{"id":67602,"date":"2026-10-04T00:00:31","date_gmt":"2026-10-03T22:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67602"},"modified":"2026-10-03T17:09:38","modified_gmt":"2026-10-03T15:09:38","slug":"alan-visita-al-urologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/alan-visita-al-urologo\/","title":{"rendered":"Alan visita al ur\u00f3logo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67602\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alan lleg\u00f3 a la cl\u00ednica urol\u00f3gica un martes a las once de la ma\u00f1ana acompa\u00f1ado de Fernanda. Ella llevaba un vestido negro ajustado que le marcaba las curvas y una expresi\u00f3n entre nerviosa y expectante. \u00c9l intentaba mantener la compostura. Ten\u00eda treinta y un a\u00f1os, cuerpo atl\u00e9tico, pero esa ma\u00f1ana se sent\u00eda m\u00e1s vulnerable de lo habitual. El motivo era un control de rutina: leve molestia al orinar y una sensibilidad extra\u00f1a en la zona perineal.<\/p>\n<p>Cuando los llamaron, el doctor entr\u00f3. No era el hombre maduro que Alan hab\u00eda imaginado. Ten\u00eda unos treinta y tres, pelo oscuro peinado hacia atr\u00e1s, mand\u00edbula marcada, labios finos y una mirada oscura y calmada que lo recorri\u00f3 de arriba abajo en un segundo. La bata blanca abierta sobre una camisa negra ajustada delataba un torso firme. Se present\u00f3 con voz grave y profesional:<\/p>\n<p>\u2014Doctor Mateo R\u00edos. Alan, \u00bfverdad? Y usted debe ser Fernanda. Pueden ambos quedarse. Prefiero que la pareja est\u00e9 presente cuando la revisi\u00f3n es completa.<\/p>\n<p>Fernanda se sent\u00f3 en la silla junto a la camilla, cruzando las piernas con lentitud. Alan not\u00f3 que ella ya estaba un poco sonrojada.<\/p>\n<p>El doctor revis\u00f3 la historia cl\u00ednica, hizo preguntas rutinarias. Todo con tono neutro. Luego se levant\u00f3 y se lav\u00f3 las manos.<\/p>\n<p>\u2014Voy a necesitar que te desnudes completamente, Alan. Incluyendo la ropa interior. Si\u00e9ntate primero en el borde de la camilla.<\/p>\n<p>Alan se quit\u00f3 la ropa bajo las dos miradas. Qued\u00f3 desnudo. El doctor no apart\u00f3 los ojos, pero mantuvo el gesto profesional.<\/p>\n<p>Lo ayud\u00f3 a subir y a colocar los pies en los estribos de acero. Las rodillas se abrieron.<\/p>\n<p>Qued\u00f3 completamente expuesto: el pene semiblando, los test\u00edculos colgando, el culo abierto hacia el m\u00e9dico. El aire acondicionado le roz\u00f3 la piel sensible. Sinti\u00f3 el calor subir a las mejillas.<\/p>\n<p>El doctor se puso guantes de l\u00e1tex negros, se sent\u00f3 entre sus piernas y acerc\u00f3 la l\u00e1mpara. La luz fr\u00eda ilumin\u00f3 la entrepierna y el pliegue de las nalgas.<\/p>\n<p>\u2014Voy a empezar por el exterior. Rel\u00e1jate. Fernanda tiene la \u00faltima palabra. Si ella dice basta, me detengo de inmediato. Mientras ella no lo diga\u2026 contin\u00fao.<\/p>\n<p>Sus dedos enguantados separaron las nalgas con cuidado. El gel lubricante fr\u00edo toc\u00f3 el esf\u00ednter. Alan se tens\u00f3. El doctor dibuj\u00f3 c\u00edrculos lentos alrededor del anillo, evaluando el tono muscular.<\/p>\n<p>\u2014Buena respuesta. Ahora voy a introducir un dedo para evaluar la pr\u00f3stata.<\/p>\n<p>El dedo entr\u00f3. Lento. Girando. Alan sinti\u00f3 la invasi\u00f3n fr\u00eda y profesional. El doctor explor\u00f3 las paredes, encontr\u00f3 la pr\u00f3stata y presion\u00f3. Una oleada de placer el\u00e9ctrico subi\u00f3 por la columna de Alan. Un gemido bajo se le escap\u00f3.<\/p>\n<p>Fernanda se inclin\u00f3 hacia adelante, los ojos fijos en la mano del m\u00e9dico.<\/p>\n<p>El doctor no retir\u00f3 el dedo. Lo movi\u00f3 con calma, masajeando la pr\u00f3stata mientras hablaba con tono did\u00e1ctico, casi cl\u00ednico:<\/p>\n<p>\u2014Mientras te reviso necesito que me cuentes de tu sexualidad, Alan. S\u00e9 honesto. \u00bfCon qui\u00e9n te acuestas? \u00bfSolo con mujeres? \u00bfHas dejado que alguien te toque aqu\u00ed antes? \u00bfTe excita que te abran el culo o solo lo soportas?<\/p>\n<p>Alan sinti\u00f3 un golpe de humillaci\u00f3n caliente en la cara. Estaba desnudo, las piernas abiertas en los estribos, un dedo extra\u00f1o dentro de \u00e9l, y el m\u00e9dico le ped\u00eda que hablara de su vida sexual como si fuera parte del protocolo. Fernanda lo miraba, sin intervenir, solo observando.<\/p>\n<p>\u2014Yo\u2026 solo con mujeres \u2014respondi\u00f3, la voz m\u00e1s baja de lo que quer\u00eda\u2014. Nunca\u2026 nunca nadie me hab\u00eda tocado as\u00ed. No me excita. Solo\u2026 estoy aqu\u00ed porque me duele a veces.<\/p>\n<p>El doctor asinti\u00f3 y a\u00f1adi\u00f3 un segundo dedo. El estiramiento fue m\u00e1s notorio. Alan arque\u00f3 un poco la espalda.<\/p>\n<p>\u2014Interesante. El cuerpo dice otra cosa. Tu pene ya est\u00e1 duro y est\u00e1s goteando. La pr\u00f3stata responde con placer aunque la mente diga que no. Voy a seguir abri\u00e9ndote. Sigue hablando. \u00bfAlguna vez fantaseaste con que un hombre te follara mientras tu novia miraba?<\/p>\n<p>La humillaci\u00f3n se profundiz\u00f3. Alan quer\u00eda cerrar las piernas, pero los estribos lo manten\u00edan abierto. El doctor mov\u00eda los dos dedos con precisi\u00f3n, presionando la pr\u00f3stata una y otra vez, forzando respuestas f\u00edsicas que Alan no controlaba. El pene lat\u00eda, goteando preseminal sobre el abdomen.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 no he fantaseado con eso \u2014minti\u00f3, la voz rota\u2014. Me siento\u2026 expuesto. Rid\u00edculo.<\/p>\n<p>\u2014Eso es normal al principio \u2014dijo el doctor con calma casi cruel\u2014. La verg\u00fcenza forma parte del aprendizaje. Fernanda, ac\u00e9rcate. Quiero que veas c\u00f3mo se abre tu novio mientras me cuenta la verdad.<\/p>\n<p>Fernanda se levant\u00f3 y se acerc\u00f3. Se inclin\u00f3 y bes\u00f3 a Alan en la boca, pero el beso no borr\u00f3 la sensaci\u00f3n de estar siendo examinado y interrogado al mismo tiempo.<\/p>\n<p>El doctor introdujo un tercer dedo. El ardor del estiramiento hizo que Alan apretara los dientes.<\/p>\n<p>\u2014Respira. Empuja hacia abajo. Deja que el m\u00fasculo ceda. Mientras tanto, dime la verdad. \u00bfTe gusta que te est\u00e9n abriendo as\u00ed, delante de ella?<\/p>\n<p>Alan cerr\u00f3 los ojos un segundo. La humillaci\u00f3n era densa, caliente, casi tan intensa como el placer que los dedos le arrancaban.<\/p>\n<p>\u2014Me\u2026 me gusta que ella mire \u2014admiti\u00f3 al fin, la voz apenas audible\u2014. Me siento humillado\u2026 y aun as\u00ed estoy duro. No s\u00e9 qu\u00e9 me pasa.<\/p>\n<p>El doctor sonri\u00f3 apenas. Retir\u00f3 los dedos, se puso de pie y se desabroch\u00f3 la bata y la camisa. Debajo no llevaba nada. Su torso era firme. Luego se baj\u00f3 los pantalones. El pene que apareci\u00f3 era grueso. Realmente grueso. La cabeza ancha, el tronco pesado, las venas marcadas. Completamente duro.<\/p>\n<p>\u2014Voy a follarte ahora \u2014anunci\u00f3 con la misma calma cl\u00ednica\u2014. Va a doler al principio porque soy grueso. Fernanda decide si contin\u00fao o no.<\/p>\n<p>Alan mir\u00f3 el miembro grueso y sinti\u00f3 un nudo de miedo y excitaci\u00f3n. Fernanda se hab\u00eda quedado a su lado, una mano en su pecho, observando.<\/p>\n<p>El doctor se coloc\u00f3 entre las piernas abiertas, aline\u00f3 la cabeza ancha con el agujero todav\u00eda abierto y lubricado, y empez\u00f3 a empujar.<\/p>\n<p>El dolor fue inmediato. El esf\u00ednter se estir\u00f3 alrededor de la cabeza gruesa con una presi\u00f3n intensa, casi quemante. Alan jade\u00f3, los m\u00fasculos de las piernas tens\u00e1ndose contra los estribos. Quiso decir que parara\u2026 pero no era \u00e9l quien decid\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Duele \u2014admiti\u00f3 entre dientes, mirando a Fernanda.<\/p>\n<p>Fernanda le acarici\u00f3 el pelo, le bes\u00f3 la sien y le susurr\u00f3 al o\u00eddo, voz baja y firme:<\/p>\n<p>\u2014Sigue. Quiero ver c\u00f3mo te lo comes entero. No pares, doctor.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico empuj\u00f3 otro cent\u00edmetro. El ardor se profundiz\u00f3. Alan sinti\u00f3 c\u00f3mo su cuerpo se ve\u00eda obligado a ceder alrededor de ese grosor. Fernanda segu\u00eda acarici\u00e1ndolo, susurr\u00e1ndole que aguantara, que se ve\u00eda tan abierto, tan vulnerable, tan suyo.<\/p>\n<p>El doctor avanz\u00f3 con lentitud implacable, cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, hasta que estuvo completamente dentro. El pene grueso llenaba a Alan de una forma que dol\u00eda y a la vez presionaba la pr\u00f3stata con una intensidad brutal.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1s temblando \u2014observ\u00f3 el m\u00e9dico\u2014. Pero Fernanda no ha dicho basta. As\u00ed que sigo.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a moverse. Empujes lentos, profundos. Cada embestida estiraba el agujero de Alan alrededor de ese grosor, arranc\u00e1ndole gemidos que eran mitad dolor, mitad placer. El ardor inicial se mezclaba con las descargas el\u00e9ctricas de la pr\u00f3stata.<\/p>\n<p>Alan sent\u00eda el preseminal goteando sin control, el cuerpo traicion\u00e1ndolo mientras el m\u00e9dico lo follaba con calma profesional y posesiva.<\/p>\n<p>\u2014Dime c\u00f3mo se siente ahora \u2014exigi\u00f3 el doctor, sin dejar de embestir\u2014. \u00bfTodav\u00eda te duele?<\/p>\n<p>\u2014Duele\u2026 \u2014respondi\u00f3 Alan, la voz rota de humillaci\u00f3n y excitaci\u00f3n\u2014. Pero no\u2026 no quiero que pares.<\/p>\n<p>Fernanda se hab\u00eda subido a la camilla, el vestido levantado, y ahora se frotaba contra el muslo de Alan mientras lo miraba ser abierto por esa pija gruesa. Le tom\u00f3 la cara entre las manos y lo oblig\u00f3 a mirarla.<\/p>\n<p>\u2014Aguanta. Quiero que te lo meta todo. Quiero o\u00edrte gemir. No voy a decir basta.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico aceler\u00f3 el ritmo. Los sonidos h\u00famedos de la penetraci\u00f3n llenaban el consultorio. Alan gem\u00eda sin control, las piernas abiertas en los estribos, el culo ardiendo y a la vez pidiendo m\u00e1s. Cada vez que el dolor se volv\u00eda demasiado intenso, miraba a Fernanda, esperando la palabra que nunca llegaba. Ella solo le acariciaba el pecho, le besaba la boca y le repet\u00eda que siguiera, que lo tomara, que se dejara abrir.<\/p>\n<p>El doctor se inclin\u00f3 sobre \u00e9l, una mano en su pecho, la otra sosteniendo una pierna m\u00e1s abierta.<\/p>\n<p>\u2014Voy a correrme dentro. Quiero que sientas c\u00f3mo te lleno mientras todav\u00eda te duele un poco.<\/p>\n<p>Las embestidas se volvieron cortas, potentes. Alan sinti\u00f3 el pene grueso latir, el calor s\u00fabito del semen llen\u00e1ndolo en chorros densos. El dolor y el placer se mezclaron en un pico casi insoportable. Se corri\u00f3 segundos despu\u00e9s, el semen saliendo a chorros sobre su abdomen, el cuerpo sacudido por la intensidad de haber aguantado el grosor hasta el final mientras Fernanda lo miraba sin detener nada.<\/p>\n<p>El doctor se retir\u00f3 con lentitud. El agujero de Alan qued\u00f3 abierto, rosado, goteando semen espeso, todav\u00eda sensible y ardiendo. El m\u00e9dico tom\u00f3 una gasa y lo limpi\u00f3 con suavidad profesional.<\/p>\n<p>\u2014La pr\u00f3stata respondi\u00f3 bien \u2014dijo, voz a\u00fan ronca\u2014. La sensibilidad deber\u00eda mejorar. Podemos programar otra sesi\u00f3n la semana que viene\u2026 si Fernanda quiere que contin\u00faes aprendiendo a tomarlo aunque duela.<\/p>\n<p>Fernanda bes\u00f3 a Alan en la boca, saboreando la mezcla de verg\u00fcenza, dolor y placer que todav\u00eda temblaba en su cuerpo. Le acarici\u00f3 el pelo y le susurr\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Nunca iba a decir basta. Me encant\u00f3 verte as\u00ed.<\/p>\n<p>Alan, todav\u00eda con las piernas abiertas en los estribos, el culo lleno y dolorido, solo pudo cerrar los ojos y aceptar que, esa ma\u00f1ana, no hab\u00eda tenido ninguna palabra para detener nada.<\/p>\n<p>La consulta hab\u00eda terminado. Pero los tres sab\u00edan que no hab\u00eda sido solo una consulta.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67602\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67602\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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