{"id":66923,"date":"2026-08-26T00:04:26","date_gmt":"2026-08-25T22:04:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66923"},"modified":"2026-08-25T08:09:25","modified_gmt":"2026-08-25T06:09:25","slug":"con-mi-hermano-este-ultimo-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-mi-hermano-este-ultimo-verano\/","title":{"rendered":"Con mi hermano este \u00faltimo verano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66923\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era una de esas noches de enero en Pinamar en las que el aire todav\u00eda ol\u00eda a sal y a arena caliente aunque el sol se hubiera metido hac\u00eda horas. Yo estaba tirada en el sill\u00f3n del living de la casa de mis viejos, con una pel\u00edcula cualquiera puesta en la tele que ni miraba. El cuerpo me pesaba de una forma rara. No era cansancio de playa. Era otra cosa. Una inquietud que me ven\u00eda arrastrando desde hac\u00eda d\u00edas y que no sab\u00eda c\u00f3mo nombrar sin asustarme a m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Me llamo Georgina. Tengo veintiocho a\u00f1os. Estoy divorciada hace ocho meses y tengo un hijo de tres que se llama Benjam\u00edn. Esa quincena \u00e9l se hab\u00eda ido a C\u00f3rdoba con el padre y la familia de \u00e9l, as\u00ed que yo estaba sola. Trabajo en una agencia de publicidad y marketing en Capital: briefings, presentaciones, peleas con clientes que no saben lo que quieren. No soy alta. Mido un metro sesenta y dos y peso cincuenta y ocho kilos. Voy al gimnasio tres veces por semana, as\u00ed que estoy firme, el culo redondo y las piernas tonificadas.<\/p>\n<p>El pelo es casta\u00f1o claro, la piel blanca. Las tetas siempre fueron grandes y redondas, de esas que se mueven cuando camino aunque use corpi\u00f1o. Los pezones son grandes, casi blancos cuando no estoy excitada, y se ponen rosa oscuro apenas me caliento. Me depilo toda a cero desde hace a\u00f1os. La concha me qued\u00f3 rosadita, con los labios gruesos y carnosos. Cuando me mojo se abren solos y se ponen m\u00e1s oscuros, brillantes.<\/p>\n<p>Mi familia es de zona norte, clase media alta, de esas que tienen casa en Pinamar desde hace veinte a\u00f1os y que se van dos semanas todos los veranos. Mi pap\u00e1 tiene cincuenta y nueve, es abogado, de los que todav\u00eda usan traje aunque est\u00e9 de vacaciones. Mi mam\u00e1, cincuenta y seis, m\u00e9dica, siempre con ese aire de que sabe m\u00e1s que vos. Germ\u00e1n, mi hermano del medio, tiene veintis\u00e9is y vive en Espa\u00f1a hace tres a\u00f1os. Facundo es el m\u00e1s chico. Diecinueve.<\/p>\n<p>Todav\u00eda vive con mis viejos. Estudia Derecho, juega al rugby en el club del barrio y tiene una novia de dieciocho que se llama Sof\u00eda. Facundo siempre fue mi regal\u00f3n. Desde que era un pibito yo lo defend\u00eda, le hac\u00eda los deberes, le compraba cosas cuando mis padres le dec\u00edan que no. \u00c9l me dec\u00eda \u201cGeorgi\u201d y me abrazaba por la cintura como si yo fuera su segunda mam\u00e1. Nunca pens\u00e9 que eso pod\u00eda cambiar. Nunca, jam\u00e1s, se me hab\u00eda cruzado por la cabeza mirarlo de otra forma.<\/p>\n<p>Ese verano yo no ten\u00eda plata para irme a ning\u00fan lado. El divorcio me hab\u00eda dejado seca. Mis padres me invitaron a la casa de Pinamar por dos semanas. Fui sola porque Benjam\u00edn estaba con el padre. Quedamos los cinco: pap\u00e1, mam\u00e1, Facundo, Sof\u00eda y yo.<\/p>\n<p>La segunda noche los escuch\u00e9. Yo hab\u00eda salido a la terraza a fumar un cigarrillo porque no pod\u00eda dormir. La ventana del cuarto de Facundo daba a un costado y estaba entreabierta. Los vi. \u00c9l la ten\u00eda contra la pared, de espaldas, con una mano en el cuello de ella y la otra agarr\u00e1ndole una teta. La pija se le ve\u00eda enorme incluso desde lejos, rosada, cabezona, entrando y saliendo con fuerza. Sof\u00eda gem\u00eda bajito, mordi\u00e9ndose el labio. Facundo no hablaba. Solo jadeaba y empujaba.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 congelada. No pude apartar la vista de inmediato, pero no porque me calentara. Al contrario. Sent\u00ed algo rar\u00edsimo. Como si me hubieran empujado el piso un poco. Era mi hermanito. El pibe al que le hab\u00eda cambiado los pa\u00f1ales, al que le hab\u00eda ense\u00f1ado a atarse los cordones, al que le tapaba cuando se portaba mal.<\/p>\n<p>Verlo as\u00ed, cogiendo, con esa cara seria y esa pija que parec\u00eda de otro, me dej\u00f3 una sensaci\u00f3n inc\u00f3moda, casi de verg\u00fcenza ajena. Me di vuelta r\u00e1pido, apagu\u00e9 el cigarrillo y me met\u00ed adentro sin hacer ruido. Me acost\u00e9 y me dije que no pensara m\u00e1s en eso. Que era normal, que los pibes de diecinueve cogen, que yo tambi\u00e9n lo hac\u00eda a esa edad. Pero igual me qued\u00f3 una sensaci\u00f3n rara en el pecho, como si hubiera visto algo que no deb\u00eda.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente empec\u00e9 a tirarle indirectas, m\u00e1s por joder que por otra cosa. Le dec\u00eda \u201cqu\u00e9 cansado est\u00e1s, Facu, anoche no dormiste nada, \u00bfno?\u201d y \u00e9l me miraba con esa sonrisa de pibe que sabe que lo agarraste pero no se va a delatar. Me contestaba \u201cvos est\u00e1s vieja, Georgi, ya no aguant\u00e1s el ritmo\u201d y me pellizcaba el costado. Yo me re\u00eda, pero adentro segu\u00eda esa cosa extra\u00f1a. No era excitaci\u00f3n. Era como una curiosidad molesta, una incomodidad que no sab\u00eda d\u00f3nde poner.<\/p>\n<p>Una noche so\u00f1\u00e9 con esa escena. So\u00f1\u00e9 que estaba mirando de nuevo por la ventana, pero esta vez la imagen se distorsionaba y de pronto era yo la que estaba contra la pared. No era un sue\u00f1o er\u00f3tico claro, no me despert\u00e9 chorreando ni nada. Me despert\u00e9 con el coraz\u00f3n acelerado y una sensaci\u00f3n rara en el est\u00f3mago, como cuando uno tiene un sue\u00f1o inc\u00f3modo y no sabe por qu\u00e9. Me sent\u00e9 en la cama un rato, mirando la oscuridad. Me dije que era una boludez de la cabeza, que el cerebro mezcla cualquier cosa cuando uno duerme. Me aguant\u00e9 cualquier gana de tocarme y me fui a la playa temprano, tratando de sac\u00e1rmelo de encima.<\/p>\n<p>En la playa el juego de manos se puso m\u00e1s pesado. Est\u00e1bamos en el agua, chapoteando, y Facundo me agarr\u00f3 del culo por debajo del agua y me pellizc\u00f3 fuerte. Yo grit\u00e9 \u201c\u00a1hijo de puta!\u201d y le di un manotazo, haci\u00e9ndome la ofendida. \u00c9l se rio y se fue nadando. Yo me qued\u00e9 mir\u00e1ndole la espalda ancha, el culo firme, las piernas largas. Y ah\u00ed s\u00ed not\u00e9 algo distinto. No era calentura todav\u00eda, pero la incomodidad del sue\u00f1o se mezcl\u00f3 con una especie de curiosidad m\u00e1s f\u00edsica. Me dije que estaba loca. Que era mi hermano. Que ten\u00eda que dejar de pensar boludeces. Me met\u00ed bajo la ducha fr\u00eda apenas llegamos a casa y trat\u00e9 de olvidarme.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s Sof\u00eda se fue. Ten\u00eda un viaje programado con sus padres al exterior. Se despidi\u00f3 de todos con besos y abrazos. Facundo la llev\u00f3 a la terminal y volvi\u00f3 callado. Esa noche cenamos los cuatro. Mis padres dijeron que al d\u00eda siguiente se iban a Mar del Plata a cenar y a ver una obra de teatro. Que volv\u00edan tarde. \u201cQueden tranquilos ustedes dos\u201d, dijo mi mam\u00e1. Yo asent\u00ed. Facundo mir\u00f3 la mesa. Yo sent\u00ed otra vez esa rareza en el pecho.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 la noche. Mis padres se fueron alrededor de las seis. Yo me qued\u00e9 en el living con una peli de Netflix que no prestaba atenci\u00f3n. Facundo subi\u00f3 a ducharse.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 el agua correr. Me imagin\u00e9 el jab\u00f3n resbal\u00e1ndole por el pecho\u2026 y ah\u00ed me par\u00e9 a m\u00ed misma. \u201cPar\u00e1, Georgi, qu\u00e9 carajo est\u00e1s pensando\u201d. Me cruc\u00e9 de piernas y trat\u00e9 de concentrarme en la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Cuando se me empez\u00f3 a cerrar el ojo me levant\u00e9 para irme a dormir. El pasillo estaba a oscuras. La puerta del ba\u00f1o se abri\u00f3 justo cuando yo pasaba. Facundo sali\u00f3 completamente desnudo, sec\u00e1ndose el pelo con una toalla. La luz del ba\u00f1o lo iluminaba de costado.<\/p>\n<p>Ah\u00ed fue cuando la cosa cambi\u00f3 de verdad.<\/p>\n<p>Vi todo. El pecho ancho, sin grasa, marcado. La cintura estrecha. El culo firme. Y la pija. Dios. Estaba fl\u00e1cida todav\u00eda pero ya era gruesa, larga, rosada, con una cabeza grande y redonda que se balanceaba un poco cuando caminaba. Los huevos pesados, afeitados. Me qued\u00e9 clavada. El coraz\u00f3n me dio un salto. No era la sensaci\u00f3n rara de la terraza ni la incomodidad del sue\u00f1o. Era otra cosa. Una excitaci\u00f3n clara, caliente, que me baj\u00f3 de golpe desde el pecho hasta la entrepierna. Nunca lo hab\u00eda visto as\u00ed de cerca. Nunca hab\u00eda pensado en \u00e9l de esa forma. Pero ahora, parado a un metro de m\u00ed, desnudo, con esa pija que parec\u00eda de otro mundo, el cuerpo me respondi\u00f3 solo.<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3. No se tap\u00f3. Solo dijo, con voz ronca:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 mir\u00e1s, Georgi?<\/p>\n<p>Yo tragu\u00e9 saliva. Sent\u00ed c\u00f3mo se me mojaba la bombacha de una.<\/p>\n<p>\u2014Nada \u2014ment\u00ed, con la voz un poco trabada\u2014. Me voy a dormir.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 a mi cuarto, cerr\u00e9 la puerta y me apoy\u00e9 contra ella. El coraz\u00f3n me golpeaba en la garganta. Me saqu\u00e9 la remera y el short. Me qued\u00e9 solo con un camis\u00f3n cortito de algod\u00f3n blanco que me llegaba apenas debajo del culo. Sin bombacha. Sin corpi\u00f1o. Las tetas pesaban libres. Me tir\u00e9 en la cama, abr\u00ed las piernas y me toqu\u00e9. Estaba empapada. Los labios gruesos se me hab\u00edan hinchado y el cl\u00edtoris lat\u00eda. Empec\u00e9 a frotarlo en c\u00edrculos lentos, pensando en la pija de mi hermano, en c\u00f3mo se la hab\u00eda visto de cerca, en c\u00f3mo me la imagin\u00e9 a m\u00ed. Gem\u00ed bajito. Cerr\u00e9 los ojos. Me met\u00ed dos dedos y empec\u00e9 a moverlos. En un momento se me escap\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Ay, Facu\u2026<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3.<\/p>\n<p>Yo abr\u00ed los ojos de golpe. Facundo estaba parado en el umbral, todav\u00eda desnudo, la pija ya semi erecta, creciendo mientras me miraba. Ten\u00eda la toalla tirada en el hombro. La mirada oscura, seria, sin ninguna de las sonrisas de antes.<\/p>\n<p>\u2014Te escuch\u00e9 \u2014dijo.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 congelada, con los dedos todav\u00eda adentro. \u00c9l entr\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta con el pie. Se acerc\u00f3 a la cama. Yo no pude hablar. Solo lo mir\u00e9 mientras la pija se le terminaba de parar completa. Era monstruosa. Larga, gruesa, venosa, de un rosa vivo, con la cabeza hinchada y brillante de l\u00edquido preseminal. Los huevos se le tensaban.<\/p>\n<p>\u2014Sac\u00e1 la mano \u2014orden\u00f3 en voz baja.<\/p>\n<p>Obedec\u00ed. \u00c9l se subi\u00f3 a la cama de rodillas, entre mis piernas abiertas. Me mir\u00f3 la concha un segundo largo.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s chorreando, hermana.<\/p>\n<p>Se inclin\u00f3 y me lami\u00f3 de abajo hacia arriba, lento, con la lengua plana. Yo arque\u00e9 la espalda y solt\u00e9 un gemido que no pude contener. \u00c9l volvi\u00f3 a pasar la lengua, esta vez centr\u00e1ndose en el cl\u00edtoris, chup\u00e1ndolo entre los labios. Me agarr\u00e9 de las s\u00e1banas. Facundo me comi\u00f3 la concha como si tuviera hambre de verdad, metiendo la lengua adentro, chupando los labios gruesos, mordisqueando suavemente. Yo mov\u00eda las caderas contra su cara. Cuando sent\u00ed que me iba a venir me apart\u00f3 la boca.<\/p>\n<p>\u2014Todav\u00eda no.<\/p>\n<p>Se subi\u00f3 encima de m\u00ed. La pija le golpeaba contra el muslo. Me agarr\u00f3 de las mu\u00f1ecas y me las puso arriba de la cabeza. Me mir\u00f3 a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014Decime que lo quer\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Lo quiero \u2014susurr\u00e9, con la voz temblando\u2014. Quiero que me cojas, Facu. Quiero esa pija adentro.<\/p>\n<p>\u00c9l se acomod\u00f3. Con una mano se guio y apoy\u00f3 la cabeza gruesa contra mi entrada. Empuj\u00f3. Entr\u00f3 de una, lento pero firme, abri\u00e9ndome. Yo abr\u00ed la boca en un grito silencioso. Era demasiado grande. Me estiraba, me llenaba, me llegaba a lugares que no sab\u00eda que ten\u00eda. Cuando estuvo todo adentro se qued\u00f3 quieto un segundo, respirando contra mi cuello.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s apretada como puta \u2014dijo al o\u00eddo\u2014. Y sos mi hermana.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a moverse. Primero lento, sacando casi toda la pija y volviendo a meterla hasta el fondo. Cada embestida me sacud\u00eda las tetas. \u00c9l se las agarr\u00f3 con las dos manos, las apret\u00f3, les chup\u00f3 los pezones grandes hasta dejarlos duros y salidos. Yo le enred\u00e9 las piernas en la cintura y lo empuj\u00e9 m\u00e1s adentro. \u00c9l aceler\u00f3. El sonido de la pija entrando y saliendo de mi concha mojada llen\u00f3 el cuarto. Chap, chap, chap. Fuerte. Profundo. Yo gem\u00eda sin control.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s fuerte \u2014le ped\u00ed.<\/p>\n<p>Facundo se incorpor\u00f3, me agarr\u00f3 de las caderas y empez\u00f3 a cogerme de verdad. Las embestidas eran secas, potentes, de rugby. El sonido de los huevos contra mi culo era obsceno. Me miraba a la cara mientras me part\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Te gusta la pija de tu hermano, \u00bfno, Georgi?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed\u2026 me encanta\u2026 me est\u00e1s matando\u2026<\/p>\n<p>Me dio vuelta de un tir\u00f3n. Me puso de rodillas, con la cara contra la almohada y el culo en el aire. Me abri\u00f3 los cachetes y me volvi\u00f3 a penetrar de una. M\u00e1s profundo todav\u00eda. Desde atr\u00e1s se sent\u00eda todav\u00eda m\u00e1s grande. Empez\u00f3 a golpearme el culo con la pelvis, fuerte, r\u00edtmico. Yo gritaba contra la almohada. \u00c9l me agarr\u00f3 del pelo y me levant\u00f3 la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Quiero escucharte.<\/p>\n<p>Me cogi\u00f3 as\u00ed un rato largo, hasta que sent\u00ed que me ven\u00eda otra vez. El orgasmo me agarr\u00f3 de sorpresa, violento, contray\u00e9ndome alrededor de su pija. \u00c9l no se detuvo. Sigui\u00f3 embisti\u00e9ndome mientras yo temblaba y chorreaba.<\/p>\n<p>Cuando se me pas\u00f3 un poco me dio vuelta de nuevo y se sent\u00f3 contra la cabecera. Me hizo montarlo. Me baj\u00e9 despacio sobre esa monstruosidad, sintiendo c\u00f3mo me volv\u00eda a abrir. Cuando estuve sentada hasta el fondo empec\u00e9 a moverme. Sub\u00eda y bajaba, primero lento, despu\u00e9s m\u00e1s r\u00e1pido. Las tetas me rebotaban. Facundo las agarraba y se las chupaba mientras yo lo cabalgaba. Me miraba con esa cara de pibe que de pronto era todo un hombre.<\/p>\n<p>\u2014Chup\u00e1mela un poco \u2014dijo de repente.<\/p>\n<p>Me baj\u00e9. Me arrodill\u00e9 entre sus piernas. La pija estaba brillante de mis jugos, gruesa, palpitante. La agarr\u00e9 con las dos manos y le pas\u00e9 la lengua por toda la longitud. Despu\u00e9s me la met\u00ed en la boca. Apenas me entraba la cabeza. Chup\u00e9, baj\u00e9 todo lo que pude, saliv\u00e9, le lami\u00e9 los huevos uno por uno mientras lo masturbaba con las manos. \u00c9l gru\u00f1\u00eda y me agarraba del pelo.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed\u2026 chup\u00e1 bien la pija de tu hermano\u2026<\/p>\n<p>Volv\u00ed a montarlo. Esta vez de espaldas, d\u00e1ndole la espalda. Me agarr\u00e9 de sus rodillas y empec\u00e9 a rebotar. \u00c9l me miraba el culo y la concha trag\u00e1ndose su pija. Me dio una palmada fuerte en un cachete. Despu\u00e9s otra. Me doli\u00f3 y me excit\u00f3 al mismo tiempo. Me agarr\u00f3 de la cintura y empez\u00f3 a empujar hacia arriba, encontr\u00e1ndose con mis bajadas. El ritmo se volvi\u00f3 salvaje. El cuarto ol\u00eda a sexo. A sudor. A nosotros.<\/p>\n<p>Me dio vuelta otra vez y me puso de costado. Levant\u00f3 una de mis piernas y me penetr\u00f3 as\u00ed, profundo, mir\u00e1ndome a los ojos. Me bes\u00f3 por primera vez. Un beso sucio, con lengua, mientras me cog\u00eda. Yo le mord\u00ed el labio. \u00c9l aceler\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Me voy a acabar adentro tuyo \u2014jade\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Acabame adentro\u2026 llename\u2026<\/p>\n<p>Las \u00faltimas embestidas fueron brutales. Facundo se clav\u00f3 hasta el fondo, se tens\u00f3 todo y empez\u00f3 a descargar. Sent\u00ed los chorros calientes golpe\u00e1ndome adentro, uno detr\u00e1s de otro, llen\u00e1ndome. \u00c9l gru\u00f1\u00eda contra mi cuello mientras se descargaba. Yo me vine otra vez solo de sentirlo latir adentro.<\/p>\n<p>Nos quedamos quietos un rato, jadeando. La pija se le fue ablandando despacio pero segu\u00eda adentro. Cuando sali\u00f3, un hilo grueso de semen y de mis jugos se derram\u00f3 por mi muslo. \u00c9l lo mir\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 puta que sos, hermana.<\/p>\n<p>Me bes\u00f3 otra vez, m\u00e1s suave. Despu\u00e9s se tir\u00f3 al lado m\u00edo. Yo me di vuelta y le apoy\u00e9 la cabeza en el pecho. El coraz\u00f3n le lat\u00eda fuerte todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Esto no puede volver a pasar \u2014dije en voz baja, aunque no me lo cre\u00eda.<\/p>\n<p>Facundo se rio bajito y me acarici\u00f3 el pelo.<\/p>\n<p>\u2014Va a pasar todas las noches que nos queden ac\u00e1.<\/p>\n<p>Y ten\u00eda raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa misma noche, un rato despu\u00e9s, cuando ya pens\u00e1bamos que nos \u00edbamos a dormir, \u00e9l se puso duro otra vez. Me hizo chup\u00e1rsela hasta dejarla brillante y despu\u00e9s me cogi\u00f3 contra la pared del cuarto, de pie, con una pierna levantada. Me mordi\u00f3 el hombro cuando se descarg\u00f3 por segunda vez. Despu\u00e9s me baj\u00f3, me puso de rodillas y me hizo limpiarle la pija con la boca hasta que no qued\u00f3 nada.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente mis padres volvieron cerca de las dos de la ma\u00f1ana. Nosotros ya est\u00e1bamos cada uno en su cama, como si nada hubiera pasado. Pero cuando nos cruzamos en el pasillo a la ma\u00f1ana siguiente, Facundo me mir\u00f3 de arriba abajo y me susurr\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Esta noche otra vez.<\/p>\n<p>Y yo, con la concha todav\u00eda sensible y el cuerpo marcado, solo pude asentir.<\/p>\n<p>Las noches que siguieron fueron peores. O mejores. No s\u00e9. \u00c9l ven\u00eda a mi cuarto apenas se apagaban las luces de mis padres. Me cog\u00eda en silencio, tap\u00e1ndome la boca con la mano cuando gem\u00eda demasiado fuerte. Me hac\u00eda de a cuatro, me abr\u00eda las piernas contra el escritorio, me montaba mientras yo le chupaba los huevos. Una noche me hizo mirar por la ventana hacia el jard\u00edn mientras me penetraba por detr\u00e1s, susurr\u00e1ndome al o\u00eddo que cualquiera pod\u00eda vernos. Otra noche me at\u00f3 las mu\u00f1ecas a la cabecera con el cintur\u00f3n de su short de rugby y me comi\u00f3 la concha hasta que llor\u00e9 del placer.<\/p>\n<p>Yo le chupaba la pija en la ducha a la siesta, cuando mis padres dorm\u00edan la siesta. Me arrodillaba bajo el agua y me la met\u00eda hasta el fondo de la garganta, ahog\u00e1ndome un poco, mientras \u00e9l me agarraba de la cabeza y me usaba la boca. Despu\u00e9s me levantaba, me daba la espalda contra los azulejos y me entraba de una, fuerte, hasta que los dos nos descarg\u00e1bamos.<\/p>\n<p>El \u00faltimo d\u00eda, antes de volver a Buenos Aires, nos quedamos solos otra vez porque mis padres fueron a despedir a unos amigos. Facundo me llev\u00f3 al living. Me hizo sentar en el sill\u00f3n, se arrodill\u00f3 entre mis piernas y me comi\u00f3 la concha hasta que me vine dos veces seguidas. Despu\u00e9s me hizo montarlo ah\u00ed mismo, de frente, mir\u00e1ndome a los ojos mientras yo sub\u00eda y bajaba sobre esa pija monstruosa. Me agarr\u00f3 de las tetas, me las apret\u00f3, me las chup\u00f3. Cuando se descarg\u00f3 me llen\u00f3 otra vez y se qued\u00f3 adentro, respirando contra mi pecho.<\/p>\n<p>\u2014Cuando volvamos a Capital\u2026 \u2014empez\u00f3.<\/p>\n<p>Yo le tap\u00e9 la boca con un dedo.<\/p>\n<p>\u2014No digas nada ahora.<\/p>\n<p>Pero los dos sab\u00edamos que esto no se iba a terminar en Pinamar.<\/p>\n<p>Me levant\u00e9 de a poco. El semen se me escap\u00f3 por la pierna. Facundo lo mir\u00f3 y sonri\u00f3 esa sonrisa de pibe que ya no era tan pibe.<\/p>\n<p>Me fui a mi cuarto a juntar las cosas. El camis\u00f3n cortito segu\u00eda tirado en la cama. Lo agarr\u00e9, me lo ol\u00ed. Olor a \u00e9l. Olor a nosotros. Lo guard\u00e9 en la valija sin lavar.<\/p>\n<p>Benjam\u00edn me esperaba en Buenos Aires. El laburo. La vida normal. Pero yo ya no era la misma. Cada vez que cerraba los ojos ve\u00eda la pija de mi hermano entrando en m\u00ed. Cada vez que me tocaba, pensaba en \u00e9l. Y sab\u00eda que Facundo pensaba lo mismo.<\/p>\n<p>Esa noche, en el auto de vuelta, mientras mis padres charlaban adelante y Facundo iba al lado m\u00edo en el asiento de atr\u00e1s, \u00e9l me puso la mano en el muslo, bajo la pollera. Subi\u00f3 despacio hasta tocarme la bombacha. Yo abr\u00ed un poco las piernas. \u00c9l me acarici\u00f3 por encima de la tela, sintiendo que ya estaba mojada otra vez. No dijo nada. Solo me mir\u00f3 de reojo y se lami\u00f3 el labio inferior.<\/p>\n<p>Yo mir\u00e9 por la ventana el paisaje que pasaba. Pinamar quedaba atr\u00e1s. Pero lo que hab\u00eda pasado ah\u00ed adentro no.<\/p>\n<p>Y yo, Georgina, de veintiocho a\u00f1os, divorciada, madre, con la concha todav\u00eda sensible y la cabeza llena de im\u00e1genes prohibidas, solo pod\u00eda pensar en una cosa:<\/p>\n<p>Ya fue. Me chupa un huevo.<\/p>\n<p>Que venga lo que tenga que venir.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66923\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66923\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me qued\u00e9 congelada, con los dedos todav\u00eda adentro. \u00c9l entr\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta con el pie. Se acerc\u00f3 a la cama. Yo no pude hablar. Solo lo mir\u00e9 mientras la pija se le terminaba de parar completa. Era monstruosa. Larga, gruesa, venosa, de un rosa vivo, con la cabeza hinchada y brillante de l\u00edquido preseminal. Los huevos se le<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66923\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66923\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33186,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-66923","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":1286,"today_views":1286},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33186"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66923"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66923\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66925,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66923\/revisions\/66925"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}