{"id":66173,"date":"2026-06-16T00:03:28","date_gmt":"2026-06-15T22:03:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66173"},"modified":"2026-06-15T18:35:27","modified_gmt":"2026-06-15T16:35:27","slug":"tengo-dos-amantes-y-mi-marido-no-lo-sabe-aun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tengo-dos-amantes-y-mi-marido-no-lo-sabe-aun\/","title":{"rendered":"Tengo dos amantes y mi marido no lo sabe a\u00fan"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66173\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">38<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Valentina. Tengo 33 a\u00f1os, soy de Medell\u00edn, y hasta hace unos meses cre\u00eda que mi vida era exactamente como deb\u00eda ser: casada con Alejandro desde hace ocho a\u00f1os, due\u00f1os juntos de un peque\u00f1o catering a domicilio que nos daba para vivir bien, viajar de vez en cuando y so\u00f1ar con agrandar el negocio. Alejandro es un buen hombre. Trabajador, detallista, un poco celoso pero de esa forma que antes me parec\u00eda tierna. Yo me encargo de la cocina y de tratar directamente con los clientes. \u00c9l se ocupa de las compras, la log\u00edstica y los n\u00fameros. Funcion\u00e1bamos. O eso pensaba.<\/p>\n<p>Todo empez\u00f3 de forma inocente, como casi siempre empiezan estas cosas que luego se salen de control.<\/p>\n<p>Ricardo Vargas fue el primero. 51 a\u00f1os, due\u00f1o de varias constructoras importantes en el Valle de Aburr\u00e1. Alto, de hombros anchos, cabello entrecano y una voz grave que parece retumbar dentro del pecho cuando habla. Ped\u00eda nuestros servicios para reuniones de trabajo, cenas con inversionistas y, a veces, para \u00e9l solo. Dec\u00eda que le gustaba c\u00f3mo cocinaba yo, que nadie le hac\u00eda el ajiaco como yo. Al principio sonre\u00eda y lo tomaba como un cumplido m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mateo L\u00f3pez apareci\u00f3 poco despu\u00e9s. 37 a\u00f1os, abogado penalista exitoso, atl\u00e9tico, con esa sonrisa de ni\u00f1o malo que sabe exactamente el efecto que causa. Alto tambi\u00e9n, pero m\u00e1s delgado y definido. Ojos verdes oscuros. Ped\u00eda catering para su oficina o para reuniones en su apartamento del barrio El Poblado. Era m\u00e1s directo en sus coqueteos. Me miraba m\u00e1s tiempo del necesario, me hac\u00eda comentarios sobre mi delantal ajustado, sobre c\u00f3mo ol\u00eda a especias y a mujer cuando terminaba de cocinar.<\/p>\n<p>Alejandro notaba que ambos ped\u00edan m\u00e1s seguido que otros clientes, pero al principio no dijo mucho. Solo alguna broma: \u201cEse Ricardo te tiene consentida\u201d o \u201cMateo ya casi vive pidiendo arepas\u201d. Yo me re\u00eda y cambiaba de tema.<\/p>\n<p>La primera vez que cruc\u00e9 la l\u00ednea fue con Ricardo.<\/p>\n<p>Fue un jueves por la tarde. Alejandro hab\u00eda viajado a Rionegro a buscar proveedores. Ricardo hab\u00eda pedido una cena para dos personas en su oficina, pero cuando llegu\u00e9, estaba solo. Traje el pedido completo: lomito al vino, pur\u00e9 de papa trufado, ensalada y una botella de vino tinto que \u00e9l mismo hab\u00eda elegido.<\/p>\n<p>\u2014Valentina, qu\u00e9date un rato \u2014me dijo con esa voz ronca mientras firmaba el recibo\u2014. Prueba el vino conmigo. Me da pena comer solo.<\/p>\n<p>Dud\u00e9. Sab\u00eda que deb\u00eda irme. Pero hab\u00eda algo en su forma de mirarme\u2026 como si me estuviera desnudando despacio con los ojos. Acept\u00e9 una copa.<\/p>\n<p>Dos copas despu\u00e9s, est\u00e1bamos sentados en el sof\u00e1 de su oficina. Me pregunt\u00f3 por mi matrimonio. Le cont\u00e9 verdades a medias: que quer\u00edamos tener un hijo pero no llegaba, que Alejandro estaba muy estresado con el negocio, que a veces sent\u00eda que me hab\u00eda convertido m\u00e1s en socia que en mujer.<\/p>\n<p>Ricardo puso su mano grande sobre mi rodilla.<\/p>\n<p>\u2014Una mujer como t\u00fa no deber\u00eda sentirse invisible \u2014dijo.<\/p>\n<p>Y me bes\u00f3.<\/p>\n<p>No fue suave. Fue hambriento. Me agarr\u00f3 por la nuca y me atrajo hacia \u00e9l. Sent\u00ed su lengua invadiendo mi boca y, para mi verg\u00fcenza, gem\u00ed. Mis manos subieron a su pecho sin que yo se lo ordenara. Ol\u00eda a madera cara, a hombre maduro, a poder.<\/p>\n<p>\u2014Ricardo\u2026 no puedo \u2014susurr\u00e9 cuando se separ\u00f3 un segundo.<\/p>\n<p>Pero no me levant\u00e9. No me fui.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3, sabiendo que ya hab\u00eda ganado.<\/p>\n<p>Me levant\u00f3 la falda del vestido negro que usaba para las entregas y meti\u00f3 la mano entre mis piernas. Cuando sinti\u00f3 lo mojada que estaba, solt\u00f3 un gru\u00f1ido de aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s empapada, Valentina. \u00bfCu\u00e1nto tiempo ten\u00edas ganas de esto?<\/p>\n<p>No respond\u00ed. Me avergonzaba demasiado admitir que s\u00ed, que llevaba semanas fantaseando con \u00e9l.<\/p>\n<p>Me baj\u00f3 las bragas de un tir\u00f3n y me abri\u00f3 las piernas ah\u00ed mismo, en el sof\u00e1 de su oficina. Se arrodill\u00f3 y me comi\u00f3 el co\u00f1o con una experiencia que Alejandro nunca hab\u00eda tenido. Lengua lenta, dos dedos gruesos curvados hacia adentro, succionando mi cl\u00edtoris hasta que me corr\u00ed temblando, tap\u00e1ndome la boca para no gritar.<\/p>\n<p>Cuando me recuper\u00e9, \u00e9l ya se hab\u00eda bajado los pantalones. Su polla era gruesa, venosa, m\u00e1s grande que la de mi marido. Me mir\u00f3 a los ojos mientras la frotaba contra mi entrada.<\/p>\n<p>\u2014Dime que quieres que te folle \u2014orden\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u2026Quiero que me folles \u2014susurr\u00e9, con la voz rota.<\/p>\n<p>Me penetr\u00f3 de un solo empuj\u00f3n. Grit\u00e9. Era demasiado grande, demasiado profundo. Me foll\u00f3 duro, agarr\u00e1ndome las tetas por encima del vestido, mordi\u00e9ndome el cuello. Me corr\u00ed por segunda vez antes de que \u00e9l se corriera dentro de m\u00ed con un gemido gutural.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3, me qued\u00e9 ah\u00ed sentada, con su semen escurri\u00e9ndome por los muslos, mirando el techo. La culpa me golpe\u00f3 como una ola.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 acababa de hacer?<\/p>\n<p>Me limpi\u00e9 como pude en el ba\u00f1o de su oficina, me arregl\u00e9 el cabello y sal\u00ed casi corriendo. En el carro, camino a casa, llor\u00e9. Pero tambi\u00e9n sent\u00eda una excitaci\u00f3n que no pod\u00eda negar. Mi co\u00f1o todav\u00eda palpitaba. Todav\u00eda lo deseaba.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a casa antes que Alejandro. Me duch\u00e9 r\u00e1pido y prepar\u00e9 la cena. Cuando mi marido lleg\u00f3, me abraz\u00f3 por detr\u00e1s como siempre. Me bes\u00f3 el cuello. Yo me tens\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien, amor? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 solo cansada \u2014ment\u00ed.<\/p>\n<p>Esa noche Alejandro quiso hacerme el amor. Yo acept\u00e9, sinti\u00e9ndome la peor persona del mundo. Mientras \u00e9l me penetraba despacio, yo solo pod\u00eda pensar en la polla gruesa de Ricardo abri\u00e9ndome, en c\u00f3mo me hab\u00eda corrido m\u00e1s fuerte que en meses. Me sent\u00ed sucia. Y, sin embargo, me corr\u00ed pensando en eso.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente Ricardo me escribi\u00f3:<\/p>\n<p>Ricardo: La cena estuvo deliciosa. Quiero repetir el postre pronto.<\/p>\n<p>Yo respond\u00ed despu\u00e9s de media hora, con las manos temblando:<\/p>\n<p>Valentina: Fue un error. No puede volver a pasar.<\/p>\n<p>Pero los dos sab\u00edamos que era mentira.<\/p>\n<p>Con Mateo pas\u00f3 dos semanas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00c9l era diferente. M\u00e1s juguet\u00f3n, m\u00e1s peligroso porque era m\u00e1s cercano en edad y m\u00e1s guapo. Vino al local un martes por la ma\u00f1ana a recoger un pedido. Alejandro estaba en la parte de atr\u00e1s organizando cajas.<\/p>\n<p>Mateo se acerc\u00f3 mientras yo terminaba de empacar.<\/p>\n<p>\u2014Valentina, cada vez que te veo est\u00e1s m\u00e1s rica \u2014dijo bajito, con esa sonrisa torcida.<\/p>\n<p>Me sonroj\u00e9. Despu\u00e9s de lo de Ricardo, me sent\u00eda m\u00e1s vulnerable. M\u00e1s consciente de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Esa misma tarde, despu\u00e9s de cerrar el local, Mateo me escribi\u00f3 que hab\u00eda olvidado un documento importante en el catering y que necesitaba pasarlo a buscar. Alejandro ya se hab\u00eda ido a casa.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3, no hab\u00eda ning\u00fan documento.<\/p>\n<p>Me acorral\u00f3 contra la mesa de la cocina industrial. Me bes\u00f3 con urgencia, metiendo las manos debajo de mi blusa, pellizc\u00e1ndome los pezones. Era m\u00e1s agresivo y m\u00e1s r\u00e1pido que Ricardo.<\/p>\n<p>\u2014Llevo meses queriendo follarte \u2014me confes\u00f3 mientras me bajaba los leggins.<\/p>\n<p>Me dio la vuelta, me inclin\u00f3 sobre la mesa y me foll\u00f3 por detr\u00e1s. R\u00e1pido, fuerte, d\u00e1ndome nalgadas. Me tap\u00f3 la boca cuando empec\u00e9 a gemir demasiado alto. Me corr\u00ed violentamente, mordi\u00e9ndole los dedos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me hizo arrodillarme y me corri\u00f3 en la boca. Tragu\u00e9. Todo.<\/p>\n<p>Esa noche llegu\u00e9 a casa con las rodillas adoloridas y el sabor de Mateo todav\u00eda en la garganta. Alejandro me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba tan callada. Le dije que era por el trabajo.<\/p>\n<p>Ment\u00ed mir\u00e1ndolo a los ojos.<\/p>\n<p>Y as\u00ed empez\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Ahora tengo dos amantes. Dos hombres que me follan cuando quieren, que me hacen sentir deseada, viva, puta de la mejor manera. Ricardo me gusta por su madurez, por c\u00f3mo me domina y me hace sentir peque\u00f1a. Mateo por su energ\u00eda, por c\u00f3mo me hace re\u00edr antes de ponerme a cuatro patas.<\/p>\n<p>Y Alejandro\u2026 Alejandro sigue sin saber.<\/p>\n<p>O eso cre\u00eda yo hasta hace poco.<\/p>\n<p>He visto c\u00f3mo me mira \u00faltimamente. C\u00f3mo revisa mi tel\u00e9fono cuando cree que no me doy cuenta. C\u00f3mo se pone duro cuando vuelvo de una \u201centrega\u201d con las mejillas rojas y el cabello desarreglado.<\/p>\n<p>A veces, cuando me folla, siento que est\u00e1 imaginando cosas. Y eso me excita m\u00e1s.<\/p>\n<p>Me siento culpable. Muy culpable. Lloro algunas noches pensando en lo que estoy haciendo. Pienso en lo mucho que quiero a Alejandro y en lo destrozado que se pondr\u00eda si supiera.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n me gusta. Me encanta.<\/p>\n<p>Me encanta sentirme deseada por tres hombres. Me encanta tener secretos. Me encanta correrme con una polla gruesa dentro mientras pienso en la otra. Me encanta llegar a casa oliendo a sexo ajeno y besar a mi marido.<\/p>\n<p>Esto es solo el comienzo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66173\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66173\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me baj\u00f3 las bragas de un tir\u00f3n y me abri\u00f3 las piernas ah\u00ed mismo, en el sof\u00e1 de su oficina. Se arrodill\u00f3 y me comi\u00f3 el co\u00f1o con una experiencia que Alejandro nunca hab\u00eda tenido. Lengua lenta, dos dedos gruesos curvados hacia adentro, succionando mi cl\u00edtoris hasta que me corr\u00ed temblando, tap\u00e1ndome la boca para no gritar. Cuando me recuper\u00e9<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66173\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66173\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33088,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-66173","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":2236,"today_views":2236},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33088"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66173"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66175,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66173\/revisions\/66175"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}