{"id":66700,"date":"2026-08-11T00:04:01","date_gmt":"2026-08-10T22:04:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66700"},"modified":"2026-08-10T18:35:48","modified_gmt":"2026-08-10T16:35:48","slug":"cuando-la-luz-toco-el-marmol-5-a-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuando-la-luz-toco-el-marmol-5-a-7\/","title":{"rendered":"Cuando la luz toc\u00f3 el m\u00e1rmol (5 a 7)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66700\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Parte 5: El cambio de juego<\/p>\n<p>Dorm\u00ed mal y me despert\u00e9 sinti\u00e9ndome como otra persona. El aire en mi habitaci\u00f3n parec\u00eda m\u00e1s denso, cargado con los fantasmas de las fotos y el recuerdo electrizante de mi propio cl\u00edmax. El mundo se ve\u00eda diferente, como si alguien me hubiera limpiado los ojos con un \u00e1cido que quemaba toda la ilusi\u00f3n. Mir\u00e9 el p\u00f3ster de Jin-woo en mi pared, y por primera vez, su sonrisa perfecta me pareci\u00f3 vac\u00eda, una mentira conveniente. El amor idealizado que me hab\u00eda sostenido se sent\u00eda ahora como un traje de ni\u00f1os que ya no me cab\u00eda. Las fotos del se\u00f1or Kim no hab\u00edan sido una revelaci\u00f3n; hab\u00edan sido una iniciaci\u00f3n. Me hab\u00edan iniciado en un mundo de deseo crudo y real, y ahora que lo hab\u00eda probado, no pod\u00eda volver atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Una transformaci\u00f3n se estaba gestando dentro de m\u00ed, un cambio sutil pero fundamental. Ya no era la chica pasiva que observaba desde las sombras. El descubrimiento de su pasado, de su capacidad para una pasi\u00f3n tan salvaje, me hab\u00eda dado un poder que nunca hab\u00eda sentido. Ya no ten\u00eda miedo de \u00e9l; ten\u00eda curiosidad. Y esa curiosidad se estaba convirtiendo en audacia. La idea de que este hombre reservado y controlado pod\u00eda albergar una fuerza tan elemental me hizo sentir, por primera vez, que estaba a su altura. Que pod\u00eda jugar en su mismo campo.<\/p>\n<p>Esa misma tarde, la oportunidad se present\u00f3. Llegu\u00e9 de la academia con los m\u00fasculos tensos despu\u00e9s de una clase particularmente frustrante en la que el se\u00f1or Kim hab\u00eda desechado mi trabajo con un simple &#8220;Sigue siendo una mentira, Min-ji&#8221;. Necesitaba una ducha, no solo para lavarme el sudor, sino para calmar la fiebre que me recorr\u00eda el cuerpo. Mientras el agua caliente golpeaba mi espalda, una idea tom\u00f3 forma en mi mente, una idea audaz, peligrosa y absolutamente emocionante. No era un plan, era un impulso, un instinto animal.<\/p>\n<p>Sal\u00ed del ba\u00f1o, envuelta en una toalla blanca y peque\u00f1a, que apenas se cerraba sobre mis pechos. El vapor se adher\u00eda a mi piel como un velo. Sab\u00eda que \u00e9l estar\u00eda en el sal\u00f3n, a esa hora siempre le\u00eda. Mi coraz\u00f3n martilleaba en mi pecho, un tambor de guerra. Camin\u00e9 por el pasillo, no con timidez, sino con una lentitud deliberada. Mis pies descalzos no hac\u00edan ruido sobre el parqu\u00e9. Llegu\u00e9 a la puerta del sal\u00f3n y me detuve en el umbral, una silueta recortada por la luz de mi cuarto.<\/p>\n<p>\u00c9l estaba all\u00ed, sentado en el sof\u00e1, con un libro abierto sobre sus rodillas. Levant\u00f3 la vista, y sus ojos se encontraron con los m\u00edos. Por una fracci\u00f3n de segundo, vi el shock en su rostro, una fisura en su m\u00e1scara de control. Sus ojos se deslizaron hacia abajo, hacia mi piel h\u00fameda y brillante, hacia la peque\u00f1a l\u00ednea de mi clav\u00edcula donde la toalla empezaba a aflojarse. Y entonces, como si el universo estuviera de mi parte, la toalla se desliz\u00f3.<\/p>\n<p>No cay\u00f3 por completo. Se aferr\u00f3 a mi cintura, pero por un instante, eterno y brillante, estuve desnuda frente a \u00e9l. Vi c\u00f3mo su garganta se mov\u00eda al tragar, c\u00f3mo su mano se apretaba el libro hasta ponerse blanca. No dijo nada. No se movi\u00f3. Simplemente me mir\u00f3, y en sus ojos vi el conflicto, la lucha entre el profesor y el hombre. Yo, en cambio, no sent\u00ed ninguna verg\u00fcenza. Solo sent\u00ed una oleada de poder, una calma electrificante. Con una serenidad que no sab\u00eda que pose\u00eda, me agach\u00e9, con una lentitud exquisita, y recog\u00ed la toalla. La volv\u00ed a envolver en mi cuerpo, mi mirada fija en la suya todo el tiempo. Luego, me gir\u00e9 y volv\u00ed a mi cuarto, cerrando la puerta suavemente a mi espalda.<\/p>\n<p>Me apoy\u00e9 en la puerta, con el coraz\u00f3n desbocado y una sonrisa de triunfo en los labios. Lo hab\u00eda hecho. Hab\u00eda roto la regla. Hab\u00eda tomado el control.<\/p>\n<p>Esa noche, mi fantas\u00eda ya no fue un refugio. Fue un campo de entrenamiento. Ya no era una espectadora. Era la directora.<\/p>\n<p>La escena no se desarrollaba en un jard\u00edn ni en una habitaci\u00f3n de hotel. Se desarrollaba en su estudio, el lugar donde \u00e9l se sent\u00eda m\u00e1s seguro. Yo estaba de pie, frente a \u00e9l, que estaba sentado en su silla. No estaba desnuda. Lleva una bata de seda negra, ce\u00f1ida a mi cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014Si\u00e9ntate \u2014le dije en mi fantas\u00eda, y mi voz era firme, segura.<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3, sorprendido, pero obedeci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me mires \u2014continu\u00e9, desabrochando lentamente el cintur\u00f3n de la bata\u2014. No como un profesor mira a una alumna. No como un artista mira a un modelo. Quiero que me mires como un hombre mira a una mujer.<\/p>\n<p>La bata se abri\u00f3, y yo me qued\u00e9 all\u00ed, bajo la luz cruda del estudio, expuesta y vulnerable, pero completamente en control. Su respiraci\u00f3n se agit\u00f3. Vi el deseo en sus ojos, un deseo que \u00e9l ya no pod\u00eda ocultar. En mi fantas\u00eda, no hab\u00eda besos, ni caricias. Solo hab\u00eda miradas. El poder de la mirada. El poder de saber que lo ten\u00eda a mi merced. El deseo ya no era algo que me suced\u00eda, era algo que yo generaba, algo que yo controlaba. Y esa sensaci\u00f3n era m\u00e1s adictiva que cualquier fantas\u00eda rom\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Parte 6: La convivencia tensa<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana siguiente, el aire en la casa se sent\u00eda diferente. No era inc\u00f3modo, era&#8230; cargado. Como la atm\u00f3sfera pesada y el\u00e9ctrica que precede a una tormenta. Yo me mov\u00eda por la casa con una nueva confianza, una conciencia aguda de mi propio cuerpo, de mi propio poder. Ya no era la chica que se escond\u00eda en su cuarto. Era una mujer que hab\u00eda mostrado su piel y hab\u00eda visto el efecto que produc\u00eda. El silencio entre nosotros ya no era un vac\u00edo; era un di\u00e1logo no dicho, lleno de preguntas y promesas.<\/p>\n<p>Esa noche, mi madre trabajaba el turno de noche. La casa era nuestra, un escenario perfecto para el siguiente acto de mi audaz obra. Despu\u00e9s de la cena, me sent\u00e9 en el sof\u00e1 del sal\u00f3n, a una distancia prudente de \u00e9l, y encend\u00ed la televisi\u00f3n. Puse una pel\u00edcula antigua, un drama en blanco y negro que sab\u00eda que le gustaba. \u00c9l se sent\u00f3 a mi lado, y por un rato, el \u00fanico sonido fue el del di\u00e1logo de la pel\u00edcula y el de la lluvia que empezaba a caer fuera.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 mi actuaci\u00f3n. Primero, un bostezo falso, exagerado. Me estir\u00e9, levantando los brazos por encima de mi cabeza, arqueando la espalda de una manera que sab\u00eda que resaltar\u00eda la forma de mis pechos bajo la fina tela de mi pijama. Sent\u00ed su mirada sobre m\u00ed, un calor f\u00edsico que me quem\u00f3 la piel. Luego, me recost\u00e9 en el sof\u00e1, &#8220;buscando una posici\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda&#8221;, y dej\u00e9 que mi cabeza cayera lentamente, como si el sue\u00f1o me venciera, hasta apoyarla en su hombro.<\/p>\n<p>Se tens\u00f3 al instante. Todo su cuerpo se puso r\u00edgido, una cuerda de guitarra estirada al l\u00edmite. Su olor, una mezcla de jab\u00f3n neutro, caf\u00e9 y algo inconfundiblemente masculino, me inund\u00f3 los sentidos. Contuve la respiraci\u00f3n, esperando su reacci\u00f3n. Esperaba que me apartara, que me dijera que fuera a mi cama. Pero no lo hizo. Permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, y despu\u00e9s de un largo minuto, sent\u00ed c\u00f3mo su cuerpo se relajaba m\u00ednimamente, cediendo a mi peso. Era una victoria silenciosa.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula continuaba, pero yo no la ve\u00eda. Mi mente estaba centrada en el punto de contacto, en la presi\u00f3n de su hombro contra mi mejilla. La oscuridad del sal\u00f3n, el sonido de la lluvia, la proximidad de su cuerpo&#8230; todo se combinaba en una atm\u00f3sfera embriagadora. Me mov\u00ed otra vez, esta vez con m\u00e1s intenci\u00f3n. Deslic\u00e9 mi mano por el sof\u00e1, como si buscaba calor, y la dej\u00e9 descansar casualmente sobre su muslo. El tejido de sus pantalones de algod\u00f3n era suave al tacto, y debajo de \u00e9l, sent\u00ed la solidez de su m\u00fasculo.<\/p>\n<p>Esta vez, no pude evitar o\u00edrlo. Ahog\u00f3 un sonido, un suspiro cortado, una inhalaci\u00f3n brusca. Su mano, que hab\u00eda estado reposando en el reposabrazos, se cerr\u00f3 en un pu\u00f1o. La tensi\u00f3n era tan densa que casi pod\u00eda cortarla con un cuchillo. El poder corr\u00eda por mis venas como un licor fuerte. Estaba jugando con fuego, y me encantaba la sensaci\u00f3n de quemarme.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 as\u00ed, con la cabeza en su hombro y la mano en su muslo, hasta que los cr\u00e9ditos de la pel\u00edcula empezaron a rodar. \u00c9l se movi\u00f3 entonces, rompiendo el hechizo.<\/p>\n<p>\u2014Min-ji&#8230; \u2014su voz era un murmullo ronco, \u00e1spero\u2014. Deber\u00edas ir a dormir.<\/p>\n<p>Asent\u00ed, sin decir nada, y me levant\u00e9, mi cuerpo sintiendo la ausencia del suyo como una p\u00e9rdida. Me fui a mi cuarto, cerrando la puerta suavemente. Me tumb\u00e9 en la cama, con el coraz\u00f3n lati\u00e9ndome con fuerza y el cuerpo ardiendo. No era suficiente. Quer\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>Me encerr\u00e9 en la oscuridad y me sumerg\u00ed en mi fantas\u00eda, que ya no era un guion, sino una continuaci\u00f3n directa de la realidad.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos en el sof\u00e1, en la oscuridad del sal\u00f3n. La pel\u00edcula hab\u00eda terminado, pero no nos mov\u00edamos. Mi cabeza segu\u00eda en su hombro, pero esta vez, mi mano no estaba quieta. Se mov\u00eda, lentamente, con una confianza que no ten\u00eda en la vida real. Se deslizaba por su muslo, sintiendo la tensi\u00f3n de sus m\u00fasculos, y luego sub\u00eda, trazando la l\u00ednea interna de su pierna. En mi fantas\u00eda, \u00e9l no se apartaba. Al contrario. Su mano se mov\u00eda y se posaba sobre la m\u00eda, gui\u00e1ndola, anim\u00e1ndola a seguir.<\/p>\n<p>Y entonces, mi mano lleg\u00f3 a su destino. Sent\u00ed la forma dura y firme bajo la tela de sus pantalones, la prueba inequ\u00edvoca de su deseo. En mi fantas\u00eda, \u00e9l no se conten\u00eda. Dej\u00f3 escapar un gemido, un sonido bajo y animal que vibr\u00f3 en mi pecho. Su mano se apret\u00f3 sobre la m\u00eda, oblig\u00e1ndome a apretar m\u00e1s, y su otra mano se enred\u00f3 en mi pelo, inclinando mi cabeza para besarme. No era un beso tierno ni rom\u00e1ntico. Era un beso hambriento, desesperado, un beso que me dec\u00eda que \u00e9l tambi\u00e9n hab\u00eda estado esperando.<\/p>\n<p>La fantas\u00eda me despert\u00f3 con un sobresalto, con el cuerpo sudoroso y la entrepierna h\u00fameda y pulsante. Me qued\u00e9 tumbada en la oscuridad, jadeando. La realidad hab\u00eda sido solo un roce, un susurro. Pero la fantas\u00eda me hab\u00eda mostrado lo que pod\u00eda ser. Y ahora que lo sab\u00eda, no descansar\u00eda hasta que lo hiciera real.<\/p>\n<p>Parte 7: El momento clave<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s, la tensi\u00f3n en la casa era casi un ser vivo. Cada mirada, cada roce accidental en el pasillo, cada silencio compartido en la mesa de la cocina estaba cargado con la electricidad de nuestra noche en el sof\u00e1. \u00c9l me trataba con una distancia cort\u00e9s pero firme, como si intentara reconstruir las barreras que yo hab\u00eda derribado. Pero yo ya no era la misma. El poder que hab\u00eda sentido al provocar una reacci\u00f3n en \u00e9l era un adictivo. El juego se hab\u00eda vuelto mi nueva forma de arte, y \u00e9l, mi \u00fanico y m\u00e1s fascinante lienzo.<\/p>\n<p>Esa noche, el escenario era perfecto. Mi madre otra vez ausente, la casa en silencio, la lluvia golpeando las ventanas como un ritmo insistente. Eleg\u00ed otra pel\u00edcula, esta vez un thriller m\u00e1s oscuro, con escenas iluminadas por una luz azulada y parpadeante. \u00c9l pareci\u00f3 dudar, pero finalmente se sent\u00f3 a mi lado, dejando un coj\u00edn entre nosotros. Una declaraci\u00f3n de intenciones. Una barrera.<\/p>\n<p>La vi. Y decid\u00ed ignorarla.<\/p>\n<p>La primera hora de pel\u00edcula fue una guerra de paciencia. Esper\u00e9 a que la trama se intensificara, a que la m\u00fasica se volviera m\u00e1s dram\u00e1tica, a que su atenci\u00f3n estuviera completamente absorbida por la pantalla. Y entonces, me mov\u00ed. No fue un bostezo ni un estiramiento fingido. Fue un movimiento lento, deliberado, como una serpiente desliz\u00e1ndose hacia su presa. Me deslic\u00e9 hacia \u00e9l, cerrando la distancia que hab\u00eda puesto entre nosotros. \u00c9l se tens\u00f3, pero no se apart\u00f3. Su cuerpo era una estatua de m\u00e1rmol junto a m\u00ed.<\/p>\n<p>Mi siguiente movimiento fue m\u00e1s audaz. Deslic\u00e9 mi pierna sobre la de \u00e9l, lentamente, sintiendo la textura \u00e1spera de sus pantalones de vaquero contra mi piel lisa. No lo hice de forma casual. Lo mir\u00e9 mientras lo hac\u00eda, mis ojos fijos en los suyos, desafi\u00e1ndolo a que me detuviera. No lo hizo. Su mirada era un torbellino de emociones: shock, deseo, conflicto, miedo. Y debajo de todo, un fuego que \u00e9l intentaba, y fallaba, contener.<\/p>\n<p>No me detuve. Con un movimiento fluido que hab\u00eda ensayado mil veces en mi cabeza, me mont\u00e9 sobre su regazo, una rodilla a cada lado de sus muslos, qued\u00e1ndome suspendida sobre \u00e9l. Nuestros rostros estaban a cent\u00edmetros de distancia. Pod\u00eda sentir el calor de su aliento en mis labios. Pod\u00eda ver la dilataci\u00f3n de sus pupilas en la luz parpadeante de la televisi\u00f3n. El mundo se redujo a ese espacio diminuto entre nosotros.<\/p>\n<p>\u2014Min-ji&#8230; \u2014logr\u00f3 decir, su voz un susurro roto, casi inaudible\u2014. No&#8230; no podemos.<\/p>\n<p>Pero su cuerpo lo traicionaba. Porque justo debajo de m\u00ed, a trav\u00e9s de las capas de ropa, sent\u00ed la prueba inequ\u00edvoca de su deseo. No era una erecci\u00f3n incipiente, era una pulsaci\u00f3n dura, firme, un latido de sangre pura que me gritaba que \u00e9l quer\u00eda esto tanto como yo. Una oleada de triunfo, m\u00e1s potente que cualquier droga, recorri\u00f3 mi cuerpo. No era una alumna seduciendo a su profesor. \u00c9ramos dos iguales, un hombre y una mujer, atrapados en la misma trampa de deseo.<\/p>\n<p>Y en ese momento, la realidad se fundi\u00f3 con mi fantas\u00eda.<\/p>\n<p>La pantalla del televisor se apag\u00f3. El sonido de la lluvia se desvaneci\u00f3. Ya no est\u00e1bamos en el sal\u00f3n de mi casa. Est\u00e1bamos en mi mente, en el escenario que yo hab\u00eda construido. Y en ese escenario, no hab\u00eda dudas, ni conflictos, ni miedos.<\/p>\n<p>En mi fantas\u00eda, \u00e9l no me dijo &#8220;no podemos&#8221;. \u00c9l me mir\u00f3 a los ojos, y con un movimiento r\u00e1pido, su mano se enred\u00f3 en mi pelo y me baj\u00f3 hacia \u00e9l, bes\u00e1ndome con una ferocidad que siempre supe que exist\u00eda bajo su coraza de control. Era un beso hambriento, posesivo, un beso que mord\u00eda y mordisqueaba, que me robaba el aliento y me llenaba de una urgencia desesperada. Su otra mano se desliz\u00f3 por mi espalda, presion\u00e1ndome contra \u00e9l, haci\u00e9ndome sentir cada cent\u00edmetro de su deseo. Ya no era un juego. Era una batalla, una lucha por dominar y ser dominada.<\/p>\n<p>Y entonces, con una fuerza que me tom\u00f3 por sorpresa, se levant\u00f3, levant\u00e1ndome a m\u00ed con \u00e9l como si no pesara nada. Me llev\u00f3 a su cuarto, a su cama, y me arroj\u00f3 sobre las s\u00e1banas con una violencia que me excit\u00f3 hasta los huesos. Se qued\u00f3 de pie, mir\u00e1ndome desde el pie de la cama, con los ojos ardiendo de un fuego salvaje. Y entonces, empez\u00f3 a desabrocharse la camisa, revelando el torso que hab\u00eda visto en las fotos, pero ahora era real, estaba aqu\u00ed, y era m\u00edo para conquistar.<\/p>\n<p>La fantas\u00eda me dej\u00f3 sin aliento, con el coraz\u00f3n latiendo con una fuerza que sent\u00eda en toda mi garganta. Abr\u00ed los ojos, todav\u00eda montada sobre \u00e9l, sintiendo su erecci\u00f3n pulsando bajo m\u00ed. La fantas\u00eda me hab\u00eda mostrado el final. Ahora solo ten\u00eda que asegurarme de que la realidad llegara all\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66700\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66700\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Y entonces, con una fuerza que me tom\u00f3 por sorpresa, se levant\u00f3, levant\u00e1ndome a m\u00ed con \u00e9l como si no pesara nada. Me llev\u00f3 a su cuarto, a su cama, y me arroj\u00f3 sobre las s\u00e1banas con una violencia que me excit\u00f3 hasta los huesos. Se qued\u00f3 de pie, mir\u00e1ndome desde el pie de la cama, con los ojos ardiendo<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66700\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66700\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33386,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-66700","post","type-post","status-publish","format-standard","category-sexo-con-maduros"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":106,"today_views":106},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33386"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66700"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66701,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66700\/revisions\/66701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}