{"id":67111,"date":"2026-09-08T00:02:27","date_gmt":"2026-09-07T22:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67111"},"modified":"2026-09-07T10:07:57","modified_gmt":"2026-09-07T08:07:57","slug":"el-sabor-del-puerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-sabor-del-puerto\/","title":{"rendered":"El sabor del Puerto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67111\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La noche hab\u00eda empezado como cualquier otra en mi peque\u00f1o restaurante de Cartagena. Las l\u00e1mparas de mimbre colgaban del techo, proyectando sombras bailarinas sobre las mesas de madera que hab\u00eda pintado yo misma con los colores del mar Caribe. El aroma a cilantro y comino todav\u00eda flotaba en el aire, mezcl\u00e1ndose con la brisa salada que entraba por la puerta abierta.<\/p>\n<p>Eran casi las diez de la noche y solo quedaban dos mesas ocupadas. Una pareja de turistas compart\u00eda una botella de vino tinto en la esquina, y un hombre mayor le\u00eda el peri\u00f3dico mientras terminaba su caf\u00e9. Yo estaba detr\u00e1s de la barra, secando los \u00faltimos vasos y pensando en mi hija Valentina, que dorm\u00eda en casa de mi madre.<\/p>\n<p>Entonces \u00e9l entr\u00f3.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 ver primero: la altura que llenaba el marco de la puerta, la piel cobriza que brillaba bajo la luz tenue, o los ojos oscuros que recorrieron el local con la certeza de quien sabe exactamente lo que busca. Llevaba una camisa blanca de lino, arrugada por el viaje, y un pantal\u00f3n beige que se ajustaba a sus caderas como si hubiera sido cosido a medida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodav\u00eda sirven comida? \u2014pregunt\u00f3, y su voz ten\u00eda un tono grave que vibraba en alg\u00fan lugar profundo de mi pecho.<\/p>\n<p>\u2014Siempre \u2014respond\u00ed, dejando el pa\u00f1o sobre la barra\u2014. Si\u00e9ntese donde prefiera.<\/p>\n<p>Eligi\u00f3 la mesa m\u00e1s cercana a la cocina, la que tiene vista directa a la parrilla. Se sent\u00f3 con la pesadez de quien ha estado demasiado tiempo en movimiento, y cuando sus manos se posaron sobre la mesa, vi los nudillos agrietados, las palmas endurecidas por el trabajo en el mar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me recomienda? \u2014pregunt\u00f3, y sus ojos se detuvieron en los m\u00edos con una intensidad que me oblig\u00f3 a sostener la mirada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTiene hambre de verdad o quiere probar algo ligero?<\/p>\n<p>Sonri\u00f3, y fue como ver romper el sol detr\u00e1s de las nubes.<\/p>\n<p>\u2014Hace un mes y medio que no como nada que no venga de una lata o de una bolsa sellada al vac\u00edo. Tengo hambre de todo.<\/p>\n<p>Me re\u00ed, sintiendo un cosquilleo extra\u00f1o en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>\u2014Entonces voy a traerle lo mejor de la casa.<\/p>\n<p>Prepar\u00e9 todo con un cuidado que no me tomaba con ning\u00fan otro cliente. Las arepas rellenas de queso guayan\u00e9s, el pabell\u00f3n criollo con carne mechada que hab\u00eda cocinado esa ma\u00f1ana, las tajadas de pl\u00e1tano maduro fritas hasta quedar doradas y crujientes. Cuando puse la bandeja frente a \u00e9l, cerr\u00f3 los ojos y aspir\u00f3 profundo.<\/p>\n<p>\u2014Dios m\u00edo \u2014murmur\u00f3\u2014. Huele a casa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe d\u00f3nde es usted? \u2014pregunt\u00e9, aunque ya lo intu\u00eda por el acento.<\/p>\n<p>\u2014Maracaibo \u2014respondi\u00f3, deshaciendo la primera arepa con las manos\u2014. Pero llevo diez a\u00f1os navegando. Cartagena es mi puerto favorito.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY por qu\u00e9?<\/p>\n<p>Me mir\u00f3 mientras masticaba, y hubo algo en su expresi\u00f3n que me hizo sentir como si hubiera dicho algo importante.<\/p>\n<p>\u2014Porque la gente es c\u00e1lida. Porque el mar aqu\u00ed tiene otro color. Porque siempre encuentro algo que me recuerda por qu\u00e9 vale la pena volver a tierra firme.<\/p>\n<p>Sirvi\u00f3 un poco de salsa de la mesa y moj\u00f3 un trozo de arepa. Yo me qued\u00e9 all\u00ed, apoyada contra la pared, vi\u00e9ndolo comer con una devoci\u00f3n que me llen\u00f3 de orgullo. No era solo hambre lo que ve\u00eda en sus ojos; era una especie de gratitud primitiva, como si cada bocado fuera un reencuentro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuiere probar esto? \u2014ofreci\u00f3, levantando un pedazo de carne hacia m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1or, yo cocino esto todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014Pero no lo prueba conmigo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un desaf\u00edo en sus palabras, una invitaci\u00f3n disimulada. Tom\u00e9 el trozo directamente de sus dedos, y cuando mi boca roz\u00f3 su piel, sent\u00ed una chispa el\u00e9ctrica que recorri\u00f3 todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 perfecto \u2014dije, y no me refer\u00eda solo a la comida.<\/p>\n<p>\u2014Me llamo Diego \u2014dijo, limpi\u00e1ndose las manos en la servilleta\u2014. Y usted debe ser la due\u00f1a de este lugar.<\/p>\n<p>\u2014Joan \u2014respond\u00ed\u2014. \u00bfC\u00f3mo lo supo?<\/p>\n<p>\u2014Por la forma en que mira los fogones. Nadie cuida algo que no le pertenece.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 de comer y pidi\u00f3 una cerveza bien fr\u00eda. Yo cerr\u00e9 la cocina, desped\u00ed a los \u00faltimos clientes, y cuando el local qued\u00f3 vac\u00edo, me sent\u00e9 frente a \u00e9l con dos copas y una botella de ron a\u00f1ejo que guardaba para ocasiones especiales.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo tiene que ir a casa? \u2014pregunt\u00f3, aunque sus ojos dec\u00edan otra cosa.<\/p>\n<p>\u2014Mis hijos est\u00e1n con mi madre. No me esperan hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Asinti\u00f3 lentamente, y vi algo suavizarse en su mirada.<\/p>\n<p>\u2014Debe ser hermoso tener a alguien esper\u00e1ndote.<\/p>\n<p>\u2014A veces \u2014sonre\u00ed\u2014. Otras veces es aterrador.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY el padre?<\/p>\n<p>\u2014Se fue cuando ella ten\u00eda un a\u00f1o. Dijo que no estaba hecho para la vida en tierra firme.<\/p>\n<p>Diego solt\u00f3 una risa amarga.<\/p>\n<p>\u2014Esa es la excusa favorita de los que navegamos. Pero la verdad es m\u00e1s simple: algunos no sabemos quedarnos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUsted sabe?<\/p>\n<p>No respondi\u00f3. En lugar de eso, llen\u00f3 las copas de ron y desliz\u00f3 una hacia m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Brindemos \u2014dijo\u2014. Por los que se quedan.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY por los que se van?<\/p>\n<p>\u2014Por ellos tambi\u00e9n. Sin ellos, no habr\u00eda quien extra\u00f1ar.<\/p>\n<p>El ron quem\u00f3 suave al bajar, y la conversaci\u00f3n fluy\u00f3 con la facilidad de dos desconocidos que saben que no tienen nada que perder. Me habl\u00f3 de los puertos que hab\u00eda visto: Singapur bajo la lluvia, Barcelona al amanecer, Buenos Aires en carnaval. Yo le cont\u00e9 de mi abuela en Maracaibo, de las recetas que hab\u00eda heredado, del sue\u00f1o de abrir este restaurante que hab\u00eda tardado diez a\u00f1os en cumplir.<\/p>\n<p>\u2014Diez a\u00f1os \u2014repiti\u00f3 \u00e9l, acariciando el borde de la copa\u2014. Justo los que llevo en el mar.<\/p>\n<p>\u2014Tal vez nuestros caminos se cruzaron antes y no lo supimos.<\/p>\n<p>\u2014O tal vez \u2014dijo, inclin\u00e1ndose sobre la mesa\u2014 este era el momento exacto en que deb\u00edan encontrarse.<\/p>\n<p>Su mano cubri\u00f3 la m\u00eda, y el contacto fue como una corriente c\u00e1lida que subi\u00f3 por mi brazo. Sus dedos eran \u00e1speros, callosos, pero su toque era incre\u00edblemente suave.<\/p>\n<p>\u2014Joan \u2014dijo, y mi nombre son\u00f3 diferente en su boca, como si lo estuviera aprendiendo\u2014. No quiero que esta noche termine.<\/p>\n<p>\u2014Entonces no la dejemos terminar.<\/p>\n<p>Apagu\u00e9 las luces del local, dejando solo la l\u00e1mpara de la cocina encendida. La puerta qued\u00f3 entreabierta, y el sonido de las olas golpeando contra el malec\u00f3n se col\u00f3 dentro como una promesa. Diego se levant\u00f3 y camin\u00f3 hacia m\u00ed, y cuando estuvo lo suficientemente cerca, pude oler su perfume: sal, sudor, y un toque de algo m\u00e1s profundo, algo que no sab\u00eda nombrar pero que me hac\u00eda temblar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s segura? \u2014pregunt\u00f3, pasando un dedo por mi mejilla.<\/p>\n<p>\u2014Nunca he estado m\u00e1s segura de nada.<\/p>\n<p>Su boca encontr\u00f3 la m\u00eda, y fue como si el mundo entero se detuviera. Sus labios sab\u00edan a ron y a sal, y sus manos encontraron el camino a mi cintura con una precisi\u00f3n que hablaba de deseo contenido. Me presion\u00f3 contra la pared, y sent\u00ed cada m\u00fasculo de su cuerpo contra el m\u00edo, duro y c\u00e1lido.<\/p>\n<p>\u2014Te he deseado desde que entr\u00e9 por esa puerta \u2014susurr\u00f3 contra mi cuello\u2014. No pod\u00eda pensar en otra cosa mientras com\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Lo s\u00e9 \u2014respond\u00ed, enterrando mis dedos en su cabello\u2014. Yo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Me levant\u00f3 como si no pesara nada y me sent\u00f3 en el borde de la mesa de la cocina, la misma donde hab\u00eda preparado su cena. Sus manos subieron por mis muslos, lentas, deliberadas, mientras sus labios recorr\u00edan mi mand\u00edbula, mi cuello, el nacimiento de mis hombros.<\/p>\n<p>\u2014Diego \u2014jade\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Dime \u2014pidi\u00f3, deteni\u00e9ndose\u2014. Dime qu\u00e9 quieres.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me hagas olvidar todos los a\u00f1os que pas\u00e9 sola.<\/p>\n<p>Sonri\u00f3 contra mi piel, y sus dedos encontraron el borde de mi blusa.<\/p>\n<p>\u2014No te prometo que lo lograr\u00e9 \u2014dijo, desabrochando el primer bot\u00f3n\u2014. Pero puedo intentarlo.<\/p>\n<p>El segundo bot\u00f3n cedi\u00f3, y el tercero, y cuando su mano se desliz\u00f3 debajo de la tela, sent\u00ed que mi piel ard\u00eda bajo su tacto. Bes\u00f3 cada cent\u00edmetro que iba descubriendo, con una devoci\u00f3n que me hizo sentir sagrada, deseada, viva.<\/p>\n<p>\u2014Eres hermosa \u2014dijo, deteni\u00e9ndose para mirarme\u2014. No s\u00e9 si te lo dicen suficiente, pero lo eres.<\/p>\n<p>Negu\u00e9 con la cabeza, incapaz de hablar. Sus manos encontraron mis pechos, y cuando sus pulgares rozaron mis pezones, un gemido escap\u00f3 de mi garganta.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame o\u00edrte \u2014pidi\u00f3\u2014. Quiero saber cu\u00e1ndo te gusta.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta todo \u2014respond\u00ed, mi voz apenas un susurro\u2014. Me gusta lo que me haces.<\/p>\n<p>Se arrodill\u00f3 frente a m\u00ed, y el gesto fue tan inesperado que me qued\u00e9 sin aliento. Sus manos subieron por mis piernas, empujando mi falda hacia arriba, y cuando sus labios encontraron la parte interna de mi muslo, supe que estaba perdida.<\/p>\n<p>\u2014Diego \u2014dije, tomando su cabeza entre mis manos\u2014. No te detengas.<\/p>\n<p>No lo hizo.<\/p>\n<p>Su boca me encontr\u00f3 a trav\u00e9s de la tela de mi ropa interior, y el calor de su aliento me hizo arquear la espalda. Desliz\u00f3 la tela a un lado, y cuando su lengua me toc\u00f3, sent\u00ed que el mundo se desmoronaba a mi alrededor.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed \u2014jade\u00e9, moviendo mis caderas al ritmo de sus caricias\u2014. As\u00ed, por favor.<\/p>\n<p>Sus dedos se unieron a su boca, explorando, provocando, llev\u00e1ndome al borde del abismo una y otra vez. Cuando finalmente ca\u00ed, lo hice con un grito que se perdi\u00f3 entre el sonido de las olas y el viento nocturno.<\/p>\n<p>No recuerdo c\u00f3mo llegamos al piso de arriba, donde tengo un peque\u00f1o apartamento sobre el restaurante. Solo recuerdo sus manos en mi piel, su boca en la m\u00eda, el peso de su cuerpo sobre el m\u00edo mientras la noche se deshac\u00eda en caricias y susurros. Hicimos el amor como si el tiempo no existiera, como si el mundo exterior hubiera dejado de importar, y cuando finalmente ca\u00edmos agotados sobre las s\u00e1banas, el amanecer empezaba a filtrarse por las cortinas.<\/p>\n<p>\u2014Tengo que irme \u2014dijo, acariciando mi cabello\u2014. El barco zarpa al mediod\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe volver\u00e9 a ver?<\/p>\n<p>\u2014Es mejor no preguntarnos eso. Lo mejor es tener esta noche en nuestros recuerdos y poderla disfrutar de nuevo al cerrar los ojos.<\/p>\n<p>Me bes\u00f3, largo y profundo, como si quisiera llevarse el sabor de m\u00ed en su boca durante la traves\u00eda. Y cuando se fue, dejando la puerta entreabierta y el olor a sal impregnado en mis s\u00e1banas, supe que algo hab\u00eda cambiado para siempre.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67111\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67111\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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