{"id":66328,"date":"2026-07-02T00:12:05","date_gmt":"2026-07-01T22:12:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66328"},"modified":"2026-07-01T19:34:12","modified_gmt":"2026-07-01T17:34:12","slug":"pelea-erotica-de-dos-parejas-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pelea-erotica-de-dos-parejas-1\/","title":{"rendered":"Pelea er\u00f3tica de dos parejas (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66328\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>\u00a1Por fin lleg\u00f3 el momento de conocer a la pareja con la que hab\u00edamos estado chateando durante tanto tiempo! Nos conocimos a trav\u00e9s de una p\u00e1gina de citas y conectamos al instante. Con el tiempo, nos abrimos y compartimos algunas de nuestras fantas\u00edas. Lo que m\u00e1s nos intrig\u00f3 fue la rivalidad latente entre los cuatro.<\/p>\n<p>Al principio, lo ve\u00edamos como un juego. Busc\u00e1bamos maneras de alimentar esa rivalidad con muchas bromas y atrevimientos. Lo mejor fue que nos siguieron el juego y demostraron ser muy buenos en ello. Despu\u00e9s de un tiempo, la rivalidad se intensific\u00f3.<\/p>\n<p>Una noche, John sugiri\u00f3 que hici\u00e9ramos una competici\u00f3n de lucha sexual para demostrar qu\u00e9 pareja era la mejor.<\/p>\n<p>A todos nos encant\u00f3 la idea, y empezamos a buscar en internet para aprender m\u00e1s sobre lucha sexual y prepararnos para nuestro encuentro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de visitar muchas p\u00e1ginas web y ver muchos v\u00eddeos, sent\u00edamos que entend\u00edamos perfectamente qu\u00e9 era el sexfighting y c\u00f3mo practicarlo.<\/p>\n<p>Nos encontrar\u00edamos en unos quince d\u00edas, cuando vinieran de vacaciones a nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los d\u00edas transcurrieron entre charlas triviales y mucha expectaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mi esposa y yo decidimos ponernos en forma para la ocasi\u00f3n y empezamos a correr para mejorar nuestro cardio. Al mismo tiempo, comenzamos a intentar provocarnos mutuamente el orgasmo como preparaci\u00f3n para la pr\u00f3xima pelea.<\/p>\n<p>Personalmente, \u00a1esa fue mi parte favorita de toda esta situaci\u00f3n tan excitante y estimulante!<\/p>\n<p>En realidad, es muy dif\u00edcil conseguir un orgasmo de tu oponente mientras intentas mantenerla inmovilizada. La clave para la victoria es meterse en su mente, adem\u00e1s de que \u00edbamos a trabajar en equipo: una pareja contra la otra.<\/p>\n<p>La \u00faltima semana antes de nuestro encuentro transcurri\u00f3 entre muchas conversaciones sobre la estrategia, lo que nos excit\u00f3 tanto que \u00a1acabamos follando como locos!<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 y me excit\u00f3 fue Peggy. Era como si hubiera nacido para esto. Se sent\u00eda c\u00f3moda y natural, con movimientos gr\u00e1ciles que rebosaban sensualidad. Sab\u00eda que John y Mary tendr\u00edan problemas con ella. Incluso yo, que conoc\u00eda sus debilidades, luchaba por dominarla.<\/p>\n<p>Pero d\u00e9jenme describirles un poco a Peggy. Es una morena de 1,78 m con las curvas perfectas. Din\u00e1mica, con una sonrisa que ilumina mi mundo. Sus pechos son grandes y voluptuosos, e invitan a deslizar el pene entre ellos y perderse en su suavidad. Su cuerpo es firme y femenino. Atrae todas las miradas all\u00e1 donde va. Es una Mujer con may\u00fasculas.<\/p>\n<p>Lo que me impresion\u00f3 fue lo bien que le sentaba ese estilo. Era agresiva; sin perder tiempo, us\u00f3 sus atributos para seducir a su rival y dominarlo. Sab\u00eda muy bien el efecto que ten\u00edan sus pechos voluptuosos y sus labios sensuales. Sin embargo, lo que me volv\u00eda loco era el lenguaje subido de tono que usaba en cada oportunidad. Me provocaba incluso cuando yo ten\u00eda la ventaja. Ese juego nos llev\u00f3 a nuevas cotas de lujuria. Por fin lleg\u00f3 el mensaje que tanto hab\u00edamos esperado.<\/p>\n<p>&#8220;Hemos llegado a Atenas y estamos en el hotel. \u00bfQu\u00e9 te parece ma\u00f1ana al mediod\u00eda?&#8221;<\/p>\n<p>Peggy lo ley\u00f3 porque yo estaba trabajando y me llam\u00f3 con la voz rebosante de emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Por fin se cumplir\u00e1 nuestra fantas\u00eda&#8221;, dijo, con la voz temblorosa por la excitaci\u00f3n. Desde ese momento, no pude pensar en otra cosa.<\/p>\n<p>Esa noche en casa estuvo cargada de deseo como nunca antes.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me tom\u00e9 el d\u00eda libre y planeamos nuestra cita. Peggy estaba radiante y, al mirarla, no pod\u00eda dejar de pensar en lo hermosa y sexy que era.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el momento de ir a verlos y, tras un corto trayecto en coche, llegamos al hotel. Nos sentamos en el vest\u00edbulo y le pedimos a recepci\u00f3n que los llamara.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, vimos a una pareja hermosa y encantadora que se acercaba. \u00c9l era alto, con un cuerpo musculoso que desment\u00eda las muchas horas que pasaba en el gimnasio y una c\u00e1lida sonrisa en un rostro apuesto. Era rubia y muy femenina, aunque un poco m\u00e1s baja de lo que me la hab\u00eda imaginado. Su rostro irradiaba sensualidad.<\/p>\n<p>Ambas sonre\u00edan al acercarse, y despu\u00e9s de las presentaciones, Peggy abraz\u00f3 a Maggi y la bes\u00f3 suavemente en los labios. Algunas personas a nuestro alrededor parec\u00edan sorprendidas, pero las chicas rieron y se dirigieron hacia la salida. John y yo nos miramos y las seguimos.<\/p>\n<p>En el restaurante, charlamos como si nos conoci\u00e9ramos de toda la vida. Al poco rato, la conversaci\u00f3n deriv\u00f3 hacia el sexo y nuestra constante rivalidad. Enseguida, todos est\u00e1bamos visiblemente excitados. Los pezones de Maggi se marcaban claramente a trav\u00e9s de su blusa, y John y yo no par\u00e1bamos de recolocarnos por nuestras erecciones. Por supuesto, Peggy tambi\u00e9n estaba excitada. Sus pezones se notaban como balas a trav\u00e9s de la tela fina, y la sorprend\u00ed frot\u00e1ndose los muslos mientras estaba sentada. La tensi\u00f3n sexual se palpaba en el ambiente y la est\u00e1bamos disfrutando.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a John, y de com\u00fan acuerdo, asentimos con la cabeza indicando que era hora de ir a casa. Los dej\u00e9 caminar. Salimos y pagu\u00e9 la cuenta. Tomaron un taxi, se metieron juntos en el asiento trasero y me dejaron sentarme junto al conductor.<\/p>\n<p>Durante el trayecto, las bromas y las risas fueron constantes. En un momento, gir\u00e9 la cabeza y vi la mano derecha de John entre las piernas de Peggy y la izquierda entre las de Maggi. Mir\u00e9 a Peggy y me sonri\u00f3 mientras se mord\u00eda los labios, un gesto que siempre me ha excitado. El taxista no parec\u00eda prestar atenci\u00f3n, pero \u00bfa qui\u00e9n le importaba si lo hac\u00eda?<\/p>\n<p>Llegamos a casa y entramos al apartamento. Todo el tiempo, el lindo culito de Maggi se mov\u00eda delante de mis ojos mientras sub\u00edamos las escaleras y no pude resistirme a darle una palmadita juguetona que provoc\u00f3 una carcajada generalizada entre nosotros.<\/p>\n<p>Nos sentamos en el sof\u00e1 y Peggy trajo las bebidas. Mientras serv\u00eda a John, \u00e9l extendi\u00f3 la mano y roz\u00f3 con la punta de los dedos el interior de sus muslos. Maggi, en tono juguet\u00f3n, apart\u00f3 su mano y la coloc\u00f3 en su lugar, alarg\u00e1ndola ligeramente.<\/p>\n<p>Tras un rato, llev\u00e9 a John a la habitaci\u00f3n que Peggy y yo hab\u00edamos preparado para la pelea. Era espaciosa, c\u00f3moda y completamente vac\u00eda, con una gruesa alfombra que cubr\u00eda toda la pared. Tambi\u00e9n hab\u00eda colchonetas de gimnasia en la parte inferior de las paredes. La gran puerta que daba al balc\u00f3n estaba abierta de par en par, pero pronto se cerrar\u00eda con una pesada cortina que impedir\u00eda ver el interior. La habitaci\u00f3n ten\u00eda aire acondicionado y, de hecho, hac\u00eda un poco de fr\u00edo. John qued\u00f3 satisfecho y llam\u00f3 a Maggi para que la viera. Al verla, empez\u00f3 a saltar y a aplaudir como una ni\u00f1a peque\u00f1a.<\/p>\n<p>En ese momento, pens\u00e9 que no ten\u00eda ninguna posibilidad contra Peggy, no solo por la diferencia de peso y altura, sino tambi\u00e9n por su actitud. Me dio la impresi\u00f3n de que le encantaba ser dominada. Me guard\u00e9 esos pensamientos para m\u00ed porque no quer\u00eda que Peggy se confiara demasiado y la subestimara.<\/p>\n<p>Desde el momento en que John y Maggi vieron la habitaci\u00f3n, todo sucedi\u00f3 muy r\u00e1pido. Casi de inmediato empezamos a hablar de la pelea sexual y nos contaron sus experiencias y c\u00f3mo se engancharon. Pronto todos est\u00e1bamos excitados y ansiosos por empezar.<\/p>\n<p>Llev\u00e9 a John y Maggi a la habitaci\u00f3n contigua para que se cambiaran y se pusieran lo que ellos llamaban sus &#8220;uniformes&#8221;. Peggy y yo tambi\u00e9n nos cambiamos; yo con un ba\u00f1ador negro ajustado y Peggy con un bikini de tanga negro con top a juego. Estaba muy sexy con la tanga metida hasta el fondo de su trasero y sus pechos voluptuosos desbord\u00e1ndose de las finas tiras que intentaban desesperadamente sujetarlos. No pude evitar rozar su co\u00f1o con los dedos y besarla en la boca. Mi pene era visible bajo la fina tela y sent\u00ed su mano agarrar mi erecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 y entraron John y Maggi, ambos vestidos de rojo. El de John era similar al m\u00edo y Maggi llevaba un bikini de tiras con top a juego que, como el de Peggy, no dejaba nada a la imaginaci\u00f3n. Sent\u00ed que se me pon\u00eda m\u00e1s duro con solo mirarla.<\/p>\n<p>Entramos en la sala de peleas y empezamos a discutir las reglas. La primera y principal regla es que no nos haremos da\u00f1o de ninguna manera. Nuestro objetivo es divertirnos. As\u00ed que no se permiten ara\u00f1azos, mordiscos ni pu\u00f1etazos. Solo agarres y bofetadas.<\/p>\n<p>El ganador se determina por orgasmo forzado o por inmovilizaci\u00f3n hasta la cuenta de diez.<\/p>\n<p>Si una de las parejas es eliminada, la que queda debe continuar la pelea sola con la otra pareja.<\/p>\n<p>Se puede dar el relevo a la pareja durante la pelea. Se permite el relevo durante un minuto.<\/p>\n<p>La pareja perdedora ser\u00e1 esclava sexual de los ganadores durante el fin de semana.<\/p>\n<p>Lanzamos una moneda al aire para decidir qui\u00e9n empezar\u00eda y las mujeres se prepararon. John y yo nos dirigimos a nuestras esquinas mientras Peggy y Maggi se colocaban en el centro.<\/p>\n<p>Peggy se gir\u00f3, me lanz\u00f3 un beso y luego se gir\u00f3 hacia John, le gui\u00f1\u00f3 un ojo y se lami\u00f3 los labios. Maggi se gir\u00f3, me lanz\u00f3 un beso y de repente extendi\u00f3 ambas manos y tom\u00f3 los pezones de Peggy con los dedos. As\u00ed, la pelea comenz\u00f3.<\/p>\n<p>Peggy se sorprendi\u00f3 y un gemido escap\u00f3 de sus labios, pero sin dudarlo, agarr\u00f3 el cabello de Maggi y la atrajo hacia s\u00ed, bes\u00e1ndola apasionadamente en la boca. John y yo empezamos a gritar apoyo y a vitorear a nuestras esposas.<\/p>\n<p>Mientras Peggy manten\u00eda sus labios unidos a los de Maggi, su mano se desliz\u00f3 hacia abajo, sobre las nalgas de Maggi, y agarrando sus tangas, tir\u00f3 con fuerza, introduciendo la fina tela profundamente en sus labios vaginales y oblig\u00e1ndola a ponerse de puntillas.<\/p>\n<p>Maggi dio un grito ahogado e inmediatamente pos\u00f3 sus labios sobre el pecho izquierdo de Peggy, mordi\u00e9ndole suavemente el pez\u00f3n a trav\u00e9s de la tela, mientras su mano derecha se deslizaba entre las piernas de Peggy. Peggy ech\u00f3 sus voluptuosas nalgas hacia atr\u00e1s, intentando evitar los dedos de Maggi.<\/p>\n<p>Maggi, obviamente experimentada, se mantuvo pegada a Peggy mientras usaba sus dedos para apartar la tanga de Peggy y frotar su cl\u00edtoris. Peggy ech\u00f3 la cabeza hacia atr\u00e1s y gimi\u00f3 con fuerza. La escena era incre\u00edblemente sexy. Ver a mi esposa, m\u00e1s alta y corpulenta, siendo dominada por una mujer m\u00e1s peque\u00f1a, me puso cachondo.<\/p>\n<p>Le grit\u00e9 a Peggy que no dejara que Maggi hiciera eso, y Peggy reaccion\u00f3. De repente, solt\u00f3 la cuerda de Maggi y la agarr\u00f3 de la mu\u00f1eca, apartando los dedos de Maggi de su co\u00f1o h\u00famedo. Pude ver que la mano de Maggi estaba brillante, cubierta con los fluidos de mi esposa.<\/p>\n<p>Mientras a\u00fan sujetaba la mu\u00f1eca de Maggi, le hizo una torsi\u00f3n de brazo.<\/p>\n<p>Primero, obligando a Maggi a darle la espalda mientras intenta aliviar el dolor de la sujeci\u00f3n. Peggy levanta el brazo retorcido a\u00fan m\u00e1s, forzando a Maggi a inclinarse hacia adelante. Con la mano izquierda, Peggy comienza a abofetear el trasero de Maggi, provocando peque\u00f1os gemidos y enrojeci\u00e9ndolo.<\/p>\n<p>Luego desliza los dedos por la hendidura de su trasero hasta su co\u00f1o, donde la cuerda cuelga baja por el estiramiento, dejando al descubierto su orificio h\u00famedo. Peggy gira la cabeza de m\u00ed hacia John mientras introduce los dedos en Maggi, comenzando a penetrarla con movimientos profundos.<\/p>\n<p>Maggi sabe que est\u00e1 en una posici\u00f3n dif\u00edcil, al igual que John. Los dedos de Peggy parecen tener el efecto deseado, ya que Maggi comienza a gemir m\u00e1s fuerte a cada segundo. El sonido de su co\u00f1o h\u00famedo siendo penetrado llena la habitaci\u00f3n. La animo a que folle a Maggi m\u00e1s r\u00e1pido y ella se gira para mirarme con una sonrisa radiante, disfrutando claramente de su dominio.<\/p>\n<p>Mientras acaricia a Maggi, la acerca a John, burl\u00e1ndose de \u00e9l. En ese momento, Maggi pisa el dedo gordo del pie derecho de Peggy, quien grita de dolor al caer sobre su rodilla izquierda, liberando a Maggi de la torsi\u00f3n de brazo. Intenta frotarse los dedos para aliviar el dolor. Maggi le da el relevo a John, quien se abalanza sobre Peggy, la abraza y la estampa contra el suelo.<\/p>\n<p>Peggy intenta liberarse apoyando los pies en la alfombra gruesa, pero al hacerlo, Maggi se desliza entre sus piernas. Con John sujet\u00e1ndola y Maggi entre sus piernas, no tarda en empezar a gemir mientras Maggi la lame. Estaba preocupado, pero logr\u00e9 poner en marcha el cron\u00f3metro para el minuto de trabajo en equipo. John la tiene inmovilizada por encima de la cabeza y su entrepierna presionada contra su cara.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Tiempo!&#8221;, grito, y Maggi, a rega\u00f1adientes, se desliza entre las piernas de Peggy con la cara llena de los fluidos de mi esposa. Me gui\u00f1a un ojo mientras se lame los labios. &#8220;No puedo esperar a hacerte eso&#8221;, me provoca. Sent\u00ed que mi pene se estremec\u00eda al pensarlo.<\/p>\n<p>Volviendo la vista a la pelea, veo a John restregando su entrepierna contra la cara de Peggy mientras la provoca. &#8220;\u00bfTe gusta, perra?&#8221; &#8220;Pronto te voy a follar la garganta&#8221;, &#8220;Te voy a dar un ba\u00f1o de semen, zorra&#8221;. Mientras se frotaba, su polla estaba extremadamente dura y la punta sobresal\u00eda de la banda de su ba\u00f1ador. Pude ver gotas de l\u00edquido preseminal manchar la cara de Peggy. John junt\u00f3 los brazos de Peggy por encima de su cabeza y los sujet\u00f3 por las mu\u00f1ecas con la mano izquierda.<\/p>\n<p>Con la derecha, baj\u00f3 el ba\u00f1ador, dejando al descubierto su enorme polla y sus pesados test\u00edculos. Empez\u00f3 a golpearle la cara con la punta de su polla hinchada. Peggy intent\u00f3 esquivar las bofetadas y pude ver la rabia en sus ojos por la humillante situaci\u00f3n en la que se encontraba.<\/p>\n<p>La animaba a que se liberara, a que hiciera algo para escapar, pero no parec\u00eda escucharme. Entonces John solt\u00f3 su polla y, extendiendo la mano, agarr\u00f3 un pu\u00f1ado de los hermosos y carnosos pechos de mi esposa. Tom\u00f3 su pez\u00f3n entre los dedos y empez\u00f3 a pellizcarlo y retorcerlo. Peggy solt\u00f3 un fuerte gemido y se retorci\u00f3 con fuerza. Abri\u00f3 la boca y tom\u00f3 la punta del pene de John. Empez\u00f3 a succionar con avidez y pude ver c\u00f3mo se le hund\u00edan las mejillas mientras le hac\u00eda una felaci\u00f3n. Eso pill\u00f3 a John por sorpresa; supongo que se confi\u00f3 demasiado y jade\u00f3 por el placer repentino.<\/p>\n<p>Ahora conozco a Peggy y cr\u00e9eme cuando te digo que sabe hacer unas felaciones incre\u00edbles. Sus labios rodeaban la punta de su pene y estoy seguro de que su lengua trabajaba sin descanso en el glande, justo en su parte m\u00e1s sensible, debajo de la punta. John se qued\u00f3 quieto unos segundos, intentando soportar la abrumadora sensaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De repente, Peggy dio un tir\u00f3n brusco y consigui\u00f3 meter a John profundamente en su garganta mientras \u00e9l parec\u00eda perder el equilibrio e inclinarse hacia adelante. Al hacerlo, liber\u00f3 las manos y las envolvi\u00f3 alrededor de la cintura de John mientras empezaba a mover la cabeza de un lado a otro, meti\u00e9ndolo m\u00e1s profundamente. La anim\u00e9 y, al girar la cabeza, vi a Maggi con cara de preocupaci\u00f3n. Los dedos de Peggy se deslizaron m\u00e1s abajo de la cintura de John hasta su trasero y, por el gemido que escap\u00f3 de sus labios, supe que estaba&#8230; lo estaba tocando.<\/p>\n<p>Era una escena excitante. Era salvaje y traviesa, y tuve que reprimir el impulso de empezar a masturbarme. Mi esposa Peggy era una diosa del sexo, una m\u00e9nade de la que nadie pod\u00eda escapar, y John estaba a punto de descubrirlo. Pod\u00eda ver en su rostro la lucha de sentimientos. Se estaba rindiendo a ella, segundo a segundo. Maggi, en un intento desesperado, corri\u00f3 a su lado y grit\u00f3 que escaparan. John parec\u00eda despertar del trance y, con un \u00faltimo esfuerzo, agarr\u00f3 la cabeza de Peggy y sac\u00f3 su pene de su boca. La punta de su pene estaba morada e hinchada, cubierta por hilos de saliva de Peggy como una telara\u00f1a.<\/p>\n<p>Peggy le meti\u00f3 el dedo profundamente en el ano y \u00e9l se lanz\u00f3 hacia adelante sobre ella, gateando a cuatro patas, intentando recuperar el aliento. Su pene colgaba entre sus piernas, dejando un rastro de l\u00edquido preseminal en la alfombra. Sab\u00eda que estaba muy cerca y no quer\u00eda perder la oportunidad de sacarlo. Cada momento que Su paso le dio tiempo para reagruparse.<\/p>\n<p>Le grit\u00e9 a Peggy que me tocara y, sonriendo, se levant\u00f3 y me toc\u00f3. R\u00e1pidamente, me lanc\u00e9 contra John. Estaba de espaldas contra la esquina de la pared.<\/p>\n<p>Y mientras forceje\u00e1bamos, lo atraje hacia el centro. Peggy estaba a mi lado, y cuando logr\u00e9 tirar de \u00e9l, se puso detr\u00e1s y rode\u00f3 su pene con los dedos.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a acariciarlo r\u00e1pidamente mientras yo le pellizcaba el pez\u00f3n. John gimi\u00f3, solt\u00f3 la mano y agarr\u00f3 mi pene erecto. Empez\u00f3 a acariciarme r\u00e1pidamente y, inclin\u00e1ndose, me tom\u00f3 el pez\u00f3n con la boca. No me lo esperaba, ya que nunca hab\u00edamos hablado de peleas sexuales entre hombres. Me tom\u00f3 por sorpresa y retroced\u00ed, un poco confundido.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Tiempo!&#8221;, grit\u00f3 Maggi, y vi a Peggy retirarse a nuestra esquina. John aprovech\u00f3 la oportunidad y me empuj\u00f3 contra la pared. Al estampar mi espalda contra ella, me separ\u00f3 los brazos y cay\u00f3 de rodillas.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 a los ojos y sonri\u00f3 con picard\u00eda mientras me tomaba el pene con la boca. Estaba tan excitado que no pod\u00eda pensar. Su cabeza se mov\u00eda de un lado a otro y, de repente, dej\u00f3 escapar mi pene de su boca y atac\u00f3 mis test\u00edculos con avidez. Gimo y gru\u00f1o porque \u00e9l sabe perfectamente lo que hace. Maggi sonr\u00ede y Peggy se preocupa. Me grita que salga y pelee con \u00e9l, y al o\u00edrla vuelvo a la realidad.<\/p>\n<p>Agarro el pelo de John con ambas manos y lo empujo. Dejo caer todo mi peso sobre \u00e9l al ponerme de pie y lo estampo contra la alfombra, de espaldas. Peggy me anima a pelear con \u00e9l y a obligarlo a correrse. Mientras forcejeamos en la alfombra, intenta escapar, y al rodar ambos, termino encima de \u00e9l, tumbado boca abajo.<\/p>\n<p>Se retuerce y se sacude bajo m\u00ed. Le agarro las piernas mientras me deslizo por su espalda baja y le aplico una llave de cangrejo en el pie derecho. Al presionar, gru\u00f1e y su pene queda al descubierto. Lo sujeto con la axila y con el brazo derecho le agarro el pene, empezando a acariciarlo lentamente con movimientos largos y lentos. Sigo acarici\u00e1ndolo y, de vez en cuando, aumento el ritmo, provoc\u00e1ndolo. Juego con \u00e9l y me encanta porque siento que tengo el control total.<\/p>\n<p>John estira el brazo intentando tocar a Maggi mientras lo tengo atrapado. S\u00e9 que no puede alcanzarla, pero para mi sorpresa, Maggi salta de su esquina y le da una bofetada en el brazo a John al aterrizar junto a nosotros. &#8220;Es una diablilla muy astuta&#8221;, pienso, pero el toque es legal. Al instante siguiente siento sus brazos rodeando mi cuello y me jala hacia atr\u00e1s, oblig\u00e1ndome a soltar a John. Al caer de espaldas, Maggi r\u00e1pidamente se sienta a horcajadas sobre mi cara y planta su co\u00f1o en mi boca mientras abre las piernas para mantener el equilibrio. Me sujeta las mu\u00f1ecas cuando de repente siento que mis piernas se abren y siento humedad en la punta de mi pene.<\/p>\n<p>No puedo ver nada mientras su co\u00f1o y su culo cubren mi cara. La sensaci\u00f3n es extra\u00f1a, como si tuviera los ojos vendados, y su boca en mi pene y mis test\u00edculos hace un trabajo excelente. Les da un ba\u00f1o de lengua junto con caricias expertas. Escucho los gritos de Peggy pidi\u00e9ndome que aguante y no me corra, pero no puedo responderle entre murmullos.<\/p>\n<p>De repente, oigo la voz de Peggy gritar &#8220;\u00a1Tiempo!&#8221; y la boca que me hab\u00eda complacido con tanta maestr\u00eda deja mi pene en paz. Pero solo por un instante, pues otra envuelve mi glande palpitante y esta obra maravillas. En agon\u00eda, intento pensar mientras Maggi se desliza un poco hacia adelante y la luz me da en los ojos al respirar hondo, llenando mis pulmones de aire. Justo delante de m\u00ed est\u00e1 su hermoso culo y su dulce y h\u00fameda vagina. Sin pensarlo dos veces, pego mi cara a ella y mi lengua encuentra su camino hacia su agujero goteante. La oigo gemir y empiezo a lamer su cl\u00edtoris con rapidez y fuerza, haciendo que su cuerpo se ponga r\u00edgido.<\/p>\n<p>&#8220;Eso es, nena, \u00a1a darle ca\u00f1a! \u00a1Lame esa vagina de puta!&#8221;, me insta Peggy, con los ojos muy abiertos por la excitaci\u00f3n y la emoci\u00f3n competitiva.<\/p>\n<p>Maggi suelta un grito cuando mi dedo entra en su ano y, de repente, se lanza hacia adelante, escapando de mi lengua y mis dedos invasores. Al instante siguiente, Peggy est\u00e1 a mi lado, extendiendo la mano para tocarme. Le doy el relevo y en un abrir y cerrar de ojos se lanza sobre Maggi. La sigo y ambas sujetamos a Maggi, que forcejea para defenderse. La agarro del pelo y la giro boca abajo.<\/p>\n<p>Peggy se sienta sobre su espalda y le aplica una llave de cangrejo con las piernas y las axilas. Con las manos libres, empieza a acariciar su co\u00f1o expuesto mientras me arrodillo frente a su cabeza y le meto la polla en la boca. Gemidos ahogados llenan la habitaci\u00f3n mientras Maggi es violada por ambas. John, agonizando, mira el reloj mientras Maggi se acerca cada vez m\u00e1s a un orgasmo devastador.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Tiempo!&#8221;, grita John, y yo, a rega\u00f1adientes, retiro mi polla palpitante de su boca y me dirijo a nuestra esquina. Maggi jadea con grandes bocanadas de aire mientras Peggy trabaja su agujero dilatado. Su cuerpo tiembla, como si su necesidad de liberaci\u00f3n hubiera superado su voluntad de ganar. Aprieta los pu\u00f1os y su rostro refleja la pura lujuria que la inunda. De repente, Peggy deja de acariciarla y, volvi\u00e9ndose hacia John, lo provoca.<\/p>\n<p>&#8220;Mira c\u00f3mo voy a hacer que tu peque\u00f1a zorra se corra&#8221;. Y con eso, abofetea el co\u00f1o expuesto de Maggi, aterrizando la palma de su mano sobre su cl\u00edtoris hinchado. Met\u00f3dicamente, una bofetada tras otra impacta con precisi\u00f3n en la parte m\u00e1s sensible de Maggi, quien solo gime, incapaz de articular palabra. Mientras Peggy contin\u00faa abofeteando el cl\u00edtoris de Maggi, con cada golpe su cuerpo se estremece con mayor violencia.<\/p>\n<p>Hasta que de repente &#8220;\u00a1Ohhh, joder, me corrooo!<\/p>\n<p>Peggy no pudo mantener el agarre y cay\u00f3 de espaldas hacia la derecha. Hanna parec\u00eda enfadada, pues no fue a buscar a Michael para darle el relevo, sino que se abalanz\u00f3 sobre Peggy. De alguna manera, Peggy logr\u00f3 agarrar las mu\u00f1ecas de Hanna y durante unos minutos lucharon por el dominio. El rostro de Hanna reflejaba el esfuerzo que estaba haciendo.<\/p>\n<p>Michael y yo las anim\u00e1bamos a tomar la delantera; cada una con su esposa, por supuesto.<\/p>\n<p>De repente, Hanna logr\u00f3 bajar la cabeza y morder el pez\u00f3n izquierdo de Peggy. Pude ver c\u00f3mo sus dientes sujetaban la suave piel y tiraban de ella mientras Peggy forcejeaba para apartarla. Peggy solt\u00f3 las mu\u00f1ecas de Hanna, la agarr\u00f3 del pelo y tir\u00f3 con fuerza. Hanna grit\u00f3 de dolor y abofete\u00f3 a Peggy con fuerza en ambos pechos, dejando marcas rojas de sus dedos por todas partes. Agarr\u00f3 ambos senos y los retorci\u00f3 con fuerza, lo que provoc\u00f3 que Peggy soltara su pelo y agarrara los pechos de Hanna, que eran grandes y pesados, para anticiparse.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Joder! \u00a1Qu\u00e9 espect\u00e1culo!&#8221;, pens\u00e9 mientras las dos mujeres luchaban por el dominio como gatas salvajes. Sus cuerpos estaban cubiertos de sudor y ofrec\u00edan una visi\u00f3n hermosa y ardiente.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66328\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66328\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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