{"id":66987,"date":"2026-08-29T00:05:13","date_gmt":"2026-08-28T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=66987"},"modified":"2026-08-28T07:37:42","modified_gmt":"2026-08-28T05:37:42","slug":"irene-en-la-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/irene-en-la-tarde\/","title":{"rendered":"Irene en la tarde"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"66987\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Irene ven\u00eda cada tarde, a eso de las seis y media. Justo cuando tomaba mi t\u00e9 con bizcochos. Entraba en mi estudio y esperaba que la invitase a pasar. Bastaba una mirada y ella dejaba escapar una risita. Yo segu\u00eda pegando mis sellos en el \u00e1lbum, sin apenas darme cuenta de la ca\u00edda de la tarde, oblicua y encendida. Las avecillas retornaban a sus ramas a esa precisa hora, todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Irene se pon\u00eda a mi lado. De repente deslizaba la mano y se abr\u00eda la bata de seda floreada. El aroma perfumado brotaba entre sus senos desnudos. Irene ten\u00eda unas tetas grandes, pero hermosas, subidas en una oraci\u00f3n completa contra la ley de la gravedad. Conoc\u00eda el sabor de sus pezones puntiagudos, y la textura granulada de las ar\u00e9olas oscuras e irregulares.<\/p>\n<p>Como sol\u00eda hacer tom\u00f3 mi mano y la llev\u00f3 a las mamas. Me bastaba notar la blandura de flan de la carne para tener mi primera erecci\u00f3n. Ella lo sab\u00eda. Yo me giraba y me quedaba mirando los frutos carnosos redondeados. Ella dejaba caer la bata y la selva encrespada de su monte de Venus lograba conducirme a la m\u00e1xima excitaci\u00f3n. As\u00ed sol\u00eda ser todas las tardes.<\/p>\n<p>\u00bfLo hago?, pregunta esta tarde, como las otras tardes; todas las tardes desde que Luis, mi hermano est\u00e1 en el club, jugando a p\u00e1del, jugando al golf, jugando a tenis\u2026, jugando a lo que quiera que sea. \u00bfP\u00eddeme que lo haga, Cosme?, dicen sus labios gordezuelos, pintados de un suave carm\u00edn. S\u00ed me lo pides\u2026, lo hago. Hazlo, le digo.<\/p>\n<p>Ella abre el tarro de la miel con que endulzo mi t\u00e9 y se lleva la cuchara de madera a los labios; se impregna la lengua con la untuosa capa brillante y se acerca a mi boca. Su lengua penetra como un pez resbaladizo, se enrosca en la m\u00eda y me recorre el paladar. El agradable sabor inunda mis papilas gustativas y sujeto el nervioso miembro entre mis dientes; succiono la miel ensalivada de Irene y la saboreo: a ella, el calor de su cuerpo encendido, su deseo. Ella entonces me come los labios, acaricia mis enc\u00edas, sorbe mi saliva. Yo pellizc\u00f3 sus pezones hasta que emite un gemido.<\/p>\n<p>Eres un goloso, me habla en voz baja a pesar de que no hay nadie en la casa salvo nosotros dos. \u00bfTambi\u00e9n quieres\u2026 lo otro? Asiento con la cabeza. Me lo tienes que pedir, exige. Me muero porque me lo hagas, Irene, pudo casi como una s\u00faplica: mi sexo aprieta mis pantalones. Ella quiere seguir jugando: \u00bfQu\u00e9 es lo que quieres, putito? Me lo has de decir\u2026 Noto c\u00f3mo la punta de mi falo est\u00e1 echando flujo. Que me comas la polla, Irene; eso quiero.<\/p>\n<p>Ella me abre la hebilla, baja la cremallera y extrae mi tranca. La sujeta con su pu\u00f1o. M\u00edrala, pobrecilla, \u00bfla ves? Mir\u00f3 mi pene. Est\u00e1 tieso. La cabeza del capullo aparece enrojecida entre las yemas de sus dedos. Apri\u00e9tala, pido. La presi\u00f3n aumenta deliciosamente. Muerde el capullo, ruego. Siento sus fiebres en un mordisco suave como cuando la loba lleva a sus cachorros fuera de todo peligro. Irene me coge los huevos y juega con ellos. Los separa y los junta dentro de la bolsa peluda del escroto.<\/p>\n<p>Irene suelta la presa. Mi polla est\u00e1 completamente erecta. Las venillas destacan, azuladas y gruesas por la tensi\u00f3n. Men\u00e9atela, ordena. Procedo a toquetearla. Subo y bajo el prepucio. Est\u00edralo a tope, dice. El frenillo se pone tenso y blanquecino. Men\u00e9atela, insiste, vamos. Lo hago. Por el agujero la boquita rosada escupe unas gotitas de fluido transparente. \u00a1Uhhhmmm!, dice Irene. Contente y no te corras, me advierte con severidad. Sigue paje\u00e1ndote, repite. Mientras, ella se soba las tetas.<\/p>\n<p>Se abre bien la bata y separa los muslos. Su conejito abre su boquita. Irene se acaricia los labios. Hurga en el interior de la vagina. Saca los dedos empapados de l\u00edquido y juega con el rub\u00ed p\u00e1lido de su cl\u00edtoris. Not\u00f3 el calor en mi cara; siento llegar el cl\u00edmax. Ella, que no deja de mirarme, me interrumpe salvadoramente: \u00a1Para!<\/p>\n<p>Irene me mira y dice: Has sido malo. Con la palma de la mano da un par de cachetadas al miembro. \u00c9ste, exclama mientras lo sujeta con las dos manos, es m\u00edo\u2026, s\u00f3lo m\u00edo. \u00bfC\u00f3mo la tienes? Me gusta dulce, coraz\u00f3n, dice e inmediatamente la cubre de miel. Luego se la lleva a la boca. Sus labios se abren y tragan toda la verga, a la vez que hace girar mis pelotas en sus dedos. Su lengua recorre todo el cilindro duro y paladea la miel. Irene lame y succiona toda mi polla; la tiene dentro; toda ella; entera. Succiona y sorbe. Yo tengo los ojos cerrados. Y\u2026<\/p>\n<p>Sin poder aguantar m\u00e1s not\u00f3 el manguerazo l\u00e1cteo derram\u00e1ndose en la caliente cavidad. Ella retiene entre la lengua y el paladar mi miembro que espasm\u00f3dicamente se vac\u00eda en la boca de ella. Cuando observ\u00f3 c\u00f3mo su garganta sube y baja al tragar mi esperma aumenta mi libido. Irene exprime la polla hasta que no queda ni una gota de leche en mis cojones. Ella deja escapar ronroneos.<\/p>\n<p>Cuando termino, me sujeta el aparato, se lo saca y se queda mirando. Y t\u00fa, \u00bfme quieres comer la almeja? Me muero de ganas. \u00bfQuieres?, insiste relami\u00e9ndose los labios. Ni siquiera respondo: me arrodillo delante de ella y le abro el rizoso felpudo. Desplazo los grandes labios vulvares y hundo mi cara en el co\u00f1o chorreante de Irene. Introduzco mi lengua y trago a sorbos los flujos. Recorro toda la extensi\u00f3n del chocho de lado a lado, de arriba abajo, en especial la membrana de separaci\u00f3n entre el co\u00f1o y el ano: eso la pone fren\u00e9tica. Irene se frota el chocho y empieza a jadear\u2026 Sin m\u00e1s se corre con un orgasmo magn\u00edfico. Entre mis labios galopa el cl\u00edtoris en oleadas de placer. Sigo succion\u00e1ndolo hasta que ella me separa la cabeza de su sexo.<\/p>\n<p>Irene, con los ojos todav\u00eda cerrados, respira dificultosamente. Cuando recupera la normalidad, sigue el juego. Llegamos a la parte final.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora? \u00bfViste lo que has hecho? Mereces un castigo. Ordena: ponte de rodillas. Yo obedezco con una renovada tensi\u00f3n sexual en mis genitales. Se sit\u00faa detr\u00e1s de m\u00ed; yo estoy en posici\u00f3n de caballito. Irene se unta el dedo medio en miel y sentencia: el castigo por lo que has hecho es de quince penetraciones. Ipso facto me sujeta los cachetes del culo. Su dedo entra todo de una hasta lo m\u00e1s hondo de mi recto. Lo hunde y hace dar vueltas en el estrecho canal. El dedo entra en el ojete y comienza a salir y entrar dilat\u00e1ndose. Yo gimo al sentir el placer de ser penetrado por Irene. Al d\u00e9cimo folleteo anal me corro de nuevo. Irene contin\u00faa hasta cumplir el castigo, deja el dedo dentro, en el c\u00e1lido agujero satisfecho.<\/p>\n<p>T\u00fambate, exige. Me gir\u00f3 con su dedo medio hundido en mi ojo del culo y me tumbo como pidi\u00f3. Y como expiaci\u00f3n final, saca el dedo de mi ano y lo lleva a mi boca: chupet\u00e9alo. Sin rechistar dej\u00f3 que me meta el dedo en la boca y chupo varias veces. Irene saca el dedo y se tumba sobre m\u00ed. Me besa con pasi\u00f3n y me calienta hasta que mi polla se yergue, la introduce en su co\u00f1o y me folla hasta que tiene su segundo orgasmo.<\/p>\n<p>De nuevo yo me corro, dolorosamente; mi falo palpita en el chocho resbaladizo y le aprieto los cachetes del culo con los \u00faltimos latigazos de mi verga fatigada.<\/p>\n<p>Una vez los dos normalizamos nuestra respiraci\u00f3n, Irene me besa el fl\u00e1cido miembro y se pone la bata. Entre los muslos, en la enredadera de vello p\u00fabico se distinguen los brillantes restos de mi semen y su flujo vaginal.<\/p>\n<p>Cuando regresa Luis los dos estamos sentados en el sof\u00e1 viendo la televisi\u00f3n. \u00bfHab\u00e9is tenido una buena tarde?, pregunta. S\u00ed, querido, responde Irene; yo sonri\u00f3 y afirm\u00f3 subiendo y bajando la cabeza. Luis, como cada noche, se saca la verga y se masturba delante nuestro hasta correrse. El semen se descarga con violencia; la cabecita rojiza de su picha echa a borbotones el esperma espeso que resbala entre sus dedos gordezuelos.<\/p>\n<p>Irene le limpia la polla con unos pa\u00f1uelos de papel. Estabas muy lleno hoy, querido, dice Irene. \u00bfEst\u00e1s satisfecho?, pregunto yo. M\u00e1s que ayer, mucho m\u00e1s. Pero ma\u00f1ana ser\u00e1 mejor, responde mi hermano. Me percato entonces que al d\u00eda siguiente es s\u00e1bado. Los s\u00e1bados Luis se queda con nosotros, mirando en la habitaci\u00f3n, como Irene y yo jodemos ante \u00e9l y disfrutando de una buena masturbaci\u00f3n en el tr\u00edo perfecto que componemos desde hace dos a\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_66987\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"66987\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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