{"id":66423,"date":"2026-07-10T01:07:47","date_gmt":"2026-07-09T23:07:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66423"},"modified":"2026-07-07T18:10:13","modified_gmt":"2026-07-07T16:10:13","slug":"esta-putita-primero-me-odia-y-ahora-me-pide-que-le-rompa-el-culo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esta-putita-primero-me-odia-y-ahora-me-pide-que-le-rompa-el-culo\/","title":{"rendered":"Esta putita primero me odia y ahora me pide que le rompa el culo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66423\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">18<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La famosa Ada Beatriz, bueno era digamos del grupo de las inalcanzables de la facultad.<\/p>\n<p>Morena de ojos grandes, cabello rizado y boca muy fina, me gustaba y varias veces trat\u00e9 de hablarle pero siempre me evitaba y me ve\u00eda con desprecio.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de la universidad y no volv\u00ed a verla. Le mand\u00e9 mensaje y solicitud en Facebook e Instagram y nunca respondi\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;A la verga con ella&#8221;, y no volv\u00ed a buscarla.<\/p>\n<p>Hace dos meses vi su CV en el escritorio de mi compa\u00f1era de RR. HH., me detuve a leerlo con detenimiento para ver si era de la Ada Beatriz que yo conoc\u00eda, recordaba sus apellidos y la foto confirm\u00f3 su identidad.<\/p>\n<p>&#8220;Pinche vieja mamona&#8221;, dije entre m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa conoces o te gust\u00f3?\u2014. Pregunt\u00f3 mi compa\u00f1era.<\/p>\n<p>\u2014Iba conmigo en la facultad.<\/p>\n<p>\u2014La voy a entrevistar junto con otras dos.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1ndala a la chingada.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame adivinar, le llegaste y te mand\u00f3 a volar.<\/p>\n<p>\u2014No, era muy presumida y me ca\u00eda mal.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed claro jajajaja.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s la vi entrar en la oficina de mi jefe y al tercer d\u00eda se incorpor\u00f3 a trabajar.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 a mi jefe y me dijo que Beatriz solo estar\u00eda en mi sucursal para su capacitaci\u00f3n y despu\u00e9s la mandar\u00eda a la sucursal que est\u00e1 cerca del aeropuerto.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os despu\u00e9s el karma la hab\u00eda puesto bajo mis \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>Era m\u00e1s peque\u00f1a de lo que yo recordaba, apenas 1.60 metros. Su cabello rizado ca\u00eda en desorden provocativo sobre sus hombros y la blusa formal parec\u00eda luchar una batalla perdida contra el volumen de sus tetas. Su falda corta ce\u00f1\u00eda sus anchas caderas y sus nalgas grandes y respingadas. Honestamente segu\u00eda gust\u00e1ndome pero recordaba perfectamente su desprecio as\u00ed que decid\u00ed ignorarla y limitar el contacto a temas del trabajo.<\/p>\n<p>Cada vez que ella se acercaba a mi escritorio con una sonrisa falsa o una pregunta sobre el trabajo yo respond\u00eda con monos\u00edlabos y manten\u00eda mi profesionalismo.<\/p>\n<p>Pero Beatriz era persistente. Empez\u00f3 a traerme caf\u00e9, a dejar dulces en mi lugar, se acercaba a mi escritorio dejando que su pecho rozara mi brazo &#8220;accidentalmente&#8221; o se inclinaba para que yo pudiera percibir el aroma de su perfume y la vista deliciosa de su escote.<\/p>\n<p>De repente, la mujer que me despreciaba se convirti\u00f3 en la persona m\u00e1s amable de la oficina. Al principio mi orgullo me mantuvo distante; no soportaba que ahora quisiera jugar conmigo.<\/p>\n<p>La barrera de mi hostilidad se erosion\u00f3 con la constancia de su cercan\u00eda f\u00edsica y las miradas coquetas que me lanzaba por encima de su monitor.<\/p>\n<p>Pero el deseo es una fuerza traicionera.<\/p>\n<p>El punto de quiebre ocurri\u00f3 una tarde, cuando nos quedamos solos en la oficina; ten\u00eda que mostrarle el sistema para que me ayudara a subir las facturas.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n el\u00e9ctrica que flotaba en el aire se materializ\u00f3 en un beso torpe, h\u00famedo y desesperado en medio de la oficina completamente vac\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ese d\u00eda, los besos se convirtieron en una rutina clandestina en el ascensor o en el estacionamiento, esto fue el combustible que encendi\u00f3 una hoguera que ya no pod\u00eda apagar.<\/p>\n<p>Fue un mes de roces furtivos, de manos viajando por debajo de la mesa, de miradas que promet\u00edan todo lo que no pod\u00edan decir en voz alta.<\/p>\n<p>Todo pas\u00f3 un viernes.<\/p>\n<p>Esa noche, despu\u00e9s de una cena donde el aire estaba cargado de una tensi\u00f3n sexual insoportable, conduje hasta su departamento con el coraz\u00f3n golpe\u00e1ndome las costillas.<\/p>\n<p>Mi tel\u00e9fono vibraba una y otra vez, es Bere pens\u00e9 inmediatamente, mientras la mano de Beatriz posaba firmemente sobre mi muslo, acariciando la tela del pantal\u00f3n y aumentando la presi\u00f3n cada vez que nos deten\u00edamos en un sem\u00e1foro.<\/p>\n<p>Hicimos una parada para comprar condones y lubricante. Me apart\u00e9 un poco para hablar con Bere.<\/p>\n<p>\u2014Lo siento amor, me mandaron a producci\u00f3n y dej\u00e9 el tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>\u2014OK cielo. Estoy con la Jacky, estuvimos hablando de ti, dice que te extra\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n, ya quiero que hagamos cositas con ella.<\/p>\n<p>\u2014Ay s\u00ed qu\u00e9 rico.<\/p>\n<p>Volte\u00e9 a ver a Beatriz y tambi\u00e9n estaba hablando por tel\u00e9fono.<\/p>\n<p>Llegamos a su departamento. Apenas cerramos la puerta la atm\u00f3sfera cambi\u00f3. Betty ya no era la empleada servicial ni la ex compa\u00f1era esquiva; era una mujer hambrienta.<\/p>\n<p>\u2014Te deseo tanto desde que te vi\u2014. Susurr\u00f3 mientras se despojaba de su vestido, dej\u00e1ndolo caer al suelo como una hoja muerta.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 sin aliento. Betty llevaba un conjunto de lencer\u00eda negra de encaje, extremadamente peque\u00f1o. La tanga era apenas un hilo que se perd\u00eda entre sus duras nalgas y el bra apenas conten\u00eda sus tetas, que amenazaban con saltar en cualquier momento. Pero lo que termin\u00f3 de desarmarme fue que llevaba unas zapatillas de tiras con tac\u00f3n de aguja, negras y brillantes, que hac\u00edan que sus piernas se vieran infinitas y sus pies, esculpidos y delicados, destacaban deliciosamente.<\/p>\n<p>\u2014H\u00edncate\u2014. Orden\u00f3 ella esbozando una sonrisa maliciosa y sus ojos brillaban con una necesidad desesperada. Me sorprendi\u00f3 su tono, pero mi cuerpo respondi\u00f3 instintivamente.<\/p>\n<p>Me puse de rodillas frente a ella. Betty extendi\u00f3 una pierna, apoyando su zapatilla sobre mi pecho, empuj\u00e1ndome suavemente.<\/p>\n<p>Desliz\u00f3 su pie hacia abajo, recorriendo mi torso hasta que su tac\u00f3n roz\u00f3 la erecci\u00f3n que ya deformaba mi pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Ahora te voy a ense\u00f1ar qui\u00e9n manda aqu\u00ed, pero primero quiero que adores lo que m\u00e1s te gusta.<\/p>\n<p>Betty se sent\u00f3 en el borde del sof\u00e1 y manteniendo la mirada fija en mis ojos, desat\u00f3 los cordones de sus zapatillas con movimientos lentos y deliberados.<\/p>\n<p>Se desliz\u00f3 una zapatilla, dejando al descubierto un pie peque\u00f1o, delicado, con los u\u00f1as pintadas de blanco. Luego la otra. El aroma a cuero y sudor se mezcl\u00f3 con el perfume de ella, creando una feromona embriagadora que me enloqueci\u00f3.<\/p>\n<p>Me tom\u00f3 de la nuca y me oblig\u00f3 a acercarme.<\/p>\n<p>\u2014L\u00e1meme, quiero sentir tu lengua en cada dedo\u2014. Susurr\u00f3.<\/p>\n<p>Sab\u00eda que me hab\u00eda descubierto viendo sus pies en el trabajo y ahora mi fantas\u00eda se hac\u00eda realidad.<\/p>\n<p>No necesit\u00e9 que me lo pidiera dos veces. Comenc\u00e9 a besar sus pies, succionando cada dedo con hambre, recorriendo su arco pronunciado con la lengua mientras ella soltaba gemidos profundos. Sus dedos se contrajeron y sent\u00ed c\u00f3mo su excitaci\u00f3n sub\u00eda.<\/p>\n<p>Con un movimiento fluido Betty se recost\u00f3 y me guio hacia su entrepierna, pero no para que la penetrara, sino para que usara sus pies.<\/p>\n<p>Levant\u00f3 las piernas y, con una agilidad sorprendente, atrap\u00f3 mi verga entre sus plantas. Empez\u00f3 a deslizar sus pies hacia arriba y hacia abajo. La fricci\u00f3n de su piel suave y caliente contra mi verga era una sensaci\u00f3n deliciosa.<\/p>\n<p>\u2014M\u00edrame a los ojos mientras lo hago\u2014. Me orden\u00f3, arqueando la espalda y dejando que sus tetas se sacudieran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe excita que tus pies me vuelvan loco?<\/p>\n<p>\u2014C\u00e1llate y disfruta, idiota\u2014. Respondi\u00f3 apretando sus pies con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed, m\u00e1s duro\u2014. Dije tom\u00e1ndola de los tobillos para guiar el ritmo hasta que sent\u00ed que iba a estallar.<\/p>\n<p>El deseo se volvi\u00f3 insoportable. La puse de pie llev\u00e1ndola hacia la mesa del comedor.<\/p>\n<p>La dobl\u00e9 sobre la superficie fr\u00eda, sabore\u00e9 sus nalgas, esas enormes y perfectas esferas de piel morena quedaron expuestas ante m\u00ed.<\/p>\n<p>Lam\u00ed su conchita chorreante por sobre su tanga, Betty solt\u00f3 un suspiro de alivio.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e9tela ya\u2014. Implor\u00f3 en voz baja.<\/p>\n<p>Le di una fuerte nalgada, hice a un lado la tanga y entr\u00e9 en ella, estaba calientita y apretada, la tom\u00e9 bruscamente de la cadera y aument\u00e9 el ritmo al tiempo que dedeaba su culito negro y apretado.<\/p>\n<p>\u2014Quiero darte por el culo, Beatriz. Quiero marcarte\u2014. Gru\u00f1\u00ed en su o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014Hazlo \u00a1R\u00f3mpeme el culo, hazlo ya!\u2014. Grit\u00f3 entreg\u00e1ndose totalmente a la sumisi\u00f3n del acto.<\/p>\n<p>Le quit\u00e9 la tanga y se la met\u00ed en la boca, ech\u00e9 un chorro de lubricante en su culito y otro en mi verga tiesa y, con un empuje lento pero firme, entr\u00e9 en su estrecho canal anal.<\/p>\n<p>Betty tens\u00f3 el cuerpo y solt\u00f3 un grito que reson\u00f3 en toda la habitaci\u00f3n, un sonido que mezclaba el dolor inicial con un placer abrumador.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n era incre\u00edblemente ajustada; sent\u00eda que sus paredes internas me abrazaban con una fuerza sobrenatural.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a embestirla con furia. Sent\u00ed un calor asfixiante, gruesas gotas de sudor ca\u00edan a trav\u00e9s de mi rostro, Betty apretaba el culo incre\u00edble.<\/p>\n<p>Aument\u00e9 la penetraci\u00f3n con golpes profundos y r\u00edtmicos que hac\u00edan que sus nalgas temblaran con cada impacto. Ella empujaba hacia atr\u00e1s, encontrando su ritmo, sus dedos rascaban la mesa buscando apoyo.<\/p>\n<p>El sonido de sus nalgas golpeando contra mi pelvis llen\u00f3 el departamento, mezclado con los jadeos guturales de ambos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Sigue, carajo! \u00a1Dame m\u00e1s fuerte! \u2014chillaba ella, con la cabeza echada hacia atr\u00e1s, perdiendo la raz\u00f3n\u2014. \u00a1Soy tu puta, hazme lo que quieras!<\/p>\n<p>Me volv\u00ed loco. El resentimiento antiguo se transform\u00f3 en una lujuria primitiva.<\/p>\n<p>Admir\u00e9 c\u00f3mo su espalda se arqueaba, c\u00f3mo su cabello rizado se pegaba al sudor de su cuello. El hecho de que fuera la mujer que me hab\u00eda rechazado a\u00f1os atr\u00e1s, ahora pidiendo que la cogiera por el culo, a\u00f1ad\u00eda un toque de dulce venganza al acto.<\/p>\n<p>El sexo anal era visceral y sucio. Sent\u00eda que estaba reclamando cada cent\u00edmetro de su cuerpo, castigando y premiando a la mujer que una vez me ignor\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me corro mu\u00f1eca no aguanto!\u2014. Dije con una calentura infernal.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00f3rrete amor dame tu lechita!<\/p>\n<p>Abr\u00ed sus nalgas y solt\u00e9 un chorro de leche hirviendo dentro de su culito apretado, volte\u00f3 a verme con una cara de sumisi\u00f3n empapada en sudor y el r\u00edmel corrido en sus ojos.<\/p>\n<p>&#8220;Maldita zorra, alg\u00fan d\u00eda ten\u00edas que pag\u00e1rmela&#8221;, dije en mi mente y le di una leve bofetada.<\/p>\n<p>El orgasmo fue una explosi\u00f3n que nos dej\u00f3 a ambos temblando y sudados, ella qued\u00f3 jadeando sobre la mesa.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a la ducha\u2014. Orden\u00e9.<\/p>\n<p>Caminamos hacia el cuarto de ba\u00f1o, ella tambale\u00e1ndose ligeramente, yo con la erecci\u00f3n a\u00fan firme y brillante.<\/p>\n<p>Abrimos el agua caliente. El vapor empez\u00f3 a llenar la habitaci\u00f3n, empa\u00f1ando los espejos. Betty se puso bajo el chorro, el agua resbalaba por sus curvas, limpiando el sudor y la lubricaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u2014No me he saciado \u2014me dijo, extendiendo una mano hacia m\u00ed y buscando mi boca con una sed desesperada\u2014. Entra en m\u00ed otra vez.<\/p>\n<p>La levant\u00e9 y sus piernas se envolvieron alrededor de mi cintura, apret\u00e1ndome contra ella, mientras sus duras tetas se aplastaban contra mi pecho mojado.<\/p>\n<p>La penetr\u00e9 por la vagina mientras el agua ca\u00eda sobre nuestras espaldas. El sexo en la ducha era m\u00e1s fluido, m\u00e1s desesperado.<\/p>\n<p>El agua actuaba como lubricante natural, permiti\u00e9ndome entrar y salir con una velocidad fren\u00e9tica. Ella gem\u00eda sin parar, clavaba sus u\u00f1as en mi espalda, marc\u00e1ndome.<\/p>\n<p>\u2014Te odio por hacerme sentir esto \u2014gem\u00eda ella\u2014. Te odio tanto que quiero que me llenes por dentro.<\/p>\n<p>\u2014Yo tambi\u00e9n te odio, Beatriz \u2014respond\u00ed, d\u00e1ndole una estocada profunda que la hizo arquearse y soltar un gemido agudo\u2014. Por eso voy a hacer que no olvides este d\u00eda por el resto de tu vida.<\/p>\n<p>Continuamos as\u00ed, entre el vapor y el ruido del agua, en una danza de sudor, jab\u00f3n y deseo expl\u00edcito.<\/p>\n<p>Nos movimos con una sincron\u00eda animal, olvid\u00e9 los a\u00f1os de su apat\u00eda e indiferencia y los reemplac\u00e9 por una adicci\u00f3n f\u00edsica inmediata.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Me est\u00e1s acabando!\u2014. Susurr\u00f3 ella entre gemidos, mientras sus piernas me aprisionaban con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p>\u2014Te voy a llenar de leche\u2014. Respond\u00ed aumentando la velocidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1S\u00ed ahora quiero tu leche en mi cosita!<\/p>\n<p>Con un rugido ahogado por el sonido del agua me corr\u00ed dentro de ella, mis piernas temblaban con la fuerza de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Betty me sigui\u00f3 casi de inmediato, su cuerpo convulsionaba apret\u00e1ndose alrededor de m\u00ed, arrastrando su orgasmo hasta el \u00faltimo segundo.<\/p>\n<p>Nos quedamos un momento bajo el agua, que ahora se enfriaba, abrazados, respirando pesadamente, el olor a sexo y jab\u00f3n llenaban el peque\u00f1o espacio.<\/p>\n<p>Salimos de la ducha, agotados, y nos tiramos en la cama. Beatriz se apoy\u00f3 en mi pecho, todav\u00eda respirando agitadamente.<\/p>\n<p>Cada roce, cada beso h\u00famedo y cada palabra sucia que intercambiamos sellaba un pacto: en la oficina seguir\u00edamos siendo jefe y empleada, pero all\u00ed, entre las s\u00e1banas o bajo el agua, ella ser\u00eda mi sumisa y yo el due\u00f1o de cada uno de sus gemidos.<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 con esos ojos oscuros y una sonrisa maliciosa.<\/p>\n<p>\u2014Tengo una fantas\u00eda\u2014. Susurr\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l nena?<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me cojas sobre tu escritorio, con la misma energ\u00eda que tuviste hoy.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, tambi\u00e9n vas a ser mi puta en el trabajo.<\/p>\n<p>\u2014Desde hoy soy tu puta cari\u00f1o\u2014. Me dijo al o\u00eddo.<\/p>\n<p>Me re\u00ed, sabiendo que mi vida laboral acababa de volverse infinitamente m\u00e1s interesante y peligrosa.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66423\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66423\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Caminamos hacia el cuarto de ba\u00f1o, ella tambale\u00e1ndose ligeramente, yo con la erecci\u00f3n a\u00fan firme y brillante. Abrimos el agua caliente. El vapor empez\u00f3 a llenar la habitaci\u00f3n, empa\u00f1ando los espejos. Betty se puso bajo el chorro, el agua resbalaba por sus curvas, limpiando el sudor y la lubricaci\u00f3n. \u2014No me he saciado \u2014me dijo, extendiendo una mano hacia m\u00ed<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66423\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66423\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31908,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-66423","post","type-post","status-publish","format-standard","category-hetero"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1054,"today_views":1054},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31908"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66424,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66423\/revisions\/66424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}