{"id":66011,"date":"2026-06-07T00:01:01","date_gmt":"2026-06-06T22:01:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66011"},"modified":"2026-06-06T16:50:39","modified_gmt":"2026-06-06T14:50:39","slug":"la-cinta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-cinta\/","title":{"rendered":"La cinta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66011\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ahora cuesta situarse en aquellos a\u00f1os, no tan distantes, pero casi una \u00e9poca, tecnol\u00f3gicamente hablando.<\/p>\n<p>Entonces hab\u00eda comenzado la segunda era de los aparatos grabadores-reproductores dom\u00e9sticos. Hab\u00eda las nuevas handy de reducido tama\u00f1o, que destinaron a las grandes y poco manejables cintas VHS al museo de los avances superados del consumismo. \u00c9stas ten\u00edan unas cintas mucho m\u00e1s peque\u00f1as y f\u00e1cilmente almacenables.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed parte nuestra peque\u00f1a historia de hoy.<\/p>\n<p>Nuestros amigos, Berta y Manuel hab\u00edan planificado un viaje a Puerto Rico y nos pidieron que ech\u00e1ramos un vistazo a su apartamento; que reg\u00e1semos los cactus y geranios; las dem\u00e1s plantas un par de veces en la quincena que iban a estar de vacaciones. El favor era mutuo cada vez que alguno de nosotros \u00edbamos de turismo, as\u00ed que lo hac\u00edamos muy gustosos por la amistad de tantas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, un mi\u00e9rcoles tarde Rodolfo y yo nos acercamos al piso. Todo estaba en orden. Regamos las plantas y dejamos correr un poco de agua en cada desag\u00fce. Cuando ya sal\u00edamos, Rodolfo se\u00f1al\u00f3 la peque\u00f1a cassette de la filmadora dom\u00e9stica que estaba en el sof\u00e1, sin duda olvidada despu\u00e9s de su visionado, tal vez por las prisas de empacar de cara al viaje. La recogi\u00f3 y me dijo: debe ser de las vacaciones de invierno, \u00bfnos quedamos un poco m\u00e1s y le echamos un vistazo? Yo asent\u00ed, la tarde era larga y no ten\u00edamos planes. Manuel y Berta sol\u00edan compartir las pel\u00edculas de sus viajes (viajaban a menudo, gracias a su alto standard de vida y su gusto por el turismo a todas partes).<\/p>\n<p>Nos sentamos en su amplio tresillo y conect\u00e9 el televisor (entonces eran todav\u00eda panzudos) e introduje la peque\u00f1a cajita en el reproductor.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes mostraron el aeropuerto, antes de salir, y a la llegada. Era un destino de playa y sol que no identificamos. Cosa extra\u00f1a, porque sus grabaciones sol\u00edan comenzar con una panor\u00e1mica del exterior de los aeropuertos, donde figuraba en grandes r\u00f3tulos el nombre del mismo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s un recorrido por el interior del hotel y sus instalaciones deportivas, particularmente las piscinas, pista de tenis y dem\u00e1s; los espaciosos comedores&#8230; Hasta la habitaci\u00f3n de ellos, grande y muy luminosa, con un ba\u00f1o de exc\u00e9ntricas proporciones, con una ba\u00f1era con jacuzzi.<\/p>\n<p>La toma la hac\u00eda Manuel. Berta sonriendo; Berta desempacando; Berta haciendo muecas y divertidas ga\u00f1otadas; Berta tir\u00e1ndose, literalmente, sobre la enorme cama; Berta abriendo la puerta corrediza del balc\u00f3n; Berta se\u00f1alando la extensi\u00f3n verde que rodeaba el hotel y la playa, que estaba a pocos metros de la entrada del hotel, y una lejana ciudad con algunos edificios desfigurando el bello paisaje; Berta entrando y cerrando la puerta del balc\u00f3n. Corte de imagen y plano en negro de unos segundos.<\/p>\n<p>La cinta volvi\u00f3 a iluminar la c\u00f3ncava y gran pantalla del antiguo televisor. De nuevo, Berta. Se est\u00e1 cambiando. De espaldas. Su blusa se desliza y cae por su espalda hacia el suelo. Se quita la falda y queda en bragas. Una peque\u00f1a braga de color negro que muestra los lindos arcos inferiores de sus nalgas. Berta fue siempre, y tambi\u00e9n en su madurez ahora, muy linda y su cuerpo delgado y alto muy atractivo.<\/p>\n<p>Rodolfo paus\u00f3 la cinta. Yo lo mir\u00e9 interrogativa. No sab\u00eda si loque est\u00e1bamos haciendo era correcto. Ver esas im\u00e1genes que ya eran \u00edntimas, sin que Manuel y Berta nos las mostrasen (y no parec\u00eda probable que lo hicieran) era moralmente reprobable bajo mi punto de vista, aunque mi curiosidad se hab\u00eda despertado y un gusanillo traidor remoloneaba por mi est\u00f3mago. Rodolfo sonre\u00eda p\u00edcaramente; parec\u00eda disfrutar y deleitarse con aquel comienzo. \u00abQue sea nuestro secreto, cari\u00f1o\u00bb aleg\u00f3. Yo estuve de acuerdo y me arrellan\u00e9 en el tresillo subiendo las piernas. La cinta volvi\u00f3 a pasar.<\/p>\n<p>Berta se gir\u00f3. Sus senos de mediano tama\u00f1o evolucionaban en el vac\u00edo mientras se bajaba la braga. Los pezones destacaban en medio de la masa flotante de las tetas. Al caer la braga descubri\u00f3 un pubis de colegial, depilado y con el corte de los labios de la vulva muy marcado. Yo di un respingo y volv\u00ed a mirar a Rodolfo, que parec\u00eda nervioso. Paus\u00f3 de nuevo la imagen.<\/p>\n<p>De sus labios escap\u00f3 un silbido apagado y expuls\u00f3 sonoramente el aire con los labios apretados. \u00abVaya, vaya&#8230;\u00bb, dijo. Yo me mov\u00ed inquieta: \u00abRodolfo&#8230; no s\u00e9 yo si&#8230;\u00bb, dije, a pesar de que me mor\u00eda de ganas de ver toda la cinta y de notar que se hab\u00eda despertado una excitaci\u00f3n incipiente en mi vientre. \u00abNo decimos nada y ya est\u00e1, Cristina; aqu\u00ed nadie nos ve; luego la dejamos en el mismo lugar&#8230;No se enterar\u00e1n ni van a sospechar que los espiamos. Adem\u00e1s, la cinta podr\u00eda haber sido de las &#8220;normales&#8221;. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos nosotros imaginar&#8230;?\u00bb. Sonre\u00ed, hice un moh\u00edn y le di la raz\u00f3n. \u00c9l volvi\u00f3 a pulsar el play.<\/p>\n<p>Manuel acerc\u00f3 el objetivo a Berta. Pas\u00f3 de su cara alegre, sonriente, divertida, a sus pechos, que ella cogi\u00f3 en sus manos y apret\u00f3 acarici\u00e1ndolos, levant\u00e1ndolos, pellizcando los pezones granulados y oscuritos.<\/p>\n<p>La imagen recorri\u00f3 su est\u00f3mago bajando por el monte de Venus abultado de Berta; su rajita era abierta, mucho m\u00e1s que la m\u00eda; sus labios externos de un color ligeramente viol\u00e1ceo eran llamativos y, por qu\u00e9 no decirlo, apetitosos (me resulta extra\u00f1o o impropio pensar eso de mi amiga, pero desterr\u00e9 el falso pudor que me ocultaba de m\u00ed misma y mis sensaciones y deseos profundos: eran &#8220;apetitosos&#8221;, s\u00ed, me repet\u00ed, alegre de ser yo misma en mi intimidad sin que los tab\u00faes me cortaran). Manuel dio una vuelta alrededor de Berta. Su culito era&#8230; perfecto. Dos magn\u00edficas lunas firmes, tersas, donde no sobraba ni un gramo de carne o se ve\u00eda grasa alguna. Manuel acarici\u00f3 sus gl\u00fateos y ella se arque\u00f3. \u00c9l abofete\u00f3 las dos nalgas.<\/p>\n<p>Yo me sobresalt\u00e9. Rodolfo se movi\u00f3 m\u00e1s nervioso. No paus\u00f3 esta vez. De soslayo ech\u00e9 un vistazo a su entrepierna. \u00a1Lo que esperaba! El bulto bajo la cremallera del pantal\u00f3n se ve\u00eda claramente. Estaba excitado y ten\u00eda una fuerte erecci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n yo lo estaba y notaba cierta humedad en la vagina. No hab\u00eda pecado; no hab\u00eda pecadores. La libertad de la lujuria y la concupiscencia romp\u00edan sus cadenas forzadas; la libido corr\u00eda y recorr\u00eda nuestro organismo, cuerpo y mente.<\/p>\n<p>Berta se acerc\u00f3 a los pies de la cama, se apoy\u00f3 en la madera y se agach\u00f3 ligeramente; abri\u00f3 sus dos piernas. Se cogi\u00f3 el culo con ambas manos y mostr\u00f3 su ojete. El peque\u00f1o agujerito prieto y estriado se distendi\u00f3 un poco, forzado por los dedos. Manuel acerc\u00f3 m\u00e1s la c\u00e1mara. Ambos re\u00edan. Qued\u00e9 muy sorprendida al ver que Berta disfrutaba de este modo del sexo; de su exhibicionismo descerrojado, del gusto por los placeres anales. Nunca imagin\u00e9 que nuestra amiga pudiese ser tan abierta en cuesti\u00f3n de sexo; tampoco tan chistosa al mostrar su cuerpo \u00edntimo. Rodolfo y yo no hab\u00edamos intimado tanto ni tan profundamente al hacer el amor.<\/p>\n<p>El objetivo de la c\u00e1mara sigui\u00f3 fijo en el ojo del culo. Un dedo -de Manuel- se pos\u00f3 en el ojete, circundo su per\u00edmetro y lo acarici\u00f3. Desapareci\u00f3 un instante fugaz y volvi\u00f3 al agujerito; esta vez brillante, seguramente por la saliva. Acariciaba los pliegues radiales del a\u00f1o y los untaba con saliva empujando con la yema del dedo medio. Qued\u00e9 parada al ver las im\u00e1genes; tambi\u00e9n por sentir crecer el deseo en m\u00ed.<\/p>\n<p>Descubr\u00ed que me quedaba mucho por profundizar en mis propios deseos y fantas\u00edas sexuales, que el sexo anal despertaba instintos desconocidos en m\u00ed. \u00a1Las im\u00e1genes me estaban calentando! Rodolfo y yo ve\u00edamos frecuentemente pornograf\u00eda. Nos excitaba e incrementaba la pasi\u00f3n al hacer el amor. A veces hab\u00eda sexo anal, pero para m\u00ed supon\u00edan un complemento del coito, los cunnilingus y las fellatios. Nunca hasta ahora hab\u00eda sentido placer y ganas al ver las escenas. Quiz\u00e1 fuera por ser ver\u00eddicas uno de ficci\u00f3n; o por tratarse de nuestros amigos.<\/p>\n<p>Manuel termin\u00f3 por meter el dedo en el ano de Berta que se encogi\u00f3 algo y emiti\u00f3 un sonido entre queja y gemido gatuno de placer. \u00abTe gusta, cielo\u00bb, pregunt\u00f3 \u00e9l. \u00abUhhmmmmm, sigue\u00bb. \u00abSigue as\u00ed\u00bb, fue la respuesta entrecortada. Y vino algo m\u00e1s sorprendente todav\u00eda. El dedo entraba y sal\u00eda del culo de Berta, que gem\u00eda; sin duda gozaba. \u00abF\u00f3llamelo, soy tu puta; dame por el culo\u00bb. Qued\u00e9 estupefacta. \u00a1\u00bfBerta?! Diciendo aquello. Para m\u00ed el sexo era mudo, salvo por los jadeos y gemidos.<\/p>\n<p>Todo lo m\u00e1s, roto por sonidos como \u00abuffff; uhmmmm; ahhgh\u00bb o un \u00absigue\u00bb o un \u00abm\u00e1s\u00bb, a modo de s\u00faplica; lo m\u00e1ximo que le escuch\u00e9 decir a Sebasti\u00e1n, mucho antes de conocer a Rodolfo, el \u00fanico hombre con qui\u00e9n me hab\u00eda acostado aparte de m\u00ed marido, fue \u00abme corro\u00bb, anticipo de su eyaculaci\u00f3n en mi vagina. Ahora, oyendo aquellas palabras articuladas con dificultad, sent\u00ed en mi interior el impacto de la comunicaci\u00f3n oral en el sexo.<\/p>\n<p>Recib\u00ed un rel\u00e1mpago de placer remoto; junto a las im\u00e1genes sexuales, me produc\u00eda un plus de placer escuchar el lenguaje grosero acompa\u00f1ando la pasi\u00f3n. Pens\u00e9 que yo tambi\u00e9n quer\u00eda participar en aquel juego. Por supuesto hab\u00eda tenido y ten\u00eda habitualmente fantas\u00edas sexuales, hasta las ten\u00eda mientras follaba con Rodolfo; las tuve desde el descubrimiento de mi sexualidad, con doce a\u00f1os, para y al masturbarme; pero aquello era diferente. Era como un arte de hacer el amor.<\/p>\n<p>Berta disfrutaba mucho, era evidente y Manuel sab\u00eda c\u00f3mo hacerla gozar. El objetivo pareci\u00f3 volverse loco, giraba y las im\u00e1genes eran borrosas, los colores se difuminaban, iban y ven\u00edan los objetos; despu\u00e9s recuper\u00f3 la verticalidad. De repente, pudimos apreciar n\u00edtidamente la verga tiesa de Manuel. El enfoque mostraba su glande enorme, rosado. Las venillas, la red de capilares azulados y rojizos se apreciaban claramente. Luego segu\u00eda un plano del ojo del culo de nuestra amiga, muy abierto. Manuel apunt\u00f3 al ojete -estaba brillante; le hab\u00eda untado alguna crema- y fue penetrando poco a poco el trasero de Berta.<\/p>\n<p>\u00c9sta gem\u00eda a cada embate. La piel de las nalgas estiradas, seguramente por los dedos. La polla de Manuel entraba y sal\u00eda hasta que se hundi\u00f3 hasta el fondo. Dejamos de ver el ojete y su tranca ocupaba toda la pantalla. La met\u00eda y la sacaba despacito, con una cadencia. \u00abM\u00e1s, m\u00e1s. Dame por el culo, vida\u00bb, exclamaba Berta. \u00abTe la voy a clavar y me voy a dejar ir en tu culo. Eres una ramera\u00bb, jadeaba la voz de Manuel. \u00abHazlo, ll\u00e9name el culo de leche, amor\u00bb, respond\u00eda Berta.<\/p>\n<p>Rodolfo y yo est\u00e1bamos estupefactos, casi escandalizados. Yo tragu\u00e9 saliva. Estaba ardiendo de necesidad sexual. Mir\u00e9 de nuevo a Manuel, su polla estaba tan hinchada que el bulto emerg\u00eda visible. Bromeando puse mi mano en el pantal\u00f3n y apret\u00e9. Los dos re\u00edmos. La situaci\u00f3n era impensable apenas media hora antes.<\/p>\n<p>En la televisi\u00f3n Manuel segu\u00eda follando a Berta por el culo. Los jadeos aumentaron hasta que \u00e9l gimi\u00f3. La grabaci\u00f3n se detuvo. Evidentemente, hab\u00eda llegado a la eyaculaci\u00f3n y no pudo sostener la c\u00e1mara. Apenas dur\u00f3 unos segundos y en la imagen volvi\u00f3 a aparecer el trasero de Berta, de su ojo del culo sal\u00eda un hilo de semen que discurr\u00eda hacia abajo, en direcci\u00f3n a su chumino.<\/p>\n<p>Como ten\u00eda la mano sobre la pija de Rodolfo, comenc\u00e9 a moverla y a acariciarlo por encima de los pantalones. Nos miramos y \u00e9l se abri\u00f3 la cremallera y dej\u00f3 caer el pantal\u00f3n y el calzoncillo hasta los tobillos. Su pene estaba totalmente erecto, como pocas veces lo hab\u00eda visto. El glande de color viol\u00e1ceo; ligeramente h\u00famedo por la excitaci\u00f3n. Me quit\u00e9 la falda y me baj\u00e9 las braguitas. Tom\u00e9 la verga endurecida entre los dedos; Rodolfo exhal\u00f3 y trag\u00f3 saliva sonoramente. Acarici\u00f3 mi matojo de vello, llevando los dedos a mis labios vulvares.<\/p>\n<p>En la pantalla. Berta cog\u00eda la de Manuel entre sus labios y se tragaba el flujo de su tranca. Me descubr\u00ed deseando ser yo la que mamase aquella polla brillante que hab\u00eda horadado el ojo del culo de Berta y hab\u00eda descargado a golpes su leche en el estrecho tunelito; haber sido jodida tambi\u00e9n por ese miembro tieso de glande hinchado. No me importaba admitirlo, despu\u00e9s de todo, Rodolfo estaba trempado al ver c\u00f3mo Berta y su ojete eran jodidos por Manuel.<\/p>\n<p>Berta se subi\u00f3 a la cama y el enfoque se centr\u00f3 en su concha lubricada por la lujuria. Manuel introdujo un dedo entre los bellos labios sexuales y lo sac\u00f3 mojado en el fluido de su mujer. Yo agitaba la picha de Rodolfo que jadeaba un poco. \u00c9l me hac\u00eda una paja metidos los dedos en mi co\u00f1o abierto. Ahora, Manuel dej\u00f3 la c\u00e1mara en alg\u00fan mueble, y desnudo subi\u00f3 a la cama. Ten\u00eda un trasero masculino y juvenil. Se agach\u00f3 y le lami\u00f3 el chocho a Berta antes de arremeter con su lanza la concha abierta de ella. Se la jodi\u00f3 r\u00e1pidamente y tuvo un fuerte orgasmo. Berta termin\u00f3 masturb\u00e1ndose, con \u00e9l mirando. Luego la c\u00e1mara se apag\u00f3. Cuando la cinta termin\u00f3 y volvi\u00f3 autom\u00e1ticamente al principio, nosotros seguimos.<\/p>\n<p>Por nuestra parte, Rodolfo estaba congestionado, encarnado y con la cabeza reposando en el sof\u00e1. Emiti\u00f3 un fuerte gemido y su leche salt\u00f3 a mi mano, a golpes h\u00famedos. El semen grueso y espeso discurr\u00eda por mis dedos que ten\u00edan la pija cogida y segu\u00eda agitando el prepucio, hasta que se relaj\u00f3 y dej\u00f3 de manar semen. Baj\u00e9 a chupar y sorber los restos de la leche. Y, sin pensarlo, seguramente influida por la pel\u00edcula le dije: \u00abAhora, l\u00e1meme la perla y c\u00f3meme la concha hasta que me venga\u00bb. Rodolfo me mir\u00f3 un segundo y los dos nos re\u00edmos. Baj\u00f3 al suelo y me abri\u00f3 el chumino. Me hizo un cunnilingus suave que hizo que me corriera enseguida con un grito de placer intenso.<\/p>\n<p>Nos vestimos y apagamos el televisor y el reproductor. Dejamos la peque\u00f1a cinta donde la encontramos y nos fuimos con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, pero satisfechos. Aunque no dijimos nada, creo que a ambos nos qued\u00f3 una duda: \u00bfqu\u00e9 la cinta quedase en el tresillo, fue en verdad un olvido?<\/p>\n<p>Tardar\u00edamos un tiempo en saberlo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66011\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66011\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Berta se subi\u00f3 a la cama y el enfoque se centr\u00f3 en su concha lubricada por la lujuria. Manuel introdujo un dedo entre los bellos labios sexuales y lo sac\u00f3 mojado en el fluido de su mujer. Yo agitaba la picha de Rodolfo que jadeaba un poco. \u00c9l me hac\u00eda una paja metidos los dedos en mi co\u00f1o abierto. Ahora<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66011\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66011\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29223,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-66011","post","type-post","status-publish","format-standard","category-fantasias-eroticas"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":238,"today_views":238},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66011","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29223"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66011"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66011\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66012,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66011\/revisions\/66012"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66011"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66011"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66011"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}