{"id":66626,"date":"2026-08-01T00:01:40","date_gmt":"2026-07-31T22:01:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66626"},"modified":"2026-07-31T18:33:16","modified_gmt":"2026-07-31T16:33:16","slug":"transparente-el-pacto-de-andrea-y-andres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/transparente-el-pacto-de-andrea-y-andres\/","title":{"rendered":"Transparente. El pacto de Andrea y Andr\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66626\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">18<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La pantalla brillaba con esa foto que me detuvo el coraz\u00f3n. Treinta y cuatro a\u00f1os, dec\u00eda su perfil. Casada, buscando algo m\u00e1s. Los ojos color miel me miraban desde el thumbnail con una mezcla de timidez y hambre que reconoc\u00ed instant\u00e1neamente. Era ella. Andrea<\/p>\n<p>Escrib\u00ed el mensaje sin pensar. Algo sobre su mirada, sobre la forma en que su cabello casta\u00f1o oscuro ca\u00eda sobre hombros que promet\u00edan suavidad. Respondi\u00f3 a los veinte minutos. La conversaci\u00f3n fluy\u00f3 como agua entre rocas, natural, inevitable.<\/p>\n<p>Quedamos en aquel hotel del centro. Cuando abr\u00ed la puerta de la habitaci\u00f3n y la vi de pie en el pasillo, supe que mi vida hab\u00eda cambiado para siempre. Era m\u00e1s bajita de lo que imaginaba, quiz\u00e1s metro cincuenta y cinco, pero su presencia ocupaba todo el espacio. Vest\u00eda un vestido negro ajustado que hac\u00eda honor a aquellas curvas que hab\u00eda intuido en las fotos: caderas generosas, cintura definida, y esos senos&#8230; Dios, esos senos eran una obra de arte, grandes pero firmes, pesados de la forma correcta, movi\u00e9ndose suavemente con cada respiraci\u00f3n que ella intentaba controlar.<\/p>\n<p>&#8220;Hola, Andr\u00e9s,&#8221; dijo con una voz que temblaba apenas.<\/p>\n<p>La tom\u00e9 de la mano y la atraje hacia dentro. La puerta se cerr\u00f3 y antes de que pudiera decir mi nombre de nuevo, ya la ten\u00eda contra la pared, mis manos en su cintura, mi boca buscando la suya. Sab\u00eda a menta y algo m\u00e1s oscuro, algo que me volvi\u00f3 loco al instante. No hab\u00eda tiempo para juegos preliminares, no esa primera vez. Los dos sab\u00edamos por qu\u00e9 est\u00e1bamos all\u00ed.<\/p>\n<p>La desvest\u00ed con los ojos mientras mis manos la desvest\u00edan de verdad. El vestido cay\u00f3 al suelo. No llevaba sost\u00e9n. Aquellos pezones oscuros, grandes y erectos ya, me llamaban como imanes. Los tom\u00e9 con ambas manos, pes\u00e1ndolos, amas\u00e1ndolos, escuchando su gemido agudo cuando puse mi boca sobre uno de ellos, succionando con fuerza, mordisqueando, haciendo que sus rodillas cedieran.<\/p>\n<p>&#8220;Andr\u00e9s, por favor&#8230;&#8221; suplic\u00f3, y su mano busc\u00f3 mi entrepierna, encontrando la dureza que llevaba dos horas construy\u00e9ndose desde que supe que la tocar\u00eda.<\/p>\n<p>La llev\u00e9 a la cama sin separarme de su piel. La recost\u00e9 y la mir\u00e9. Su cuerpo era un mapa de tentaciones: vientre suave, muslos gruesos que se abr\u00edan invit\u00e1ndome, y entre ellos, aquella humedad oscura que pod\u00eda ver manchando su ropa interior. Me desvest\u00ed frente a ella, dejando que me viera: cincuenta y dos a\u00f1os de vida marcados en un cuerpo que a\u00fan conservaba fuerza, piel tostada, vello oscuro, y mi sexo erguido, pesado, palpitando con la necesidad de estar dentro de ella.<\/p>\n<p>No usamos protecci\u00f3n. Ambos lo sab\u00edamos, ambos lo quer\u00edamos. La penetr\u00e9 en un solo empuj\u00f3n, sintiendo c\u00f3mo su vagina me recib\u00eda, h\u00fameda, caliente, estrecha de una manera que me hizo ver estrellas. Grit\u00f3. No fue un gemido contenido, fue un grito de liberaci\u00f3n, de &#8220;por fin&#8221;, de &#8220;esto es lo que necesitaba&#8221;.<\/p>\n<p>Hicimos el amor durante horas. La mont\u00e9 por encima viendo esos pechos rebotar frente a mi cara, la tom\u00e9 por detr\u00e1s agarrando esas caderas anchas, la penetr\u00e9 mir\u00e1ndola a los ojos viendo c\u00f3mo su mirada color miel se nublaba de placer. Venimos juntos la primera vez, pero no paramos. La segunda vez fue m\u00e1s lenta, m\u00e1s profunda, m\u00e1s \u00edntima. Aprend\u00ed cada pliegue de su cuerpo, cada punto que la hac\u00eda jadear, cada forma de mover mis caderas que la volv\u00eda loca.<\/p>\n<p>Eso fue hace dos a\u00f1os. Dos a\u00f1os vi\u00e9ndonos a escondidas, robando horas entre su vida de esposa de Mr. Thomson \u2014ese americano de sesenta y cinco que nunca supo c\u00f3mo tocarla\u2014 y su arreglo con Jimmy, su sugar daddy de la misma edad que proporcionaba comodidades pero no pasi\u00f3n. Dos a\u00f1os siendo su secreto m\u00e1s oscuro y su verdad m\u00e1s brillante.<\/p>\n<p>La propuesta.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en nuestra habitaci\u00f3n de siempre, la n\u00famero 314, cuando sucedi\u00f3. La ten\u00eda encima de m\u00ed, mont\u00e1ndome con esa cadencia perfecta que hab\u00eda aprendido a dominar, sus senos pesados en mis manos, su mirada fija en la m\u00eda mientras se mord\u00eda el labio conteniendo un orgasmo.<\/p>\n<p>&#8220;Espera,&#8221; jade\u00f3, deteni\u00e9ndose con mi sexo a\u00fan enterrado profundo en ella. &#8220;Quiero hablarte de algo.&#8221;<\/p>\n<p>La mir\u00e9 confundido, el placer haci\u00e9ndome dif\u00edcil pensar. Ella sonri\u00f3 con esa sonrisa traviesa que solo yo conoc\u00eda.<\/p>\n<p>&#8220;Recuerdas que te cont\u00e9 sobre Pepe&#8230; mi amigo,&#8221; dijo, moviendo sus caderas en c\u00edrculos lentos que me volv\u00edan loco. &#8220;Y sobre Nina&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>Asent\u00ed, agarrando sus nalgas, oblig\u00e1ndola a seguir movi\u00e9ndose.<\/p>\n<p>&#8220;Quiero hacerlo, Andr\u00e9s. Contigo. Los dos tr\u00edos,&#8221; susurr\u00f3, inclin\u00e1ndose para que sus pechos rozaran mi pecho. &#8220;Quiero sentir dos hombres adentro. Quiero que t\u00fa y Pepe me llenen juntos. Y luego&#8230; quiero probar otra vez con Nina, pero contigo vi\u00e9ndonos&#8230; o participando.&#8221;<\/p>\n<p>Mi sexo palpit\u00f3 dentro de ella al imaginarlo. Andrea, mi Andrea, entre dos hombres. Andrea con otra mujer y yo.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfEst\u00e1s segura?&#8221; logr\u00e9 preguntar.<\/p>\n<p>&#8220;Te amo,&#8221; dijo simplemente, y esas dos palabras sellaron todo. &#8220;Y quiero experimentar todo contigo. Mi mente es transparente, Andr\u00e9s. No quiero secretos, quiero compartirlo todo.&#8221;<\/p>\n<p>El primer tr\u00edo: HMH.<\/p>\n<p>Pepe lleg\u00f3 puntual. Alto, m\u00e1s joven que yo por unos a\u00f1os, complexi\u00f3n atl\u00e9tica, mirada directa. Andrea lo hab\u00eda elegido bien. Era su amigo de confianza, alguien que guardar\u00eda el secreto.<\/p>\n<p>Ella estaba nerviosa cuando abr\u00ed la puerta, envuelta en una bata de seda roja que apenas conten\u00eda sus atributos. Pero cuando vio a Pepe y la forma en que \u00e9l la mir\u00f3 \u2014con deseo genuino, con apreciaci\u00f3n por su belleza\u2014 su timidez se transform\u00f3 en algo m\u00e1s oscuro.<\/p>\n<p>&#8220;Ven,&#8221; dijo ella, tomando la mano de Pepe con una audacia que me excit\u00f3.<\/p>\n<p>La bata cay\u00f3. Andrea qued\u00f3 desnuda frente a nosotros dos, sus pezones erectos, su sexo afeitado brillando con la humedad que ya emanaba. Pepe y yo nos miramos, y sin decir palabra, nos acercamos a ella desde ambos lados.<\/p>\n<p>La besamos alternadamente. Yo tomando su boca con la familiaridad de dos a\u00f1os de pasi\u00f3n, \u00e9l explorando su cuello, sus hombros, bajando hacia esos senos que ambos dese\u00e1bamos. La acostamos en la cama king-size. Pepe se posicion\u00f3 entre sus piernas primero, su lengua encontrando su cl\u00edtoris mientras yo me arrodillaba junto a su cabeza, ofreci\u00e9ndole mi sexo a su boca.<\/p>\n<p>Andrea abri\u00f3 los labios y me recibi\u00f3. La vi desde arriba, viendo c\u00f3mo su garganta trabajaba para aceptarme, c\u00f3mo sus ojos color miel se cerraban de placer mientras Pepe la devoraba. Era la visi\u00f3n m\u00e1s er\u00f3tica que hab\u00eda presenciado: mi mujer, mi amante, siendo adorada por dos hombres que solo quer\u00edan darle placer.<\/p>\n<p>&#8220;Est\u00e1 lista,&#8221; anunci\u00f3 Pepe, emergiendo con el rostro brillante por sus jugos.<\/p>\n<p>Me posicion\u00e9 entre sus piernas. La penetr\u00e9 primero, sintiendo esa familiar estrechez que me volv\u00eda adicto. Estaba m\u00e1s h\u00fameda que nunca, excitada por la novedad, por la transgresi\u00f3n. Mientras yo mov\u00eda dentro de ella, Pepe se acerc\u00f3 a su lado. Andrea tom\u00f3 su sexo \u2014grueso, oscuro, palpitante\u2014 y lo guio hacia su boca.<\/p>\n<p>La doble penetraci\u00f3n comenz\u00f3 as\u00ed. Yo movi\u00e9ndome en su vagina con embestidas profundas y lentas, viendo c\u00f3mo sus pechos rebotaban, mientras ella chupaba a Pepe con entusiasmo desenfrenado, gimiendo alrededor de su miembro, las vibraciones haciendo que \u00e9l gritara de placer.<\/p>\n<p>&#8220;Cambiemos,&#8221; sugiri\u00f3 Pepe, jadeante.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de ella reluciente de su excitaci\u00f3n. Pepe tom\u00f3 mi lugar, y vi c\u00f3mo entraba en Andrea, viendo su rostro contorsionarse de placer al sentir una nueva forma, un nuevo \u00e1ngulo, una nueva presi\u00f3n. Me posicion\u00e9 arriba de ella, de rodillas, y volv\u00ed a entrar en su boca desde ese \u00e1ngulo, viendo c\u00f3mo me ve\u00eda desde abajo, c\u00f3mo sus manos agarraban mis muslos.<\/p>\n<p>Pero ella quer\u00eda m\u00e1s. Lo hab\u00eda dicho claramente.<\/p>\n<p>&#8220;Los dos&#8230; quiero sentirlos a los dos&#8230;&#8221; suplic\u00f3 cuando Pepe sali\u00f3 un momento.<\/p>\n<p>Entendimos. La posicionamos de lado, ella acostada, una pierna levantada. Pepe entr\u00f3 por delante, en su vagina, y yo, lubricado por su saliva y su excitaci\u00f3n, comenc\u00e9 a presionar su entrada trasera. Andrea gem\u00eda, excitada, pidiendo m\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8220;Despacio, amor,&#8221; susurr\u00e9, y ella asinti\u00f3, mordiendo el labio.<\/p>\n<p>La penetraci\u00f3n doble fue un acto de sincronizaci\u00f3n perfecta. Pepe y yo encontramos un ritmo, cuando \u00e9l entraba yo sal\u00eda, cuando yo empujaba hacia adelante \u00e9l retroced\u00eda. Andrea estaba entre nosotros, llena, completamente llena, sus gemidos eran gritos ahora, desinhibidos, primitivos.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1M\u00e1s duro! \u00a1Los dos juntos!&#8221; orden\u00f3 ella, y obedecimos.<\/p>\n<p>Comenzamos a empujar simult\u00e1neamente. Ella grit\u00f3 mi nombre, grit\u00f3 el de Pepe, su cuerpo temblaba convulsivamente. Sent\u00ed c\u00f3mo su orgasmo la tomaba, c\u00f3mo sus m\u00fasculos internos se contra\u00edan alrededor de ambos, masaje\u00e1ndonos, provoc\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>Pepe se corri\u00f3 primero, profundamente dentro de ella, gru\u00f1endo como un animal. Yo segu\u00ed unos segundos m\u00e1s, viendo su rostro, esos ojos miel perdidos en el \u00e9xtasis, y me solt\u00e9, llen\u00e1ndola por el otro lado, marc\u00e1ndola como m\u00eda mientras ella segu\u00eda convulsionando en el cl\u00edmax m\u00e1s intenso que le hab\u00eda visto tener.<\/p>\n<p>El segundo tr\u00edo: MHM<\/p>\n<p>Nina lleg\u00f3 una semana despu\u00e9s. Era morena, atl\u00e9tica, con una mirada traviesa que dec\u00eda que sab\u00eda exactamente por qu\u00e9 estaba all\u00ed. Andrea la recibi\u00f3 con un abrazo que dur\u00f3 demasiado tiempo para ser solo de amigas, un beso en la mejilla que casi roz\u00f3 la comisura de los labios.<\/p>\n<p>&#8220;Me cont\u00f3 lo de ustedes dos,&#8221; dijo Nina mir\u00e1ndome, evalu\u00e1ndome. &#8220;Quiero verlo.&#8221;<\/p>\n<p>Andrea sonri\u00f3 y tom\u00f3 la mano de su amiga. &#8220;Ven, te mostrar\u00e9.&#8221;<\/p>\n<p>Las dos comenzaron sin m\u00ed. Fue el espect\u00e1culo m\u00e1s excitante que hab\u00eda presenciado. Andrea, mi Andrea de senos pesados y caderas anchas, desvistiendo a Nina, revelando un cuerpo firme, pechos peque\u00f1os pero erectos, un sexo con un tri\u00e1ngulo de vello oscuro.<\/p>\n<p>Se besaron. No fueron besos de amigas experimentando. Fueron besos de amantes que se conoc\u00edan, que hab\u00edan compartido ya esa intimidad que Andrea me hab\u00eda confesado \u2014aquella &#8220;calentura&#8221; que las llev\u00f3 a la cama una noche y que ahora repetir\u00edan conmigo.<\/p>\n<p>Nina baj\u00f3 por el cuerpo de Andrea, tom\u00f3 esos senos que yo adoraba en sus manos, los bes\u00f3, los mordi\u00f3, haciendo que Andrea arqueara la espalda. Luego sigui\u00f3 bajando, su lengua trazando un camino hasta el sexo de mi amante, y all\u00ed se detuvo, lamiendo, chupando, haciendo que Andrea agarrara las s\u00e1banas y gritara.<\/p>\n<p>Me acerqu\u00e9. Estaba desnudo, erecto, viendo a dos mujeres en mi cama. Nina levant\u00f3 la vista y me sonri\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;\u00danete,&#8221; dijo.<\/p>\n<p>Me posicion\u00e9 detr\u00e1s de Nina mientras ella segu\u00eda comiendo a Andrea. La penetr\u00e9 de una vez, sintiendo su estrechez diferente, m\u00e1s firme, mientras ella gem\u00eda contra el sexo de Andrea, transmitiendo vibraciones que hac\u00edan que mi amante se retorciera.<\/p>\n<p>Luego cambiamos. Andrea quer\u00eda sentirme. Nina y yo la acostamos, y mientras yo entraba en ella \u2014en esa vagina que ya conoc\u00eda cada cent\u00edmetro, cada pliegue, cada punto sensible\u2014 Nina se posicion\u00f3 sobre su rostro.<\/p>\n<p>Andrea comenz\u00f3 a lamerla. Vi desde arriba, embistiendo a mi amante profundamente, viendo c\u00f3mo su lengua trabajaba el sexo de Nina, c\u00f3mo sus manos agarraban los muslos de su amiga para acercarla m\u00e1s. Era un c\u00edrculo de placer: yo d\u00e1ndole a ella, ella d\u00e1ndole a Nina, las tres personas conectadas por la pura lujuria.<\/p>\n<p>&#8220;Ven aqu\u00ed,&#8221; pidi\u00f3 Andrea a Nina, saliendo un momento de debajo de ella.<\/p>\n<p>Las dos mujeres se besaron sobre m\u00ed, mientras yo segu\u00eda movi\u00e9ndome dentro de Andrea. Luego Nina baj\u00f3. Su boca encontr\u00f3 mi sexo mientras yo segu\u00eda penetrando a Andrea, lamiendo nuestras uniones, tomando mis test\u00edculos en su boca, alternando entre los dos.<\/p>\n<p>&#8220;Quiero verlas juntas,&#8221; dije, saliendo de Andrea.<\/p>\n<p>Las posicion\u00e9 una frente a la otra, de rodillas en la cama. Nina tom\u00f3 la iniciativa, frotando su sexo contra el de Andrea, tribadismo puro, dos mujeres gemelas en su deseo, sus cl\u00edtoris frot\u00e1ndose, sus jugos mezcl\u00e1ndose. Me masturb\u00e9 vi\u00e9ndolas, hasta que no pude m\u00e1s y me acerqu\u00e9, entrando alternadamente en una y otra, sintiendo la diferencia de texturas, de temperaturas, de reacciones.<\/p>\n<p>Finalmente, las acost\u00e9 una sobre la otra, Nina abajo, Andrea encima. Penetr\u00e9 a Andrea primero, profundamente, haciendo que su cuerpo aplastara a Nina debajo. Luego sal\u00ed y entr\u00e9 en Nina, sintiendo su jadeo sorpresivo, mientras Andrea le susurraba al o\u00eddo palabras de aliento, de deseo.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a Andrea. Alternaba entre ellas, construyendo el placer, hasta que ambas estaban al borde. Andrea se corri\u00f3 primero, su cuerpo temblando encima de Nina, y eso provoc\u00f3 el orgasmo de su amiga, las dos mujeres abrazadas, gimiendo, retorci\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Yo me solt\u00e9 sobre sus cuerpos, marc\u00e1ndolas a ambas con mi semen, viendo c\u00f3mo ca\u00eda sobre los pechos de Andrea, sobre el vientre de Nina, una marca visual de lo que acabamos de compartir.<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo.<\/p>\n<p>Ahora estamos los dos en la cama, solos de nuevo. Nina y Pepe se han ido. Andrea descansa su cabeza en mi pecho, sus dedos trazando c\u00edrculos en mi piel.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bfTe arrepientes?&#8221; pregunta en voz baja.<\/p>\n<p>La miro, esta mujer de treinta y cuatro a\u00f1os que tiene un esposo mayor, un sugar daddy, una hija, una vida compleja, y aun as\u00ed me eligi\u00f3 a m\u00ed, a los cincuenta y dos, padre de dos hijos, para ser su amante, su confidente, su compa\u00f1ero de aventuras.<\/p>\n<p>&#8220;Nunca,&#8221; digo, besando su frente. &#8220;Mi mente es transparente contigo tambi\u00e9n. Te amo, Andrea. Y lo que sea que venga despu\u00e9s&#8230; lo enfrentaremos juntos.&#8221;<\/p>\n<p>Ella sonr\u00ede y cierra los ojos. S\u00e9 que est\u00e1 pensando en la pr\u00f3xima vez. Siempre hay una pr\u00f3xima vez con nosotros. Siempre hay un nuevo l\u00edmite que explorar, un nuevo placer que descubrir.<\/p>\n<p>Y yo estar\u00e9 all\u00ed, viendo esos ojos color miel perderse en el \u00e9xtasis, una y otra vez.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66626\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66626\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Las posicion\u00e9 una frente a la otra, de rodillas en la cama. Nina tom\u00f3 la iniciativa, frotando su sexo contra el de Andrea, tribadismo puro, dos mujeres gemelas en su deseo, sus cl\u00edtoris frot\u00e1ndose, sus jugos mezcl\u00e1ndose. Me masturb\u00e9 vi\u00e9ndolas, hasta que no pude m\u00e1s y me acerqu\u00e9, entrando alternadamente en una y otra, sintiendo la diferencia de texturas, de<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66626\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66626\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-66626","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1111,"today_views":65},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66626"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66627,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66626\/revisions\/66627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}