{"id":65192,"date":"2026-04-01T00:08:21","date_gmt":"2026-03-31T22:08:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65192"},"modified":"2026-03-31T18:30:15","modified_gmt":"2026-03-31T16:30:15","slug":"enamorandome-de-dianita-28","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enamorandome-de-dianita-28\/","title":{"rendered":"Enamor\u00e1ndome de Dianita (28)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65192\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">12<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con un dedo tembloroso, Thiago traz\u00f3 la l\u00ednea de la raja de Violeta, recogiendo los restos de su humedad. Llev\u00f3 su dedo a la boca, saboreando su esencia como si fuera el manjar m\u00e1s preciado. \u2013Profe, no quiero volver a olvidar su sabor, murmur\u00f3, su voz ronca de deseo. \u2013 Quiero recordarlo toda la vida.<\/p>\n<p>Violeta lo mir\u00f3 a los ojos, su expresi\u00f3n una mezcla de lujuria y ternura. \u2013 Por favor, ll\u00e1mame como siempre lo hac\u00edas aqu\u00ed en mi casa, susurr\u00f3. \u2013 Solo Violeta. Thiago asinti\u00f3, su mirada lasciva mientras respond\u00eda: \u2013 Est\u00e1 bien, tus palabras son \u00f3rdenes para m\u00ed, Violeta.<\/p>\n<p>Con renovada pasi\u00f3n, Thiago se inclin\u00f3 hacia ella, besando cada cent\u00edmetro de su cuerpo como si fuera un mapa que necesitaba memorizar. Sus labios se posaron en sus hombros, en el valle entre sus pechos, y finalmente, en los suaves pliegues de sus labios vaginales. Violeta gimi\u00f3 suavemente, sus manos enred\u00e1ndose en su cabello mientras \u00e9l la exploraba con devoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin prisa, Thiago meti\u00f3 dos dedos en su co\u00f1o, penetr\u00e1ndola con un ritmo fren\u00e9tico que contrastaba con la dulzura de sus besos. Su lengua, \u00e1gil y experta, comenz\u00f3 a masajear su cl\u00edtoris, enviando ondas de placer a trav\u00e9s del cuerpo de Violeta. Ella arque\u00f3 la espalda, sus pechos elev\u00e1ndose mientras se agarraba los senos, estruj\u00e1ndolos y pellizcando sus pezones con una urgencia que solo el deseo m\u00e1s intenso puede provocar.<\/p>\n<p>\u2013Thiago&#8230; no pares, jade\u00f3 Violeta, su voz quebrada por el placer. Sus ojos se cerraron, sus pesta\u00f1as rozando sus mejillas mientras se rend\u00eda a las sensaciones que la invad\u00edan. Thiago, en cambio, no apart\u00f3 la mirada, fascinado por la forma en que su cuerpo respond\u00eda a su toque.<\/p>\n<p>El ritmo de sus dedos se intensific\u00f3, al igual que la presi\u00f3n de su lengua contra su cl\u00edtoris. Violeta sinti\u00f3 que se acercaba al borde, su respiraci\u00f3n aceler\u00e1ndose mientras el placer se acumulaba en su interior. Sus m\u00fasculos se tensaron, su cuerpo prepar\u00e1ndose para el inevitable cl\u00edmax que la consumir\u00eda.<\/p>\n<p>Y entonces, con un grito ahogado, Violeta alcanz\u00f3 el orgasmo. Sus ojos se pusieron en blanco, su cuerpo convulsion\u00e1ndose mientras chorros de placer escapaban de su co\u00f1o. Thiago no se detuvo, continuando su estimulaci\u00f3n hasta que los temblores de ella comenzaron a disminuir. Solo entonces, se levant\u00f3, su rostro brillante de sudor y satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Violeta susurr\u00f3, su voz llena de asombro y adoraci\u00f3n. Ella, a\u00fan jadeante, lo mir\u00f3 con una sonrisa perezosa. \u2013 Eso&#8230; fue incre\u00edble, logr\u00f3 decir, su voz a\u00fan temblorosa.<\/p>\n<p>Thiago sin darle tiempo para recuperarse. Con un movimiento \u00e1gil y decidido, la baj\u00f3 de la mesa, tom\u00e1ndola en sus brazos como si fuera lo m\u00e1s preciado del mundo. Su mirada intensa se clav\u00f3 en la de ella, y una sonrisa p\u00edcara se dibuj\u00f3 en sus labios. \u2013 No es nada comparado con lo que tengo planeado para ti \u2013 murmur\u00f3, su aliento c\u00e1lido rozando su o\u00eddo. Violeta rio suavemente, su cuerpo aun vibrando con las secuelas del orgasmo que acababa de experimentar. Sus pechos sub\u00edan y bajaban con cada respiraci\u00f3n, y sus mejillas estaban te\u00f1idas de un rubor que delataba su excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Thiago la coloc\u00f3 de espaldas, sus manos firmes pero suaves sobre sus caderas. Violeta sinti\u00f3 un escalofr\u00edo recorrer su columna vertebral al notar la intensidad de su mirada mientras la admiraba. \u00c9l no pod\u00eda apartar los ojos de ese cuerpo que tanto anhelaba, especialmente de esas grandes nalgas que se curvaban perfectamente bajo sus palmas. Con un gesto lento y deliberado, Thiago se posicion\u00f3 detr\u00e1s de ella, su erecci\u00f3n palpitante rozando la entrada de su co\u00f1o.<\/p>\n<p>Violeta contuvo el aliento cuando \u00e9l la penetr\u00f3 muy lentamente, cada mil\u00edmetro de su pene desliz\u00e1ndose dentro de ella con una delicadeza que contrastaba con la urgencia que ambos sent\u00edan. Thiago choc\u00f3 su pelvis contra el culo de Violeta, y ella dej\u00f3 escapar un gemido ahogado, su cabeza cayendo hacia atr\u00e1s mientras buscaba su boca con la suya. Pero \u00e9l no le dio ese consuelo, no a\u00fan. En su lugar, repiti\u00f3 el movimiento, esta vez con menos amabilidad, y Violeta comenz\u00f3 a gemir, sus palabras convertidas en s\u00faplicas. \u2013 M\u00e1s fuerte, Thiago\u2026 por favor, m\u00e1s fuerte \u2013 susurr\u00f3, su voz ronca por el deseo.<\/p>\n<p>Cada embestida era un golpe de placer que resonaba en su cuerpo. Violeta sent\u00eda c\u00f3mo su vagina se abr\u00eda, aceptando todo el grosor de su pene, ajust\u00e1ndose a \u00e9l como si hubiera sido hecho a su medida. Los gemidos de ella se mezclaban con los jadeos de \u00e9l, y la sala se llen\u00f3 con el sonido de sus cuerpos chocando, un ritmo que se parec\u00eda a aplausos, pero que para ellos era la m\u00fasica m\u00e1s er\u00f3tica que pod\u00edan imaginar.<\/p>\n<p>Thiago apret\u00f3 sus caderas con m\u00e1s fuerza, sus manos dejando marcas rojas en la piel suave de Violeta. Ella, en un movimiento instintivo, subi\u00f3 una pierna a la mesa, ofreci\u00e9ndole un \u00e1ngulo nuevo, m\u00e1s profundo. Cada embestida ahora llegaba a lugares que antes no hab\u00eda tocado, y Violeta gimi\u00f3 bajito, tratando de contener los gritos que amenazaban con escapar de su garganta. Sus pezones, duros y erectos, rozaban la piel de Thiago con cada movimiento, a\u00f1adiendo otra capa de sensaciones a su experiencia.<\/p>\n<p>El sudor comenzaba a brillar en sus cuerpos, mezcl\u00e1ndose con el brillo de la lujuria que los consum\u00eda. Thiago inclin\u00f3 su cabeza, mordiendo suavemente el l\u00f3bulo de la oreja de Violeta mientras segu\u00eda movi\u00e9ndose dentro de ella. \u2013 \u00bfTe gusta as\u00ed? \u2013 susurr\u00f3, su voz ronca y llena de deseo. Violeta solo pudo asentir, incapaz de formar palabras coherentes. Su mente estaba nublada, centrada \u00fanicamente en las sensaciones que la recorr\u00edan.<\/p>\n<p>Ambos estaban al borde, sus cuerpos tensos como cuerdas a punto de romperse. Thiago aceler\u00f3 el ritmo, sus embestidas m\u00e1s violentas, m\u00e1s desesperadas. Violeta sinti\u00f3 c\u00f3mo su orgasmo se acercaba, una ola de placer que la envolv\u00eda por completo. Sus m\u00fasculos se contrajeron alrededor de \u00e9l, y Thiago no pudo contenerse m\u00e1s. Con un gru\u00f1ido gutural, ambos convulsionaron en un tremendo orgasmo, sus cuerpos unidos en un \u00e9xtasis que parec\u00eda no tener fin.<\/p>\n<p>Thiago se detuvo, su pene a\u00fan duro y palpitante dentro de ella. Lo sac\u00f3 lentamente, y Violeta sinti\u00f3 un hilo de su semen caliente escapar de su vagina, resbalando por su muslo. \u00c9l lo dej\u00f3 apoyado en el apetitoso ano de Violeta, un gesto que la hizo temblar de anticipaci\u00f3n. La sala estaba en silencio, solo interrumpido por sus respiraciones entrecortadas.<\/p>\n<p>Con la cabeza apoyada en mesa del comedor, Violeta recuper\u00f3 el aliento poco a poco. Sus pechos se inflaban con cada respiraci\u00f3n, y su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza. \u2013 Realmente eres fant\u00e1stico, Thiago \u2013 murmur\u00f3, su voz llena de admiraci\u00f3n y satisfacci\u00f3n. \u00c9l sonri\u00f3, sus labios rozando su cuello antes de responder. \u2013 Y esto no es m\u00e1s que el comienzo \u2013 susurr\u00f3, prometiendo un futuro lleno de placer y descubrimiento.<\/p>\n<p>Thiago se inclin\u00f3 sobre ella, sus manos recorriendo su espalda con una ternura que contrastaba con la intensidad de lo que acababa de suceder. Pero su mirada, aunque c\u00e1lida, estaba cargada de lujuria. Sin decir una palabra, se levant\u00f3 y se posicion\u00f3 detr\u00e1s de Violeta, quien a\u00fan estaba apoyada en la mesa. Con un gesto lento y deliberado, le abri\u00f3 las nalgas, exponiendo su ano a la luz tenue de la sala. Su dedo roz\u00f3 la entrada varias veces, y Violeta gimi\u00f3 suavemente, anticipando lo que vendr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013 Es todo tuyo \u2013 dijo Violeta, levantando un poco m\u00e1s su culo y girando su rostro para mirarlo con una sonrisa p\u00edcara. \u2013 Hace tiempo que te estaba esperando.<\/p>\n<p>Thiago no necesit\u00f3 m\u00e1s invitaci\u00f3n. Agarr\u00f3 su cabello largo con una mano y, con la otra, guio su pene erecto hacia la entrada de su ano. La penetraci\u00f3n fue fluida, casi natural, como si sus cuerpos hubieran sido dise\u00f1ados para encajar de esa manera. Violeta gimi\u00f3, su voz llenando la habitaci\u00f3n, mientras su ano se abr\u00eda por completo para recibirlo. Thiago, cegado por el placer y el morbo de estar poseyendo el culo de la profesora que todos deseaban, comenz\u00f3 a embestirla con energ\u00eda. Cada movimiento era poderoso, sus huevos golpeando contra las nalgas de Violeta con un ritmo constante y brutal.<\/p>\n<p>Ella, con las manos apoyadas en la mesa, se dej\u00f3 llevar por el placer. Sus gemidos se volvieron m\u00e1s intensos, m\u00e1s desesperados, mientras Thiago aumentaba la velocidad. En un momento, sus piernas comenzaron a temblar, como si no pudieran sostenerla m\u00e1s. Ambos sab\u00edan que estaban al borde, que el cl\u00edmax era inminente. Y entonces, en un estallido de placer, llegaron al orgasmo al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Violeta, abrumada por la intensidad, sinti\u00f3 c\u00f3mo su cuerpo se tensaba antes de liberar un squirt que mojaba los pies de Thiago con sus jugos vaginales y anales. El l\u00edquido caliente corri\u00f3 por sus piernas, mezcl\u00e1ndose con el sudor que ya las cubr\u00eda. Thiago, a\u00fan dentro de ella, sinti\u00f3 c\u00f3mo su semen llenaba su ano, complet\u00e1ndola de una manera que solo \u00e9l pod\u00eda hacer.<\/p>\n<p>Cuando finalmente se detuvo, Thiago sac\u00f3 su pene ya fl\u00e1cido del ano de Violeta. La imagen que vio lo dej\u00f3 sin aliento: su leche comenzaba a salir lentamente del ano de Violeta, bajando por sus piernas y mojando tambi\u00e9n su vagina. Con un dedo, recogi\u00f3 un poco de su semen y lo llev\u00f3 a los labios de Violeta. Ella, con una sonrisa satisfecha, abri\u00f3 su boca y chup\u00f3 su dedo, dej\u00e1ndolo limpio y reluciente.<\/p>\n<p>\u2013 Hoy yo tambi\u00e9n he recordado tu sabor \u2013 dijo Violeta, su voz suave y llena de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Thiago, con la respiraci\u00f3n a\u00fan agitada, la mir\u00f3 con una mezcla de gratitud y deseo. \u2013 Gracias por este momento, gracias por devolverme un recuerdo \u2013 respondi\u00f3, su voz ronca y cargada de emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se acercaron y se dieron un beso apasionado, sus lenguas entrelaz\u00e1ndose en un baile que parec\u00eda no tener fin. Pero, a pesar de la intensidad del momento, Violeta puso una condici\u00f3n antes de dirigirse a la ducha: \u2013 Solo nos ducharemos, nada de sexo. Tienes una verga muy grande y estoy adolorida, mi culo hoy no aguantar\u00eda un round m\u00e1s con esa verga. Nos ba\u00f1amos juntos, solo me dar\u00e9 el placer de enjabonar ese escultural cuerpo.<\/p>\n<p>Thiago asinti\u00f3, aunque su mirada traicionaba su deseo de ignorar la advertencia. Su cuerpo a\u00fan ard\u00eda de pasi\u00f3n, pero sab\u00eda que Violeta ten\u00eda raz\u00f3n. Adem\u00e1s, al mirar el reloj en la mesa de noche de la habitaci\u00f3n de Violeta, se dio cuenta de que eran las 6:20 de la tarde y que ten\u00eda que encontrarse con Dianita en su casa a las 7. Se visti\u00f3 r\u00e1pidamente, pero no pudo resistirse a un \u00faltimo gesto de posesi\u00f3n. Con sus dos manos, apret\u00f3 las carnosas nalgas de Violeta, sintiendo su suavidad una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Ella se sorprendi\u00f3, pero la caricia la hizo sonre\u00edr. \u2013 Cuando quieras volver a sentirlas, solo tienes que venir a mi casa \u2013 dijo, su voz cargada de promesa. \u2013 Son todas tuyas.<\/p>\n<p>Con una sonrisa p\u00edcara, Violeta se gir\u00f3 sensualmente y se dirigi\u00f3 hacia la puerta. La cerr\u00f3 muy lentamente, dejando a Thiago con una mezcla de satisfacci\u00f3n y deseo. Antes de que se cerrara por completo, le gui\u00f1\u00f3 un ojo, un gesto que lo dej\u00f3 sin aliento.<\/p>\n<p>Thiago se qued\u00f3 inm\u00f3vil durante unos segundos, procesando la intensidad del momento, nunca se imagin\u00f3 que esa tarde descubrir\u00eda que el secreto de ambos era tener sexo apasionado. Luego, se dio cuenta de que no ten\u00eda tiempo que perder. Tom\u00f3 un taxi y se dirigi\u00f3 a su casa, el coraz\u00f3n a\u00fan acelerado por la pasi\u00f3n que hab\u00eda compartido con Violeta, le envi\u00f3 un mensaje a Dianita dici\u00e9ndole que iba en camino. Eran las 7:00 de la noche cuando lleg\u00f3 a su destino, y all\u00ed estaba Dianita, esper\u00e1ndolo afuera, como la primera vez.<\/p>\n<p>Dianita estaba sentada en el muro de la entrada, donde hab\u00eda un jard\u00edn precioso. Su cabello brillaba bajo la luz del atardecer, y su figura delicada resaltaba contra el fondo de flores coloridas. Thiago la vio desde el and\u00e9n y qued\u00f3 hipnotizado. Realmente, Dianita era una mujer muy hermosa. Mientras ella miraba su tel\u00e9fono, acomodaba su cabello con una mano, un gesto que la hac\u00eda ver a\u00fan m\u00e1s atractiva.<\/p>\n<p>De repente, una voz interrumpi\u00f3 su concentraci\u00f3n. \u2013 Hola, perdona por llegar tarde \u2013 dijo Thiago con voz apenada.<\/p>\n<p>Dianita se exalt\u00f3 al escuchar la voz, estaba concentrada en su tel\u00e9fono. \u2013 Realmente, ni perdiendo la memoria cambias, cierto \u2013 dijo con el ce\u00f1o fruncido. \u2013 Es la segunda vez que me dejas esperando fuera de tu casa, solo por unas horas de placer.<\/p>\n<p>Thiago se sorprendi\u00f3 por la respuesta de Dianita. \u00bfC\u00f3mo sab\u00eda que acababa de tener sexo? Esta mujer realmente era enigm\u00e1tica. \u2013 \u00bfQu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 dices eso? \u2013 pregunt\u00f3, claramente mintiendo.<\/p>\n<p>\u2013 Es obvio, tienes el cabello mojado y se nota que est\u00e1s reci\u00e9n ba\u00f1ado \u2013 dijo Dianita con los brazos cruzados.<\/p>\n<p>\u2013 Pero est\u00e1s equivocada, estaba en la universidad hablando con algunos profesores y con la profesora Violeta, sobre los temas que tengo atrasados \u2013 minti\u00f3 Thiago, intentando justificar su apariencia.<\/p>\n<p>\u2013 No te creo, pero igual no es asunto m\u00edo, si tienes o no sexo con tu novia \u2013 dijo Dianita, molesta. \u2013 Mejor entremos y terminemos el trabajo.<\/p>\n<p>Thiago la mir\u00f3, sorprendido por su perspicacia, pero no quiso entrar en la discusi\u00f3n. \u2013 Est\u00e1 bien, mejor entremos, pero est\u00e1s equivocada \u2013 dijo, intentando mantener la calma.<\/p>\n<p>Ambos entraron a la casa, y los padres de Thiago, que estaban en la sala, los saludaron y se despidieron. Iban a salir a cenar con unos amigos y le dijeron a Thiago que en la cocina hab\u00eda comida, que alcanzaba para los dos. El ambiente era tenso entre los dos, y Dianita no tard\u00f3 en romper el silencio.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfCu\u00e1ndo vamos a empezar a hacer el trabajo? \u2013 pregunt\u00f3, con una mezcla de impaciencia y molestia.<\/p>\n<p>Thiago la mir\u00f3, sabiendo que no se atrever\u00eda a decirle que ten\u00edan que subir a su habitaci\u00f3n, donde estaba el computador. \u2013 Es en serio, Thiago, no es la primera vez que vengo a tu casa \u2013 dijo Dianita, con el ce\u00f1o fruncido. \u2013 Aunque no lo recuerdes, s\u00e9 muy bien que tenemos que ir a tu habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el cap\u00edtulo, por favor, no dudes en dejar un comentario y una valoraci\u00f3n, lo apreciare mucho. Siempre agradezco las muestras de apoyo de los lectores, son muy importantes para m\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65192\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65192\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Dianita estaba sentada en el muro de la entrada, donde hab\u00eda un jard\u00edn precioso. Su cabello brillaba bajo la luz del atardecer, y su figura delicada resaltaba contra el fondo de flores coloridas. Thiago la vio desde el and\u00e9n y qued\u00f3 hipnotizado. Realmente, Dianita era una mujer muy hermosa. Mientras ella miraba su tel\u00e9fono, acomodaba su cabello con una mano<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65192\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65192\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29468,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-65192","post","type-post","status-publish","format-standard","category-grandes-series"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1364,"today_views":1},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65192"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65193,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65192\/revisions\/65193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}