{"id":67088,"date":"2026-09-08T00:01:33","date_gmt":"2026-09-07T22:01:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67088"},"modified":"2026-09-07T08:31:00","modified_gmt":"2026-09-07T06:31:00","slug":"dia-12-viernes-en-el-parque-solitario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/dia-12-viernes-en-el-parque-solitario\/","title":{"rendered":"D\u00eda 12 (viernes): En el parque solitario"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67088\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me despert\u00e9 temprano como todas las ma\u00f1anas y me arregl\u00e9 todav\u00eda pensando en lo que hab\u00eda pasado el d\u00eda anterior. La relaci\u00f3n entre el Negro y yo hab\u00eda dado un giro inesperado. \u00c9l de ser un tipo vulgar y arrogante, ayer en el pasillo se volvi\u00f3 obediente y vulnerable, estoy segura de que sinti\u00f3 lo mismo que yo\u2026 miedo de perderme. El mismo miedo que sent\u00ed yo y por eso ambos dejamos de insultarnos y darnos cuenta de que sexualmente nos necesitamos. As\u00ed que me vest\u00ed lo m\u00e1s pronto posible para ir a verlo en cuanto llegara al taller, ese d\u00eda me puse un top blanco de tirantes, de corte ajustado y escote limpio, que aporta frescura y sencillez al conjunto.<\/p>\n<p>Lo combin\u00e9 con shorts de mezclilla azul de tiro alto, ce\u00f1idos y de acabado casual, que acent\u00faan la silueta con un aire relajado. Mis piernas estaban cubiertas con pantimedias blancas en tono claro, transl\u00facidas, que me estilizaban de manera sutil. Me puse unas zapatillas negras de charol, de tac\u00f3n alto y punta fina, de suela roja. Iba peinada, con suaves ondas y un delicado detalle trenzado, junto mis labios en tono rojo.<\/p>\n<p>Sin embargo, tras lo sucedido ayer entre el Negro y yo durante la discusi\u00f3n fue inevitable que se produjera un posible esc\u00e1ndalo que amenazaba en el aire. Los vecinos hab\u00edan o\u00eddo los gritos y los golpes en la puerta de mi cuarto. Yo sab\u00eda que esto no se quedar\u00eda as\u00ed pues justo estaba yo en la sala, todav\u00eda con el coraz\u00f3n acelerado recordando la deliciosa cogida de ayer con el Negro en el pasillo, cuando son\u00f3 el timbre de la puerta.<\/p>\n<p>Era la vecina de al lado, do\u00f1a Rosa, una se\u00f1ora de unos cincuenta a\u00f1os que siempre estaba al pendiente de todo lo que sucede en el vecindario.<\/p>\n<p>\u2014Julieta, hija, \u00bfest\u00e1s bien? \u2014pregunt\u00f3 con cara de preocupaci\u00f3n\u2014. Anoche se oyeron golpes y gritos fuertes. Pens\u00e9 que\u2026 bueno, que algo malo pasaba. Como Cristian no est\u00e1\u2026<\/p>\n<p>Me puse p\u00e1lida. Forc\u00e9 una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014Todo est\u00e1 bien, do\u00f1a Rosa. Fue\u2026 una puerta que se ator\u00f3. Nada grave. Gracias por preocuparse.<\/p>\n<p>Ella me mir\u00f3 con esa mirada de quien no se cree nada.<\/p>\n<p>\u2014Ay, mija\u2026 si necesitas algo, aqu\u00ed estoy. No est\u00e1s sola. Av\u00edsame cualquier cosa, \u00bfeh?<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 la puerta y me apoy\u00e9 contra ella. El coraz\u00f3n me lat\u00eda fuerte. Si los vecinos empezaban a sospechar, cualquier ruido, cualquier visita o presencia extra\u00f1as del Negro, as\u00ed como los gemidos que produc\u00edamos en la casa o en el patio cuando est\u00e1bamos cogiendo, pod\u00eda terminar en chisme que llegara a o\u00eddos de Cristian. As\u00ed que ten\u00eda que hablar con el Negro ya.<\/p>\n<p>Apenas escuch\u00e9 que el Negro llegaba al taller, sal\u00ed presurosa a buscarlo. Apenas entr\u00f3 por la puerta lateral, lo jal\u00e9 hacia m\u00ed y lo bes\u00e9 con desesperaci\u00f3n con lengua profunda impregnando mi labial en su boca, fue un beso con ansias, casi con rabia como si fuera la \u00faltima vez que estar\u00edamos juntos. Mis manos bajaron r\u00e1pido y le acarici\u00e9 la verga por encima del pantal\u00f3n. \u00c9l gru\u00f1\u00f3 de excitaci\u00f3n contra mi boca y me apret\u00f3 el culo, pero yo me separ\u00e9 un segundo antes de que perdi\u00e9ramos el control.<\/p>\n<p>\u2014Espera\u2026 \u2014susurr\u00e9, jadeando mientras yo segu\u00eda prendida a su cuello y el acariciaba mis nalgas y con su dedo recorr\u00eda el contorno que limitaba con la textura de mis pantimedias\u2014. No podemos seguir as\u00ed en la casa. Ayer los vecinos oyeron todo. Do\u00f1a Rosa ya vino a preguntar. Si seguimos cogiendo aqu\u00ed, van a sospechar. Tenemos que ser m\u00e1s discretos.<\/p>\n<p>El Negro a\u00fan segu\u00eda en shock por lo de ayer, se sent\u00eda apenado y respirando agitado con su verga dura apretada por mi mano y me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 quieres que hagamos, Julieta?<\/p>\n<p>\u2014Mira, tenemos que hablar fuera de la casa, as\u00ed que te espero esta noche en el parque, ese mismo donde\u2026 ya sabes\u2026 fue la primera vez. Ya vimos que a las 9 est\u00e1 oscuro y solitario. Ah\u00ed nadie nos va a ver.<\/p>\n<p>Yo quer\u00eda verlo afuera porque sab\u00eda que un minuto m\u00e1s que estuvi\u00e9ramos frente a frente, comenzar\u00edamos a coger y nuestros gemidos ser\u00edan escuchados por la vecina, as\u00ed que pens\u00e9 que mi plan para vernos fuera estar\u00eda perfecto.<\/p>\n<p>El negro me mir\u00f3 fijamente y asinti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. A las nueve. Ah\u00ed estar\u00e9.<\/p>\n<p>No lo dej\u00e9 hablar m\u00e1s, y me prend\u00ed de \u00e9l y nos besamos otra vez, con mucha ansiedad. Sus manos me apretaron las tetas por encima de la blusa mientras yo le bajaba el cierre y le acariciaba la verga dura. \u00c9l meti\u00f3 su mano por enfrente debajo mi short denim de mezclilla y me frot\u00f3 el cl\u00edtoris por encima de las pantimedias. Fue un beso largo, desesperado, lleno de necesidad. Ninguno quer\u00eda soltarse.<\/p>\n<p>\u2014Te espero all\u00e1 \u2014susurr\u00e9 contra mis labios antes de separarnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A las nueve de la noche, con la emoci\u00f3n de una adolescente, sal\u00ed al parque con un top amarillo de manga corta, ajustado y con botones al frente, que le daba un toque luminoso y alegre a mi outfit. Lo combin\u00e9 con una falda de mezclilla azul, corta y de corte sencillo, que aportaba frescura y un aire relajado. Para estilizar mis piernas, llev\u00e9 pantimedias blancas en tono claro, suaves y transl\u00facidas. Complet\u00e9 el look con zapatillas negras de charol, de tac\u00f3n alto y punta fina, que a\u00f1ad\u00edan un contraste elegante y un toque de seguridad en cada paso. Mi maquillaje, con labios rojos, puso el acento final, equilibrando lo casual con un gui\u00f1o de sofisticaci\u00f3n<\/p>\n<p>El parque estaba oscuro, solitario, solo se escuchaba el sonido lejano de los autos y el viento entre los \u00e1rboles. El Negro ya estaba sentado en una banca cercana a aquel \u00e1rbol donde todo empez\u00f3 hace algunos d\u00edas. Me sent\u00e9 a su lado. Ninguno de los dos habl\u00f3 de amor. Solo de \u201cnegocios\u201d \u2026 sexuales clandestinos<\/p>\n<p>\u2014Mira, si queremos mantener estos encuentros, tenemos que planear esto bien \u2014dije en voz baja mientras el Negro acariciaba mis manos\u2014. Cuando regrese mi marido no podemos seguir teniendo nuestros encuentros y lanzar gemidos en la casa como lo hemos estado haciendo, pues los vecinos ya est\u00e1n pendientes. Para continuar con esto tenemos que encontrar horarios y lugares seguros y ser mucho m\u00e1s discretos.<\/p>\n<p>El Negro asinti\u00f3, serio y todav\u00eda apenado por el incidente del cond\u00f3n y los golpes a la puerta y me respondi\u00f3 m\u00e1s sereno.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, tienes raz\u00f3n, y s\u00ed quiero seguir estando contigo, quiz\u00e1 podemos vernos en este parque cuando est\u00e9 vac\u00edo, en el cine o un motel de la carretera cuando sea necesario. Pero no podemos dejar de vernos. Te has vuelto un vicio para m\u00ed.<\/p>\n<p>Hablamos con calma, como dos c\u00f3mplices en la clandestinidad que estuvieran planeando un atraco con horarios, se\u00f1ales y argumentos cre\u00edbles que yo le dar\u00eda a Cristian para poder escaparme. Mientras habl\u00e1bamos ninguno dijo un \u201cte quiero\u201d, con la mirada, con la intenci\u00f3n y con el coraz\u00f3n nos expres\u00e1bamos la idea de: \u201cnecesitamos seguir cogiendo\u201d.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de ponernos de acuerdo, toqu\u00e9 el tema que me quemaba.<\/p>\n<p>\u2014Y lo del cond\u00f3n\u2026 \u00bfqu\u00e9 signific\u00f3 eso?<\/p>\n<p>El Negro se qued\u00f3 callado un segundo. Su silencio me doli\u00f3 m\u00e1s que cualquier insulto y muy decepcionada le respond\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, si prefieres seguir con eso entonces yo me voy, olvida lo que hablamos y t\u00fa puedes seguir con tus aventuras, no te sientas obligado conmigo, soy una mujer casada y no tengo porqu\u00e9 reclamarte nada\u2014 molesta me puse de pie, y comenc\u00e9 caminar.<\/p>\n<p>El Negro se levant\u00f3 r\u00e1pido y me alcanz\u00f3 justo en el mismo \u00e1rbol donde me hab\u00eda cogido por primera vez. Con fuerza me abraz\u00f3 por detr\u00e1s, pero sin violencia. Su voz son\u00f3 m\u00e1s baja, m\u00e1s seria.<\/p>\n<p>\u2014No va a volver a pasar. Te lo prometo.<\/p>\n<p>Nos miramos fijamente por un segundo bajo la luz tenue de las farolas lejanas del parque. El beso que vino despu\u00e9s fue completamente diferente a todo lo que hab\u00edamos vivido antes. No fue forzado. Fue ansioso, desesperado, lleno de una necesidad animal que nos quemaba por dentro. Nuestras bocas se estrellaron con hambre, nuestras lenguas calientes de deseo iban enred\u00e1ndose profundo, explorando cada rinc\u00f3n de nuestras bocas, est\u00e1bamos chup\u00e1ndonos mutuamente con fuerza mientras la saliva nos corr\u00eda por las comisuras y nos bajaba por la barbilla.<\/p>\n<p>Sin dejar de besarnos sus manos grandes y callosas me recorrieron el cuerpo con urgencia: apret\u00f3 mis tetas por encima de la blusa, baj\u00f3 por mi cintura y agarr\u00f3 mi culo con fuerza, subiendo la falda para tocar directamente mis pantimedias blancas opacas con liguero integrado. Sent\u00ed sus dedos \u00e1speros acariciando el borde del liguero mientras yo sub\u00eda una pierna y la enredaba en su cadera. Abrazados y bes\u00e1ndonos con pasi\u00f3n desbordada nos fuimos acercando a \u201cnuestro \u00e1rbol\u201d, ese a\u00f1ejo vegetal que conoc\u00eda nuestro secreto.<\/p>\n<p>Me recarg\u00f3 contra el rugoso tronco \u00e1spero y seguimos devor\u00e1ndonos la boca como si el mundo se fuera a acabar, el Negro me levant\u00f3 la falda con manos temblorosas de deseo para amasar mi culo con desesperaci\u00f3n y ambos soltamos gemidos ahogados que apenas pod\u00edamos contener para no alertar a nadie que pudiera pasar por el solitario sendero cercano.<\/p>\n<p>Sin decir ni una palabra m\u00e1s, yo me hinqu\u00e9 frente a \u00e9l sobre la hierba h\u00fameda y fr\u00eda, sintiendo c\u00f3mo las pantimedias blancas se mojaban un poco en las rodillas. Le baj\u00e9 el cierre del pantal\u00f3n con ansiedad total y saqu\u00e9 su verga gruesa, dura como piedra y palpitante, la cabeza de su pene estaba brillando con una gota de su l\u00edquido seminal justo en la puntita.<\/p>\n<p>Sin perder tiempo me la met\u00ed en la boca con una necesidad viciosa e insaciable. La chup\u00e9 profundo desde la base hasta la punta, mis labios iban apretando su tronco grueso mientras mi lengua plana lam\u00eda toda la longitud una y otra vez. Alternaba succiones fuertes y lentas con lamidas circulares obsesivas alrededor del glande hinchado, metiendo la punta de la lengua en la ranura para saborear su semen salado. Luego bajaba a sus huevos pesados, me los met\u00eda uno por uno en la boca, succion\u00e1ndolos con devoci\u00f3n, lami\u00e9ndolos mientras mi mano masturbaba la verga arriba y abajo, esparciendo mi saliva espesa por todo el tronco.<\/p>\n<p>Mi cabeza sub\u00eda y bajaba con ritmo constante, a veces lento y profundo hasta que la cabeza tocaba mi garganta, otras veces r\u00e1pido y hambriento, haciendo que mis mejillas se hundieran y que la saliva me chorreara por la barbilla y me cayera sobre las tetas. \u00c9l gem\u00eda bajito, casi sin voz, acarici\u00e1ndome el cabello con ternura contenida, sin insultarme, solo respirando agitado y susurrando mi nombre como si fuera una plegaria.<\/p>\n<p>\u2014Joder, Julieta\u2026 tu boca es una puta adicci\u00f3n, me vuelven loco tus mamadas\u2026 \u2014murmur\u00f3 con la voz rota, pero sin levantar el tono para no delatarnos.<\/p>\n<p>Yo solo gem\u00ed alrededor de su verga, vibrando con la boca llena, mir\u00e1ndolo a los ojos mientras segu\u00eda mamando como si mi vida dependiera de ello. Chup\u00e9 m\u00e1s profundo, tragando hasta que mi nariz tocaba su pubis, aguantando la arcada para sentirlo todo dentro de mi garganta. Saqu\u00e9 la verga un segundo, babeada y brillante, y le di lametones largos desde los huevos hasta la punta, luego la golpe\u00e9 contra mi lengua abierta antes de volver a trag\u00e1rmela entera. Mis peque\u00f1as manos rodeaban la base y masturbaban lo que no entraba, girando y apretando mientras mi boca hac\u00eda todo el trabajo sucio. Sent\u00eda c\u00f3mo su verga palpitaba m\u00e1s fuerte, c\u00f3mo las venas se hinchaban contra mi lengua.<\/p>\n<p>Su precum sab\u00eda delicioso, era un sabor inigualable, ninguno de mis exnovios me hab\u00eda regalado un deleite a mi paladar como el del Negro, ignoro qu\u00e9 com\u00eda o de tanta cerveza que \u00e9l beb\u00eda, pero cada gota que le destilaba de la verga era exquisita, era embrujante, era un vicio ingerir sus l\u00edquidos seminales y por eso no dejaba de mamarlo hasta que me vaciara su leche a borbotones hasta mi garganta.<\/p>\n<p>Me empin\u00f3 contra el \u00e1rbol, de espaldas a \u00e9l. Me subi\u00f3 la falda hasta la cintura, apart\u00f3 mis pantimedias blancas opacas y la tanga con un tir\u00f3n suave pero urgente. Me penetr\u00f3 la panochita con una embestida profunda y lenta que me hizo abrir la boca en un gemido silencioso. Su verga gruesa me abri\u00f3 las paredes vaginales, rozando cada cent\u00edmetro sensible dentro de m\u00ed. Y me embisti\u00f3 con fuerza contenida pero intensa, sus manos grandes sujet\u00e1ndome firmemente de las caderas para que no me moviera demasiado. Cada golpe hac\u00eda que mi culo chocara contra sus muslos en sonidos sordos que se perd\u00edan entre el viento y las hojas.<\/p>\n<p>Sent\u00eda c\u00f3mo la cabeza de su verga me rozaba el fondo de la vagina, c\u00f3mo me llenaba por completo, c\u00f3mo mis jugos le chorreaban por los huevos. El peligro de que alguien pasara por el sendero cercano solo nos pon\u00eda m\u00e1s calientes; yo mord\u00eda mi propio brazo para no gritar de placer mientras \u00e9l me follaba m\u00e1s profundo, m\u00e1s r\u00e1pido, pero siempre controlado para que el ruido no nos delatara.<\/p>\n<p>Cuando sent\u00ed que su verga empezaba a hincharse todav\u00eda m\u00e1s dentro de m\u00ed, me gir\u00f3 con urgencia y me puso de rodillas frente a \u00e9l otra vez. \u2014Quiero correrme en tu boca\u2026 como la primera vez \u2014susurr\u00f3 con voz ronca, casi sin aliento, sujet\u00e1ndome del cabello.<\/p>\n<p>Abr\u00ed la boca con hambre total y lo recib\u00ed entero. Chup\u00e9 con fuerza salvaje con mi lengua danzando alrededor del glande hinchado, succionando profundo mientras mis manos peque\u00f1as rodeaban la base y masturbaban r\u00e1pido. \u00c9l temblaba, sus caderas empujando suavemente contra mi cara. Y entonces se corri\u00f3\u2026 \u00a1Dios, c\u00f3mo se corri\u00f3! Chorros espesos, calientes y abundantes que me llenaron la boca por completo. El primero fue tan fuerte que casi me ahoga; sent\u00ed el sabor salado y espeso inund\u00e1ndome la lengua, pero todo me lo tragu\u00e9, luego el segundo, el tercero, chorros potentes que me golpeaban el fondo de la garganta.<\/p>\n<p>Tragu\u00e9 sin protestar, succionando la punta con avidez para sacarle hasta la \u00faltima gota, lamiendo cada vena palpitante mientras \u00e9l gem\u00eda bajito y temblaba entero. Un poco de semen se me escap\u00f3 por la comisura y me corri\u00f3 por la barbilla, pero lo recog\u00ed con el dedo y me lo met\u00ed en la boca, tragando todo como la puta viciosa en la que me hab\u00eda convertido para \u00e9l.<\/p>\n<p>Nos abrazamos un momento all\u00ed mismo, todav\u00eda jadeando contra el tronco, su verga semidura rozando mi mejilla manchada de saliva y semen. Nos dimos un \u00faltimo beso apasionado, largo, de lengua, como si no quisi\u00e9ramos separarnos nunca. Sabore\u00e9 nuestro gusto mezclado en su boca: mi saliva, su semen, el sabor del parque y del peligro.<\/p>\n<p>\u2014Nos vemos ma\u00f1ana en el taller, July \u2014susurr\u00f3 \u00e9l contra mis labios, todav\u00eda temblando.<\/p>\n<p>Asent\u00ed, con el coraz\u00f3n latiendo fuerte y el sabor de su semen todav\u00eda caliente y espeso en mi boca. Me levant\u00e9, me acomod\u00e9 la falda y las pantimedias blancas, sintiendo c\u00f3mo mis piernas todav\u00eda temblaban y c\u00f3mo un poco de nuestros jugos me bajaba por los muslos. Me fui caminando por el parque oscuro, con el sabor de su semen todav\u00eda en la lengua y el co\u00f1o palpitando de deseo. Esta vez no hubo insultos. Solo necesidad pura, adictiva y silenciosa. Y eso me dej\u00f3 una experiencia diferente, inhabitual\u2026 pero por lo menos ya no lo hab\u00eda perdido ni \u00e9l a m\u00ed. Ten\u00edamos planes. Y yo ya estaba contando las horas para el siguiente encuentro clandestino.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67088\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67088\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Abr\u00ed la boca con hambre total y lo recib\u00ed entero. Chup\u00e9 con fuerza salvaje con mi lengua danzando alrededor del glande hinchado, succionando profundo mientras mis manos peque\u00f1as rodeaban la base y masturbaban r\u00e1pido. \u00c9l temblaba, sus caderas empujando suavemente contra mi cara. Y entonces se corri\u00f3\u2026 \u00a1Dios, c\u00f3mo se corri\u00f3! Chorros espesos, calientes y abundantes que me llenaron la<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67088\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67088\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32821,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-67088","post","type-post","status-publish","format-standard","category-interracial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":241,"today_views":241},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32821"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67089,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67088\/revisions\/67089"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}