{"id":67187,"date":"2026-09-14T00:06:49","date_gmt":"2026-09-13T22:06:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67187"},"modified":"2026-09-13T12:54:20","modified_gmt":"2026-09-13T10:54:20","slug":"el-maestro-de-la-penumbra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-maestro-de-la-penumbra\/","title":{"rendered":"El maestro de la penumbra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67187\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Entrar a ese exclusivo club swinger de la mano de un hombre como \u00e9l era la \u00fanica forma en que mi mente exigente aceptar\u00eda cruzar la l\u00ednea de lo prohibido. \u00c9l es un veterano de ese mundo, un caballero impecable de barba perfecta, manos grandes y una seguridad imponente que me hac\u00eda sentir como una reina protegida en medio de la penumbra. \u00c9l sab\u00eda perfectamente que, aunque mi naturaleza es insaciable y ninf\u00f3mana, en este ambiente yo era una completa novata. Pero lo que m\u00e1s le derret\u00eda el orgullo era saber que mi cl\u00edtoris est\u00e1 en mi cabeza, y que \u00e9l era el \u00fanico due\u00f1o del mapa para encenderlo.<\/p>\n<p>Caminamos hacia la zona VIP bajo el susurro de la m\u00fasica baja y el aroma a perfume caro mezclado con el deseo flotando en el aire. Las miradas de los se\u00f1ores educados de mentes perversas se clavaron de inmediato en la silueta de mi cuerpo, devorando el vestido corto que apenas me cubr\u00eda. Mi maestro sonri\u00f3 con una satisfacci\u00f3n absoluta; un Stag genuino que disfrutaba el espect\u00e1culo de ver c\u00f3mo me deseaban.<\/p>\n<p>Me sent\u00f3 en un sof\u00e1 de cuero oscuro, pidi\u00f3 dos copas de licor y se acerc\u00f3 a mi oreja con su voz ronca.<\/p>\n<p>\u2014Observa, mi reina&#8230; todos est\u00e1n saboreando tu elegancia. Se mueren por tocarte, pero saben que para aspirar a tu cuerpo, primero tienen que conquistar tu intelecto. \u00bfEst\u00e1s lista para poner a prueba a tu primer alumno?<\/p>\n<p>Un hombre alto y de traje impecable se acerc\u00f3 con cortes\u00eda, hipnotizado por mis tetas que se me asomaba en el escote.<\/p>\n<p>\u2014Buenas noches, \u00bfpuedo sentarme con ustedes?<\/p>\n<p>Gir\u00e9 mi rostro hacia mi maestro d\u00e1ndole un beso en la boca, en se\u00f1al de aprobaci\u00f3n; ya que antes de entrar escogimos unas se\u00f1ales para que \u00e9l sutilmente supiera si me sent\u00eda c\u00f3moda o preferir\u00eda irme.<\/p>\n<p>Mi maestro le dio una mirada de aprobaci\u00f3n, invit\u00e1ndolo a sentarse frente a nosotros. Mi co\u00f1o comenz\u00f3 a humedecerse de la pura adrenalina psicol\u00f3gica. Quer\u00eda liberar a la diabla que llevo dentro en ese lugar, pero el examen empezaba en mi mente.<\/p>\n<p>Les confieso, el hombre me encantaba, y ese era el primer paso; pero tem\u00eda que mis nervios me jugaran una mala pasada y mi cuerpo inmediatamente saliera a mi defensa y cerrara bajo llave a la ninf\u00f3mana que llevo dentro.<\/p>\n<p>\u2014Disculpen, mi nombre es Maximiliano, pero me pueden decir Max.<\/p>\n<p>\u2014Un gusto en conocerte, Max \u2014levanto mi mano para saludarlo, pero \u00e9l inmediatamente la toma, dej\u00e1ndome un beso en el dorso, el cual me hace estremecer.<\/p>\n<p>\u2014Nunca te hab\u00eda visto en este lugar\u2026 \u2014se queda esperando que yo le diera mi nombre.<\/p>\n<p>\u2014Gabriela, y mi pareja se llama Javier.<\/p>\n<p>\u2014Gabriela&#8230; nunca te hab\u00eda visto en este lugar.<\/p>\n<p>\u2014Voy a ser completamente honesta, Max: soy virgen en este \u00e1mbito. Me imagino que con esta confesi\u00f3n, soy carne fresca en este lugar.<\/p>\n<p>\u2014Jajaja \u2014se r\u00eden los dos hombres que me acompa\u00f1aban en la mesa.<\/p>\n<p>\u2014Para nada eres carne fresca, Gabriela \u2014respondi\u00f3 Max, bajando el tono de su voz a un registro profundo que me vibr\u00f3 directo en el vientre\u2014. En este club no somos cazadores vulgares. Aqu\u00ed somos caballeros que apreciamos las mentes complejas y exquisitas. Y una mujer con tu elegancia y tu mirada no es una presa; es un santuario.<\/p>\n<p>Sus palabras dieron en el blanco absoluto de mi mente exigente. Sent\u00ed un calor delicioso descender hasta mi entrepierna, humedeciendo a\u00fan m\u00e1s mi co\u00f1o. Max cruz\u00f3 las piernas, acomod\u00e1ndose el traje impecable, sin quitarme los ojos de encima.<\/p>\n<p>\u2014Javier tienes una suerte inmensa \u2014continu\u00f3 Max, d\u00e1ndole un asentimiento de respeto a mi maestro\u2014. Se nota en la firmeza de tus hombros que eres un Stag que sabe el monumento de Vixen que tiene al lado. Pero dime, Gabriela&#8230; si tuvi\u00e9ramos el privilegio de adorar tu cuerpo virgen esta noche, \u00bfqu\u00e9 tendr\u00eda que hacer un hombre para convencer al candado de tu mente y liberar a la ninf\u00f3mana que llevas dentro?<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a Javier de reojo y vi c\u00f3mo se recostaba en el sof\u00e1 de cuero, mordi\u00e9ndose los labios con una sonrisa de puro orgullo y excitaci\u00f3n al ver c\u00f3mo Max me cortejaba intelectualmente. El juego del Stag genuino estaba empezando y a m\u00ed me encantaba ser el centro de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Para abrir ese candado, Max \u2014susurr\u00e9, inclin\u00e1ndome un poco hacia adelante sobre la mesa, dejando que mi escote se abriera un mil\u00edmetro m\u00e1s ante sus ojos\u2014, no te sirven tus trajes caros ni tus modales. Tienes que saber hablarle a mi intelecto. Mi deseo no se enciende en la piel; mi cl\u00edtoris est\u00e1 en la cabeza, y hasta ahora, solo Javier ha sabido c\u00f3mo tocar cada una de sus fibras. Si quieres tu turno en el men\u00fa, vas a tener que esforzarte m\u00e1s.<\/p>\n<p>Max trag\u00f3 saliva con dificultad, fascinado por mi audacia. Estir\u00f3 su mano lentamente sobre la mesa y, con la punta de sus dedos, comenz\u00f3 a delinear c\u00edrculos invisibles sobre el dorso de mi mano limpia, sin romper el contacto visual.<\/p>\n<p>\u2014Eres una mujer muy interesante, Gabriela. Eres de las pocas que se ven en este lugar y eso te hace a\u00fan m\u00e1s atractiva. Acepto el reto de saber tocar esas fibras de tu cl\u00edtoris mental \u2014respondi\u00f3 Max con una mirada intensa.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es, Max. Pero tienes terreno ganado: me encantas. Deseo con el alma que logres abrir ese candado y dejes salir a la mujer ardiente que llevo dentro. No lo sabes, pero a veces siento que es una batalla en contra el estar atrapada en este cuerpo demisexual.<\/p>\n<p>Max guard\u00f3 silencio por un par de segundos, asimilando la profundidad de mis palabras. Lejos de intimidarse, una sonrisa lenta y sumamente masculina se dibuj\u00f3 en sus labios. Estir\u00f3 su mano sobre la mesa y acomod\u00f3 con delicadeza un mech\u00f3n de cabello detr\u00e1s de mi oreja; el roce de sus dedos limpios me hizo soltar un jadeo suave.<\/p>\n<p>\u2014Eso no es una batalla en contra, Gabriela&#8230; eso es tu mayor superpoder \u2014susurr\u00f3 Max, inclin\u00e1ndose tanto que pude respirar el aroma de su perfume premium\u2014. El cuerpo demisexual de una mujer como t\u00fa es el filtro que aleja a los hombres ordinarios. Saber que tu ninf\u00f3mana interna solo despierta a trav\u00e9s del intelecto hace que desearte sea un arte. Yo no quiero tu trasero ni tu co\u00f1o por un simple impulso f\u00edsico; yo quiero profanar primero tu mente, ganarme el derecho de hacerte temblar con la palabra para que, cuando mis manos por fin recorran tu piel, tu cuerpo no se defienda, sino que se entregue por completo al fuego.<\/p>\n<p>Mientras Max me acariciaba el alma con su labia perversa, sent\u00ed la mano grande y firme de Javier apretar con fuerza mi muslo por debajo de la mesa. Mi maestro me peg\u00f3 un apret\u00f3n posesivo, record\u00e1ndome que \u00e9l estaba all\u00ed, disfrutando en primera fila de c\u00f3mo mi cl\u00edtoris mental empezaba a estallar de la excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo mir\u00e9 fijamente a los ojos, deseando con el alma que este hombre me devorara con un beso. Mi cuerpo estaba reaccionando por completo a sus est\u00edmulos mentales; era la se\u00f1al clara de que, si continuaba de esa manera, se abrir\u00eda la puerta para dejar salir a esa mujer que he llevado presa, y que hasta el momento solo Javier \u2014desde mi \u00faltima relaci\u00f3n\u2014 ha sido el \u00fanico en tener en sus manos la llave que mi ex dej\u00f3 caer.<\/p>\n<p>Max no esper\u00f3 un segundo m\u00e1s. Mis palabras y la confesi\u00f3n sobre mi llave fueron el detonante que su hombr\u00eda necesitaba. Se inclin\u00f3 despacio sobre la mesa de m\u00e1rmol, acortando la distancia entre los dos, y me tom\u00f3 suavemente de la nuca con sus dedos firmes.<\/p>\n<p>Cuando sus labios rozaron los m\u00edos, mi cuerpo entero se estremeci\u00f3. Fue un beso h\u00famedo, lento, cargado de una posesi\u00f3n educada que me abri\u00f3 el candado de la mente de un solo golpe. Max me devor\u00f3 la boca, saboreando mi saliva mientras su lengua recorr\u00eda la m\u00eda con una urgencia contenida. Gem\u00ed bajito contra sus labios, sintiendo c\u00f3mo mi co\u00f1o se inundaba por completo, desbordando un hilo de deseo que me bajaba por la entrepierna. La ninf\u00f3mana atrapada por fin hab\u00eda salido a jugar.<\/p>\n<p>Javier, sentado a mi lado en el sof\u00e1, no se qued\u00f3 atr\u00e1s. Al ver que el examen intelectual hab\u00eda sido aprobado, su orgullo de Stag genuino explot\u00f3 en pura excitaci\u00f3n. Con su mano grande, aprovechando que me hab\u00eda girado un poco, levant\u00f3 el dobladillo de mi vestido corto, dejando mis nalgas al descubierto en la penumbra del club. Introdujo su mano libre por debajo de mi tanga roja, acarici\u00e1ndome los labios carnosos ya empapados, mientras contemplaba en primera fila c\u00f3mo Max se adue\u00f1aba de mi boca.<\/p>\n<p>\u2014M\u00edrate, mi perra demisexual&#8230; c\u00f3mo te entregas cuando te hablan al cerebro \u2014susurr\u00f3 Javier cerca de mi o\u00eddo, d\u00e1ndome un palmada firme en mis nalgas que me sac\u00f3 un jadeo profundo en medio del beso.<\/p>\n<p>Max comenz\u00f3 a acariciar mi cuerpo, llevando sus manos a mi espalda, y en ese momento me sub\u00ed a su regazo para estar m\u00e1s c\u00f3moda y poder saborear sus besos. En ese instante me olvid\u00e9 de Javier; no s\u00e9 si est\u00e1 mal, pero en ese segundo deseaba con el alma a Max.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a desabotonar su camisa mientras lo miraba a los ojos con mi respiraci\u00f3n agitada, deseando sentir el calor de su cuerpo junto al m\u00edo. \u00c9l inmediatamente me baj\u00f3 las tiras de mi vestido, liberando mis teteros tensos con sus areolas oscuras, deseando ser chupadas por completo. Al tenerlas listas para \u00e9l, se sabore\u00f3 los labios mir\u00e1ndome perversamente mientras las agarr\u00f3 con fuerza con ambas manos. Arque\u00e9 mi espalda soltando un gran gemido y en ese instante pude ver a Javier tomando un sorbo de su whisky mientras disfrutaba del espect\u00e1culo que le estaba dando. As\u00ed que le respond\u00ed con una leve sonrisa, demostr\u00e1ndole que estaba disfrutando ser la protagonista de sus perversidades.<\/p>\n<p>Max amasaba con fuerza mis tetas, mordiendo cada uno de mi pezones duros; me ard\u00eda cada uno en respuesta al juego que ten\u00eda con ellos. Desde que descubr\u00ed con mi ex que el dolor me excita, no he dejado de disfrutarlo con Javier y ahora con Max. Me voy directo a sus labios y le doy un beso apasionado, de esos que demuestran el hambre por el placer desenfrenado. As\u00ed que muerdo su labio inferior, estir\u00e1ndolo un poco mientras me restriego contra su entrepierna, que est\u00e1 dura y caliente.<\/p>\n<p>\u2014Si quieres, nos vamos a un sitio m\u00e1s privado, Gabriela \u2014me pregunt\u00f3 Max, alej\u00e1ndome un poco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHay alg\u00fan problema si nos quedamos ac\u00e1? \u00bfRompo alguna regla? \u2014le respond\u00ed sin dejar de moverme.<\/p>\n<p>\u2014Ninguna, solo que vamos a tener muchos espectadores. \u00bfNo te incomoda?<\/p>\n<p>\u2014Para nada, me gusta exhibirme. \u00bfCierto, cari\u00f1o? \u2014le habl\u00e9 a Javier.<\/p>\n<p>\u2014Para nada, Max. A esta mamasota que tienes sobre tus piernas le encanta exhibirse. As\u00ed la conoc\u00ed y llam\u00f3 mi atenci\u00f3n inmediatamente.<\/p>\n<p>\u2014Eres una cajita de sorpresas \u2014Max, enred\u00f3 sus dedos por mi cabello para acercarme a \u00e9l y devorarme la boca.<\/p>\n<p>Al rato me baj\u00e9 de su regazo y me arrodill\u00e9 en medio de sus piernas. Deslic\u00e9 la cremallera en busca de esa verga gigantesca que sent\u00eda. Se me hac\u00eda agua la boca por descubrir ese pedazo de carne. Al encontrarlo, mir\u00e9 a Javier; \u00e9l asinti\u00f3 con su cabeza y me fui de inmediato sobre \u00e9l. De lo grueso que estaba, no me cab\u00eda totalmente en la boca.<\/p>\n<p>Max, con su ayuda, me tom\u00f3 por mi cabello y me ayud\u00f3 a hundirme ese manjar hasta el fondo de mi garganta. Me ahogaba, mis l\u00e1grimas comenzaron a correr mi maquillaje y Javier solo me dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014Tr\u00e1gatelo todo, mi perrita&#8230; eres bien garocita, si no lo sabr\u00e9 yo cuando te comes el m\u00edo.<\/p>\n<p>El calor en la penumbra del club se volvi\u00f3 insoportable. Me tragu\u00e9 su verga hasta el fondo una y otra vez, disfrutando de ese ahogo rico y del sabor r\u00fastico de su hombr\u00eda, mientras las palabras de Javier resonaban en mi cabeza como un eco perverso.<\/p>\n<p>Max ya no pudo contener la presi\u00f3n de mi boca h\u00fameda; me dio un \u00faltimo empuj\u00f3n firme, se estremeci\u00f3 por completo y se desbord\u00f3 hasta el fondo de mi garganta, dej\u00e1ndome la boca inundada con su lechita caliente. Me lo tragu\u00e9 todo sin pudor, sabore\u00e1ndolo con orgullo de Vixen frente a los ojos desorbitados de mi maestro.<\/p>\n<p>Me limpi\u00e9 los labios con el dorso de la mano y mir\u00e9 a Javier con una sonrisa lasciva. \u00c9l dej\u00f3 caer el vaso de whisky sobre la mesa, con su verga completamente r\u00edgida rompi\u00e9ndole el pantal\u00f3n, incapaz de aguantar m\u00e1s el espect\u00e1culo visual que le hab\u00eda regalado en el suelo.<\/p>\n<p>\u2014Ya fue suficiente pre\u00e1mbulo, Max \u2014habl\u00f3 Javier con la voz rota por la excitaci\u00f3n, d\u00e1ndole una palmada firme en el hombro\u2014. Ya le devoraste la boca y te dio un banquete. Ahora quiero ver c\u00f3mo te adue\u00f1as de ese culo espectacular que tiene.<\/p>\n<p>Max asinti\u00f3 con una mirada salvaje. Me tom\u00f3 por las caderas con sus manos grandes y me oblig\u00f3 a ponerme en cuatro sobre el sof\u00e1, ofreciendo mi trasero de cara a la penumbra de la zona VIP y ante los ojos de los espectadores que se hab\u00edan acercado a observar. Javier se ubic\u00f3 justo enfrente de m\u00ed, agarr\u00e1ndome por la nuca para que volviera a adue\u00f1arme de su verga palpitante, mientras Max, desde atr\u00e1s, abri\u00f3 mis piernas y aline\u00f3 su estaca directo contra mi hoyito, la entrada m\u00e1s prohibida. Con el cl\u00edtoris mental estallado y mi co\u00f1o latiendo en puro fuego, me prepar\u00e9 para el impacto de dos v\u00edas en medio de las perversidades del club.<\/p>\n<p>Sent\u00ed que escupi\u00f3 entre el medio de mis nalgas y despu\u00e9s fue abriendo paso por ese canal tan estrecho. Al no poder gritar ya que ten\u00eda mi boca invadida por Javier, solo apret\u00e9 mis con mis manos el borde del sof\u00e1.<\/p>\n<p>Sent\u00eda como los m\u00fasculos se expand\u00edan con ese ardorcito rico que se siente, as\u00ed que llev\u00e9 una mano para frotar mi cl\u00edtoris y aumentar el placer.<\/p>\n<p>\u2014Se nota que te gusta que te cojan por el culo, entr\u00f3 sin dificultad. \u00a1Como aprieta de rico!&#8230;! Aah!<\/p>\n<p>\u2014Lo sabr\u00e9 yo \u2014hablo Javier sin dejar de follarme la boca\u2014 que cada vez que ella me lo pide, la complazco. Cuando la descubr\u00ed en su clandestinidad, siempre me imagin\u00e9 follarme ese culo mientras me masturbaba en la oscuridad de mi habitaci\u00f3n. Ahora que la tengo, es mi plato favorito.<\/p>\n<p>Segu\u00edan los dos d\u00e1ndome a dos tiempos sin parar. El chasquido de los fluidos y el choque de los huevos de Max en mis nalgas los pod\u00eda escuchar a pesar de la m\u00fasica de fondo, junto con el susurro de las personas que se encontraban alrededor de la zona VIP, fascinadas con nuestro espect\u00e1culo de exhibici\u00f3n.<\/p>\n<p>Max me pose\u00eda con un ritmo salvaje desde atr\u00e1s, abri\u00e9ndose paso por mi trasero, provoc\u00e1ndome una tensi\u00f3n que me hac\u00eda estremecer el cuerpo, mientras me devoraba el pedazo de carne de Javier sin dejar de mirarlo a los ojos. Con mi mirada nublada y el co\u00f1o latiendo en puro fuego, me entregu\u00e9 por completo al cl\u00edmax.<\/p>\n<p>Max no aguant\u00f3 la presi\u00f3n de mis caderas en ese vaiv\u00e9n anal y, tras un gemido profundo, se desbord\u00f3 por completo dentro de mis nalgas, dejando su leche ardiente en mis intestinos. Al mismo tiempo, Javier me tom\u00f3 con fuerza del cabello y liber\u00f3 todo su elixir en mi boca, dej\u00e1ndome con los labios hinchados y el labial rojo corrido.<\/p>\n<p>Me baj\u00e9 de ese sof\u00e1 con el cuerpo resentido, pero con el orgullo en la estratosfera. Me limpi\u00e9 el maquillaje con delicadeza, me acomod\u00e9 el vestido corto y tom\u00e9 a Javier firmemente de la mano. Caminamos juntos hacia la salida, sinti\u00e9ndonos los reyes de la noche; dejamos a Max con mi n\u00famero, a los espectadores calientes en la penumbra y nos fuimos listos para regresar a nuestra propia cama a terminar de devorarnos.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67187\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67187\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Segu\u00edan los dos d\u00e1ndome a dos tiempos sin parar. El chasquido de los fluidos y el choque de los huevos de Max en mis nalgas los pod\u00eda escuchar a pesar de la m\u00fasica de fondo, junto con el susurro de las personas que se encontraban alrededor de la zona VIP, fascinadas con nuestro espect\u00e1culo de exhibici\u00f3n. Max me pose\u00eda con<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67187\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67187\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29784,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-67187","post","type-post","status-publish","format-standard","category-intercambios"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":306,"today_views":306},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67187","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29784"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67187"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67187\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67188,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67187\/revisions\/67188"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}