{"id":67114,"date":"2026-09-09T00:04:16","date_gmt":"2026-09-08T22:04:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67114"},"modified":"2026-09-08T18:07:52","modified_gmt":"2026-09-08T16:07:52","slug":"el-precio-de-ser-complices-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-precio-de-ser-complices-15\/","title":{"rendered":"El precio de ser c\u00f3mplices (15)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67114\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El agua caliente de la regadera en la suite del club no le hab\u00eda servido de nada a Bianca. No le quit\u00f3 la sensaci\u00f3n de estar llena por dentro ni el mareo que le daba vueltas en la cabeza.<\/p>\n<p>Vestirse fue una tortura. La lencer\u00eda manchada y h\u00fameda en los bordes le pesaba sobre la piel sensible. El encaje de la falda le rozaba los muslos irritados, y cada paso que daba hacia la salida le recordaba el abismo en el que acababa de caer. Mauricio la hab\u00eda despedido con un beso suave en la frente y una mirada fr\u00eda de triunfo que ella, aturdida como estaba, no logr\u00f3 entender.<\/p>\n<p>Cuando Bianca abri\u00f3 la puerta de su casa pasadas las cuatro de la tarde, tra\u00eda la mirada perdida. Apretaba el bolso con fuerza contra el vientre. Caminaba despacio y con cierta rigidez, intentando disimular el dolor interno y la debilidad en las piernas.<\/p>\n<p>Bruno estaba en la sala, caminando de un lado a otro con el tel\u00e9fono en la mano. Al escuchar el cerrojo, se detuvo y la mir\u00f3. El contraste entre los dos era total. Bruno ven\u00eda de pasar horas encerrado con Valeria, lleno de rabia por la auditor\u00eda y por la espina de celos que Bianca le hab\u00eda dejado en la ma\u00f1ana. Pero al verla entrar, la molestia de Bruno se convirti\u00f3 en desconcierto y alarma.<\/p>\n<p>\u2014Bianca&#8230; menos mal que llegas \u2014dijo Bruno, acerc\u00e1ndose r\u00e1pidamente a ella\u2014. Vi que no me contestaste y me preocup\u00e9 bastante.<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1s bien? Te ves muy p\u00e1lida.<\/p>\n<p>Bianca evit\u00f3 a toda costa mirarlo a los ojos. Se quit\u00f3 los tacones torpemente, apoy\u00e1ndose contra la pared.<\/p>\n<p>\u2014Te dije que la tasaci\u00f3n de la colecci\u00f3n privada era lejos&#8230; \u2014murmur\u00f3 con la voz baja y rasposa\u2014. El cliente fue muy exigente. Me tuvo de un lado a otro, casi todo el tiempo de pie. Me duele much\u00edsimo la espalda y la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Voy a recostarme un rato&#8230; Por favor, no me pidas nada de cenar, no tengo hambre \u2014a\u00f1adi\u00f3 a toda prisa, escabull\u00e9ndose hacia la rec\u00e1mara principal.<\/p>\n<p>Bruno se qued\u00f3 solo en el pasillo. Solt\u00f3 un suspiro pesado y mir\u00f3 la hora en su tel\u00e9fono: 6:45 pm. El pensamiento sobre Bianca se disip\u00f3 al recordar algo m\u00e1s urgente: Valeria.<\/p>\n<p>En menos de una hora, ella saldr\u00eda a cumplir la condici\u00f3n que le impuso H\u00e9ctor Alarc\u00f3n a cambio de los accesos para la auditor\u00eda.<\/p>\n<p>A varios kil\u00f3metros de ah\u00ed, en su departamento, Valeria terminaba de abrocharse un vestido de noche vino tinto.<\/p>\n<p>Frente al espejo, su postura era erguida y su mirada fr\u00eda. Sentir el roce de la tela directamente sobre la piel desnuda le devolv\u00eda el control.<\/p>\n<p>A las 7:30 pm, su tel\u00e9fono vibr\u00f3 sobre la mesa. Era un mensaje directo de H\u00e9ctor con la ubicaci\u00f3n del pent-house. Valeria lo ley\u00f3 en silencio, pero antes de guardar el aparato, una segunda notificaci\u00f3n ilumin\u00f3 la pantalla.<\/p>\n<p>Sabrina: Valeria, s\u00e9 perfectamente del trato que hiciste con H\u00e9ctor mi esposo para obtener las claves de la auditor\u00eda y la direcci\u00f3n que te acaba de mandar. Quiero ser muy clara contigo, en cualquier otra circunstancia, cr\u00e9eme que yo misma hubiese disfrutado enormemente ver c\u00f3mo mi esposo te tomaba&#8230;<\/p>\n<p>Pero esta vez no ser\u00e1 necesario tu sacrificio. Yo misma me encargar\u00e9 de manejar a H\u00e9ctor y garantizar que tengas la informaci\u00f3n que necesitas sin que tengas que poner un solo pie en ese penthouse. Ya hablaremos de nosotras con m\u00e1s calma despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Valeria solt\u00f3 un suspiro imperceptible, guard\u00f3 el tel\u00e9fono en el bolso y se quit\u00f3 el abrigo. La jugada estaba completa sin necesidad de pagar el peaje f\u00edsico que esperaba.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, los primeros rayos de luz filtrados por las cortinas de la sala despertaron a Bruno. Ten\u00eda el cuello r\u00edgido y la espalda entumecida por haber pasado toda la noche tirado en el sof\u00e1, incapaz de conciliar un sue\u00f1o profundo.<\/p>\n<p>Se incorpor\u00f3 despacio, pas\u00e1ndose las manos por la cara para quitarse la pesadez del cansancio. Lo primero que hizo fue mirar la pantalla de su tel\u00e9fono, no hab\u00eda llamadas ni mensajes de Valeria.<\/p>\n<p>Un nudo fr\u00edo se le asent\u00f3 en el est\u00f3mago. Mir\u00f3 hacia el pasillo que conduc\u00eda a la rec\u00e1mara principal donde Bianca a\u00fan dorm\u00eda, y luego volvi\u00f3 a fijar la vista en el tel\u00e9fono, atrapado entre la incertidumbre de lo que Bianca le ocultaba y el silencio absoluto tras la noche de sacrificios de Valeria.<\/p>\n<p>Bianca abri\u00f3 la puerta de la rec\u00e1mara a paso lento. Llevaba una bata holgada que no dejaba ver la molestia f\u00edsica que a\u00fan sent\u00eda en la parte baja de la espalda y en su intimidad, sensible y resentida tras haber sido pose\u00edda por Mauricio y Diego.<\/p>\n<p>El remordimiento le quemaba el pecho, pero, al mismo tiempo, un calor h\u00famedo e involuntario se le encend\u00eda entre los muslos al recordar las im\u00e1genes de la tarde anterior en la suite. Sentirse tomada por dos hombres a la vez la perturbaba, pero la chispa del morbo ya hab\u00eda echado ra\u00edces en su cabeza.<\/p>\n<p>Vio a Bruno incorpor\u00e1ndose con torpeza del sof\u00e1, despeinado y con cara de no haber dormido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 dormiste aqu\u00ed? \u2014pregunt\u00f3 Bianca con la voz rasposa, apoy\u00e1ndose en el marco de la puerta para disimular la pesadez de sus piernas.<\/p>\n<p>\u2014Te ve\u00edas muy cansada ayer y no quise molestarte \u2014minti\u00f3 Bruno, disimulando el nudo que ten\u00eda en la garganta\u2014. \u00bfC\u00f3mo te sientes?<\/p>\n<p>\u2014Todav\u00eda algo molesta de la espalda&#8230; Creo que hoy me quedar\u00e9 a trabajar desde casa \u2014respondi\u00f3 ella, evitando sostenerle la mirada y regresando despacio hacia la cocina.<\/p>\n<p>Antes de que Bruno pudiera responder, su tel\u00e9fono vibr\u00f3. Un mensaje directo de Valeria ilumin\u00f3 la pantalla:<\/p>\n<p>Valeria: Tengo las pruebas definitivas y el respaldo de la fiscal\u00eda. Las \u00f3rdenes est\u00e1n emitidas y van a intervenir a Mauricio en un par de horas en el club privado. Ven a mi departamento ahora.<\/p>\n<p>A Bruno le dio un vuelco el coraz\u00f3n. Mir\u00f3 hacia la cocina, donde Bianca serv\u00eda un vaso con agua.<\/p>\n<p>\u2014Bianca, me surgi\u00f3 una reuni\u00f3n de emergencia con un cliente \u2014dijo Bruno a toda prisa, tomando las llaves y su saco\u2014. Vuelvo en cuanto termine.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien&#8230; no te preocupes \u2014murmur\u00f3 ella desde la cocina, aliviada en el fondo por quedarse sola con sus propios pensamientos.<\/p>\n<p>Bruno condujo a toda velocidad hasta el departamento de Valeria. Subi\u00f3 las escaleras de dos en dos y toc\u00f3 la puerta con la respiraci\u00f3n agitada.<\/p>\n<p>Cuando Valeria abri\u00f3, Bruno se qued\u00f3 petrificado buscando alguna marca, alg\u00fan rastro del sacrificio de la noche anterior con H\u00e9ctor. Pero Valeria luc\u00eda impecable, vest\u00eda un traje sastre oscuro, el cabello perfectamente peinado hacia atr\u00e1s y una expresi\u00f3n seria, decidida, sin perder un solo \u00e1pice de su encanto habitual.<\/p>\n<p>\u2014Valeria&#8230; \u00bfest\u00e1s bien? \u2014alcanz\u00f3 a murmurar \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Estoy perfectamente, Bruno. El trabajo est\u00e1 terminado \u2014respondi\u00f3 ella con tono neutro y firme, tomando su abrigo\u2014<\/p>\n<p>Los detectives de la polic\u00eda nos esperan en la entrada del club. Vamos a cerrar esto y acabar con el c\u00edrculo de una vez por todas.<\/p>\n<p>Subieron al auto de Valeria. El trayecto hacia el exclusivo club privado fue tenso y silencioso. Al llegar a la entrada principal, dos patrullas de la polic\u00eda anticorrupci\u00f3n y un veh\u00edculo sin logotipos con detectives de civil ya estaban estacionados a la espera.<\/p>\n<p>Valeria descendi\u00f3 del veh\u00edculo con paso firme, seguida por Bruno. Mostr\u00f3 la carpeta con las \u00f3rdenes judiciales al inspector a cargo y avanzaron juntos a trav\u00e9s del elegante vest\u00edbulo del club, dirigi\u00e9ndose hacia la zona de los salones privados donde Mauricio sol\u00eda pasar las ma\u00f1anas.<\/p>\n<p>Valeria avanz\u00f3 a paso firme al frente de la comitiva, marcando el ritmo con el golpeteo seco de sus tacones sobre el m\u00e1rmol del club privado. Detr\u00e1s de ella, los tres detectives de la polic\u00eda y Bruno completaban el grupo.<\/p>\n<p>Al atravesar las puertas de madera pesada del sal\u00f3n VIP, la escena dentro no pod\u00eda ser m\u00e1s tranquila. Mauricio estaba sentado en un sill\u00f3n de cuero con una copa en la mano y la laptop abierta sobre la mesa.<\/p>\n<p>Al ver irrumpir a la polic\u00eda junto a Valeria y a un hombre desconocido para \u00e9l, Mauricio frunci\u00f3 el ce\u00f1o y dej\u00f3 su copa a un lado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 significa esto, Valeria? \u2014pregunt\u00f3 Mauricio con tono de disgusto, levant\u00e1ndose despacio\u2014. \u00bfQu\u00e9 clase de broma es esta?<\/p>\n<p>\u2014Se acab\u00f3 el juego, Mauricio \u2014respondi\u00f3 Valeria con voz fr\u00eda y tajante, sin un solo rasgo de duda\u2014. Ya no vas a usarme m\u00e1s para cubrir tus operaciones ni las del C\u00edrculo.<\/p>\n<p>Entregu\u00e9 cada registro, cada firma y cada movimiento bancario a la divisi\u00f3n de delitos financieros. Es hora de que respondas por todo y dar los nombres de los que est\u00e1n a la cabeza de esta red.<\/p>\n<p>Mauricio solt\u00f3 una risa burlesca, pero su mirada denotaba desconcierto al girar hacia Bruno.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY este qui\u00e9n es? \u00bfTu nuevo abogado o tu perro de guardia?<\/p>\n<p>Bruno dio un paso al frente, con la mand\u00edbula apretada y los pu\u00f1os cerrados a los costados.<\/p>\n<p>\u2014Soy Bruno. La pareja 046 del c\u00edrculo\u2014dijo con voz firme, clav\u00e1ndole la mirada.<\/p>\n<p>Al escuchar el n\u00famero, Mauricio abri\u00f3 los ojos con sorpresa antes de soltar una carcajada sonora y despectiva que reson\u00f3 en todo el sal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ah! Con que t\u00fa eres el famoso esposo de Bianca&#8230; \u2014dijo Mauricio mientras el inspector a cargo se le acercaba por un costado, sujet\u00e1ndole los brazos hacia atr\u00e1s para colocarle los grilletes.<\/p>\n<p>\u2014Mauricio, queda usted arrestado por lavado de activos, fraude financiero y asociaci\u00f3n il\u00edcita \u2014dict\u00f3 el detective con tono neutro, haciendo sonar el chasquido seco de las esposas.<\/p>\n<p>Mauricio no prestaba atenci\u00f3n a los cargos que le le\u00edan al o\u00eddo. Su vista permanec\u00eda clavada en Bruno, disfrutando cada segundo del veneno que estaba a punto de soltar.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e9jame decirte algo, Bruno&#8230; Tu esposa es un verdadero manjar \u2014murmur\u00f3 Mauricio con una sonrisa perversa\u2014. Qu\u00e9 manera de mover esas caderas y qu\u00e9 entrega tiene en la cama. Una maravilla de mujer.<\/p>\n<p>Bruno sinti\u00f3 que la sangre se le sub\u00eda a la cabeza, pero apret\u00f3 los dientes y respondi\u00f3 tratando de mantener la compostura.<\/p>\n<p>\u2014Ella solo hizo lo que hizo esa noche porque el C\u00edrculo se lo orden\u00f3. No ten\u00eda otra opci\u00f3n y estaba acorralada.<\/p>\n<p>Mauricio volvi\u00f3 a re\u00edrse con ganas, negando con la cabeza mientras el polic\u00eda lo empujaba suavemente para obligarlo a caminar hacia la salida.<\/p>\n<p>\u2014No me refiero a la noche del intercambio, imb\u00e9cil&#8230; Me refiero a lo que pas\u00f3 ayer por la tarde, aqu\u00ed mismo, en este sal\u00f3n \u2014solt\u00f3 Mauricio con malicia, inclin\u00e1ndose hacia \u00e9l antes de que lo arrastraran\u2014. Revisa la computadora del escritorio. Ve a ver las grabaciones de la c\u00e1mara&#8230; \u00a1Jajaja!<\/p>\n<p>Los detectives se llevaron a Mauricio escoltado fuera del sal\u00f3n. El eco de la risa de Mauricio se fue apagando por el pasillo hasta dejar la habitaci\u00f3n en un silencio sepulcral.<\/p>\n<p>Bruno se qued\u00f3 helado en medio del lugar, con el rostro desencajado y la palidez invadi\u00e9ndole los labios. La frase retumbaba en su cabeza como un eco ensordecedor. Sin decir una sola palabra, camin\u00f3 a pasos torpes hacia el escritorio ejecutivo donde estaba la laptop de Mauricio.<\/p>\n<p>Valeria lo sigui\u00f3 en silencio, manteni\u00e9ndose a una distancia prudente.<\/p>\n<p>Bruno toc\u00f3 el mouse. La pantalla se encendi\u00f3 de inmediato, mostrando una carpeta abierta con archivos de video etiquetados por fecha y hora. La toma correspond\u00eda a la tarde anterior. Con los dedos temblorosos, Bruno hizo doble clic en el archivo m\u00e1s reciente.<\/p>\n<p>El reproductor se abri\u00f3.<\/p>\n<p>El color se le fue por completo del rostro a Bruno. La toma en alta definici\u00f3n mostraba la suite privada del club. Ah\u00ed estaba Bianca, su esposa, la mujer a la que tanto intentaba proteger y por quien hab\u00eda estado dispuesto a todo.<\/p>\n<p>La escena era brutalmente clara, Bianca no solo estaba desnuda, sino entregada por completo, siendo penetrada por Mauricio y por Diego al mismo tiempo, jadeando y respondiendo al placer de ambos hombres sin la menor resistencia.<\/p>\n<p>Bruno sinti\u00f3 un vac\u00edo violento en el est\u00f3mago, como si el piso se hubiera abierto bajo sus pies. Se apoy\u00f3 con ambas manos en el borde de la mesa, incapaz de apartar los ojos de la pantalla, sintiendo c\u00f3mo todo su mundo se desmoronaba en un segundo.<\/p>\n<p>Valeria se acerc\u00f3 despacio por un costado. Mir\u00f3 la pantalla por unos instantes, observando la escena sin juzgar, y luego puso una mano firme pero comprensiva sobre el hombro de Bruno.<\/p>\n<p>\u2014Tranquilo, Bruno&#8230; \u2014murmur\u00f3 Valeria con voz suave pero realista\u2014. Te coment\u00e9 que esto podr\u00eda llegar a pasar.<\/p>\n<p>Bruno se qued\u00f3 paralizado frente a la pantalla. La imagen de Bianca entregada por completo en ese video le nublaba la vista y le dejaba un zumbido sordo en los o\u00eddos. En un impulso desesperado, sac\u00f3 su tel\u00e9fono con las manos temblorosas, conect\u00f3 la laptop mediante la red local del club y transfiri\u00f3 una copia exacta del archivo de video a su almacenamiento.<\/p>\n<p>Necesitaba esa prueba, aunque tenerla en su poder le quemara las entra\u00f1as.<\/p>\n<p>Al terminar la descarga, las piernas no le respondieron. Se dej\u00f3 caer de rodillas al costado del escritorio, con el tel\u00e9fono apretado contra el pecho y la mirada completamente perdida en el alfombrado.<\/p>\n<p>Valeria se agach\u00f3 a su lado. Lo tom\u00f3 con firmeza por los brazos y, aplicando la fuerza necesaria, lo ayud\u00f3 a levantarse hasta ponerlo de pie. Bruno parec\u00eda un cascar\u00f3n vac\u00edo, incapaz de articular palabra, atrapado en el dilema violento entre salir corriendo hacia su casa para encarar a Bianca y destrozar todo a su paso, o quedarse colapsado en ese sal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014S\u00e9 perfectamente lo que est\u00e1 pasando por tu cabeza ahora mismo, Bruno \u2014dijo Valeria sosteni\u00e9ndole la mirada con serenidad y autoridad\u2014. Y s\u00e9 que quieres ir directo a reclamarle por lo que acabas de ver. Pero si vas as\u00ed, deshecho y cegado por la rabia, solo vas a perder el control.<\/p>\n<p>Bruno la mir\u00f3 con los ojos inyectados en sangre, respirando con dificultad.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a mi departamento \u2014sentenci\u00f3 Valeria en tono firme, tom\u00e1ndolo del saco para guiarlo hacia la salida\u2014. Ah\u00ed vas a poder tranquilizarte un poco antes de hacer cualquier cosa. Vas a pensar con la cabeza fr\u00eda y vas a decidir qu\u00e9 hacer con esto.<\/p>\n<p>Bruno no opuso resistencia. Con el video guardado en el tel\u00e9fono y el alma hecha pedazos, se dej\u00f3 llevar por Valeria fuera del club, caminando a ciegas hacia un desenlace inevitable.<\/p>\n<p>El silencio en el departamento de Valeria era denso. Sirvi\u00f3 dos dedos de whisky en un vaso bajo y se lo tendi\u00f3 a Bruno, quien permanec\u00eda hundido en el sof\u00e1 con los codos sobre las rodillas.<\/p>\n<p>\u2014T\u00f3malo. Ponte c\u00f3modo \u2014dijo Valeria con tono tranquilo\u2014. Me dar\u00e9 una ducha r\u00e1pida despu\u00e9s de esta jornada agitada y regreso contigo.<\/p>\n<p>Bruno asinti\u00f3 en silencio. Escuch\u00f3 los pasos de Valeria alej\u00e1ndose y el sonido constante del agua cayendo en la regadera. El vapor y el ruido de fondo lo sacaron gradualmente del trance. Se levant\u00f3 hacia la barra, tom\u00f3 la botella y se sirvi\u00f3 un segundo trago, sintiendo el ardor del licor baj\u00e1ndole por la garganta mientras la amargura mutaba en un resentimiento caliente.<\/p>\n<p>Unos minutos despu\u00e9s, el agua se detuvo. Valeria sali\u00f3 sec\u00e1ndose el cabello h\u00famedo con una toalla peque\u00f1a. Se hab\u00eda cambiado a una bata de seda corta color crema, ligera y ce\u00f1ida a la cintura, que dejaba al descubierto sus piernas y entreabr\u00eda un escote suave. Ol\u00eda a limpio y a un perfume tenue. Dej\u00f3 la toalla sobre una silla y se sent\u00f3 a su lado.<\/p>\n<p>\u2014Fui un imb\u00e9cil, Valeria&#8230; \u2014murmur\u00f3 Bruno con la voz rasposa, apretando el vaso\u2014. Arriesgu\u00e9 todo, pas\u00e9 noches en blanco para salvarla&#8230; mientras ella disfrutaba en esa rec\u00e1mara con dos hombres al mismo tiempo.<\/p>\n<p>\u2014No fuiste un imb\u00e9cil. Actuaste como un hombre que quer\u00eda proteger a su esposa \u2014respondi\u00f3 Valeria, apoyando su mano tibia sobre la de \u00e9l\u2014. El problema fue que no ten\u00edas toda la verdad.<\/p>\n<p>Bruno mir\u00f3 la mano de Valeria sobre la suya y luego baj\u00f3 la vista hacia el vaso de whisky. La calidez de ella y el olor a limpio tras su ducha le ofrec\u00edan un refugio tentador, pero la cabeza le retumbaba demasiado; el peso del video guardado en su tel\u00e9fono lo manten\u00eda sumergido en un abismo de confusi\u00f3n y dolor.<\/p>\n<p>Solt\u00f3 un largo suspiro, dej\u00f3 el vaso sobre la mesa de centro y se puso de pie despacio, pas\u00e1ndose la mano por la cara.<\/p>\n<p>\u2014Gracias por todo, Valeria&#8230; de verdad, por la ayuda con la fiscal\u00eda y por no dejarme solo en el club \u2014dijo Bruno con la voz apagada y rasposa\u2014. Pero es mejor que me vaya.<\/p>\n<p>Valeria lo observ\u00f3 con la mirada serena, sin intentar detenerlo ni presionarlo. Comprend\u00eda perfectamente el nivel de colapso emocional en el que se encontraba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVas a ir a tu casa? \u2014pregunt\u00f3 ella suavemente, ajust\u00e1ndose la bata.<\/p>\n<p>\u2014No. No puedo ver a Bianca ahora \u2014respondi\u00f3 Bruno, negando con la cabeza con firmeza mientras tomaba su saco\u2014. Si voy a la casa en este momento y la tengo enfrente, no s\u00e9 de qu\u00e9 vaya a ser capaz. Necesito pensar bien las cosas con la cabeza fr\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien \u2014asinti\u00f3 Valeria levant\u00e1ndose para acompa\u00f1arlo a la puerta\u2014. T\u00f3mate el tiempo que necesites, Bruno. Si necesitas algo, sabes d\u00f3nde encontrarme.<\/p>\n<p>Bruno asinti\u00f3 en silencio, cruz\u00f3 el umbral y sali\u00f3 al pasillo.<\/p>\n<p>Al bajar a la calle, el aire fresco de la noche le dio de golpe en el rostro, pero no logr\u00f3 despejarle la mente. Se subi\u00f3 a su auto y condujo sin un rumbo fijo durante varios minutos, con la mirada perdida en el asfalto y el tel\u00e9fono pes\u00e1ndole en el bolsillo como si fuera de plomo.<\/p>\n<p>Finalmente, se detuvo frente a un hotel discreto a varias calles de distancia. Registr\u00f3 una habitaci\u00f3n a su nombre, subi\u00f3 en el ascensor sin cruzar palabra con nadie y abri\u00f3 la puerta de la rec\u00e1mara.<\/p>\n<p>Cerr\u00f3 con cerrojo, arroj\u00f3 el saco sobre una silla y se dej\u00f3 caer de espaldas sobre la cama. En medio de la penumbra y el silencio absoluto de la habitaci\u00f3n, Bruno se qued\u00f3 mirando fijamente el techo, atrapado entre la rabia y el desenga\u00f1o, sabiendo que esa noche no volver\u00eda a su casa y que nada en su vida volver\u00eda a ser como antes.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, el sonido de la televisi\u00f3n encendida romp\u00eda el silencio de la casa de Bianca.<\/p>\n<p>En la pantalla, el noticiero matutino transmit\u00eda en vivo desde los exteriores de la fiscal\u00eda. Las im\u00e1genes mostraban a Mauricio siendo escoltado por agentes policiales, cubri\u00e9ndose la cara ante las c\u00e1maras. El reportero anunciaba la desarticulaci\u00f3n de una red de lavado de dinero y chantaje que operaba bajo la fachada de un exclusivo grupo privado denominado El C\u00edrculo. Se detallaba que Mauricio hab\u00eda comenzado a declarar, entregando nombres de altos ejecutivos y socios implicados a cambio de beneficios procesales.<\/p>\n<p>Bianca observaba la transmisi\u00f3n desde el sill\u00f3n, con las manos fr\u00edas y el est\u00f3mago revuelto. La ausencia de Bruno, que no hab\u00eda regresado a dormir en toda la noche, la ten\u00eda al l\u00edmite de los nervios. Ver a Mauricio ca\u00eddo y el nombre de la organizaci\u00f3n expuesto en televisi\u00f3n la hizo temblar.<\/p>\n<p>De pronto, su tel\u00e9fono personal emiti\u00f3 un pitido. En la pantalla apareci\u00f3 una notificaci\u00f3n del sistema de la plataforma:<\/p>\n<p>Aviso del Sistema: El grupo y el servidor privado han sido clausurados definitivamente por violar las normas comunitarias e incurrir en actividades il\u00edcitas. Su acceso ha sido revocado.<\/p>\n<p>Bianca dej\u00f3 caer el tel\u00e9fono sobre el coj\u00edn. Un suspiro de alivio se le escap\u00f3 del pecho al comprender que el riesgo hab\u00eda terminado. El C\u00edrculo ya no exist\u00eda. Sin embargo, al ver las im\u00e1genes de Mauricio en la televisi\u00f3n, una mezcla de culpa y una extra\u00f1a l\u00e1stima por el hombre que la hab\u00eda pose\u00eddo la tarde anterior se le instal\u00f3 en el pecho.<\/p>\n<p>En ese momento, el sonido del cerrojo de la puerta principal reson\u00f3 en el pasillo.<\/p>\n<p>Bruno entr\u00f3. Ten\u00eda el rostro duro, p\u00e1lido y los ojos fr\u00edos, sin reflejar una sola emoci\u00f3n. Ignor\u00f3 por completo a Bianca, pas\u00f3 de largo por la sala y camin\u00f3 directo hacia la rec\u00e1mara principal.<\/p>\n<p>Bianca se levant\u00f3 a toda prisa y lo sigui\u00f3 hasta la puerta del cuarto, apoy\u00e1ndose en el marco al verlo sacar una maleta del armario y empezar a meter su ropa sin mirarla.<\/p>\n<p>\u2014Bruno&#8230; \u00bfd\u00f3nde estabas? Me ten\u00edas preocupad\u00edsima \u2014dijo Bianca con la voz temblorosa\u2014. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo? \u00bfPor qu\u00e9 empacas?<\/p>\n<p>Bruno no respondi\u00f3. Guard\u00f3 un par de camisas, cerr\u00f3 el cierre de la maleta con un golpe seco y finalmente se gir\u00f3 para encararla. Sac\u00f3 su tel\u00e9fono del bolsillo, busc\u00f3 la copia del video que hab\u00eda descargado en el club y le extendi\u00f3 la pantalla a pocos cent\u00edmetros de la cara.<\/p>\n<p>\u2014Mira esto \u2014dijo con una voz helada que Bianca jam\u00e1s le hab\u00eda escuchado.<\/p>\n<p>Bianca baj\u00f3 la vista hacia la pantalla. Al presionar el reproductor, la toma en alta definici\u00f3n de la suite del club privado comenz\u00f3 a correr: ah\u00ed estaba ella, completamente desnuda, entregada al placer y siendo penetrada por dos hombres al mismo tiempo.<\/p>\n<p>El color se le fue del rostro de golpe. Bianca sinti\u00f3 que las piernas se le doblaban y tuvo que sujetarse del marco de la puerta para no caer. Las l\u00e1grimas le brotaron de inmediato, ba\u00f1adas por una verg\u00fcenza paralizante.<\/p>\n<p>\u2014Bruno&#8230; no&#8230; por favor&#8230; \u2014alcanz\u00f3 a articular entre sollozos, llevando sus manos a la boca\u2014. Perd\u00f3name&#8230; yo&#8230; esto no es lo que parece\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo es lo que parece? \u2014la interrumpi\u00f3 Bruno, manteniendo la compostura para no gritar\u2014. Desde la noche del intercambio, estuve trabajando en secreto con Valeria.<\/p>\n<p>Arriesgu\u00e9 mi trabajo, me met\u00ed en asuntos peligrosos y busqu\u00e9 la forma de destruir al C\u00edrculo para librarte de esa mierda y protegerte. Cre\u00ed que hab\u00edas sido una v\u00edctima.<\/p>\n<p>Bianca lo mir\u00f3 con los ojos desorbitados, procesando la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Mientras yo me jugaba la vida por ti, t\u00fa ibas por tu propia voluntad a ese club a acostarte con dos hombres a la vez \u2014continu\u00f3 Bruno, tomando su maleta con firmeza\u2014. Se acab\u00f3, Bianca.<\/p>\n<p>Cuando Bruno tom\u00f3 su maleta y avanz\u00f3 hacia la salida, Bianca reaccion\u00f3 con desesperaci\u00f3n y corri\u00f3 a interponerse entre \u00e9l y la puerta principal, bloque\u00e1ndole el paso con los brazos abiertos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, Bruno! \u00a1Por favor, no te vayas! \u2014suplic\u00f3 Bianca con la voz rota y el rostro empapado en l\u00e1grimas\u2014. Esc\u00fachame&#8230; tienes raz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Cuando pas\u00f3 lo del intercambio esa primera noche, estaba aterrorizada \u2014confes\u00f3 ella entre sollozos, buscando desesperadamente sostenerle la mirada\u2014. Pero despu\u00e9s&#8230; no s\u00e9 qu\u00e9 me pas\u00f3. Se encendi\u00f3 algo en m\u00ed que no pude apagar. Me gan\u00f3 el deseo, el placer&#8230; la tentaci\u00f3n fue m\u00e1s fuerte que yo y no pude detenerme. S\u00e9 que me convert\u00ed en una basura, pero te amo. Eres mi esposo y no quiero perderte&#8230; no me dejes, por favor.<\/p>\n<p>El silencio se apoder\u00f3 de la sala. Bruno la mir\u00f3 con una mezcla de amargura, despecho y dolor. Al verla destrozada y recordar todo lo que hab\u00edan pasado juntos, entendi\u00f3 que cruzar esa puerta no borrar\u00eda lo sucedido.<\/p>\n<p>Solt\u00f3 un pesado suspiro y dej\u00f3 caer la maleta al suelo.<\/p>\n<p>\u2014No me voy a ir \u2014dijo Bruno con la voz helada, sin reflejar calidez alguna\u2014. No voy a tirar a la basura todo lo que construimos. Pero esto no significa que te haya perdonado, Bianca.<\/p>\n<p>Bianca baj\u00f3 los brazos, respirando con agitaci\u00f3n mientras se limpiaba las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2014Las cosas cambiaron para siempre desde hoy \u2014sentenci\u00f3 \u00e9l, mir\u00e1ndola fijamente\u2014. Si me quedo, es bajo mis t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Bianca asinti\u00f3 en silencio, aliviada en el fondo por no haberlo perdido del todo. Bruno tom\u00f3 su maleta, se dirigi\u00f3 a la habitaci\u00f3n de hu\u00e9spedes y cerr\u00f3 la puerta, dejando en claro que el matrimonio continuaba, pero en una realidad completamente distinta.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67114\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67114\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Vestirse fue una tortura. La lencer\u00eda manchada y h\u00fameda en los bordes le pesaba sobre la piel sensible. El encaje de la falda le rozaba los muslos irritados, y cada paso que daba hacia la salida le recordaba el abismo en el que acababa de caer. Mauricio la hab\u00eda despedido con un beso suave en la frente y una mirada<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67114\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67114\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":32409,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-67114","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":227,"today_views":227},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67114","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32409"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67114"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67114\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67116,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67114\/revisions\/67116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67114"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}