{"id":65070,"date":"2026-03-25T00:04:15","date_gmt":"2026-03-24T23:04:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65070"},"modified":"2026-03-24T12:04:49","modified_gmt":"2026-03-24T11:04:49","slug":"madre-dermatologa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madre-dermatologa\/","title":{"rendered":"Madre dermat\u00f3loga"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65070\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">57<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Regres\u00e9 a casa por Navidad con el culo en llamas. No era lepra ni nada dram\u00e1tico, solo un sarpullido cabr\u00f3n en la raja, esa grieta traicionera donde el sudor y la ropa se confabulan para joderte la existencia. Picaba como si tuviera hormigas con resaca. Y claro, mi madre lo not\u00f3. Mi madre, la dermat\u00f3loga de mirada cl\u00ednica y manos que han tocado m\u00e1s piel enferma que un cura confesionario. Perfecto, \u00bfno? El universo tiene un sentido del humor de mierda.<\/p>\n<p>Me cost\u00f3 una eternidad decidirme a dec\u00edrselo. \u201cMam\u00e1, tengo\u2026 algo en el culo\u201d. Suena rid\u00edculo incluso ahora. Ella ni parpade\u00f3. \u201cQu\u00edtate los pantalones y ven a mi cuarto\u201d. Orden de m\u00e9dico. Orden de madre. Doble candado.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 oliendo a verg\u00fcenza adolescente rancia. Me baj\u00e9 los jeans y los boxers hasta los tobillos como si estuviera rindiendo un examen oral. Me sent\u00eda un mono peludo exhibicionista. La \u00faltima vez que me vio desnudo entero yo ten\u00eda quiz\u00e1s ocho a\u00f1os y mi verga era un gusanito inofensivo. Ahora colgaba gruesa, oscura, con vello que parec\u00eda haber invadido el territorio en mi ausencia. Monstruosa. Rid\u00edcula.<\/p>\n<p>\u201cBoca abajo en la cama\u201d. Obedec\u00ed. Las s\u00e1banas ol\u00edan a ella: lavanda barata y ese perfume dulz\u00f3n que usa desde siempre. Se sent\u00f3 al borde, me separ\u00f3 las nalgas con las dos manos, sin guantes, sin ceremonia. Carne contra carne. Sus dedos eran fr\u00edos, seguros, profesionales. Y yo, traidor de mierda, sent\u00ed un rel\u00e1mpago el\u00e9ctrico subir desde el perineo hasta la nuca. No deb\u00eda. No deb\u00eda sentir nada. Era solo un sarpullido. Era mi madre.<\/p>\n<p>Fue por el aceite. Sac\u00f3 un frasquito de la mesita, verti\u00f3 esa mierda viscosa y fresca sobre la grieta inflamada. Lo extendi\u00f3 despacio, met\u00f3dico, como si untara mantequilla en pan caliente. Sus yemas rozaron el borde del ano. Una vez. Dos. Tres. No s\u00e9 si fue accidental. No s\u00e9 si importa. El roce era grasiento, lento, obsceno en su inocencia. Y mi verga, la muy puta, se puso dura al instante. Dura como si tuviera quince a\u00f1os y cero dignidad.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 disimular apretando las caderas contra el colch\u00f3n. Mala idea. Solo consegu\u00ed que la erecci\u00f3n se aplastara contra mi vientre y doliera m\u00e1s. Me mov\u00ed. Ella lo not\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Ay, mi ni\u00f1o ya est\u00e1 parado \u2014dijo con esa voz cantarina, burlona, que usa cuando me sorprende en falta.<\/p>\n<p>Silencio m\u00edo. Calor en las orejas. Quer\u00eda desaparecer por el culo, ir\u00f3nicamente.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame ver.<\/p>\n<p>\u2014No, mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, no es como si no hubiera visto tu pito antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero no erecto, carajo!<\/p>\n<p>Ni siquiera pude creer que le dije \u201cerecto\u201d a mi madre. La palabra son\u00f3 pornogr\u00e1fica en mi boca.<\/p>\n<p>\u2014Apuesto a que est\u00e1 precioso.<\/p>\n<p>\u2014Dios, mam\u00e1, tr\u00e1tame como paciente.<\/p>\n<p>\u2014A veces a los pacientes se les para. Es fisiolog\u00eda, no pecado.<\/p>\n<p>\u2014Mam\u00e1\u2026<\/p>\n<p>\u2014Date la vuelta.<\/p>\n<p>No desobedezco a mi madre. Nunca lo he hecho. As\u00ed que gir\u00e9, rojo como un tomate maduro, con la verga apuntando al techo como un dedo acusador. Dura. Gruesa. Lateante. Vergonzosamente orgullosa.<\/p>\n<p>Ella la mir\u00f3 un segundo largo. Luego sonri\u00f3 de lado, esa sonrisa que no s\u00e9 si era ternura, burla o hambre disfrazada.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 bonito. Tal vez hasta m\u00e1s grande que muchos que he visto.<\/p>\n<p>Y entonces lo toc\u00f3.<\/p>\n<p>No fue un roce m\u00e9dico. Fue una caricia. Palma abierta, dedos que bajaron por el tronco, apretaron suave el escroto como buscando algo inexistente, volvieron a subir. Baj\u00f3 el prepucio con dos yemas expertas, lo dej\u00f3 bajar del todo, lo volvi\u00f3 a subir despacio cubriendo la cabeza hinchada. Una, dos, tres veces. Lubricado por el mismo aceite que me hab\u00eda puesto en el culo.<\/p>\n<p>Sent\u00ed el orgasmo subir como una ola negra desde los huevos. Iba a correrme. Iba a venirme en la mano de mi madre mientras ella me masturbaba con cara de dermat\u00f3loga seria. Iba a mancharle la colcha, a gemir como animal, a romper algo irreparable. Y lo peor: quer\u00eda. Quer\u00eda con toda la fuerza de mis veintid\u00f3s a\u00f1os hambrientos.<\/p>\n<p>Pero no pas\u00f3.<\/p>\n<p>De repente solt\u00f3. Se limpi\u00f3 los dedos en una toalla peque\u00f1a que ten\u00eda al lado.<\/p>\n<p>\u2014Vale, D. Ponte los pantalones. Ya est\u00e1 tratado.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3. Se fue al ba\u00f1o. Yo me qued\u00e9 ah\u00ed tirado, con mi pene todav\u00eda tieso latiendo en el aire, respirando como si hubiera corrido diez kil\u00f3metros. No dijimos nada m\u00e1s esa noche. Ni al d\u00eda siguiente. Ni en todo el maldito diciembre.<\/p>\n<p>Pero te lo juro: desde entonces me he venido cientos de veces pensando en esos dedos aceitosos, en esa voz burlona, en esa mirada que dec\u00eda \u201cte conozco entero y no me asusta nada\u201d. Me vengo recordando el olor a aceite y a ella, el roce prohibido que nunca cruz\u00f3 la l\u00ednea pero que dej\u00f3 una marca m\u00e1s profunda que cualquier sarpullido.<\/p>\n<p>Y cada vez que me toco, sigo siendo ese chico boca abajo, con el culo abierto y la verg\u00fcenza convertida en gasolina.<\/p>\n<p>Sigo ardiendo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65070\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65070\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No fue un roce m\u00e9dico. Fue una caricia. Palma abierta, dedos que bajaron por el tronco, apretaron suave el escroto como buscando algo inexistente, volvieron a subir. Baj\u00f3 el prepucio con dos yemas expertas, lo dej\u00f3 bajar del todo, lo volvi\u00f3 a subir despacio cubriendo la cabeza hinchada. Una, dos, tres veces. Lubricado por el mismo aceite que me hab\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65070\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65070\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32836,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65070","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":17490,"today_views":23},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32836"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65070"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65071,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65070\/revisions\/65071"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}