{"id":66410,"date":"2026-07-08T00:06:53","date_gmt":"2026-07-07T22:06:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66410"},"modified":"2026-07-07T17:21:29","modified_gmt":"2026-07-07T15:21:29","slug":"el-precio-de-ser-complices-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-precio-de-ser-complices-8\/","title":{"rendered":"El precio de ser c\u00f3mplices (8)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66410\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Bianca mir\u00f3 la mano extendida de Mauricio y luego subi\u00f3 la vista hacia sus ojos, sosteni\u00e9ndole la mirada para ocultar el vuelco que acababa de dar su coraz\u00f3n. La pregunta sobre qu\u00e9 era lo que m\u00e1s le asustaba segu\u00eda flotando en el aire. En lugar de responder y mostrarse vulnerable, dibuj\u00f3 una leve sonrisa y coloc\u00f3 su mano sobre la de \u00e9l, us\u00e1ndola como apoyo para ponerse de pie con total elegancia.<\/p>\n<p>\u2014No me asusta estar aqu\u00ed contigo, Mauricio \u2014respondi\u00f3 ella, manteniendo la voz firme mientras soltaba su mano con suavidad y daba un paso hacia el costado, buscando la barra de granito donde descansaban las botellas\u2014<\/p>\n<p>Pero creo que a esta noche le hace falta un trago para que la conversaci\u00f3n fluya mejor. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s tomando?<\/p>\n<p>Mauricio esboz\u00f3 esa sonrisa l\u00e1nguida y la sigui\u00f3 con la mirada, divertido por la forma en que ella intentaba ganar tiempo y desviar el tema.<\/p>\n<p>\u2014Whisky con dos hielos est\u00e1 bien para m\u00ed, Bianca \u2014dijo \u00e9l, gir\u00e1ndose despacio y apoyando una cadera contra el borde de la mesa, observando cada uno de sus movimientos.<\/p>\n<p>Bianca camin\u00f3 hacia la barra. Tom\u00f3 las dos copas de cristal, esforz\u00e1ndose para que sus dedos no temblaran, y pinz\u00f3 un par de cubos de hielo, haci\u00e9ndolos chocar contra el fondo del vidrio antes de verter el whisky. El eco seco del licor cayendo rompi\u00f3 el silencio de la suite. De pronto, sinti\u00f3 el calor de Mauricio justo detr\u00e1s de ella, a cent\u00edmetros de su espalda, sin llegar a tocarla\u2026<\/p>\n<p>\u2014Es una buena estrategia de defensa \u2014murmur\u00f3 Mauricio al o\u00eddo de Bianca, con esa voz profunda y pausada que le hizo vibrar la piel\u2014. Servir un trago para no contestar. Pero el lenguaje corporal no miente, Bianca. S\u00e9 que est\u00e1s nerviosa, y no tienes por qu\u00e9 ocultarlo.<\/p>\n<p>Bianca sinti\u00f3 un escalofr\u00edo recorrerle la nuca. Se gir\u00f3 de perfil, quedando atrapada entre el granito y el cuerpo de Mauricio, quien la miraba desde arriba con una seguridad imponente. Le entreg\u00f3 su vaso por encima del hombro, rozando sus dedos a prop\u00f3sito, e inclin\u00f3 su propia copa, que hab\u00eda llenado casi hasta el borde. Se tom\u00f3 el whisky de golpe, sintiendo el l\u00edquido espeso y ardiente bajarle como fuego por la garganta. Sin darle tiempo a su cuerpo a procesarlo, estir\u00f3 la mano hacia la botella, se sirvi\u00f3 un segundo trago corto de licor puro y lo trag\u00f3 con la misma urgencia, buscando desesperadamente anestesiar el miedo.<\/p>\n<p>\u2014No es defensa&#8230; es cortes\u00eda \u2014replic\u00f3 ella en un susurro un poco m\u00e1s denso, con la respiraci\u00f3n alterada por el fuego del licor puro. Azot\u00f3 la copa vac\u00eda sobre el granito de la barra, manteni\u00e9ndose firme de espaldas a \u00e9l, con una fijeza pesada y arrastrada por esa descarga de audacia que le encend\u00eda la sangre.<\/p>\n<p>Mauricio imit\u00f3 su gesto. Dej\u00f3 su trago en la barra y elimin\u00f3 el espacio personal por completo, pegando su pecho directamente contra la espalda de ella. Levant\u00f3 una mano y, desde atr\u00e1s, roz\u00f3 la l\u00ednea del cuello de Bianca con las yemas de sus dedos; baj\u00f3 despacio por el costado de su clav\u00edcula hasta enganchar con un solo dedo el tirante de su vestido, haci\u00e9ndola contener el aliento ante la cercan\u00eda de su respiraci\u00f3n en la nuca.<\/p>\n<p>\u2014Entonces dejemos atr\u00e1s las formalidades \u2014dijo Mauricio, con un tono m\u00e1s bajo y sugerente\u2014. El p\u00fablico ya esper\u00f3 suficiente y la suite est\u00e1 empezando a calentarse. Es hora de ponernos c\u00f3modos.<\/p>\n<p>El contacto de los dedos de \u00e9l contra su piel la hizo estremecer. Mauricio desliz\u00f3 la mano desde su hombro hacia la espalda, busc\u00f3 el tirador del cierre y lo baj\u00f3 por completo con un siseo suave. Sin darle tiempo a reaccionar, empuj\u00f3 la tela hacia abajo con caricias pausadas que le erizaron la piel. El vestido se desliz\u00f3 por sus caderas hasta caer amontonado en el suelo, alrededor de sus pies.<\/p>\n<p>Mauricio dio un paso atr\u00e1s, recorri\u00e9ndola con una mirada lenta, apreciando cada detalle de su figura con una mezcla de admiraci\u00f3n y absoluto control, mientras ella intentaba mantener la respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Hermosa&#8230; \u2014susurr\u00f3 Mauricio, dando un paso corto hacia el frente.<\/p>\n<p>Mauricio apoy\u00f3 las palmas en la cintura descubierta de Bianca y la guio un par de pasos hacia atr\u00e1s, oblig\u00e1ndola a salir del c\u00edrculo que formaba el vestido en el suelo.<\/p>\n<p>Bianca se dej\u00f3 llevar, sintiendo la textura de la alfombra bajo sus pies descalzos mientras el fuego del whisky borraba los bordes del p\u00e1nico, transform\u00e1ndolo en una entrega consciente al juego.<\/p>\n<p>Sin romper el contacto, \u00e9l la acomod\u00f3 con firmeza contra su propio pecho frente al gran espejo de la barra, bajando sus manos hasta entrelazar sus dedos con los de ella\u2026<\/p>\n<p>\u2014M\u00edrate, Bianca \u2014murmur\u00f3 \u00e9l desde atr\u00e1s\u2014. No hay raz\u00f3n para tener miedo. Quienes nos miran s\u00f3lo pueden envidiar lo que est\u00e1 pasando en esta habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se vio a s\u00ed misma, expuesta en su ropa interior negra, y vio el rostro maduro de Mauricio apoyado casi en su hombro, observ\u00e1ndola con una fijeza que la desarmaba. La frialdad del espejo y la calidez del cuerpo de Mauricio cubri\u00e9ndola por detr\u00e1s crearon una atm\u00f3sfera asfixiante, pero extra\u00f1amente magn\u00e9tica.<\/p>\n<p>\u00c9l solt\u00f3 una de sus manos, apart\u00f3 con delicadeza su cabello hacia un lado y pos\u00f3 sus labios en la base de su nuca en un beso lento y h\u00famedo que hizo que a Bianca se le escapara un suspiro contenido entre los dientes.<\/p>\n<p>\u2014Mauricio&#8230; \u2014susurr\u00f3 ella, apoyando las palmas en el borde de la barra para no perder el equilibrio, sintiendo c\u00f3mo sus piernas empezaban a flaquear.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jate llevar, Bianca \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, subiendo los besos por la l\u00ednea de su cuello hasta llegar justo detr\u00e1s de su oreja\u2014. La noche reci\u00e9n empieza, y t\u00fa y yo tenemos un largo camino antes del amanecer.<\/p>\n<p>Mauricio la gir\u00f3 con firmeza para que quedara frente a \u00e9l. Su mano libre baj\u00f3 hacia la espalda de Bianca, buscando el broche del sost\u00e9n de encaje, mientras sus ojos oscuros se clavaron en los de ella, esperando el consentimiento silencioso de su pr\u00f3xima mirada.<\/p>\n<p>El calor del whisky termin\u00f3 de disipar la \u00faltima pizca de timidez en el cuerpo de Bianca. Al sentir los dedos de Mauricio en el broche de su espalda, en lugar de quedarse est\u00e1tica, dio un paso definitivo hacia el frente, pegando su cuerpo al de \u00e9l de una forma tan directa que lo oblig\u00f3 a detener las manos.<\/p>\n<p>Bianca subi\u00f3 la mirada, con los ojos brillando por el alcohol y una chispa de audacia que tom\u00f3 a Mauricio por sorpresa.<\/p>\n<p>\u2014Si vamos a dejar atr\u00e1s las formalidades, no vas a ser el \u00fanico que dicte las condiciones, Mauricio \u2014dijo ella en un susurro, con la voz baja y segura.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, Bianca apoy\u00f3 las manos en los hombros de la costosa camisa de Mauricio. Con dedos decididos, empez\u00f3 a abrir los botones uno a uno, bajando con una lentitud provocativa. El contraste entre su piel descubierta y la tela fina de la ropa de \u00e9l sum\u00f3 una nueva capa de calor a la suite. Mauricio se qued\u00f3 inm\u00f3vil, observ\u00e1ndola con una expresi\u00f3n de genuina sorpresa y fascinaci\u00f3n; no esperaba que ella tomara las riendas tan r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Cuando Bianca desabroch\u00f3 el cuarto bot\u00f3n, meti\u00f3 las palmas por la abertura, acariciando el pecho firme de Mauricio y empujando la tela hacia los lados para descubrir sus hombros. Con un movimiento continuo, le desliz\u00f3 la camisa por los brazos hacia abajo, dejando las mangas atrapadas en sus mu\u00f1ecas hasta que \u00e9l, con un gesto \u00e1gil, termin\u00f3 de quit\u00e1rsela. La prenda cay\u00f3 sobre la alfombra, justo al lado del vestido.<\/p>\n<p>Bianca no se detuvo ah\u00ed. Enred\u00f3 los dedos en el cabello de Mauricio y lo tir\u00f3 sutilmente hacia abajo, oblig\u00e1ndolo a cortar los pocos cent\u00edmetros que los separaban. Lo bes\u00f3. Fue un beso directo, h\u00famedo y cargado de una urgencia que el whisky hab\u00eda terminado de liberar. Mauricio respondi\u00f3 de inmediato, rodeando la cintura de Bianca con fuerza, levant\u00e1ndola ligeramente del suelo para pegarla por completo a su cuerpo desnudo.<\/p>\n<p>El sonido de sus respiraciones agitadas se mezcl\u00f3 con el parpadeo constante de la luz roja en el techo. Bianca se separ\u00f3 apenas unos mil\u00edmetros, con los labios encendidos, y baj\u00f3 las manos hacia la hebilla del cintur\u00f3n de Mauricio.<\/p>\n<p>\u2014Dijiste que el arte de este juego es disfrutar el proceso de perder el control&#8230; \u2014murmur\u00f3 ella, rozando su mand\u00edbula con los labios mientras sus dedos se enganchaban en el metal de la hebilla\u2014. Demu\u00e9stramelo t\u00fa tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Mauricio solt\u00f3 una risa baja, un sonido sordo que vibr\u00f3 directamente contra el pecho de Bianca. Lejos de intimidarse por el desaf\u00edo, el gesto de ella pareci\u00f3 encender una chispa completamente nueva en su mirada.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta cuando las cartas se ponen sobre la mesa \u2014respondi\u00f3 \u00e9l, con la voz m\u00e1s ronca, dejando que sus manos bajaran firmes hacia las caderas de ella.<\/p>\n<p>Bianca desliz\u00f3 las palmas subiendo desde el abdomen de Mauricio hacia su pecho. Al recorrer la l\u00ednea de sus costillas y la firmeza de sus hombros, no pudo evitar contener el aliento por un segundo, el cuerpo de Mauricio ocultaba una constituci\u00f3n s\u00f3lida y atl\u00e9tica; la piel se sent\u00eda tensa, los m\u00fasculos de los brazos y del torso perfectamente marcados y duros como el m\u00e1rmol al tacto, delatando una disciplina f\u00edsica estricta.<\/p>\n<p>Esa firmeza bajo sus dedos le dio a Bianca una descarga de adrenalina pura. Acompa\u00f1ada por el mareo del alcohol, se sinti\u00f3 due\u00f1a de la situaci\u00f3n. Sus dedos tiraron con un golpe seco de la hebilla del cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>Mauricio la observ\u00f3 desde arriba, con los ojos fijos en su soltura. Sin darle tiempo a terminar de deslizar la prenda, la tom\u00f3 de la cintura con una fuerza imponente, levant\u00e1ndola del suelo para romper su balance. Bianca solt\u00f3 un jadeo de sorpresa, enredando las piernas alrededor de sus caderas de forma instintiva mientras \u00e9l caminaba tres pasos largos y seguros, llev\u00e1ndola directo hacia la enorme cama King Size que dominaba el fondo de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El colch\u00f3n cedi\u00f3 bajo el peso de los dos.<\/p>\n<p>Bianca cay\u00f3 de espaldas sobre las s\u00e1banas, con el cabello desparramado y la respiraci\u00f3n agitada, viendo c\u00f3mo Mauricio se posicionaba sobre ella, apoyando los brazos a ambos lados de su cabeza. La luz roja del techo los cubr\u00eda por completo, ti\u00f1endo la escena de un tono carm\u00edn oscuro.<\/p>\n<p>\u2014Ahora el reloj corre bajo nuestro propio ritmo, Bianca \u2014susurr\u00f3 Mauricio, rozando la punta de su nariz con la de ella, mientras su mano buscaba su muslo descubierto.<\/p>\n<p>\u00c9l se tom\u00f3 un segundo, suspendido sobre ella, dejando que el silencio de la habitaci\u00f3n devorara el espacio. Bianca manten\u00eda la respiraci\u00f3n entrecortada, sosteni\u00e9ndole la mirada con una fijeza desafiante.<\/p>\n<p>Sin prisa, Mauricio se enderez\u00f3 sobre sus rodillas. Sus ojos recorrieron despacio el cuerpo de Bianca, bajando desde el pulso acelerado en su cuello hasta el encaje negro que la cubr\u00eda. Extendi\u00f3 las manos hacia la espalda de ella, deslizando los dedos por debajo de la tela para liberar el broche del sost\u00e9n con un movimiento limpio y experto. Bianca arque\u00f3 sutilmente la espalda, permitiendo que la prenda se desprendiera y quedara a un lado sobre las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>La mirada de Mauricio se volvi\u00f3 m\u00e1s densa, m\u00e1s fija. Sus ojos recorrieron la redondez firme de sus pechos, que sub\u00edan y bajaban al ritmo de su respiraci\u00f3n agitada. Sin prisa, baj\u00f3 las manos hacia la \u00faltima prenda de encaje que descansaba en sus caderas. Sus dedos rozaron la piel de los muslos de Bianca, provocando un escalofr\u00edo que la hizo tensar las piernas. Despacio, tir\u00f3 de la prenda hacia abajo, desliz\u00e1ndola por sus piernas hasta sacarla por completo.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de los ojos de Mauricio, Bianca se ve\u00eda imponente, completamente desnuda sobre el mar de s\u00e1banas claras, con el cabello casta\u00f1o desparramado y las mejillas encendidas por el whisky. No hab\u00eda imperfecciones; la luz roja dibujaba el contorno exacto de su cintura, la curva suave de sus caderas y la entrega absoluta de su postura. Era una belleza limpia, expuesta sin defensas pero con una dignidad que a Mauricio le pareci\u00f3 fascinante.<\/p>\n<p>\u2014Eres perfecta, Bianca \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, con la voz m\u00e1s ronca, rota por la expectaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se desliz\u00f3 hacia abajo por el centro de la cama con una lentitud deliberada. Sus manos acariciaron las piernas de Bianca, abri\u00e9ndolas con una firmeza segura, acomod\u00e1ndose entre ellas. Bianca contuvo el aliento, apoyando los codos en el colch\u00f3n para levantar ligeramente la cabeza, viendo c\u00f3mo Mauricio se inclinaba entre sus muslos.<\/p>\n<p>El primer contacto de la boca de Mauricio fue un roce h\u00famedo que hizo que Bianca soltara un gemido ahogado y dejara caer la cabeza hacia atr\u00e1s contra las almohadas. Mauricio conoc\u00eda el ritmo exacto del juego. Con la punta de la lengua y una presi\u00f3n constante, empez\u00f3 a trazar c\u00edrculos lentos, subiendo la intensidad a medida que sent\u00eda c\u00f3mo el cuerpo de ella se tensaba bajo sus manos. Sus dedos se clavaron con firmeza en los muslos de Bianca, sosteni\u00e9ndola, manteni\u00e9ndola fija en el centro de su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La suite pareci\u00f3 desvanecerse para Bianca. Ya no importaban las c\u00e1maras, ni el grupo. Todo se redujo a la calidez de la boca de Mauricio, al ritmo constante y deliberado de sus caricias que iban directo al punto m\u00e1s sensible. Bianca empez\u00f3 a arquear las caderas de forma instintiva, buscando m\u00e1s presi\u00f3n, con los dedos enredados en las s\u00e1banas de hilo, jal\u00e1ndolas con fuerza mientras el placer empezaba a concentrarse en su vientre como una corriente el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Mauricio la escuch\u00f3 gemir y aceler\u00f3 el paso, movi\u00e9ndose con una destreza madura, sin dejarle un solo segundo de tregua. La respiraci\u00f3n de Bianca se volvi\u00f3 err\u00e1tica, cortada por peque\u00f1os jadeos que llenaban el aire de la habitaci\u00f3n. Sent\u00eda el roce de la barba de Mauricio contra su piel y la insistencia de su lengua, que la empujaba directo hacia el l\u00edmite.<\/p>\n<p>\u2014Mauricio&#8230; ya&#8230; \u2014alcanz\u00f3 a murmurar, con la voz quebrada, sintiendo que el control se le escapaba por completo de las manos.<\/p>\n<p>\u00c9l no se detuvo; al contrario, ejerci\u00f3 una \u00faltima presi\u00f3n firme y constante. Fue el detonante. El cuerpo de Bianca se tens\u00f3 por completo, sus caderas se elevaron del colch\u00f3n en un espasmo involuntario y un gemido largo y ahogado escap\u00f3 de sus labios cuando el orgasmo la sacudi\u00f3 desde adentro. Las oleadas de placer la recorrieron de pies a cabeza de forma intermitente, dej\u00e1ndola sin aire.<\/p>\n<p>Mauricio la sostuvo con firmeza por las caderas hasta que los \u00faltimos temblores de su cuerpo disminuyeron. Despacio, subi\u00f3 de nuevo por el colch\u00f3n, acomod\u00e1ndose al lado de ella. Bianca se dej\u00f3 caer de costado, con el pecho subiendo y bajando con fuerza y los ojos entreabiertos, completamente desarmada y flotando en el calor de la cama, mientras Mauricio la envolv\u00eda con un brazo, mir\u00e1ndola con una sonrisa de absoluta satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El calor del orgasmo todav\u00eda vibraba en el cuerpo de Bianca, pero el efecto del whisky y la adrenalina de la noche la empujaron a no quedarse atr\u00e1s. Con la respiraci\u00f3n un poco m\u00e1s sintonizada, se apoy\u00f3 en los brazos de Mauricio y, con una soltura que ni ella misma se reconoc\u00eda, lo oblig\u00f3 a ponerse de pie al borde de la cama, quedando ella de rodillas frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>Mauricio la mir\u00f3 desde arriba con una ceja levantada, gratamente sorprendido por el cambio de roles. Bianca no perdi\u00f3 el tiempo. Sus manos, ahora completamente seguras, bajaron hacia el bot\u00f3n del pantal\u00f3n de Mauricio y abrieron el cierre. Desliz\u00f3 la prenda junto con su ropa interior hacia abajo, dej\u00e1ndolo finalmente al descubierto, bajo la luz carm\u00edn que ca\u00eda directo desde el techo.<\/p>\n<p>Al quitar la \u00faltima barrera, Bianca contuvo el aliento y sus ojos se abrieron de par en par. El miembro de Mauricio destacaba con un grosor y una longitud imponentes que la tomaron por sorpresa. Un escalofr\u00edo puramente el\u00e9ctrico le recorri\u00f3 la columna, haci\u00e9ndola sentir una humedad inmediata y profunda entre las piernas, una reacci\u00f3n f\u00edsica instant\u00e1nea ante semejante est\u00edmulo visual.<\/p>\n<p>Inevitablemente, un pensamiento rel\u00e1mpago cruz\u00f3 su mente, oblig\u00e1ndola a hacer una comparaci\u00f3n destructiva. Bruno ten\u00eda un cuerpo promedio y un tama\u00f1o est\u00e1ndar, predecible, al que ella estaba acostumbrada tras a\u00f1os de rutina. Lo que ten\u00eda frente a sus ojos en este momento pertenec\u00eda a una escala completamente diferente, un volumen descomunal que encajaba a la perfecci\u00f3n con la personalidad dominante del empresario.<\/p>\n<p>Aquella visi\u00f3n, lejos de asustarla, despert\u00f3 en ella una fascinaci\u00f3n prohibida, un morbo oscuro que jam\u00e1s hab\u00eda experimentado.<\/p>\n<p>Mauricio not\u00f3 el asombro en la mirada de ella y sonri\u00f3 de lado, con esa seguridad implacable, mientras apoyaba una mano en la nuca de Bianca, gui\u00e1ndola con firmeza hacia \u00e9l. Bianca cedi\u00f3 por completo, rompiendo la distancia.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 la boca y lo recibi\u00f3 con lentitud, acomod\u00e1ndose al grosor con un ligero jadeo que qued\u00f3 atrapado en la intimidad del contacto. Empez\u00f3 a moverse con un ritmo constante, subiendo y bajando, usando sus manos en la base para guiar cada movimiento mientras sus ojos buscaban los de \u00e9l desde abajo. La textura calurosa y la firmeza la hac\u00edan perder el sentido; se entreg\u00f3 por completo a la tarea, acelerando el paso a medida que escuchaba c\u00f3mo la respiraci\u00f3n de Mauricio se volv\u00eda m\u00e1s pesada y err\u00e1tica.<\/p>\n<p>Las manos de Mauricio se clavaron en sus hombros, buscando apoyo. La madurez y el control del hombre empezaron a ceder ante la destreza de la boca de Bianca. El ritmo se volvi\u00f3 m\u00e1s intenso, m\u00e1s profundo, hasta que Mauricio solt\u00f3 un gru\u00f1ido sordo y se tens\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>Bianca no se apart\u00f3. Sostuvo la posici\u00f3n con firmeza mientras la eyaculaci\u00f3n de Mauricio llenaba su boca con una fuerza y un volumen densos. Con una determinaci\u00f3n que la sorprendi\u00f3 a ella misma, trag\u00f3 absolutamente todo, recibiendo el semen caliente en su garganta y limpiando la comisura de sus labios con la lengua sin quitarle la mirada de encima.<\/p>\n<p>Mientras el aire regresaba a los pulmones de ambos y Mauricio le acariciaba el cabello en se\u00f1al de reconocimiento, una punzada de culpa le oprimi\u00f3 el pecho a Bianca. Pens\u00f3 en Bruno, en la monoton\u00eda de su casa, y sinti\u00f3 el peso de la traici\u00f3n; pero al mismo tiempo, una oleada de absoluta liberaci\u00f3n la invadi\u00f3 al aceptar que aquello era algo que jam\u00e1s se hab\u00eda permitido experimentar.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 un instante inm\u00f3vil en el suelo, saboreando el rastro denso que a\u00fan le quedaba en la boca, procesando la audacia y el morbo oscuro de lo que acababa de hacer.<\/p>\n<p>Mauricio no la dej\u00f3 asimilar el \u00faltimo trago. Con el cuerpo todav\u00eda encendido y la respiraci\u00f3n pesada, la tom\u00f3 firmemente de los brazos y la levant\u00f3 de la alfombra, regres\u00e1ndola a la cama. La empuj\u00f3 de espaldas sobre las s\u00e1banas revueltas, donde Bianca abri\u00f3 las piernas por instinto, completamente entregada, sintiendo c\u00f3mo la humedad entre sus muslos la delataba.<\/p>\n<p>Mauricio se posicion\u00f3 entre sus piernas, sosteniendo su propio miembro, que segu\u00eda firme y dominante. Se inclin\u00f3 hacia adelante, buscando los labios de Bianca en un beso hambriento. Ella sinti\u00f3 la punta c\u00e1lida y l\u00fabrica presionando contra su entrada, y un escalofr\u00edo de anticipaci\u00f3n la recorri\u00f3 por completo; estaba temblando, suspendida en ese segundo de vulnerabilidad total, deseando y temiendo a la vez lo que ven\u00eda.<\/p>\n<p>Con una lentitud deliberada, casi tortuosa, \u00e9l comenz\u00f3 a empujar. Bianca ahog\u00f3 un gemido contra la boca de Mauricio al sentir c\u00f3mo la cabeza la abr\u00eda, tom\u00e1ndola por completo. El avance era milim\u00e9trico, oblig\u00e1ndola a procesar el ritmo real de su anatom\u00eda; cada cent\u00edmetro que ganaba en su interior era una oleada de calor denso que estiraba sus paredes, forzando a su cuerpo a ceder y a moldearse a un grosor que jam\u00e1s crey\u00f3 posible albergar.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l se hundi\u00f3 por completo hasta el fondo, encajando sus caderas contra las de ella, la tremenda sensaci\u00f3n de plenitud hizo que Bianca arqueara la espalda de golpe. Su cuerpo se elev\u00f3 del colch\u00f3n en un espasmo involuntario, tenso y receptivo, tratando de asimilar ese l\u00edmite absoluto.<\/p>\n<p>Bianca solt\u00f3 un grito ahogado que se transform\u00f3 de inmediato en un gemido ronco, llenando las esquinas de la suite. La sensaci\u00f3n de llenado era tan desbordante, tan diferente a todo lo que conoc\u00eda, que sinti\u00f3 el vac\u00edo de un v\u00e9rtigo absoluto, como si el mundo se disolviera bajo su cuerpo.<\/p>\n<p>Mauricio no esper\u00f3 a que se acostumbrara; comenz\u00f3 a moverse con embestidas pesadas y profundas que hicieron crujir la cama bajo el peso de los dos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah\u2026 Dios, Mauricio! \u2014grit\u00f3 Bianca, echando la cabeza hacia atr\u00e1s con los ojos cerrados. Clav\u00f3 las manos en su espalda, sintiendo los m\u00fasculos duros de sus hombros mientras trataba de contener el aire\u2014. Despacio\u2026 por favor, entra despacio que me rompes\u2026<\/p>\n<p>Mauricio contuvo el ritmo, esperando a que ella se dilatara con empujes lentos, densos y deliberados que la hac\u00edan jadear sin tregua.<\/p>\n<p>Bianca se aferr\u00f3 a \u00e9l, sintiendo c\u00f3mo su propio cuerpo empezaba a ceder ante la fricci\u00f3n ardiente, solt\u00e1ndose, inund\u00e1ndose de una humedad que facilitaba el castigo. Solo cuando sinti\u00f3 que el dolor inicial se disolv\u00eda en una corriente el\u00e9ctrica y salvaje, Bianca arque\u00f3 las caderas con desesperaci\u00f3n, buscando m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1As\u00ed\u2026 ah\u00ed! \u2014gem\u00eda ya sin filtros, perdiendo el control\u2014. \u00a1Ahora s\u00ed, dale fuerte\u2026 dame m\u00e1s fuerte, Mauricio!<\/p>\n<p>La timidez y el recato que siempre hab\u00edan marcado su vida \u00edntima con Bruno se pulverizaron en ese segundo. El alcohol, la adrenalina de saberse observada por la c\u00e1mara y, sobre todo, el est\u00edmulo masivo del cuerpo de Mauricio la transformaron por completo. Comenz\u00f3 a pedir m\u00e1s con desesperaci\u00f3n, soltando frases directas y encendidas que jam\u00e1s se habr\u00eda atrevido a pronunciar en su propia cama.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me vas a volver loca\u2026 me encanta!\u2014gem\u00eda Bianca, subiendo las piernas y cruz\u00e1ndolas alrededor de la cintura de Mauricio para obligarlo a entrar todav\u00eda m\u00e1s profundo. Cada embestida la alcanzaba en el fondo, tocando fibras que ni sab\u00eda que exist\u00edan.<\/p>\n<p>Mauricio, con la frente llena de sudor y los ojos fijos en la cara de absoluta perdici\u00f3n de ella, aceler\u00f3 el paso. Sus manos bajaron a las caderas de Bianca, sosteni\u00e9ndola con fuerza para marcar un ritmo brutal, casi salvaje, que la hac\u00eda saltar sobre el colch\u00f3n. El sonido de los cuerpos chocando y los jadeos de ambos dominaban la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Eres una delicia, Bianca \u2014gru\u00f1\u00f3 Mauricio entre dientes, sintiendo c\u00f3mo las paredes internas de ella lo apretaban con una fuerza descomunal, respondiendo a cada est\u00edmulo y empuj\u00e1ndolo al l\u00edmite mucho antes de lo planeado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 grande la tienes, Mauricio\u2026 nunca hab\u00eda sentido algo as\u00ed en mi vida! \u2014grit\u00f3 ella, entregada al delirio, sintiendo que el cl\u00edmax se le ven\u00eda encima como una ola gigante.<\/p>\n<p>El placer concentrado en su vientre se volvi\u00f3 una locura, una tensi\u00f3n el\u00e9ctrica tan alta que todo su cuerpo empez\u00f3 a temblar de manera descontrolada. Mauricio dio tres embestidas finales, profundas, meti\u00e9ndose hasta el fondo, sintiendo que ya no pod\u00eda contenerse m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ll\u00e9name\u2026 por favor, d\u00e9jamelo todo adentro! \u2014le suplic\u00f3 Bianca a gritos, ara\u00f1\u00e1ndole la espalda\u2026 mientras las primeras contracciones de un orgasmo masivo la devoraban, haciendo que su interior se cerrara alrededor de \u00e9l en una serie de pulsaciones el\u00e9ctricas y desesperadas.<\/p>\n<p>Mauricio solt\u00f3 un rugido sordo, hundi\u00e9ndose por completo en ella por \u00faltima vez, y se liber\u00f3. La descarga fue densa, caliente y profunda, llen\u00e1ndola hasta el fondo en perfecta sincron\u00eda con los espasmos del cl\u00edmax de Bianca. Ella se arque\u00f3 por completo, perdiendo el sentido de la realidad mientras su interior se contra\u00eda con una fuerza brutal, atrapando a Mauricio en una ola de placer que se prolong\u00f3 por varios segundos, donde solo se escucharon sus respiraciones rotas y el eco de los gemidos extasiados muriendo en el aire de la suite.<\/p>\n<p>Quedaron inm\u00f3viles, unidos, sintiendo el latido acelerado de sus corazones chocar entre s\u00ed. Bianca dej\u00f3 caer los brazos a los lados, con el pecho subiendo y bajando con violencia, mirando el techo con los ojos nublados y una sonrisa de absoluta liberaci\u00f3n, sabiendo que esa noche la hab\u00eda cambiado para siempre.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66410\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66410\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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