{"id":65525,"date":"2026-04-25T00:01:38","date_gmt":"2026-04-24T22:01:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65525"},"modified":"2026-04-24T18:28:36","modified_gmt":"2026-04-24T16:28:36","slug":"error-en-el-paraiso-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/error-en-el-paraiso-1\/","title":{"rendered":"Error en el para\u00edso (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65525\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La siguiente historia es semificci\u00f3n algunos lugares, personajes y detalles fueron modificados en el uso de libertad literaria&#8230; espero disfruten su lectura como yo al escribirlo.<\/p>\n<p>El aire denso y h\u00famedo de Tulum se adher\u00eda a mi piel como una segunda capa c\u00e1lida y pegajosa, una caricia insistente que, extra\u00f1amente, me resultaba excitante. No era el clima seco y a veces polvoriento de mi ciudad, sino una brisa marina cargada de salitre, el dulz\u00f3n aroma de las flores tropicales y el humo resinoso del copal que ard\u00eda en las antorchas repartidas por el restaurante. Cada inhalaci\u00f3n parec\u00eda llenarme los pulmones de algo m\u00e1s primitivo, m\u00e1s carnal.<\/p>\n<p>Mi cabello negro, largo y liso, ca\u00eda suelto como una cascada brillante hasta la mitad de mi espalda, algunos mechones peg\u00e1ndose ligeramente a mi cuello y hombros por el sudor sutil que el calor tropical empezaba a provocar. Llevaba el vestido blanco ce\u00f1ido que tanto me gustaba: manga larga ajustada, escote profundo en forma de V que dejaba ver el canalillo generoso de mis pechos, y un nudo frontal en la cintura que marcaba mis caderas y realzaba mis curvas. El reloj dorado grueso brillaba en mi mu\u00f1eca izquierda con cada movimiento, y el anillo con piedra grande en mi mano derecha capturaba los destellos anaranjados de las antorchas.<\/p>\n<p>Mi Mor, con su guayabera de lino blanco impecable, levant\u00f3 su copa de mezcal y me mir\u00f3 con esa intensidad cari\u00f1osa que a\u00fan lograba acelerarme el pulso, incluso en esta segunda luna de miel.<\/p>\n<p>\u2014Por nosotros, Eleny \u2014dijo con su voz ronca y suave, ese tono tan suyo\u2014. Por esta nueva etapa juntos, bebecita. Y porque sigas siendo tan apasionante como el primer d\u00eda.<\/p>\n<p>Sonre\u00ed, sintiendo un cosquilleo familiar. Mi Mor siempre hab\u00eda tenido esa fantas\u00eda: le encantaba que le platicara con todo lujo de detalle mis experiencias pasadas con otros hombres, aunque fueran inventadas o de hace muchos a\u00f1os. Le gustaba presumirme, imaginarse que su esposa deseada por tantos era solo para \u00e9l en la intimidad. Nunca hab\u00edamos pasado de la fantas\u00eda\u2026 hasta ahora todo era puro juego.<\/p>\n<p>\u2014Por nosotros, mi Mor \u2014respond\u00ed, y el mezcal ahumado baj\u00f3 quemando suavemente mi garganta.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n flu\u00eda f\u00e1cil, salpicada de risas y miradas c\u00f3mplices. En un momento, se inclin\u00f3 hacia m\u00ed y baj\u00f3 la voz con ese tono juguet\u00f3n que siempre usaba cuando quer\u00eda provocarme:<\/p>\n<p>\u2014\u00d3rale, bebecita\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 no te quitas la tanga ahorita? Quiero que sientas la brisa del mar directo en tu panochita durante toda la cena. Neta que me encanta imaginarte as\u00ed, toda mojada y sin nada debajo de ese vestido blanco.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que mis mejillas se calentaban. Sab\u00eda perfectamente que esa petici\u00f3n formaba parte de sus fantas\u00edas favoritas. Mi cuerpo respondi\u00f3 de inmediato: un calor traicionero se concentr\u00f3 entre mis piernas. Mis pezones se endurecieron contra la tela fina del vestido, y un primer hilo de humedad comenz\u00f3 a empapar el encaje de mi tanga.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s loco, Mor\u2026 \u2014murmur\u00e9, pero ya estaba sonriendo con picard\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, obedec\u00ed. Disimuladamente, bajo la mesa, deslic\u00e9 la mano y tir\u00e9 lentamente de la tanga. La tela h\u00fameda se desliz\u00f3 por mis muslos. Cuando el aire c\u00e1lido toc\u00f3 directamente mi cuquita desnudo, un escalofr\u00edo de placer me recorri\u00f3. Guard\u00e9 la tanga en mi bolso, sintiendo c\u00f3mo mi cuerpo ya empezaba a traicionarme con m\u00e1s intensidad.<\/p>\n<p>Mi Mor me mir\u00f3 satisfecho, sabiendo que acababa de encender la chispa.<\/p>\n<p>La cena sigui\u00f3 su curso entre risas, mezcal y miradas cada vez m\u00e1s cargadas. Mi Mor estaba contento, con esa sonrisa satisfecha que pon\u00eda cuando sab\u00eda que yo estaba sin tanga debajo del vestido. Cada vez que mov\u00eda las piernas, la tela suave del vestido blanco rozaba mi monte de Venus y la cara interna de mis muslos, enviando peque\u00f1as descargas de placer que intentaba disimular. La humedad entre mis piernas no paraba de crecer; sent\u00eda c\u00f3mo un hilo c\u00e1lido y resbaladizo bajaba lentamente por el interior de mi muslo izquierdo, haciendo que mi piel se sintiera caliente y peligrosamente resbaladiza.<\/p>\n<p>Hacia el final de la cena, mi Mor empez\u00f3 a verse cansado. El mezcal, el viaje y el calor tropical le estaban pasando factura. Apoy\u00f3 la mano en mi muslo y me habl\u00f3 con voz m\u00e1s suave, casi perezosa:<\/p>\n<p>\u2014Eleny, creo que me voy a adelantar a la caba\u00f1a, bebecita \u2014dijo, acarici\u00e1ndome la mejilla con ternura\u2014. El mezcal me peg\u00f3 m\u00e1s fuerte de lo que pensaba. Qu\u00e9date un rato m\u00e1s si quieres disfrutar de la brisa y el sonido del mar. Yo te espero all\u00e1. T\u00f3mate tu tiempo, neta que no hay prisa.<\/p>\n<p>Me dio un beso lento en los labios, todav\u00eda con sabor a mezcal y a \u00e9l. Lo vi levantarse y alejarse por el sendero iluminado por antorchas, su figura perdi\u00e9ndose poco a poco entre las palmeras y la vegetaci\u00f3n oscura. El sonido de sus pasos se desvaneci\u00f3, dejando solo el rumor constante de las olas.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sola en la mesa. El mesero trajo mi \u00faltima copa sin decir nada. El alcohol y la soledad repentina me hicieron sentir audaz, casi temeraria. Sab\u00eda que mi Mor estaba en la caba\u00f1a esper\u00e1ndome, probablemente imaginando todo tipo de cosas. Esa fantas\u00eda suya siempre estaba presente: le encantaba que le platicara con todo detalle c\u00f3mo hab\u00eda sido con otros hombres en el pasado, aunque fueran historias viejas o inventadas. Le gustaba presumirme, imaginarme siendo \u201csu hotwife\u201d solo para \u00e9l en la intimidad de nuestra habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora, sin tanga y con el vestido blanco pegado a mi piel por el sudor, esa idea me estaba afectando m\u00e1s de lo normal. Mi cuquita palpitaba con fuerza. Cada vez que cruzaba las piernas, la tela rozaba directamente mi cl\u00edtoris sensible, envi\u00e1ndome oleadas de calor. Sent\u00eda mis jugos desliz\u00e1ndose lentamente, haciendo que el interior de mis muslos estuviera resbaladizo y caliente.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo, Elena?\u201d, me reprochaba por dentro. \u201cEs tu luna de miel\u2026 y est\u00e1s aqu\u00ed, chorreando como una cualquiera solo porque tu marido te pidi\u00f3 que te quitaras las tanga\u201d.<\/p>\n<p>Pero mi cuerpo no escuchaba. La anticipaci\u00f3n de llegar a la caba\u00f1a y contarle a mi Mor lo mojada que estaba, de dejar que \u00e9l imaginara cosas mientras me cog\u00eda, hac\u00eda que mis m\u00fasculos internos se contrajeran involuntariamente. Mis pezones segu\u00edan duros, presionando contra el escote profundo del vestido. Mi cabello negro largo ca\u00eda sobre mis hombros, algunos mechones pegados a mi clav\u00edcula h\u00fameda.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 casi una hora. El tiempo se disolvi\u00f3 entre el rumor constante de las olas y la neblina agradable del mezcal. Cuando por fin me levant\u00e9 de la mesa, mis piernas se sent\u00edan ligeramente inestables, no solo por el alcohol, sino por la excitaci\u00f3n que ya lat\u00eda con fuerza entre mis muslos.<\/p>\n<p>El sendero iluminado por antorchas serpenteaba entre las caba\u00f1as privadas, rodeado de palmeras altas y vegetaci\u00f3n espesa. Caminaba con pasos algo inseguros, el vestido blanco ce\u00f1ido peg\u00e1ndose a mi piel sudorosa y marcando cada curva de mi cuerpo. La tela suave rozaba constantemente mi monte de Venus y la cara interna de mis muslos, record\u00e1ndome a cada paso que no llevaba tanga. Un hilo c\u00e1lido y resbaladizo segu\u00eda escapando de mi cuquita, desliz\u00e1ndose lentamente por mi piel y haciendo que mis muslos se sintieran h\u00famedos y calientes.<\/p>\n<p>Mi cabello negro, largo y liso, se mov\u00eda con la brisa marina, algunos mechones peg\u00e1ndose a mi cuello y espalda h\u00fameda. El escote profundo del vestido dejaba ver el brillo del sudor en mi clav\u00edcula y el suave movimiento de mis pechos con cada paso. El reloj dorado en mi mu\u00f1eca capturaba la luz de las antorchas cada vez que balanceaba los brazos.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 frente a la caba\u00f1a. Ante la puerta de madera tallada se ve\u00eda id\u00e9ntica. Saqu\u00e9 la tarjeta de acceso y la pas\u00e9 varias veces por el lector. No funcion\u00f3. Frunc\u00ed el ce\u00f1o, la impaciencia y el deseo mezcl\u00e1ndose en mi pecho. En mi embriaguez pens\u00e9 que era solo un error del sensor. Llam\u00e9 suavemente. No hubo respuesta. Llam\u00e9 con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 movimiento al otro lado. La puerta se abri\u00f3 lentamente.<\/p>\n<p>La penumbra del interior me recibi\u00f3, iluminada apenas por la luz plateada de la luna que se filtraba por las ventanas y el tenue resplandor de una l\u00e1mpara lejana. Sin pensarlo dos veces, impulsada por el mezcal y el fuego que llevaba entre las piernas, empuj\u00e9 la puerta y me lanc\u00e9 hacia adelante.<\/p>\n<p>Mis manos buscaron su cuerpo en la oscuridad y mis labios encontraron los suyos con urgencia hambrienta.<\/p>\n<p>\u2014Mi Mor\u2026 ando bien cachonda \u2014susurr\u00e9 contra su boca, la voz ronca y entrecortada\u2014. \u00bfEst\u00e1s listo para cogerme?<\/p>\n<p>Al principio \u00e9l se tens\u00f3, claramente sorprendido. Pero solo dur\u00f3 un segundo. Luego respondi\u00f3 al beso con una pasi\u00f3n repentina y voraz. Sus labios eran firmes, m\u00e1s gruesos, y su lengua entr\u00f3 en mi boca con un hambre que me hizo gemir. Sab\u00eda diferente\u2026 m\u00e1s fuerte, m\u00e1s terroso, con un leve sabor a tabaco. Mi mente embriagada lo justific\u00f3 al instante: \u201cEstoy muy excitada\u2026 se ha de haber fumado un cigarro esper\u00e1ndome ansioso\u201d.<\/p>\n<p>Mis manos recorrieron su pecho desnudo. Lo sent\u00ed m\u00e1s ancho, m\u00e1s duro bajo mis palmas. La piel era m\u00e1s \u00e1spera, m\u00e1s caliente. Not\u00e9 que solo llevaba unos boxers. \u201cClaro\u2026 se quit\u00f3 todo para esperarme\u201d, pens\u00e9, mientras un escalofr\u00edo de placer me recorr\u00eda.<\/p>\n<p>El beso se volvi\u00f3 m\u00e1s profundo, casi brutal. Sent\u00ed su erecci\u00f3n gruesa presionando insistentemente contra mi vientre a trav\u00e9s de la tela fina. Era m\u00e1s grande, m\u00e1s pesada y m\u00e1s dura de lo que recordaba. Otro escalofr\u00edo me atraves\u00f3. \u201cDios\u2026 estoy tan mojada y tan caliente que todo se siente m\u00e1s intenso esta noche\u201d, me repet\u00ed, neg\u00e1ndome a cuestionar las diferencias.<\/p>\n<p>Mis manos bajaron temblorosas por su abdomen. Sin pensarlo dos veces, me arrodill\u00e9 frente a \u00e9l en la penumbra. Mis dedos engancharon el el\u00e1stico de sus boxers y los baj\u00e9 de un tir\u00f3n lento. Su verga salt\u00f3 libre, pesada, caliente y gruesa, golpeando suavemente mi mejilla.<\/p>\n<p>Era grande. Mucho m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>La cabeza gruesa ya brillaba con una gota espesa de l\u00edquido preseminal. El olor era fuerte, almizclado, intensamente masculino\u2026 diferente. Pero mi mente segu\u00eda nublada.<\/p>\n<p>\u2014Mi Mor\u2026 est\u00e1s tan duro esta noche\u2026 \u2014murmur\u00e9 con voz ronca, mientras mi mano temblorosa rodeaba esa verga que no reconoc\u00eda del todo.<\/p>\n<p>Mi boca se abri\u00f3. Mi lengua roz\u00f3 t\u00edmidamente la cabeza caliente, saboreando el l\u00edquido salado y viril. Luego la met\u00ed m\u00e1s profundo, chupando con avidez.<\/p>\n<p>En la penumbra \u00e9ramos solo una esposa d\u00e1ndole placer a su marido.<\/p>\n<p>\u00c9l gru\u00f1\u00f3 bajo y tom\u00f3 mi cabeza con ambas manos, empezando a embestir lentamente dentro de mi boca. Su verga gruesa rozaba mi lengua y empujaba hacia mi garganta. Yo gem\u00eda alrededor de ella, sintiendo c\u00f3mo mi propia humedad chorreaba por mis muslos.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando escuch\u00e9 pasos detr\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n<p>La l\u00e1mpara de pedestal se encendi\u00f3 de pronto, inundando la habitaci\u00f3n con una luz c\u00e1lida y dorada.<\/p>\n<p>Una mano grande y \u00e1spera se pos\u00f3 en mi cabello negro, sujet\u00e1ndolo con firmeza.<\/p>\n<p>Mis ojos, acostumbr\u00e1ndose a la luz, se abrieron de golpe.<\/p>\n<p>El hombre cuya verga ten\u00eda profundamente en mi boca, ba\u00f1ada en mi saliva y con el glande tocando el fondo de mi garganta, ten\u00eda la piel de un tono canela profundo, cabello negro lacio y corto, y un cuerpo marcado por el trabajo f\u00edsico: hombros anchos, brazos fuertes y venosos. No era mi Mor.<\/p>\n<p>Una voz diferente, r\u00e1pida y callejera, con marcado acento capitalino, son\u00f3 justo encima de m\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 onda con esta morra?<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n dio un vuelco brutal. El p\u00e1nico me golpe\u00f3 como un balde de agua fr\u00eda.<\/p>\n<p>El p\u00e1nico me golpe\u00f3 como una ola helada. Mi cuerpo se tens\u00f3 violentamente, pero la verga gruesa que ten\u00eda en la boca me imped\u00eda moverme con libertad. Intent\u00e9 retroceder, pero la mano grande que sujetaba mi cabello negro me mantuvo en mi lugar con firmeza, aunque sin lastimarme.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 onda con esta morra? \u2014repiti\u00f3 la voz con acento capitalino, con tono entre sorprendido y divertido\u2014. Neta que te ves bien ocupada.<\/p>\n<p>El hombre frente a m\u00ed (el de la piel canela) solt\u00f3 un gru\u00f1ido bajo y sac\u00f3 lentamente su verga de mi boca. La cabeza gruesa sali\u00f3 con un sonido h\u00famedo y obsceno, dejando un hilo de saliva colgando de mis labios. Mi respiraci\u00f3n estaba agitada, el coraz\u00f3n me lat\u00eda desbocado.<\/p>\n<p>\u2014Yo\u2026 me equivoqu\u00e9 de caba\u00f1a\u2026 \u2014balbuce\u00e9, la voz ronca y temblorosa, mientras intentaba ponerme de pie. Mis rodillas se sent\u00edan d\u00e9biles\u2014. Lo siento\u2026 yo pens\u00e9 que\u2026<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3 desde arriba, todav\u00eda con la verga dura y brillante por mi saliva apuntando hacia mi cara.<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1ora\u2026 neta que se equivoc\u00f3 de caba\u00f1a \u2014dijo con su acento yucateco, lento y grave\u2014. Esta es la nuestra. \u00bfEst\u00e1 usted bien? \u00bfQuiere que la ayudemos a encontrar la suya?<\/p>\n<p>Por un segundo quise salir corriendo. La verg\u00fcenza me quemaba las mejillas. Estaba de rodillas, con el vestido blanco arrugado, el cabello revuelto, los labios hinchados y un hilo de saliva brillando en mi barbilla. Pero mi cuerpo\u2026 mi maldito cuerpo no cooperaba. Mi cuquita palpitaba con fuerza, chorreando abundantemente. Sent\u00eda mis jugos desliz\u00e1ndose por la cara interna de mis muslos, traicion\u00e1ndome de la forma m\u00e1s humillante.<\/p>\n<p>El segundo hombre, el capitalino, se acerc\u00f3 m\u00e1s. Era m\u00e1s delgado, pero con presencia dominante. Me mir\u00f3 de arriba abajo con una sonrisa lobuna.<\/p>\n<p>\u2014\u00d3rale, pinche fresa\u2026 \u00bfvienes bien caliente y te quieres ir as\u00ed nom\u00e1s? \u2014dijo con tono burl\u00f3n\u2014. M\u00edrate\u2026 ya le estabas dando con ganas al compa Brayan.<\/p>\n<p>Brayan. As\u00ed se llamaba \u00e9l.<\/p>\n<p>Intent\u00e9 levantarme de nuevo, pero mis piernas no respond\u00edan bien. El mezcal, la excitaci\u00f3n acumulada y el shock me ten\u00edan paralizada.<\/p>\n<p>\u2014Yo\u2026 esto fue un error\u2026 \u2014murmur\u00e9, aunque mi voz sonaba d\u00e9bil, casi sin convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Brayan me ofreci\u00f3 la mano para ayudarme a levantarme, pero no la tom\u00e9. En cambio, mis ojos segu\u00edan clavados en su verga gruesa, todav\u00eda erecta frente a m\u00ed. Mi mente gritaba que me fuera, que esto era una locura, que era mi luna de miel y que mi Mor me esperaba en la caba\u00f1a correcta.<\/p>\n<p>Pero mi cuerpo ard\u00eda. La humedad entre mis piernas era vergonzosa. Mis pezones estaban tan duros que dol\u00edan contra la tela del vestido.<\/p>\n<p>El capitalino solt\u00f3 una risa baja.<\/p>\n<p>\u2014Kevin, pa\u2019 servirle \u2014dijo, present\u00e1ndose con sorna\u2014. Y t\u00fa, g\u00fcera\u2026 \u00bfc\u00f3mo te llamas?<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 saliva. Mi voz sali\u00f3 apenas audible:<\/p>\n<p>\u2014Elena\u2026<\/p>\n<p>Kevin sonri\u00f3 m\u00e1s amplio.<\/p>\n<p>\u2014Elena\u2026 pues m\u00edrate, Elena. Ya le estabas chupando la verga al compa con ganas. \u00bfQuieres seguir o te vas con tu marido?<\/p>\n<p>El silencio se hizo pesado. Mi respiraci\u00f3n era entrecortada. Sent\u00eda el sabor de Brayan todav\u00eda en mi boca, el olor de su piel impregnado en mi nariz.<\/p>\n<p>Una parte de m\u00ed quer\u00eda huir. La otra\u2026 la otra estaba hipnotizada por la situaci\u00f3n prohibida, por el riesgo, por el deseo traicionero que me humillaba.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 la mirada un momento, luego la levant\u00e9 hacia los dos hombres.<\/p>\n<p>Con la voz temblorosa pero decidida, respond\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014Quiero\u2026 seguir.<\/p>\n<p>Brayan y Kevin se miraron un segundo. Luego chocaron las manos con una sonrisa c\u00f3mplice y oscura.<\/p>\n<p>\u2014\u00d3rale pues, g\u00fcera \u2014dijo Brayan con su acento yucateco lento\u2014. Si eso es lo que quieres\u2026<\/p>\n<p>Kevin se acerc\u00f3 m\u00e1s, pas\u00f3 sus dedos por mi cabello negro y tir\u00f3 suavemente hacia atr\u00e1s para que lo mirara.<\/p>\n<p>\u2014Entonces bienvenida al para\u00edso, morra\u2026 porque esta noche te vamos a tratar como la \u201cHot Slut\u201d que vienes siendo.<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza. La verg\u00fcenza, el miedo y una excitaci\u00f3n oscura y prohibida se mezclaban dentro de m\u00ed mientras los dos hombres me observaban con hambre.<\/p>\n<p>Y yo, de rodillas en una caba\u00f1a que no era la m\u00eda, con el vestido blanco de mi luna de miel todav\u00eda puesto, supe que acababa de cruzar una l\u00ednea de la que ya no pod\u00eda regresar&#8230;<\/p>\n<p>Como siempre son bienvenidos sus comentarios en este y en mis otros relatos publicados.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65525\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65525\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Pero mi cuerpo no escuchaba. La anticipaci\u00f3n de llegar a la caba\u00f1a y contarle a mi Mor lo mojada que estaba, de dejar que \u00e9l imaginara cosas mientras me cog\u00eda, hac\u00eda que mis m\u00fasculos internos se contrajeran involuntariamente. Mis pezones segu\u00edan duros, presionando contra el escote profundo del vestido. Mi cabello negro largo ca\u00eda sobre mis hombros, algunos mechones pegados<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65525\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65525\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":20251,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65525","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":373,"today_views":373},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20251"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65525"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65525\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65527,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65525\/revisions\/65527"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}