{"id":65028,"date":"2026-03-23T00:05:18","date_gmt":"2026-03-22T23:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65028"},"modified":"2026-03-22T19:03:04","modified_gmt":"2026-03-22T18:03:04","slug":"dilema-de-una-buena-tia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dilema-de-una-buena-tia-2\/","title":{"rendered":"Dilema de una buena t\u00eda (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65028\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">35<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Isabel lleg\u00f3 el jueves por la ma\u00f1ana, radiante, con un vestido ajustado de color vino y esa sonrisa peligrosa que siempre tiene. Tra\u00eda una bolsa con vino tinto, queso, y un libro de cr\u00edmenes que estaba leyendo.<\/p>\n<p>\u2014Para la chaperona aburrida \u2014dijo, dejando todo en la cocina.<\/p>\n<p>Diego la salud\u00f3 desde el sof\u00e1. Hab\u00eda algo diferente en \u00e9l: una confianza nueva, o quiz\u00e1s solo la ausencia de verg\u00fcenza del primer d\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Hola, Isabel. No sab\u00eda que ven\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014Sorpresa \u2014dijo ella, con una sonrisa que yo conoc\u00eda demasiado bien\u2014. Tu t\u00eda dice que necesitas ayuda.<\/p>\n<p>\u2014Ya le dije que no es necesario\u2026<\/p>\n<p>\u2014Y ya te dije yo que s\u00ed lo es \u2014intervine, trayendo caf\u00e9 para los tres\u2014. Vamos, qu\u00edtate eso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfqu\u00e9 cosa?<\/p>\n<p>\u2014La ropa. Necesitas otro ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Isabel se sent\u00f3 en el borde del sof\u00e1, cruzando las piernas con una elegancia que nunca hab\u00eda tenido que aprender.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtro ba\u00f1o? \u00bfCu\u00e1ntos lleva?<\/p>\n<p>\u2014Este es el segundo \u2014dije, y mi voz son\u00f3 defensiva\u2014. Con el yeso es dif\u00edcil mantenerse\u2026<\/p>\n<p>\u2014Limpio \u2014termin\u00f3 Diego\u2014. Ya s\u00e9. Lo entiendo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces vamos. Las dos. As\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Isabel levant\u00f3 una ceja, divertida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bf&#8221;M\u00e1s f\u00e1cil&#8221;? \u00bfDesde cu\u00e1ndo t\u00fa y yo hacemos equipo para ba\u00f1ar hombres?<\/p>\n<p>\u2014Desde ahora.<\/p>\n<p>En el ba\u00f1o, el ambiente se sinti\u00f3 diferente desde el primer minuto. M\u00e1s iluminado, quiz\u00e1s, o m\u00e1s consciente. Diego parec\u00eda menos t\u00edmido que el d\u00eda anterior. Esta vez, cuando se quit\u00f3 la ropa, no se dio la vuelta tan r\u00e1pido. Vi c\u00f3mo Isabel lo miraba, evaluando, con la misma atenci\u00f3n que pone en un cuadro o en un desconocido en un bar.<\/p>\n<p>\u2014Madre m\u00eda, Diego. \u00bfHaces deporte?<\/p>\n<p>\u2014F\u00fatbol \u2014respondi\u00f3, y por primera vez son\u00f3 orgulloso\u2014. Antes del accidente, al menos. Ahora no puedo ni correr.<\/p>\n<p>\u2014Se nota. El cuerpo no miente.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a lavarlo como la vez anterior, pero mi coraz\u00f3n lat\u00eda desbocado. La presencia de Isabel deber\u00eda haberme calmado, pero hac\u00eda todo m\u00e1s intenso, m\u00e1s perform\u00e1tico. Cada movimiento m\u00edo parec\u00eda observado, juzgado.<\/p>\n<p>Isabel estaba apoyada contra el lavabo, mirando en silencio. De vez en cuando tomaba un sorbo de su caf\u00e9, como si estuvi\u00e9ramos en una terraza y no en un ba\u00f1o con mi sobrino desnudo.<\/p>\n<p>\u2014Tu t\u00eda Sof\u00eda te tiene muy mimado \u2014dijo de repente.<\/p>\n<p>\u2014No es mimo \u2014respond\u00ed, sin detenerme, la esponja en su espalda\u2014. Es ayuda.<\/p>\n<p>\u2014Claro, claro. \u2014Otro sorbo\u2014. Aunque, Diego, \u00bft\u00fa tambi\u00e9n la mimas a ella?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe preguntas c\u00f3mo duerme? \u00bfLe sirves caf\u00e9? \u00bfLa miras cuando cree que no te est\u00e1 mirando?<\/p>\n<p>\u2014Isa, basta.<\/p>\n<p>\u2014Solo curiosidad femenina.<\/p>\n<p>Cuando el miembro de Diego empez\u00f3 a endurecerse de nuevo, la o\u00ed soltar un peque\u00f1o suspiro. No de sorpresa. De\u2026 reconocimiento.<\/p>\n<p>\u2014Hostia, Sof\u00eda\u2026 \u2014murmur\u00f3 casi sin voz.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Nada. Nada.<\/p>\n<p>No pude evitar mirar. Estaba completamente empalmado otra vez, a\u00fan m\u00e1s grueso que el d\u00eda anterior, si eso era posible. La cabeza brillaba, hinchada, de un rojo intenso. La vena que hab\u00eda notado antes parec\u00eda m\u00e1s marcada, palpitante.<\/p>\n<p>\u2014Perd\u00f3n \u2014dijo Diego, pero esta vez no sonaba avergonzado. Sonaba\u2026 diferente. M\u00e1s grave, m\u00e1s lento.<\/p>\n<p>\u2014Que te pongas as\u00ed con tu t\u00eda presente. Significa que te gusta c\u00f3mo te toca.\u2014dijo Isabel<\/p>\n<p>\u2014Isa \u2014la advert\u00ed, pero son\u00f3 d\u00e9bil.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? Solo digo la verdad. Mira c\u00f3mo te mira. No es solo higiene, Diego. Tu t\u00eda es demasiado atenta contigo.<\/p>\n<p>Quise negarlo, quise salir del ba\u00f1o, quise hacer algo. Pero mis manos segu\u00edan con la esponja, y mis ojos segu\u00edan viendo, y mi cuerpo segu\u00eda respondiendo con esa humedad traicionera.<\/p>\n<p>De repente son\u00f3 mi tel\u00e9fono en la sala. Un ringtone estridente, el de una llamada, no un mensaje. Me hizo dar un brinco. La esponja cay\u00f3 al suelo.<\/p>\n<p>\u2014Ahora vuelvo \u2014dije, casi aliviada.<\/p>\n<p>\u2014Yo sigo aqu\u00ed \u2014dijo Isabel, sin apartar los ojos de Diego\u2014. No te preocupes.<\/p>\n<p>Sal\u00ed corriendo. El pasillo me pareci\u00f3 m\u00e1s largo de lo normal. En la sala, busqu\u00e9 el tel\u00e9fono entre los cojines del sof\u00e1, debajo de las revistas, en la mesa. No estaba. Sonaba de nuevo, desde la cocina. Lo hab\u00eda dejado cerca del cargador.<\/p>\n<p>Era Elena. Mi hermana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSof\u00eda? \u00bfTodo bien?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, todo bien. Diego est\u00e1 bien. Yo estoy bien.<\/p>\n<p>\u2014Suenas rara.<\/p>\n<p>\u2014Es que\u2026 estoy ocupada. Estamos en medio de algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014De\u2026 una tarea. De la casa. Te llamo despu\u00e9s, \u00bfs\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda, si pasa algo\u2026<\/p>\n<p>\u2014No pasa nada. Todo est\u00e1 controlado.<\/p>\n<p>Colgu\u00e9 antes de que pudiera seguir. El reloj de la cocina marcaba que hab\u00edan pasado dos minutos, no uno. Quiz\u00e1s tres. Me qued\u00e9 all\u00ed, parada, respirando.<\/p>\n<p>Ya casi termino, pens\u00e9. Le estaba enjuagando la espalda. Fue buena idea haber invitado a Isabel. Ella est\u00e1 all\u00ed, todo es apropiado, todo est\u00e1 bien.<\/p>\n<p>Me sent\u00ed reconfortada por un segundo. Por la normalidad de hablar con mi hermana, de preocuparme por el tiempo, de pensar en tareas dom\u00e9sticas. El mundo real, el mundo donde yo era una t\u00eda responsable y una mujer traicionada pero correcta.<\/p>\n<p>Volv\u00ed al ba\u00f1o con paso tranquilo. La puerta segu\u00eda entreabierta, como la hab\u00eda dejado. Me asom\u00e9\u2026<\/p>\n<p>Y me detuve.<\/p>\n<p>Isabel estaba de rodillas frente a Diego y ten\u00eda su polla en la mano, envuelta en sus dedos con u\u00f1as esmaltadas de rojo, y la miraba con una expresi\u00f3n que solo puedo describir como admiraci\u00f3n pura, casi reverencia. La mov\u00eda lentamente, muy lentamente, de arriba abajo, mientras Diego la miraba desde arriba con los ojos muy abiertos, completamente avergonzado.<\/p>\n<p>\u2014Dios, mira esto \u2014murmuraba Isabel, m\u00e1s para s\u00ed misma que para \u00e9l\u2014. Mira c\u00f3mo late.<\/p>\n<p>\u2014Isabel, por favor\u2026 \u2014Diego intent\u00f3 retroceder, pero el azulejo de la pared lo deten\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor favor qu\u00e9? \u00bfQue pare? \u2014Se rio, bajito\u2014. Esto es una obra de arte, Diego. Ser\u00eda un pecado no apreciarla.<\/p>\n<p>Yo deber\u00eda haber entrado. Deber\u00eda haber gritado, o al menos toser, hacer cualquier ruido que los interrumpiera. Pero mis pies estaban clavados en el umbral, y mi voz no respond\u00eda.<\/p>\n<p>Fue Diego quien me vio primero. Sus ojos se encontraron con los m\u00edos y se abrieron a\u00fan m\u00e1s, si eso era posible. Se puso completamente rojo, desde el pecho hasta la frente, y solt\u00f3 un gemido que no era de placer sino de p\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Isabel gir\u00f3 la cabeza. Por un segundo, pareci\u00f3 sorprendida de verme. Luego sonri\u00f3, esa sonrisa peligrosa que siempre tiene, y sigui\u00f3 moviendo la mano, ahora m\u00e1s lento, casi desafiante.<\/p>\n<p>\u2014Ah, Sof\u00eda. Ya volviste.<\/p>\n<p>\u2014Isabel. \u2014Mi voz sali\u00f3 m\u00e1s alta de lo que quer\u00eda, con un filo de molestia que no pod\u00eda disimular\u2014. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? \u2014Hizo un gesto teatral con la mano libre\u2014. Estaba ayudando. T\u00fa dijiste que necesitabas ayuda.<\/p>\n<p>\u2014Ayuda seria que le enjuagaras la espalda.<\/p>\n<p>\u2014Y eso hago. \u2014Mir\u00f3 hacia abajo, hacia la polla que segu\u00eda acariciando con indolencia\u2014. Bueno, estoy en la zona lumbar. M\u00e1s o menos.<\/p>\n<p>\u2014Usa la esponja.<\/p>\n<p>Isabel parpade\u00f3. Por primera vez, pareci\u00f3 confundida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa esponja?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. La esponja. \u2014Se\u00f1al\u00e9 el objeto que yo hab\u00eda dejado caer, ahora en el borde de la ba\u00f1era.<\/p>\n<p>Isabel suspir\u00f3, dram\u00e1tica, pero obedeci\u00f3. Recogi\u00f3 la esponja, la enjuag\u00f3 bajo el chorro de la ducha, y volvi\u00f3 a Diego. Pero lo que hizo despu\u00e9s no fue lo que yo esperaba.<\/p>\n<p>No us\u00f3 la esponja como yo lo hab\u00eda hecho: con movimientos funcionales, evitando lo inevitable. Ella la empap\u00f3, la enjabon\u00f3 hasta que qued\u00f3 blanca y espumosa, y luego la apret\u00f3 contra la base de la polla de Diego con una deliberaci\u00f3n que me quit\u00f3 el aliento. Subi\u00f3 lentamente, enrollando la esponja alrededor del tronco, apretando lo suficiente para que el jab\u00f3n rezumara, baj\u00f3 con la misma lentitud, y repiti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed mejor, \u00bfno? \u2014dijo, dirigi\u00e9ndose a Diego, no a m\u00ed\u2014. M\u00e1s\u2026 higi\u00e9nico.<\/p>\n<p>Diego no respondi\u00f3. Ten\u00eda la mand\u00edbula apretada, los ojos fijos en alg\u00fan punto del techo, como si pudiera hacer que la escena desapareciera por fuerza de voluntad.<\/p>\n<p>Pero Isabel no hab\u00eda terminado. Subi\u00f3 de nuevo, esta vez dejando que la esponja rozara las bolas, que se tensaron visiblemente. Volvi\u00f3 a subir, m\u00e1s lento, m\u00e1s lento, hasta que la esponja qued\u00f3 envuelta alrededor de la cabeza hinchada, roja, brillante. La apret\u00f3. Diego gimi\u00f3, involuntariamente, y ella sonri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Ves \u2014dijo, mir\u00e1ndome por encima del hombro\u2014. Esto es lo que pasa cuando no se limpia bien. Se acumulan\u2026 tensiones.<\/p>\n<p>\u2014Isabel, basta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfBasta? Pero si apenas empec\u00e9. \u2014Y repiti\u00f3 el movimiento, obsesivo, met\u00f3dico, como si estuviera puliendo un mueble antiguo o acariciando a un gato\u2014Eso es lo que necesita esto. Alguien que lo aprecie.<\/p>\n<p>Me llev\u00e9 la mano a la frente. El gesto era autom\u00e1tico, de maestra exasperada, de hermana mayor, de mujer que no sabe si re\u00edr o llorar. Esto no pod\u00eda estar pasando. Yo no pod\u00eda estar viendo esto, mi amiga no pod\u00eda estar haciendo esto, mi sobrino no pod\u00eda estar\u2026 respondiendo as\u00ed, con la polla a\u00fan m\u00e1s dura, m\u00e1s roja, m\u00e1s implacable.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda, rel\u00e1jate \u2014dijo Isabel, sin detenerse\u2014. Estoy siendo \u00fatil. Mira, ya casi termino de enjuagar.<\/p>\n<p>\u2014Eso no es enjuagar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo? \u00bfEntonces qu\u00e9 es?<\/p>\n<p>No pude responder. Y en ese momento, son\u00f3 mi tel\u00e9fono otra vez.<\/p>\n<p>El mismo ringtone estridente, ahora desde mi habitaci\u00f3n. Lo hab\u00eda dejado cargando en el enchufe junto a la cama.<\/p>\n<p>\u2014No me muevas \u2014dije, se\u00f1alando a Isabel con un dedo que quer\u00eda ser autoritario pero temblaba.<\/p>\n<p>\u2014Yo solo estoy limpiando \u2014respondi\u00f3 ella, con inocencia que no la caracterizaba.<\/p>\n<p>Corr\u00ed hacia mi habitaci\u00f3n. El tel\u00e9fono vibraba en la mesa de noche, iluminando la pantalla con un nombre que no quer\u00eda ver: Carlos.<\/p>\n<p>Mi esposo. Mi marido infiel. El hombre con quien dorm\u00eda cada noche sin tocarme.<\/p>\n<p>Contest\u00e9 sin pensar, sin querer pensar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfS\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda. \u2014Su voz son\u00f3 sorprendida de que contestara\u2014. Llevo tres d\u00edas llamando.<\/p>\n<p>\u2014He estado ocupada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon qu\u00e9? Tu hermana no te necesita todo el tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Mi sobrino se rompi\u00f3 el brazo. Mi hermana trabaja. Alguien tiene que cuidarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso te lleva tres d\u00edas?<\/p>\n<p>\u2014Me lleva lo que me lleve, Carlos.<\/p>\n<p>Hubo una pausa. O\u00ed su respiraci\u00f3n, esa forma que tiene de suspirar cuando est\u00e1 frustrado, cuando no entiende por qu\u00e9 el mundo no se doblega a su voluntad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a volver? \u2014pregunt\u00f3, finalmente\u2014. Necesitamos hablar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9? \u00bfDe tu secretaria? \u00bfDel asiento trasero de tu coche de empresa?<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda, por favor\u2026<\/p>\n<p>\u2014Mi hermana y mi sobrino me necesitan. \u2014La frase sali\u00f3 firme, pr\u00e1ctica, y me di cuenta de que era cierta, aunque no de la forma que \u00e9l entend\u00eda\u2014. Te llamo cuando pueda.<\/p>\n<p>\u2014Esto no se arregla ignor\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014Yo no te estoy ignorando. Te estoy colgando.<\/p>\n<p>Y lo hice. Dej\u00e9 el tel\u00e9fono en la mesa, mir\u00e9 mi reflejo en el espejo del armario: mejillas sonrojadas, pelo desordenado, ojos de mujer que no sabe qu\u00e9 est\u00e1 haciendo. Me di cuenta de que hab\u00eda sonre\u00eddo al colgar. Una sonrisa peque\u00f1a, vengativa, que no me pertenec\u00eda.<\/p>\n<p>Sigo molesta, pens\u00e9. No le perdono nada. Esto que siento, esto que estoy haciendo, no tiene nada que ver con Carlos. Es solo\u2026 abstinencia. Frustraci\u00f3n. Normalidad.<\/p>\n<p>Me dije esto mientras volv\u00eda al ba\u00f1o, m\u00e1s lenta esta vez. Me dije esto mientras empujaba la puerta, ya sin cuidado, ya sin pretensi\u00f3n de sorpresa.<\/p>\n<p>Y entonces vi lo que Isabel hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p>Segu\u00eda de rodillas pero ahora la esponja yac\u00eda olvidada en el suelo mojado, y su boca, pintada de rojo intenso, estaba completamente abierta alrededor de la cabeza gruesa de la polla de Diego. No era delicada. Era feroz, hambrienta, movi\u00e9ndose arriba y abajo con una rapidez que contrastaba con la lentitud de antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Isabel! \u2014Mi voz sali\u00f3 estridente, aguda\u2014. \u00a1Te dije que no!<\/p>\n<p>Ella se detuvo. Solo se detuvo. No se apart\u00f3, no se disculp\u00f3. Mantuvo la polla en la boca, los labios cerrados alrededor de la mitad, y me mir\u00f3 con ojos vidriosos de lujuria.<\/p>\n<p>\u2014Mmm-mmm \u2014murmur\u00f3, negando con la cabeza, y el sonido vibr\u00f3 en Diego, que gimi\u00f3, incapaz de contenerse.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00e1cate eso de la boca!<\/p>\n<p>Lo hizo. Lentamente, con una succi\u00f3n final que hizo que Diego jadeara, y luego se apart\u00f3, dejando un hilo de saliva que se estiraba, brillante, entre sus labios y la punta roja.<\/p>\n<p>\u2014Estaba probando \u2014dijo, como si no fuera obvio\u2014. Para ver si estaba bien limpia.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eso no es limpiar! \u00a1Eso es\u2026 eso es\u2026!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSexo oral? \u2014complet\u00f3, sonriendo\u2014. S\u00ed. Lo es. Y es delicioso, Sof\u00eda. Deber\u00edas probarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es mi sobrino!<\/p>\n<p>\u2014Y es un hombre. Un hombre joven, sano, que lleva\u2026 \u00bfcu\u00e1nto, Diego? \u00bfD\u00edas sin poder tocarse?<\/p>\n<p>\u2014Una semana \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, casinaudible, avergonzado pero excitado, confundido pero presente.<\/p>\n<p>\u2014Una semana \u2014repiti\u00f3 Isabel, como si fuera una tragedia\u2014. Eso no es saludable, \u00bfsabes? Para un hombre. Acumular todo eso. Especialmente uno tan\u2026 \u2014mir\u00f3 hacia abajo, hacia la polla que segu\u00eda sosteniendo con la mano\u2014. Tan dotado.<\/p>\n<p>\u2014Isabel, esto es enfermizo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEnfermizo? \u2014Se rio, y el sonido fue genuino, sin malicia\u2014. Es biolog\u00eda, Sof\u00eda. Un hombre joven debe follar todos los d\u00edas. Todos. Los. D\u00edas. \u2014Enfatiz\u00f3 cada palabra con un peque\u00f1o movimiento de su mano, y Diego gimi\u00f3 de nuevo\u2014. Es para su salud. Para su bienestar. Yo solo estoy\u2026 ayudando.<\/p>\n<p>\u2014No est\u00e1s ayudando. Est\u00e1s\u2026 est\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? \u00bfD\u00e1ndole lo que necesita? \u00bfLo que t\u00fa no te atreves a darle?<\/p>\n<p>No pude responder. Isabel aprovech\u00f3 mi silencio para volver a mirar a Diego, para acercar su rostro a su entrepierna, para darle un peque\u00f1o beso en la cabeza de la polla, un beso de complicidad, de promesa.<\/p>\n<p>\u2014Quiero probar tu leche, Diego \u2014dijo, en voz baja, \u00edntima, como si yo no estuviera all\u00ed\u2014. Quiero sentir c\u00f3mo te vienes en mi boca. \u00bfMe dejas?<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda\u2026 \u2014Diego me busc\u00f3 con la mirada, confundido, pidiendo permiso o perd\u00f3n, no sab\u00eda cu\u00e1l.<\/p>\n<p>\u2014No me mires \u2014dije, pero no son\u00f3 firme. Son\u00f3 a s\u00faplica.<\/p>\n<p>\u2014No seas ego\u00edsta, Sof\u00eda \u2014dijo Isabel, y ahora su voz ten\u00eda filo\u2014. Si no quieres, no te quedes. Pero no me pidas que pare. No cuando esto es tan\u2026 \u2014lami\u00f3 la longitud de la base a la punta, lentamente\u2014. Tan necesario.<\/p>\n<p>Sal\u00ed.<\/p>\n<p>No corr\u00ed, no esta vez. Camin\u00e9, r\u00e1pido, con las piernas temblorosas y el sexo empapado y la mente llena de im\u00e1genes que no quer\u00eda. Cerr\u00e9 la puerta de mi habitaci\u00f3n, me apoy\u00e9 contra ella, me deslic\u00e9 hasta el suelo.<\/p>\n<p>Y luego, solo entonces, escuch\u00e9 los sonidos. Los gemidos de Diego, ahogados. Los sonidos h\u00famedos, obscenos, de la boca de Isabel. Su voz, de vez en cuando, diciendo algo que no entend\u00eda, algo que hac\u00eda que \u00e9l respondiera con jadeos m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>Me tap\u00e9 los o\u00eddos. No funcion\u00f3. Me met\u00ed dos dedos en la boca, mordiendo hasta sangrar. Tampoco funcion\u00f3.<\/p>\n<p>Al final, hice lo que hab\u00eda hecho la noche anterior. Me toqu\u00e9, furiosa, culpable, envidiosa, mientras los sonidos del ba\u00f1o llegaban aunque no quisiera o\u00edrlos. Y cuando el orgasmo vino, vino con el nombre de Diego en mis labios, mordido, silenciado, traicionero.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 el resto del d\u00eda como un fantasma.<\/p>\n<p>Serv\u00ed la comida sin mirarlos a los ojos. Isabel se hab\u00eda arreglado el pelo, el vestido, la sonrisa. Parec\u00eda satisfecha, completa, como despu\u00e9s de una comida especialmente buena. Diego parec\u00eda relajado, euf\u00f3rico, y no dejaba de mirarme con una curiosidad nueva, intensa. Como si ahora supiera algo de m\u00ed que yo no quer\u00eda que supiera.<\/p>\n<p>Isabel se fue al atardecer. En la puerta, no me agarr\u00f3 del brazo. Solo me mir\u00f3, con algo que no supe identificar: compasi\u00f3n, tal vez. O victoria.<\/p>\n<p>\u2014Dijo tu nombre \u2014dijo. Al final. Cuando se vino.<\/p>\n<p>No respond\u00ed. Cerr\u00e9 la puerta.<\/p>\n<p>Ahora, de noche, estoy aqu\u00ed otra vez. En la cama. Sola.<\/p>\n<p>La escena se repite en mi cabeza con variaciones imposibles. Conmigo de rodillas. Conmigo saliendo antes, interrumpiendo antes, diciendo algo, cualquier cosa, en lugar de quedarme parada mirando.<\/p>\n<p>Pienso en Carlos, en su llamada, en mi voz firme colg\u00e1ndole. Pienso en que no le he perdonado nada, que el rencor sigue siendo un nudo apretado, que mi orgullo me tiene prisionera en esta abstinencia est\u00fapida.<\/p>\n<p>Y luego pienso en Diego. En su polla. En la forma en que Isabel la mir\u00f3, primero con admiraci\u00f3n, luego con hambre. En lo mucho que yo, su t\u00eda, dese\u00e9 ser la causa de esa admiraci\u00f3n. De esa hambre.<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana tendr\u00e9 que ba\u00f1ar a Diego otra vez. Estaremos solos.<\/p>\n<p>Y no s\u00e9, Dios m\u00edo, no s\u00e9 qu\u00e9 voy a hacer.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65028\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65028\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2014Y es un hombre. Un hombre joven, sano, que lleva\u2026 \u00bfcu\u00e1nto, Diego? \u00bfD\u00edas sin poder tocarse? \u2014Una semana \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, casi inaudible, avergonzado pero excitado, confundido pero presente. \u2014Una semana \u2014repiti\u00f3 Isabel, como si fuera una tragedia\u2014. Eso no es saludable, \u00bfsabes? Para un hombre. Acumular todo eso. Especialmente uno tan\u2026 \u2014mir\u00f3 hacia abajo, hacia la polla que segu\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65028\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65028\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32647,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65028","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":10074,"today_views":2},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32647"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65028"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65030,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65028\/revisions\/65030"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}