{"id":66693,"date":"2026-08-07T00:04:52","date_gmt":"2026-08-06T22:04:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66693"},"modified":"2026-08-05T17:45:26","modified_gmt":"2026-08-05T15:45:26","slug":"el-precio-de-ser-complices-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-precio-de-ser-complices-12\/","title":{"rendered":"El precio de ser c\u00f3mplices (12)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66693\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El recorrido en el taxi fue una tortura de nervios y silencio. Apoyada contra el respaldo del asiento trasero, Bianca miraba a trav\u00e9s de la ventana c\u00f3mo la ciudad avanzaba a ritmo acelerado. El perfume que se hab\u00eda aplicado en el cuello comenzaba a envolverla en el espacio cerrado, record\u00e1ndole a cada segundo que no iba a una reuni\u00f3n de negocios ni a una visita casual; iba al encuentro del hombre que hab\u00eda trastocado su tranquilidad en una sola noche.<\/p>\n<p>Sostuvo el bolso contra sus piernas, sintiendo el relieve del tel\u00e9fono secreto a trav\u00e9s de la tela. Le ard\u00eda la cara de solo recordar la noche anterior en su cama con Bruno, la insatisfacci\u00f3n amarga que la hab\u00eda llevado a dar el paso esa misma ma\u00f1ana. Sab\u00eda que no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s, pero la mezcla de culpa y adrenalina le hac\u00eda dar un vuelco en el est\u00f3mago con cada sem\u00e1foro en rojo.<\/p>\n<p>El veh\u00edculo se desvi\u00f3 de la avenida principal e ingres\u00f3 por una calle privada rodeada de vegetaci\u00f3n, hasta detenerse frente a la imponente fachada de un club exclusivo. Era un lugar discreto, dise\u00f1ado precisamente para personas que buscaban privacidad absoluta sin dejar rastro.<\/p>\n<p>Al bajar del auto, Bianca ajust\u00f3 la tira de su bolso y respir\u00f3 hondo para disimular el temblor de sus manos.<\/p>\n<p>Cuando Bruno estaba sentado en el sill\u00f3n de Valeria discutiendo los pases forzosos, Bianca ya se encontraba cruzando las puertas de aquel club privado, iluminado por la suave luz de la ma\u00f1ana. Fue guiada por un empleado de confianza que la condujo con absoluta reserva por un pasillo exclusivo hacia una suite de acceso restringido.<\/p>\n<p>Al entrar, el olor a tabaco caro la recibi\u00f3 de inmediato, envolvi\u00e9ndola en esa atm\u00f3sfera de peligro. Mauricio estaba de pie junto al ventanal, contemplando los jardines con un vaso de whisky en la mano, dejando que los primeros rayos del sol resaltaran su imponente presencia. Al escuchar el clic de la puerta, se gir\u00f3 despacio, dibujando en su rostro una sonrisa relajada, atractiva y llena de seguridad.<\/p>\n<p>\u2014Vaya&#8230; qu\u00e9 grata sorpresa, Bianca \u2014dijo Mauricio, dejando el vaso sobre una mesa de caoba y avanzando hacia ella con pasos lentos, mir\u00e1ndola de arriba abajo con un descaro que la hizo ruborizar\u2014. Debo admitir que no esperaba que me buscaras tan pronto, pero me alegra mucho que lo hayas hecho. Te ves espectacular esta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Bianca sinti\u00f3 que los nervios la traicionaban bajo esa mirada tan intensa. Intent\u00f3 mantener una postura firme y cruz\u00f3 los brazos.<\/p>\n<p>\u2014Mauricio&#8230; yo solo vine porque&#8230; bueno, lo que pas\u00f3 esa noche me dej\u00f3 pensando \u2014empez\u00f3 a decir, buscando las palabras adecuadas\u2014. Quer\u00eda hablar contigo a solas, aclarar las cosas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAclarar las cosas? \u2014Mauricio solt\u00f3 una risa corta, casi un susurro, acortando la distancia hasta quedar a solo un paso de ella, invadiendo su espacio de una forma abrumadora\u2014. Me parece perfecto. A m\u00ed tambi\u00e9n me encanta hablar&#8230;<\/p>\n<p>\u00c9l estir\u00f3 la mano con total naturalidad y, de forma atrevida, le acomod\u00f3 un mech\u00f3n de cabello detr\u00e1s de la oreja, dejando que sus dedos rozaran la piel de su cuello con deliberada lentitud. Bianca contuvo el aliento, pero no se movi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Dime una cosa, Bianca \u2014continu\u00f3 \u00e9l, bajando la voz a un tono m\u00e1s \u00edntimo, casi confidencial, mientras sus ojos se clavaban en los labios de ella\u2014. \u00bfDe verdad viniste hasta este club, solo para hablar? \u00bfO es que te pas\u00f3 lo mismo que a m\u00ed? Porque yo no he podido sacarme de la cabeza lo hermosa que te ve\u00edas esa noche&#8230; y lo bien que se sinti\u00f3 tenerte tan cerca.<\/p>\n<p>Bianca sinti\u00f3 un vuelco en el est\u00f3mago. El calor de su aliento y la mirada fija en sus labios le acortaron la respiraci\u00f3n, dej\u00e1ndola sin margen para reaccionar. No hab\u00eda espacio para las dudas; la tensi\u00f3n entre los dos era tan densa que solo le quedaba dejarse llevar.<\/p>\n<p>\u2014Tuve una ma\u00f1ana&#8230; complicada \u2014atin\u00f3 a decir ella en un hilo de voz, bajando la mirada hacia el pecho de \u00e9l, sintiendo el calor que emanaba.<\/p>\n<p>\u2014Me lo imagino \u2014respondi\u00f3 Mauricio en un murmullo, dando un paso al frente hasta romper cualquier distancia entre los dos. Estir\u00f3 la mano para deslizar la yema de sus dedos por el contorno del cuello de Bianca, bajando despacio hasta el borde del vestido\u2014. A veces solo hace falta un pretexto para dejar de fingir.<\/p>\n<p>Bianca contuvo el aliento, sintiendo un escalofr\u00edo inmediato recorri\u00e9ndole la espalda. El calor de Mauricio y el aroma de su perfume la envolv\u00edan por completo. \u00c9l baj\u00f3 la mirada hacia las caderas de ella, apoyando la mano en su cintura para pegarla suavemente hacia su cuerpo, un gesto firme que no le dej\u00f3 margen para retroceder.<\/p>\n<p>\u2014Me encantas, Bianca. Desde la primera vez que te vi \u2014le susurr\u00f3 cerca del o\u00eddo, disfrutando de la forma en que ella reaccionaba a su contacto\u2014. Y s\u00e9 que no te has podido sacar de la cabeza lo que vivimos esa noche.<\/p>\n<p>Esa \u00faltima frase desarm\u00f3 por completo la poca cordura que a Bianca le quedaba. La combinaci\u00f3n de la tensi\u00f3n acumulada, la audacia de Mauricio y la cercan\u00eda de sus cuerpos rompi\u00f3 cualquier barrera.<\/p>\n<p>Desesperada por apagar el fuego interno que la quemaba, Bianca rompi\u00f3 la distancia, rode\u00f3 el cuello de Mauricio con los brazos y lo jal\u00f3 hacia ella, uniendo sus labios en un beso apasionado.<\/p>\n<p>Mauricio la recibi\u00f3 con firmeza, sujet\u00e1ndola de la cintura y peg\u00e1ndola por completo contra su cuerpo mientras correspond\u00eda el beso con una intensidad salvaje. El beso, cargado de deseo acumulado y morbo, se prolong\u00f3 por varios segundos en medio de la suite iluminada por la ma\u00f1ana, sellando el pacto silencioso de una traici\u00f3n que ya no ten\u00eda vuelta atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Sin romper el beso, Mauricio la gir\u00f3 con firmeza y la encar\u00f3 contra la pared. Bianca, con el pulso desbocado, llev\u00f3 las manos a la correa de \u00e9l para solt\u00e1rsela con prisa, mientras Mauricio se desabrochaba el pantal\u00f3n y se lo bajaba lo suficiente para liberarse. Acto seguido, \u00e9l le subi\u00f3 el vestido a Bianca por encima de los muslos y desliz\u00f3 a un lado la tanga de seda, encontrando su sexo empapado y ardiendo de excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Instintivamente, Bianca apoy\u00f3 las palmas de las manos contra la pared, abri\u00f3 ligeramente las piernas e inclin\u00f3 el torso hacia adelante, levantando la cadera para ofrecerle un \u00e1ngulo perfecto. Mauricio solt\u00f3 una respiraci\u00f3n pesada al ver la figura que ella le regalaba; la tom\u00f3 con fuerza de las caderas para fijarla en su lugar y apoy\u00f3 la cabeza de su miembro justo en la entrada h\u00fameda.<\/p>\n<p>Con un empuje lento, pesado y continuo, fue introduciendo su miembro hasta met\u00e9rselo todo.<\/p>\n<p>\u2014Ah&#8230; dios, Mauricio&#8230; \u2014se le escap\u00f3 a Bianca en un grito ahogado contra el muro, echando el cuello hacia atr\u00e1s al sentir la presi\u00f3n estir\u00e1ndola por dentro.<\/p>\n<p>Hace solo unas horas hab\u00eda estado en la cama con Bruno soportando una rutina, pero esto era completamente distinto. Sentir el tama\u00f1o y el grosor de Mauricio abri\u00e9ndose paso hasta tocar fondo le hizo temblar las piernas; la diferencia f\u00edsica con su esposo era brutal y la dejaba sin aliento.<\/p>\n<p>\u2014M\u00edrame&#8230; \u2014le murmur\u00f3 Mauricio, peg\u00e1ndose a su espalda para besarle el cuello mientras terminaba de acomodarse hasta la base, chocando su ingle contra sus nalgas.<\/p>\n<p>\u2014Siento todo&#8230; es demasiado&#8230; \u2014jade\u00f3 ella con la boca abierta, apretando los pu\u00f1os contra la pared mientras sent\u00eda la dureza de \u00e9l en lo m\u00e1s profundo\u2014. No te muevas&#8230; d\u00e9jame acostumbrarme\u2026<\/p>\n<p>Mauricio la escuch\u00f3 y se qued\u00f3 inm\u00f3vil un segundo, sintiendo las contracciones involuntarias de ella alrededor de su miembro. Inclin\u00e1ndose sobre su espalda, le peg\u00f3 los labios al o\u00eddo y le susurr\u00f3 con la voz rasgada:<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s apretad\u00edsima, Bianca&#8230; me vas a volver loco\u2026<\/p>\n<p>Con extrema paciencia, Mauricio dio un primer tir\u00f3n hacia atr\u00e1s, muy despacio, y volvi\u00f3 a entrar en ella con un vaiv\u00e9n lento, pesado y medido. El roce suave pero profundo encendi\u00f3 a Bianca por completo; el calor de la penetraci\u00f3n y el impacto de tenerlo adentro hicieron que su intimidad comenzara a humedecerse a\u00fan m\u00e1s, soltando una lubricaci\u00f3n abundante por la excitaci\u00f3n que la recorr\u00eda de cabeza a pies.<\/p>\n<p>Al sentir c\u00f3mo flu\u00eda y c\u00f3mo ese movimiento pausado la estiraba de una forma deliciosa, a Bianca se le escap\u00f3 un suspiro entrecortado.<\/p>\n<p>Se le fue la verg\u00fcenza por completo y, moviendo levemente la cadera hacia atr\u00e1s para buscar m\u00e1s contacto, le pidi\u00f3 despacio, casi en un ruego:<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s&#8230; dale as\u00ed&#8230; m\u00e1s fuerte\u2026<\/p>\n<p>Esa petici\u00f3n fue la se\u00f1al para Mauricio. Tom\u00e1ndola firmemente de las caderas, aceler\u00f3 la marcha y comenz\u00f3 a embestirla con golpes secos, pesados y profundos que hac\u00edan retumbar la pared.<\/p>\n<p>Sin salir del todo de ella, Mauricio la tom\u00f3 con firmeza por las caderas, la levant\u00f3 ligeramente para despegarla del muro y la llev\u00f3 a un par de pasos, oblig\u00e1ndola a inclinarse sobre el amplio espaldar del sill\u00f3n. En esa postura, con la cadera bien levantada y la luz de la ma\u00f1ana ilumin\u00e1ndole la espalda, \u00e9l reanud\u00f3 el empuje desde atr\u00e1s, marcando un ritmo a\u00fan m\u00e1s ruidoso y constante.<\/p>\n<p>Bianca se agarr\u00f3 del cuero del sill\u00f3n, mordi\u00e9ndose el labio para no gritar. El roce directo le hac\u00eda perder la cabeza, sintiendo la humedad baj\u00e1ndole por la entrepierna mientras el impacto le recorr\u00eda todo el cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014Mauricio&#8230; ah&#8230; no me pares&#8230; \u2014gem\u00eda ella con la cabeza hundida entre sus brazos.<\/p>\n<p>\u2014Mira c\u00f3mo est\u00e1s&#8230; te encanta \u2014le dijo \u00e9l con la respiraci\u00f3n agitada, d\u00e1ndole un apret\u00f3n firme en la cadera mientras la acompa\u00f1aba en cada movimiento.<\/p>\n<p>Buscando un contacto de frente, Mauricio la hizo girar. Le termin\u00f3 de quitar el vestido y la lencer\u00eda de un tir\u00f3n, dej\u00e1ndola completamente desnuda sobre los cojines. \u00c9l se acomod\u00f3 contra el respaldo y la tom\u00f3 de la cintura para guiarla a ponerse encima.<\/p>\n<p>Al sentirlo entrar de nuevo hasta el fondo en esa posici\u00f3n, Bianca solt\u00f3 un suspiro ahogado y tom\u00f3 el control. Apoy\u00f3 las manos firmes sobre el pecho de Mauricio y empez\u00f3 a subir y bajar a su propio ritmo, marcando un vaiv\u00e9n de caderas desesperado y continuo. Desde arriba, viendo c\u00f3mo \u00e9l disfrutaba con la vista de su cuerpo, Bianca aceler\u00f3 el movimiento. La fricci\u00f3n constante la llev\u00f3 directo al l\u00edmite.<\/p>\n<p>\u2014Me voy a venir&#8230; Mauricio, dios&#8230; me voy a venir&#8230; \u2014solt\u00f3 en un gemido entrecortado, apret\u00e1ndolo con espasmos involuntarios.<\/p>\n<p>El orgasmo la sacudi\u00f3 por completo, haci\u00e9ndola caer de pechos sobre el t\u00f3rax de \u00e9l, temblando mientras sus paredes internas se contra\u00edan fren\u00e9ticamente a su alrededor. Mauricio la sujet\u00f3 con fuerza de la cintura, la gir\u00f3 en el sill\u00f3n para quedar arriba y aprovech\u00f3 esas \u00faltimas contracciones para embestir con fuerza y rapidez, alcanzando su propio cl\u00edmax en un gemido sordo.<\/p>\n<p>Con la respiraci\u00f3n agitada y los m\u00fasculos todav\u00eda tensos, Mauricio se fue retirando lentamente, sacando su miembro de golpe. Bianca se qued\u00f3 tendida sobre los cojines, con las piernas entumecidas y abiertas, dejando ver la entrada de su sexo entreabierta y dilatada por el esfuerzo, desde donde comenzaba a derramarse un hilo espeso de semen que se mezclaba con su propia humedad. Mauricio contempl\u00f3 la escena un segundo, recuperando el aire, mientras ella cerraba los ojos, completamente exhausta y satisfecha.<\/p>\n<p>Mientras Bianca quedaba tendida sobre los cojines del sill\u00f3n, tratando de recuperar el aire con el cuerpo entumecido y las piernas temblando por el esfuerzo, a kil\u00f3metros de all\u00ed la atm\u00f3sfera era completamente distinta. La tensi\u00f3n se masticaba en el aire mientras la ma\u00f1ana avanzaba sin tregua.<\/p>\n<p>El viaje en el auto desde el departamento de Valeria fue silencioso, pesado, cortado solo por el zumbido del motor y la tensi\u00f3n entre los dos. Bruno manejaba con la mirada fija en el asfalto, mientras Valeria miraba el tr\u00e1fico y el movimiento de la ciudad por la ventana bajo la luz clara de la ma\u00f1ana. Ambos sab\u00edan que estaban cruzando una l\u00ednea sin retorno.<\/p>\n<p>Se dirigieron al centro financiero y se detuvieron frente a un edificio imponente de vidrios que a esa hora ya bull\u00eda de gente con la llegada de empleados y ejecutivos. Gracias a su rostro conocido como una de las presentadoras de noticias m\u00e1s famosas del pa\u00eds y a su cercan\u00eda previa con los altos mandos por ser la pareja de Mauricio, el personal de recepci\u00f3n la salud\u00f3 con respeto y pudieron pasar sin problemas.<\/p>\n<p>Tomaron el ascensor hasta el piso de la gerencia general. Al salir, la alfombra del pasillo ahogaba sus pasos. A trav\u00e9s de la mampara de vidrio de la oficina principal, se ve\u00eda a H\u00e9ctor Alarc\u00f3n revisando unos balances en su tableta, con el saco colgado en el perchero y la corbata a medio soltar.<\/p>\n<p>Valeria empuj\u00f3 la puerta sin tocar, rompiendo la tranquilidad de la oficina.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor levant\u00f3 la mirada, sorprendido y molesto por la interrupci\u00f3n. Sus ojos se fijaron de inmediato en ella, ignorando al hombre que ven\u00eda detr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfValeria? \u2014dijo H\u00e9ctor, dejando la tableta sobre el escritorio\u2014. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Estoy revisando mi agenda y no tengo ninguna reuni\u00f3n marcada contigo a esta hora.<\/p>\n<p>\u2014No busques en tu agenda, H\u00e9ctor. Esto no est\u00e1 agendado ni lo va a estar \u2014respondi\u00f3 Valeria con una calma fr\u00eda, caminando con paso firme hacia una de las sillas para sentarse. Bruno se qued\u00f3 de pie a un paso de la puerta, vigilando el pasillo en silencio.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor mir\u00f3 a Bruno un segundo, midi\u00e9ndolo con desprecio antes de volver a enfocar a Valeria.<\/p>\n<p>\u2014Sabes perfectamente que los asuntos bancarios y de negocios se ven en reuniones programadas, no a escondidas en mi oficina \u2014reclam\u00f3 H\u00e9ctor, acomod\u00e1ndose en su sill\u00f3n para intentar imponer autoridad\u2014. \u00bfY qui\u00e9n es este tipo? No tienes por qu\u00e9 traer a desconocidos a mi despacho.<\/p>\n<p>\u2014No soy ning\u00fan desconocido \u2014intervino Bruno, dando un paso firme al frente para plantarse ante la mesa\u2014. Soy el ganador del pase forzoso. El que sali\u00f3 en el video del \u00faltimo evento.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor se qued\u00f3 callado un segundo. Mir\u00f3 a Bruno de arriba abajo y una sonrisa burlona y c\u00ednica se le form\u00f3 en la boca al juntar las piezas. \u00c9l sab\u00eda perfectamente que solo exist\u00edan dos pases.<\/p>\n<p>\u2014Ah&#8230; con que una de las parejas eres t\u00fa \u2014dijo H\u00e9ctor, tir\u00e1ndose hacia atr\u00e1s en su asiento con morbo\u2014. As\u00ed que t\u00fa eres el del video. Vaya, vaya&#8230; Tienes una esposa muy&#8230; exquisita. Una joya. Todo el C\u00edrculo vio esa transmisi\u00f3n, y tu mujer s\u00ed que sabe c\u00f3mo complacer a un hombre. No me imaginaba que su pareja fuera alguien tan&#8230; poca cosa.<\/p>\n<p>\u2014Cierra la boca \u2014lo cort\u00f3 Bruno, dando un paso al frente con la voz ronca de rabia\u2014. No vine a escuchar tus pendejadas. Vine a dejarte claro lo que pienso hacer con el pase que tengo en las manos.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor lo mir\u00f3 de arriba abajo, sin perder la postura, y solt\u00f3 una risa seca.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAh, s\u00ed? \u00bfY qu\u00e9 se supone que vas a hacer? \u2014provoc\u00f3 el banquero, recost\u00e1ndose en su sill\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Una subasta de sumisi\u00f3n total de pareja para ti y para Sabrina este fin de semana \u2014escupi\u00f3 Bruno, mir\u00e1ndolo a los ojos\u2014. Ese es el reto que te tengo preparado.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor escuch\u00f3 las palabras de Bruno, se ech\u00f3 a re\u00edr y le rest\u00f3 importancia con un gesto de la mano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUna subasta? \u00bfEso es todo? \u2014brome\u00f3 H\u00e9ctor, recuperando el aire de superioridad\u2014. Valeria, por favor, una subasta no es nada del otro mundo. Un reto as\u00ed no me asusta, s\u00e9 perfectamente c\u00f3mo se manejan esas cosas.<\/p>\n<p>\u2014Te va a asustar cuando sepas qui\u00e9n va a ganar esa subasta, H\u00e9ctor \u2014solt\u00f3 Valeria despacio y con voz helada\u2014. En cuanto hagamos efectivo el pase, yo misma voy a manipular la red para que no haya competencia. La \u00fanica oferta que voy a dejar pasar es la de los Benavides. El fin de semana t\u00fa y Sabrina van a ser propiedad de ellos.<\/p>\n<p>A H\u00e9ctor se le borr\u00f3 la sonrisa de golpe. Se puso p\u00e1lido y la cara se le desencaj\u00f3 de puro p\u00e1nico. Sus manos empezaron a temblar sobre el escritorio. Sab\u00eda perfectamente qui\u00e9nes eran los Benavides y las locuras s\u00e1dicas que hac\u00edan. Solo pensar en entregarle a su esposa Sabrina y su propio cuerpo a esa pareja durante un fin de semana entero lo aterroriz\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1n locos&#8230; \u00a1Esto es una maldita extorsi\u00f3n! \u2014grit\u00f3 H\u00e9ctor, levant\u00e1ndose de golpe y agarrando el tel\u00e9fono de su escritorio\u2014. \u00a1Voy a llamar a seguridad ahora mismo y los voy a meter a la c\u00e1rcel a los dos!<\/p>\n<p>\u2014Llamalos \u2014lo desafi\u00f3 Valeria sin parpadear\u2014. Pero antes de que crucen esa puerta, el reto se ejecutar\u00e1. Y si rechazas el reto, el sistema libera autom\u00e1ticamente todos tus videos archivados a la junta del banco y a tu familia, adem\u00e1s de bloquearte y borrarte cada cuenta de dinero que tienes. Te vas a quedar sin reputaci\u00f3n, sin familia y en la calle en cuesti\u00f3n de minutos. T\u00fa decides.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor se qued\u00f3 congelado con el tel\u00e9fono en la mano. Mir\u00f3 a Valeria y luego a Bruno. Sab\u00eda que ella no estaba jugando y que si dec\u00eda eso, lo cumpl\u00eda. Estaba acorralado.<\/p>\n<p>Vencido, se dej\u00f3 caer pesadamente en el sill\u00f3n, sob\u00e1ndose la frente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 mierda quieren? \u2014pregunt\u00f3 con la voz quebrada.<\/p>\n<p>\u2014Una auditor\u00eda espejo de todas las cuentas de las empresas de Mauricio. Queremos los accesos, las claves y los registros reales de lavado que manejas en este banco \u2014explic\u00f3 Valeria con firmeza\u2014. Si nos das todo, el pase forzoso se guarda y nadie se entera de nada.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor trag\u00f3 saliva, pensando r\u00e1pido las opciones. Si traicionaba a Mauricio corr\u00eda peligro, pero si no aceptaba, su vida se acababa ese mismo d\u00eda. Levant\u00f3 la mirada hacia Valeria y el miedo se convirti\u00f3 en rabia.<\/p>\n<p>Si iba a arriesgarse, se lo iba a cobrar caro.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Puedo armar el paquete de datos y simular un ataque cibern\u00e9tico para que tengan la auditor\u00eda sin que mi nombre aparezca \u2014dijo H\u00e9ctor, achicando los ojos\u2014. Pero esto va a tener un precio, Valeria. Sobre todo para ti.<\/p>\n<p>\u2014Te escucho \u2014dijo ella.<\/p>\n<p>\u2014Primero, inmunidad total. Mis cuentas, mi dinero y mi esposa no entran en ninguna denuncia cuando hundan a Mauricio. Me dejan limpio. Segundo, mi seguro: vas a firmar una carta donde declaras que t\u00fa eres la cabeza de todo este complot. Si yo caigo, te vas conmigo.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor hizo una pausa, se inclin\u00f3 sobre el escritorio y mir\u00f3 fijamente a Valeria a los ojos, ignorando a Bruno por completo.<\/p>\n<p>\u2014Y tercero&#8230; un adelanto por lo que estoy arriesgando. Todos estos a\u00f1os vi\u00e9ndote pasar, Valeria, y siempre me pareciste una mujer incre\u00edble, inalcanzable por estar con Mauricio.<\/p>\n<p>As\u00ed que hoy las cosas cambian. Si voy a poner el cuello en la guillotina por ti, quiero una noche entera contigo. Una noche a solas en la cama, donde vas a hacer todo lo que yo te pida. Ese es mi precio. Si quieres las cuentas de Mauricio, me vas a dar esa noche de sexo. Si no, dile a tu perro que envi\u00e9 el reto.<\/p>\n<p>Al escuchar la propuesta, Bruno dio un paso al frente fuera de s\u00ed. Una rabia ciega le nubl\u00f3 la vista y la mand\u00edbula se le apret\u00f3 al l\u00edmite.<\/p>\n<p>\u2014No te pases de listo \u2014escupi\u00f3 Bruno con la voz temblando de furia, acerc\u00e1ndose al escritorio\u2014. Vinimos a hacer un trato de negocios, no a cumplir tus asquerosidades.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor solt\u00f3 una risa burlesca, disfrutando ver c\u00f3mo lo hab\u00eda sacado de quicio.<\/p>\n<p>\u2014Lo tomas o lo dejas, Valeria. Yo arriesgo mi carrera, t\u00fa me das una noche en mi cama. Es un trato justo.<\/p>\n<p>Antes de que Bruno se le fuera encima, Valeria estir\u00f3 la mano y lo fren\u00f3 con fuerza. Con una calma absoluta, se gir\u00f3 hacia Bruno. Sus ojos estaban fr\u00edos, pero le habl\u00f3 despacio para calmarlo.<\/p>\n<p>\u2014Tranquilo, Bruno \u2014le dijo mir\u00e1ndolo a los ojos\u2014. D\u00e9jalo. Todo esto es por el objetivo final. A veces hay que pagar estos precios para ganar. No vamos a arruinar el plan ahora.<\/p>\n<p>Bruno la mir\u00f3 con bronca por dentro, con el est\u00f3mago revuelto de solo imaginarla con el banquero, pero impotente al ver que ella no iba a dar marcha atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Valeria volvi\u00f3 a mirar a H\u00e9ctor con una sonrisa helada.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos un trato, H\u00e9ctor. Consigue los accesos de la auditor\u00eda y prepara la declaraci\u00f3n. Nos vemos cuando tengas todo listo.<\/p>\n<p>Sin agregar una sola palabra m\u00e1s, Valeria se dio la media vuelta y camin\u00f3 hacia la salida con paso firme y elegante, rompiendo el aire tenso del despacho. Bruno se qued\u00f3 congelado un segundo, clav\u00e1ndole a H\u00e9ctor una \u00faltima mirada cargada de odio puro antes de darle la espalda y seguirla hacia el pasillo.<\/p>\n<p>El trayecto de regreso en el ascensor fue un silencio asfixiante. Bruno apretaba los pu\u00f1os dentro de los bolsillos, sintiendo c\u00f3mo el est\u00f3mago se le revolv\u00eda. La idea de que Valeria fuera a entregarse a ese tipo por el plan le quemaba por dentro, pero la frialdad con la que ella lo hab\u00eda aceptado lo dejaba a\u00fan m\u00e1s desarmado.<\/p>\n<p>Al cruzar las puertas de cristal del edificio y salir a la calle, la luz brillante de la ma\u00f1ana y el ruido del tr\u00e1fico del centro financiero los golpearon de frente. Valeria se detuvo junto al auto, sac\u00f3 sus lentes de sol y se los puso con una calma pasmosa, ocultando cualquier rastro de emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe verdad vas a hacerlo? \u2014rompi\u00f3 el silencio Bruno, con la voz rasgada por la frustraci\u00f3n\u2014. \u00bfVas a meterte a la cama con ese infeliz?<\/p>\n<p>Valeria se gir\u00f3 despacio hacia \u00e9l. A trav\u00e9s de los cristales oscuros, su expresi\u00f3n permaneci\u00f3 impenetrable y su voz son\u00f3 tan fr\u00eda como el hielo.<\/p>\n<p>\u2014Es el precio que hay que pagar para destruir a Mauricio, Bruno. Y lo voy a pagar \u2014respondi\u00f3 ella, abriendo la puerta del auto con total determinaci\u00f3n\u2014. S\u00fabete. Todav\u00eda nos queda mucho por hacer hoy.<\/p>\n<p>Bruno respir\u00f3 hondo, sintiendo un nudo amargo en la garganta. Sab\u00eda que no hab\u00eda marcha atr\u00e1s y que, en esa guerra, ambos estaban dispuestos a perderlo todo.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66693\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66693\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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