{"id":65728,"date":"2026-05-14T00:03:35","date_gmt":"2026-05-13T22:03:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65728"},"modified":"2026-05-13T17:53:45","modified_gmt":"2026-05-13T15:53:45","slug":"mi-complice-3-companeros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-complice-3-companeros\/","title":{"rendered":"Mi c\u00f3mplice (3): Compa\u00f1eros"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65728\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La oficina era un tablero donde las jerarqu\u00edas oficiales importaban poco cuando se apagaban las luces de los departamentos. Miguel, de comercial, y yo, de proyectos, compart\u00edamos esa arrogancia propia de quienes saben que son piezas clave en la empresa. \u00c9l siempre hab\u00eda mirado a Karen con una mezcla de hambre y respeto competitivo; ella, por su parte, disfrutaba siendo el centro de todas las miradas en las reuniones de presupuesto, sabiendo perfectamente el efecto que causaba en ambos.<\/p>\n<p>\u2014Joel, de verdad, no s\u00e9 c\u00f3mo lo haces para ser tan indiferente \u2014me solt\u00f3 Miguel un viernes por la tarde, mientras observ\u00e1bamos a Karen desde la cafeter\u00eda\u2014. M\u00edrala. Esa forma en que se ajusta la falda antes de entrar a una reuni\u00f3n, o c\u00f3mo cruza las piernas cuando sabe que la estamos mirando. Es una fiera, hombre. Yo estar\u00eda sudando fr\u00edo si tuviera que trabajar tan cerca de ella como t\u00fa.<\/p>\n<p>\u2014Es solo una colega eficiente, Miguel \u2014respond\u00ed, manteniendo mi tono g\u00e9lido y sin apartar la vista de mi caf\u00e9\u2014. Si te dejas distraer por unas piernas, nunca cerrar\u00e1s los contratos que el departamento de proyectos necesita.<\/p>\n<p>\u00c9l solt\u00f3 una carcajada, d\u00e1ndome una palmada en el hombro. \u2014Eres de hielo, de verdad. Pero adm\u00edtelo, ese cuerpo es un pecado que ni t\u00fa puedes ignorar.<\/p>\n<p>Mantuve el secreto con una disciplina militar. No hab\u00eda ni una sola grieta en mi fachada, ni un solo gesto que delatara que esa misma ma\u00f1ana Karen se hab\u00eda arrodillado frente a m\u00ed en el ba\u00f1o a deleitarse con mi pene antes de la entrada del resto de empleados.<\/p>\n<p>Sin embargo, la noche trajo consigo un error de c\u00e1lculo. Tras la jornada, terminamos en un bar cercano con el resto del equipo. La adrenalina de la semana y un par de tragos hicieron que Karen olvidara por un segundo las reglas del juego. Al salir del local, aprovechando la sombra de un callej\u00f3n lateral, me acorral\u00f3 contra la pared y me bes\u00f3 con una urgencia salvaje, una necesidad de reclamarme tras horas de fingir indiferencia.<\/p>\n<p>Fue un beso breve, pero cargado de una posesividad evidente. Lo que ella no not\u00f3, y yo vi por el rabillo del ojo, fue a Miguel congelado a unos metros, con las llaves del carro en la mano, observando la escena con la mand\u00edbula desencajada. El secreto hab\u00eda muerto, pero en su lugar naci\u00f3 una oportunidad mucho m\u00e1s oscura.<\/p>\n<p>Dejamos que pasaran unos d\u00edas. Necesitaba que la imagen de ese beso se instalara en la mente de Miguel, que lo perturbara durante su descanso. El lunes, tras una reuni\u00f3n de seguimiento, lo abord\u00e9 en el pasillo con una naturalidad que lo dej\u00f3 descolocado. Le extend\u00ed una invitaci\u00f3n que sab\u00eda que no podr\u00eda rechazar: una copa en mi apartamento para hablar de &#8220;negocios&#8221; y cerrar el tema de lo que hab\u00eda visto el viernes.<\/p>\n<p>Esa noche, la din\u00e1mica fue de absoluta paridad en el deseo, pero bajo mi direcci\u00f3n invisible. Karen no lleg\u00f3 para ser castigada; lleg\u00f3 para ser el centro de una experiencia que los tres hab\u00edamos deseado en silencio. Se quit\u00f3 la gabardina con una lentitud calculada, mostr\u00e1ndose ante m\u00ed con esa seguridad que la caracterizaba en su \u00e1rea de trabajo.<\/p>\n<p>Mi tel\u00e9fono vibr\u00f3 y, tras una r\u00e1pida revisada, me levant\u00e9 de la cama. \u2014Desn\u00fadate, ya vuelvo \u2014orden\u00e9. Karen, ya totalmente entregada a mi mando, no objet\u00f3 ni dijo nada; solamente se fue despojando de la ropa. Fui a la sala sabiendo que Miguel estaba esperando afuera.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la puerta y, antes de que mi amigo pronunciara una sola palabra, le hice un gesto para que hiciera silencio. \u2014Espera cinco minutos y entra a la habitaci\u00f3n \u2014le murmur\u00e9. Incr\u00e9dulo, me sigui\u00f3 con la vista mientras entr\u00e9 a la cocina. Serv\u00ed tres copas de vino y le dej\u00e9 una, no sin antes hacerle se\u00f1as toc\u00e1ndome el reloj.<\/p>\n<p>Tras unos minutos, cuando Miguel entr\u00f3, la sorpresa en su rostro fue gratificante. All\u00ed estaba su compa\u00f1era, con la que tanto hab\u00eda fantaseado, ofreci\u00e9ndole una realidad que romp\u00eda cualquier protocolo. Sin embargo, yo no iba a dejar que el caos gobernara la habitaci\u00f3n. Como director de esta orquesta sexual, marqu\u00e9 cada entrada.<\/p>\n<p>\u2014Sigue, Miguel \u2014orden\u00e9, mientras mov\u00eda la cabeza de mi esclava, que estaba absorta en un delicioso sexo oral, y la giraba hacia la puerta. Sus caras de asombro brillaban en esa tenue habitaci\u00f3n. Lejos de escandalizarse o enojarse, Karen volte\u00f3 a mirarme con esa sonrisa perversa que tanto me calentaba. Nuestro invitado daba pasos lentos, como crey\u00e9ndose en un sue\u00f1o. Con un gesto de mi mano, le indiqu\u00e9 que la tocara y, con una palabra, le indicaba a Karen que desnudara a Miguel. Ver a mi amigo tocando a Karen bajo mis directrices cre\u00f3 una tensi\u00f3n exquisita. Era la transgresi\u00f3n de lo cotidiano.<\/p>\n<p>\u2014Ahora, Miguel. Esta es tu recompensa por tu silencio \u2014dije, d\u00e1ndole luz verde para poseerla. Karen entendi\u00f3 de inmediato lo que pretend\u00eda y se acost\u00f3 en la cama, abriendo sus piernas y ofreciendo tan exquisita imagen de su cuerpo caliente y h\u00famedo.<\/p>\n<p>Miguel acept\u00f3 sin palabras mi trato y, sin demora, se puso arriba de ella y la penetraba con una energ\u00eda propia del deseo, directa y voraz, mientras yo, a su lado, manten\u00eda el control del tempo, acariciando su rostro y record\u00e1ndole que, aunque Miguel estuviera dentro de ella, mis ojos eran los que validaban su placer. \u00c9ramos tres compa\u00f1eros de trabajo deshaciendo el decoro profesional, pero bajo mi batuta.<\/p>\n<p>Luego de unos minutos donde Karen montaba salvajemente a su compa\u00f1ero, le ofrec\u00ed mi verga para que la saboreara. Cosa que, con gusto, meti\u00f3 en su boca casi hasta la garganta. \u2014Creo que es hora de enloquecerla, \u00bfno crees, Miguel? \u2014dije mientras me pon\u00eda detr\u00e1s de la pareja, metiendo uno y luego dos dedos en el culo de mi amante, que no paraba de gemir y jadear.<\/p>\n<p>\u2014Siii, te quiero adentro m\u00edo \u2014dijo casi gritando. Yo la mir\u00e9 y le di una cachetada lo suficientemente fuerte para que Karen entendiera el mensaje.<\/p>\n<p>\u2014Por favor, amo, dame tu verga \u2014susurr\u00f3 casi en tono de s\u00faplica. Algo que hice de inmediato, oyendo un fuerte grito de satisfacci\u00f3n. Al inicio fue algo inc\u00f3modo, propio de la primera vez que hac\u00edamos algo as\u00ed, pero con el pasar de los minutos nos fuimos sincronizando, d\u00e1ndole un placer a Karen que no paraba de tener un orgasmo tras otro.<\/p>\n<p>Tras media hora de intercambiar posiciones, hice que Karen se arrodillara. Miguel fue el primero en venirse, todo en su cara y senos. Una visi\u00f3n espectacular verla satisfecha y entregada a mi mandato.<\/p>\n<p>Miguel se fue vistiendo, agradeci\u00e9ndonos por tan especial noche y pidiendo que se repitiera. Pensamientos que silenci\u00e9 de inmediato. \u2014Esto fue por tu silencio, nada m\u00e1s \u2014espet\u00e9 serio pero respetuoso. \u00c9l entendi\u00f3 y acept\u00f3 tranquilamente, agradeci\u00e9ndonos de nuevo al salir de la habitaci\u00f3n y del apartamento. Nos quedamos Karen y yo en el silencio de la habitaci\u00f3n por unos minutos.<\/p>\n<p>Ella se levant\u00f3 al ba\u00f1o y volvi\u00f3 tras limpiarse el cuerpo; pero, lejos de dormir o irse, fue directa a mi miembro semirrecto. Su hambre de sexo era algo indescriptible. La levant\u00e9 y acost\u00e9 sobre la cama de espaldas y, sin miramientos, la penetr\u00e9 en su mojada vagina, susurr\u00e1ndole lo mucho que hab\u00eda disfrutado vi\u00e9ndola entregarse a otro bajo mis \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, amo, har\u00e9 lo que desees \u2014murmur\u00f3 ella entre gemidos. Yo, entregado a ese lado salvaje y animal, entraba y sal\u00eda de ella con fuerza, bufando en cada penetraci\u00f3n. La tom\u00e9 de la cintura, haciendo una pose de cuatro improvisada, pero esta vez no fui por su vagina. Entr\u00e9 con fuerza en su culo, arrancando gritos y gemidos de mi amante.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, dame m\u00e1s, m\u00e1s duro \u2014gritaba. Nuestro sudor ca\u00eda en las s\u00e1banas, hasta que no pude m\u00e1s y llen\u00e9 su interior de mi semen, cayendo exhaustos. \u2014Ma\u00f1ana en la oficina va a ser&#8230; interesante \u2014murmur\u00f3 ella, riendo.<\/p>\n<p>\u2014Miguel no podr\u00e1 evitar buscar tu mirada cada vez que pases por su puesto \u2014respond\u00ed\u2014. Pero ya tuvimos suficiente de \u00e9l. Para la pr\u00f3xima&#8230; creo que necesitamos una energ\u00eda distinta. Una mujer.<\/p>\n<p>Esa noche, la complicidad entre nosotros se hizo de acero. Karen ya no era solo mi amante; era el v\u00ednculo que me un\u00eda a una oscuridad compartida. Y mientras la ve\u00eda dormir, supe que nuestro siguiente paso nos alejar\u00eda definitivamente de los pasillos de la oficina para explorar una nueva forma de ense\u00f1anza.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65728\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65728\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>\u2014Por favor, amo, dame tu verga \u2014susurr\u00f3 casi en tono de s\u00faplica. Algo que hice de inmediato, oyendo un fuerte grito de satisfacci\u00f3n. Al inicio fue algo inc\u00f3modo, propio de la primera vez que hac\u00edamos algo as\u00ed, pero con el pasar de los minutos nos fuimos sincronizando, d\u00e1ndole un placer a Karen que no paraba de tener un orgasmo tras<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65728\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65728\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31714,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-65728","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":167,"today_views":167},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31714"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65728"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65728\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65729,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65728\/revisions\/65729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}