{"id":66761,"date":"2026-08-17T08:49:16","date_gmt":"2026-08-17T06:49:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66761"},"modified":"2026-08-17T07:11:51","modified_gmt":"2026-08-17T05:11:51","slug":"el-precio-de-ser-complices-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-precio-de-ser-complices-13\/","title":{"rendered":"El precio de ser c\u00f3mplices (13)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66761\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El reloj marcaba pasadas las dos de la tarde cuando la primera parte del paquete de datos cifrados termin\u00f3 de descargarse en el servidor privado que Valeria hab\u00eda dispuesto. H\u00e9ctor hab\u00eda cumplido su palabra con una rapidez alimentada por el p\u00e1nico y el deseo: las claves de acceso, las rutas de las empresas fantasma de Mauricio y los registros espejo de los movimientos bancarios estaban finalmente en su poder. La ca\u00edda del imperio de Mauricio acababa de comenzar.<\/p>\n<p>Bruno estaba apoyado contra el marco de la ventana del departamento de Valeria, mirando hacia el vac\u00edo de la calle con los brazos cruzados y los nudillos blancos de tanta presi\u00f3n. El sonido constante de las teclas mientras Valeria verificaba la autenticidad de los archivos financieros le resultaba martirizante.<\/p>\n<p>\u2014Los accesos son reales \u2014dijo Valeria sin romper la compostura, iluminada por el brillo de la pantalla\u2014. H\u00e9ctor cumpli\u00f3. Todo para la auditor\u00eda est\u00e1 en nuestras manos.<\/p>\n<p>Bruno no se gir\u00f3. Apretaba los dientes, sintiendo una mezcla amarga de asco y frustraci\u00f3n que le recorr\u00eda el pecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY cu\u00e1ndo es&#8230; la noche? \u2014pregunt\u00f3 con la voz \u00e1spera.<\/p>\n<p>Valeria hizo una pausa, deteniendo sus dedos sobre el teclado. Se gir\u00f3 despacio en su silla ejecutiva para mirarlo a los ojos. Su rostro no reflejaba duda ni miedo, solo una fr\u00eda y calculadora resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014En tres d\u00edas \u2014respondi\u00f3 con total franqueza\u2014. Necesita ese tiempo para terminar de borrar sus rastros dentro del banco y armar la simulaci\u00f3n del ataque cibern\u00e9tico. En tres d\u00edas ir\u00e9 a su departamento a pagar mi parte del trato.<\/p>\n<p>\u2014Es un maldito asqueroso, Valeria&#8230; \u2014escupi\u00f3 Bruno, gir\u00e1ndose al fin con el rostro desencajado de rabia\u2014. Te est\u00e1 chantajeando con lo que m\u00e1s le conviene. Me da rabia pensar en lo que vas a hacer por esa auditor\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No te confundas, Bruno \u2014lo interrumpi\u00f3 ella, bajando el tono pero manteniendo la firmeza como una navaja\u2014. H\u00e9ctor cree que me est\u00e1 usando para cumplir una fantas\u00eda, pero el que est\u00e1 poniendo el cuello en la guillotina es \u00e9l.<\/p>\n<p>Cada segundo que pase conmigo en esa cama, me est\u00e1 entregando la soga con la que voy a ahorcar a Mauricio y a cualquiera que intente cubrirlo. Es un costo operacional, nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Bruno la mir\u00f3 sin saber qu\u00e9 responder. Le perturbaba la frialdad con la que ella encaraba el sacrificio, pero al mismo tiempo sab\u00eda que no ten\u00eda forma de detenerla. Estaba atrapado en una espiral que ya no controlaba.<\/p>\n<p>\u2014Vete a tu casa \u2014le dijo Valeria, volviendo la vista a la computadora\u2014. Nos quedan tres d\u00edas para afinar los detalles de la denuncia y revisar bien cada archivo. Ya no podemos hacer nada m\u00e1s por hoy.<\/p>\n<p>Bruno asinti\u00f3 en silencio. Se dio la vuelta y sali\u00f3 del departamento, sintiendo el aire del pasillo como un respiro helado pero necesario.<\/p>\n<p>El camino de regreso a su casa fue un trayecto pesado, envuelto en el ruido sordo del tr\u00e1fico y el cansancio acumulado. Mientras manejaba, Bruno no pod\u00eda sacarse de la cabeza la imagen de Valeria aceptando tan fr\u00edamente el chantaje de H\u00e9ctor, ni la rabia de haber tenido que quedarse callado ante las insinuaciones del banquero. La idea de volver a su rutina de siempre y poner cara de normalidad frente a Bianca le revolv\u00eda el est\u00f3mago; la culpa por ocultarle semejante enredo empezaba a carcomerlo, sinti\u00e9ndose cada vez m\u00e1s atrapado en un juego peligroso donde ya no hab\u00eda marcha atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando Bruno abri\u00f3 la puerta de su departamento, lo recibi\u00f3 un silencio absoluto. Recorri\u00f3 la sala, la cocina y el pasillo, pero no hab\u00eda nadie. Mir\u00f3 la hora en su tel\u00e9fono, extra\u00f1ado; Bianca sol\u00eda estar en casa a esa hora. Dej\u00f3 las llaves sobre la mesa de la entrada, se quit\u00f3 el saco y se dej\u00f3 caer en el sill\u00f3n, soltando un largo suspiro. El contraste entre la tormenta que acababa de vivir en la ma\u00f1ana y la soledad de su hogar solo hac\u00eda que el cansancio le pesara el doble en los hombros.<\/p>\n<p>Apenas veinte minutos despu\u00e9s, el sonido de la cerradura lo hizo reaccionar.<\/p>\n<p>Bianca entr\u00f3 apresurada, cerrando la puerta a sus espaldas con cierto sobresalto al ver a Bruno sentado en la sala. Tra\u00eda el cabello ligeramente desordenado, la respiraci\u00f3n un poco agitada y el bolso apretado contra el costado. Ven\u00eda exhausta del club privado; el dolor f\u00edsico, la humedad entre sus muslos y el olor impregnado del perfume de Mauricio la ten\u00edan al borde de un colapso nervioso.<\/p>\n<p>\u2014Ah&#8230; Bruno&#8230; ya est\u00e1s aqu\u00ed \u2014dijo Bianca r\u00e1pidamente, evitando sostenerle la mirada y dando un par de pasos directos hacia el pasillo de los dormitorios.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, llegu\u00e9 hace un rato \u2014respondi\u00f3 Bruno, poni\u00e9ndose de pie al ver la prisa con la que ella avanzaba\u2014. \u00bfD\u00f3nde estabas? Te llam\u00e9 y no me contestaste.<\/p>\n<p>Bianca se detuvo solo un segundo, d\u00e1ndole casi la espalda mientras apretaba las tiras de su bolso con los nudillos p\u00e1lidos.<\/p>\n<p>\u2014Tuve&#8230; una ma\u00f1ana complicad\u00edsima afuera \u2014improvis\u00f3 Bianca a toda prisa, con la voz fr\u00e1gil y entrecortada\u2014. Un cliente me llam\u00f3 a \u00faltima hora para hacer la tasaci\u00f3n urgente de unas piezas de arte al otro lado de la ciudad&#8230; El tr\u00e1fico estuvo fatal, estuve corriendo de un lado a otro cargando cosas bajo el sol y sud\u00e9 much\u00edsimo. Me siento fatal, necesito meterme a la ducha ya mismo. Antes de que Bruno pudiera decir algo m\u00e1s, Bianca se escabull\u00f3 al ba\u00f1o y cerr\u00f3 la puerta con llave.<\/p>\n<p>Bruno se qued\u00f3 de pie en medio de la sala, mirando la puerta cerrada del ba\u00f1o. Escuch\u00f3 casi de inmediato el ruido del agua de la regadera abrirse con fuerza. Un suspiro pesado se le escap\u00f3 del pecho; atribuy\u00f3 la actitud err\u00e1tica de su esposa al estr\u00e9s del d\u00eda, sin sospechar en lo absoluto que del otro lado de esa pared, Bianca se apoyaba contra los azulejos bajo el agua caliente, frot\u00e1ndose la piel desesperadamente para borrarse el rastro del semen de Mauricio y las secuelas de la traici\u00f3n.<\/p>\n<p>Quince minutos despu\u00e9s, la puerta del ba\u00f1o se abri\u00f3. Bianca sali\u00f3 envuelta en una bata holgada, con una toalla enrollada en la cabeza y el rostro p\u00e1lido. Evitaba el contacto visual directo, pero la caminata lenta revelaba la incomodidad f\u00edsica que trataba de disimular.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien? Te noto rara&#8230; \u2014insisti\u00f3 Bruno desde la cocina, sirvi\u00e9ndose un vaso con agua.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed&#8230; solo fue un d\u00eda pesado y me duele un poco la cabeza \u2014minti\u00f3 ella, sent\u00e1ndose despacio en el borde del sof\u00e1 y juntando las piernas con delicadeza. Mir\u00f3 a Bruno de reojo\u2014. \u00bfY a ti c\u00f3mo te fue?<\/p>\n<p>Bruno trag\u00f3 saliva. El peso de ocultarle la reuni\u00f3n en el banco con H\u00e9ctor, el papel de Valeria y la bomba que estaban a punto de hacer estallar le quemaba la garganta.<\/p>\n<p>\u2014Complicado tambi\u00e9n \u2014respondi\u00f3 Bruno, caminando hacia la sala y dej\u00e1ndose caer en el extremo opuesto del sill\u00f3n\u2014. Un cliente muy dif\u00edcil en el trabajo&#8230; nos tuvo estancados toda la ma\u00f1ana negociando unas condiciones p\u00e9simas, pero al final se logr\u00f3 un acuerdo.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 bueno&#8230; \u2014murmur\u00f3 Bianca, bajando la mirada hacia sus manos entrelazadas.<\/p>\n<p>Un silencio denso y cargado de secretos no dichos se apoder\u00f3 de la sala. Estaban a solo un metro de distancia, compartiendo el mismo techo, pero separados por un abismo invisible de mentiras que ninguno de los dos se atrev\u00eda a romper.<\/p>\n<p>Los dos d\u00edas siguientes transcurrieron en un ambiente cargado de frialdad y distanciamiento en el departamento. Entre Bianca y Bruno apenas se intercambiaban las palabras necesarias para mantener la convivencia; \u00e9l pasaba horas coordinando en silencio con Valeria los preparativos finales para la auditor\u00eda, mientras Bianca intentaba concentrarse en su trabajo en casa, atrapada en un bucle mental donde el recuerdo del encuentro en el club con Mauricio no le daba tregua.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s que intentaba fingir normalidad, el calor de la piel de Mauricio, la brusquedad de sus movimientos y la intensidad de esa ma\u00f1ana la persegu\u00edan en cada momento a solas.<\/p>\n<p>Para la tarde del segundo d\u00eda, la ansiedad termin\u00f3 por vencer la poca cordura que le quedaba a Bianca. Estando en su escritorio, sac\u00f3 el tel\u00e9fono secreto del bolso, con las manos tembl\u00e1ndole ligeramente sobre la pantalla, y le escribi\u00f3 un mensaje a Mauricio:<\/p>\n<p>Bianca: No puedo sacarme de la cabeza lo que me hiciste el otro d\u00eda&#8230; Necesito volver a verte.<\/p>\n<p>La respuesta no tard\u00f3 m\u00e1s de un par de minutos en llegar.<\/p>\n<p>Mauricio: Me encanta saber que te dej\u00e9 con ganas de m\u00e1s, Bianca. A m\u00ed me pas\u00f3 exactamente lo mismo&#8230; No he dejado de pensar en lo bien que te ve\u00edas esa ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>El vientre de Bianca se contrajo al leer la pantalla. Sonri\u00f3 levemente, sintiendo c\u00f3mo el calor le sub\u00eda al rostro, y respondi\u00f3 al instante.<\/p>\n<p>Bianca: Entonces dime cu\u00e1ndo nos vemos. No quiero esperar tanto.<\/p>\n<p>Mauricio: Me gusta cuando te pones as\u00ed de decidida&#8230; Pero esta vez quiero proponerte algo distinto. Si te atreves a volver, va a ser para probar algo nuevo. Algo bastante m\u00e1s interesante.<\/p>\n<p>Un hormigueo de nervios y curiosidad le recorri\u00f3 el cuerpo.<\/p>\n<p>Bianca: \u00bfAlgo nuevo? No me dejes con la duda, Mauricio&#8230; \u00bfQu\u00e9 tienes pensado?<\/p>\n<p>Mauricio: Eso no se explica por mensaje, mi amor. Esas cosas se proponen mir\u00e1ndote a los ojos y se disfrutan en persona. Si tienes la valent\u00eda de ir un paso m\u00e1s all\u00e1 conmigo, nos vemos ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del tercer d\u00eda amaneci\u00f3 con un cielo despejado, pero la atm\u00f3sfera dentro de la casa segu\u00eda siendo tensa y distante. La propuesta de Mauricio hab\u00eda flotado en la cabeza de Bianca toda la noche, encendiendo una mezcla de ansiedad, curiosidad y un deseo incontrolable que termin\u00f3 por sepultar cualquier remordimiento.<\/p>\n<p>A primera hora, mientras el agua caliente ca\u00eda sobre su cuerpo en la ducha, Bianca repiti\u00f3 en su mente cada detalle de la ma\u00f1ana que estaba por vivir. Al salir, camin\u00f3 hacia el armario con la toalla ajustada al pecho y comenz\u00f3 a vestirse con una dedicaci\u00f3n minuciosa.<\/p>\n<p>Eligi\u00f3 un conjunto de lencer\u00eda de sat\u00e9n en tono blanco perla, con finos bordados de encaje en los bordes y un liguero a juego que se ajustaba con firmeza a sus muslos. Sinti\u00f3 un leve escalofr\u00edo en el vientre al imaginarse las manos de Mauricio desabrochando cada broche.<\/p>\n<p>Encima opt\u00f3 por una combinaci\u00f3n irresistible: una blusa de seda manga larga en tono marfil, de ca\u00edda suave pero ajustada en la cintura, y una falda tubo color crema que quedaba justo por encima de las rodillas. La prenda moldeaba sus caderas con una precisi\u00f3n tentadora y dejaba al descubierto sus piernas estilizadas.<\/p>\n<p>Se aplic\u00f3 unas gotas de su perfume m\u00e1s fino en las mu\u00f1ecas y el cuello, y se arregl\u00f3 el cabello y el maquillaje frente al espejo con trazos impecables, resaltando la mirada y d\u00e1ndole un tono vivo a sus labios.<\/p>\n<p>Bruno estaba sentado al borde de la cama, terminando de abrocharse los zapatos. Levant\u00f3 la mirada y se qued\u00f3 observ\u00e1ndola en silencio, extra\u00f1ado. Hac\u00eda tiempo que no la ve\u00eda arreglarse con tanto esmero para una salida matutina. La combinaci\u00f3n de la falda, el corte elegante de la blusa, el aroma a perfume que invadi\u00f3 la habitaci\u00f3n y la atenci\u00f3n que Bianca le pon\u00eda a cada detalle de su aspecto le produjeron un cosquilleo raro en el est\u00f3mago, una ligera sospecha que no supo c\u00f3mo formular.<\/p>\n<p>\u2014Te ves muy bien&#8230; \u2014coment\u00f3 Bruno, entrecerrando ligeramente los ojos mientras la med\u00eda con la mirada\u2014. \u00bfVas a alguna reuni\u00f3n importante?<\/p>\n<p>Bianca no se gir\u00f3. Termin\u00f3 de colocarse un pendiente con delicadeza frente al espejo, buscando mantener la voz serena para no delatarse.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed&#8230; \u2014respondi\u00f3 con calma ensayada\u2014. Un cliente me pidi\u00f3 una tasaci\u00f3n presencial de urgencia para una colecci\u00f3n privada al otro lado de la ciudad. Es alguien muy exigente, tengo que dar una buena impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes de que Bruno pudiera indagar m\u00e1s o cuestionar la urgencia, el tel\u00e9fono en su bolsillo vibr\u00f3 con insistencia. Sac\u00f3 el aparato y vio la pantalla iluminarse con una notificaci\u00f3n de Valeria.<\/p>\n<p>Valeria: H\u00e9ctor ya confirm\u00f3. Todo est\u00e1 listo para esta noche. Ven a mi departamento ahora mismo, tenemos que revisar los archivos por \u00faltima vez.<\/p>\n<p>Bruno cerr\u00f3 el mensaje, apretando el tel\u00e9fono en su mano. La inminencia de la auditor\u00eda y el peso de saber que esa misma noche Valeria se entregar\u00eda al banquero volvieron a ocupar toda su atenci\u00f3n, sofocando de golpe la peque\u00f1a duda que le acababa de despertar la elegancia de su esposa.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien \u2014dijo Bruno poni\u00e9ndose de pie y tomando sus llaves\u2014. Yo tambi\u00e9n tengo que salir a resolver unas cosas de trabajo que quedaron pendientes.<\/p>\n<p>Bianca tom\u00f3 su bolso, acomod\u00f3 la tira sobre su hombro y le dedic\u00f3 una leve sonrisa antes de caminar hacia la puerta.<\/p>\n<p>\u2014Que te vaya bien \u2014murmur\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014Igualmente \u2014respondi\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Ambos cruzaron el umbral casi al mismo tiempo, despidi\u00e9ndose con un beso distante en la mejilla en el pasillo, sin sospechar que cada uno se dirig\u00eda a un punto de quiebre absoluto en este peligroso juego.<\/p>\n<p>Bruno lleg\u00f3 al edificio de Valeria con la cabeza hecha un desastre. La imagen de Bianca al salir de casa no se le sal\u00eda de la mente. Esa falda ajustada y el perfume fino que raras veces usaba en la ma\u00f1ana le hab\u00edan dejado una espina clavada en el pecho. Intentaba convencerse de que solo era una coincidencia de trabajo, pero la duda ya estaba sembrada y le daba vueltas en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Toc\u00f3 la puerta y esper\u00f3 unos segundos.<\/p>\n<p>Valeria abri\u00f3 al instante. Bruno se qued\u00f3 congelado en el umbral, incapaz de disimular el impacto visual. Ella vest\u00eda un camis\u00f3n corto de seda negra con finas tiras de encaje sobre el pecho, una prenda elegante y descaradamente sexy que revelaba la silueta firme de sus senos y la forma de sus piernas. Ten\u00eda la piel tibia y el cabello recogido de forma improvisada en la nuca.<\/p>\n<p>\u2014Entra r\u00e1pido \u2014murmur\u00f3 Valeria, cerrando la puerta con doble cerrojo\u2014. H\u00e9ctor acaba de mandar el \u00faltimo bloque de accesos. Dej\u00e9 la laptop encendida en la mesa para que vayas revisando mientras me doy una ducha r\u00e1pida.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien&#8230; \u2014atin\u00f3 a responder Bruno, tragando saliva mientras la ve\u00eda caminar con soltura hacia el ba\u00f1o, disfrutando del vaiv\u00e9n hipn\u00f3tico de sus caderas bajo la tela suelta.<\/p>\n<p>Bruno camin\u00f3 hacia la mesa y se sent\u00f3 frente a la pantalla iluminada de la computadora&#8230;<\/p>\n<p>Se oblig\u00f3 a enfocar la vista en las carpetas reci\u00e9n descargadas. Al abrir las hojas de c\u00e1lculo, los nombres de las empresas fachada de Mauricio y las firmas de H\u00e9ctor Alarc\u00f3n empezaron a desplegarse en la pantalla. Las cifras millonarias de lavado de dinero y las transferencias no declaradas estaban ah\u00ed, al descubierto. La ca\u00edda de Mauricio era una realidad inminente, pero ver esos datos solo le recordaba a Bruno el precio tan sucio que estaban a punto de pagar por ellos.<\/p>\n<p>A los pocos segundos, el sonido del agua al caer contra los azulejos comenz\u00f3 a retumbar desde el ba\u00f1o&#8230;<\/p>\n<p>Ese ruido seco y continuo actu\u00f3 como un detonante inmediato en su cabeza.<\/p>\n<p>Le vino de golpe el recuerdo de la madrugada en la suite del hotel. Se vio a s\u00ed mismo pegado a la espalda mojada de Valeria bajo el vapor, sintiendo el choque de sus pieles bajo el agua caliente, el agarre firme en sus caderas y la complicidad salvaje con la que ella se entregaba sin reservas. La respiraci\u00f3n de Bruno se aceler\u00f3 y sinti\u00f3 c\u00f3mo el calor se le acumulaba en el cuerpo, mientras sus manos sobre el teclado apretaban la madera de la mesa.<\/p>\n<p>Minutos despu\u00e9s, el ruido del agua se apag\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>La puerta del ba\u00f1o se abri\u00f3 despacio y una densa nube de vapor perfumado se filtr\u00f3 hacia la sala.<\/p>\n<p>Valeria sali\u00f3 sec\u00e1ndose el cabello con una toalla peque\u00f1a. Segu\u00eda vistiendo el mismo pijama de seda negra, pero la humedad del ambiente hab\u00eda provocado que la tela se le pegara sutilmente a la piel, marcando con descaro la firmeza de su cuerpo.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 lentamente hacia la mesa donde estaba Bruno y se detuvo justo a su lado. La cercan\u00eda del calor que emanaba de su cuerpo reci\u00e9n ba\u00f1ado lo envolvi\u00f3 por completo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLograste verificar las \u00faltimas claves? \u2014pregunt\u00f3 ella, inclin\u00e1ndose hacia adelante para mirar la pantalla.<\/p>\n<p>Al inclinarse, el escote de la pijama de seda se abri\u00f3 ligeramente frente a los ojos de Bruno, dej\u00e1ndole ver la curva firme y redonda de sus senos a escasos cent\u00edmetros de su rostro.<\/p>\n<p>El aroma a jab\u00f3n silvestre y el calor que emanaba de la piel de Valeria anularon por completo la concentraci\u00f3n de Bruno.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de mirar los n\u00fameros, gir\u00f3 despacio la cara y se le qued\u00f3 mirando fijamente, sintiendo c\u00f3mo el pecho se le apretaba y la respiraci\u00f3n se le aceleraba sin disimulo.<\/p>\n<p>Valeria not\u00f3 de inmediato la fijeza de esa mirada. Sinti\u00f3 el recorrido de los ojos de Bruno bajando por su cuello y deteni\u00e9ndose en su escote, y una descarga de calor le recorri\u00f3 el vientre. No se cubri\u00f3, al contrario, una leve sonrisa p\u00edcara se le dibuj\u00f3 en los labios, disfrutando del efecto que causaba en \u00e9l. A Valeria se le eriz\u00f3 la piel del cuello y sinti\u00f3 c\u00f3mo los pezones se le marcaban a\u00fan m\u00e1s bajo la seda h\u00fameda por la excitaci\u00f3n contenida. Le gustaba esa electricidad, sentirse deseada por un hombre que intentaba mantener el control pero que estaba al borde del colapso.<\/p>\n<p>Sin tocarlo, Valeria se mantuvo a mil\u00edmetros de distancia, mir\u00e1ndolo directamente a los ojos con una intensidad desafiante.<\/p>\n<p>\u2014Te cuesta trabajo concentrarte en los n\u00fameros, \u00bfverdad, Bruno? \u2014murmur\u00f3 ella con una voz ronca y serena, disfrutando de la tensi\u00f3n que flotaba en el aire.<\/p>\n<p>\u2014Es dif\u00edcil mirar una pantalla cuando est\u00e1s parada al lado as\u00ed&#8230; \u2014respondi\u00f3 Bruno con la voz baja, respirando el perfume de ella\u2014. Y m\u00e1s sabiendo lo que vas a hacer esta noche con H\u00e9ctor Alarc\u00f3n.<\/p>\n<p>Valeria borr\u00f3 levemente la sonrisa p\u00edcara, pero mantuvo la mirada fija en \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p>\u2014H\u00e9ctor es solo un pe\u00f3n desesperado, Bruno. Esto no tiene nada que ver con \u00e9l ni con lo que siento. Es solo el paso final para acorralar a Mauricio \u2014dijo ella, con un tono firme pero cargado de esa misma tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Aun as\u00ed me da rabia \u2014admiti\u00f3 Bruno, apretando los pu\u00f1os sobre la mesa\u2014. Saber que vas a meterte a la cama con ese tipo mientras yo tengo que dar la vuelta e irme a mi casa.<\/p>\n<p>Esa confesi\u00f3n sincera flot\u00f3 entre los dos. Valeria sinti\u00f3 una sacudida interna al escuchar la frustraci\u00f3n de Bruno. Dio un paso atr\u00e1s muy despacio, rompiendo el hechizo visual antes de que la cordura de ambos terminara de ceder.<\/p>\n<p>\u2014Tranquil\u00edzate y enf\u00f3cate en lo nuestro \u2014dijo ella, recuperando la compostura de estratega mientras se acomodaba el pijama\u2014. Vamos a terminar de revisar esto bien. No podemos dejar ning\u00fan cabo suelto.<\/p>\n<p>Valeria jal\u00f3 una silla y se sent\u00f3 al lado de Bruno, manteniendo una distancia prudente. Durante las siguientes horas, ambos se enfocaron en la pantalla, repitiendo la revisi\u00f3n de cada archivo, desencriptando los \u00faltimos accesos y confirmando que la auditor\u00eda creada por H\u00e9ctor funcionaba sin fallas.<\/p>\n<p>Cuando el \u00faltimo porcentaje de descarga marc\u00f3 cien por ciento en el sistema, Valeria cerr\u00f3 la laptop de golpe, haciendo un chasquido seco en la sala.<\/p>\n<p>\u2014Listo. Ya est\u00e1 todo verificado \u2014declar\u00f3 ella, mirando la pantalla apagada\u2014. La trampa para Mauricio est\u00e1 montada. Ya no hay nada m\u00e1s que hacer aqu\u00ed por hoy.<\/p>\n<p>\u2014Entendido \u2014respondi\u00f3 Bruno en un tono grave.<\/p>\n<p>Se puso de pie despacio, tomando las llaves de su auto. Trag\u00f3 saliva, tratando de dominar el choque de emociones que le carcom\u00eda el pecho. Le dedic\u00f3 una \u00faltima mirada a Valeria, quien permanec\u00eda sentada frente a la mesa, hermosa, sensual y firme en su decisi\u00f3n de encarar la noche m\u00e1s peligrosa de su vida.<\/p>\n<p>\u2014Cu\u00eddate, Valeria \u2014le dijo \u00e9l desde la puerta, con las claves en la mano.<\/p>\n<p>\u2014Nos vemos ma\u00f1ana, Bruno. \u2014contest\u00f3 ella con una sonrisa fr\u00eda y cargada de determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bruno sali\u00f3 del departamento, cerr\u00f3 la puerta a sus espaldas y baj\u00f3 las escaleras con la mente hecha un caos. Al salir a la calle, el aire fresco de la tarde lo hizo reaccionar, pero la cabeza le segu\u00eda ardiendo entre el deseo reprimido por Valeria, la rabia por el chantaje de H\u00e9ctor y esa espina de duda que le hab\u00eda dejado ver a su esposa arreglada tan temprano.<\/p>\n<p>Mientras Bruno sub\u00eda a su auto sumido en esa tormenta mental, horas antes esa misma ma\u00f1ana, al otro lado de la ciudad, un auto de lujo se deten\u00eda frente a las puertas del exclusivo club privado.<\/p>\n<p>Bianca baj\u00f3 del veh\u00edculo ajust\u00e1ndose la falda, oliendo a su perfume m\u00e1s fino y con el pecho agitado por los latidos.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 con paso firme por el pasillo de acceso restringido hacia la suite donde Mauricio la esperaba, movida por una curiosidad inevitable y la necesidad de descubrir qu\u00e9 clase de propuesta estaba a punto de revelarle.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66761\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66761\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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