{"id":65308,"date":"2026-04-09T00:12:08","date_gmt":"2026-04-08T22:12:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65308"},"modified":"2026-04-08T18:20:46","modified_gmt":"2026-04-08T16:20:46","slug":"dilema-de-una-buena-tia-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dilema-de-una-buena-tia-6\/","title":{"rendered":"Dilema de una buena t\u00eda (6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65308\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La tensi\u00f3n del sal\u00f3n se disip\u00f3, pero dej\u00f3 atr\u00e1s un silencio espeso. Ver\u00f3nica se levant\u00f3 del suelo con un movimiento brusco, limpi\u00e1ndose la mano en el vestido con gestos que pretend\u00edan ser casuales. Demasiado repetidos. Demasiado r\u00e1pidos.<\/p>\n<p>\u2014Necesito un vaso de agua \u2014murmur\u00f3 con voz quebrada, casi corriendo hacia la cocina.<\/p>\n<p>Diego solt\u00f3 un suspiro largo y satisfecho, estir\u00e1ndose como un gato. El semen seco y blanquecino manchaba su abdomen y su short. El olor a sexo segu\u00eda flotando en el aire, denso y animal.<\/p>\n<p>\u2014Gracias, t\u00eda&#8230; \u2014dijo con una nueva complicidad en la voz, casi un ronroneo.<\/p>\n<p>Gracias, t\u00eda&#8230; Qu\u00e9 lindo suena eso despu\u00e9s de que te corriste gracias a la paja de Ver\u00f3nica. Me encanta c\u00f3mo ya me mira diferente. Como si supiera que esto reci\u00e9n empieza.<\/p>\n<p>Las horas siguientes fueron una farsa rid\u00edcula de normalidad. Almorzamos en silencio. Ver\u00f3nica apenas probaba bocado, mientras Diego com\u00eda con un apetito voraz y descarado. Yo solo observaba, esperando el momento perfecto.<\/p>\n<p>Cuando la luz de la tarde empez\u00f3 a bajar, el short holgado de Diego mostraba claramente las manchas r\u00edgidas. Se mov\u00eda inc\u00f3modo, como si la tela le molestara.<\/p>\n<p>Ahora que tanto mi suegra como mi cu\u00f1ada son c\u00f3mplices y s\u00e9 que no me van a delatar con mi marido, se me ocurre aprovechar un poco la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sub\u00ed a mi habitaci\u00f3n con el coraz\u00f3n latiendo fuerte. Abr\u00ed el armario y eleg\u00ed con cuidado s\u00e1dico: un short de algod\u00f3n gris extremadamente corto y suelto, que apenas cubr\u00eda la mitad de mis nalgas. Una playera blanca vieja, enorme, de tela muy fina y casi transparente. No me puse nada debajo. Ni bragas, ni sost\u00e9n.<\/p>\n<p>Me mir\u00e9 en el espejo y sonre\u00ed.<\/p>\n<p>M\u00edrate&#8230; Pareces una t\u00eda preocupada, pero en realidad eres una zorra. Esta tela mojada va a volverse completamente transparente. Mis tetas, mis pezones duros, el contorno de mi co\u00f1o&#8230; Quiero que Ver\u00f3nica y Diego contemplen mi cuerpo. Si no me es posible follar con Diego en presencia de Ver\u00f3nica, al menos voy a obtener placer de la situaci\u00f3n morbosa y de torturarlos a los dos.<\/p>\n<p>Cuando baj\u00e9, Diego se qued\u00f3 sin aliento. Sus ojos recorrieron mis piernas desnudas, la playera que apenas cubr\u00eda mis nalgas y c\u00f3mo mis pechos se mov\u00edan libres bajo la tela blanca. Trag\u00f3 saliva audiblemente.<\/p>\n<p>\u2014Con todo este desorden \u2014dije con voz casual\u2014, ya es hora del ba\u00f1o, Diego.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica levant\u00f3 la cabeza de golpe, alarmada.<\/p>\n<p>\u2014No hace falta, t\u00eda. Yo puedo ba\u00f1arme solo&#8230; \u2014intent\u00f3 decir Diego.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014lo cort\u00e9 con suavidad pero firme\u2014. Despu\u00e9s de lo de esta ma\u00f1ana, necesita una higiene completa. Ver\u00f3nica y yo te vamos a ayudar.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica palideci\u00f3 visiblemente.<\/p>\n<p>\u2014Ver\u00f3nica, cari\u00f1o, no te alarmes \u2014dije con una sonrisa que pretend\u00eda ser tranquilizadora\u2014. Esta vez yo me encargo. T\u00fa solo tienes que observar y asistir. Como una buena enfermera en pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Observar&#8230; S\u00ed. Quiero que esta ni\u00f1a inocente vea c\u00f3mo se complace a un hombre. Quiero que se le grabe en la retina para siempre.<\/p>\n<p>Ella asinti\u00f3 de forma mec\u00e1nica, demasiado abrumada para oponer resistencia.<\/p>\n<p>La luz anaranjada de la tarde llenaba el sal\u00f3n cuando repet\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014Se ha hecho tarde, hay que apurarnos.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica se tens\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAhora? \u2014pregunt\u00f3 con voz aguda.<\/p>\n<p>\u2014La higiene es parte del tratamiento \u2014respond\u00ed con tono profesional\u2014. Y despu\u00e9s del &#8220;procedimiento&#8221; de esta ma\u00f1ana, es imprescindible. No vamos a hacer esto a medias.<\/p>\n<p>Diego se levant\u00f3 sin protestar, con una chispa de excitaci\u00f3n en los ojos. Ver\u00f3nica, en cambio, parec\u00eda clavada al sof\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Yo&#8230; puedo esperar aqu\u00ed \u2014tartamude\u00f3, suplicando con la mirada.<\/p>\n<p>\u2014No \u2014dije extendiendo mi mano hacia ella, pero no como una invitaci\u00f3n, sino como una orden\u2014. Eres parte de la asistencia. Ven.<\/p>\n<p>La palabra &#8220;asistencia&#8221; pareci\u00f3 romper su resistencia. Tom\u00f3 mi mano con dedos helados y temblorosos. Caminamos los tres por el pasillo: Diego adelante, yo en medio sintiendo c\u00f3mo temblaba Ver\u00f3nica, y ella detr\u00e1s, arrastrando los pies como si la llevaran al pat\u00edbulo.<\/p>\n<p>Al entrar al ba\u00f1o peque\u00f1o, cerr\u00e9 la puerta con un clic suave pero definitivo. Ver\u00f3nica se estremeci\u00f3.<\/p>\n<p>El silencio en el ba\u00f1o era tan denso que se pod\u00eda sentir. Solo se escuchaba el goteo del agua en la regadera y la respiraci\u00f3n agitada de Ver\u00f3nica.<\/p>\n<p>\u2014Primero hay que quitarle la ropa sucia \u2014anunci\u00e9.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 a Diego hasta casi rozarlo. El olor a sexo seco y sudor segu\u00eda fuerte en su cuerpo, m\u00e1s intenso ahora por el calor del ba\u00f1o. Not\u00e9 c\u00f3mo mov\u00eda el brazo izquierdo con cuidado, el yeso blanco r\u00edgido desde la mu\u00f1eca hasta el codo, resto del accidente que lo manten\u00eda dependiente de nosotras.<\/p>\n<p>\u2014Ay\u00fadame, Ver\u00f3nica. Toma del otro lado de la camiseta.<\/p>\n<p>Ella se acerc\u00f3 como un aut\u00f3mata. Sus dedos temblorosos agarraron la tela. Por un segundo nuestras miradas se cruzaron sobre el hombro de Diego. La de ella estaba llena de p\u00e1nico. La m\u00eda, de anticipaci\u00f3n perversa.<\/p>\n<p>As\u00ed, mi ni\u00f1a&#8230; siente c\u00f3mo es pegarte a un hombre sudoroso. Siente su calor. Quiero que tu concha se vaya humedeciendo&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Ya \u2014susurr\u00e9.<\/p>\n<p>Juntas levantamos la camiseta. Diego alz\u00f3 el brazo derecho con naturalidad; el izquierdo, envuelto en yeso, se movi\u00f3 m\u00e1s lento, sin dejar de ser funcional. La tela pas\u00f3 por su cabeza, revelando el torso que hab\u00eda construido antes del accidente: pectorales duros, hombros anchos, abdomen marcado por l\u00edneas que descend\u00edan en V hacia la cintura. Un cuerpo de gimnasio, ahora postrado en nuestras manos.<\/p>\n<p>Las manchas secas y blanquecinas de su corrida matinal contrastaban contra su piel morena. El olor a sexo se hizo m\u00e1s denso.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica apart\u00f3 la mirada al instante, clavando los ojos en los azulejos. Su pecho sub\u00eda y bajaba con rapidez.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1&#8230; esa mirada de horror. Pero tambi\u00e9n vi c\u00f3mo trag\u00f3 saliva, c\u00f3mo sus ojos se escaparon hacia los m\u00fasculos de su abdomen. No quiere mirar, y aun as\u00ed vuelve. Qu\u00e9 dulce es corromper algo tan fr\u00e1gil.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 la camiseta en el suelo mojado. Mis dedos bajaron hasta el el\u00e1stico del short. La tela estaba r\u00edgida, tensa, levantada por lo que conten\u00eda: su polla completamente dura, empalada contra la tela, la punta h\u00fameda dejando mancha oscura visible.<\/p>\n<p>\u2014Ver\u00f3nica \u2014llam\u00e9 con voz m\u00e1s baja, casi \u00edntima\u2014. No me dejes hacer todo el trabajo. Agarra del otro lado del el\u00e1stico.<\/p>\n<p>Ella se qued\u00f3 congelada. Pod\u00eda ver la batalla en su rostro: repulsi\u00f3n, miedo, y esa curiosidad que empezaba a asomar. Sus ojos, contra su voluntad, se posaron en la protuberancia del short, en la forma obvia de su erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vamos, Ver\u00f3nica&#8230; S\u00e9 que una parte de ti quiere volver a ver esa hermosa polla. La \u00faltima vez estabas tan nerviosa que ni lo disfrutaste. M\u00edrala ahora, c\u00f3mo se marca contra la tela. C\u00f3mo lo necesita.<\/p>\n<p>Finalmente, con movimiento torpe y tembloroso, extendi\u00f3 la mano y sujet\u00f3 el el\u00e1stico. Sus dedos helados rozaron los m\u00edos.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014dije suavemente\u2014. Ahora&#8230; juntas. Despacio.<\/p>\n<p>Nos agachamos al mismo tiempo. Tiramos del short hacia abajo. La tela se desliz\u00f3 por sus caderas, enganch\u00e1ndose un momento en la polla erguida \u2014gruesa, roja, la punta goteando preseminal\u2014 antes de caer hasta sus tobillos.<\/p>\n<p>Diego qued\u00f3 completamente desnudo frente a nosotras. El yeso blanco en su brazo contrastaba con la piel oscura, pero lo que dominaba la vista era su verga: pesada, palpitante, emergiendo de ese cuerpo atl\u00e9tico como una exigencia.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica solt\u00f3 un sonido ahogado, casi un gemido de angustia, y dio un paso atr\u00e1s, chocando contra la puerta. Sus ojos no pod\u00edan apartarse.<\/p>\n<p>Wow. Diego se encuentra totalmente empalmado. Me pregunto si ser\u00e1 por verme a m\u00ed con poca ropa, o ser\u00e1 el morbo de ver a Ver\u00f3nica incomodarse mientras sus ojos no pueden dejar de ver su polla con especial atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Perfecto \u2014dije rompiendo el silencio, como si nada\u2014. Ahora s\u00ed podemos limpiarlo bien.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la llave del agua. El chorro caliente comenz\u00f3 a caer con fuerza, llenando el ba\u00f1o de vapor r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>\u2014Adelante, Diego.<\/p>\n<p>Diego entr\u00f3 bajo el agua. El calor lo hizo soltar un suspiro de alivio. Se dio la vuelta para quedar de frente a nosotras, con el agua cayendo por su pecho y abdomen.<\/p>\n<p>Yo me quit\u00e9 las sandalias y, sin decir una palabra m\u00e1s, entr\u00e9 a la regadera con \u00e9l. El agua caliente me empap\u00f3 al instante.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica abri\u00f3 mucho los ojos.<\/p>\n<p>Mi short gris se volvi\u00f3 oscuro y se peg\u00f3 a mi cuerpo como una segunda piel. La playera blanca grande se adhiri\u00f3 completamente a mis pechos, volvi\u00e9ndose casi transparente. Mis pezones, duros por la excitaci\u00f3n y el contraste de temperatura, se marcaban con total claridad bajo la tela mojada.<\/p>\n<p>Diego me mir\u00f3 fijamente. Su respiraci\u00f3n cambi\u00f3.<\/p>\n<p>S\u00ed&#8230; m\u00edrame. Mira lo que tu t\u00eda es capaz de hacer. Y t\u00fa, Ver\u00f3nica, no pierdas detalle. Quiero que veas c\u00f3mo se excita tu primo mir\u00e1ndome.<\/p>\n<p>Desde afuera, a trav\u00e9s de la cortina de pl\u00e1stico transparente cubierta de vapor y gotas, Ver\u00f3nica ten\u00eda una vista completa del espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 la barra de jab\u00f3n y empec\u00e9 a pasarla por los hombros y brazos de Diego con movimientos lentos y deliberados.<\/p>\n<p>\u2014La limpieza tiene que ser muy completa \u2014dije en voz alta para que Ver\u00f3nica escuchara bien\u2014. Sobre todo despu\u00e9s de lo de esta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 por su pecho, su abdomen. Luego dej\u00e9 el jab\u00f3n a un lado.<\/p>\n<p>Mis dedos envolvieron su miembro, ya hinchado, rojo, palpitando, con un poco de l\u00edquido preseminal en la punta.<\/p>\n<p>Diego solt\u00f3 un gemido grave.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 polla tan sabrosa&#8230; Nunca deja de sorprenderme lo grande y gruesa que es. Ciertamente es m\u00e1s grande que la de mi esposo. Uuff, y yo que poco ocupo para hacerme agua con la idea de cualquier polla, debido a mi abstinencia&#8230;<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a mover la mano con lentitud al principio, lav\u00e1ndolo con cuidado.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica no dec\u00eda nada. Solo se escuchaba su respiraci\u00f3n entrecortada desde el otro lado de la cortina. Sus ojos estaban fijos en la escena: mi cuerpo semidesnudo y empapado, la playera completamente transparente pegada a mis pechos, y mi mano movi\u00e9ndose r\u00edtmicamente sobre la hermosa polla de Diego.<\/p>\n<p>Mi mano se detuvo un instante. Un segundo, no m\u00e1s. Y en ese segundo el mundo se contrajo hasta quedar reducido a esto: el calor de su polla en mi pu\u00f1o, la mirada de Diego devor\u00e1ndome las tetas, el agua cayendo.<\/p>\n<p>Quiero chuparla.<\/p>\n<p>La idea surgi\u00f3 sin permiso, sin elegancia. Desnuda. Animal.<\/p>\n<p>Quiero met\u00e9rmela en la boca hasta que me ahogue. Hasta que me salga por la nariz. Quiero que me agarre del pelo con la mano buena y me folle la cara, que me use como el puto juguete que soy. Que me llene de leche hasta que no pueda tragar m\u00e1s y me escurra por la barbilla.<\/p>\n<p>Diego gimi\u00f3. La mano sobre su polla se tens\u00f3 sola, sin que yo le ordenara nada.<\/p>\n<p>Pero no quiero solo eso.<\/p>\n<p>La imagen cambi\u00f3. Violenta. Inmediata.<\/p>\n<p>Quiero estar sola con \u00e9l. La puerta cerrada. Ver\u00f3nica echada a patadas. Y montarlo. Sentir c\u00f3mo me parte por la mitad, c\u00f3mo esa polla gruesa me estira la concha despu\u00e9s de tanto tiempo de nada, de dedos in\u00fatiles, de un marido que ya ni me mira. Quiero sentir el dolor del primer embiste, s\u00ed, ese dolor que me hace ver estrellas, que me hace morder mi propio labio hasta sangrar.<\/p>\n<p>El agua segu\u00eda cayendo. Mi mano se mov\u00eda sola, mec\u00e1nica, mientras yo estaba ya montada sobre \u00e9l en mi cabeza, cabalgando, cabalgando.<\/p>\n<p>Sin piedad. Sin amor. Solo carne contra carne. Mi concha mojada resbalando sobre su polla, golpe\u00e1ndome el cl\u00edtoris en cada bajada, esa fricci\u00f3n exacta, esa que me vuelve est\u00fapida, que borra todo. Quiero que me agarre la cintura con la mano sana y me clave hasta el fondo, que me deje moretones, que ma\u00f1ana me duelan las caderas y sepa por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Diego jade\u00f3. Cerca. Demasiado cerca.<\/p>\n<p>Y cuando se corra, cuando no pueda m\u00e1s, yo no parar\u00e9. Seguir\u00e9 cabalgando sobre su polla sensible, tortur\u00e1ndolo, usando su propia leche como lubricante para mi orgasmo. Ese que viene desde abajo, desde el centro, que me contrae toda, que me hace gritar como puta, que me deja temblando, chorreando, vaciada. El que necesito. El que merezco.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>La voz de Diego, rota, me sac\u00f3 del trance como una bofetada.<\/p>\n<p>Aceler\u00e9 el movimiento. Diego gimi\u00f3 m\u00e1s fuerte y apoy\u00f3 una mano en la pared.<\/p>\n<p>Aceler\u00e9 el movimiento. Diego gimi\u00f3 m\u00e1s fuerte y apoy\u00f3 una mano en la pared.<\/p>\n<p>\u2014T\u00eda&#8230; \u2014jade\u00f3, con la voz ronca.<\/p>\n<p>\u2014Rel\u00e1jate, Diego \u2014murmur\u00e9 cerca de su o\u00eddo, pero lo suficientemente alto para que Ver\u00f3nica escuchara\u2014. D\u00e9jate llevar.<\/p>\n<p>Mi mano sub\u00eda y bajaba con m\u00e1s decisi\u00f3n. La espuma y el agua hac\u00edan que el movimiento sonara obsceno. Inclin\u00e9 mi cuerpo hacia \u00e9l, dejando que la playera mojada se abriera m\u00e1s, mostrando claramente mis pechos.<\/p>\n<p>Esto es mucho mejor de lo que imagin\u00e9. Ver\u00f3nica no puede dejar de mirar. Est\u00e1 presenciando c\u00f3mo su cu\u00f1ada, vestida como una puta, le est\u00e1 pajeando a un completo desconocido que no es su hermano, delante de ella. Quiero que esta imagen la persiga cuando est\u00e9 sola en su cuarto.<\/p>\n<p>El cuerpo de Diego empez\u00f3 a tensarse.<\/p>\n<p>\u2014Estoy cerca&#8230; \u2014gru\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No pares de mirar, Ver\u00f3nica \u2014dije con voz firme\u2014. Esto es parte de la higiene. Tienes que aprender.<\/p>\n<p>Diego solt\u00f3 un gemido largo y profundo. Su cuerpo se sacudi\u00f3 con fuerza mientras se corr\u00eda entre mis dedos. Los chorros calientes se mezclaron con el agua y fueron arrastrados por el desag\u00fce.<\/p>\n<p>Mantuve el ritmo hasta que termin\u00f3 de vaciarse, luego baj\u00e9 lentamente la velocidad.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 la llave del agua.<\/p>\n<p>El silencio repentino fue ensordecedor. Solo se escuchaban nuestras respiraciones agitadas y el goteo del agua.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de la regadera chorreando. La playera y el short se pegaban obscenamente a mi cuerpo, completamente transparentes. Mis pezones segu\u00edan duros y claramente visibles. Pas\u00e9 muy cerca de Ver\u00f3nica, que permanec\u00eda paralizada contra la puerta con las mejillas claramente enrojecidas.<\/p>\n<p>Ella no pod\u00eda apartar la mirada de m\u00ed. Sus ojos iban de mi cuerpo mojado y expuesto al de Diego, que segu\u00eda dentro de la regadera con la cabeza baja, recuper\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u2014Ya est\u00e1 \u2014dije con voz calmada y serena, como si acabara de dar una clase de cocina\u2014. Limpio y sin riesgo de congesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Me pas\u00e9 una mano por el cabello mojado y la mir\u00e9 directamente a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfViste c\u00f3mo se hace, Ver\u00f3nica? \u2014pregunt\u00e9 con una ligera sonrisa\u2014. Por si alg\u00fan d\u00eda tienes que&#8230; asistir t\u00fa sola.<\/p>\n<p>Ya est\u00e1. La semilla est\u00e1 plantada. Esa imagen de m\u00ed, su cu\u00f1ada, masturbando a mi sobrino bajo el agua, con la ropa transparente, va a volver a su mente una y otra vez.<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica no respondi\u00f3. Solo se qued\u00f3 ah\u00ed, con los labios entreabiertos, respirando agitada, como si su mundo entero acabara de cambiar de forma irreversible.<\/p>\n<p>Pas\u00e9 a su lado, dejando un rastro de agua en el piso, y abr\u00ed la puerta del ba\u00f1o.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p>Pero sab\u00eda que, para Ver\u00f3nica, el verdadero tormento apenas estaba comenzando.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65308\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65308\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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Mantuve el ritmo hasta que termin\u00f3 de vaciarse<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65308\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65308\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32647,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65308","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32647"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65308"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65310,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65308\/revisions\/65310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}