{"id":65080,"date":"2026-03-25T00:03:55","date_gmt":"2026-03-24T23:03:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65080"},"modified":"2026-03-24T12:41:53","modified_gmt":"2026-03-24T11:41:53","slug":"dilema-de-una-buena-tia-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dilema-de-una-buena-tia-3\/","title":{"rendered":"Dilema de una buena t\u00eda (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65080\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">43<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Abr\u00ed los ojos y el techo de la habitaci\u00f3n gir\u00f3 sobre m\u00ed como un torbellino.<\/p>\n<p>Los recuerdos de la noche anterior a\u00fan lat\u00edan con fuerza detr\u00e1s de mis sienes: la boca de Isabel trag\u00e1ndose por completo el miembro grueso de Diego, los gemidos graves y animales que le arrancaba desde lo m\u00e1s profundo del pecho\u2026 y yo, escondida en la oscuridad de mi cuarto, con la mano hundida entre las piernas, masturb\u00e1ndome en silencio al comp\u00e1s de sus jadeos desesperados.<\/p>\n<p>La culpa me revolvi\u00f3 el est\u00f3mago con violencia. Pero el deseo era m\u00e1s fuerte, m\u00e1s cruel. Mi sexo segu\u00eda hinchado, caliente y palpitante, casi doloroso. Tres semanas sin Andr\u00e9s \u2014tres semanas de silencio absoluto\u2014 hab\u00edan convertido mi cuerpo en un desierto reseco que ard\u00eda por cualquier chispa.<\/p>\n<p>Y Diego\u2026 Diego se hab\u00eda convertido en una hoguera.<\/p>\n<p>Ya no pod\u00eda seguir as\u00ed. Necesitaba que alguien pusiera orden en esta casa, que frenara esta locura antes de que nos consumiera a todos.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en do\u00f1a Carmen.<\/p>\n<p>Mi suegra. Viuda desde hac\u00eda ocho a\u00f1os, estricta, casi devota. Siempre con faldas que le cubr\u00edan las rodillas, blusas abotonadas hasta el cuello y esa mirada severa que parec\u00eda condenar el pecado incluso antes de que naciera.<\/p>\n<p>Cre\u00ed que su presencia ser\u00eda el freno que yo ya no pod\u00eda imponerme. Su rigidez moral, su sentido del decoro, su autoridad\u2026 todo eso calmar\u00eda el ambiente.<\/p>\n<p>Lo que nunca imagin\u00e9 fue el efecto que su llegada provocar\u00eda en Diego.<\/p>\n<p>El muchacho t\u00edmido y encorvado de los primeros d\u00edas hab\u00eda desaparecido por completo. En su lugar hab\u00eda surgido un joven consciente de su cuerpo, de su tama\u00f1o y, sobre todo, del extra\u00f1o poder que ejerc\u00eda sobre nosotras dos.<\/p>\n<p>Y lo peor de todo: ya no solo lo notaba.<\/p>\n<p>Lo disfrutaba.<\/p>\n<p>Desde que do\u00f1a Carmen lleg\u00f3, su mirada ya no era t\u00edmida ni esquiva. Ahora se posaba con descaro en el contorno de sus caderas bajo el vestido, en el leve balanceo de sus pechos a\u00fan firmes bajo la tela modesta, en el rubor que trepaba por su cuello cada vez que lo sorprend\u00eda mir\u00e1ndola.<\/p>\n<p>Ella fing\u00eda no darse cuenta.<\/p>\n<p>Yo ya no pod\u00eda fingir.<\/p>\n<p>El primer incidente ocurri\u00f3 esa misma tarde, despu\u00e9s del almuerzo.<\/p>\n<p>Diego hab\u00eda dicho que iba al ba\u00f1o. Minutos despu\u00e9s, escuchamos un grito ahogado seguido de un golpe seco.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmen entr\u00f3 en la cocina p\u00e1lida como un papel, con una mano sobre el pecho y la respiraci\u00f3n agitada.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda\u2026 \u2014murmur\u00f3 con voz temblorosa\u2014. Tienes que hablar seriamente con ese muchacho. Acabo de encontr\u00e1rmelo en el pasillo\u2026 completamente desnudo. Su\u2026 su miembro estaba completamente erecto. Dijo que no pod\u00eda agacharse por el yeso del brazo y que se le hab\u00eda ca\u00eddo el calzoncillo, pero\u2026 Dios m\u00edo, Sof\u00eda\u2026 estaba enorme.<\/p>\n<p>La imagen se clav\u00f3 en mi mente como un hierro al rojo: Diego de pie, expuesto, el pene grueso, venoso y completamente duro, con la punta brillante.<\/p>\n<p>Apret\u00e9 los pu\u00f1os hasta que me dolieron los nudillos y fui directamente a su habitaci\u00f3n. Abr\u00ed la puerta sin llamar.<\/p>\n<p>Diego estaba recostado en la cama, completamente desnudo. Con la mano buena se masturbaba con lentitud, de forma deliberada y obscena. Su miembro, grueso y surcado de venas, se ergu\u00eda con soberbia, brillando por la saliva que usaba como lubricante.<\/p>\n<p>Al verme, retir\u00f3 la mano de golpe e intent\u00f3 cubrirse con la almohada, pero ya era demasiado tarde.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSe puede saber qu\u00e9 demonios est\u00e1s haciendo, Diego? \u2014pregunt\u00e9 con voz baja y ronca.<\/p>\n<p>\u00c9l baj\u00f3 la mirada, fingiendo humildad.<\/p>\n<p>\u2014Ya le cont\u00e9 a Martha. No puedo agacharme por el yeso. Me duele mucho el brazo cuando intento terminar y\u2026 estoy muy cargado, Sof\u00eda. Antes del accidente me corr\u00eda varias veces al d\u00eda. A veces hasta tres o cuatro. Ahora llevo d\u00edas sin poder hacerlo bien. Me duele. Me duele de verdad.<\/p>\n<p>Hizo una pausa y levant\u00f3 la vista, mir\u00e1ndome directamente a los ojos con una sinceridad peligrosa.<\/p>\n<p>\u2014La enfermera del hospital\u2026 e Isabel tambi\u00e9n. Ellas me ayudaban. Me masturbaban hasta el final. Dec\u00edan que era parte de mi recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De pronto entend\u00ed. Elena al tel\u00e9fono: &#8220;La enfermera&#8230; se quedaba mirando a Diego.&#8221; Era esto lo que le molestaba. Era esto exactamente.<\/p>\n<p>Mi hermana hab\u00eda visto primero, actuado r\u00e1pido, cerrado la puerta. Y yo, ciega, hab\u00eda venido a ocupar el lugar de la primera tentaci\u00f3n. Peor: hab\u00eda tra\u00eddo a la segunda conmigo.<\/p>\n<p>Ellas me ayudaban. Dec\u00edan que era parte de mi recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La misma excusa enfermiza. La enfermera la invent\u00f3, Isabel la confirm\u00f3, y yo estaba lista para reclamar mi turno.<\/p>\n<p>Elena hab\u00eda visto antes lo que yo tard\u00e9 en ver: que Diego ejerc\u00eda un poder que ninguna de nosotras sab\u00edamos resistir.<\/p>\n<p>Un poder que mi hermana, madre soltera, viuda de su propio matrimonio, hab\u00eda identificado y temido lo suficiente como para buscar refugio en el trabajo, en la ausencia, en el silencio.<\/p>\n<p>Y que yo, en mi desesperaci\u00f3n por sentirme deseada, hab\u00eda confundido con deber familiar.<\/p>\n<p>Horas despu\u00e9s, la tensi\u00f3n en la casa se hab\u00eda vuelto densa, casi irrespirable.<\/p>\n<p>Diego estaba tirado en el sof\u00e1 viendo televisi\u00f3n con un short de algod\u00f3n fino que no ocultaba absolutamente nada. El contorno de su erecci\u00f3n se marcaba con obscena claridad contra la tela.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmen fue a llevarle un vaso de agua. Cuando regres\u00f3 a la cocina, jadeaba ligeramente y ten\u00eda las mejillas encendidas.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda\u2026 \u2014susurr\u00f3, acerc\u00e1ndose como si temiera que \u00e9l pudiera o\u00edrla\u2014. Est\u00e1 otra vez completamente erecto. Lo veo todo. La forma, el tama\u00f1o\u2026 Es imposible no mirarlo. Ese chico no puede estar as\u00ed todo el d\u00eda. No es normal. Es\u2026 inhumano.<\/p>\n<p>Fuimos las dos al sal\u00f3n.<\/p>\n<p>Diego no apart\u00f3 la mirada de la pantalla, pero sab\u00edamos que era consciente de nuestra presencia. Su erecci\u00f3n no hab\u00eda bajado ni un mil\u00edmetro. Parec\u00eda un desaf\u00edo silencioso.<\/p>\n<p>\u2014Diego, tenemos que hablar \u2014dije cruz\u00e1ndome de brazos.<\/p>\n<p>\u00c9l baj\u00f3 la vista, pero no hizo ning\u00fan intento por cubrirse.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 c\u00f3mo controlarlo, t\u00eda \u2014respondi\u00f3 con voz cansada, casi de ni\u00f1o frustrado\u2014. Estoy encerrado aqu\u00ed, sin poder salir&#8230; y mi cuerpo no entiende.<\/p>\n<p>Hizo una pausa, mir\u00e1ndose las manos con genuina confusi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Antes del accidente me bastaba con&#8230; ya sabe. Dos, tres minutos y listo. Pero ahora&#8230; \u2014levant\u00f3 la vista, desvalido\u2014. La enfermera del hospital me explic\u00f3 que el yeso cambia la circulaci\u00f3n. Que la sangre se acumula m\u00e1s. Que necesito m\u00e1s tiempo, m\u00e1s&#8230; ayuda.<\/p>\n<p>Su voz se quebr\u00f3 ligeramente.<\/p>\n<p>\u2014He intentado hac\u00e9rmelo solo, de verdad. Pero con una mano me canso antes de llegar. Y cuando estoy cerca, el dolor del brazo me distrae. Es como&#8230; como si mi cuerpo hubiera olvidado c\u00f3mo terminar sin&#8230;<\/p>\n<p>Se detuvo, sonroj\u00e1ndose profundamente.<\/p>\n<p>\u2014Sin que alguien m\u00e1s me toque. Sin la boca de la enfermera, sin las manos de Isabel. Me volv\u00ed dependiente, t\u00eda. Y ahora no puedo&#8230; no puedo solito.<\/p>\n<p>La \u00faltima palabra sali\u00f3 casi un susurro, humillante en su sinceridad.<\/p>\n<p>\u2014Me duele f\u00edsicamente. Todo el tiempo. Es como una presi\u00f3n que no me deja pensar, ni dormir, ni nada. Solo quiero que pare. Pero no s\u00e9 c\u00f3mo.<\/p>\n<p>El silencio que sigui\u00f3 fue tan pesado que pareci\u00f3 detener el tiempo.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmen me agarr\u00f3 del brazo con fuerza y pr\u00e1cticamente me arrastr\u00f3 hasta mi habitaci\u00f3n. Cerr\u00f3 la puerta con llave.<\/p>\n<p>\u2014Esto no puede seguir as\u00ed \u2014dijo con la voz temblando de indignaci\u00f3n\u2026 o de algo m\u00e1s\u2014. El chico est\u00e1 sufriendo. Esa tensi\u00f3n constante no es sana. Un hombre joven no puede estar con esa\u2026 esa presi\u00f3n todo el d\u00eda. Necesita liberarse.<\/p>\n<p>Suspir\u00e9 y me apret\u00e9 las sienes con los dedos.<\/p>\n<p>\u2014No es solo eso, Carmen. \u2014Mi voz sali\u00f3 rota, casi un susurro\u2014. Es que&#8230; llevo tres semanas sin Andr\u00e9s. Tres semanas de dormir junto a un hombre que no me toca, de sentirme invisible, de acumular&#8230; fuego.<\/p>\n<p>Me llev\u00e9 las manos al vientre, como si pudiera contener lo que ard\u00eda ah\u00ed dentro.<\/p>\n<p>\u2014Mi cuerpo no me obedece. Me despierto empapada, con las piernas temblando, sin haber so\u00f1ado nada. Me ducho y el agua me excita. Veo a Diego en el sof\u00e1, con esa&#8230; esa cosa marc\u00e1ndose en los pantalones, y siento que me voy a desmoronar. No es solo deseo, Carmen. Es hambre. Es una bestia que no reconozco.<\/p>\n<p>Martha me tom\u00f3 de las manos. Sus dedos eran fr\u00edos, secos, de mujer que no ha tocado a un hombre en a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014Entonces no te acerques sola \u2014dijo, pero su voz hab\u00eda cambiado. Menos firme, m\u00e1s&#8230; calculadora\u2014. Yo estar\u00e9 ah\u00ed. Contigo. Controlando.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfControlando qu\u00e9? \u00bfA \u00e9l o a m\u00ed?<\/p>\n<p>Los ojos de Martha brillaron con algo que no supe nombrar.<\/p>\n<p>\u2014A ambos. \u2014Trag\u00f3 saliva\u2014. Yo comenzar\u00e9. Solo la mano, nada m\u00e1s. Pero si \u00e9l no responde&#8230; si necesita m\u00e1s estimulo&#8230; t\u00fa estar\u00e1s cerca, s\u00ed, pero con ropa. Solo te descubrir\u00e1s los senos. Desde lejos. Sin que te toque. Eso no es infidelidad, Sof\u00eda. Eso es&#8230; asistencia visual.<\/p>\n<p>\u2014Y si eso no basta&#8230; \u2014mi voz se quebr\u00f3, temerosa\u2014 \u00bfqu\u00e9 hacemos?<\/p>\n<p>Martha me mir\u00f3 fijamente. Sus ojos ya no eran los de la suegra estricta, sino los de una mujer que hab\u00eda encontrado una grieta en su propia moral.<\/p>\n<p>\u2014Entonces le muestras m\u00e1s \u2014dijo, apresurada, como si las palabras se pudieran escapar si no las dec\u00eda r\u00e1pido\u2014. Te volteas. Le ense\u00f1as la cola, incluso tu&#8230; tu sexo. Desde lejos, sin que te toque. Que te vea, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Carmen, eso es&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014me interrumpi\u00f3, y vi c\u00f3mo se ruborizaba hasta las orejas\u2014. \u00bfInfidelidad? No lo es si no hay contacto. La vista no peca, Sof\u00eda. El pecado est\u00e1 en la carne que se une, no en la que se observa. Si \u00e9l mira y t\u00fa no sientes sus manos, si t\u00fa no sientes su&#8230; su miembro dentro&#8230; entonces no has traicionado a nadie.<\/p>\n<p>Su l\u00f3gica era tan fr\u00e1gil, tan transparente, que casi re\u00ed. Pero no re\u00ed. Porque mi cuerpo la aceptaba con avidez, buscando el resquicio, la excusa, el permiso.<\/p>\n<p>\u2014Sin contacto, ni penetraci\u00f3n \u2014repet\u00ed, aferr\u00e1ndome a las palabras como a un salvavidas.<\/p>\n<p>\u2014Sin contacto, ni penetraci\u00f3n \u2014confirm\u00f3 ella, aunque su voz son\u00f3 menos convencida\u2014. Se lo debemos a Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>Asent\u00ed, pero mi cuerpo ya sab\u00eda la mentira. Ya sent\u00eda el peso de mis pechos contra la blusa, la humedad que traicionaba mis palabras.<\/p>\n<p>\u2014Se lo debemos a Andr\u00e9s \u2014repet\u00ed.<\/p>\n<p>Era una oraci\u00f3n. Una s\u00faplica. Un acuerdo que ninguna de las dos cre\u00eda.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65080\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65080\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2014Esto no puede seguir as\u00ed \u2014dijo con la voz temblando de indignaci\u00f3n\u2026 o de algo m\u00e1s\u2014. El chico est\u00e1 sufriendo. Esa tensi\u00f3n constante no es sana. Un hombre joven no puede estar con esa\u2026 esa presi\u00f3n todo el d\u00eda. Necesita liberarse. Suspir\u00e9 y me apret\u00e9 las sienes con los dedos. \u2014No es solo eso, Carmen. \u2014Mi voz sali\u00f3 rota<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65080\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65080\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32647,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65080","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":8496,"today_views":3},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32647"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65080"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65082,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65080\/revisions\/65082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}