{"id":65141,"date":"2026-03-28T00:49:59","date_gmt":"2026-03-27T23:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65141"},"modified":"2026-03-27T17:24:42","modified_gmt":"2026-03-27T16:24:42","slug":"regalo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/regalo-2\/","title":{"rendered":"Regalo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65141\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">16<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>\u00c9l era mi amigo desde siempre, de esos que comparten silencios c\u00f3modos y risas que no necesitan explicaci\u00f3n. Durante meses hab\u00eda hablado de sexo con esa mezcla de fanfarroner\u00eda y curiosidad que tienen los dieciocho a\u00f1os reci\u00e9n estrenados: detalles que soltaba como quien tira migas a los p\u00e1jaros, esperando que alguien las recogiera. Yo sab\u00eda lo que quer\u00eda regalarle para su cumplea\u00f1os. No era un secreto entre nosotros; era una promesa muda que flotaba en el aire cada vez que nos qued\u00e1bamos solos. Le iba a hacer una paja. Simple, directa, sin adornos ni promesas de m\u00e1s. Solo aquello que los dos sab\u00edamos que nos gustaba.<\/p>\n<p>Cuando por fin lo dije, con la voz un poco temblorosa por dentro aunque la cara la mantuve firme, \u00e9l sonri\u00f3 con esa descarada alegr\u00eda que le iluminaba los ojos. No hubo rodeos, no hubo verg\u00fcenza fingida. Se tumb\u00f3 en la cama de su habitaci\u00f3n, la luz de la tarde filtr\u00e1ndose por las persianas a medio bajar, y me mir\u00f3 como si ya supiera exactamente c\u00f3mo iba a terminar todo.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 a su lado, le baj\u00e9 los pantalones con lentitud deliberada, y all\u00ed estaba: su pene ya duro, c\u00e1lido, latiendo contra mi palma como un coraz\u00f3n ajeno que de pronto se me entregaba. Lo rode\u00e9 con los dedos, sub\u00ed y baj\u00e9 con un ritmo que parec\u00eda venir de muy lejos, de todas las veces que hab\u00edamos hablado de esto sin decirlo. \u00c9l gimi\u00f3 bajito, arque\u00f3 la espalda, y cuando termin\u00f3 fue con un suspiro largo, casi de alivio, como si hubiera estado esperando ese momento toda la vida.<\/p>\n<p>Durante las semanas siguientes repetimos el ritual. A veces yo era el primero en recibir. Me tumbaba boca arriba, \u00e9l se sentaba a horcajadas sobre mis muslos o se acomodaba a mi lado, y sus manos \u2014grandes, seguras\u2014 me envolv\u00edan con una precisi\u00f3n que me hac\u00eda cerrar los ojos. Otras veces era \u00e9l quien se entregaba, y yo me perd\u00eda en la textura de su piel, en el modo en que su respiraci\u00f3n se aceleraba hasta volverse un jadeo entrecortado.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s nos gustaba era esa alternancia: uno se dejaba llevar por completo mientras el otro hac\u00eda el trabajo, sin prisas, sin exigencias. Nunca quisimos besarnos, ni chuparnos, ni penetrarnos. No hab\u00eda necesidad. Bastaba con eso: la mano del otro sobre el sexo propio, el calor compartido, el placer que se constru\u00eda despacio y se derramaba de golpe.<\/p>\n<p>Hac\u00e9rsela a \u00e9l nunca fue un deber. Al contrario: me frustraba que se corriera tan r\u00e1pido, que el momento se agotara antes de que yo pudiera saborearlo del todo. Se lo dije una tarde, medio en broma, y \u00e9l me mir\u00f3 con sorpresa genuina. \u00abA m\u00ed tampoco me gusta que termine ah\u00ed\u00bb, confes\u00f3. \u00abCuando me vengo, no quiero que pare. Pero no s\u00e9 c\u00f3mo dec\u00edrtelo\u00bb. No ten\u00eda idea. Para m\u00ed, el orgasmo siempre hab\u00eda sido el final: despu\u00e9s, cualquier roce era insoportable, como si la piel se hubiera vuelto de cristal.<\/p>\n<p>La siguiente vez lo probamos. Mientras eyaculaba en mi mano \u2014chorros calientes, espesos\u2014, segu\u00ed movi\u00e9ndome sin detenerme. Al principio se retorci\u00f3, solt\u00f3 un gemido que era mitad placer, mitad protesta. El semen se volvi\u00f3 espuma entre mis dedos, cremoso, blanco, pegajoso como nata batida que se acumula y se deshace. Sigui\u00f3 gimiendo, arqueando la espalda como si algo dentro de \u00e9l se abriera de par en par. Y entonces volvi\u00f3 a venirse, un segundo orgasmo m\u00e1s d\u00e9bil pero m\u00e1s profundo, que le hizo temblar entero. Intent\u00e9 una tercera vez, pero ya no pudo; su cuerpo dijo basta.<\/p>\n<p>Nos cost\u00f3 un a\u00f1o entero de pr\u00e1ctica, de ensayo y error, de risas nerviosas y silencios c\u00f3mplices. Conmigo fue distinto. \u00c9l aprendi\u00f3 a ser suave despu\u00e9s del primero: caricias cortas, lentas, apenas un roce de yemas sobre la piel hipersensible. Al principio me tensaba, quer\u00eda apartarme, pero \u00e9l insist\u00eda con paciencia infinita. No me pon\u00eda fl\u00e1cido; al contrario, el pene segu\u00eda erguido, vulnerable, respondiendo a ese toque ligero como si fuera una caricia nueva.<\/p>\n<p>Cuando vio que me calmaba, que respiraba hondo y volv\u00eda a entregarme, aument\u00f3 la longitud de los movimientos, la presi\u00f3n, la velocidad. Y lleg\u00f3 el segundo orgasmo: largo, intenso, casi doloroso de tan puro. Me vine temblando, con los ojos cerrados, sintiendo que algo en m\u00ed se romp\u00eda y se reconstru\u00eda al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Hoy, a\u00f1os despu\u00e9s, seguimos vi\u00e9ndonos cada semana o dos. Nuestras esposas salen de compras, se van al cine, hacen lo que sea que las ocupa fuera de casa. Nosotros nos encerramos en la misma habitaci\u00f3n de siempre, o en la m\u00eda, y practicamos. No hablamos mucho; no hace falta. Nos tumbamos, nos tocamos con la misma lentitud de entonces, exploramos los l\u00edmites que hemos aprendido a respetar. A veces me pregunto si ellas tambi\u00e9n tienen su versi\u00f3n secreta de esto: dos cuerpos que se entienden sin palabras, que se dan placer sin pedir nada a cambio. Me gustar\u00eda creerlo. Pero en el fondo s\u00e9 que no. Lo nuestro es raro, antiguo, nuestro. Un pacto de piel y memoria que nadie m\u00e1s entender\u00eda.<\/p>\n<p>Y sin embargo, cada vez que su mano me rodea o la m\u00eda a \u00e9l, siento que volvemos a ser aquellos chicos de dieciocho a\u00f1os: asustados, excitados, infinitamente curiosos. El tiempo no ha borrado nada. Solo ha hecho que el placer sea m\u00e1s lento, m\u00e1s hondo, m\u00e1s nuestro.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65141\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65141\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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