{"id":66208,"date":"2026-06-22T00:58:22","date_gmt":"2026-06-21T22:58:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66208"},"modified":"2026-06-21T17:23:59","modified_gmt":"2026-06-21T15:23:59","slug":"sesion-fotografica-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sesion-fotografica-1\/","title":{"rendered":"Sesi\u00f3n fotogr\u00e1fica (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66208\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La cena del otro d\u00eda con un grupo de amigos de la secundaria en un bar de una ciudad vecina hab\u00eda entrado en esa fase de risas y an\u00e9cdotas donde las botellas de vino se vaciaban cada vez m\u00e1s r\u00e1pidas y las conversaciones se volv\u00edan m\u00e1s \u00edntimas, sin embargo, todas relaje\u00e1bamos al hombre sentado al otro extremo de la mesa.<\/p>\n<p>Nacho era amigo de uno de nuestros amigos de la secundaria, que vino a nuestra cena no s\u00e9 porque motivo, pero bueno estaba ah\u00ed. Pr\u00e1cticamente no emit\u00eda palabra, hablaba lo justo, pero ten\u00eda una presencia magn\u00e9tica. Vest\u00eda muy bien, su mirada era penetrante y anal\u00edtica. Todas nos hab\u00edamos dado cuenta de que, cuando Nacho miraba a alguien, no parec\u00eda estar escuchando sus palabras, sino estudiando nuestros movimientos.<\/p>\n<p>Al preguntar por \u00e9l, Arturo cuenta que Nacho acaba de llegar de Barcelona, que es fot\u00f3grafo art\u00edstico y que pensaba instalar su estudio en la ciudad. E insta que nos muestre algunos de sus trabajos, al que accedi\u00f3 con una sonrisa leve y educada, sacando su notebook del malet\u00edn de cuero que descansaba junto a su silla.<\/p>\n<p>As\u00ed con voz tranquila, deslizando la pantalla hacia el centro de la mesa. Nos dec\u00eda que sus trabajos son pura anatom\u00eda. Lo primero que apareci\u00f3 en la pantalla nos dej\u00f3 a todos en un silencio reverencial. No eran simples fotograf\u00edas; eran esculturas de carne y luz. Cuerpos entrelazados en blanco y negro, m\u00fasculos en tensi\u00f3n, curvas femeninas y \u00e1ngulos masculinos capturados con una crudeza elegante. Hab\u00eda desnudez total, expl\u00edcita y rotunda, pero estaba desprovista de cualquier vulgaridad.<\/p>\n<p>Todos murmur\u00e1bamos en cada foto que pasaba y en cada explicaci\u00f3n que daba sobre ella. -El truco est\u00e1 en despojar al sujeto de su pudor social. Cuando entiendes que la piel es solo un lienzo que reacciona a la luz, el cuerpo deja de ser un tab\u00fa y se convierte en arte. Miren los labios y techos de esta chica. Eso es lo que busco. La verdad f\u00edsica. Dec\u00eda.<\/p>\n<p>Una de las chicas coment\u00f3: -Debe ser dif\u00edcil conseguir que la gente se relaje as\u00ed frente a una c\u00e1mara. Yo soy un tronco para esas cosas, me sentir\u00eda rid\u00edcula.<\/p>\n<p>\u2014No te creas, todo el mundo tiene luz propia \u2014dijo Nacho, de hecho, t\u00fa tienes una luz fant\u00e1stica y ser\u00edas una modelo perfecta para mi c\u00e1mara.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? nooo, y un color repentino broto en sus mejillas. Al que todos a esa altura empezamos a re\u00edrnos y cargar para que se anime a ser la modelo de Nacho.<\/p>\n<p>-Nadie se anima a ser mi modelo, pregunt\u00f3 Nacho. Nos sorprendi\u00f3 por el atrevimiento, pero no hab\u00eda ni un \u00e1pice de malicia o doble intenci\u00f3n en su rostro. Su propuesta sonaba tan profesional, que ofenderse habr\u00eda parecido una muestra de complejo de inferioridad.<\/p>\n<p>\u2014Nosotros no somos modelos, brome\u00e1bamos, aunque mi postura se hab\u00eda enderezado, junto a mis pensamientos, al tiempo que recordaba que siempre con Jos\u00e9 fantaseamos con alguien que nos fotograf\u00eda cuando hacemos el amor.<\/p>\n<p>Nacho sac\u00f3 varias tarjetas negras y sobria del bolsillo de su chaqueta y la desliz\u00f3 por la mesa para que la tom\u00e1ramos. -Podr\u00eda llevar mi equipo a su casa. Montamos un lindo estudio, abrimos una botella de vino y vemos qu\u00e9 sale. Sin presiones. Pura est\u00e9tica.<\/p>\n<p>Al tomar la tarjeta levanto la vista y me encuentro con los ojos de Nacho. Hab\u00eda un desaf\u00edo silencioso en el aire, disfrazado de arte.<\/p>\n<p>\u2014Cuando quieras me llamas, entonces \u2014sentenci\u00f3 \u00e9l, sin sacarme los ojos de encima, cuando yo recog\u00eda la tarjeta guard\u00e1ndola en mi bolso, sin saber que acababa de abrirle la puerta a un hurac\u00e1n.<\/p>\n<p>Al llegar a casa, lo primero que hago es contarle a Jos\u00e9 todo lo ocurrido en la cena. Pasaron unos d\u00edas y la idea de que nos fotografiaran no sal\u00eda de mi cabeza. Hasta que lo encar\u00e9 a Jos\u00e9 proponi\u00e9ndole seriamente que Nacho nos haga fotos sensuales, que todav\u00eda a nuestra edad podemos quedar muy bien. Si bien no tenemos el cuerpo de nuestra juventud, todav\u00eda nos mantenemos bien para hacerlo, al que de inmediato respondi\u00f3 con una afirmaci\u00f3n. R\u00e1pidamente me pongo en contacto para poner fecha a la secci\u00f3n fotogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Era s\u00e1bado y cerca el mediod\u00eda, el timbre son\u00f3. Yo hab\u00eda elegido un vestido ajustado, bordo, de tirantes finos, que ca\u00eda por debajo de la rodilla; elegante pero sugerente. Jos\u00e9 llevaba un pantal\u00f3n oscuro y una camisa blanco con rayas muy finitas, desabrochada en el cuello, intentando transmitir una tranquilidad que sus manos, inquietas en los bolsillos, desment\u00edan.<\/p>\n<p>Nacho entr\u00f3 cargado con dos pesados maletines y unos tr\u00edpodes colgados a la espalda. Vest\u00eda de negro de pies a cabeza, con una remera que se ajustaba a su cuerpo. Sin perder tiempo despu\u00e9s de un saludo y presentaci\u00f3n profesional con Jos\u00e9, de inmediato desparramo sus objetos en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014Buenas noches. Tienen un espacio excelente \u2014dijo, evaluando el living comedor de casa. Vamos a apartar la mesa de centro, quiero usar la textura de la pared y el sof\u00e1 de cuero.<\/p>\n<p>En un rato, nuestro living comedor se transform\u00f3 en un estudio fotogr\u00e1fico profesional. Apag\u00f3 las l\u00e1mparas de techo y encendi\u00f3 potentes focos con paraguas difusores. Una luz dura, teatral y muy focalizada cruz\u00f3 la habitaci\u00f3n, creando sombras profundas y dram\u00e1ticas. El ambiente cambi\u00f3 al instante; de repente, ya no est\u00e1bamos en casa. Est\u00e1bamos en su terreno.<\/p>\n<p>Encendiendo su c\u00e1mara, nos dice: &#8211; Ignorad los focos. Ignoradme a m\u00ed.<\/p>\n<p>Era f\u00e1cil decirlo, pero dif\u00edcil hacerlo. Nos situ\u00f3 juntos frente a su c\u00e1mara, ambos r\u00edgidos como estatuas de bronce.<\/p>\n<p>Sus cuerpos no est\u00e1n naturales, est\u00e1n posando. Yo no quiero esa foto, con voz de tranquilidad, desprovista de burla, puramente t\u00e9cnica. No son maniqu\u00edes. Tienen que tocarse de verdad, no para que la abraces como a un perchero le dijo a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 hacia nosotros. Extendi\u00f3 ambas manos. Con la izquierda, tom\u00f3 la mano derecha de Jos\u00e9, y la poso en mi cintura. -Baja la mano, Jos\u00e9. Ponla aqu\u00ed, en la curva de su cadera. Ag\u00e1rrala con fuerza. Quiero que la tela se tense. Que se marque el pliegue. Si no hay tensi\u00f3n f\u00edsica, la foto muere.<\/p>\n<p>Luego, levant\u00f3 una mano y, con la yema del dedo \u00edndice, me apart\u00f3 con infinita delicadeza un mech\u00f3n de pelo que le ca\u00eda sobre mi hombro, dej\u00e1ndolo detr\u00e1s de mi oreja. El roce dur\u00f3 apenas un segundo, pero fue una cosquilla que recorri\u00f3 mi cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014Sube el ment\u00f3n, orden\u00f3, y no mires a la c\u00e1mara. M\u00edralo a \u00e9l. Para retroceder r\u00e1pidamente, se parapet\u00f3 tras el visor y empez\u00f3 a disparar. Clic, clic, clic, clic. El sonido del obturador era r\u00edtmico, r\u00e1pido, exigente.<\/p>\n<p>Bajo la presi\u00f3n de la mano de mi marido, que ahora me agarraba con una firmeza, sent\u00ed que el pulso se me aceleraba. Jos\u00e9, seguia las instrucciones de apretar y sostener a su mujer bajo la atenta mirada de un profesional. La indicaci\u00f3n t\u00e9cnica se estaba convirtiendo en una excusa perfecta para tocarme con hambre.<\/p>\n<p>Nacho nos hace un gesto para que nos acerc\u00e1ramos a ver la peque\u00f1a pantalla de la c\u00e1mara. Lo que vimos nos dej\u00f3 sin aliento. En el monitor, en un blanco y negro de contrastes brutales, aparecimos como dos amantes sacados de una pel\u00edcula. La mano de Jos\u00e9 sobre mi cadera se ve\u00eda dominante, posesiva. La tensi\u00f3n que Nacho nos hab\u00eda exigido se traduc\u00eda en una imagen que destilaba un erotismo feroz y elegante, al ver lo incre\u00edblemente deseable que aparec\u00eda bajo el agarre de mi marido, sent\u00ed un calor h\u00famedo naciendo en mi bajo vientre.<\/p>\n<p>Nacho apag\u00f3 la pantalla, rompiendo el hechizo, y nos mir\u00f3 con su habitual calma. Tienen mucha fuerza juntos, es hora de subir la apuesta e irnos poniendo m\u00e1s sensuales tal cual lo que me pediste Lau. Si de verdad quieren ver lo que la luz puede hacer con Ustedes, vamos a tener que empezar a quitar capas.<\/p>\n<p>Sin dudar, ni esperar, llevo mis manos hasta la espalda y tir\u00f3 de la cremallera. Mi vestido resbal\u00f3 por mis hombros, cayendo al suelo y dej\u00e1ndome en un exquisito conjunto de lencer\u00eda negra. Jos\u00e9, contagiado por mi valent\u00eda y la frialdad de la situaci\u00f3n, se desabroch\u00f3 la camisa y la tir\u00f3 sobre una silla. Luego se desabroch\u00f3 el cintur\u00f3n, Nacho nos fren\u00f3 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 pidi\u00f3 un minuto para ir al ba\u00f1o, y desapareci\u00f3 por el pasillo hacia el dormitorio.<\/p>\n<p>De repente, un silencio sepulcral, que solo fue interrumpido por el zumbido de los focos que apuntaban a mi ropa interior.<\/p>\n<p>Ven aqu\u00ed, me dice Nacho, vamos a aprovechar mientras Jos\u00e9 no est\u00e1, si\u00e9ntate de lado en el reposabrazos del sill\u00f3n. Las piernas cruzadas hacia dentro y sin pedir permiso, puso su mano grande y c\u00e1lida sobre mi muslo desnudo, y tir\u00f3 de mi pierna hacia \u00e9l, abriendo ligeramente mi postura. Relaja el m\u00fasculo. Deja caer el peso.<\/p>\n<p>La cercan\u00eda era embriagadora. Yo estaba sentada en el reposabrazos, lo que dejaba mi rostro casi a la altura de la cadera de Nacho, que segu\u00eda de pie frente a m\u00ed. Su mano segu\u00eda apoyada en mi muslo, ajustando la piel con peque\u00f1os movimientos firmes para ver c\u00f3mo reaccionaba a la luz.<\/p>\n<p>\u2014Incl\u00ednate hacia atr\u00e1s, apoya el peso en la mano izquierda, murmur\u00f3 en voz baja. Y respira con naturalidad. En el momento, se escucharon los pasos de Jos\u00e9 volviendo por el pasillo. Nacho retir\u00f3 la mano del muslo con total indiferencia y se gir\u00f3 para recoger su c\u00e1mara.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 al entrar. Se detuvo en seco al ver la estampa de su mujer sentada en el reposabrazos del sill\u00f3n, arqueada hacia atr\u00e1s, con la piel brillante por el incipiente sudor, iluminada como una diosa, y Nacho frente a m\u00ed, encuadr\u00e1ndome con frialdad. -Si\u00e9ntate en el sill\u00f3n. H\u00fandete en el respaldo, le dijo a Jos\u00e9. Y t\u00fa Lau, deja caer tu pierna derecha sobre \u00e9l, orden\u00f3 el fot\u00f3grafo, movi\u00e9ndose en semic\u00edrculo para buscar el \u00e1ngulo. Agarra su tobillo con la mano izquierda, y con la derecha, acaricia la parte interna de sus muslos. Mira al foco.<\/p>\n<p>No parezcas asustado de tocar a tu propia mujer, la voz de Nacho era un l\u00e1tigo suave pero exigente. Sube esa mano. H\u00fandela en su piel. Quiero ver pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 desliz\u00f3 su mano muslo arriba, rozando el borde de la lencer\u00eda, apretando la carne con fuerza. Lo que hizo que soltara un jadeo sorpresivo. Clic. Clic. Clic. El flash rebot\u00f3 en la habitaci\u00f3n, inmortalizando el momento exacto en el que el juego dej\u00f3 de ser solo unas fotos.<\/p>\n<p>A la alfombra, orden\u00f3 Nacho apenas termin\u00f3. Nos sentamos en el centro. La habitaci\u00f3n estaba ahora mucho m\u00e1s caliente, cargado con el olor del equipo el\u00e9ctrico y el aroma de la piel de ambos, que empezaba a brillar por una fina capa de sudor bajo el calor de los proyectores.<\/p>\n<p>Nacho se acerc\u00f3, evaluando la escena desde arriba. Jos\u00e9 a\u00fan llevaba los pantalones negros desabrochados sobre el slip. -Jos\u00e9, qu\u00edtate los pantalones del todo.<\/p>\n<p>Nacho se arrodill\u00f3 frente a nosotros, apenas a medio metro de distancia. -Tumbaos. Jos\u00e9, boca arriba. Lau, t\u00fa encima de \u00e9l, pero no de frente. Cruza tu cuerpo sobre el suyo en diagonal. Quiero una composici\u00f3n en &#8220;X&#8221;, explic\u00f3, moviendo las manos en el aire para trazar la estructura.<\/p>\n<p>El contacto total de nuestros cuerpos sobre la alfombra fue un latigazo de adrenalina. Yo sent\u00eda la respiraci\u00f3n de Jos\u00e9 contra mi cuello, Nacho dej\u00f3 la c\u00e1mara a un lado y se acerc\u00f3 para &#8220;esculpir&#8221; la pose. Se meti\u00f3 literalmente entre nosotros, apoyando una rodilla en la alfombra para ganar estabilidad.<\/p>\n<p>-Jos\u00e9, abre m\u00e1s las piernas. Lau, deja que tu muslo derecho caiga entre los suyos, agarrando mi pierna movi\u00e9ndola con firmeza, encaj\u00e1ndola entre los muslos de Jos\u00e9. Ah\u00ed. Jos\u00e9, pon tus manos en su espalda, debajo de la tira del corpi\u00f1o y tira de ella hacia ti.<\/p>\n<p>Nacho se inclin\u00f3 sobre ellos para comprobar el \u00e1ngulo. Su rostro estaba tan cerca m\u00edo que pod\u00eda ver las motas de luz en sus iris. -Lau, arquea la espalda. No te hundas en \u00e9l, quiero ver el aire pasando entre Ustedes. Jos\u00e9, no la mires a ella. Mira hacia arriba, hacia la luz. Deja que tu cuello se estire.<\/p>\n<p>Nacho volvi\u00f3 a coger la c\u00e1mara, pero esta vez no retrocedi\u00f3. Se qued\u00f3 a ras de suelo, disparando casi pegado a nosotros desde todos los \u00e1ngulos. El sonido del flash era como un latido constante que marcaba el ritmo de nuestras respiraciones.<\/p>\n<p>La proximidad f\u00edsica de Nacho era tan intensa que su presencia se sent\u00eda como un tercer cuerpo en la alfombra.<\/p>\n<p>-Jos\u00e9, est\u00e1s volviendo a ponerte r\u00edgido, dijo Nacho. Est\u00e1s encogiendo las rodillas hacia dentro por pudor. Tienes que abrir la cadera desde la base. Sin pedir permiso, extendi\u00f3 el brazo derecho y desliz\u00f3 su mano grande y firme por la cara interna del muslo de Jos\u00e9, buscando el hueso de la cadera para forzarlo a abrir la pierna.<\/p>\n<p>Pero para llegar a la ingle de Jos\u00e9, el antebrazo de Nacho tuvo que deslizarse apretado contra el muslo desnudo m\u00edo. La fricci\u00f3n fue directa, uniendo a los tres en un solo punto de presi\u00f3n. Jos\u00e9 contuvo el aliento al sentir la mano del fot\u00f3grafo tan cerca de su sexo.<\/p>\n<p>-Tienen que entender que no son marido y mujer, susurr\u00f3 Nacho, sin retirar el brazo, manteniendo esa llave f\u00edsica sobre ambos mientras nos miraba a los ojos. Aqu\u00ed son formas, luz y deseo. Si no aceptan ceder el control, nunca tendremos la foto que este momento merece. Esas palabras flotaron en el aire, densas y pesadas. Formas, luz y deseo.<\/p>\n<p>-Bien, dijo Nacho, volviendo a coger la c\u00e1mara. Quiero que te posiciones sobre ella, sosteniendo tu peso, pero transmitiendo poder, no pesadez.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 lo intent\u00f3 torpemente, al intentar no aplastarme, encogi\u00f3 los hombros y dej\u00f3 caer la cadera hacia un lado, perdiendo por completo el equilibrio y la est\u00e9tica de la postura.<\/p>\n<p>-Para, para, orden\u00f3 Nacho, bajando la c\u00e1mara. El problema es que est\u00e1s intentando imitar una pose desde tu inseguridad, no desde la anatom\u00eda, explic\u00f3 el fot\u00f3grafo, con un tono cl\u00ednico, casi profesoral. Te estoy pidiendo una postura de poder y vulnerabilidad al mismo tiempo. Necesitas ver c\u00f3mo se conectan los m\u00fasculos del abdomen con la tensi\u00f3n de las piernas para sostenerla.<\/p>\n<p>-Lev\u00e1ntate. Te voy a ense\u00f1ar exactamente c\u00f3mo tiene que verse, orden\u00f3 Nacho, agarrando su remera negra y se la sac\u00f3 por la cabeza, lanz\u00e1ndola a un lado. Seguidamente, se desabroch\u00f3 los vaqueros y se los baj\u00f3, pate\u00e1ndolos fuera del encuadre.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 \u00fanicamente en unos b\u00f3xer oscuros y ajustados.<\/p>\n<p>Nos sorprendi\u00f3 su actitud. Yo, desde el suelo, largue una exclamaci\u00f3n sorda. El f\u00edsico de Nacho no era imponente, aunque cada m\u00fasculo estaba definido bajo la luz, pero lo m\u00e1s atrapante era su absoluta falta de pudor.<\/p>\n<p>-No puedo ense\u00f1arte si estoy escondido bajo el algod\u00f3n y el jeen, dijo Nacho, justificando su desnudez con una naturalidad aplastante. Si t\u00fa est\u00e1s expuesto, yo tambi\u00e9n. M\u00edrame.<\/p>\n<p>Adoptando la postura exacta que le hab\u00eda pedido a Jos\u00e9, ignorando por completo la mirada fascinada de mi cara. -El poder no est\u00e1 en esconderse, est\u00e1 en ocupar el espacio. Esta es la tensi\u00f3n que quiero en la foto. Ahora, c\u00f3piala, le dijo a Jos\u00e9. Y una vez que est\u00e1bamos como \u00e9l quer\u00eda con su c\u00e1mara nos dio unos cuantos disparos.<\/p>\n<p>-Suficiente de suelo, sentenci\u00f3 Nacho, dejando la c\u00e1mara. Tom\u00f3 una silla de madera tallada y respaldo alto que estaba en un rinc\u00f3n, arrandola hasta el centro del set, bajo la luz del foco principal. Jos\u00e9, se levant\u00f3 de la alfombra y se sent\u00f3 en ella, sintiendo el aire fr\u00edo en su piel desnuda.<\/p>\n<p>-Lau, si\u00e9ntate encima, de frete a \u00e9l, dijo, movi\u00e9ndose con esa libertad absoluta que su desnudez le otorgaba.<\/p>\n<p>Obedec\u00ed. El contacto directo con Jos\u00e9, protegidas solo por el fino encaje de mi tanga y el slip, hizo que ambos nos bes\u00e1ramos. Nacho levant\u00f3 la c\u00e1mara, encuadr\u00f3 y dispar\u00f3 un par de veces.<\/p>\n<p>Luego se acerc\u00f3 a la silla. Al estar nosotros sentados y Nacho de pie, la anatom\u00eda desnuda del fot\u00f3grafo qued\u00f3 justo a la altura de nuestra mirada. Nacho se meti\u00f3 en el espacio m\u00ednimo que quedaba entre nosotros con su mano para poder corregir nuestras posturas.<\/p>\n<p>-Ag\u00e1rrala por los gl\u00fateos y tira de ella hacia ti, oblig\u00e1ndola a arquear la lumbar, dijo Nacho y puso sus manos sobre las de Jos\u00e9, gui\u00e1ndolas con firmeza. Mientras lo hac\u00eda, se peg\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a mi espalda para poder ver el encuadre por encima de mi hombro. En ese movimiento, hizo sienta la dureza c\u00e1lida y palpitante de la erecci\u00f3n presionando directamente contra mi espalda baja y nalgas.<\/p>\n<p>Me ordena a echar la cabeza hacia atr\u00e1s, mi nuca qued\u00f3 apoyada en el hombro desnudo de Nacho, mientras sent\u00eda el aliento del fot\u00f3grafo en mi oreja. Las manos de Nacho que segu\u00edan guiando las de Jos\u00e9 en mis gl\u00fateos, hizo endurecer al m\u00e1ximo a mi marido bajo su slip.<\/p>\n<p>-Perfecto, susurr\u00f3 Nacho. Se separ\u00f3 de nosotros con la misma rapidez con la que se hab\u00eda acercado. Camin\u00f3 hacia su c\u00e1mara, sin mostrar la m\u00e1s m\u00ednima turbaci\u00f3n por el roce o por su erecci\u00f3n notoria. Nos dijo: -No se muevan. Esa es la foto y con el dedo ya en el disparador, nos retrat\u00f3 con incontables disparos.<\/p>\n<p>Descansamos un minuto y seguimos, dijo Nacho, mientras se acerc\u00f3 a la silla, sin una pizca de duda o pudor, se sent\u00f3 en el borde, ocupando el lugar que Jos\u00e9 acababa de dejar con una erecci\u00f3n pesada y evidente.<\/p>\n<p>-Si\u00e9ntate, me dice, con esa voz que no admit\u00eda r\u00e9plica. Baje lentamente, hasta que mis nalgas se asentaron sobre los muslos de Nacho, un latigazo de calor me recorri\u00f3 la espina dorsal. La tela diminuta y transparente de mi tanga, apenas serv\u00eda de barrera entre m\u00ed ya h\u00fameda vagina y ese trozo de carne palpitante de Nacho, que parec\u00eda desesperada por perforar los confines de sus boxers.<\/p>\n<p>-F\u00edjate bien, Jos\u00e9, empez\u00f3 a explicar, mirando directamente a mi marido, que estaba a dos pasos. Tienes que ir a la base y desliz\u00f3 sus manos por mis muslos hasta llegar a mis gl\u00fateos. Sus dedos largos y expertos se hundieron en mi piel con firmeza. Hizo que soltara un gemido sorpresivo que rebot\u00f3 en el silencio del sal\u00f3n.<\/p>\n<p>Continu\u00f3, tir\u00e1ndome hacia \u00e9l para que su pelvis chocara por completo con la m\u00eda, a la vez que me dejaba caer hacia atr\u00e1s, arqueando la espalda, dejando que mis brazos cayeran y mi pecho se proyectara hacia la luz. Al hacer esto, mi peso se hundi\u00f3 sobre esa erecci\u00f3n palpitante de Nacho, la pija parec\u00eda estar buscando un hueco en mi tanga, presionando contra la tela. La presi\u00f3n no era solo f\u00edsica; su respiraci\u00f3n se cortaba en un jadeo superficial, y por dentro, yo pensaba, quiero que me atraviese ahora mismo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 observaba la escena, hipnotizado con una erecci\u00f3n que desbordaba el slip. Ah\u00ed aprovecho con la excusa de encontrar un mejor equilibrio, ajustar el peso de mis caderas en un movimiento min\u00fasculo, casi imperceptible, apenas unos mil\u00edmetros hacia delante y luego regresando con lentitud calculada. Pero esa fricci\u00f3n no fue accidental; fue pura, cruda deliberaci\u00f3n. Cada mil\u00edmetro era una promesa, cada roce contra la dureza caliente de Nacho era una s\u00faplica silenciosa. Me estaba frotando contra \u00e9l, marc\u00e1ndolo, reclam\u00e1ndolo en medio del set.<\/p>\n<p>La voz de Nacho se cort\u00f3 durante una fracci\u00f3n de segundo, sus dedos firmes se hundieron con m\u00e1s fuerza en mi carne, delatando que ese roce no hab\u00eda pasado desapercibido. Sin embargo, por fuera, el profesionalismo era un muro monol\u00edtico; su rostro se mantuvo de granito, impasible ante la oleada interna de deseo que le acababa de golpear en pleno trabajo.<\/p>\n<p>-\u00bfLo ves, Jos\u00e9?, logr\u00f3 decir, con la voz un tono m\u00e1s grave y rasgada.<\/p>\n<p>-Lo veo, murmur\u00f3 Jos\u00e9, con una cara picara mientras me miraba con una leve sonrisa. Su bulto bajo el slip negro no dejaba lugar a dudas sobre el efecto que la demostraci\u00f3n estaba teniendo en \u00e9l.<\/p>\n<p>Nacho apart\u00f3 las manos de mi cola. Se levant\u00f3 de la silla con un movimiento fluido, oblig\u00e1ndome a ponerse de pie.<\/p>\n<p>-Tu turno, orden\u00f3 el fot\u00f3grafo, caminando hacia su c\u00e1mara.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 ocup\u00f3 la silla sin dudarlo un solo instante; me siento sobre \u00e9l, abriendo las piernas encaj\u00e1ndolas sobre su cadera. Sus manos fueron directamente a mis gl\u00fateos, agarr\u00e1ndome con fuerza. Arqueo mi cabeza hacia atr\u00e1s, aplastando mi entre piernas contra el n\u00facleo duro de la suya, liberando un gemido real, profundo. Estaba ardiendo, no solo caliente, sino en llamas incandescentes. La sensaci\u00f3n residual del roce voraz con Nacho segu\u00eda latiendo como una descarga el\u00e9ctrica en mi piel, y el agarre posesivo de Jos\u00e9 actu\u00f3 como la gasolina esa hoguera ya encendida. Nacho se llev\u00f3 la c\u00e1mara al rostro, ajustando el visor, y desde ese punto privilegiado captur\u00f3 a dos personas completamente devoradas por la lujuria.<\/p>\n<p>El flash estall\u00f3 repetidamente, congelando a Jos\u00e9 con los m\u00fasculos del cuello tensos, hundiendo sus dedos en mis nalgas, y yo brillante de sudor, rota de placer bajo la mirada del hombre que nos estaba orquestando.<\/p>\n<p>La r\u00e1faga del obturador era el \u00fanico sonido en el sal\u00f3n, marcando los latidos de una escena que hab\u00eda dejado de ser inocente hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n<p>Sentada sobre Jos\u00e9 que se aferraba a mis gl\u00fateos, provocaban casi un dolor dulce y exigente. Su erecci\u00f3n, dura como un monolito de granito bajo el delgado slip negro, no solo presionaba; estaba exigiendo entrar, estaba pidiendo permiso para perforar la barrera entre nosotros.<\/p>\n<p>Yo, flotaba en un limbo de pura adrenalina. Sent\u00eda la humedad entre mis piernas. Mi mente era un torbellino, el calor de mi marido latiendo contra mis pechos, y el recuerdo fantasma de la erecci\u00f3n del fot\u00f3grafo, contra la que me hab\u00eda frotado deliberadamente minutos antes, hac\u00eda que ardiera. Me sent\u00eda el centro del universo de ambos hombres.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del visor de la c\u00e1mara, Nacho respiraba de forma pausada, su mente anal\u00edtica empezaba a resquebrajarse. Observar a trav\u00e9s de la lente seguramente era un espect\u00e1culo hipn\u00f3tico. Una y otra vez repet\u00eda que solo estaba capturando la luz sobre la humedad de la piel, pero la realidad era que el olor a sexo inminente inundaba la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Suficiente, anunci\u00f3 Nacho, bajando la c\u00e1mara. Lau, qu\u00e9date en la silla. Si\u00e9ntate normal, con la espalda apoyada. Jos\u00e9, lev\u00e1ntate.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, afloj\u00f3 sus manos lentamente, separando su cadera de la m\u00eda. Se puso de pie. Su respiraci\u00f3n era pesada, y su excitaci\u00f3n, sin el escudo de mi cuerpo, qued\u00f3 expuesta bajo la implacable luz blanca.<\/p>\n<p>-Jos\u00e9, qu\u00e9date de pie entre sus piernas, orden\u00f3 el fot\u00f3grafo, moviendo el tr\u00edpode del foco principal para que la luz cayera en picado. Al estar yo sentada y \u00e9l de pie, su bulto desbordante qued\u00f3 exactamente a la altura de mi rostro. Mientras Nacho evaluaba nuestras posturas. -Lau, incl\u00ednate hacia delante. Quiero que uses su centro como apoyo. Apoya la mejilla contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Me inclin\u00f3, permitiendo que el lateral perfecto de mi rostro se hundiera directamente contra la dureza palpitante de la erecci\u00f3n de Jos\u00e9. La tela negra del slip estaba caliente, casi febril. Era como apoyar la cabeza sobre una piedra viva que palpitaba.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 solt\u00f3 un gru\u00f1ido ahogado, cerrando los pu\u00f1os. Sentir mi suave mejilla, mis pesta\u00f1as rozando la tela, y mi aliento caliente acarici\u00e1ndolo, supongo que una tortura exquisita para \u00e9l que ya me murmuraba su deseo de cogerme.<\/p>\n<p>-Quietos, advirti\u00f3 Nacho, Lau, pasa tus brazos por detr\u00e1s de sus muslos. Atr\u00e1elo hacia ti. Acato la orden, pegando a\u00fan m\u00e1s el rostro a su masculinidad. Con solo girar un poco mis labios, podr\u00eda devorarlo. Seguro Jos\u00e9 en su mente rogaba que abriera la boca.<\/p>\n<p>Clic. Clic.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66208\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66208\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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