{"id":66984,"date":"2026-08-29T00:05:03","date_gmt":"2026-08-28T22:05:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66984"},"modified":"2026-08-28T07:30:52","modified_gmt":"2026-08-28T05:30:52","slug":"la-mujer-que-ya-no-conocia-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-mujer-que-ya-no-conocia-1\/","title":{"rendered":"La mujer que ya no conoc\u00eda (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66984\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando el avi\u00f3n de Kim despeg\u00f3, pens\u00e9 que el hechizo se romper\u00eda.<\/p>\n<p>Que mi esposa volver\u00eda a ser la misma de siempre: recatada, tradicional, la mujer que durante a\u00f1os apenas se dejaba tocar con la luz apagada, que nunca me hab\u00eda dado sexo oral porque \u201cle daba asco\u201d, que se sonrojaba si yo le hablaba sucio.<\/p>\n<p>Me equivoqu\u00e9 de la forma m\u00e1s brutal.<\/p>\n<p>Los primeros d\u00edas caminaba por la casa como si todav\u00eda llevara su verga adentro. Se tocaba el cuello donde \u00e9l la hab\u00eda mordido, se miraba las nalgas en el espejo buscando las marcas de las nalgadas, y a veces, sin darse cuenta, se mord\u00eda el labio y soltaba un suspiro largo. Yo la observaba en silencio. Cada gesto me dec\u00eda lo mismo: la mujer tradicional que hab\u00eda conocido ya no exist\u00eda. Kim se la hab\u00eda follado tan profundo que hab\u00eda sacado a otra.<\/p>\n<p>La primera videollamada lleg\u00f3 el domingo siguiente, casi a medianoche.<\/p>\n<p>Ella se hab\u00eda puesto el body de encaje negro que \u00e9l le dej\u00f3. Un body que antes jam\u00e1s se hubiera atrevido a comprar, mucho menos a ponerse. Se sent\u00f3 frente al tel\u00e9fono con las piernas abiertas, sin verg\u00fcenza, y cuando la cara de Kim apareci\u00f3 en la pantalla, sonri\u00f3 de una forma que yo nunca le hab\u00eda visto.<\/p>\n<p>\u2014Mu\u00e9strame c\u00f3mo me extra\u00f1as, mi putita chilena \u2014dijo \u00e9l con voz grave.<\/p>\n<p>Ella no dud\u00f3.<\/p>\n<p>Se baj\u00f3 el body hasta la cintura, se abri\u00f3 los labios con dos dedos y le mostr\u00f3 el co\u00f1o ya brillante. Empez\u00f3 a tocarse con una naturalidad que me dej\u00f3 sin aire. Circulaba los dedos sobre el cl\u00edtoris, se met\u00eda dos, tres, y gem\u00eda su nombre como si estuviera en la misma habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Todav\u00eda te siento\u2026 aqu\u00ed adentro \u2014le dec\u00eda jadeando\u2014. Quiero que me vuelvas a partir. Quiero tu leche otra vez. Quiero que me uses.<\/p>\n<p>Yo estaba parado en el marco de la puerta. Ella sab\u00eda que yo miraba. No le import\u00f3. Al contrario: abri\u00f3 m\u00e1s las piernas para que yo tambi\u00e9n viera. Kim se masturbaba al otro lado de la pantalla y de vez en cuando levantaba la vista hacia m\u00ed y sonre\u00eda, como disfrutando el espect\u00e1culo doble.<\/p>\n<p>Cuando ella se corri\u00f3, lo hizo con un grito largo y tembloroso, el cuerpo arqueado, los ojos en blanco, gritando su nombre. Despu\u00e9s se qued\u00f3 jadeando, con los dedos todav\u00eda dentro, y le dijo con voz ronca:<\/p>\n<p>\u2014Mira lo que me hiciste\u2026 ya no puedo ser la de antes.<\/p>\n<p>Kim rio bajo.<\/p>\n<p>\u2014Y apenas estamos empezando.<\/p>\n<p>A partir de esa noche todo se desbord\u00f3.<\/p>\n<p>Las videollamadas se volvieron diarias. A veces solo hablaban. A veces ella se tocaba hasta correrme dos o tres veces mientras \u00e9l le daba \u00f3rdenes. Le ped\u00eda que se pusiera en cuatro frente a la c\u00e1mara, que se nalgueara sola, que se metiera los dedos en el culo (algo que antes ni siquiera me dejaba intentar). Y ella lo hac\u00eda. Todo. Sin poner una sola excusa. Sin sonrojarse. Con una hambre que yo jam\u00e1s le hab\u00eda visto.<\/p>\n<p>Los paquetes de lencer\u00eda llegaban cada diez o quince d\u00edas. Bodies transparentes, arneses, collares de cuero, tangas que apenas eran un hilo. Cada vez que abr\u00eda una caja, sus ojos se iluminaban como los de una ni\u00f1a en Navidad\u2026 pero una ni\u00f1a que solo pensaba en ser follada. Se los probaba frente al espejo, me ped\u00eda que le tomara fotos desde abajo, desde atr\u00e1s, con las piernas abiertas, con los dedos adentro. Despu\u00e9s se los mandaba a Kim y se tocaba mientras esperaba su respuesta.<\/p>\n<p>Una noche la encontr\u00e9 en la cama, con auriculares, masturb\u00e1ndose con un consolador que \u00e9l le hab\u00eda recomendado. Estaba en cuatro, el culo empinado, gimiendo en voz baja:<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed\u2026 m\u00e1s fuerte\u2026 \u00fasame como tu puta\u2026<\/p>\n<p>Cuando se dio cuenta de que yo estaba ah\u00ed, no se detuvo. Solo me mir\u00f3 por encima del hombro, con la cara sudada y los ojos brillantes, y me dijo:<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9date. M\u00edrame. Quiero que veas lo que \u00e9l me convirti\u00f3.<\/p>\n<p>Y yo me qued\u00e9.<\/p>\n<p>Porque ya no pod\u00eda dejar de mirar.<\/p>\n<p>Porque la mujer recatada y tradicional que hab\u00eda amado durante a\u00f1os se hab\u00eda convertido en una puta hambrienta\u2026 y esa transformaci\u00f3n me ten\u00eda m\u00e1s duro y m\u00e1s sumiso que nunca.<\/p>\n<p>Fue exactamente en una de esas noches, mientras ella todav\u00eda temblaba por el \u00faltimo orgasmo, cuando Kim sonri\u00f3 a la c\u00e1mara y dijo la frase que lo cambiar\u00eda todo otra vez:<\/p>\n<p>\u2014Le cont\u00e9 de Sof\u00eda a un amigo\u2026 se llama Ji-soo.<\/p>\n<p>Le gust\u00f3 mucho la idea. Quiere conocerla personalmente. Aunque sea a distancia.<\/p>\n<p>Mi esposa rio, todav\u00eda con los dedos dentro, y me mir\u00f3 con una sonrisa peligrosa.<\/p>\n<p>Yo sent\u00ed c\u00f3mo Sof\u00eda se remov\u00eda dentro de m\u00ed, lista para volver a salir.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66984\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66984\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Las videollamadas se volvieron diarias. A veces solo hablaban. A veces ella se tocaba hasta correrme dos o tres veces mientras \u00e9l le daba \u00f3rdenes. Le ped\u00eda que se pusiera en cuatro frente a la c\u00e1mara, que se nalgueara sola, que se metiera los dedos en el culo (algo que antes ni siquiera me dejaba intentar). 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