{"id":67623,"date":"2026-10-04T00:01:14","date_gmt":"2026-10-03T22:01:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67623"},"modified":"2026-10-03T18:38:09","modified_gmt":"2026-10-03T16:38:09","slug":"brillos-distancia-y-deseo-el-debut-de-una-nueva-regla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/brillos-distancia-y-deseo-el-debut-de-una-nueva-regla\/","title":{"rendered":"Brillos, distancia y deseo: El debut de una nueva regla"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67623\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El \u00faltimo martes 29 de septiembre, mientras Azul recorr\u00eda las calles de Mendoza por cuestiones de trabajo, yo me qued\u00e9 a cientos de kil\u00f3metros convertido en el espectador m\u00e1s perverso y fascinado de su despertar sexual. Todo hab\u00eda empezado con una idea que yo mismo les hab\u00eda sembrado en la cabeza: aprovechar que ella coincid\u00eda una noche con Diego \u2014con quien hab\u00edamos hecho nuestro primer tr\u00edo all\u00e1 por 2018\u2014 para organizar una cena de reencuentro. Yo sigo manteniendo una conversaci\u00f3n fluida con \u00e9l desde aquella \u00e9poca y siempre arreglamos alg\u00fan encuentro por nuestra cuenta, as\u00ed que se me ocurri\u00f3 sugerirles que se juntaran a cenar, aprovechando que hac\u00eda m\u00e1s de dos a\u00f1os que no se ve\u00edan.<\/p>\n<p>\u00c9l se mostr\u00f3 muy motivado con la idea; de hecho, siempre me ped\u00eda la oportunidad de juntarse a solas con ella, pero a Azul le daba reparos estar sola. Sin embargo, d\u00edas antes del viaje le insist\u00ed para que aprovechara la ocasi\u00f3n y se encontrara con \u00e9l: por algo se hab\u00eda dado esa coincidencia. Poco a poco, ella se fue entusiasmando.<\/p>\n<p>Yo ya les hab\u00eda sembrado la idea a ambos; ahora depend\u00eda de ellos. As\u00ed fue como el lunes \u00e9l le escribi\u00f3 para invitarla a cenar al hotel la noche del martes, y ella acept\u00f3.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el martes y combinaron para encontrarse a las 21:30 en el hotel (cuyo nombre no recuerdo, pero que seg\u00fan ella era muy lindo). Azul lleg\u00f3 luciendo un pantal\u00f3n estilo cuerina negra, una blusa sin hombros llena de brillos \u2014que luego ser\u00edan protagonistas\u2014, el pelo recogido, la boca pintada y unas botas sexys tambi\u00e9n negras. \u00c9l se puso un pantal\u00f3n y una remera; ambos iban bien perfumados, algo de suma importancia para ella.<\/p>\n<p>Azul me coment\u00f3 que, mientras se ba\u00f1aba para salir, ya empezaba a imaginarse todo lo que pod\u00eda o no suceder. En principio, su expectativa era una cena de viejos amigos, pero ya arriba del Uber comenz\u00f3 a excitarse al pensar en una noche de pasi\u00f3n. Previamente hab\u00edamos hablado de que ella ten\u00eda total libertad para hacer lo que sintiera; los l\u00edmites los pon\u00eda ella.<\/p>\n<p>Volviendo al encuentro, \u00e9l la esperaba en la mesa. Instantes antes de entrar y verlo ah\u00ed sentado, sinti\u00f3 en el est\u00f3mago esa descarga el\u00e9ctrica de nervios y adrenalina pura, exactamente igual que la primera vez que se vieron hace a\u00f1os. Al llegar se dieron un beso en la mejilla \u2014aunque ella me confes\u00f3 que imaginaba que \u00e9l se le iba a abalanzar a comerle la boca\u2014 y se sentaron casi codo con codo. \u00c9l pidi\u00f3 un vino por sugerencia m\u00eda, y comenzaron a beber, a recordar viejas \u00e9pocas, esas lindas experiencias del pasado y todo lo que hab\u00eda pasado en este tiempo sin verse. Poco a poco, el vino empez\u00f3 a surtir efecto en ella, al igual que su excitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ella me confesar\u00eda despu\u00e9s que cada sorbo de alcohol quemaba un poco m\u00e1s sus defensas; sent\u00eda la mirada de Diego fija en su boca, pero lo que realmente la mojaba por dentro era la consciencia constante de que yo, a cientos de kil\u00f3metros, estaba saboreando mentalmente cada segundo de lo que ocurr\u00eda. En medio de la charla, me mand\u00f3 una selfie temporal donde se los ve\u00eda muy cerca y sonrientes; al ver la sonrisa y los ojos de ella, supe de inmediato que esa noche abr\u00edamos un juego nuevo: ella saldr\u00eda sola y tendr\u00eda sexo con otro hombre por primera vez.<\/p>\n<p>Pasada una hora y pico, recibo un mensaje de WhatsApp de ella: \u00abMati, no para de besarme. \u00bfQu\u00e9 hago?\u00bb. Se o\u00eda como si me estuviera suplicando que le dijera que fuera a coger. Eso me provoc\u00f3 una calentura insostenible; al escucharla tuve una erecci\u00f3n autom\u00e1tica. Le respond\u00ed: \u00abAmor, and\u00e1 a hacer lo que tanto deseas, no te reprimas y disfrutalo\u00bb. Ella me contest\u00f3: \u00abLa pr\u00f3xima ven\u00eds vos\u00bb, y me cont\u00f3 que ya estaba un poco mareada por el alcohol.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante me contar\u00eda que, post cena, no pararon de besarse en el mismo restaurante. En un momento, sinti\u00f3 calor y le pidi\u00f3 al mozo si pod\u00eda bajar las luces, lo cual hicieron, volviendo el ambiente mucho m\u00e1s \u00edntimo.<\/p>\n<p>El tiempo pasaba y yo no ten\u00eda noticias; imaginaba que ya hab\u00edan subido a la habitaci\u00f3n. En teor\u00eda, una vez all\u00ed me iban a llamar para que yo participara a trav\u00e9s del tel\u00e9fono, pero no aguant\u00e9 m\u00e1s la intriga y los llam\u00e9 por videollamada. Azul respondi\u00f3 y dej\u00f3 el celular enfocado hacia ellos. Hab\u00eda muy poca luz \u2014casi que solo se distingu\u00edan las siluetas\u2014, pero se escuchaba perfectamente c\u00f3mo ella gem\u00eda de placer mientras \u00e9l no paraba de manosearla. Del otro lado de la pantalla, en la soledad de mi habitaci\u00f3n, sent\u00ed el golpe seco de la impotencia mezclado con una descarga el\u00e9ctrica de excitaci\u00f3n pura.<\/p>\n<p>Estar ah\u00ed, atado a un visor de cristal, obligado a tragarme mis propias ansias mientras escuchaba c\u00f3mo otro hombre tomaba lo que m\u00e1s amo, funcion\u00f3 como el combustible m\u00e1s perverso y adictivo que jam\u00e1s prob\u00e9. Azul ya estaba en ropa interior, totalmente entregada a \u00e9l. En un momento se ve c\u00f3mo empieza a hacerle sexo oral a \u00e9l de forma desenfrenada. Cada tanto me miraba y me preguntaba: \u00ab\u00bfTe gusta lo que ves, mi cornudo?\u00bb, para luego volver con \u00e9l y olvidarse por completo de que jwt estaba del otro lado de la pantalla.<\/p>\n<p>\u00c9l la tir\u00f3 sobre la cama, la despoj\u00f3 de toda la ropa y, despu\u00e9s de un rato de recibir sexo oral, se puso el preservativo y comenz\u00f3 a penetrarla rico. Yo ve\u00eda la sombra del movimiento mientras se disfrutaban mutuamente; la c\u00e1mara justo captaba el \u00e1ngulo donde \u00e9l estaba encima y ella ten\u00eda las piernas abiertas, movi\u00e9ndose al ritmo de cada embestida. Estuvieron un rato largo as\u00ed, con ella gimiendo sin parar, hasta que lleg\u00f3 al orgasmo y luego \u00e9l termin\u00f3.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, ella me contar\u00eda que \u00e9l juguete\u00f3 con su dedo en la zona anal, intentando lubricarla para probar un nuevo anal, tal como ocurri\u00f3 en nuestro segundo tr\u00edo en 2019 (es el \u00fanico hombre con el que ha explorado esa zona, incluso yo a\u00fan no pude). Diego es el primero en muchas experiencias de Azul: el primer hombre con el que hicimos un tr\u00edo, el primero en estrenar esa cola y ahora el debut en salir a tener sexo sola con otro. \u00bfQu\u00e9 otra experiencia vendr\u00e1 con \u00e9l en la que la haga estrenar algo nuevo?<\/p>\n<p>Retomando el encuentro, \u00e9l se levant\u00f3 para ir a ba\u00f1arse y ella lo sigui\u00f3 de inmediato. Ambos se metieron a la ducha y ella no paraba de besarlo con much\u00edsimo deseo, toc\u00e1ndolo sin parar. Me dejaron ah\u00ed escuchando todo, olvid\u00e1ndose de que el celular segu\u00eda encendido. Al volver, ella agarr\u00f3 el tel\u00e9fono y me pregunt\u00f3 si me hab\u00eda gustado lo que vi. Le dije que por supuesto, que hab\u00eda sido muy caliente, pero que me hab\u00eda faltado un poco m\u00e1s de luz. \u00c9l encendi\u00f3 una l\u00e1mpara y ella, envuelta en una toalla tirada en la cama, se la abri\u00f3 un poco para mostrarme los pechos. Le ped\u00ed que me gustaba verlos besarse; ella tom\u00f3 el celular y comenzaron a besarse directo a la c\u00e1mara.<\/p>\n<p>Se le ve\u00eda la cara de placer total, de lujuria extrema. Enseguida le agarr\u00f3 el miembro y empez\u00f3 a chuparlo: ya quer\u00eda tener sexo otra vez. No hab\u00edan pasado ni diez minutos desde que hab\u00edan terminado el primer polvo y ya quer\u00eda m\u00e1s. \u00c9l no pudo resistir y en poco tiempo la estaba penetrando nuevamente. Ella gritaba de manera desaforada mientras dejaban el celular apoyado en la cama. Yo solo pod\u00eda escuchar sus gemidos, lo que me encend\u00eda de forma extrema mientras me masturbaba intentando no eyacular para alargar el placer, aunque cada vez era m\u00e1s dif\u00edcil controlarse ante semejante escena.<\/p>\n<p>Al terminar, \u00e9l le pregunt\u00f3 si lo hab\u00eda disfrutado y se fueron al ba\u00f1o. Tardaron un rato all\u00ed y, al volver, ella me cort\u00f3 la llamada sin decir nada. Por supuesto, no volv\u00ed a llamar; dej\u00e9 que la intimidad fuera solo para ellos.<\/p>\n<p>Al encender las luces de la habitaci\u00f3n, se dieron cuenta de que la remera de brillos hab\u00eda dejado rastros por toda la estancia, incluso sobre la valija de \u00e9l (ya imaginando las explicaciones que tendr\u00eda que darle a sus cercanos o esposa por tanto brillo en su ropa y pertenencias). Siguieron un rato m\u00e1s a los besos en el cuarto y, finalmente, ella pidi\u00f3 un Uber para regresar a su alojamiento. M\u00e1s tarde me confesar\u00eda que se hab\u00eda quedado con ganas de m\u00e1s, que podr\u00eda haber tenido otro encuentro, pero que la borrachera ya le jugaba en contra.<\/p>\n<p>Ya en el auto, ven\u00edamos chateando sobre c\u00f3mo se hab\u00eda sentido. Me dijo que muy poderosa y excitada; yo le coment\u00e9: \u00abSaliste puta como ella sola\u00bb, a lo que me respondi\u00f3: \u00abTe extra\u00f1o\u00bb, algo que sonaba raro viniendo de estar con otro, pero sincero, y le creo.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente me confes\u00f3 que le gust\u00f3 mucho la experiencia, aunque remarc\u00f3 que no es lo mismo que cuando estoy yo, ya que el factor del tel\u00e9fono a veces te saca de eje, por lo que en una pr\u00f3xima ocasi\u00f3n prefiere evitarlo y enfocarse solo en el placer. Durante esa larga llamada de recapitulaci\u00f3n, me relat\u00f3 con pelos y se\u00f1ales cada textura, la fuerza exacta con la que \u00e9l la empujaba contra la cama y el sabor exacto de la piel de Diego mezclada con el suyo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, me confes\u00f3 sin filtros que Diego realmente le gusta much\u00edsimo, que la calienta de una manera especial y que le encantar\u00eda seguir este juego con \u00e9l durante a\u00f1os; me reconoci\u00f3 que siente una total confianza con \u00e9l y que se ha convertido en un gran fetiche a nivel sexual en su vida.<\/p>\n<p>Recordar cada detalle con esa crudeza nos volvi\u00f3 a sacudir por dentro, convirtiendo sus palabras en una caricia sucia que nos dej\u00f3 a ambos con la piel hirviendo a la distancia, confirmando que el fuego hab\u00eda traspasado la pantalla para instalarse en nuestra rutina. Me asegur\u00f3 que tiene much\u00edsimas ganas de repetir la experiencia en Buenos Aires, que le qued\u00f3 la temperatura alta y que no para de pensar en eso.<\/p>\n<p>Record\u00f3 tambi\u00e9n que fue ella quien dio el primer paso, lanz\u00e1ndose a besarlo post cena sin poder frenar las ganas. Entre las charlas que compartieron a solas, ella le pregunt\u00f3 cu\u00e1ndo le iba a traer el amigo que hab\u00eda prometido para armar algo de a tres, y quedaron en ver si pod\u00edan concretarlo antes de fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p>Desde el martes hasta hoy, no hay d\u00eda ni noche en que ella no recuerde lo ocurrido y se caliente; algo se activ\u00f3 en su interior. Me dice que est\u00e1 con unas ganas inmensas de coger, a lo cual le respond\u00ed que lo haga si consigue con qui\u00e9n (incluso le suger\u00ed al turista europeo de estilo alem\u00e1n con el que tanto fantasea).<\/p>\n<p>Realmente fue una primera experiencia muy satisfactoria para las tres partes involucradas, seguramente mucho m\u00e1s para Diego y Azul que para m\u00ed. Pero, como siempre digo, yo disfruto enormemente verla gozar, verla sacar su lado m\u00e1s salvaje a nivel sexual, algo que siento que hace cada vez con m\u00e1s fuerza. Lo disfruto tanto que ya me pregunto si la dejar\u00e9 repetir m\u00e1s veces, y ella tambi\u00e9n me ha manifestado que le gustar\u00eda que alg\u00fan d\u00eda yo viva una experiencia a la inversa con otra mujer, adem\u00e1s de pedirle a Diego que traiga a alguien para armar un cuarteto.<\/p>\n<p>El tiempo dir\u00e1 qu\u00e9 nuevas aventuras iremos experimentando con Azul, o qu\u00e9 l\u00edmites decidir\u00e1 cruzar por su cuenta. Lo \u00fanico seguro es que aquel martes de septiembre algo se rompi\u00f3 para siempre en nuestra rutina: la puerta ya se abri\u00f3, el juego cambi\u00f3 de reglas, y ahora solo es cuesti\u00f3n de tiempo para que la pr\u00f3xima chispa vuelva a encender el fuego.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67623\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67623\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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