{"id":66678,"date":"2026-08-07T00:04:19","date_gmt":"2026-08-06T22:04:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66678"},"modified":"2026-08-05T17:03:41","modified_gmt":"2026-08-05T15:03:41","slug":"todo-comenzo-por-un-coreano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/todo-comenzo-por-un-coreano-2\/","title":{"rendered":"Todo comenz\u00f3 por un coreano (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66678\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La llegada de Kim fue en el aeropuerto de Santiago, a seis horas en auto de nuestra ciudad.<\/p>\n<p>Fuimos los dos a buscarlo.<\/p>\n<p>El viaje de ida fue una mezcla extra\u00f1a de ansiedad y lujuria. Ella no hablaba mucho, pero se le notaba en cada gesto: nerviosa, inquieta, y al mismo tiempo excitada de que por fin hubiera llegado el d\u00eda. Se mord\u00eda el labio, revisaba el tel\u00e9fono, se acomodaba el pelo una y otra vez. Yo solo manejaba en silencio, sintiendo c\u00f3mo la anticipaci\u00f3n le tensaba el cuerpo al lado m\u00edo.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 por la puerta de llegadas internacionales, lo reconocimos al instante. Un metro noventa de coreano atl\u00e9tico, piel clara, mand\u00edbula marcada, cuerpo trabajado como si hubiera sido tallado a prop\u00f3sito. Ella dio dos pasos hacia adelante\u2026 y se besaron.<\/p>\n<p>No fue un beso de saludo. Fue un beso profundo, hambriento, como si yo no existiera. Como si el aeropuerto entero hubiera desaparecido. Yo me qued\u00e9 de pie a un metro de distancia, simple espectador en primera fila, viendo c\u00f3mo se conectaban a primera vista con una intensidad que nunca hab\u00eda sentido entre nosotros.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s paseamos por Santiago. Almorzamos en un restaurante elegante, de esos que yo ni en mis mejores sue\u00f1os pens\u00e9 que pisar\u00eda. Todo pagado por \u00e9l. Cada plato, cada copa, cada gesto de atenci\u00f3n. Y mientras m\u00e1s generoso era, m\u00e1s me sent\u00eda disminuir. El contraste era brutal: \u00e9l, un joven de veintitantos, cuerpo perfecto, bien posicionado econ\u00f3mica y socialmente; yo, el petizo sin casi estabilidad econ\u00f3mica, sentado a la misma mesa como un invitado inc\u00f3modo.<\/p>\n<p>En un momento Kim pregunt\u00f3 por nuestra ciudad. Le dijimos que estaba a seis horas en auto. \u00c9l solo rio con cinismo, mir\u00f3 a mi esposa y despu\u00e9s me mir\u00f3 a m\u00ed como si fuera poco m\u00e1s que un mueble.<\/p>\n<p>\u2014Para eso tenemos ch\u00f3fer particular \u2014dijo, sonri\u00e9ndole a ella.<\/p>\n<p>No pude decir nada. Y, para mi propia sorpresa, esa sensaci\u00f3n de sumisi\u00f3n me gust\u00f3. No quer\u00eda arruinarle el momento. Prefer\u00ed tragarme la humillaci\u00f3n y seguir siendo el conductor silencioso.<\/p>\n<p>Emprendimos el regreso. Llev\u00e1bamos apenas una hora de camino cuando, desde el asiento trasero, empezaron a hablar de los planes del fin de semana: una caba\u00f1a perdida en alguno de los complejos de la regi\u00f3n, con tinajas, jacuzzi, privacidad total y cielo lleno de estrellas. Cada sonrisa, cada plan, los iba acercando m\u00e1s. Yo solo manejaba, escuchando c\u00f3mo se iban enamorando del fin de semana que iban a vivir sin m\u00ed.<\/p>\n<p>De pronto el auto empez\u00f3 a moverse de una forma distinta.<\/p>\n<p>Primero fueron los besos. Apasionados, urgentes, como si ella tuviera miedo de no volver a verlo nunca m\u00e1s. Empez\u00f3 a gemir solo con la boca de \u00e9l. Yo escuchaba el sonido h\u00famedo de las lenguas y el roce de la ropa. Apenas pude mirar por el espejo retrovisor: ella ya le hab\u00eda desabrochado la camisa y estaba besando y lamiendo ese abdomen perfecto, marcado por a\u00f1os de gimnasio. Bajaba cada vez m\u00e1s. Desabroch\u00f3 el cintur\u00f3n. Abri\u00f3 el pantal\u00f3n. Y entonces la escuch\u00e9 exclamar con asombro puro.<\/p>\n<p>Hab\u00eda aparecido.<\/p>\n<p>Veintitr\u00e9s cent\u00edmetros. Recto. Duro. Grueso. Apuntando al techo del auto como un monumento. Nunca en mi vida me sent\u00ed m\u00e1s peque\u00f1o. Mi pene de tama\u00f1o promedio pareci\u00f3 esconderse solo de verlo.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s pre\u00e1mbulo ella se lanz\u00f3 sobre \u00e9l. Empez\u00f3 a lamerlo y a mam\u00e1rselo con una desesperaci\u00f3n que jam\u00e1s me hab\u00eda dado a m\u00ed. Seg\u00fan ella, el sexo oral le daba asco. Seg\u00fan ella, no le gustaba. Pero esa tarde se lo devor\u00f3 como una perra en celo que por fin encontraba lo que le hab\u00edan prometido. Escuchaba c\u00f3mo le llegaba hasta el fondo de la garganta, c\u00f3mo jadeaba, c\u00f3mo gem\u00eda y solo se separaba un segundo para poder respirar antes de volver a tragarlo entero. La escena dur\u00f3 m\u00e1s de una hora. Kim apenas se mov\u00eda. Estaba recostado, mirando el techo, dej\u00e1ndose servir, solo acarici\u00e1ndole el pelo de vez en cuando.<\/p>\n<p>Hasta que, cerca del final, le agarr\u00f3 la cabeza con fuerza y empez\u00f3 a embestir su boca. Sin pedir permiso. Sin avisar. Sin contemplaci\u00f3n. Le dijo que se ven\u00eda\u2026 y explot\u00f3. Un orgasmo largo, espeso, que se derram\u00f3 en lo m\u00e1s profundo de la garganta de mi esposa. Ella, la misma que jur\u00f3 que nunca har\u00eda algo as\u00ed, se trag\u00f3 cada gota como si fuera un elixir. Gem\u00eda mientras lo hac\u00eda. Gem\u00eda como la puta en la que se hab\u00eda convertido en ese momento.<\/p>\n<p>Cuando termin\u00f3, limpi\u00f3 la verga con la lengua hasta dejarla brillante. Kim se dej\u00f3 caer hacia atr\u00e1s, rendido, a descansar. Yo mir\u00e9 una \u00faltima vez por el retrovisor: mi esposa semi desnuda en el asiento trasero, pas\u00e1ndose los dedos por la comisura de los labios para asegurarse de que no quedara ni una gota, y despu\u00e9s chup\u00e1ndoselos con una sonrisa coqueta dirigida solo a \u00e9l.<\/p>\n<p>Segu\u00ed manejando en silencio.<\/p>\n<p>Todav\u00eda faltaban horas para llegar a casa.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66678\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66678\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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