{"id":65178,"date":"2026-03-30T00:18:16","date_gmt":"2026-03-29T22:18:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65178"},"modified":"2026-03-29T20:06:05","modified_gmt":"2026-03-29T18:06:05","slug":"liberando-la-rabia-que-desato-mi-ex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/liberando-la-rabia-que-desato-mi-ex\/","title":{"rendered":"Liberando la rabia que desat\u00f3 mi ex"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65178\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">25<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta historia pas\u00f3 hace mucho y honestamente la hab\u00eda olvidado, hasta hace poco que la record\u00e9 y la verdad es bastante fuerte. En aquel entonces me sent\u00eda confundida y quer\u00eda un tiempo para mi sola, para pensar, hacer algo diferente, aunque yo quer\u00eda continuar con la relaci\u00f3n, se lo comunique a David mi novio en ese entonces, pero \u00e9l no estuvo de acuerdo y me dijo que no lo aceptaba, que si yo ped\u00eda eso termin\u00e1bamos, yo muy molesta le dije que si, que termin\u00e1bamos entonces.<\/p>\n<p>La semana siguiente transcurri\u00f3 en silencio. Cada d\u00eda que pasaba sin saber nada de David, la rabia crec\u00eda, ferment\u00e1ndose en un c\u00f3ctel amargo de decepci\u00f3n y orgullo herido. \u00bfC\u00f3mo se atrev\u00eda? \u00bfC\u00f3mo pudo darme un ultim\u00e1tum as\u00ed, como si mi necesidad de descanso fuera una traici\u00f3n? Yo solo quer\u00eda un respiro, no un final. Pero \u00e9l hab\u00eda elegido el final, y ahora yo elegir\u00eda c\u00f3mo se ver\u00eda ese final. No ser\u00eda una escena triste con l\u00e1grimas y s\u00faplicas. Ser\u00eda una explosi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando su mensaje apareci\u00f3 esa noche, fue como si el universo me entregara el arma que necesitaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s? No he sabido nada de ti, dime qu\u00e9 pasa en tu cabeza.<\/p>\n<p>Sonre\u00ed con amargura.<\/p>\n<p>\u2014Mal. Pero no quiero que hagas nada. Deja las cosas as\u00ed.<\/p>\n<p>Quer\u00eda que mi frialdad lo traspasara a trav\u00e9s del texto.<\/p>\n<p>\u2014No, Cami. Quiero hablar. Tenemos que hablar.<\/p>\n<p>Claro que quer\u00eda hablar. Siempre quer\u00eda hablar cuando \u00e9l ten\u00eda el control.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana tengo un control con el ginec\u00f3logo a las 9. Si quieres, podemos vernos afuera de la cl\u00ednica sobre las 10 am.<\/p>\n<p>Su respuesta fue inmediata.<\/p>\n<p>\u2014Vale. Perfecto. All\u00ed nos vemos.<\/p>\n<p>Mi mente ya estaba tramando. Ahora faltaba el ingrediente principal: Andr\u00e9s. La idea me quem\u00f3 la boca con un sabor agridulce, mezcla de culpa y emoci\u00f3n. Record\u00e9 todas las veces anteriores, hace un a\u00f1o y medio, cuando David no estaba y yo me sent\u00eda sola, fue la primera vez con Andr\u00e9s, fue sin buscarlo, fue inconsciente, un error del que me sent\u00ed culpable mucho tiempo. Pero las siguientes si las busque yo. Cada encuentro era un secreto que me devoraba por dentro, un recuerdo que surg\u00eda en los momentos m\u00e1s inoportunos para recordarme que era una mentirosa. Pero hoy era diferente. Hoy no era infiel. Hoy estaba libre. Y esa libertad sab\u00eda a pecado.<\/p>\n<p>Le escrib\u00ed a Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Andr\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 haces ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>Su respuesta lleg\u00f3 al instante, con ese entusiasmo que siempre delataba su inter\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Nada, Cami, \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Acomp\u00e1\u00f1ame al ginec\u00f3logo. Y luego tengo una sorpresa para ti.<\/p>\n<p>A\u00f1ad\u00ed un emoji de sonrisita p\u00edcara.<\/p>\n<p>\u2014Vale.<\/p>\n<p>Contesto \u00e9l, pero supe que detr\u00e1s de esa palabra hab\u00eda un mundo de deseo y de odio hacia David. Era perfecto.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente me mir\u00e9 en el espejo y algo era diferente. Una mujer decidida, peligrosa. Eleg\u00ed ropa que a David le volv\u00eda loco. Una licra negra que se adher\u00eda a mis curvas como una segunda piel, resaltando mis caderas amplias y ese trasero que David sol\u00eda morder con ganas. Una blusa blanca que resaltaba mi gran busto, y el abrigo, ese abrigo que \u00e9l me regal\u00f3, tejido artesanalmente con agujeros que dejaba ver todo por debajo, era la guinda del pastel. Me sent\u00eda invencible.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s me espero en la entrada de la cl\u00ednica. Lo mir\u00e9 m\u00e1s alto de lo que recordaba, me hac\u00eda sentir diminuta y protegida a la vez. Mientras el ginec\u00f3logo me revisaba, mi mente no estaba all\u00ed. Estaba en la calle, imaginando la escena. \u00bfLlegar\u00eda David? \u00bfVer\u00eda a Andr\u00e9s? El plan se perfeccionaba en mi cabeza, cada detalle calculado para infligir el m\u00e1ximo da\u00f1o.<\/p>\n<p>Sal\u00ed y all\u00ed estaba Andr\u00e9s, con una sonrisa c\u00f3mplice. \u2014Vi a tu ex afuera\u2014, me susurr\u00f3. Mi coraz\u00f3n dio un vuelco, pero mi cara fue una m\u00e1scara de indiferencia. \u2014No te preocupes, v\u00e1monos para tu casa\u2014. Y entonces, actu\u00e9. Tom\u00e9 su mano con una naturalidad que me sorprendi\u00f3 a m\u00ed misma. Nos fuimos caminando pegaditos, riendo como dos enamorados. Sent\u00ed la mano de Andr\u00e9s deslizarse por mi espalda, bajando hasta posarse sobre mi culo, apret\u00e1ndolo con posesi\u00f3n. No me detuve. Al contrario, me recost\u00e9 en su toque, riendo m\u00e1s fuerte por algo que ni siquiera era gracioso. Jam\u00e1s voltee a buscar a David, pero sent\u00eda sus ojos sobre m\u00ed, quem\u00e1ndome la espalda. Cada caricia de Andr\u00e9s era una pu\u00f1alada dirigida a \u00e9l.<\/p>\n<p>Subimos a su departamento. El segundo piso, con vista a la calle. Era el escenario perfecto. La rabia que hab\u00eda estado guardando explot\u00f3 en una oleada de adrenalina pura. Sin decir una palabra, me dirig\u00ed a su habitaci\u00f3n y abr\u00ed las cortinas de par en par. La luz del d\u00eda inund\u00f3 el espacio, exponiendo todo. \u2014\u00bfQu\u00e9 haces, Cami?\u2014, pregunt\u00f3 \u00e9l, pero ya sab\u00eda la respuesta. Yo no respond\u00ed con palabras. Me gir\u00e9, me lanc\u00e9 sobre \u00e9l y lo bes\u00e9 con una ferocidad que lo tom\u00f3 por sorpresa.<\/p>\n<p>\u00c9l no necesit\u00f3 m\u00e1s instrucciones. Su boca respondi\u00f3 a la m\u00eda con la misma urgencia. Sus manos despojaron mi ropa con una habilidad que delataba su experiencia. En menos de dos minutos, la licra, la blusa y el abrigo yac\u00edan en un mont\u00f3n en el suelo. Qued\u00e9 en mi sost\u00e9n y panties, sintiendo el aire fr\u00edo en mi piel caliente. Con un movimiento deliberado, desabroch\u00e9 mi sost\u00e9n y lo dej\u00e9 caer. Mis senos, grandes y pesados, quedaron libres. Sab\u00eda que eran su debilidad, los hab\u00eda deseado desde la primera vez que me vio. Se los ofrec\u00ed, arqueando la espalda, y \u00e9l no dud\u00f3. Su boca caliente me envolvi\u00f3, su lengua dibujando c\u00edrculos alrededor de mis pezones, que se pusieron duros como piedras. Un gemido escap\u00f3 de mi garganta, esta vez no era fingido.<\/p>\n<p>\u00c9l se despoj\u00f3 de su ropa, revelando ese cuerpo musculoso que yo ansiaba. Y luego, su pene, una bestia, 17 cm de grosor imponente, completamente afeitado, una columna de carne que promet\u00eda un placer brutal. Me sent\u00ed una perra en celo, dispuesta a ser montada. \u2014Ch\u00fapemela, Cami\u2014, me orden\u00f3 con voz ronca. Y yo, por primera vez, obedec\u00ed sin dudar. Me arrodill\u00e9 y lo tom\u00e9 en mis manos. Sent\u00ed su peso, su calor. Lo llev\u00e9 a mi boca, desliz\u00e1ndolo entre mis labios. Nunca hab\u00eda hecho esto con \u00e9l, me sent\u00eda sucia, como si traicionara un c\u00f3digo. Pero hoy, esa suciedad era mi combustible. Lo mam\u00e9 con ganas, profundamente, sintiendo c\u00f3mo se hinchaba a\u00fan m\u00e1s en mi boca.<\/p>\n<p>Pero yo quer\u00eda m\u00e1s. Quer\u00eda sentirlo dentro. \u2014M\u00e9temela\u2014, le supliqu\u00e9, con la voz rota por el deseo. Se puso r\u00e1pidamente un cond\u00f3n, odiaba esa barrera de l\u00e1tex que robaba sensaciones. Pero era el precio a pagar. Me empuj\u00f3 hacia la cama y me abri\u00f3 las piernas. La penetraci\u00f3n fue brutal, directa. Entr\u00f3 de un solo embestida, hasta el fondo. Grit\u00e9, una mezcla de dolor y placer puro. Estaba tan mojada que no hubo resistencia.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a moverse, la posici\u00f3n del misionero, la misma de nuestra primera vez. Mis senos aplastados contra su pecho duro y sudoroso, su cuerpo musculoso aplast\u00e1ndome, haci\u00e9ndome sentir peque\u00f1a y pose\u00edda. Abrac\u00e9 su espalda, mis u\u00f1as ara\u00f1ando su piel, mis piernas enroscadas en su cintura, apret\u00e1ndolo contra m\u00ed para que entrara m\u00e1s y m\u00e1s. Gem\u00eda sin filtro, sin verg\u00fcenza, sabiendo que si David estaba all\u00ed, escuchar\u00eda cada uno de mis gritos de placer.<\/p>\n<p>La rabia se hab\u00eda transformado en un fuego salvaje incontrolable. Cada embestida de Andr\u00e9s era un insulto directo a David, un grito silencioso que dec\u00eda &#8220;escucha lo que perdiste&#8221;. Pero la cama era demasiado privada, demasiado segura. Quer\u00eda que mi venganza fuera cruel. \u2014Ll\u00e9vame a la ventana\u2014, le dije entre jadeos. \u2014Quiero que me folles ah\u00ed\u2014.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s, siempre dispuesto a complacer mis caprichos m\u00e1s oscuros, sonri\u00f3. Me levant\u00f3 como si no pesara nada, mis piernas se enroscaron en su cintura mientras \u00e9l me cargaba hasta el cristal fr\u00edo que daba a la calle. Me bajo y me puso de espaldas a \u00e9l, entonces sent\u00ed el fr\u00edo del vidrio en mis senos erectos me hizo estremecer. \u2014As\u00ed, perra?\u2014, me gru\u00f1\u00f3 al o\u00eddo mientras empezaba a penetrarme de nuevo, con m\u00e1s fuerza si cab\u00eda.<\/p>\n<p>Desde all\u00ed, pod\u00eda ver el mundo. Los coches pasando, la gente caminando ajena. Mis senos estaban completamente expuestos, mis pezones duros rozando el cristal con cada golpe. La ventana cruj\u00eda, amenazando con ceder bajo la fuerza de nuestro acto. No sab\u00eda si David estaba abajo, con los ojos fijos en mi cuerpo siendo usado, pero en ese momento, no me importaba. Espero que s\u00ed, pens\u00e9 con una ferocidad que me asust\u00f3. Espero que se est\u00e9 partiendo el coraz\u00f3n de rabia. El placer era intenso, pero era secundario. Lo principal era la venganza.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo que pareci\u00f3 una eternidad, Andr\u00e9s me devolvi\u00f3 a la cama, tumb\u00e1ndome boca abajo. \u2014Ahora a cuatro patas, como la perra que eres\u2014, orden\u00f3. Obedec\u00ed instant\u00e1neamente, levantando mi trasero para \u00e9l. Entr\u00f3 en m\u00ed desde atr\u00e1s, y esta vez, el golpe fue m\u00e1s profundo, m\u00e1s primitivo. Su mano se alz\u00f3 y me dio una nalgada fuerte, dejando una marca ardiente en mi piel. \u2014\u00a1Otra!\u2014, grit\u00e9. Y otra lleg\u00f3. Y otra. Cada nalgada era una liberaci\u00f3n, un castigo que yo misma me impon\u00eda y que disfrutaba como nunca. Me sent\u00eda sucia pero libre. Por fin libre.<\/p>\n<p>Quer\u00eda control. Quer\u00eda dominarlo a \u00e9l como \u00e9l me dominaba. \u2014Acu\u00e9state\u2014, le dije, empuj\u00e1ndolo suavemente. Se tumb\u00f3 de espaldas, su pene erecto y cubierto por el l\u00e1tex esper\u00e1ndome. Me mont\u00e9 sobre \u00e9l, lentamente, sintiendo c\u00f3mo me abr\u00eda paso hasta el fondo. Empec\u00e9 a cabalgar, primero con suavidad, luego con m\u00e1s velocidad, usando mis caderas para martillearlo. Mis senos rebotaban salvajemente, y \u00e9l los atrap\u00f3, apret\u00e1ndolos, retorciendo mis pezones. Yo era la due\u00f1a del ritmo, la que decid\u00eda el placer. En ese momento, yo era la que ten\u00eda el poder.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan faltaba algo. Me baj\u00e9 de \u00e9l, mi cuerpo temblando de deseo. Le quit\u00e9 el cond\u00f3n lentamente, mir\u00e1ndolo a los ojos. Su pene, ahora libre, estaba brillando. Era perfecto. Lo tom\u00e9 en mis manos y me inclin\u00e9 para mam\u00e1rselo de nuevo. Esta vez fue diferente. No era una orden, yo quer\u00eda hacerlo. Le di una mamada lenta, profunda, sabore\u00e1ndolo, masturb\u00e1ndolo con una mano mientras mis labios y mi lengua hac\u00edan el resto. \u00c9l gem\u00eda, perdido en el placer. Saqu\u00e9 mi celular y le dije: \u2014Hazme una foto\u2014. \u00c9l, sin dudarlo, tom\u00f3 mi tel\u00e9fono y captur\u00f3 el instante: yo, con su verga en la boca, mirando a la c\u00e1mara con ojos de hambre. La prueba definitiva. La traici\u00f3n hecha imagen.<\/p>\n<p>Lo devolv\u00ed a la cama, le pas\u00e9 otro cond\u00f3n y me acurruqu\u00e9 contra \u00e9l, de espaldas. \u00c9l me penetr\u00f3 por \u00faltima vez, en la cucharita, un movimiento lento y profundo. Sus manos se aferraban a mis senos, su aliento caliente en mi nuca. Esta vez no hubo gritos, solo gemidos intensos, el final de nuestra tormenta. Sent\u00ed c\u00f3mo su cuerpo se tensaba y c\u00f3mo se corr\u00eda dentro del l\u00e1tex, un espasmo final que sellaba mi venganza.<\/p>\n<p>Justo en ese momento, mi tel\u00e9fono vibr\u00f3 en la mesita de noche. La pantalla ilumin\u00f3 el nombre: &#8220;David&#8221;. Una risa hist\u00e9rica, casi diab\u00f3lica, se escap\u00f3 de mis labios. No contest\u00e9. Apagu\u00e9 el m\u00f3vil y me recost\u00e9 contra el cuerpo caliente de Andr\u00e9s, sinti\u00e9ndome victoriosa, saciada y completamente vac\u00eda al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Me vest\u00ed lentamente, sintiendo el peso de mis actos en cada m\u00fasculo adolorido. \u2014Acomp\u00e1\u00f1ame afuera\u2014, le dije a Andr\u00e9s. Bajamos y all\u00ed estaba \u00e9l. David. Su cara era una m\u00e1scara de ira pura, sus ojos rojos, sus pu\u00f1os apretados. Vi el dolor en su mirada, y por un segundo, una punzada de algo que se parec\u00eda a la culpa me atraves\u00f3. Pero la apagu\u00e9 de inmediato.<\/p>\n<p>\u2014Por favor, devu\u00e9lveme todas mis cosas\u2014, me dijo con una voz temblorosa de furia.<\/p>\n<p>\u2014Esto se acab\u00f3. Definitivamente.<\/p>\n<p>\u2014Claro.<\/p>\n<p>Respond\u00ed con una calma que no sent\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que ir a mi casa.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 a casa de Andr\u00e9s a por mi bolso, y al salir, \u00e9l me esperaba en la puerta. Me plant\u00f3 un beso profundo, pasional, una mano agarr\u00e1ndome fuerte de la cintura mientras la otra me apretaba un seno. Fue un beso de posesi\u00f3n, el \u00faltimo clavo en el ata\u00fad de mi relaci\u00f3n de tres a\u00f1os. Me desped\u00ed de Andr\u00e9s con una sonrisa y me fui con David.<\/p>\n<p>Caminamos en silencio. \u00c9l se adelantaba, rabioso. Yo lo segu\u00eda, pensando en lo que hab\u00eda hecho. \u00bfMe arrepent\u00eda? No. No de haberlo hecho. Me arrepent\u00eda de haber necesitado hacerlo para sentirme libre.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a mi casa y saqu\u00e9 una caja. Empec\u00e9 a meter todas sus cosas: sus camisetas, sus libros, su cepillo de dientes, la foto de nosotros en la playa. Cada objeto era un trozo de una vida que ya no exist\u00eda. Se lo entregu\u00e9 todo. \u00c9l lo tom\u00f3 sin decir nada, sus ojos fijos en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014Adi\u00f3s, David\u2014, dije finalmente.<\/p>\n<p>\u00c9l levant\u00f3 la vista, y por \u00faltima vez vi al hombre que hab\u00eda amado. Pero lo que me devolvi\u00f3 fue un extra\u00f1o lleno de rencor.<\/p>\n<p>\u2014J\u00f3dete\u2014, dijo, y se march\u00f3, cerrando la puerta con un golpe que reson\u00f3 en todo el apartamento.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sola en el silencio. La venganza se hab\u00eda consumado. El sabor era dulce, pero dejaba un regusto amargo. Hab\u00eda ganado la batalla, pero al mirar mi reflejo en la ventana, no vi a una ganadora. Vi a una mujer que hab\u00eda roto algo que, a pesar de todo, una vez fue puro y hermoso. Y esa libertad, por ahora, se sent\u00eda terriblemente solitaria.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65178\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65178\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Quer\u00eda control. Quer\u00eda dominarlo a \u00e9l como \u00e9l me dominaba. \u2014Acu\u00e9state\u2014, le dije, empuj\u00e1ndolo suavemente. Se tumb\u00f3 de espaldas, su pene erecto y cubierto por el l\u00e1tex esper\u00e1ndome. Me mont\u00e9 sobre \u00e9l, lentamente, sintiendo c\u00f3mo me abr\u00eda paso hasta el fondo. Empec\u00e9 a cabalgar, primero con suavidad, luego con m\u00e1s velocidad, usando mis caderas para martillearlo. Mis senos rebotaban<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65178\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65178\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":20155,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-65178","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":7662,"today_views":10},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20155"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65178"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65180,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65178\/revisions\/65180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}