{"id":66884,"date":"2026-08-22T00:22:42","date_gmt":"2026-08-21T22:22:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66884"},"modified":"2026-08-21T08:38:14","modified_gmt":"2026-08-21T06:38:14","slug":"el-amo-enmascarado-y-sus-sumisas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-amo-enmascarado-y-sus-sumisas\/","title":{"rendered":"El amo enmascarado y sus sumisas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66884\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En una habitaci\u00f3n privada al fondo de un local discreto, lejos de las miradas ordinarias, el hombre conocido solo como M\u00e1ster esperaba. Su cuerpo voluminoso estaba cubierto por una camisa azul de cuadros apretada sobre su pecho ancho, pantalones de cuero negro que brillaban con cada movimiento y guantes de cuero largos que llegaban hasta los codos. Sobre su cabeza, la m\u00e1scara de cuero negro ce\u00f1ida solo permit\u00eda se vieran los ojos, la nariz y la boca quedaban abiertos; el resto permanec\u00eda oculto en una oscuridad brillante. Ese ser\u00eda su rostro para ellas durante los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n<p>Las dos mujeres entraron juntas, exactamente como \u00e9l las hab\u00eda instruido. Estaban envueltas de pies a cuello en catsuits de l\u00e1tex negro brillante que se adher\u00edan a cada curva como una segunda piel. El material reflejaba la luz tenue de la habitaci\u00f3n, resaltando los gl\u00fateos redondos y firmes, las caderas anchas y los pechos comprimidos bajo el tejido el\u00e1stico. Sobre sus cabezas llevaban m\u00e1scaras completas de l\u00e1tex negro, id\u00e9nticas a capuchas ce\u00f1idas que solo dejaban libres los orificios de los ojos, la nariz y la boca y en la parte posterior ten\u00edan un orificio para su pelo, una ten\u00eda el cabello negro largo y la otra, un tono azul verdoso.<\/p>\n<p>Ambas hab\u00edan convenido en convertirse en las sumisas del Master por esos d\u00edas. Ambas deseaban la experiencia.\u2014Rodillas \u2014orden\u00f3 Master con voz grave y calmada.<\/p>\n<p>Las dos bajaron al instante. El l\u00e1tex cruji\u00f3 suavemente al doblarse. \u00c9l se acerc\u00f3, pas\u00f3 los guantes de cuero por sus cabezas enmascaradas, por sus espaldas, sintiendo c\u00f3mo el material resbalaba bajo sus dedos. Ellas gem\u00edan bajito, no de miedo, sino de excitaci\u00f3n por sentirse dominadas. El dominio era el juego que los tres disfrutaban.<\/p>\n<p>Master se sent\u00f3 en el amplio sill\u00f3n de cuero y abri\u00f3 las piernas. Las sumisas se arrastraron hacia \u00e9l. La de cabello negro se encarg\u00f3 primero del cierre de su pantal\u00f3n de cuero y abri\u00f3 la cremallera; la polla gruesa y pesada de Master salt\u00f3 libre, ya dura. Sin quitarse la m\u00e1scara, mir\u00f3 hacia abajo mientras ambas lenguas se posaban sobre su miembro. Se turnaron en su placer, la de cabello azul verdoso lami\u00f3 desde la base hasta la punta con lentitud obscena, el l\u00e1tex de sus pechos rozaba los muslos de \u00e9l; en su turno, la otra chup\u00f3 con avidez, hundiendo la cabeza hasta que su nariz roz\u00f3 el cuero de la entrepierna.<\/p>\n<p>Master las agarr\u00f3 del pelo a trav\u00e9s de las capuchas y las guio, altern\u00e1ndolas, oblig\u00e1ndolas a realizar una garganta profunda una y otra vez. La saliva brillaba sobre el l\u00e1tex de sus mentones. Ellas se turnaban para masturbarlo con las manos enguantadas de l\u00e1tex mientras la otra chupaba, gimiendo alrededor de su carne como si ese fuera su \u00fanico prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Cuando estuvo al borde de correrse por segunda vez, las levant\u00f3. Las empuj\u00f3 hacia una cama grande cubierta de s\u00e1banas negras y las coloc\u00f3 de rodillas, una al lado de la otra, culos en alto, el l\u00e1tex estirado hasta el l\u00edmite sobre esos gl\u00fateos redondos y brillantes. Master se arrodill\u00f3 detr\u00e1s. Primero meti\u00f3 dos dedos enguantados en el co\u00f1o de la mujer de cabello negro, sintiendo lo mojada que estaba bajo el l\u00e1tex. Luego hizo lo mismo con la otra. Ambas empujaron hacia atr\u00e1s, ofreci\u00e9ndose.<\/p>\n<p>\u00c9l penetr\u00f3 primero a la de cabello negro; la polla gruesa abri\u00f3 el l\u00e1tex y la carne debajo con un empuje profundo y lento. Ella grit\u00f3 de placer, los dedos aferr\u00e1ndose a las s\u00e1banas. Master agarr\u00f3 sus caderas y la foll\u00f3 con fuerza, el sonido de cuero contra l\u00e1tex h\u00famedo llen\u00f3 la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la otra sumisa se acerc\u00f3, lamiendo el co\u00f1o de su compa\u00f1era alrededor de la polla de Master, saboreando la mezcla. Cuando \u00e9l se retir\u00f3, cambi\u00f3 de agujero sin perder ritmo, ahora era el turno de la de cabello verde azulado y la tumbo hacia abajo. La embisti\u00f3 con la misma intensidad, profundo, hasta el fondo, mientras la primera observaba la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las posiciones se multiplicaron. Master las puso a las dos a cuatro patas, una detr\u00e1s de la otra. Foll\u00f3 a la de atr\u00e1s mientras la de adelante se agachaba para lamer el cl\u00edtoris de su compa\u00f1era. Luego las volteo y les ordeno montaran sobre \u00e9l, y as\u00ed miraba el l\u00e1tex brillando mientras sub\u00eda y bajaba sobre su polla, los pechos rebotando bajo el material ce\u00f1ido; m\u00e1s tarde la otra se sent\u00f3 sobre su cara, as\u00ed tuvo el co\u00f1o h\u00famedo y el l\u00e1tex contra la m\u00e1scara de cuero. Master lami\u00f3 a trav\u00e9s de la tela abierta, respirando el olor a l\u00e1tex y excitaci\u00f3n, sin que su m\u00e1scara se moviera ni un mil\u00edmetro. Las manos enguantadas de ellas se aferraban a su pecho y a su cabeza enmascarada.<\/p>\n<p>Las cambi\u00f3 de nuevo. Las puso de lado, una frente a la otra, y las penetr\u00f3 alternativamente, entrando y saliendo de un co\u00f1o al otro mientras ellas se besaban y se tocaban los pechos a trav\u00e9s del l\u00e1tex. Despu\u00e9s las hizo arrodillarse frente a \u00e9l otra vez para una doble mamada profunda, gargantas abiertas, l\u00e1grimas de esfuerzo y placer corriendo por las mejillas bajo las capuchas mientras \u00e9l las usaba. As\u00ed termin\u00f3 la primera noche. Les orden\u00f3 dormir todav\u00eda enmascaradas y envueltas en l\u00e1tex.<\/p>\n<p>Al amanecer del segundo d\u00eda, una vez m\u00e1s descansado, Master se coloc\u00f3 un traje nuevo de cuero, camisa y pantalones de color caf\u00e9 con guantes y capucha integrados. Orden\u00f3 a sus sumisas que se quedaran con sus catsuits, pues el olor a hembra, sudor y l\u00e1tex era el mayor afrodis\u00edaco que conoc\u00eda. Las coloc\u00f3 en misionero una tras otra, piernas abiertas en el aire, l\u00e1tex estirado, mientras \u00e9l las embest\u00eda mir\u00e1ndolas a los ojos a trav\u00e9s de los orificios de su m\u00e1scara. Ellas gem\u00edan su nombre \u2014Master\u2014 una y otra vez, pidiendo m\u00e1s duro, m\u00e1s profundo, m\u00e1s suyo.<\/p>\n<p>En un momento las hizo montarlo en 69 invertido, as\u00ed la mujer de cabello negro le chupaba la polla mientras \u00e9l la follaba con la lengua, y la otra esperaba su turno para montar a su amo. El olor a l\u00e1tex, a sexo y a cuero era embriagador. Master nunca se quit\u00f3 la m\u00e1scara. Ni cuando las hizo a las dos de rodillas para corr\u00e9rseles en la cara y en el pecho, el semen espeso cayendo sobre el brillo negro del l\u00e1tex.<\/p>\n<p>Ni cuando las limpi\u00f3 con los guantes y las volvi\u00f3 a usar, esta vez metiendo un dedo en el culo de cada una mientras las follaba por el co\u00f1o, sintiendo c\u00f3mo se apretaban alrededor de \u00e9l con puro goce. Ellas se corr\u00edan una y otra vez, temblando, gritando, el l\u00e1tex sudado y brillante pegado a sus cuerpos. Master tambi\u00e9n se corr\u00eda, pero siempre volv\u00eda a endurecerse.<\/p>\n<p>Las usaba en todas las combinaciones que se le ocurr\u00edan, cabalg\u00e1ndolo mientras la otra le chupaba los huevos; las dos de pie, inclinadas sobre la mesa, culos presentados; una sentada sobre su polla mientras la otra se sentaba sobre su cara. Cada posici\u00f3n era m\u00e1s sucia, m\u00e1s intensa, m\u00e1s compartida.<\/p>\n<p>El dominio era claro \u2014\u00f3rdenes, nalgadas con la mano enguantada, tirones de pelo\u2014, pero el placer era mutuo. Ellas le ped\u00edan m\u00e1s, le ofrec\u00edan sus cuerpos, le agradec\u00edan entre gemidos. \u00c9l las alababa en voz baja mientras las destru\u00eda de placer: \u00abMis sumisas de l\u00e1tex\u2026 tan perfectas\u2026 tan putas\u2026 tan m\u00edas\u00bb. Esa tarde introdujo el bondage, a su rutina, con cuerdas negras de algod\u00f3n encerado at\u00f3 las mu\u00f1ecas de ambas a la cabecera de la cama, luego las tobillas, manteni\u00e9ndolas abiertas y expuestas.<\/p>\n<p>El l\u00e1tex brillaba bajo la tensi\u00f3n. Les dio nalgadas firmes y r\u00edtmicas con la mano enguantada, primero a una, luego a la otra, imaginando como la piel bajo el l\u00e1tex se enrojec\u00eda ligeramente bajo el golpe. Ellas gem\u00edan de placer, empujando los culos hacia cada palmada, pidiendo m\u00e1s. \u00abM\u00e1s fuerte, Master\u2026 por favor\u00bb, susurraban. \u00c9l las azot\u00f3 hasta que sus gl\u00fateos ard\u00edan bajo el l\u00e1tex, y solo entonces las penetr\u00f3 una tras otra mientras segu\u00edan atadas, foll\u00e1ndolas con fuerza hasta que ambas se corrieron gritando contra las s\u00e1banas.<\/p>\n<p>Horas despu\u00e9s, cuando ya el \u00faltimo orgasmo las dej\u00f3 temblando y vac\u00edas de fuerza, el ritmo fren\u00e9tico se disolvi\u00f3. Master se retir\u00f3 con lentitud, casi con reverencia, y se dej\u00f3 caer de espaldas sobre las s\u00e1banas negras. Su pecho sub\u00eda y bajaba con respiraciones profundas bajo la camisa y el cuero. La m\u00e1scara segu\u00eda perfectamente colocada. Las dos sumisas, todav\u00eda envueltas en su l\u00e1tex brillante y sudoroso, se arrastraron hacia \u00e9l con movimientos lentos.<\/p>\n<p>Una se acurruc\u00f3 a su derecha, la otra a su izquierda. Apoyaron la mejilla contra su pecho amplio y escucharon el latido fuerte y constante. \u00c9l levant\u00f3 los brazos enguantados y las rode\u00f3 con ternura, acariciando con extrema suavidad la espalda de ambas, siguiendo la curva del l\u00e1tex.\u2014Mis ni\u00f1as\u2026 \u2014susurr\u00f3 con voz ronca\u2014. Lo hicieron tan bien. Est\u00e1n tan preciosas as\u00ed, brillando, temblando todav\u00eda por m\u00ed\u2026<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda, Master decidi\u00f3 un cambio completo. Orden\u00f3 a sus sumisas que se ducharan y en cuarto separado se vistieran con trajes de goma negra brillante de cuerpo entero, el material grueso y brillante se ce\u00f1\u00eda como una segunda piel absoluta. \u00c9l mismo se enfund\u00f3 igual.<\/p>\n<p>El traje de Master era un mono completo de caucho negro brillante con guantes largos integrados hasta los codos y botas bajas del mismo material. Sobre la cabeza llevaba una capucha completa de goma que solo dejaba libres los ojos, la nariz y la boca, el resto del rostro sellado en brillo oscuro. Un cintur\u00f3n ancho de cuero con hebillas cruzaba su cintura. Las dos sumisas llevaban trajes id\u00e9nticos, eran monos de goma negra que cubr\u00edan cada cent\u00edmetro de piel, desde los pies enfundados hasta el cuello alto.<\/p>\n<p>Las capuchas completas de goma les sellaban el cabello y el rostro, dejando solo los orificios necesarios. El material brillaba bajo la luz, estirado sobre los pechos, las caderas y los gl\u00fateos, resaltando cada curva con un brillo h\u00famedo y perfecto. Guantes largos y botas cortas completaban el conjunto. El olor a goma fresca llenaba la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Master las hizo arrodillarse. Las at\u00f3 con correas de cuero a un banco bajo, las mu\u00f1ecas a las patas delanteras, tobillos a las traseras, culos en alto y expuestos. Les dio una sesi\u00f3n larga de spanking con una pala de cuero forrada de goma, golpeando con precisi\u00f3n cada mejilla. El sonido seco de goma contra goma resonaba. Ellas jadeaban y ped\u00edan m\u00e1s entre gemidos: \u00abS\u00ed, Master\u2026 m\u00e1s fuerte\u2026 somos tuyas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l las azot\u00f3 hasta que el calor se extendi\u00f3 bajo el caucho, y solo entonces despu\u00e9s de introducir un lubricante las penetr\u00f3 analmente una tras otra, foll\u00e1ndolas mientras segu\u00edan atadas, la goma crujiendo con cada embestida. Luego las desat\u00f3, las puso a cuatro patas una detr\u00e1s de la otra y las us\u00f3 de nuevo, alternando, mientras una lami\u00f3 el co\u00f1o de la otra alrededor de su polla. Esa noche las hizo dormir todav\u00eda vestidas de goma, atadas una a la otra con correas cortas en las mu\u00f1ecas.<\/p>\n<p>Al cuarto d\u00eda, ya saturados del olor a caucho y sexo, Master les ordeno usar catsuits de l\u00e1tex del primer d\u00eda, pero mantuvo las capuchas completas. Las us\u00f3 en todas las posiciones posibles, mont\u00e1ndolas, montado por ellas, en 69, de pie contra la pared, sobre la mesa. Incluy\u00f3 m\u00e1s bondage, en un momento las at\u00f3 de pies y manos a los postes de la cama en posici\u00f3n de X, las azot\u00f3 con la mano enguantada y con un l\u00e1tigo corto de cuero, y ellas se corr\u00edan con cada golpe, gritando su nombre y pidiendo que no parara. Despu\u00e9s las liber\u00f3 solo para volver a usarlas, metiendo dedos en sus culos mientras las follaba, o haciendo que una se sentara sobre su cara mientras la otra cabalgaba su polla.<\/p>\n<p>Cuando el \u00faltimo orgasmo las dej\u00f3 temblando y vac\u00edas de fuerza, el ritmo fren\u00e9tico se disolvi\u00f3. \u00c9l las rode\u00f3 con ternura, acariciando la espalda de ambas.\u2014Mis ni\u00f1as\u2026 \u2014susurr\u00f3\u2014. Lo hicieron tan bien. Est\u00e1n tan preciosas as\u00ed\u2026Entonces, con una voz m\u00e1s baja, casi vulnerable, habl\u00f3 de nuevo:\u2014Sumisas m\u00edas\u2026 quiero algo m\u00e1s. Algo que solo ustedes pueden darme ahora. Quiero que me quiten la m\u00e1scara. S\u00e1quenmela. Lenta, despacio\u2026 para mi goce. Quiero sentir el aire en mi cara mientras ustedes me miran. Quiero que vean al hombre que las posee\u2026 y que lo hagan porque yo se los pido.<\/p>\n<p>Ellas intercambiaron una mirada r\u00e1pida a trav\u00e9s de los orificios de sus propias capuchas, sorprendidas y excitadas. Nunca se lo hab\u00eda permitido. Con dedos temblorosos pero cuidados, juntas tomaron el borde inferior de la m\u00e1scara de cuero negro de Master. Tiraron hacia arriba con lentitud, sintiendo c\u00f3mo el material se despegaba de la piel sudorosa de su amo.<\/p>\n<p>El rostro de Master qued\u00f3 al descubierto por primera vez. Sus ojos, antes solo visibles a trav\u00e9s de los huecos, ahora las miraban sin barreras. La expresi\u00f3n era de puro placer, de entrega y de dominio al mismo tiempo. Un suspiro profundo escap\u00f3 de sus labios cuando el aire fresco toc\u00f3 su cara.\u2014As\u00ed\u2026 \u2014murmur\u00f3\u2014. M\u00edrenme. T\u00f3quenme. Esto tambi\u00e9n es m\u00edo\u2026 y ahora tambi\u00e9n es de ustedes.<\/p>\n<p>Luego las mir\u00f3 con firmeza:\u2014Ahora ustedes. Qu\u00edtense las m\u00e1scaras. Completas. Quiero ver sus caras. Las sumisas se miraron y explicaron que la mujer del pelo verde azulado deseaba conservar su anonimato pro que la de pelo negro deseaba ser de su propiedad, entonces Master, accedi\u00f3 y ordeno a la mujer de pelo negro se sacara la capucha, esta al principio se resisti\u00f3, pero al ver la severa mirada de su amo, con dedos a\u00fan m\u00e1s temblorosos tomo los bordes de su propia capucha de l\u00e1tex y la levanto lentamente, despeg\u00e1ndolas del sudor y del cabello. Por primera vez en d\u00edas su rostro quedo al descubierto.<\/p>\n<p>La de cabello negro baj\u00f3 la vista.\u2014Master\u2026 yo se soy fea y no merezco estar ante tu mirada\u2026 sin la m\u00e1scara\u2026 pero\u2026 \u2014susurr\u00f3. La de cabello azul verdoso solo miraba. Master se incorpor\u00f3 de inmediato. Su voz se volvi\u00f3 grave, severa, sin perder el calor:\u2014Callad. Ahora mismo. No os atrev\u00e1is a decir eso nunca m\u00e1s. Para m\u00ed ahora eres la m\u00e1s hermosa del mundo.. Vuestras cara, vuestros cuerpo, vuestro sudor, vuestra sumisi\u00f3n\u2026 todo es perfecto. Todo es m\u00edo. Y eso deber\u00eda bastar. \u00bfMe o\u00eds? Sois la m\u00e1s hermosas del mundo para vuestro amo. Y con eso os basta. He decidido que tu tambi\u00e9n seas mi pareja en el mundo vainilla si no te molesta.<\/p>\n<p>La mujer de pelo negro instintivamente reacciono y con un abrazo beso efusivamente a su se\u00f1or y la abraz\u00f3 con la misma ternura de antes, pero m\u00e1s intensamente, bes\u00e1ndolo una vez m\u00e1s, y se aferr\u00f3 a \u00e9l. En esa quietud, con el l\u00e1tex todav\u00eda cubriendo sus cuerpos y el rostro de su amo por fin al descubierto solo para ella.<\/p>\n<p>Mientras se besaban acordaron juntarse de nuevo, pero el Master en los pr\u00f3ximos d\u00edas solo ser\u00eda para su sumisa de pelo negro, la pelo verde azulado los felicito y dijo permanecer\u00eda en la otro habitaci\u00f3n donde hab\u00edan instalados varias m\u00e1quinas de masturbaci\u00f3n, de hecho en ese momento ya usaba un gran dildo en sus zonas intimas y dijo quer\u00eda probar una Fucking machine, el master asinti\u00f3, envuelto en la certeza de que el dominio, la sumisi\u00f3n, el goce, el bondage, el spank y el cari\u00f1o pod\u00edan coexistir de la forma m\u00e1s hermosa y perversa posible.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66884\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66884\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Las sumisas se miraron y explicaron que la mujer del pelo verde azulado deseaba conservar su anonimato pro que la de pelo negro deseaba ser de su propiedad, entonces Master, accedi\u00f3 y ordeno a la mujer de pelo negro se sacara la capucha, esta al principio se resisti\u00f3, pero al ver la severa mirada de su amo, con dedos a\u00fan<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66884\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66884\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31316,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,8],"tags":[],"class_list":["post-66884","post","type-post","status-publish","format-standard","category-dominacion","category-fantasias-eroticas"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":251,"today_views":44},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31316"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66884"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66886,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66884\/revisions\/66886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}