{"id":66797,"date":"2026-08-19T00:16:38","date_gmt":"2026-08-18T22:16:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66797"},"modified":"2026-08-18T10:25:18","modified_gmt":"2026-08-18T08:25:18","slug":"la-desnudez-en-japon-jorge-y-tanabe-san","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-desnudez-en-japon-jorge-y-tanabe-san\/","title":{"rendered":"La desnudez en Jap\u00f3n. Jorge y Tanabe san"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66797\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Jorge fue a Jap\u00f3n tras estudiar el idioma en su pa\u00eds durante cuatro a\u00f1os. No fue f\u00e1cil adaptarse cuando lleg\u00f3, sobre todo a la empresa. El idioma usado en negocios no ten\u00eda nada que ver con lo que \u00e9l hab\u00eda aprendido, pero lo m\u00e1s dif\u00edcil fue el choque cultural. Cualquier otro se hubiera echado a un lado, pero Jorge decidi\u00f3 poner toda la carne en el asador.<\/p>\n<p>Por fortuna, los negocios no se le daban mal y sus ideas, m\u00e1s all\u00e1 de la correcci\u00f3n de su japon\u00e9s, se ten\u00edan en cuenta.<\/p>\n<p>Aquella tarde de oto\u00f1o las hojas de los \u00e1rboles coloreadas de rojo y marr\u00f3n jugaban a crear belleza. Su empresa hab\u00eda organizado una reuni\u00f3n de trabajo en un hotel algo retirado y pr\u00e1cticamente toda la plantilla estaba all\u00ed.<\/p>\n<p>El empleado, siguiendo el ejemplo de otros compa\u00f1eros, se quit\u00f3 el albornoz y las zapatillas. Luego, sin darle mucha importancia, tir\u00f3 del el\u00e1stico de sus calzoncillos qued\u00e1ndose desnudo.<\/p>\n<p>No era el \u00fanico. Su jefe, varios a\u00f1os mayor que \u00e9l, caminaba hacia la puerta corredera que daba acceso al onsen. Las nalgas temblonas y ca\u00eddas se mov\u00edan siguiendo a una prominente barriga bajo la que, haciendo un esfuerzo considerable, pod\u00eda distinguirse un pito peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Jorge cerr\u00f3 la taquilla y ajust\u00f3 la banda de pl\u00e1stico a modo de goma alrededor de su mu\u00f1eca. La llave era lo \u00fanico que entraba en aquel recinto.<\/p>\n<p>Ya dentro del lugar destinado al ba\u00f1o, se sent\u00f3 en un taburete de pl\u00e1stico. El agua caliente de la ducha se llev\u00f3 el jab\u00f3n y el champ\u00fa que untaban su cuerpo. A su lado, se qued\u00f3 sin usar un cuenco vac\u00edo que se empleaba para dejar caer agua sobre la espalda.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 y sigui\u00f3 observando, seguramente alguien tambi\u00e9n se estar\u00eda fijando en \u00e9l, ocultando el inter\u00e9s bajo una mirada neutra y ausente, fruto de la rutina. Porque toda aquella exhibici\u00f3n de carnes formaba parte de la vida del japon\u00e9s, hombre o mujer, desde hace a\u00f1os y a\u00f1os. Al otro lado, en un \u00e1rea reservada para ellas, en aquel mismo momento, otros cuerpos en cueros participaban del mismo ritual, chochos en lugar de penes y tetas que, en la mayor\u00eda de los casos, eran de mayor tama\u00f1o.<\/p>\n<p>Un compa\u00f1ero suyo, bastante joven, entraba en la piscina de agua en ese momento. Su culo blanco, peque\u00f1o y lampi\u00f1o, contrastaba con un trabuco de considerable tama\u00f1o que colgaba apuntando a la derecha.<\/p>\n<p>A Jorge no le atra\u00edan los hombres en pelotas y sin embargo, aquella exhibici\u00f3n de cuerpos le hac\u00eda pensar en su propio cuerpo. Hac\u00eda ejercicio un par de veces por semana, pero su figura estaba lejos de llamar la atenci\u00f3n. Quiz\u00e1s lo que m\u00e1s destacaba en \u00e9l era el vello. Los pelos crec\u00edan aqu\u00ed y all\u00e1, la hendidura que separaba sus nalgas estaba poblada y su miembro ten\u00eda una mata importante en la base. Nunca pens\u00f3 en afeitarse por completo.<\/p>\n<p>Normalmente los onsen eran lugares de relax donde la conversaci\u00f3n era escasa. Sin embargo, aquel d\u00eda, todo el mundo parec\u00eda tener algo que comentar.<\/p>\n<p>Jorge eligi\u00f3 un sitio tranquilo y se sent\u00f3 en el escal\u00f3n interior. Unos minutos despu\u00e9s, Take, un tipo joven y delgado, se sent\u00f3 junto a su lado. El agua del onsen, a cuarenta grados, cubr\u00eda sus cuerpos hasta el pecho y tocaba, sin preocuparse por pedir permiso, cada recoveco de piel.<\/p>\n<p>\u2014Hola, espero que estes bien, perdona que te moleste \u00bfqu\u00e9 opinas de Sayo? Ya sabes\u2026 &#8211; le pregunt\u00f3 su compa\u00f1ero usando una de esas frases interminables del idioma nip\u00f3n que hac\u00edan de la indirecta un arte.<\/p>\n<p>Jorge guard\u00f3 silencio. Supon\u00eda que todo el mundo, m\u00e1s o menos, ten\u00eda una idea de lo que pudo haber pasado. Los gritos e insultos eran de conocimiento p\u00fablico. El se\u00f1or Yamamoto no hab\u00eda ahorrado calificativos para describir el error de su madura secretaria enfrente de todos. Ella, a su vez, hab\u00eda pedido disculpas de manera profusa, con continuas reverencias.<\/p>\n<p>La escena hab\u00eda continuado a puerta cerrada, en una sala.<\/p>\n<p>Se hab\u00edan o\u00eddo m\u00e1s disculpas y alg\u00fan que otro golpe sordo. Algunos comentaban que la cara de Sayo estaba muy roja cuando sali\u00f3 del despacho, otros dec\u00edan que no se hab\u00eda sentado en lo que quedaba de ma\u00f1ana. Tambi\u00e9n se insinuaba que por aquel rostro hab\u00edan corrido l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Jorge hubiera pensado que toda esa historia hab\u00eda ido demasiado lejos. Una mini leyenda de oficina. La posibilidad de que su jefe hubiera empleado el castigo corporal estaba all\u00ed, s\u00ed, esas mejillas coloradas podr\u00edan ser compatibles con un par de bofetadas, pero tambi\u00e9n con el rubor intenso de aquella situaci\u00f3n humillante de palabrotas y sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego estaban los sonidos de golpes, una mesa o un impacto en el cuerpo de la empleada. S\u00ed, todo eso era posible y daba para debates, sin embargo, y eso es algo que solo sab\u00eda Jorge, estaban las palabras de la se\u00f1orita Tanabe.<\/p>\n<p>Tanabe era una chica de veintitantos, menuda, de rostro agradable, gafas de montura azul y pelo corto. Sol\u00eda mezclar el recato inherente en las japonesas, con ocasiones en las que no se mord\u00eda la lengua.<\/p>\n<p>Tanabe hab\u00eda estado en esa sala, solo que hab\u00eda salido unos minutos despu\u00e9s de Sayo.<\/p>\n<p>Por casualidad el empleado occidental la vio salir y al pasar por su lado, la mir\u00f3. No s\u00e9 si interpret\u00f3 la mirada como una pregunta o simplemente decidi\u00f3 romper la discreci\u00f3n con su colega. El caso es que al pasar a su lado, le mir\u00f3 fijamente y dijo \u201coshiri pen pen\u201d y luego se ruboriz\u00f3.<\/p>\n<p>Aunque Jorge no estaba familiarizado con todas las onomatopeyas del japon\u00e9s, s\u00ed conoc\u00eda aquella.<\/p>\n<p>Se puse un poco colorado, en parte porque Tanabe san le gustaba y en parte por compartir con ella ese secreto tan poco apropiado en un ambiente de trabajo.<\/p>\n<p>\u201cOshiri\u201d significa culo y oshiri pen pen, hace referencia a azotes en el culo, como una azotaina a un ni\u00f1o o ni\u00f1a traviesos.<\/p>\n<p>El pensamiento de que su jefe hubiese dado unos azotes a Sayo en el trasero en presencia de Tanabe no se iba de su mente. Habr\u00eda empleado la mano o quiz\u00e1s algo m\u00e1s contundente para hacerla llorar. El caso es que ahora Take volv\u00eda con el tema y en la mente de su compa\u00f1ero aparec\u00eda, fruto de la imaginaci\u00f3n, el culo de Sayo, expuesto, rojo, femenino, tembl\u00f3n, caliente despu\u00e9s de varios golpes con el cintur\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de los 40 grados del agua, el pene del empleado cobr\u00f3 vida y comenz\u00f3 a palpitar como si poseyese un coraz\u00f3n propio. Por fortuna el agua cubr\u00eda sus reacciones.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9, Sayo se disculp\u00f3 con vehemencia. Espero que su puesto no corra peligro. \u2014respondi\u00f3 al fin.<\/p>\n<p>Probablemente Take esperaba m\u00e1s de \u00e9l, pero se limit\u00f3 a asentir y darle las gracias por compartir una opini\u00f3n que los dos sab\u00edan no era m\u00e1s que una respuesta tan educada como vac\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras Take sal\u00eda de la piscina. La mente de Jorge se adentr\u00f3 en un mundo de posibilidades. Su jefe aplicaba disciplina, si se atrev\u00eda a hacer eso con una subordinada con la experiencia de Sayo, pod\u00eda imaginar que nada le detendr\u00eda en el caso de los hombres a su cargo. Despu\u00e9s de todo, a sus empleados ya les hab\u00eda visto el culo.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente transcurri\u00f3 sin incidentes rese\u00f1ables, Tanabe san particip\u00f3 en una de las presentaciones. No era una chica, como ya comentamos, de las m\u00e1s guapas de Jap\u00f3n y sin embargo ten\u00eda ese algo.<\/p>\n<p>\u201cSu voz es bonita\u2026 y habla muy bien.\u201d Pens\u00f3 Jorge tratando de concentrarse solo en el contenido de las diapositivas.<\/p>\n<p>Tras la intervenci\u00f3n de su compa\u00f1era hizo una pregunta profesional. La pregunta buscaba mostrar iniciativa y hacer ver a sus compa\u00f1eros y jefes que \u00e9l aportaba valor. Era el extranjero y necesitaba eso y m\u00e1s. Sin embargo, con habilidad, logr\u00f3 meter en la frase un elogio sutil hacia el trabajo de la ponente. Sali\u00f3 solo, de manera inconsciente.<\/p>\n<p>Tanabe san lo not\u00f3, y m\u00e1s all\u00e1 de repetir las f\u00f3rmulas de cortes\u00eda, se qued\u00f3 con todo aquello en su interior. Aquello hab\u00eda sido un favor gratuito y ella, como buena japonesa, ten\u00eda que devolv\u00e9rselo. Si fuera buena cocinera, le habr\u00eda invitado a su casa y le hubiera preparado con esmero alg\u00fan plato para \u00e9l. Pero la cocina no era su fuerte.<\/p>\n<p>\u201cPobre, todo ese trabajo y esfuerzo para no solo sacar adelante los proyectos, sino tambi\u00e9n para vencer perjuicios y dominar el idioma. Merec\u00eda un descanso.\u201d Pens\u00f3.<\/p>\n<p>Solo que ahora no era \u00e9poca de vacaciones y ella no ten\u00eda el poder para conced\u00e9rselas.<\/p>\n<p>Iba a rendirse pero\u2026 pero ten\u00eda que devolver el favor.<\/p>\n<p>De repente pens\u00f3 en algo.<\/p>\n<p>Aquellos cursos podr\u00edan servirle de algo al fin.<\/p>\n<p>\u201cAlgo a la japonesa, algo prohibido, algo con lo que poder entregarse por completo\u201d<\/p>\n<p>Su coraz\u00f3n empez\u00f3 a latir con fuerza y el color rojo ti\u00f1\u00f3 sus mejillas con furia.<\/p>\n<p>\u201cHazukashi\u201d dijo para s\u00ed.<\/p>\n<p>Una expresi\u00f3n que en el idioma materno de Jorge significar\u00eda algo as\u00ed como \u201c\u00a1qu\u00e9 verg\u00fcenza!\u201d<\/p>\n<p>Jorge recibi\u00f3 la invitaci\u00f3n antes de salir del trabajo.<\/p>\n<p>Tanabe san le hab\u00eda invitado a ir a su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNo te preocupes por no poder ir al onsen, el plan es relajado.\u201d<\/p>\n<p>A Jorge el onsen le tra\u00eda sin cuidado, estaba cansado s\u00ed, pero no tanto como para perderse algo tan poco habitual como lo de ir a la habitaci\u00f3n de una compa\u00f1era.<\/p>\n<p>\u201cComeremos algo, entiendo.\u201d Se dijo as\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u201cPero podr\u00edan haber ido a comer fuera. No a una habitaci\u00f3n de un hotel.\u201d<\/p>\n<p>\u2014Tienes que venir. Me gust\u00f3 mucho tu apoyo tras mi presentaci\u00f3n y tengo que pag\u00e1rtelo.<\/p>\n<p>De nada sirvi\u00f3 que Jorge insistiera, con la boca peque\u00f1a, que no era necesario. De hecho, casi se arrepiente de haber querido ser cort\u00e9s.<\/p>\n<p>Tanabe guard\u00f3 silencio y \u00e9l, desesperado, se llam\u00f3 \u201cimb\u00e9cil\u201d as\u00ed mismo un mill\u00f3n de veces. Por fortuna, Tanabe insisti\u00f3 y esta vez \u00e9l acept\u00f3 formalmente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY cu\u00e1l es el plan? \u2014pregunt\u00f3 notando demasiado tarde que hab\u00eda sido demasiado directo.<\/p>\n<p>Tanabe sonri\u00f3 y dijo una sola palabra.<\/p>\n<p>\u201cNuru\u201d<\/p>\n<p>Esa tarde, antes de acudir a la habitaci\u00f3n de su compa\u00f1era, busc\u00f3 el significado de la palabra.<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 varias cosas que no pegaban con la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego ley\u00f3 algo que le puso nervioso.<\/p>\n<p>\u201cHazukashi\u201d dijo para s\u00ed mismo sintiendo como el calor sub\u00eda por su cuerpo.<\/p>\n<p>Por fortuna el tiempo avanzaba deprisa y la cita era en media hora. Agradecido por no tener tiempo para pensar se quit\u00f3 la ropa y se meti\u00f3 en la ducha.<\/p>\n<p>Trag\u00f3 saliva, se pas\u00f3 la mano por el pelo y reuni\u00f3 fuerzas para llamar con los nudillos en la puerta de la habitaci\u00f3n 619 del hotel.<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 en segundos y su compa\u00f1era, vestida con una yukata de flores, una especie de edred\u00f3n pero muy fino, apareci\u00f3 al otro lado. Jorge asinti\u00f3 con la cabeza y refren\u00f3 el impulso se besarla en la mejilla. Aquella no era su tierra.<\/p>\n<p>\u201cLa puerta, es el uno, y ahora solo queda un 6 y un 9\u2026 pero separados.\u201d Pens\u00f3 durante un instante imagin\u00e1ndose posiciones sexuales.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1s volvi\u00e9ndote paranoico, ella no te ha invitado para tener sexo\u201d se dijo.<\/p>\n<p>Y en voz alta a\u00f1adi\u00f3<\/p>\n<p>\u201cOyamashimas\u201d (siento molestarte en tu casa)<\/p>\n<p>Ella respondi\u00f3 con un \u201cadelante\u201d invit\u00e1ndole a entrar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres algo de beber? \u2014dijo abriendo el minibar<\/p>\n<p>\u2014Te recomiendo agua, es buena para el tratamiento.<\/p>\n<p>Jorge puso cara de sorpresa fingida.<\/p>\n<p>Tanabe san sonri\u00f3 e hizo uso de ese japon\u00e9s directo que tan poco se llevaba en aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u2014Me apuesto lo que quieras a que has mirado que puede significar \u201cnuru\u201d<\/p>\n<p>Jorge no lo neg\u00f3.<\/p>\n<p>Cogi\u00f3 la botella de agua y bebi\u00f3 un buen trago.<\/p>\n<p>Luego se sent\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Te veo cansado, mejor empezamos. \u2014dijo la japonesa.<\/p>\n<p>Y luego, sin m\u00e1s ceremonia a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Nuide o kudasai. (Desn\u00fadate por favor)<\/p>\n<p>El hombre trag\u00f3 saliva y obedeci\u00f3. Por alguna raz\u00f3n, aquella chica le transmit\u00eda confianza. No le importaba desnudarse delante de ella pero tem\u00eda que alguien viniese.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY si viene alguien?<\/p>\n<p>\u2014No espero visitas.<\/p>\n<p>Tanabe cubri\u00f3 la cama con una s\u00e1bana, observ\u00f3 el cuerpo desnudo de su colega y dijo.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, t\u00fambate boca abajo. Eso es, separa un poco las piernas y rel\u00e1jate.<\/p>\n<p>Jorge se acomod\u00f3 sobre la cama y sigui\u00f3 las instrucciones. En la habitaci\u00f3n se estaba bien, no hac\u00eda fr\u00edo, pero tampoco calor. De alg\u00fan sitio ven\u00eda una brisa que acariciaba su piel.<\/p>\n<p>Su compa\u00f1era toc\u00f3 un par de llaves de la luz y usando un dial redujo la intensidad lum\u00ednica hasta transformar la atm\u00f3sfera del cuarto en algo \u00edntimo.<\/p>\n<p>Jorge agudiz\u00f3 el o\u00eddo.<\/p>\n<p>Se oy\u00f3 la tapa de un bote abri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>El roce de la ropa.<\/p>\n<p>Y finalmente el tacto de dos manos femeninas y c\u00e1lidas sobre su espalda.<\/p>\n<p>Luego sinti\u00f3 el l\u00edquido templado y de nuevo la electricidad de las manos de Tanabe extendi\u00e9ndolo de manera lenta pero eficaz.<\/p>\n<p>Jorge respir\u00f3.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s tarde, cuando noto los dedos en la raja de su culo y leves tirones juguetones de sus pelillos, gimi\u00f3.<\/p>\n<p>Los muslos, el escroto y el pene, todo quedo impregnado de aquel gel viscoso que no ol\u00eda a nada. Todo, desde la nuca a los pies.<\/p>\n<p>\u2014Confortable \u2014susurr\u00f3 la chica.<\/p>\n<p>\u00c9l balbuce\u00f3 un s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Vale, ahora voy a prepararme, no tardo nada.<\/p>\n<p>Jorge crey\u00f3 o\u00edr el roce de la ropa cayendo al suelo.<\/p>\n<p>Luego, casi de manera imperceptible, escuch\u00f3 el esfuerzo de su compa\u00f1era.<\/p>\n<p>\u2014Me estoy echando el l\u00edquido\u2026 enseguida acabo.<\/p>\n<p>El pene del empleado engord\u00f3 sin que nadie se lo ordenase.<\/p>\n<p>El contacto no tard\u00f3 en llegar.<\/p>\n<p>Primero algo pesado sobre la cama, luego algo tierno en contacto con sus nalgas.<\/p>\n<p>Un instante despu\u00e9s presi\u00f3n sobre la espalda.<\/p>\n<p>Por la suavidad y la textura imagin\u00f3 que ser\u00edan un par de tetas turgentes las que se aplastaban y deslizaban sobre su cuerpo.<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n era deliciosa.<\/p>\n<p>Y durante unos segundos, pasada la sorpresa inicial, el empleado se dedic\u00f3 a identificar por separado los atributos femeninos que entraban en contacto con su cuerpo. Sobre uno de sus muslos pasaba un peque\u00f1o cepillo, ten\u00eda que ser una buena mata de vello p\u00fabico. Los pechos inconfundibles sobaban sus nalgas y las nalgas, peque\u00f1as y femeninas se apoyaban de vez en cuando sobre las suyas para luego deslizarse hacia atr\u00e1s por uno de sus muslos, su pierna y finalmente el tal\u00f3n, la hendidura del culete femenino se deslizaba de manera lasciva sobre ese saliente que representaba la debilidad de todo un Aquiles.<\/p>\n<p>El masaje se prolong\u00f3 durante bastante tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Ya est\u00e1\u2014dijo la chica.<\/p>\n<p>Jorge podr\u00eda haber pedido m\u00e1s, pero eso ser\u00eda impertinente. As\u00ed que permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, esperando instrucciones.<\/p>\n<p>Cuando se levant\u00f3 ten\u00eda el cuerpo brillante, lleno de l\u00edquido transparente y sudor.<\/p>\n<p>Su compa\u00f1era, con la Yukata puesta habl\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Tenemos que ducharnos.<\/p>\n<p>\u2014Por favor. \u2014Dijo Jorge invitando a que fuese ella la primera.<\/p>\n<p>Tanabe san camin\u00f3 hacia el ba\u00f1o y entr\u00f3. La puerta entreabierta.<\/p>\n<p>Jorge aguard\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Jorge san. \u2014llam\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. \u2014respondi\u00f3 este acerc\u00e1ndose al ba\u00f1o pero sin abrir la puerta.<\/p>\n<p>Ella se acerc\u00f3 a la puerta del ba\u00f1o y la abri\u00f3.<\/p>\n<p>Jorge se qued\u00f3 mirando.<\/p>\n<p>Ella todav\u00eda estaba vestida.<\/p>\n<p>Luego, despacio, desat\u00f3 el obi (el cintur\u00f3n) de su Yukata y se la quit\u00f3.<\/p>\n<p>El hombre observ\u00f3 el cuerpo desnudo de la japonesa, el cuello delicado, la espalda perfecta y ese culito que hab\u00eda imaginado recorriendo su cuerpo, s\u00ed, ese culito era m\u00e1s hermoso y singular que el que hab\u00eda visualizado.<\/p>\n<p>Tanabe san gir\u00f3 la cabeza, se ruboriz\u00f3 y tomando la palabra de nuevo dijo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe ayudas con el gel?<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66797\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66797\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sobre uno de sus muslos pasaba un peque\u00f1o cepillo, ten\u00eda que ser una buena mata de vello p\u00fabico. Los pechos inconfundibles sobaban sus nalgas y las nalgas, peque\u00f1as y femeninas se apoyaban de vez en cuando sobre las suyas para luego deslizarse hacia atr\u00e1s por uno de sus muslos, su pierna y finalmente el tal\u00f3n, la hendidura del culete femenino<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66797\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66797\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":19928,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-66797","post","type-post","status-publish","format-standard","category-fantasias-eroticas"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":166,"today_views":166},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19928"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66797"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66797\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66798,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66797\/revisions\/66798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}