{"id":67600,"date":"2026-10-04T00:00:24","date_gmt":"2026-10-03T22:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67600"},"modified":"2026-10-03T11:57:36","modified_gmt":"2026-10-03T09:57:36","slug":"enamorandome-de-dianita-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enamorandome-de-dianita-29\/","title":{"rendered":"Enamor\u00e1ndome de Dianita (29)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67600\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Resumen: Thiago y Dianita se re\u00fanen para hacer el trabajo de la universidad, sus amigos los apoyan evitando que Sofia interrumpa, mientras los dos empiezan un juego de seducci\u00f3n, una apuesta lo cambia todo.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n en el aire era tan densa que parec\u00eda cortarse con un cuchillo. Dianita y Thiago caminaban uno al lado del otro, sus pasos resonando en el silencio inc\u00f3modo que los envolv\u00eda. Ella no pod\u00eda sacarse de la cabeza la sospecha de que Thiago hab\u00eda estado con Sof\u00eda antes de llegar a su casa para trabajar juntos. Sus ojos, normalmente brillantes y llenos de vida, ahora reflejaban una mezcla de inquietud y enojo. Thiago, por su parte, estaba desconcertado. No entend\u00eda por qu\u00e9 Dianita estaba tan molesta, especialmente cuando entre ellos no hab\u00eda ninguna relaci\u00f3n. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 tan alterada?&#8221;, pensaba mientras intentaba descifrar su expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para aliviar el ambiente, Thiago decidi\u00f3 tomar la iniciativa. Con una sonrisa forzada, rompi\u00f3 el silencio que los hab\u00eda acompa\u00f1ado desde que llegaron. \u2014Bueno, Dianita, \u00bfQu\u00e9 te parece si antes de subir a mi habitaci\u00f3n aprovechamos y llevamos comida y pasabocas? As\u00ed no tenemos que bajar m\u00e1s tarde y podemos terminar m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Dianita lo mir\u00f3 de reojo, sus cejas ligeramente fruncidas. A pesar de su molestia, la idea le pareci\u00f3 pr\u00e1ctica. \u2014Me parece buena idea \u2014respondi\u00f3 con un tono que intentaba ser neutral\u2014. As\u00ed podemos concentrarnos sin interrupciones.<\/p>\n<p>Thiago asinti\u00f3, aliviado de que ella hubiera aceptado. \u2014Est\u00e1 bien, entonces acomp\u00e1\u00f1ame a la cocina y preparamos todo. Ya que dices que conoces mi casa \u2014a\u00f1adi\u00f3 con un tono jocoso, intentando inyectar algo de ligereza en la situaci\u00f3n. Dianita lo mir\u00f3 directamente a los ojos, su expresi\u00f3n a\u00fan te\u00f1ida de molestia, pero una leve sonrisa se asom\u00f3 en sus labios. Sin decir m\u00e1s, lo sigui\u00f3 hacia la cocina.<\/p>\n<p>Mientras Thiago comenzaba a sacar cosas de la nevera, Dianita aprovech\u00f3 para enviar un mensaje a Natalia. Sus dedos se movieron r\u00e1pidamente sobre la pantalla de su tel\u00e9fono. \u2014Hola Naty, \u00bfme puedes sacar de una duda? Por favor, \u00bfThiago estaba con Sof\u00eda en su casa? El mensaje fue enviado con una mezcla de ansiedad y curiosidad. Dianita no pod\u00eda evitar sentir que algo no cuadraba, y necesitaba confirmarlo.<\/p>\n<p>En la casa de Sof\u00eda, donde el otro grupo estaba reunido, Natalia sinti\u00f3 la notificaci\u00f3n de su tel\u00e9fono. Lo sac\u00f3 discretamente y ley\u00f3 el mensaje de Dianita. Sus cejas se alzaron en sorpresa.<\/p>\n<p>\u2014La verdad es que Thiago no se ha aparecido por ac\u00e1, \u00bfpas\u00f3 algo? \u2014respondi\u00f3, preocupada por el tono de urgencia en el mensaje de su amiga.<\/p>\n<p>Dianita respir\u00f3 hondo al leer la respuesta de Natalia. Un peso se levant\u00f3 de sus hombros, pero su mente no dej\u00f3 de dar vueltas. \u2014 &#8220;Si no estaba con Sof\u00eda, \u00bfD\u00f3nde estaba? \u00bfMe estar\u00e1 diciendo la verdad?&#8221;, se pregunt\u00f3, mientras intentaba calmarse. Para no preocupar a Natalia, le respondi\u00f3 con un mensaje tranquilizador. \u2014No, tranquila, es que no hab\u00eda llegado a su casa, pero acaba de llegar. Gracias.<\/p>\n<p>Con el ambiente un poco m\u00e1s distendido, Dianita se uni\u00f3 a Thiago en la cocina, ayudando a preparar los bocadillos y las bebidas. Thiago, sin embargo, no pod\u00eda evitar mirarla de reojo. Desde que lleg\u00f3, hab\u00eda notado lo hermosa que se ve\u00eda, pero ahora, estando tan cerca, no pod\u00eda apartar los ojos de ella. Dianita llevaba una blusa rosada de mangas que dejaban al descubierto sus hombros, un detalle que resaltaba la suavidad de su piel.<\/p>\n<p>Aunque la blusa no ten\u00eda escote, la ajustada tela dejaba entrever la forma de sus senos, firmes y turgentes. Su minifalda negra, corta y ajustada, apenas cubr\u00eda sus carnosas nalgas, y los botines de tac\u00f3n que calzaba estilaban sus piernas, haci\u00e9ndolas parecer interminables. Era una imagen que Thiago no pod\u00eda ignorar, y su mirada se perd\u00eda en los detalles de su cuerpo, era como si quisiera calcar su imagen en su mente.<\/p>\n<p>Dianita, consciente de su escrutinio, finalmente lo confront\u00f3. \u2014Si sigues mir\u00e1ndome de esa forma, voy a empezar a preocuparme por estar sola contigo \u2014dijo con un tono que intentaba ser juguet\u00f3n, pero con la intenci\u00f3n de avergonzarlo.<\/p>\n<p>Thiago se sobresalt\u00f3, como si acabara de despertar de un trance. \u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014respondi\u00f3, sorprendido.\u2014 No s\u00e9 a qu\u00e9 te refieres, ni siquiera te estaba mirando, \u2014minti\u00f3 con una sonrisa p\u00edcara, aunque su rostro delataba que hab\u00eda sido descubierto.<\/p>\n<p>Dianita Sin decir una palabra, se gir\u00f3 r\u00e1pidamente, quedando frente a frente, lo mir\u00f3 fijamente, sus ojos clavados en los de \u00e9l. Sus rostros tan cerca que pod\u00edan sentir el calor de la respiraci\u00f3n del otro. El aire entre ellos se carg\u00f3 de una tensi\u00f3n diferente, m\u00e1s el\u00e9ctrica, m\u00e1s \u00edntima. Thiago sinti\u00f3 c\u00f3mo su coraz\u00f3n aceleraba, y por un momento, olvid\u00f3 las palabras que hab\u00eda preparado para defenderse.<\/p>\n<p>Dianita, con una mezcla de desaf\u00edo y curiosidad, mantuvo la mirada, sus labios ligeramente entreabiertos. El silencio que los envolvi\u00f3 fue m\u00e1s elocuente que cualquier palabra. Thiago, atrapado en sus ojos, se dio cuenta de que ya no importaba si hab\u00eda estado con Sof\u00eda o no. En ese momento, lo \u00fanico que exist\u00eda era la proximidad de Dianita, su aroma, la suavidad de su piel que parec\u00eda llamar a sus dedos.<\/p>\n<p>Dianita sent\u00eda unas ganas incontrolables de besarlo, sentir su piel, pero se contuvo, quer\u00eda empezar un juego de seducci\u00f3n en el cual la mente de Thiago pudiera traer recuerdos perdidos por su amnesia, lo quer\u00eda llevar al l\u00edmite, Dianita sab\u00eda que Thiago se ten\u00eda que estar haciendo preguntas sobre ellos, la qu\u00edmica entre los dos era muy evidente. Por eso tiro m\u00e1s de la cuerda y le dijo en tono retador; \u2014Dime que hace unos segundos, no me estabas mirando con ganas como de quitarme la ropa.<\/p>\n<p>Thiago, le sostuvo la mirada, en su mente sab\u00eda que Dianita estaba jugando con \u00e9l, pero no entend\u00eda el porqu\u00e9, pero acepto el reto y le sigui\u00f3 el juego a Dianita por eso le contesto; \u2014No puedo negar que eres una mujer con una belleza extraordinaria, y cualquier hombre con uso de raz\u00f3n con ese outfit que llevas te mirar\u00eda con ganas de querer quitarte la ropa, pero yo no soy como todos los hombres.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n en el aire era palpable, como si cada mol\u00e9cula de ox\u00edgeno estuviera cargada de deseo. Dianita, con una sonrisa p\u00edcara que podr\u00eda derretir el hielo m\u00e1s grueso, mir\u00f3 fijamente a Thiago, sus ojos brillando con una mezcla de desaf\u00edo y seducci\u00f3n. La pregunta que lanz\u00f3 al aire, \u2014\u00bfQu\u00e9 quieres decir que no eres como todos los hombres?, reson\u00f3 en la cocina como un susurro cargado de intenci\u00f3n. Ambos sab\u00edan que el juego hab\u00eda comenzado, y ninguno estaba dispuesto a ser el primero en ceder.<\/p>\n<p>Thiago, con una calma que contrastaba con el torbellino de emociones que lo consum\u00eda por dentro, respondi\u00f3 con una mirada que podr\u00eda haber encendido un fuego. \u2014Pues la respuesta es evidente, \u2014dijo, su voz suave pero firme\u2014 a pesar de tu belleza, en ning\u00fan momento se me pas\u00f3 por la mente querer quitarte la ropa. Sus palabras eran una mentira, pero una mentira envuelta en seda, dise\u00f1ada para mantener el equilibrio precario de su juego.<\/p>\n<p>Dianita, sin embargo, no era una mujer que se dejara enga\u00f1ar f\u00e1cilmente. Con una sonrisa que combinaba inocencia y malicia, lo confront\u00f3: \u2014Mentir nunca ha sido una de tus fortalezas. \u2014Sosteni\u00e9ndole la mirada le dijo\u2014 Lamentablemente para ti, te conozco bien y s\u00e9 cu\u00e1ndo est\u00e1s mintiendo. Su voz era un susurro sensual, una caricia que recorr\u00eda la espalda de Thiago, dej\u00e1ndolo sin aliento.<\/p>\n<p>\u00c9l trag\u00f3 saliva, sintiendo c\u00f3mo su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza contra su pecho. Dianita ten\u00eda raz\u00f3n; su mente hab\u00eda imaginado mil veces c\u00f3mo ser\u00eda deslizar sus manos sobre la suave piel de ella, c\u00f3mo ser\u00eda perderte en la profundidad de sus ojos mientras sus labios se encontraban. Pero no estaba dispuesto a ceder tan f\u00e1cilmente. Con un giro maestro, desvi\u00f3 la conversaci\u00f3n: \u2014Ya es la segunda vez que me dices que me conoces muy bien, pero tambi\u00e9n es la segunda vez que te equivocas acerca de lo que estoy pensando. Mejor cojamos las cosas y llev\u00e9moslas a la habitaci\u00f3n para empezar con el trabajo de la universidad.<\/p>\n<p>Dianita qued\u00f3 descolocada, como si las palabras de Thiago hubieran sido un balde de agua fr\u00eda. Por un momento, su sonrisa se desvaneci\u00f3, reemplazada por una expresi\u00f3n de sorpresa. Pero r\u00e1pidamente se recompuso, tomando del mes\u00f3n de la cocina una bandeja con pasabocas y una botella de vino. Antes de cruzar la puerta, lanz\u00f3 una \u00faltima mirada cargada de significado: \u2014Antes del accidente no eras tan cobarde.<\/p>\n<p>Sus palabras resonaron en la mente de Thiago mientras ella se alejaba, sus caderas movi\u00e9ndose con una gracia felina que era imposible ignorar. La falda corta que llevaba dejaba poco a la imaginaci\u00f3n, y Thiago no pudo evitar seguirla con la mirada, sintiendo c\u00f3mo su cuerpo respond\u00eda a la visi\u00f3n de sus curvas perfectas, giro su rostro hacia atr\u00e1s capturo infraganti a Thiago mirando sin disimulo sus nalgas. \u2014Trae dos copas, por favor, a\u00f1adi\u00f3 Dianita con una sonrisa de victoria, sabiendo que lo hab\u00eda atrapado en su juego.<\/p>\n<p>Thiago suspir\u00f3, mirando al techo como si buscara paciencia divina. &#8220;Esta mujer, su belleza y su juego me van a volver loco&#8221; pens\u00f3, tomando las dos copas y siguiendo los pasos de Dianita. Sab\u00eda que ella estaba jugando con \u00e9l, pero no pod\u00eda evitar sentirse atra\u00eddo por su audacia, por la forma en que lo desafiaba a cada paso.<\/p>\n<p>Al dirigirse a la habitaci\u00f3n, Dianita ten\u00eda un plan en mente. Hab\u00eda le\u00eddo que las personas con p\u00e9rdida de memoria a veces recuperaban sus recuerdos si pasaban por situaciones similares a las que hab\u00edan vivido antes, especialmente si eran relevantes en sus vidas. Quer\u00eda recrear la escena de las escaleras, aquella primera vez que ella hab\u00eda estado en su casa, cuando todo hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p>Aceler\u00f3 el paso, asegur\u00e1ndose de estar delante de Thiago, sabiendo que, al subir las escaleras, \u00e9l tendr\u00eda una vista privilegiada de su trasero. La falda corta no dejaba mucho a la imaginaci\u00f3n, y ella se asegur\u00f3 de que cada movimiento de sus caderas fuera una invitaci\u00f3n silenciosa. Thiago, por su parte, se retras\u00f3 un poco, pero no pudo evitar mirar. Cada escal\u00f3n que sub\u00eda Dianita revelaba un poco m\u00e1s de sus curvas, la tanga que llevaba apenas cubriendo lo esencial, se le met\u00eda entre las nalgas. &#8220;Dios, qu\u00e9 hermoso culo&#8221; pens\u00f3, su mente embotada por la imagen.<\/p>\n<p>Dianita, con todo calculado, gir\u00f3 su rostro a mitad de las escaleras, atrapando a Thiago infraganti, con la vista perdida en ese enorme trasero. Sus ojos se encontraron, y por un momento, el mundo pareci\u00f3 detenerse. Thiago sinti\u00f3 un rubor subir por sus mejillas, pero lo \u00fanico que se le ocurri\u00f3 decir fue: \u2014Tranquila, no he visto nada. Eran las mismas palabras que hab\u00eda dicho la primera vez, y Dianita sonri\u00f3, sabiendo que su plan estaba funcionando, pero no estaba segura de s\u00ed sus recuerdos volver\u00edan.<\/p>\n<p>Fingiendo enojo, Dianita continu\u00f3 con su actuaci\u00f3n: \u2014Es en serio, Thiago, ahora eres un depravado. Ya me estoy arrepintiendo de hacer este trabajo contigo. Lo jal\u00f3 por el brazo, poni\u00e9ndolo delante de ella y empujando su espalda con una sonrisa que delataba su diversi\u00f3n. Thiago, con las manos levantadas en se\u00f1al de rendici\u00f3n, respondi\u00f3: \u2014Cr\u00e9eme, no vi nada. Adem\u00e1s, \u00bfQu\u00e9 quer\u00edas que hiciera? Para subir tengo que mirar al frente. \u00c9l sab\u00eda perfectamente que Dianita lo hab\u00eda descubierto, pero su sonrisa traicionera mientras hablaba lo delataba. Era un juego entre ellos, uno que ambos disfrutaban, aunque ninguno lo admitiera en voz alta.<\/p>\n<p>Dianita sigui\u00f3 con su papel, aunque por dentro estaba a punto de estallar en carcajadas. \u2014T\u00fa lo has dicho perfectamente, ten\u00edas que mirar al frente, no mis nalgas que estaban arriba.<\/p>\n<p>Sus palabras resonaron en el aire, cargadas de una mezcla de coqueter\u00eda y desaf\u00edo. En ese preciso momento, cuando Dianita termin\u00f3 de hablar, una imagen borrosa invadi\u00f3 su mente. Era como mirar a trav\u00e9s de una cortina de agua, pero la figura era inconfundible: ella misma, subiendo las escaleras, su cuerpo curvil\u00edneo resaltando con cada paso, su trasero perfecto movi\u00e9ndose con gracia. La imagen desapareci\u00f3 tan r\u00e1pido como lleg\u00f3, dej\u00e1ndola con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, como si hubiera tocado algo que no deb\u00eda.<\/p>\n<p>Thiago, ajeno a la visi\u00f3n que se hab\u00eda atravesado en su de Dianita, puso una mano en su cabeza, como si le doliera. Ella se detuvo en seco, su sonrisa desapareciendo de golpe.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa? \u00bfTe sientes mal? \u2014pregunt\u00f3, su voz te\u00f1ida de preocupaci\u00f3n. En ese instante, record\u00f3 las palabras del doctor que hab\u00eda realizado la operaci\u00f3n de Thiago: \u201cCuidado con las emociones fuertes, a\u00fan est\u00e1 en recuperaci\u00f3n\u201d. Un nudo se form\u00f3 en su est\u00f3mago. \u00bfDeber\u00eda parar el juego? \u00bfEstar\u00eda arriesgando demasiado?<\/p>\n<p>Thiago, al notar su preocupaci\u00f3n, la tranquiliz\u00f3 con una sonrisa forzada. \u2014Tranquila, no pasa nada, solo fue un mareo. A veces me pasa cuando subo r\u00e1pido las escaleras. Minti\u00f3, no quer\u00eda que Dianita se preocupara, ni que dejara de lado el juego que tanto disfrutaba. Sab\u00eda que su atracci\u00f3n mutua era palpable, pero tambi\u00e9n sab\u00eda que ella ten\u00eda sus l\u00edmites, y no quer\u00eda cruzarlos.<\/p>\n<p>Dianita asinti\u00f3, aunque el nudo en su est\u00f3mago persist\u00eda. La preocupaci\u00f3n la hab\u00eda dejado en alerta, pero la atracci\u00f3n entre ellos era demasiado fuerte como para ignorarla. Decidi\u00f3 continuar con el juego, aunque ahora con un poco m\u00e1s de cautela. Subieron los \u00faltimos escalones en silencio, el aire cargado de una tensi\u00f3n que ninguno de los dos estaba dispuesto a romper.<\/p>\n<p>Al llegar al \u00faltimo pelda\u00f1o, Thiago se detuvo y se gir\u00f3 hacia ella, su mirada intensa pero controlada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ahora qu\u00e9? \u00bfVas a seguir rega\u00f1\u00e1ndome o vamos a trabajar? Dianita sonri\u00f3, recuperando su actitud juguetona.<\/p>\n<p>\u2014Depende de ti. Si prometes no mirar donde no debes, podemos seguir. Thiago alz\u00f3 las manos en se\u00f1al de inocencia.<\/p>\n<p>\u2014Prometo portarme bien. Pero t\u00fa tambi\u00e9n tienes que prometer algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 ser\u00eda eso? \u2014pregunt\u00f3 ella, arqueando una ceja.<\/p>\n<p>\u2014Que no vas a usar ese trasero como arma de distracci\u00f3n masiva. Dianita solt\u00f3 una carcajada, su risa llenando el espacio entre ellos.<\/p>\n<p>\u2014Eso no lo puedo prometer. Es parte de mi encanto.<\/p>\n<p>Thiago sonri\u00f3, rendido ante su actitud. Sab\u00eda que Dianita era una maestra en el arte de la seducci\u00f3n, y \u00e9l, aunque intentara resistirse, siempre ca\u00eda en su juego. Juntos, continuaron hacia la habitaci\u00f3n, el aire cargado de una tensi\u00f3n sexual que ninguno de los dos estaba dispuesto a resolver, al menos no a\u00fan. Pero ambos sab\u00edan que era solo cuesti\u00f3n de tiempo antes de que el juego tomara un giro m\u00e1s \u00edntimo, m\u00e1s peligroso. Y quiz\u00e1s, eso era lo que m\u00e1s les gustaba.<\/p>\n<p>\u2014Vamos, si\u00e9ntate \u2014dijo, gui\u00e1ndolo hacia una peque\u00f1a mesa en la habitaci\u00f3n, donde hab\u00edan decidido hacer su trabajo de la universidad. Con un gesto juguet\u00f3n, le ofreci\u00f3 una copa de vino mientras se acomodaba en una silla, cruzando las piernas con gracia.<\/p>\n<p>Thiago tom\u00f3 la copa, sus dedos se rozaron brevemente con los de ella, y una corriente el\u00e9ctrica pareci\u00f3 recorrer su cuerpo. Se sent\u00f3 frente a ella, tratando de enfocarse en el trabajo, pero sus pensamientos eran un torbellino. La imagen de Dianita subiendo las escaleras segu\u00eda repiti\u00e9ndose en su mente, y cada vez que la miraba, la tensi\u00f3n en el aire crec\u00eda.<\/p>\n<p>Dianita, tomo el computador y presion\u00f3 el bot\u00f3n de encendido, ten\u00eda la ilusi\u00f3n que su foto aun estuviera de fondo de pantalla, pero la realidad era otra, la imagen que mostro el computador era la de un auto, su rostro cambio su expresi\u00f3n, pero inmediatamente se enfoc\u00f3, su misi\u00f3n era hacer que Thiago sintiera la necesidad de hablar con ellos, para poder ayudarlo a recuperar la memoria y que tuviera otra versi\u00f3n de la historia que Sofia le hab\u00eda contado.<\/p>\n<p>Se pusieron manos a la obra y dejaron los juegos para poder terminar y cumplir con el trabajo asignado por la profesora Violeta, el tiempo paso volando, la intenci\u00f3n inicial de Dianita era la de terminar lo m\u00e1s r\u00e1pido posible para poder tener tiempo con Thiago para una conversaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, pero no fue posible, el tiempo paso volando y cuando quisieron terminar ya eran casi la una de la madrugada.<\/p>\n<p>Con un gesto sutil, Dianita movi\u00f3 su cuello en se\u00f1al de cansancio, y dijo; \u2014por fin terminamos, y miro la hora que marcaba la computadora, su coraz\u00f3n se arrugo, sab\u00eda que el tiempo se le hab\u00eda ido realizando el trabajo, era hora de irse a su casa, por m\u00e1s que su mente quisiera quedarse como la primera vez, ahora era diferente, no pod\u00eda controlar la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Thiago, sent\u00eda que su coraz\u00f3n se aceleraba, sab\u00eda que el tiempo con Dianita y el juego que hab\u00edan tenido horas antes hab\u00eda llegado a su fin, pero su mente se negaba a dejarla marchar y sin pensarlo dijo; \u2014Dianita, espero no lo tomes a mal, pero creo que es muy tarde para que te vayas sola a tu casa \u2014su coraz\u00f3n lat\u00eda a mil por segundo, mientras dec\u00eda las palabras\u2014 no quiero que pienses que quiero aprovechar la situaci\u00f3n es solo por seguridad, te puedes quedar en mi habitaci\u00f3n y yo dormir\u00e9 en la sala o en la habitaci\u00f3n con mis padres no te preocupes.<\/p>\n<p>Dianita al escuchar esas palabras sinti\u00f3 una felicidad tan grande que su respiraci\u00f3n cambio, sus pechos se inflaban y era evidente que estaba emocionada, pero quiso ocultar su emoci\u00f3n, por lo que dijo: \u2014Tienes raz\u00f3n es muy tarde, pero no quiero tener problemas con tu novia si se entera que pase la noche en tu habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con esas palabras Thiago entendi\u00f3, que Dianita no quer\u00eda marcharse, si realmente quisiera irse, su respuesta hubiera sido otra, por lo que decidi\u00f3 arriesgar un poco m\u00e1s, \u2014Si t\u00fa, no dices nada yo tampoco, adem\u00e1s nadie a excepci\u00f3n de mis padres sabe que estas en mi casa, \u00bfo se te olvida que les dijimos a todos que nos reunir\u00edamos ma\u00f1ana en la universidad? Thiago se la quedo mirando fijamente como queriendo leer cu\u00e1l ser\u00eda su respuesta.<\/p>\n<p>Dianita, decidi\u00f3 aceptar la propuesta de Thiago y llamo a sus padres para informar que estaba en la casa de Thiago por un trabajo de la Universidad, y que por la hora y por su seguridad era mejor quedarse y en la ma\u00f1ana temprano ir\u00eda a su casa. Sus padres ten\u00edan conocimiento del accidente de Thiago y entendieron la situaci\u00f3n por lo que accedieron a la petici\u00f3n de su hija.<\/p>\n<p>\u2014Listo ya mis padres saben que estoy en tu casa, si llega a pasarme algo t\u00fa ser\u00e1s el directo responsable. \u2014le dijo con una risa burlona.<\/p>\n<p>Thiago solo sonri\u00f3, a la respuesta de Dianita, \u2014\u00a1Ah claro!, como hace unas horas me trataste de depravado, era obvio que quisieras asegurarte que yo no pudiera hacerte nada. \u2014contesto \u00e9l y ambos rieron a carcajadas. \u201cEn serio que su esencia no cambia, siempre me hace re\u00edr con sus ocurrencias\u201d, pensaba Dianita.<\/p>\n<p>Ya con el ambiente m\u00e1s distendido, Dianita levanto su copa vac\u00eda, y miro la botella de vino que tambi\u00e9n estaba vac\u00eda, Thiago entendi\u00f3 el mensaje y dijo: \u2014Me le\u00edste la mente, primera vez que aciertas, ya bajo y busco otra botella, \u00bfte parece bien?, \u2014pregunto \u00e9l, Dianita solo asinti\u00f3 con la cabeza. Pero antes de que Thiago se levantara de su silla, ella pregunt\u00f3: \u2014Thiago se honesto conmigo, \u00bfQu\u00e9 fue lo que te pas\u00f3 realmente en las escaleras?<\/p>\n<p>\u00c9l la miro fijamente y quiso ser honesto, \u2014\u00bfEn serio quieres saber? \u2014ella asinti\u00f3 mir\u00e1ndolo fijamente\u2014 Esta bien, te lo dir\u00e9, cuando sub\u00eda por las escaleras lleg\u00f3 a mi mente una imagen tuya subiendo las escaleras, era la misma escena, pero tu ropa era distinta, digamos que fue como un deja vu. Ahora entiendo cuando dec\u00edas que ya hab\u00edas estado en mi casa, \u00bfeso pas\u00f3 cierto?<\/p>\n<p>Continuar\u00e1.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el cap\u00edtulo, por favor, no dudes en dejar un comentario y una valoraci\u00f3n, lo apreciare mucho. Siempre agradezco las muestras de apoyo de los lectores, son muy importantes para m\u00ed, pido disculpas por la larga ausencia.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67600\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67600\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Aunque la blusa no ten\u00eda escote, la ajustada tela dejaba entrever la forma de sus senos, firmes y turgentes. Su minifalda negra, corta y ajustada, apenas cubr\u00eda sus carnosas nalgas, y los botines de tac\u00f3n que calzaba estilaban sus piernas, haci\u00e9ndolas parecer interminables. Era una imagen que Thiago no pod\u00eda ignorar, y su mirada se perd\u00eda en los detalles de<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67600\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67600\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29468,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-67600","post","type-post","status-publish","format-standard","category-grandes-series"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":262,"today_views":9},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67601,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67600\/revisions\/67601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}