{"id":67515,"date":"2026-09-24T00:54:23","date_gmt":"2026-09-23T22:54:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67515"},"modified":"2026-09-23T22:35:42","modified_gmt":"2026-09-23T20:35:42","slug":"enrique-mi-papa-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enrique-mi-papa-3\/","title":{"rendered":"Enrique, mi pap\u00e1 (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67515\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Paola, mi madre, cumpl\u00eda cincuenta y mi viejo, que para estas cosas nunca se queda corto, pag\u00f3 unas vacaciones en B\u00fazios para todos. No era un gesto inocente ni un gesto sucio: era \u00e9l haciendo lo que sabe hacer cuando quiere quedar bien y, al mismo tiempo, meterse en el medio sin que se note.<\/p>\n<p>Viajamos \u00e9l, yo, mam\u00e1, Fernando \u2014el marido de ella, con el que Enrique se lleva bien desde hace a\u00f1os; juegan al f\u00fatbol los s\u00e1bados y se tutean como si el l\u00edo de las familias ensambladas fuera un tr\u00e1mite\u2014 y las dos hijas de ese matrimonio, mis hermanitas: \u00c1mbar, de diecinueve, y Cecilia, de diecis\u00e9is. Hotel frente al agua, habitaciones en el mismo piso, desayuno buffet y una pileta que a la ma\u00f1ana temprano estaba vac\u00eda. Desde el cumplea\u00f1os, lo de mi pap\u00e1 y yo hab\u00eda quedado abierto. No hab\u00edamos vuelto a nombrarlo. Tampoco hab\u00edamos hecho como si no existiera. En el avi\u00f3n me toc\u00f3 el asiento al lado de \u00c1mbar. \u00c9l iba adelante, con Fernando, hablando de un f\u00fatbol, para variar. Cada tanto se daba vuelta y me buscaba con los ojos. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>En B\u00fazios se port\u00f3. Por respeto a la pareja, dec\u00eda \u00e9l, y era verdad a su manera: \u00e9l hac\u00eda la suya. Se iba a caminar y a trotar. A veces desaparec\u00eda hasta la madrugada, recorr\u00eda el centro solo para comprar recuerditos del lugar. Desayun\u00e1bamos todos juntos, eso s\u00ed. A la tarde, playa. A la noche, restaurante. Yo lo miraba tomar cerveza con Fernando y pensaba en el sill\u00f3n de Villa Crespo, en el Cartier, en c\u00f3mo me hab\u00eda llenado y se hab\u00eda ido antes del amanecer. El cuerpo no olvida, aunque la familia est\u00e9 en la mesa de al lado.<\/p>\n<p>El tercer d\u00eda armaron salida a una playa medio lejana al hotel. Sombrillas, cooler, el plan de quedarse hasta el atardecer. Enrique dijo que se quedaba en la pileta.<\/p>\n<p>\u2014Me duele la cabeza y la pileta est\u00e1 en sombra a esta hora. Vayan. Yo los alcanzo despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Fernando le golpe\u00f3 el hombro.<\/p>\n<p>\u2014Dejate de joder, viejo. Te vas a perder el agua.<\/p>\n<p>\u2014Despu\u00e9s voy.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 no insisti\u00f3. \u00c1mbar ya ten\u00eda el mate armado. Cecilia pregunt\u00f3 si hab\u00eda wifi en la playa y se rieron. Yo dije que me estaba por cortar el per\u00edodo y que prefer\u00eda quedarme un rato, que los alcanzaba. Nadie hizo drama. En vacaciones una excusa mediocre alcanza.<\/p>\n<p>Los vi bajar por el hall con toallas y lentes. Cuando se cerr\u00f3 el ascensor, el piso qued\u00f3 en silencio. Fui hasta la pileta.<\/p>\n<p>Enrique estaba tirado en una reposera, torso desnudo, tomando un sol que no necesitaba porque ya ten\u00eda un buen colorcito. Los tatuajes que lo hac\u00edan ver como un rockstar de los 90, una cerveza sudada en la mano. No aparentaba cuarenta y nueve ni a palos. Me vio y no sonri\u00f3. Solo baj\u00f3 los lentes un segundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo ibas?<\/p>\n<p>\u2014Se me ocurri\u00f3 que no.<\/p>\n<p>\u2014Cyn.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1n en la playa. Tardan.<\/p>\n<p>Se pas\u00f3 la lengua por el diente de adelante, esa man\u00eda que le conozco, y se levant\u00f3. Agarr\u00f3 la toalla y la cerveza.<\/p>\n<p>\u2014No ac\u00e1.<\/p>\n<p>Subimos. Su habitaci\u00f3n daba al jard\u00edn interno, no al corredor principal. Cerr\u00f3 con seguro. Dej\u00f3 la botella en la mesa. El aire acondicionado tiraba fr\u00edo y ol\u00eda a protector y a Sauvage.<\/p>\n<p>\u2014Si alguien vuelve\u2026<\/p>\n<p>\u2014No van a volver ahora.<\/p>\n<p>Me bes\u00f3 contra la puerta. No fue el beso del cumplea\u00f1os, con bronca y perfume ajeno: fue uno m\u00e1s sucio y m\u00e1s seguro, de quien ya sabe que la otra abre la boca. Le saqu\u00e9 la toalla. El slip de ba\u00f1o se le marcaba entero. Yo iba con un vestido corto encima de la malla; \u00e9l me lo subi\u00f3 de una y me baj\u00f3 la parte de abajo. Me dio vuelta, me apoy\u00f3 las manos en la madera y me meti\u00f3 dos dedos, r\u00e1pido, comprobando. Estaba mojada desde el ascensor.<\/p>\n<p>\u2014Hace d\u00edas que te veo en la mesa y no puedo hacer nada \u2014dijo contra mi cuello.<\/p>\n<p>\u2014Entonces hacelo ahora.<\/p>\n<p>Me llev\u00f3 a la cama, la colcha beige, las toallas del hotel todav\u00eda dobladas. Se sac\u00f3 el slip. La pija le salt\u00f3 pesada, gruesa, ya dura. Me abri\u00f3 las piernas y me la comi\u00f3 un rato, corto, con hambre, la lengua ancha, hasta que se me arque\u00f3 la espalda y tuve que taparme la boca con el antebrazo. Se subi\u00f3 arriba m\u00edo. Me la meti\u00f3 de una.<\/p>\n<p>Gem\u00ed contra su hombro. En un hotel lleno de tu familia el sonido se vuelve otra cosa. \u00c9l me tap\u00f3 la boca con la mano y me cogi\u00f3 fuerte, hondo, las caderas secas, el colch\u00f3n quej\u00e1ndose lo justo. Yo le clav\u00e9 las u\u00f1as en la espalda. Cada embestida me sacud\u00eda las tetas. Mis pezones se le pegaban a su pecho.<\/p>\n<p>Me dio vuelta. Me puso de rodillas, la cara contra la almohada, el culo arriba. Me abri\u00f3 los cachetes y me la clav\u00f3 de nuevo, m\u00e1s hondo. Una mano en la cintura, la otra en el pelo negro. Me cogi\u00f3 as\u00ed, sin fineza, como en noviembre, como en el sill\u00f3n, con esa forma de usar todo el cuerpo. Yo gem\u00eda contra la tela. El aire acondicionado no tapaba el ruido de la piel.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s \u2014le ped\u00ed, la voz rota\u2014. Voy a acabar.<\/p>\n<p>Me alcanz\u00f3 el cl\u00edtoris con los dedos y no afloj\u00f3 el ritmo. Acab\u00e9 apret\u00e1ndolo, temblando, con los ojos cerrados y la boca abierta contra la almohada. \u00c9l no par\u00f3. Me dio vuelta otra vez, me abri\u00f3 las piernas y me mir\u00f3 a la cara mientras me la enterraba toda.<\/p>\n<p>\u2014Termin\u00e1 adentro.<\/p>\n<p>Se tens\u00f3. Se clav\u00f3 hasta el fondo y acab\u00f3 con un gru\u00f1ido bajo, los chorros calientes llen\u00e1ndome, una mano apret\u00e1ndome el muslo. Yo lo sent\u00ed latir y me qued\u00e9 quieta, con \u00e9l arriba, el techo blanco del hotel, el ruido lejano de alguien riendo en la pileta.<\/p>\n<p>Cuando la sac\u00f3, el semen se me resbal\u00f3. \u00c9l lo mir\u00f3 un segundo, como siempre. Despu\u00e9s se tir\u00f3 al lado, jadeando, y se pas\u00f3 una mano por la cara.<\/p>\n<p>\u2014Ten\u00e9s que ir a la playa \u2014dijo.<\/p>\n<p>\u2014En un rato.<\/p>\n<p>Me levant\u00e9. Fui al ba\u00f1o, me duch\u00e9, me puse la malla, el vestido, el pelo recogido como si no hubiera pasado nada. En el espejo ten\u00eda la boca hinchada y una marca en el hombro que el protector no iba a tapar del todo. Me lo acomod\u00e9 la tira.<\/p>\n<p>Enrique se hab\u00eda puesto el slip y estaba en la ventana, mirando el jard\u00edn.<\/p>\n<p>\u2014Si preguntan, me dol\u00eda la cabeza a m\u00ed tambi\u00e9n \u2014dije.<\/p>\n<p>Se rio por lo bajo, sin gracia.<\/p>\n<p>\u2014No preguntes.<\/p>\n<p>Baj\u00e9. Agarr\u00e9 una toalla limpia en el lobby y sal\u00ed al sol. El camino a la playa me quemaba las piernas. Los encontr\u00e9 donde dijeron: mam\u00e1 leyendo, Fernando en el agua, \u00c1mbar sacando fotos, Cecilia con los auriculares. Me tir\u00e9 en la lona. El semen todav\u00eda se me sent\u00eda, caliente, entre las piernas, y el mar estaba ah\u00ed, enorme, como si B\u00fazios no se hubiera enterado de nada.<\/p>\n<p>Un rato despu\u00e9s apareci\u00f3 Enrique, con la cerveza y los lentes, y se sent\u00f3 del otro lado del grupo, lejos de m\u00ed, charlando con Fernando de cualquier boludez. Nadie mir\u00f3 de m\u00e1s. Yo me puse de panza, escond\u00ed la cara en el antebrazo y sonre\u00ed contra la toalla, donde no me ve\u00eda nadie.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67515\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67515\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me dio vuelta. Me puso de rodillas, la cara contra la almohada, el culo arriba. Me abri\u00f3 los cachetes y me la clav\u00f3 de nuevo, m\u00e1s hondo. Una mano en la cintura, la otra en el pelo negro. Me cogi\u00f3 as\u00ed, sin fineza, como en noviembre, como en el sill\u00f3n, con esa forma de usar todo el cuerpo. Yo gem\u00eda<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67515\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67515\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33186,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-67515","post","type-post","status-publish","format-standard","category-amor-filial"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":202,"today_views":202},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33186"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67515"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67516,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67515\/revisions\/67516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}