{"id":66235,"date":"2026-06-24T00:11:09","date_gmt":"2026-06-23T22:11:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66235"},"modified":"2026-06-23T20:50:33","modified_gmt":"2026-06-23T18:50:33","slug":"el-fotografo-de-los-deseos-enfermera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-fotografo-de-los-deseos-enfermera\/","title":{"rendered":"El fot\u00f3grafo de los deseos: Enfermera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66235\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">15<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo, m\u00e1s bien, de d\u00f3nde proviene esa frase. Pues viene de una leyenda de la mitolog\u00eda griega: Zeus le pregunt\u00f3 a un cangrejo por qu\u00e9 caminaba de lado. El crust\u00e1ceo le respondi\u00f3 que lo hac\u00eda para enga\u00f1ar al tiempo y as\u00ed lograr ser inmortal&#8230; en fin. Pensaba en esto cuando alguien conocido entr\u00f3 a mi estudio. Era el m\u00e9dico de cabecera de mi madre.<\/p>\n<p>\u2014Doctor Quiroz, qu\u00e9 sorpresa \u2014le dije\u2014. \u00bfA qu\u00e9 debo su visita?<\/p>\n<p>Qued\u00f3 congelado, y, por el tono rojo que se pintaron sus mejillas al verme, supe a lo que ven\u00eda sin que me dijera ni una palabra.<\/p>\n<p>\u2014Tranquilo, Doctor \u2014le dije riendo e invit\u00e1ndolo a sentarse\u2014. Esto es id\u00e9ntico al secreto m\u00e9dico; lo que pasa ac\u00e1, se queda ac\u00e1, soy un profesional.<\/p>\n<p>El doctor Quiroz era un hombre al borde de los cincuenta a\u00f1os, y se manten\u00eda tan bien que si dijera que estaba al borde de los cuarenta todos me creer\u00edan; solo sus canas lo avejentaban un poco. Era alto, sin barriga visible y ese d\u00eda vest\u00eda muy informal, casi juvenil: jeans, zapatillas y una sudadera gris.<\/p>\n<p>El rubor de sus mejillas no era por el deseo en s\u00ed, era porque era casado, y el mero hecho de que alguien supiera que ser\u00eda infiel lo aterr\u00f3, me coment\u00f3.<\/p>\n<p>Su mujer era algo celosa y posesiva, tanto que a todas las colegas m\u00e9dicas, enfermeras, t\u00e9cnicas en enfermer\u00eda y mujeres en general les dec\u00eda &#8220;Mar\u00eda&#8221;, independiente de su nombre, solo porque su mujer se llamaba as\u00ed, y no quer\u00eda que, por casualidad, en alguna conversaci\u00f3n se le escapara el nombre de otra mujer&#8230; Ah\u00ed supe por qu\u00e9 le dec\u00eda Mar\u00eda a mi madre.<\/p>\n<p>No era infeliz en su matrimonio, pero cuando entra la malicia&#8230; Como dijo Oscar Wilde: La \u00fanica manera de librarse de la tentaci\u00f3n es ceder ante ella.<\/p>\n<p>Me cont\u00f3 que \u00e9l impart\u00eda clases en una universidad y que una alumna suya, que estudiaba T\u00e9cnico en Enfermer\u00eda de Nivel Superior (TENS), una carrera varios grados menor a Enfermer\u00eda, se hab\u00eda titulado e ingres\u00f3 a su hospital. \u00c9l, desde la universidad, la encontraba guapa y ella le hac\u00eda &#8220;ojitos&#8221;, coquetearle, vamos; y en el hospital segu\u00edan los coqueteos, y bueno, recuerden a Wilde.<\/p>\n<p>\u00c9l fantaseaba con foll\u00e1rsela en alguna sala de hospital, y no sab\u00eda si los coqueteos eran &#8220;por algo&#8221; o simplemente era su forma de ser, aunque le daba lo mismo; foll\u00e1rsela era lo que importaba, no los sentimientos.<\/p>\n<p>Me embarg\u00f3 levemente la indignaci\u00f3n; el doctor Quiroz solo deb\u00eda insinu\u00e1rsele, foll\u00e1rsela y ya, si es eso lo que quer\u00eda. O sea, est\u00e1 bien que todos quieran recurrir a m\u00ed para lograr lo que quieren, as\u00ed gano dinero, pero la verdad es que si algo quieres hacer, simplemente hazlo, \u00bfQu\u00e9 te detiene? No me gusta ir por el mundo reprimiendo los sentimientos por &#8220;el qu\u00e9 dir\u00e1n&#8221; o porque &#8220;no corresponde&#8221;; no quiero llegar a viejo pregunt\u00e1ndome &#8220;qu\u00e9 hubiese pasado si&#8230;&#8221; o arrepinti\u00e9ndome por no haber hecho algo que siempre quise hacer.<\/p>\n<p>La disonancia cognitiva, el choque de lo que deseas versus lo que crees, te lleva a una vida de amargura y represi\u00f3n. Siempre olvidamos algo importante: somos animales, sapiens, s\u00ed, pero b\u00e1sicamente somos homininos con ropa, y millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n jam\u00e1s perder\u00e1n contra unos cuantos siglos de &#8220;contrato social&#8221;&#8230; Mejor lo dejo ac\u00e1 antes de dictarle Los dragones del Ed\u00e9n de Carl Sagan o Sapiens de Yuval Noah Harari, jeje, prosigo:<\/p>\n<p>Nos pusimos de acuerdo en algo: Tendr\u00edamos una sesi\u00f3n de fotos publicitaria falsa para la instituci\u00f3n m\u00e9dica donde trabajaban. El de recursos humanos del hospital era muy amigo suyo y confidente, e iba a mandar un mail a la TENS diciendo que la hab\u00edan elegido para unas fotos promocionales para las redes sociales del hospital. Luego ac\u00e1, yo har\u00eda mi trabajo.<\/p>\n<p>Fui a la consulta del doctor Quiroz y reproduje en mi estudio la sala de atenci\u00f3n al paciente, nada grandilocuente: una cama estilo camilla, un escritorio con un equipo m\u00e9dico con una pantalla, de eso que se ven los latidos, materiales m\u00e9dicos y una silla. Todo en pulcro blanco y suelo y una puerta celeste.<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 el d\u00eda.<\/p>\n<p>Milena, as\u00ed se llamaba la TENS, era una chica espectacular; rozaba el metro setenta, tetas no muy grandes, caderas anchas, cintura angosta, piernas largas curvil\u00edneas, muslos firmes, pelo corto casta\u00f1o oscuro, con uno que otro mech\u00f3n un poco m\u00e1s claro, ojos verdes y una sonrisa hermos\u00edsima; esa era su verdadero encanto, no su cuerpo fenomenal, era su sonrisa cautivadora lo que te derret\u00eda.<\/p>\n<p>Ella era muy extrovertida e histri\u00f3nica; estaba fascinada con ser parte de la sesi\u00f3n de fotos.<\/p>\n<p>Para la sesi\u00f3n falsa, ella vest\u00eda el uniforme cl\u00ednico t\u00edpico, ese de color azul rey; el doctor Quiroz, pues de doctor, una bata blanca y el infaltable estetoscopio en el cuello.<\/p>\n<p>La sesi\u00f3n fue divertida; Milena era muy jocosa y no faltaban las risas con ella; todo normal y distendido, pero deb\u00eda ganarme el sueldo.<\/p>\n<p>Saben \u2014les dije\u2014, al verlos as\u00ed y aprovechando la escenograf\u00eda, me gustar\u00eda hacer una sesi\u00f3n un tanto distinta; la paga no es mala.<\/p>\n<p>Les revel\u00e9 la suma, que correspond\u00eda al sueldo de un mes de Milena; ella, sin preguntar de qu\u00e9 se trataba, dijo que s\u00ed de inmediato.<\/p>\n<p>Les invent\u00e9 algo que ya hab\u00eda probado antes y dio resultados, que deb\u00eda licitar para un sexshop, o sea, las fotos no se publicar\u00edan, solo para ganar un cliente, y en vez de tomar esas fotos planas y aburridas de los disfraces, crear\u00eda una historia con los atuendos y accesorios, en este caso, un disfraz de enfermera sexy.<\/p>\n<p>Exist\u00eda la posibilidad de que Milena se espantara, pero ella qued\u00f3 encantada; m\u00e1s que por la paga, era porque las fotos iban a ser junto al doctor Quiroz.<\/p>\n<p>Durante la sesi\u00f3n falsa, not\u00e9 claramente el coqueteo; no eran ideas del doctor, ella realmente estaba interesada en \u00e9l. Al tiempo, supe que desde la universidad ella ten\u00eda esa espina que se tiene con algunas personas, eso de: &#8220;Me lo(a) quiero comer con papas fritas&#8221;, nada sentimental, solo carnal.<\/p>\n<p>Suena fr\u00edo, pero la carne no tiene emociones, y en la mayor\u00eda de las infidelidades el sentimiento es muy poco, si es que hay; y no me vengan con ese cuento del &#8220;descuido emocional&#8221;, que es el cl\u00e1sico sesgo de lo pol\u00edticamente correcto. En las encuestas de psicolog\u00eda y ciencias sociales, la gente miente descaradamente por deseabilidad social: es mucho m\u00e1s digerible para el ego y para el resto decir &#8220;Me sent\u00eda solo(a) y abandonado(a)&#8221; que admitir &#8220;quer\u00eda follar con alguien nuevo porque me aburr\u00ed de comer arroz todos los d\u00edas&#8221;. El descuido emocional funciona como la excusa perfecta para victimizarse y amortiguar la culpa. Si tanto &#8220;descuido&#8221; sintieron, \u00bfpor qu\u00e9 no terminaron la relaci\u00f3n y fueron en busca de alguien que s\u00ed les atendiera bien?&#8230; Prosigo.<\/p>\n<p>Luego de afinar detalles, Milena fue a cambiarse, y al volver, el doctor Quiroz y yo quedamos en silencio; ella se ve\u00eda exquisita. Gorra de enfermera blanca con una peque\u00f1a cruz roja al frente y bordes rojos, un vestido blanco cort\u00edsimo, tambi\u00e9n con bordes rojos, con tirantes y botones en medios, el vestido era semitransparente que dejaba ver una tanga t-string blanca. tambi\u00e9n llevaba medias blancas, con una cruz roja en la parte superior, con liga muy el\u00e1stica, que generaba una ligera hendidura en el muslo grueso de Milena, y zapatos blancos de taco alto. Su piel cobriza era lozana, cero estr\u00edas, y algo tonificada, pero no lo suficiente para llamarla fitness.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo me veo? \u2014dijo poniendo las manos en su cintura y posando teatralmente sexy, sin ning\u00fan tipo de cohibici\u00f3n; me encant\u00f3 su forma de ser.<\/p>\n<p>El doctor Quiroz, pues vest\u00eda de doctor, solo que esta vez ten\u00eda el caricaturesco malet\u00edn Gladstone, ese bolso de m\u00e9dico que se abre de las asas.<\/p>\n<p>Comenzamos con fotos casuales, divertidas, Milena posando de manera artificialmente sexy junto al doctor y haciendo re\u00edr a todos con su carisma&#8230; pero deb\u00eda ganarme el sueldo.<\/p>\n<p>\u2014Ahora \u2014les dije\u2014, dejar\u00e9 que la c\u00e1mara tome fotograf\u00edas a intervalos, para que la acci\u00f3n sea m\u00e1s din\u00e1mica.<\/p>\n<p>\u2014Bueno \u2014dijeron al un\u00edsono; de seguro no entendieron de lo que les hablaba.<\/p>\n<p>\u2014Doctor \u2014le dije\u2014, abra el malet\u00edn y saque lo que hay dentro.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda guardado previamente un consolador vibrador de aspecto realista dentro del malet\u00f3n Gladstone.<\/p>\n<p>\u2014Enfermera \u2014le dije a Milena\u2014, ponga cara de sorpresa\u2014. Ella miraba el consolador con mucho histrionismo y esa sonrisa cautivante que ten\u00eda. \u2014Ahora t\u00f3quelo.<\/p>\n<p>El doctor sosten\u00eda el vibrador en sus manos y ella lo agarraba, como acarici\u00e1ndolo, poniendo cara sexy.<\/p>\n<p>\u2014Enfermera \u2014le dije\u2014, si\u00e9ntese en la orilla de la cama con las piernas abiertas y suba un poco su vestido. Ella lo hizo.<\/p>\n<p>\u2014Doctor, pase el vibrador por las bragas de la enfermera\u2014. \u00c9l encendi\u00f3 el vibrador y comenz\u00f3 a pasarlo suavemente por la entrepierna de Milena, por su monte de Venus, vagina y cl\u00edtoris.<\/p>\n<p>Milena miraba un tanto nerviosa c\u00f3mo el doctor le pasaba ese aparato por su vagina; luego apret\u00f3 los labios, sonri\u00f3 y se puso de espaldas en la cama, abriendo las piernas de par en par, invit\u00e1ndolo a continuar. El doctor pasaba, con movimientos circulares, el vibrador por encima de las bragas de Milena, que comenzaba a excitarse; la apertura y humedad de su vagina lo insinuaban, su rostro lo gritaba.<\/p>\n<p>\u2014Enfermera, s\u00e1quese las bragas \u2014le dije\u2014. Ella lo hizo, lentamente, y luego volv\u00eda a su posici\u00f3n, de espaldas, con las piernas abiertas, los codos apoyados a su lado y sus manos en su vientre.<\/p>\n<p>Milena dirig\u00eda su mirada hacia su vagina depilada, con solo un rect\u00e1ngulo peque\u00f1o en su monte de Venus, y luego miraba con una sonrisa al doctor, esa mirada que da permiso, esa sonrisa que dice: Hazlo, estoy lista.<\/p>\n<p>El doctor concentr\u00f3 el consolador en los labios de la vagina y luego, lentamente, comenz\u00f3 a introducirlo, solo un poco, luego el glande y de a poco a entrar y salir hasta meterlo completo. Milena daba suaves gemidos y apretaba las s\u00e1banas de la camilla, echando su cabeza hacia atr\u00e1s y mirando de vez en cuando hacia su vagina. De pronto, ella puso sus manos en sus nalgas a la altura de su ano y lo abri\u00f3; la invitaci\u00f3n fue clar\u00edsima.<\/p>\n<p>El doctor puso el vibrador en el ano de Milena y poco a poco comenz\u00f3 a meterlo, primero con dificultad; el ano no quer\u00eda ceder, pero como un espasmo, este termin\u00f3 rindi\u00e9ndose y la punta del vibrador entr\u00f3 en su ano. Ella lo not\u00f3, ech\u00f3 su cabeza hacia atr\u00e1s y gimi\u00f3 con fuerza. Poco a poco, el vibrador iba entrando m\u00e1s y m\u00e1s dentro del ano de Milena hasta perderse.<\/p>\n<p>\u2014Doctor, p\u00f3ngase de pie al borde de la cama; enfermera, si\u00e9ntese al borde de la cama, al lado del doctor, y abra el cierre de su pantal\u00f3n\u2014. Le dije.<\/p>\n<p>Ella, sin esperar m\u00e1s instrucciones, \u00e1vida, abri\u00f3 el cierre, sac\u00f3 el pene del doctor, que era tan o m\u00e1s grande que el vibrador, y comenz\u00f3 a lamerlo y chuparlo con profundas mamadas. Al parecer era lo que esperaba; sus ansias e \u00edmpetu en cada mamada as\u00ed lo se\u00f1alaban. Con una mano sosten\u00eda el pene del doctor y con la otra tom\u00f3 el vibrador que estaba junto a ella y comenz\u00f3 a met\u00e9rselo en el ano, un cuadro excitante: Milena mamando con br\u00edo mientras se met\u00eda ese aparato dentro del culo. Qu\u00e9 ganas de sumarme, pero ya saben, soy un profesional.<\/p>\n<p>Luego ella se puso de pie y desabroch\u00f3 su vestido, revelando su vientre plano y sus tetas redondas de pezones claros y peque\u00f1os, una obra maestra de la naturaleza. Bes\u00f3 apasionadamente al doctor, quien prontamente baj\u00f3 a lamer esos pezones mientras con su mano estimulaba el cl\u00edtoris de Milena. Ella estaba con los ojos cerrados y de pronto me mir\u00f3. Esa cara de excitaci\u00f3n m\u00e1xima me estremeci\u00f3; la cara risue\u00f1a, coqueta y juvenil de antes ahora era un rostro que reflejaba la calentura m\u00e1xima de una mujer.<\/p>\n<p>Luego el doctor la puso sobre la cama, de nuevo de espaldas con las piernas abiertas, y comenz\u00f3 a lamer su vagina, succionar su cl\u00edtoris y con sus dedos \u00edndices y medio penetrando su ano. Milema apretaba las s\u00e1banas, con gemidos suaves. El doctor, que a esas alturas ya se hab\u00eda desnudado, subi\u00f3 y la penetr\u00f3 con energ\u00eda; ella se arque\u00f3, gimiendo. Los movimientos del doctor eran fuertes, no hab\u00eda delicadeza en sus estocadas; era como si las ganas contenidas se exteriorizaran en algo salvaje. El cuerpo de ella vibraba en olas s\u00edsmicas con cada asalto.<\/p>\n<p>\u00c9l, sin dejar de embestir, se inclin\u00f3 y bes\u00f3 apasionadamente a Milena, quien lo abraz\u00f3 con fuerza, presion\u00e1ndolo contra s\u00ed, para luego tomarlo del cuello mientras \u00e9l lam\u00eda el suyo, sin dejar de penetrarla con fuerza. Ella se vino por primera vez. Pero no par\u00f3, \u00e9l tampoco.<\/p>\n<p>Luego, ella se puso en cuatro patas sobre la cama, mir\u00f3 hacia atr\u00e1s, y le dijo: \u2014R\u00f3mpame el culo, profesor\u2014. Esa frase sin lugar a dudas hab\u00eda sido dicha varias veces en sus fantas\u00edas, masturb\u00e1ndose, pensando que el profesor guapo y varonil de la universidad la hac\u00eda suya, y esta vez era real.<\/p>\n<p>\u00c9l no esper\u00f3, se puso tras ella y la penetr\u00f3, tom\u00e1ndole el cabello como riendas, empuj\u00e1ndola hacia s\u00ed con cada estocada; r\u00edtmicamente, sus test\u00edculos tamborileaban contra la vagina, que con el squirt de su primera venida estaba muy h\u00fameda.<\/p>\n<p>Luego, el doctor se puso de espaldas en la camilla, y Milena, en cuclillas, de espaldas a \u00e9l, sub\u00eda y bajaba; la rosada vagina de ella humedec\u00eda el pene del doctor, lubric\u00e1ndolo. Luego ella lo tom\u00f3 y lo cambi\u00f3 de agujero; el ano enrojecido de Milena se dejaba penetrar con facilidad. Ella apretaba sus tetas y estimulaba sus pezones mientras sub\u00eda y bajaba r\u00edtmicamente.<\/p>\n<p>Luego de un quejido, el doctor dijo: \u2014Me vengo\u2014, a punto de acabar.<\/p>\n<p>Milena r\u00e1pidamente se descolg\u00f3 y se puso de rodillas en el suelo, dici\u00e9ndole, casi gritando: \u2014T\u00edremelo en la cara, profesor, d\u00e9melo todo\u2014. Mientras con una mano se estimulaba el cl\u00edtoris y con la otra pellizcaba su pez\u00f3n.<\/p>\n<p>El doctor, sosteniendo su pene para que no escapara nada antes de tiempo, se puso frente a ella y arroj\u00f3 una buena cantidad de semen espeso y blanquecino sobre la cara de Milena, que lo esperaba con la boca abierta y la lengua afuera. Su frente, nariz y boca estaban llenas de semen brillante; buena parte entr\u00f3 a su boca, y ella, luego de jugar con \u00e9l con su lengua, lo trag\u00f3 todo. Luego agarr\u00f3 el pene del doctor, que a\u00fan palpitaba y goteaba, d\u00e1ndole profundas mamadas, lami\u00e9ndolo completo, mientras sus dedos estimulaban con energ\u00eda su cl\u00edtoris. Se vino por \u00faltima vez y cay\u00f3 agotada y satisfecha en el piso, sonriendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Corte! Perfecto, son unos profesionales \u2014dije mientras me alejaba hacia mi escritorio, dejando a ambos jadeando. De reojo mir\u00e9 y el doctor levantaba a Milena del piso y se besaron apasionadamente; \u00e9l me mir\u00f3 sonriendo.<\/p>\n<p>Al rato, mientras ella se duchaba, el doctor Quiroz me hac\u00eda una transacci\u00f3n a mi cuenta, y yo le hice el dep\u00f3sito a Milena; \u00e9l me advirti\u00f3 de guardar silencio, y yo le record\u00e9 que era un profesional; \u00e9l no quiso registro, as\u00ed que, delante de \u00e9l, me deshice de toda evidencia en la c\u00e1mara. M\u00e1s tarde, al verlos alejarse por la avenida, iban lo suficientemente separados como para parecer dos conocidos normales, sin levantar ni una sospecha.<\/p>\n<p>Al final de la jornada, pensaba en mis &#8220;trabajos&#8221;, y en cada historia que habr\u00e1 por ah\u00ed sin llegarse a concretar jam\u00e1s por ese freno, esa represi\u00f3n que anula cualquier acci\u00f3n, esas ganas que se las lleva el tiempo y hace que las personas se conviertan en un amasijo de amargura, solo por no ceder, no aceptarse, no admitir lo que realmente quieren, desean y son.<\/p>\n<p>A la semana siguiente, le\u00eda mi correo; hab\u00eda varios pedidos para &#8220;el fot\u00f3grafo de los deseos&#8221;, como me hab\u00edan apodado; uno llam\u00f3 poderosamente mi atenci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66235\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66235\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Luego, el doctor se puso de espaldas en la camilla, y Milena, en cuclillas, de espaldas a \u00e9l, sub\u00eda y bajaba; la rosada vagina de ella humedec\u00eda el pene del doctor, lubric\u00e1ndolo. Luego ella lo tom\u00f3 y lo cambi\u00f3 de agujero; el ano enrojecido de Milena se dejaba penetrar con facilidad. Ella apretaba sus tetas y estimulaba sus pezones mientras<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66235\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66235\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33034,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-66235","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":907,"today_views":907},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66235","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33034"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66235"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66235\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66236,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66235\/revisions\/66236"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66235"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66235"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66235"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}