{"id":65960,"date":"2026-06-03T00:01:11","date_gmt":"2026-06-02T22:01:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=65960"},"modified":"2026-06-02T18:12:33","modified_gmt":"2026-06-02T16:12:33","slug":"posesion-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/posesion-3\/","title":{"rendered":"Posesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"65960\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue as\u00ed como nos pose\u00edmos.<\/p>\n<p>Era martes, eso no lo puedo olvidar; otro ruidoso y molesto martes de mercadillo. Pero a aquella hora tan temprana las calles estaban casi desiertas y la plaza va vac\u00eda ya por completo. Sal\u00ed de la ducha con el cabello chorreante y sec\u00e1ndome la cabeza me acerqu\u00e9 a la ventana de la sala. Mir\u00e9 distra\u00eddamente hacia la calle y all\u00ed estaba ella. Cubierto su cabello marr\u00f3n por una gorra y con su habitual uniforme de trabajo. El capazo a unos pocos metros, mientras recortaba el seto del jard\u00edn p\u00fablico.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 observando mientras me frotaba el cabello. Algo de ella me result\u00f3 atrayente; su forma suave de sujetar las grandes tijeras o c\u00f3mo se doblaban las ramas a su paso, o su forma de doblar la espalda; quiz\u00e1 la apariencia de alas de mariposa de sus brazos al abrir y cerrar la tenaza brillante que peinaba la fronda. Y como si percibiera mi presencia en lo alto mirando se gir\u00f3. Nuestras miradas se fijaron un momento. El momento se dilat\u00f3 y el mundo se eclips\u00f3. Ni pens\u00e9 en cubrir mi desnudez. Algo se hizo familiar e \u00edntimo en el encuentro de nuestras miradas. Ten\u00eda raz\u00f3n Quevedo, s\u00f3lo lo fugaz permanece y dura.<\/p>\n<p>No nos saludamos. Mudas estatuas de una hipnosis paralela, bastaba con aquella penetraci\u00f3n mutua de nuestros ojos. La magia de un instante fue una fusi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00edsico. \u00c9ramos dos seres hermanados en un lapso, en un planeta deshabitado; sin nombre, sin edad, sin g\u00e9nero, sin pasado ni otro futuro que el presente continuo y paralizado del instante.<\/p>\n<p>Volv\u00ed al ba\u00f1o. Pasados unos minutos, muchos. El timbre del tel\u00e9fono de la porter\u00eda son\u00f3 una sola vez. No era un son\u00e1mbulo, sino un ser que hab\u00eda adquirido consciencia de s\u00ed, de lo que importaba, de lo que quer\u00eda, de m\u00ed mismo; y tambi\u00e9n de ella.<\/p>\n<p>Abr\u00ed.<\/p>\n<p>Desvestido, abr\u00ed.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 por la escalera. Y yo esperaba en el umbral, reposado y tranquilo. El Cosmos entero era el \u00e1mbito de nuestro encuentro. No hab\u00eda extra\u00f1eza; era como un hecho natural y repetido que, si nunca hab\u00eda tenido lugar, era porque sencillamente el tiempo hab\u00eda estado esperando el momento.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 y de nuevo la mirada de una era la mirada del otro. Nos conoc\u00edamos en nuestra desconocida existencia previa. Entra\u00f1able reintroducci\u00f3n a nuestra vida com\u00fan que quiz\u00e1 en un sue\u00f1o, en una fantas\u00eda nocturna, en un poema, en un libro, en una escena rom\u00e1ntica ya exist\u00eda y lat\u00eda suavemente.<\/p>\n<p>La abrac\u00e9 y pasamos dentro.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 la puerta y nos besamos con un beso dulce y apasionado. La fui desvistiendo y fuimos a la habitaci\u00f3n. Acarici\u00e9 todo su cuerpo desnudo, posando mis besos en cada cent\u00edmetro de su piel y disfrutando de los est\u00edmulos que se desataban para los dos. Nos acostamos. Nuestros labios eran inseparables; se tocaban, se abr\u00edan, se deleitaban con la humedad de nuestras lenguas en un juego de caricias internas.<\/p>\n<p>La lascivia era serena, paso a paso. Los abrazos continuaban en caricias exploratorias de las formas de nuestro cuerpo. Los hombros, los pezones, la redondez del pecho, las colinas del vientre, el cr\u00e1ter de los ombligos, las curvas de los gl\u00fateos, el vergel del vello p\u00fabico, las aberturas sinuosas, nuestras cavidades que desconoc\u00edan la separaci\u00f3n individual. Nos sumergimos en una composici\u00f3n inversa. Mi cabeza hacia el amor de su vientre; la de ella perdida entre mis muslos sub\u00eda y bajaba r\u00edtmicamente.<\/p>\n<p>Mi sexo hab\u00eda dejado de ser una propiedad m\u00eda; mi boca estaba fusionada con los labios verticales abiertos c\u00e1lidos y h\u00famedos. El n\u00e9ctar de la pasi\u00f3n era paladeado y saboreado con deleite. \u00c9ramos un s\u00f3lo ser en una doble posesi\u00f3n. Una divinidad. Una unidad de placer que se deber\u00eda en un manantial salino, ardiente y espasm\u00f3dico. Con los ojos cerrados nos dejamos ir, verti\u00e9ndonos al un\u00edsono, simult\u00e1neos. Un solo jadeo, un \u00fanico gemido, una sola respiraci\u00f3n, un solo gesto a la vez: tom\u00e1ndonos por la cu\u00e1druple esfericidad opuesta.<\/p>\n<p>Luego, recomenzamos. Abrazos, besos, caricias desparramadas, besos que no conoc\u00edan las fronteras de los cuerpos, ni separaci\u00f3n de los placeres. Las yemas de nuestros dedos abr\u00edan con delicadeza los orificios de nuestra lujuria ya desatada. Nos penetramos con las lenguas y exploramos el doble placer sin l\u00edmite. Al final, la penetraci\u00f3n por detr\u00e1s hizo que de nuevo el torrente de placer fuera simult\u00e1neo, rec\u00edproco.<\/p>\n<p>Fuera el d\u00eda devino en lluvioso y la calle estaba silenciosa, como nuestros cuerpos saciados y exhaustos.<\/p>\n<p>Ella habl\u00f3: &#8220;En dos meses me jubilo&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;A m\u00ed, nada me retiene; estoy en paro. Ser\u00e9 pensionista en abril&#8221;, respond\u00ed.<\/p>\n<p>&#8220;Tengo una casa en Galicia&#8221;, dijo mientras segu\u00edamos unidos por las manos.<\/p>\n<p>&#8220;Galicia me parece bien&#8221;, respond\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65960\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65960\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Los hombros, los pezones, la redondez del pecho, las colinas del vientre, el cr\u00e1ter de los ombligos, las curvas de los gl\u00fateos, el vergel del vello p\u00fabico, las aberturas sinuosas, nuestras cavidades que desconoc\u00edan la separaci\u00f3n individual. Nos sumergimos en una composici\u00f3n inversa. Mi cabeza hacia el amor de su vientre; la de ella perdida entre mis muslos sub\u00eda y<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_65960\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"65960\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29223,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-65960","post","type-post","status-publish","format-standard","category-hetero"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":196,"today_views":196},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29223"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65960"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":65962,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65960\/revisions\/65962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}