Los sonidos me ayudaban: el agua corriendo, el pl\u00e1stico crujiendo, mi propia respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Listo. Puedes girarte.<\/p>\n<p>Cuando se dio la vuelta, sent\u00ed que el aire se me ator\u00f3 en la garganta.<\/p>\n<p>Dios\u2026 ya no era un ni\u00f1o. Para nada.<\/p>\n<p>Su cuerpo se hab\u00eda vuelto muy masculino. Pecho ancho, abdomen con l\u00edneas que no estaban ah\u00ed la \u00faltima vez. Y entre sus piernas\u2026 bueno, era bastante grande. Incluso estando suave se ve\u00eda grueso y pesado, colgando con una pesadez que me result\u00f3\u2026 no, no voy a decirlo.<\/p>\n<p>Sent\u00ed un calor repentino en la cara. Y entre las piernas, esa humedad familiar, traicionera.<\/p>\n<p>Tranquila, Sof\u00eda. Llevas un mes sin sexo. Es normal mojarse con cualquier cosa.<\/p>\n<p>\u2014El agua est\u00e1 lista \u2014dije, con una voz que esperaba sonara firme\u2014. Entra.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda\u2026 \u2014empez\u00f3, claramente inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Nada. Es que\u2026 es raro. Usted no es\u2026 no es enfermera.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n lo siento raro, \u00bfsabes? \u2014La esponja en mi mano parec\u00eda un objeto extra\u00f1o, demasiado peque\u00f1o\u2014. Pero no podemos dejarte hecho un apestoso.<\/p>\n<p>Se rio, nervioso. El sonido lo hizo parecer m\u00e1s joven, m\u00e1s cercano al ni\u00f1o que recordaba.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 por la espalda. La esponja, enjabonada, recorr\u00eda sus om\u00f3platos prominentes, la l\u00ednea de su columna. Su piel se eriz\u00f3 donde pasaba el agua.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfFr\u00edo?<\/p>\n<p>\u2014No. Est\u00e1 bien.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 hacia los muslos, evitando el centro. Pero la visi\u00f3n perif\u00e9rica es implacable: vi c\u00f3mo su respiraci\u00f3n cambiaba, c\u00f3mo su pecho empezaba a subir y bajar m\u00e1s r\u00e1pido. Y entonces, delante de mis ojos, su miembro empez\u00f3 a crecer.<\/p>\n<p>No era r\u00e1pido. Era lento, casi tentativo, como si su cuerpo estuviera averiguando si esto estaba permitido. Se fue poniendo m\u00e1s grueso, m\u00e1s largo, m\u00e1s oscuro\u2026 hasta que qued\u00f3 completamente duro, apuntando hacia arriba con una fuerza que parec\u00eda desafiar la gravedad. La vena central se marc\u00f3, palpitante.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n, t\u00eda\u2026 \u2014murmur\u00f3, claramente avergonzado.<\/p>\n<p>\u2014No pasa nada \u2014contest\u00e9, con la voz m\u00e1s ronca de lo que quer\u00eda\u2014. Es\u2026 el agua caliente. Es normal.<\/p>\n<p>\u2014No es el agua caliente \u2014dijo, casi para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 responder. Termin\u00e9 el ba\u00f1o lo m\u00e1s r\u00e1pido que pude, enjuag\u00e1ndolo con la ducha a toda prisa, sin mirar all\u00ed, sin mirar sus ojos que ahora ten\u00edan algo nuevo. Algo que no quer\u00eda identificar.<\/p>\n<p>Esa noche no pude dormir.<\/p>\n<p>La cama de invitados de Elena era c\u00f3moda, demasiado c\u00f3moda. El silencio de la casa me parec\u00eda conspirador. Cada vez que cerraba los ojos ve\u00eda esa imagen: la polla de Diego, creciendo, desafiando, respondiendo.<\/p>\n<p>Me repet\u00eda que era solo la abstinencia, que cualquier mujer en mi situaci\u00f3n reaccionar\u00eda as\u00ed. Que el cuerpo no entiende de tab\u00faes, solo de est\u00edmulos. Que era fisiolog\u00eda, no deseo.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, termin\u00e9 toc\u00e1ndome en la oscuridad, mordiendo la almohada para no hacer ruido. No era suave, no era exploratorio. Era furioso, necesario, culpable. Imaginaba que eran sus manos, no las m\u00edas. Que era \u00e9l quien me tocaba, a pesar de todo, a pesar de ser mi sobrino.<\/p>\n<p>El orgasmo fue fuerte. Demasiado fuerte. Y despu\u00e9s, el vac\u00edo peor que el deseo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me sent\u00ed aterrorizada de m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Desayun\u00e9 con Diego en silencio. \u00c9l parec\u00eda diferente: m\u00e1s atento, sus ojos me segu\u00edan cuando mov\u00eda los platos, cuando me serv\u00eda caf\u00e9. Yo evitaba su mirada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDormiste bien, t\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s o menos. El colch\u00f3n es nuevo para m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed tambi\u00e9n me cost\u00f3 los primeros d\u00edas. Despu\u00e9s del accidente, quiero decir. Todo es inc\u00f3modo con esto.<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 su brazo enyesado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe duele mucho?<\/p>\n<p>\u2014Menos ahora. Lo que me vuelve loco es la inmovilidad. No poder hacer nada con esta mano.<\/p>\n<p>No poder tocarse, pens\u00e9, y el pensamiento me sonroj\u00f3.<\/p>\n<p>No pod\u00eda quedarme sola con \u00e9l en esas circunstancias. Necesitaba una chaperona, alguien que me obligara a comportarme, que interrumpiera la corriente el\u00e9ctrica que parec\u00eda fluir entre nosotros cuando est\u00e1bamos cerca.<\/p>\n<p>Llam\u00e9 a Isabel despu\u00e9s del desayuno, desde el balc\u00f3n de la habitaci\u00f3n, donde Diego no pod\u00eda o\u00edrme.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tal, sexy? \u2014Su voz siempre sonaba como si estuviera sonriendo\u2014. \u00bfC\u00f3mo va el exilio conyugal?<\/p>\n<p>\u2014No es exilio. Es\u2026 recalibraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Ay, Sof\u00eda. Siempre tan psic\u00f3loga. \u00bfY c\u00f3mo va el sobrino?<\/p>\n<p>\u2014Necesito que vengas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 suena eso a llamada de emergencia?<\/p>\n<p>\u2014No es emergencia. Es\u2026 precauci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo una pausa. O\u00ed el sonido de Isabel encendiendo un cigarrillo, la inhalaci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>\u2014Ahora s\u00ed que me interesaste.<\/p>\n<p>\u2014No es nada grave, de verdad. Es solo que\u2026 \u2014Me detuve. \u00bfC\u00f3mo explicarlo sin explicarlo todo?\u2014. Diego necesita ayuda con ciertas cosas. Por el yeso. Y yo\u2026 yo no puedo ser la \u00fanica.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 clase de cosas?<\/p>\n<p>\u2014Cosas de\u2026 higiene personal.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s ba\u00f1ando a tu sobrino, Sof\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No es as\u00ed! Es que no tiene otra persona, y yo soy su t\u00eda, y\u2026<\/p>\n<p>\u2014Y te pones nerviosa.<\/p>\n<p>\u2014No me pongo nerviosa. Me pongo\u2026 responsable. Y necesito que alguien m\u00e1s est\u00e9 presente. Para que sea apropiado.<\/p>\n<p>Isabel se rio, un sonido \u00e1spero y cari\u00f1oso.<\/p>\n<p>\u2014Apropiado. Esa palabra tuya. Siempre tan apropiada, tan correcta. Hasta que no lo eres.<\/p>\n<p>\u2014Isa, por favor. \u00bfVienes o no?<\/p>\n<p>\u2014Claro que voy. Pero quiero detalles. \u00bfEst\u00e1 bueno?<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 de qu\u00e9 hablas.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda. Llevas un mes sin sexo, est\u00e1s encerrada con un chico de diecinueve a\u00f1os, y me llamas diciendo &#8220;precauci\u00f3n&#8221;. Hay algo que contar.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1\u2026 crecido. \u2014La palabra me son\u00f3 rid\u00edcula, infantil\u2014. Quiero decir, f\u00edsicamente. Se convirti\u00f3 en un hombre sin que yo me diera cuenta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso te molesta?<\/p>\n<p>\u2014Me\u2026 me sorprende. Me desconcierta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe excita?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Isa!<\/p>\n<p>\u2014Eso es un s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Es un no. Es un\u2026 no s\u00e9 qu\u00e9 es.<\/p>\n<p>Isabel suspir\u00f3. O\u00ed el sonido de ceniza cayendo en alg\u00fan cenicero.<\/p>\n<p>\u2014Voy ma\u00f1ana. O pasado. Depende de si encuentro qui\u00e9n me cuide al gato.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana. Por favor.<\/p>\n<p>\u2014Tan urgente, \u00bfeh? \u2014Otra pausa\u2014. Sof\u00eda, esc\u00fachame. No te estoy juzgando. Dios sabe que yo he hecho cosas peores. Pero si est\u00e1s llam\u00e1ndome, es porque ya cruzaste una l\u00ednea en tu cabeza. Solo te advierto: las l\u00edneas en la cabeza son las m\u00e1s peligrosas. Porque ya est\u00e1s del otro lado, aunque tu cuerpo no lo sepa.<\/p>\n<p>Colgu\u00e9 sin saber qu\u00e9 responder.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65012\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65012\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me repet\u00eda que era solo la abstinencia, que cualquier mujer en mi situaci\u00f3n reaccionar\u00eda as\u00ed. Que el cuerpo no entiende de tab\u00faes, solo de est\u00edmulos. Que era fisiolog\u00eda, no deseo. Aun as\u00ed, termin\u00e9 toc\u00e1ndome en la oscuridad, mordiendo la almohada para no hacer ruido. No era suave, no era exploratorio. Era furioso, necesario, culpable. Imaginaba que eran sus manos, no<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65012\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65012\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32647,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65012","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":15062,"today_views":10},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32647"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65012"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65013,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65012\/revisions\/65013"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}