{"id":66109,"date":"2026-06-12T00:05:02","date_gmt":"2026-06-11T22:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66109"},"modified":"2026-06-11T17:37:41","modified_gmt":"2026-06-11T15:37:41","slug":"la-prima-sofia-promesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-prima-sofia-promesa\/","title":{"rendered":"La prima Sof\u00eda: Promesa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66109\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu\u00e9s de que nuestras respiraciones se calmaran, Sof\u00eda se acurruc\u00f3 contra mi pecho. El ambiente a\u00fan ol\u00eda a nosotros, pero ella ya estaba pensando en el siguiente movimiento.<\/p>\n<p>\u2014Oye\u2026 te quer\u00eda decir algo \u2014murmur\u00f3, con una voz que recuperaba su tono calculador\u2014. Invit\u00e9 a Avril a la casa esta tarde. Pero no te emociones, primito; esta vez no habr\u00e1 casa sola. Mis pap\u00e1s ya volvieron y Rebeca tiene el radar m\u00e1s encendido que nunca \u2014concluy\u00f3 con una sonrisa burlona, como si disfrutara pon\u00e9rmelo dif\u00edcil.<\/p>\n<p>\u2014Creo que mejor salgo a despejarme un rato \u2014respond\u00ed\u2014. Necesito aire.<\/p>\n<p>Me vest\u00ed bajo su mirada silenciosa, baj\u00e9 las escaleras y sal\u00ed a la calle. Camin\u00e9 un par de cuadras sin rumbo fijo, intentando procesar c\u00f3mo Sof\u00eda pod\u00eda pasar de la entrega absoluta a la planificaci\u00f3n fr\u00eda en cuesti\u00f3n de segundos. Apenas dobl\u00e9 la esquina, la vi.<\/p>\n<p>Era Avril.<\/p>\n<p>Caminaba hacia la casa con un aire despreocupado pero letal: unos jeans que le marcaban cada curva, una blusa corta que dejaba ver su abdomen y el cabello suelto movi\u00e9ndose con el viento. Al verme, su rostro se ilumin\u00f3 con una chispa de sorpresa y alegr\u00eda genuina.<\/p>\n<p>\u2014Andr\u00e9s\u2026 \u00a1qu\u00e9 casualidad! \u2014dijo, acortando la distancia con paso decidido\u2014. Justo iba camino a ver a Sofi.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3 y me envolvi\u00f3 en un abrazo que dur\u00f3 un segundo m\u00e1s de lo necesario. Pude sentir la firmeza de su cuerpo contra el m\u00edo y un perfume dulce que contrastaba con el aroma a sexo que todav\u00eda sent\u00eda en mi propia piel.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 bueno que te encuentro solo\u2026 \u2014continu\u00f3, sosteni\u00e9ndome la mirada con un descaro que me descoloc\u00f3\u2014. La verdad, quer\u00eda pedirte tu n\u00famero personalmente. Sof\u00eda me dijo que eras un hombre muy ocupado, pero me gustar\u00eda conocerte un poco mejor. Sin p\u00fablico de por medio como la \u00faltima vez<\/p>\n<p>Se mordi\u00f3 el labio inferior de forma sutil, una invitaci\u00f3n silenciosa que conoc\u00eda demasiado bien, y baj\u00f3 la voz a un susurro juguet\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe das tu n\u00famero? Prometo no ser muy intensa\u2026 al menos al principio.<\/p>\n<p>Avril se qued\u00f3 mir\u00e1ndome con esa sonrisa coqueta, sosteniendo el silencio como si supiera que yo terminar\u00eda cediendo. No lo pens\u00e9 demasiado; cualquier cosa era mejor que volver a esa casa a seguir el guion de mi prima.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres dar una vuelta? \u2014le propuse\u2014. No tengo nada que hacer ahora y, para ser sincero, tengo ganas de caminar un poco.<\/p>\n<p>Su rostro se ilumin\u00f3 de inmediato, una chispa de triunfo cruzando sus ojos.<\/p>\n<p>\u2014Claro que s\u00ed \u2014respondi\u00f3 sin dudar\u2014. Me encantar\u00eda.<\/p>\n<p>Empezamos a caminar a paso lento. Al principio, la charla fue ligera, casi inofensiva: el calor sofocante, lo pintoresco del barrio, an\u00e9cdotas de su amistad con Sof\u00eda. Pero Avril no tard\u00f3 en acortar las distancias. Cada cierto tiempo, su brazo rozaba el m\u00edo &#8220;sin querer&#8221;, un contacto que ella prolongaba lo justo para que no pareciera un accidente.<\/p>\n<p>En una esquina, mientras esper\u00e1bamos que el sem\u00e1foro cambiara, se plant\u00f3 frente a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Sof\u00eda me cont\u00f3 algunas cositas de ti\u2026 \u2014solt\u00f3 con tono juguet\u00f3n, mordi\u00e9ndose el labio mientras me escaneaba de arriba abajo\u2014. Y la verdad, me pic\u00f3 bastante la curiosidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAh, s\u00ed? \u2014respond\u00ed, arqueando una ceja con inter\u00e9s\u2014. \u00bfQu\u00e9 clase de cosas cuenta mi prima sobre m\u00ed?<\/p>\n<p>Avril solt\u00f3 una risita vibrante y se acerc\u00f3 un cent\u00edmetro m\u00e1s, oblig\u00e1ndome a inclinarme apenas para escucharla.<\/p>\n<p>\u2014Cosas interesantes\u2026 \u2014dijo bajando la voz hasta convertirla en un susurro sugerente\u2014. Que eres alguien muy\u2026 intenso.<\/p>\n<p>Continuamos caminando hasta un peque\u00f1o parque cercano y nos sentamos en una banca protegida por la sombra de un gran sauce. El aire entre nosotros cargado de una qu\u00edmica que ella no ten\u00eda intenci\u00f3n de frenar. Avril gir\u00f3 el cuerpo hacia m\u00ed, apoyando un brazo en el respaldo de la banca y acortando el espacio personal.<\/p>\n<p>\u2014Oye, Andr\u00e9s\u2026 la verdad, no me gusta perder el tiempo con rodeos \u2014dijo con una seguridad aplastante\u2014. \u00bfTe gustar\u00eda que sali\u00e9ramos solos alg\u00fan d\u00eda? Sin Sof\u00eda, sin planes de grupo\u2026 solo t\u00fa y yo.<\/p>\n<p>No respond\u00ed con palabras.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9 lentamente, acortando el \u00faltimo espacio que nos separaba, y tom\u00e9 su rostro con una mano. La bes\u00e9 sin pre\u00e1mbulos. Avril solt\u00f3 un leve gemido de sorpresa que se fundi\u00f3 de inmediato en un suspiro de aceptaci\u00f3n. Respondi\u00f3 al instante, abriendo los labios y buscando mi lengua con una urgencia que delataba recuerdos de la &#8220;rutina de ejercicio&#8221; en la terraza de Sof\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando nos separamos apenas unos mil\u00edmetros, manteniendo el aliento compartido y el roce de nuestras bocas, le susurr\u00e9 sin apartar la vista de sus ojos:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo prefieres comprobar por ti misma si lo que Sof\u00eda te cont\u00f3 es verdad?<\/p>\n<p>Avril sonri\u00f3 contra mi boca, visiblemente encendida por el desaf\u00edo de mis palabras. Su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 err\u00e1tica, atray\u00e9ndome de nuevo hacia ella para besarme con una fuerza renovada. Mi otra mano baj\u00f3 por su cintura, recorriendo la curva de su cadera.<\/p>\n<p>Cuando finalmente nos separamos para recuperar el aire, Avril ten\u00eda las mejillas encendidas y la mirada empa\u00f1ada por el deseo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces\u2026 \u2014susurr\u00f3 con la voz rota, rozando sus labios contra los m\u00edos con una frase que me hizo hervir la sangre\u2014: \u00bfEs una invitaci\u00f3n?<\/p>\n<p>No la dej\u00e9 hablar. Me acerqu\u00e9 para sellar sus labios con otro beso que subi\u00f3 de temperatura en un parpadeo, volvi\u00e9ndose m\u00e1s profundo y posesivo. Mis manos bajaron por su cintura con autoridad hasta hundirse en su culo, agarr\u00e1ndola con firmeza. Avril solt\u00f3 un gemido vibrante contra mi boca, arque\u00e1ndose hacia m\u00ed en una respuesta cargada de un hambre que no intentaba disimular.<\/p>\n<p>De pronto, se separ\u00f3 con la respiraci\u00f3n entrecortada y como si necesitara recuperar el aliento.<\/p>\n<p>\u2014Espera\u2026 \u2014dijo con una sonrisa cargada de una culpa fingida\u2014. Hab\u00eda olvidado que Sof\u00eda me est\u00e1 esperando en su casa justo ahora.<\/p>\n<p>Se mordi\u00f3 el labio, y por la mirada de decepci\u00f3n en sus ojos, supe que lo \u00faltimo que quer\u00eda era irse. Meti\u00f3 la mano en el bolsillo de sus jeans, sac\u00f3 su tel\u00e9fono y lo desbloque\u00f3 con un gesto decidido.<\/p>\n<p>\u2014Pero no pienso dejar esto a medias \u2014susurr\u00f3, clavando sus ojos en los m\u00edos\u2014. Dame tu n\u00famero.<\/p>\n<p>Se lo dict\u00e9 y mi tel\u00e9fono vibr\u00f3 en mi bolsillo un segundo despu\u00e9s. Una llamada perdida para el registro.<\/p>\n<p>\u2014Esta noche \u2014dijo con una voz baja, espesa, que era pura promesa\u2014. Quiero verte a solas. En un lugar donde Sof\u00eda no pueda aparecerse para marcar territorio. \u00bfTe parece?<\/p>\n<p>Sonre\u00ed, sintiendo el desaf\u00edo en sus palabras, y asent\u00ed en silencio. Avril se inclin\u00f3 una \u00faltima vez, me regal\u00f3 un beso lento que sab\u00eda a despedida temporal y me mordi\u00f3 suavemente el labio inferior, tirando de \u00e9l antes de soltarme.<\/p>\n<p>\u2014Te escribo m\u00e1s tarde para decirte d\u00f3nde \u2014murmur\u00f3, con los ojos oscurecidos por el deseo\u2014. No te vayas a dormir temprano, Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 de la banca, se acomod\u00f3 la blusa que se hab\u00eda subido ligeramente y, antes de alejarse, me lanz\u00f3 una \u00faltima mirada de reojo mientras contoneaba las caderas con una cadencia hipn\u00f3tica.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sentado bajo la sombra del sauce, con el pulso martilleando en mis o\u00eddos y la verga todav\u00eda tensa contra la tela del pantal\u00f3n. Ten\u00eda el sabor de Avril en la boca y el de Sof\u00eda todav\u00eda impregnado en la piel y me encantaba.<\/p>\n<p>Llegue a casa despu\u00e9s de un rato, entr\u00e9 en la cocina intentando proyectar una calma que mis pulsaciones traicionaban. Sof\u00eda y Avril estaban all\u00ed, movi\u00e9ndose entre risas y el sonido de los platos, envueltas en una normalidad que me pareci\u00f3 casi irreal despu\u00e9s de lo que acababa de pasar en el parque.<\/p>\n<p>\u2014Hola, \u00bfya volviste? \u2014pregunt\u00f3 Sof\u00eda con una sonrisa casual, sin dejar de picar algo de fruta.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, solo necesitaba estirar las piernas \u2014respond\u00ed, sosteniendo el tono m\u00e1s neutro de mi repertorio.<\/p>\n<p>Avril levant\u00f3 la vista y me dedic\u00f3 una sonrisa que, para cualquier otro, habr\u00eda sido una simple cortes\u00eda entre conocidos, pero para m\u00ed fue un incendio provocado. Fue un segundo apenas; un cruce de miradas cargado con el peso de lo prohibido y la promesa de lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. Pero la chispa se extingui\u00f3 en cuanto mi mirada se desvi\u00f3 hacia la mesa.<\/p>\n<p>All\u00ed estaba mi t\u00eda Rebeca. Nos observaba por encima de sus gafas de lectura con una fijeza g\u00e9lida. Su mirada hizo un recorrido lento, casi quir\u00fargico: de Avril a m\u00ed, y de m\u00ed a Sof\u00eda. No pronunci\u00f3 una palabra, pero su silencio retumb\u00f3 en la habitaci\u00f3n como una acusaci\u00f3n. Su radar no fallaba; sab\u00eda perfectamente que el aire entre nosotros tres se hab\u00eda vuelto demasiado denso.<\/p>\n<p>\u2014Voy a ducharme \u2014anunci\u00e9, escapando de la cocina antes de que el instinto de Rebeca detectara el rastro del perfume de Avril que todav\u00eda me quemaba el cuello.<\/p>\n<p>Bajo el agua fr\u00eda, intent\u00e9 lavar los restos de la tarde, pero el recuerdo de Avril mordi\u00e9ndose el labio en el parque segu\u00eda tatuado en mi mente. Al salir, la noche ya se hab\u00eda adue\u00f1ado del barrio.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 en el borde de la cama, de pronto, el tel\u00e9fono vibr\u00f3 en mi mano. Era ella.<\/p>\n<p>\u00abTe espero en el callej\u00f3n detr\u00e1s de la antigua bodega de vinos\u2026 la que tiene la reja oxidada. No tardes, Andr\u00e9s. Mi paciencia es tan corta como mi falda esta noche.\u00bb<\/p>\n<p>Una descarga de adrenalina me recorri\u00f3 la columna, tensando cada m\u00fasculo. Me puse una chaqueta oscura, verifiqu\u00e9 el pasillo y baj\u00e9 las escaleras como un espectro.<\/p>\n<p>Afuera, camin\u00e9 r\u00e1pido hasta la decadencia de la zona vieja. El callej\u00f3n se abri\u00f3 ante m\u00ed como una boca hambrienta, estrecho y flanqueado por muros devorados por la hiedra.<\/p>\n<p>Empuj\u00e9 la reja oxidada, que solt\u00f3 un quejido met\u00e1lico, casi un aviso. El suelo, h\u00famedo y desigual, desprend\u00eda ese aroma caracter\u00edstico a humedad antigua y barrica de vino rancio.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAvril? \u2014susurr\u00e9. El nombre pareci\u00f3 quedar suspendido en el aire denso.<\/p>\n<p>Por un segundo, el silencio fue total. Entonces, desde la oscuridad m\u00e1s absoluta, emergi\u00f3 un sonido: el taconeo lento, r\u00edtmico y deliberado de unos zapatos contra el suelo de piedra.<\/p>\n<p>Avril apareci\u00f3 entre las sombras. La falda, extremadamente corta y ajustada, marcaba cada curva de sus caderas, mientras que el escote de su blusa desafiaba cualquier intento de discreci\u00f3n. Ten\u00eda el cabello alborotado por el viento nocturno y los labios encendidos en un rojo que parec\u00eda brillar en la oscuridad. Se acerc\u00f3 con una seguridad que me descoloc\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Llegas tarde, Andr\u00e9s\u2026 \u2014murmur\u00f3, acortando la distancia hasta que su pecho roz\u00f3 el m\u00edo\u2014. Empezaba a creer que Sof\u00eda te hab\u00eda metido en una jaula.<\/p>\n<p>No hubo espacio para palabras suaves. Avril me asalt\u00f3 con la boca abierta, buscando mi lengua con una desesperaci\u00f3n que sab\u00eda a urgencia pura. Sus manos bajaron directamente a mi entrepierna, apretando con fuerza por encima de la tela, desesperada por sentir la erecci\u00f3n que ella misma hab\u00eda provocado.<\/p>\n<p>\u2014Quiero saber si de verdad coges tan duro como ella dice. \u00bfPuedes hacerme pedazos a m\u00ed tambi\u00e9n? \u2014jade\u00f3 contra mis labios, con la mirada encendida en una mezcla de lujuria y victoria<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 de la mano y me arrastr\u00f3 hacia la penumbra de la bodega. En cuanto la puerta se cerr\u00f3, el silencio se llen\u00f3 con el sonido de nuestras respiraciones agitadas. Me empuj\u00f3 contra el ladrillo fr\u00edo y se peg\u00f3 a m\u00ed, restregando su pelvis contra la m\u00eda con una fricci\u00f3n que me hizo gru\u00f1ir.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed solo eres m\u00edo, Andr\u00e9s. Aqu\u00ed te voy a exprimir hasta que no te quede nada \u2014me susurr\u00f3 al o\u00eddo y recorri\u00f3 a lamer mi cuello.<\/p>\n<p>La levant\u00e9 en vilo, agarr\u00e1ndola con fuerza de las nalgas, y ella me rode\u00f3 la cintura con las piernas. La tir\u00e9 sobre el viejo sof\u00e1 de cuero, que cruji\u00f3 como si fuera a romperse bajo nosotros. Avril no perdi\u00f3 el tiempo; se subi\u00f3 la blusa exponiendo sus tetas con los pezones perforados, que sub\u00edan y bajaban fren\u00e9ticamente, y jal\u00f3 la tanga hacia un lado con una impaciencia salvaje.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya, Andr\u00e9s! \u00a1M\u00e9temela ya, carajo! \u2014me grit\u00f3, abri\u00e9ndose de piernas y mostr\u00e1ndome lo empapada que estaba.<\/p>\n<p>No hubo pre\u00e1mbulos. Saqu\u00e9 mi verga y la penetr\u00e9 de un solo viaje, hundi\u00e9ndome hasta el fondo en su co\u00f1o estrecho y ardiendo. Avril solt\u00f3 un grito que se convirti\u00f3 en un alarido gutural, arqueando la espalda con una violencia que hizo que sus u\u00f1as se enterraran en mi espalda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mierda, s\u00ed&#8230;! \u00a1R\u00f3mpeme, Andr\u00e9s! \u00a1F\u00f3llame con ganas! \u2014bram\u00f3, clavando sus ojos vidriosos en los m\u00edos.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a bombearla con una brutalidad animal, d\u00e1ndole estocadas secas y profundas que hac\u00edan que el sof\u00e1 se deslizara por el piso de concreto. El choque r\u00edtmico de mis huevos contra su culo y el chapoteo de su humedad llenando cada rinc\u00f3n del lugar. Avril no paraba de gemir, retorci\u00e9ndose bajo de m\u00ed mientras sus tetas rebotaban sin control y su co\u00f1o me apretaba con una fuerza incre\u00edble.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eso es, carajo! \u00a1M\u00e1s duro, m\u00e9temela toda! \u2014gritaba fuera de s\u00ed, mientras sus piernas me apretaban la espalda para obligarme a entrar m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Me perd\u00ed en el ritmo fren\u00e9tico, d\u00e1ndole con toda mi fuerza. Avril me empuj\u00f3 con una fuerza sorprendente, oblig\u00e1ndome a hundirme en el respaldo del sof\u00e1. Sin mediar palabra, se subi\u00f3 encima de m\u00ed a horcajadas, abri\u00e9ndose de piernas con una decisi\u00f3n que me dej\u00f3 sin aliento. Sus rodillas se clavaron a los lados de mis caderas, fij\u00e1ndome en mi sitio.<\/p>\n<p>\u2014Ahora me toca a m\u00ed \u2014gru\u00f1\u00f3 con una voz ronca, cargada de una autoridad puramente sexual.<\/p>\n<p>Agarr\u00f3 mi verga, que pulsaba gruesa y venosa bajo su mano, y la aline\u00f3 con su entrada empapada. Sin dudarlo, se dej\u00f3 caer de golpe, trag\u00e1ndosela entera, enterr\u00e1ndola hasta la ra\u00edz de una sola estocada brutal que me hizo arquear la espalda.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mierda, Avril! \u00a1Est\u00e1s demasiado estrecha! \u2014gem\u00ed, sintiendo c\u00f3mo su vulva ardiente y apretada me envolv\u00eda, succion\u00e1ndome en cada mil\u00edmetro.<\/p>\n<p>Ella solt\u00f3 un gemido gutural, un sonido de pura satisfacci\u00f3n animal, y empez\u00f3 a cabalgarme con una furia posesiva. Sus movimientos eran salvajes; sub\u00eda casi hasta el l\u00edmite para luego dejarse caer con todo su peso, clav\u00e1ndose mi verga hasta el fondo, golpeando su cuello uterino sin piedad. El choque r\u00edtmico y h\u00famedo de sus nalgas contra mis muslos llenaba el silencio del lugar, mientras sus tetas rebotaban violentamente a la altura de mis ojos.<\/p>\n<p>\u2014Esto es lo que quer\u00eda\u2026 \u2014jade\u00f3, clav\u00e1ndome una mirada vidriosa, inyectada en deseo\u2014. Sentir c\u00f3mo esta verga gruesa me abre entera.<\/p>\n<p>Apoy\u00f3 las palmas de sus manos en mi pecho y aceler\u00f3 el ritmo, como si quisiera dejar su marca en mis huesos. Su co\u00f1o chorreaba sin control, empap\u00e1ndome los huevos y el vientre con cada bajada salvaje. Sus gemidos se volvieron m\u00e1s altos, m\u00e1s desesperados, rebotando en las paredes de ladrillo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed! \u00a1As\u00ed, Andr\u00e9s! \u00a1R\u00f3mpeme toda! \u2014gritaba sin pizca de verg\u00fcenza, rotando las caderas en c\u00edrculos lentos antes de rematar con golpes secos hacia abajo\u2014. \u00a1Hazme pedazos mi cosita!<\/p>\n<p>La agarr\u00e9 del culo con ambas manos, hundiendo mis dedos en su carne firme y separ\u00e1ndole las nalgas para que la penetraci\u00f3n fuera total. Avril ech\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s, exponiendo su garganta mientras su co\u00f1o empezaba a cerrarse sobre m\u00ed con una fuerza sobrehumana.<\/p>\n<p>\u2014Voy a correrme\u2026 \u00a1Me voy a correr, Andr\u00e9s! \u2014advirti\u00f3 entre jadeos el\u00e9ctricos.<\/p>\n<p>De pronto, su cuerpo se tens\u00f3 y con un alarido que rasg\u00f3 el aire, lleg\u00f3 al cl\u00edmax. Sent\u00eda su co\u00f1o contray\u00e9ndose en espasmos violentos que absorb\u00edan mi verga con cada pulsaci\u00f3n de su orgasmo. Avril se qued\u00f3 ah\u00ed, movi\u00e9ndose apenas con lentitud mientras recuperaba el aire, con el pecho subiendo y bajando y una sonrisa de triunfo tatuada en los labios.<\/p>\n<p>El aire del lugar estaba cargado con el olor del sexo crudo y el sudor que brillaba sobre la piel de Avril bajo la luz naranja. Ella apenas intentaba recomponerse, pero yo no buscaba tregua. La levant\u00e9 con una fuerza que la hizo soltar un jadeo de sorpresa y la puse en cuatro sobre el sof\u00e1 de cuero, oblig\u00e1ndola a apoyar el pecho contra el respaldo.<\/p>\n<p>Su culo qued\u00f3 enmarcado ante mis ojos: con el co\u00f1o hinchado y palpitando, empapado en una mezcla de sus fluidos y los m\u00edos que le recorr\u00eda los muslos. Agarr\u00e9 mi verga, que se sent\u00eda a punto de estallar, y la hund\u00ed de un solo tajo profundo. El sonido del choque de nuestras carnes fue seco, rotundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ahhh, mierda! \u2014grit\u00f3 Avril, hincando las u\u00f1as en el cuero del sill\u00f3n mientras su espalda se arqueaba como un arco tenso.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a bombearla con una violencia mec\u00e1nica, d\u00e1ndole estocadas que la empujaban hacia adelante en cada golpe. El eco de mis huevos chocando contra su culo era lo \u00fanico que se escuchaba en el refugio. Sus tetas se sacud\u00edan descontroladamente y ella, lejos de quejarse, echaba el culo hacia atr\u00e1s, busc\u00e1ndome, pidiendo m\u00e1s profundidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed! \u00a1As\u00ed, carajo! \u00a1\u00dasame, Andr\u00e9s! \u00a1R\u00f3mpeme toda! \u2014gem\u00eda, con la voz quebrada por el placer.<\/p>\n<p>La agarr\u00e9 del cabello, tirando de su cabeza hacia atr\u00e1s para que pudiera sentir mi respiraci\u00f3n caliente en su nuca mientras aceleraba el ritmo. Con la mano libre empec\u00e9 a darle nalgadas secas, dejando la marca roja de mis dedos sobre su piel, un contraste violento que solo serv\u00eda para que su co\u00f1o me apretara con m\u00e1s sa\u00f1a. Ella estaba fuera de s\u00ed, entregada totalmente a la brutalidad del momento.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1M\u00e1s duro! \u00a1D\u00e1melo todo! \u2014suplicaba, con los ojos en blanco, mientras el sof\u00e1 cruj\u00eda bajo la presi\u00f3n de nuestro encuentro.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que mi propio l\u00edmite estaba cerca. La fricci\u00f3n de sus paredes internas, todav\u00eda vibrando por su orgasmo anterior, me estaba orde\u00f1ando. Me aferr\u00e9 a sus caderas, clavando mis dedos en su piel, y d\u00e1ndole estocadas m\u00e1s brutas.<\/p>\n<p>El cl\u00edmax de Avril fue una explosi\u00f3n s\u00edsmica. Sus paredes internas se cerraron sobre mi verga con la fuerza de una prensa hidr\u00e1ulica. El chorro de fluido caliente sali\u00f3 con una presi\u00f3n tal que me oblig\u00f3 a salir de ella, salpicando mis muslos y el cuero del sof\u00e1 en una inundaci\u00f3n de deseo puro.<\/p>\n<p>Avril se qued\u00f3 suspendida en ese instante de \u00e9xtasis, con el cuerpo r\u00edgido y las u\u00f1as enterradas en el respaldo del sill\u00f3n, mientras su sistema nervioso colapsaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ahhh, carajo! \u2014el grito fue crudo, una mezcla de dolor y placer absoluto que retumb\u00f3 en las vigas del lugar.<\/p>\n<p>Sus piernas fallaron, vibrando con una intensidad el\u00e9ctrica que no pod\u00eda controlar. Su co\u00f1o, ahora expuesto y palpitando violentamente ante mis ojos, segu\u00eda expulsando espasmos de fluido que goteaban r\u00edtmicamente sobre el suelo. Me qued\u00e9 ah\u00ed, de pie, contemplando la carnicer\u00eda er\u00f3tica que hab\u00edamos provocado. El sudor le corr\u00eda por la espalda, brillando bajo la luz naranja, y su piel morena estaba encendida por el esfuerzo y las marcas de mis manos.<\/p>\n<p>Pasaron los minutos. El \u00fanico sonido era su respiraci\u00f3n rota, ese jadeo animal de quien ha regresado de un lugar del que pocos vuelven. Finalmente, Avril dej\u00f3 caer el peso de su cuerpo, girando el rostro hacia m\u00ed con una lentitud de agon\u00eda placentera. Ten\u00eda el cabello pegado a la frente y la mirada perdida en alg\u00fan punto del techo, con las pupilas todav\u00eda dilatadas.<\/p>\n<p>\u2014Eres\u2026 un hijo de puta\u2026 \u2014susurr\u00f3, y esa sonrisa exhausta fue el mejor trofeo que pude recibir\u2014. Casi me matas, Andr\u00e9s\u2026 nadie me hab\u00eda dado as\u00ed en toda mi vida.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n en ese cuartel cambi\u00f3. Ya no era urgencia, era una complicidad densa, el tipo de conexi\u00f3n que solo se forja cuando dos personas se destruyen mutuamente en un sof\u00e1 de cuero.<\/p>\n<p>Yo todav\u00eda estaba all\u00ed, de pie, con la verga dura y palpitante, brillando bajo la luz naranja por el rastro del abuso que acababa de darle a Avril. Ella era un despojo de placer sobre el cuero del sof\u00e1: el pecho subi\u00e9ndole y baj\u00e1ndole violentamente, el sudor peg\u00e1ndole el cabello a la frente y las piernas todav\u00eda sacudi\u00e9ndose en espasmos residuales.<\/p>\n<p>Iba a dar un paso hacia ella para terminar lo que hab\u00eda empezado, cuando el sonido nos hel\u00f3 la sangre: un chirrido met\u00e1lico, agudo y violento, cort\u00f3 el silencio del callej\u00f3n. La reja oxidada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1V\u00edstete! \u00a1R\u00e1pido, carajo! \u2014solt\u00f3 Avril en un susurro desesperado, el p\u00e1nico borrando de golpe la neblina del orgasmo.<\/p>\n<p>Fue un caos de extremidades y tela. Avril salt\u00f3 del sof\u00e1 con las piernas flaqueando, rescatando su ropa del suelo como si su vida dependiera de ello; se puso la falda torcida y la blusa al rev\u00e9s en un movimiento espasm\u00f3dico. Yo me sub\u00ed el pantal\u00f3n y forceje\u00e9 con el cintur\u00f3n, con los dedos entumecidos por la adrenalina. Apenas logr\u00e9 cerrar la cremallera cuando la puerta de servicio se abri\u00f3 de par en par.<\/p>\n<p>Melissa estaba ah\u00ed, recortada contra la luz de la calle.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 congelada en el umbral, con la mano todav\u00eda en el pomo. No era necesario ser un genio para leer la escena: el olor a sexo crudo, denso y caliente, lo llenaba todo. Avril estaba apoyada en el respaldo del sof\u00e1, con el rostro encendido y el cabello enredado, respirando como si hubiera corrido un marat\u00f3n. Yo, con la camisa mal abotonada y el sudor chorre\u00e1ndome por las sienes, intentaba recuperar un aire que se sent\u00eda demasiado pesado.<\/p>\n<p>Y luego estaba el sof\u00e1. El cuero brillaba bajo la luz, marcado por los charcos de los fluidos que Avril hab\u00eda expulsado con tanta furia apenas unos minutos antes.<\/p>\n<p>Melissa parpade\u00f3, con la mirada saltando de los muslos temblorosos de su hermana a mi rostro, y finalmente a las manchas h\u00famedas en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9\u2026 carajo es esto? \u2014murmur\u00f3. Su voz no era solo de sorpresa; hab\u00eda una nota de confusi\u00f3n y un brillo extra\u00f1o en sus ojos, algo que no era precisamente indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Avril intent\u00f3 dar un paso hacia ella, pero sus rodillas cedieron y tuvo que aferrarse al mueble para no desplomarse. El temblor de sus muslos era evidente, y el rastro de nuestra entrega todav\u00eda le brillaba en la piel.<\/p>\n<p>Melissa dio un paso hacia adentro y, con una lentitud deliberada, cerr\u00f3 la puerta a sus espaldas.<\/p>\n<p>Avril intent\u00f3 recomponerse, pero su cuerpo no le obedec\u00eda. Con la falda mal ajustada, el cabello como un nido de p\u00e1jaros y las mejillas encendidas por un rojo que delataba cada embestida, solt\u00f3 una explicaci\u00f3n que naci\u00f3 muerta:<\/p>\n<p>\u2014Mel\u2026 Melissa, no es lo que parece\u2026 o sea\u2026 nosotros solo\u2026 est\u00e1bamos hablando y\u2026 se nos pas\u00f3 la mano, ya sabes c\u00f3mo es esto\u2026 \u2014tartamude\u00f3, mientras una gota de sudor le resbalaba por el cuello.<\/p>\n<p>Fue una actuaci\u00f3n desastrosa. Melissa no se movi\u00f3; se limit\u00f3 a cruzar los brazos, dejando que el silencio pesara mientras sus ojos escaneaban el desastre. Su mirada se detuvo en el sof\u00e1, donde el cuero todav\u00eda brillaba por los fluidos de su hermana, y luego baj\u00f3 a los charcos en el suelo de concreto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHablando? \u2014repiti\u00f3 Melissa, arrastrando las s\u00edlabas con un sarcasmo letal\u2014. Vaya, no sab\u00eda que las charlas filos\u00f3ficas ahora dejaban el piso empapado y a ti sin poder sostenerte en pie.<\/p>\n<p>Avril abri\u00f3 la boca, pero solo emiti\u00f3 un balbuceo incoherente, como un pez fuera del agua. Estaba acorralada en su propio refugio. Melissa suspir\u00f3, sacudiendo la cabeza con una mezcla de incredulidad y una extra\u00f1a fascinaci\u00f3n que no lograba ocultar del todo.<\/p>\n<p>Aprovech\u00e9 ese limbo de tensi\u00f3n para terminar de abotonarme la camisa y camin\u00e9 hacia la salida, tratando de recuperar una dignidad que se hab\u00eda quedado en aquel sof\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Creo que es mejor que me vaya \u2014dije, manteniendo la voz lo m\u00e1s neutra posible, aunque mis sentidos segu\u00edan alerta.<\/p>\n<p>Al llegar a la puerta, tuve que pasar a escasos cent\u00edmetros de Melissa. Ella no se apart\u00f3. Me mir\u00f3 de arriba abajo, deteni\u00e9ndose un segundo de m\u00e1s en mi entrepierna todav\u00eda marcada, y una sonrisa peque\u00f1a, casi imperceptible, curv\u00f3 sus labios. Se inclin\u00f3 hacia m\u00ed y, con un tono que no ten\u00eda nada de reproche y todo de invitaci\u00f3n, murmur\u00f3 al o\u00eddo:<\/p>\n<p>\u2014Hasta luego, amiguito de Avril\u2026 que descanses.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de un salto, sintiendo el aire fr\u00edo de la noche golpeando mi piel sudorosa. Camin\u00e9 r\u00e1pido, con la adrenalina martilleando en mis sienes, \u00bfQui\u00e9n era esta chica? Y record\u00e9 su mirada perdida en mi entrepierna. Eso me calentaba a\u00fan m\u00e1s&#8230;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66109\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66109\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No la dej\u00e9 hablar. Me acerqu\u00e9 para sellar sus labios con otro beso que subi\u00f3 de temperatura en un parpadeo, volvi\u00e9ndose m\u00e1s profundo y posesivo. Mis manos bajaron por su cintura con autoridad hasta hundirse en su culo, agarr\u00e1ndola con firmeza. Avril solt\u00f3 un gemido vibrante contra mi boca, arque\u00e1ndose hacia m\u00ed en una respuesta cargada de un hambre que<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66109\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66109\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31054,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-66109","post","type-post","status-publish","format-standard","category-fantasias-eroticas"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":453,"today_views":453},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31054"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66109"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66111,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66109\/revisions\/66111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}