{"id":66281,"date":"2026-06-27T00:01:51","date_gmt":"2026-06-26T22:01:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66281"},"modified":"2026-06-26T20:50:31","modified_gmt":"2026-06-26T18:50:31","slug":"sesion-fotografica-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sesion-fotografica-3\/","title":{"rendered":"Sesi\u00f3n fotogr\u00e1fica (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66281\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El sal\u00f3n hab\u00eda dejado de ser un espacio de la casa para convertirse en un limbo de luz, sombras y piel desnuda. Ya no hab\u00eda barreras.<\/p>\n<p>-Vamos a usar los distintos niveles de altura, anunci\u00f3 el fot\u00f3grafo, con la voz ligeramente ronca, pero manteniendo su implacable tono de director. Lau, quiero que te pongas de rodillas frente al sill\u00f3n, sentada sobre tus talones. La espalda recta. Jos\u00e9, t\u00fa te quedar\u00e1s de pie, justo detr\u00e1s de ella, como un muro de contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ambos obedecimos en silencio, envueltos en una neblina de excitaci\u00f3n. Jos\u00e9 se coloc\u00f3, tan cerca que el calor de su cuerpo y la presencia de su erecci\u00f3n irradiaban contra mi nuca y hombros.<\/p>\n<p>Leo se llev\u00f3 la c\u00e1mara al rostro y enfoc\u00f3. -No. Jos\u00e9, est\u00e1s encorvado, gru\u00f1\u00f3 Nacho, bajando el objetivo. Tienes los hombros ca\u00eddos, abre el pecho.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 intent\u00f3 forzar la postura, echando los hombros hacia atr\u00e1s, pero la tensi\u00f3n de estar completamente desnudo y tan cerca de su mujer lo manten\u00eda agarrotado.<\/p>\n<p>-D\u00e9jame corregirte, suspir\u00f3 Nacho. El fot\u00f3grafo camin\u00f3 hacia nosotros. Al estar arrodillada y ellos de pie, mi rostro qued\u00f3 exactamente a la altura de la cadera del fot\u00f3grafo, a escasos cent\u00edmetros. Su miembro, lat\u00eda delante de m\u00ed nariz, irradiando un calor asfixiante.<\/p>\n<p>Para poder llegar a los hombros de Jos\u00e9 sin que me moviera del encuadre, Nacho tuvo que inclinarse por encima de mi. Extendi\u00f3 sus largos brazos por encima de mi cabeza y agarr\u00f3 los hombros de David con firmeza, empuj\u00e1ndolos hacia atr\u00e1s.<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed. Esta es la apertura que necesito, instruy\u00f3 Nacho, obligando a mi marido a sacar el pecho.<\/p>\n<p>Pero al hacer ese esfuerzo f\u00edsico de estirarse y empujar, el fot\u00f3grafo tuvo que buscar equilibrio, basculando su pelvis hacia delante. Fue un movimiento creo que involuntario, pero en ese espacio tan reducido, la piel de la erecci\u00f3n de Nacho roz\u00f3 directamente contra mi mejilla.<\/p>\n<p>El mundo se detuvo. El contacto fue suave pero el\u00e9ctrico, cuando sent\u00ed el calor febril de la virilidad del fot\u00f3grafo desliz\u00e1ndose por mi p\u00f3mulo durante un segundo eterno; era una masa dura, casi palpitante, que parec\u00eda tener vida propia. Pod\u00eda verla: las venas, hinchadas, tens\u00e1ndose bajo la capa rosada del glande como cuerdas vibrantes a punto de romperse. qued\u00e9 completamente congelada, con los labios entreabiertos, los ojos muy abiertos y el coraz\u00f3n golpe\u00e1ndome las costillas. Ol\u00eda su piel, su deseo crudo, invadiendo sus sentidos.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, desde su posici\u00f3n privilegiada, lo vio todo. Sus manos se cerraron y su propia erecci\u00f3n dio un latigazo contra mi espalda. Era una mezcla insoportable de excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nacho termin\u00f3 de ajustar los hombros de Jos\u00e9. Lentamente, volvi\u00f3 a su posici\u00f3n recta, retirando su cadera de mi rostro, bajando su mirada hacia mis ojos. Por primera vez, su m\u00e1scara de profesionalidad pareci\u00f3 resquebrajarse. Sus ojos estaban dilatados, y su pecho sub\u00eda y bajaba con fuerza.<\/p>\n<p>No se apart\u00f3 de inmediato. Se qued\u00f3 all\u00ed un segundo m\u00e1s de lo necesario, dejando que la tensi\u00f3n entre los tres se volviera s\u00f3lida, hasta que retrocedi\u00f3 por fin hacia su c\u00e1mara.<\/p>\n<p>-Mantengan la postura, orden\u00f3 Nacho, llev\u00e1ndose la c\u00e1mara a la cara con manos temblorosas. Nadie se mueve. Clic. Clic. Clic.<\/p>\n<p>-Bien, cambiemos la din\u00e1mica, indic\u00f3 Nacho, rode\u00e1ndonos hasta colocarse en un \u00e1ngulo lateral, buscando nuevo encuadre. Jos\u00e9, te pido que te aproximes. Col\u00f3cate justo detr\u00e1s de ella, fundi\u00e9ndote con su silueta. Es importante que t\u00fa permanezcas de pie mientras ella sigue en la posici\u00f3n arrodillada.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, dio un mini paso al frente y su pelvis choc\u00f3 con mis nalgas aceitadas. Su excitaci\u00f3n era tan desbordante y err\u00e1tica que sus movimientos resultaron torpes. Su virilidad desnuda resbalaba sin control sobre la piel resbaladiza, buscando instintivamente una fricci\u00f3n que arruinaba la postura recta que Nacho hab\u00eda pedido.<\/p>\n<p>-No, Jos\u00e9, lo cort\u00f3 Nacho de inmediato. Pareces un animal intentando rascarse, no una sombra fundi\u00e9ndose con otra. Mientras dejaba la c\u00e1mara sobre el tr\u00edpode. Su rostro era una m\u00e1scara de impaciencia t\u00e9cnica, pero la tensi\u00f3n en sus m\u00fasculos y el balanceo de su propia erecci\u00f3n al caminar demostraban que \u00e9l tambi\u00e9n estaba al l\u00edmite.<\/p>\n<p>-Ap\u00e1rtate un segundo. Deja que te ense\u00f1e c\u00f3mo se hace un molde perfecto.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 dio un paso atr\u00e1s, dej\u00e1ndome moment\u00e1neamente expuesta y vibrando bajo las miradas de ellos.<\/p>\n<p>Nacho ocup\u00f3 su lugar, se peg\u00f3 a mi como un ladrillo caliente, clav\u00e1ndose justo en la curva inferior de mi espalda mientras permanec\u00eda arrodillada sobre la alfombra oscura. Su pija, dura y pesada, descendi\u00f3 con intenci\u00f3n precisa, impactando sin piedad contra el mont\u00edculo h\u00famedo de mi vulva. El contacto fue violento pero exacto; un roce grueso de carne caliente contra los pliegues rosados de mi vagina. Mi espalda se arque\u00f3 instintivamente hacia la presi\u00f3n, forzando mi pelvis hacia atr\u00e1s para acoger ese peso contra mi punto m\u00e1s sensible.<\/p>\n<p>-As\u00ed es como lo estabas haciendo t\u00fa, Jos\u00e9, exclam\u00f3 Nacho. Mientras manten\u00eda esa presi\u00f3n deliberada en mi entrada, sus dedos se movieron con una maestr\u00eda casi obscena. Agarr\u00f3 su propia verga con un agarre firme, y lentamente comenz\u00f3 a deslizarla, rozando mis gl\u00fateos aceitados como si estuviera puliendo madera barnizada. La pija ascendi\u00f3 por el surco entre mis nalgas, separ\u00e1ndola moment\u00e1neamente del contacto jugoso que manten\u00eda abajo, pasando por mi asterisco, hasta posarse en la cresta superior, justo donde la curva lumbar se encuentra con la carne tensa.<\/p>\n<p>-Es as\u00ed, sentenci\u00f3 Nacho, deteniendo el movimiento. Jos\u00e9, observ\u00e1ndolo todo desde un \u00e1ngulo lateral, sinti\u00f3 c\u00f3mo un calor punzante le sub\u00eda por el pecho. Ver a otro hombre manejar su propia verga, restreg\u00e1ndola contra su mujer como si fuera una demostraci\u00f3n t\u00e9cnica en un manual fotogr\u00e1fico, era una humillaci\u00f3n exquisita y jodidamente excitante.<\/p>\n<p>Tras unos segundos que parecieron durar siglos, Nacho se separ\u00f3 con lentitud tortuosa de mi espalda. Y gir\u00f3 hacia Jos\u00e9. Su respiraci\u00f3n era visiblemente m\u00e1s agitada, y una fina capa de sudor perlaba su frente.<\/p>\n<p>-Tu turno, orden\u00f3 Nacho, retrocediendo hacia su c\u00e1mara. Y no pierdas la l\u00ednea.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 ocup\u00f3 el lugar que el fot\u00f3grafo acababa de dejar caliente. Se peg\u00f3 a mi espalda. Con la lecci\u00f3n de Nacho grabada a fuego en las retinas, imit\u00f3 el movimiento. Al sentir a mi marido ocupando el espacio exacto que el fot\u00f3grafo le acababa de &#8220;ense\u00f1ar&#8221; fue demasiado para m\u00ed.<\/p>\n<p>Clic. Clic. Clic.<\/p>\n<p>La r\u00e1faga del obturador estall\u00f3, congelando en blanco y negro la sombra de dos cuerpos fusionados, orquestados mil\u00edmetro a mil\u00edmetro por el hombre que nos observaba desde la lente.<\/p>\n<p>Nacho camin\u00f3 hacia uno de los focos laterales y lo apag\u00f3 por completo. El sal\u00f3n qued\u00f3 sumergido en una penumbra densa, rota \u00fanicamente por la luz que ca\u00eda sobre el terciopelo del sill\u00f3n.<\/p>\n<p>-Jos\u00e9, si\u00e9ntate en el centro del sill\u00f3n, orden\u00f3 el fot\u00f3grafo. Tu piel tiene el tono perfecto para actuar como reflector. Necesito que tu cuerpo sea el fondo blanco sobre el que se dibuje Lau.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, obedeci\u00f3. Se sent\u00f3 en el centro, completamente desnudo, con las piernas ligeramente abiertas y la espalda apoyada en el respaldo.<\/p>\n<p>-Lau, si\u00e9ntate sobre \u00e9l, continu\u00f3 Nacho. Pero no de frente. De espaldas a Jos\u00e9. Usa sus muslos como asiento, pero sin que vuestras pelvis se toquen de lleno.<\/p>\n<p>Me acomod\u00f3 sobre los muslos desnudos de mi marido, mis piernas aceitadas me hicieron resbalar suavemente. \u00c9l hizo el amago de rodear mi cintura con las manos.<\/p>\n<p>-\u00a1Manos quietas, Jos\u00e9!, lo cort\u00f3 Nacho de inmediato. Tus brazos deben quedar a los lados o apoyados atr\u00e1s. Acerc\u00e1ndose con la c\u00e1mara en una mano y se plant\u00f3 justo frente a m\u00ed. Debido a la diferencia de altura, al estar yo sentada sobre Jos\u00e9 y Nacho de pie, mi rostro qued\u00f3 nuevamente a la altura de la cadera del fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>-Para que la luz de contorno funcione, necesito que te inclines ligeramente hacia delante, Lau, instruy\u00f3 Nacho -Necesito que tu espalda se separe del pecho de Jos\u00e9 para que la luz caiga por detr\u00e1s. Apoya tus manos en mis caderas para mantener el equilibrio.<\/p>\n<p>Trague saliva. Extiendo mis manos temblorosas y lo tomo por la cintura desnuda. Al inclinarme hacia adelante sobre los muslos r\u00edgidos de mi marido, expuse mi espalda completa al fot\u00f3grafo. Al hacer ese movimiento deliberado, mi cara ascendi\u00f3 hasta quedar justo a la altura de la anatom\u00eda desnuda y tensa de Nacho. Esa carne dura roz\u00f3 primero nuevamente el borde de mi mejilla, para luego deslizarse con insolencia rozando la punta sensible de mi nariz.<\/p>\n<p>Ah\u00ed apret\u00e9 las manos en las caderas de Nacho, atray\u00e9ndolo hacia m\u00ed como si temiese caer, aprovechando frotar mis labios contra su virilidad.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 permanec\u00eda inmovilizado en el sill\u00f3n. Desde su \u00e1ngulo, mi espalda y nuca le bloqueaban por completo la vista frontal. No pod\u00eda ver mi rostro, pero su cerebro estaba volvi\u00e9ndose loco rellenando los huecos. Sab\u00eda exactamente a qu\u00e9 altura estaba el fot\u00f3grafo. Su tortura no era visual, era puramente psicol\u00f3gica y sensorial. Jos\u00e9 imaginaba la carne dura y caliente de ese hombre rozando los labios de su esposa, que era realidad, sumada a la fricci\u00f3n constante que le ejerc\u00eda retorci\u00e9ndome sobre su regazo.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n vibraba con la tensi\u00f3n de tres respiraciones desbocadas. Nacho levant\u00f3 la c\u00e1mara, apuntando hacia abajo para capturar un plano mi cara.<\/p>\n<p>Clic. Clic. Clic.<\/p>\n<p>-Abre un poco m\u00e1s los labios, Lau, susurr\u00f3 Nacho, la pose es perfecta.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, sent\u00eda mi cuerpo frot\u00e1ndose contra \u00e9l, pero por su mente solo pasaba que es lo que suced\u00eda con mi boca y la desnudez del fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>Nacho dio por fin un paso atr\u00e1s, rompiendo la tensi\u00f3n f\u00edsica que amenazaba con hacerlos estallar a los tres. Fue entonces cuando perd\u00ed mi centro de gravedad, al alejar sus caderas donde me sosten\u00eda. Fue ah\u00ed que una mano resbal\u00f3 por su abdomen y se ajust\u00f3, directamente contra el miembro desnudo, duro y palpitante del fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>Qued\u00e9 hipnotizada. Notaba como por sus venas corr\u00edan por la longitud de la carne, saltando con cada latido acelerado de la sangre del hombre.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando fui incapaz de mantener la quietud, y suavemente empec\u00e9 a mover la mano. No fue un roce elegante; fue una presi\u00f3n r\u00edtmica e instintiva. Una gota clara y espesa brot\u00f3 de la c\u00faspide y se mezcl\u00f3 con el rastro de sudor de mi propia palma. Nacho se qued\u00f3 petrificado, como si una corriente el\u00e9ctrica lo hubiera atravesado. No se apart\u00f3; acept\u00f3 el contacto con una quietud tensa, soltando un ligero jadeo seco antes de que sus abdominales comenzaran a vibrar levemente bajo la presi\u00f3n de mi mano.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de ella, en el sill\u00f3n, Jos\u00e9 pudo percibir el espasmo muscular de mi espalda. Seguramente no ve\u00eda mucho, pero ya sab\u00eda con certeza que su mujer se hallaba aferrada a la pija del fot\u00f3grafo, inm\u00f3vil, sinti\u00e9ndose un observador impotente de su propia lujuria en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras unos segundos que parecieron eternos, lo solt\u00e9, retirando la mano como si me hubiera quemado. me incorporo lentamente, volviendo a buscar el respaldo del sill\u00f3n contra mi espalda, sintiendo la erecci\u00f3n de mi marido.<\/p>\n<p>Nacho trag\u00f3 saliva. Su rostro era una esfinge de m\u00e1rmol que empezaba a resquebrajarse se gir\u00f3 hacia su tr\u00edpode con total naturalidad sin mirar a ninguno de los dos.<\/p>\n<p>El ambiente en el sal\u00f3n hab\u00eda cambiado. Cuando el fot\u00f3grafo volvi\u00f3 a girar hacia nosotros, sus ojos estaban desorbitados y su actitud hab\u00eda sido reemplazada por algo mucho m\u00e1s depredador.<\/p>\n<p>-Hemos agotado la fotograf\u00eda est\u00e1tica, anunci\u00f3 Nacho, rompiendo el silencio. Ahora vamos a simular acci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfAcci\u00f3n? \u00bfA qu\u00e9 te refieres?, pregunto yo.<\/p>\n<p>-Quiero que simulemos el acto, pero sin llegar a consumarlo. Quiero capturar la tensi\u00f3n previa, el hambre. Jos\u00e9, qu\u00e9date exactamente d\u00f3nde est\u00e1s, recostado en el sill\u00f3n. Lau, ponte de rodillas en el suelo, entre sus piernas.<\/p>\n<p>Tragando saliva obedec\u00ed, arrodill\u00e1ndome frente al m\u00e1stil de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>-Lau, quiero que le sujetes la pija. Ag\u00e1rrala como si fueras a devorarla, como si estuvieras a punto de comerte un helado que se derrite. Acerca tu rostro, abre los labios, pero no la toques con la boca. Solo sim\u00falalo. El aire entre tus labios y su piel es lo que me interesa.<\/p>\n<p>Sin dudar, la envolv\u00ed con mis dedos y acerco el rostro, entreabriendo mis labios. Nacho levant\u00f3 la c\u00e1mara y dispar\u00f3 un par de veces.<\/p>\n<p>-Tienes la mano r\u00edgida Lau, est\u00e1s posando. Y yo no quiero poses, quiero instinto, dec\u00eda Nacho mientras se pon\u00eda a mi lado, arrodill\u00e1ndose en la alfombra junto a m\u00ed. El agarre tiene que transmitir presi\u00f3n. Su\u00e9ltalo un momento.<\/p>\n<p>Abr\u00ed mi la mano, retirando los dedos. Y sin dudarlo un segundo, Nacho, baj\u00f3 su mano grande hacia la regi\u00f3n p\u00e9lvica de Jos\u00e9. El agarre fue inmediato, sus dedos anchos se cerraron alrededor del tronco principal, envolvi\u00e9ndolo completamente en un pu\u00f1o poderoso.<\/p>\n<p>Nacho no se conform\u00f3 con simplemente sujetarlo. Con una presi\u00f3n calculada, apret\u00f3 la carne, y luego desliz\u00f3 ligeramente la mano hacia arriba, para volver a tensarse sobre el centro. Era un baile m\u00ednimo, pero cargado de intenci\u00f3n; una exhibici\u00f3n t\u00e1ctil para m\u00ed.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 qued\u00f3 helado, el shock inicial le cort\u00f3 la respiraci\u00f3n al sentir esa palma grande. Yo, no pod\u00eda creer lo que ve\u00eda. Nunca vi a mi marido, siendo agarrado y moldeado por otro hombre. Eso me excit\u00f3 hasta el punto de perder el aire.<\/p>\n<p>Nacho me mir\u00f3 por encima del hombro, con sus ojos oscuros brillando llenos de satisfacci\u00f3n profesional. Su voz sali\u00f3 ronca, casi rasposa. &#8211; \u00bfVes la presi\u00f3n? Es firme&#8230; pero promete m\u00e1s.<\/p>\n<p>El fot\u00f3grafo, se puso en pie y retrocedi\u00f3, recogiendo de nuevo su c\u00e1mara.<\/p>\n<p>-Ese es el nivel de posesi\u00f3n que necesito en el encuadre, dijo, mientras Jos\u00e9 intentaba recuperar el aliento en el sill\u00f3n. -Ahora int\u00e9ntalo t\u00fa, Lau.<\/p>\n<p>El aire en el sal\u00f3n era puro fuego. Yo, arrodillada en la alfombra entre las piernas de mi marido, levanto las manos. Esta vez no hubo torpeza. Hab\u00eda visto a Nacho hacerlo.<\/p>\n<p>Mis dedos se cerraron alrededor del tronco duro y caliente de Jos\u00e9. Aplique la presi\u00f3n exacta, para marcar las venas que corr\u00edan bajo la piel tensa. Me inclino hasta que mi quede a mil\u00edmetros de \u00e9l. Dejando caer la otra mano por la cara interna de su muslo, mientras mis dedos empezaban a frotar con un movimiento ascendente, lento y deliberado.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 solt\u00f3 un jadeo sordo, cerrando los ojos por un segundo.<\/p>\n<p>-Ese es el agarre, aprob\u00f3 Nacho, qu\u00e9date as\u00ed. Necesito que la c\u00e1mara vea lo que ve Jos\u00e9. -Perfecto Lau, acerca el rostro y gira un poco la cabeza hacia para que la luz te d\u00e9 en el p\u00f3mulo. Abre los labios. Respira sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Obedec\u00eda a cada orden, a cada mandato sin pensar; estaba ciega por esa necesidad urgente. Pego mi mejilla al miembro duro y caliente de Jos\u00e9, mientras sent\u00eda el calor denso de la respiraci\u00f3n de Nacho que se clavaba en mi nuca, para tomar con su c\u00e1mara cada detalle.<\/p>\n<p>Nacho no se quedaba quieto. Para ajustar el enfoque, mov\u00eda su peso, con cada orden apenas audible que me susurraba al o\u00eddo, y con ese balanceo, su estaca desnuda se frotaba contra mi piel, con un roce deliberado.<\/p>\n<p>La tortura de la simulaci\u00f3n se volvi\u00f3 insoportable, mis labios rozando la pija de mi marido, y la fricci\u00f3n constante, del fot\u00f3grafo restreg\u00e1ndose contra m\u00ed por detr\u00e1s era una tortura exquisita. El calor que emanaba de esas carnes me hac\u00eda hervir la piel, sent\u00eda mi abundante lubricaci\u00f3n, escurri\u00e9ndose entre mis muslos. Me estaba volviendo loca lentamente.<\/p>\n<p>Fue en ese momento, cuando la simulaci\u00f3n se quebr\u00f3. Ten\u00eda a Jos\u00e9 justo ah\u00ed, caliente, vibrante, esperando ser engullido por mi boca abierta; y la necesidad eclips\u00f3 al arte.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 el suave contacto de miss labios y de un golpe me inclino hacia adelante con toda la fuerza hacia su tronco, envolviendo la cabeza hinchada de mi marido. No era un lamido delicado, sino una acci\u00f3n desesperada, hambrienta. Succionando con furia real.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 solt\u00f3 un gemido ronco y profundo, dejando caer la cabeza contra el respaldo del sill\u00f3n. Y Nacho no se detuvo, sigui\u00f3 empujando con sus caderas, asegur\u00e1ndose de que su propia virilidad estuviera rozando insistentemente mi cuerpo mientras beb\u00eda de mi esposo. La r\u00e1faga era continua de la c\u00e1mara, capturando el espect\u00e1culo sucio, de c\u00f3mo devoraba a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n dej\u00f3 de ser un estudio fotogr\u00e1fico para convertirse en un escenario de lujuria cruda. El sonido mec\u00e1nico de la c\u00e1mara qued\u00f3 ahogado por los ruidos h\u00famedos de la saliva, los gemidos rotos de Jos\u00e9 y la respiraci\u00f3n pesada de los tres.<\/p>\n<p>El fot\u00f3grafo baj\u00f3 el objetivo por un segundo, pero no se separ\u00f3 de mi espalda. Al contrario, dej\u00f3 caer todo su peso, apret\u00e1ndome entre el cuerpo de mi marido y el suyo propio.<\/p>\n<p>-Esa es la verdad Lau, gru\u00f1\u00f3 Nacho, con la voz totalmente desprovista de su habitual frialdad. C\u00f3metelo. Demu\u00e9strale a la c\u00e1mara de qui\u00e9n eres.<\/p>\n<p>Hab\u00eda perdido el sentido de la realidad; estaba engullendo la erecci\u00f3n de mi marido con una ferocidad que desafiaba toda l\u00f3gica esc\u00e9nica, ignorando por completo el objetivo de la c\u00e1mara y cualquier protocolo establecido. Pero de repente, una mano firme se pos\u00f3 sobre mi hombro y me oblig\u00f3 a detenerme.<\/p>\n<p>-Basta, Lau. Para, la voz de Nacho cort\u00f3 el aire como un cuchillo de hielo. Te est\u00e1s dejando llevar por el instinto, vas a hacer acabar a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Eso me detuvo en seco. Aunque mi boca permaneci\u00f3 entreabierta a mil\u00edmetros del miembro caliente de Jos\u00e9, con un fino hilo de saliva.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, que hab\u00eda estado al borde mismo del abismo, emiti\u00f3 un gru\u00f1ido bajo, \u00e1spero, cargado de pura protesta por esa pausa impuesta. -Necesitamos recuperar la compostura para seguir con el trabajo, continu\u00f3 Nacho, posicion\u00e1ndose de nuevo justo detr\u00e1s m\u00edo, pegando sus caderas a mis gl\u00fateos. Quiero que mantengas a Jos\u00e9 en tu mano, pero que te quedes quieta. La c\u00e1mara necesita capturar la anticipaci\u00f3n, no el acto.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de Jos\u00e9, recostado en el sill\u00f3n, solo se ve\u00eda la l\u00ednea tensa de mi espalda, que ocultaba todo lo que ocurr\u00eda de cintura para abajo. En ese instante, Nacho no esper\u00f3 y sin pre\u00e1mbulos ni aviso, empuj\u00f3 sus caderas hacia delante con fuerza brutal y absoluta y su incontrolable pene se hundi\u00f3 por completo dentro m\u00edo; la penetraci\u00f3n fue total, profunda, tomando de golpe todo el espacio disponible de mi interior ya lubricado.<\/p>\n<p>El impacto fue tan violento e inesperado que no pude, ni quise evitarlo; ech\u00f3 mi cabeza hacia atr\u00e1s, forzando el cuello al l\u00edmite, junto con un sonido ahogado, mezcla perfecta entre un grito de sorpresa y el jadeo desesperado por la falta de aire, mientras mis dedos se cerraban instintivamente con fuerza alrededor de la verga de Jos\u00e9.<\/p>\n<p>-Muy bien, susurr\u00f3 Nacho en mi oreja. Eso es exactamente lo que quiero. Esa expresi\u00f3n de puro shock. No te muevas. Mantenlo fijo ah\u00ed.<\/p>\n<p>Estaba paralizada. La carne de Nacho se hab\u00eda quedado enterrada dentro m\u00edo. Ese tronco denso y duro lat\u00eda con una fuerza; pod\u00eda sentir cada vena, cada salto del pulso del fot\u00f3grafo contra mis propias paredes internas. Era un calor abrasador; un secreto letal que Jos\u00e9, a escasos cent\u00edmetros de distancia, era incapaz de ver.<\/p>\n<p>-Ahora, orden\u00f3 Nacho, recuperando su tono de director, quiero que lo hagas m\u00e1s despacio. M\u00e1s lento. Quiero capturar cada detalle de c\u00f3mo tus manos lo masajean. Mueve tu boca sobre \u00e9l con calma&#8230; mientras te mueves conmigo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 cerr\u00f3 los ojos, entregado al masaje lento y experto de mi mano y boca, convencido de que aquel ritmo pausado era una nueva t\u00e9cnica. No ten\u00eda ni idea de que cada vez que yo me deslizaba hacia delante para rozar mis labios contra \u00e9l, lo hac\u00eda impulsada por la embestida invisible y silenciosa del hombre que estaba detr\u00e1s. Que no paraba de apretar el gatillo de su c\u00e1mara.<\/p>\n<p>-Jos\u00e9, est\u00e1s abriendo los ojos, explic\u00f3 el fot\u00f3grafo. Vamos a aislar tus sentidos, deteniendo el movimiento de sus caderas sin salirse de mi interior. Extendi\u00f3 la mano hacia un lado, agarrando una de las corbatas que hab\u00eda descartado al principio de la sesi\u00f3n. Me la entreg\u00f3. -Lau. V\u00e9ndale los ojos, decreto el fot\u00f3grafo.<\/p>\n<p>Tragando saliva otra vez. Con manos temblorosas, tom\u00e9 la tela oscura. Tuve que inclinarme, levantando los brazos para rodear la cabeza de Jos\u00e9. El miembro de Nacho, con ese movimiento se ajust\u00f3 con m\u00e1s perfecci\u00f3n en mi canal, arranc\u00e1ndome un suspiro ahogado que era mitad placer, mitad esfuerzo.<\/p>\n<p>El mundo de Jos\u00e9 se volvi\u00f3 negro. -Ahora no hay luces, no hay c\u00e1mara y no hay distracciones, susurr\u00f3 Nacho, ahora solo existe lo que ella te haga sentir. Lau, demu\u00e9strale lo que es la oscuridad.<\/p>\n<p>El fot\u00f3grafo no necesit\u00f3 decir nada m\u00e1s. Con la venda puesta, ya no ten\u00eda que disimular. Ya no ten\u00eda que reprimir mis gestos.<\/p>\n<p>Me agarro de los muslos de mi marido empujar mis caderas hacia atr\u00e1s con una desesperaci\u00f3n brutal. El movimiento fue total, me ensart\u00f3 de un golpe con autoridad, mientras mi boca, sin pausa alguna, se cerraba sobre Jos\u00e9 como un depredador hambriento.<\/p>\n<p>El sonido principal era un choque sordo cada vez que Nacho impactaba contra mi punto m\u00e1s profundo. Era el eco de la piel chocando, el golpe seco del m\u00fasculo contra el hueso p\u00e9lvico, todo envuelto en una capa densa de lubricaci\u00f3n caliente. Este ruido se fusionaba con el ritmo constante y obsceno de mi succi\u00f3n.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, sumido en esa oscuridad sensorial, viv\u00eda un \u00e9xtasis absoluto y desmedido. No pod\u00eda ver la cogida que yo estaba recibiendo, ni la forma exagerada de mi boca alrededor de \u00e9l, pero escuchaba mi rugido primario, sent\u00eda la presi\u00f3n implacable contra su verga, y percib\u00eda cada cambio en el ritmo como una nueva oleada de placer puro.<\/p>\n<p>Nacho agarr\u00f3 firmemente mis caderas, sus dedos se hundieron y con ese agarre, \u00e9l dictaba el ritmo, un comp\u00e1s implacable y primitivo que no admit\u00eda tregua: un impacto profundo, un segundo de fricci\u00f3n violenta, un retroceso seco y otra embestida fulminante.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 en el sill\u00f3n estaba a punto de estallar, en la oscuridad de su ceguera, yo sent\u00eda que llegaba a mi l\u00edmite f\u00edsico. Atrapada entre las embestidas implacables de Nacho a mi espalda y la necesidad desesperada de complacer a mi marido, mi cuerpo colaps\u00f3 a puro placer.<\/p>\n<p>Con un grito sordo que vibr\u00f3 directamente contra la piel de Jos\u00e9, acab\u00e9 violentamente. Mis muslos temblaron sin control y las paredes de mi interior se contrajeron en espasmos salvajes, atrapando y exprimiendo la hombr\u00eda del fot\u00f3grafo. Fue un orgasmo tan brutal, profundo y prolongado que me dej\u00f3 completamente sin ox\u00edgeno, rompiendo por completo el ritmo de las tomas que iba tomando Nacho.<\/p>\n<p>Nacho, sintiendo mis contracciones extremas orde\u00f1\u00e1ndolo desde dentro, decidi\u00f3 cortar la escena antes de perder \u00e9l mismo el control. Tir\u00f3 de sus caderas hacia atr\u00e1s de golpe.<\/p>\n<p>Jos\u00e9, a\u00fan vendado y al borde de su propio cl\u00edmax, sinti\u00f3 de repente la fricci\u00f3n ces\u00f3. Mi peso vari\u00f3 y que me desplom\u00f3 hacia delante, apoyando mi frente sudada sobre su abdomen y liberando su pija a punto de estallar de mi boca.<\/p>\n<p>Antes de preguntar qu\u00e9 pasaba, sinti\u00f3 un tir\u00f3n en la nuca. La luz lo ceg\u00f3 por un segundo. Lo primero que vio fue verme, arrodillada entre sus piernas, temblando por las r\u00e9plicas mi orgasmo, con el rostro enrojecido y el torso cubierto de sudor. Luego levant\u00f3 la vista. Nacho ya no estaba pegado a mi espalda. Hab\u00eda dado un paso atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66281\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66281\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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