{"id":67634,"date":"2026-10-07T00:02:16","date_gmt":"2026-10-06T22:02:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67634"},"modified":"2026-10-06T15:39:08","modified_gmt":"2026-10-06T13:39:08","slug":"enrique-mi-papa-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enrique-mi-papa-6\/","title":{"rendered":"Enrique, mi pap\u00e1 (6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67634\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>\u00c1mbar y yo no nacimos rivales. Cuando era chica yo le hac\u00eda de hermana grande a ratos: le ataba los cordones, le escond\u00eda las pavadas de mam\u00e1, le dec\u00eda que el novio del colegio no serv\u00eda. Ella era la nena mayor de Paola y Fernando; yo era la del otro lado, la que iba a lo de Enrique los fines que le tocaban y volv\u00eda a lo de mam\u00e1 como quien cambia de canal.<\/p>\n<p>\u00c1mbar creci\u00f3 muy de golpe para m\u00ed. Casta\u00f1a, piel blanca, flaquita, con unas terribles tetas que le crecieron de la noche a la ma\u00f1ana y que desde los diecisiete le cambian la ropa. Pelo con ondas naturales, boca chica, esa cara de quien parece no hacer nada y sin embargo se lleva la mirada de la mesa. En los asados se sentaba con las piernas cruzadas y el vaso en alto. En la pileta de mam\u00e1 se quedaba m\u00e1s tiempo que nadie. Yo la quer\u00eda, s\u00ed. Tambi\u00e9n empec\u00e9 a medirla.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os la cosa se puso competitiva sin que nadie lo declarara. Carreras, cuerpos, qui\u00e9n llegaba mejor a un cumplea\u00f1os, qui\u00e9n hac\u00eda re\u00edr a Enrique, qui\u00e9n ten\u00eda una an\u00e9cdota m\u00e1s viva. Yo ten\u00eda diez a\u00f1os m\u00e1s, un departamento en Villa Crespo y una vida que se sosten\u00eda sola. Ella ten\u00eda diecinueve y esa facilidad para sentarse donde no le correspond\u00eda, para re\u00edrse un segundo m\u00e1s tarde, para pedir las cosas con una voz que a los hombres les parece inocente. B\u00fazios no invent\u00f3 la pelea. Solo la dej\u00f3 a la vista, con sol y con alcohol, y conmigo escuchando a nuestra madre pedirle el culo a nuestro padre detr\u00e1s de un placard.<\/p>\n<p>Volvimos a Buenos Aires un domingo a la noche. El aeropuerto, las valijas, Fernando manejando, \u00c1mbar dormida contra la ventanilla, Cecilia con los auriculares. Mi vieja iba adelante. Yo atr\u00e1s, con el culo todav\u00eda sensible y la imagen de la barra de la pileta clavada. Enrique se fue por su lado directo a su casa en un Uber. Nadie habl\u00f3 de nada que importara. Me dejaron en Villa Crespo. Sub\u00ed, tir\u00e9 la valija y me duch\u00e9 hasta que se me arrugaron los dedos.<\/p>\n<p>El lunes no nos escribimos. El martes a la tarde me lleg\u00f3 el mensaje.<\/p>\n<p>Enrique: Esta noche no est\u00e1n los pibes. Si quer\u00e9s.<\/p>\n<p>Yo: A qu\u00e9 hora<\/p>\n<p>Enrique: Nueve<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a las nueve y diez. Belgrano, el mismo edificio de los veintid\u00f3s, el mismo palier con olor a piso reci\u00e9n lustrado. Toqu\u00e9. Abri\u00f3 en jean y remera gris, descalzo, el pelo todav\u00eda h\u00famedo. Me mir\u00f3 un segundo en el umbral, como midiendo si yo iba a armar la misma escena que en B\u00fazios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntr\u00e1s o te qued\u00e1s de adorno?<\/p>\n<p>Entr\u00e9. Cerr\u00f3. El departamento estaba ordenado: una remera de Tom\u00e1s sobre una silla, fotos de los tres pibes, una copa en la mesada. Me sirvi\u00f3 agua. No hablamos del aeropuerto. No hablamos de Paola. Me bes\u00f3 contra la heladera, con las dos manos ya en el culo, subiendo el vestido hasta la cintura. Le met\u00ed la mano en el jean. Estaba duro. Grueso. El cuerpo m\u00edo lo reconoci\u00f3 antes que la cabeza.<\/p>\n<p>Me sent\u00f3 en la mesada. Me corri\u00f3 la bombacha a un costado y se agach\u00f3. Me la comi\u00f3 despacio primero, despu\u00e9s con hambre, los pulgares abri\u00e9ndome, la lengua ancha, mir\u00e1ndome cada tanto. Yo me agarr\u00e9 del borde y le apret\u00e9 la cabeza con los muslos. Cuando iba a venirme se enderez\u00f3, se baj\u00f3 el jean y me la meti\u00f3 de pie, de una. Gem\u00ed contra su hombro. Me tap\u00f3 la boca con la palma. Me cogi\u00f3 as\u00ed, corto, hondo, el culo golpe\u00e1ndome contra el caj\u00f3n. Acab\u00e9 con las piernas en su cintura, temblando, los ojos cerrados.<\/p>\n<p>No alcanz\u00f3. Me llev\u00f3 a la cama \u2014la misma cama de noviembre, la misma de todas las veces que vinieron despu\u00e9s\u2014 y me sac\u00f3 el vestido. Qued\u00e9 desnuda. \u00c9l se sac\u00f3 todo. Se me tir\u00f3 encima y me la volvi\u00f3 a poner en la concha, m\u00e1s lento, mir\u00e1ndome. Me chup\u00f3 los pezones. Me dijo al o\u00eddo que en el avi\u00f3n no hab\u00eda podido dejar de pensar en la habitaci\u00f3n del hotel. Yo le clav\u00e9 las u\u00f1as en la espalda.<\/p>\n<p>En la cama, todav\u00eda con \u00e9l adentro, le dije que quer\u00eda de nuevo lo de B\u00fazios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s segura?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Despacio. Como aquella noche.<\/p>\n<p>Fue al ba\u00f1o. Lo escuch\u00e9 abrir el botiqu\u00edn. Volvi\u00f3 con el frasco. Me puso boca abajo, me abri\u00f3 los cachetes y me lami\u00f3 el culo hasta que se me aflojaron los muslos. Despu\u00e9s los dedos: uno, dos, con esa paciencia que en la concha no usa. Yo respiraba contra la s\u00e1bana. Cuando apoy\u00f3 la cabeza gruesa y empuj\u00f3, el cuerpo ya sab\u00eda lo que ven\u00eda. Igual ardi\u00f3. Entr\u00f3 cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, demasiado gruesa para un culo que todav\u00eda no estaba acostumbrado a eso, hasta que se me escap\u00f3 un quejido contra la tela. Cuando estuvo toda adentro se qued\u00f3 quieto, la frente en mi espalda.<\/p>\n<p>\u2014Decime si paro.<\/p>\n<p>\u2014No pares.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 lento. El dolor se fue mezclando con esa cosa m\u00e1s honda que la concha no me da. Me agarr\u00f3 la cintura. Despu\u00e9s el pelo. El ritmo se fue haciendo m\u00e1s fuerte. El sonido era sordo, obsceno, distinto. Yo gem\u00eda. \u00c9l me tapaba la boca cuando se me iba de m\u00e1s. Me alcanz\u00f3 el cl\u00edtoris con los dedos y acab\u00e9 con \u00e9l adentro del culo, apret\u00e1ndolo. Aceler\u00f3. Me la clav\u00f3 hasta el fondo, se tens\u00f3 y eyacul\u00f3, chorros calientes llen\u00e1ndome, un gru\u00f1ido bajo contra mi hombro.<\/p>\n<p>Cuando la sac\u00f3, el semen se me escap\u00f3 espeso entre los cachetes, hasta la concha. \u00c9l lo mir\u00f3. Yo me qued\u00e9 de panza un rato, hasta que \u00e9l se tir\u00f3 al lado y me pas\u00f3 una mano por la cadera.<\/p>\n<p>El techo de Belgrano. El aire. Afuera, un colectivo.<\/p>\n<p>Hablamos bajo. Sin la pelea de la madrugada del hotel.<\/p>\n<p>\u2014En B\u00fazios \u2014dije\u2014 no era solo que \u00c1mbar se te tirara encima. Es c\u00f3mo lo hace. Desde hace un tiempo. En los asados se te r\u00ede con una voz que no usa con Fernando. En la pileta se saca el pareo cuando est\u00e1s. Te muestra el celular demasiado de cerca. Y el otro d\u00eda, en la barra, no estaba cerca. Estaba en tu regazo. Como si ese lugar le cupiera.<\/p>\n<p>\u00c9l no se enoj\u00f3. Tampoco se hizo el distra\u00eddo. Se qued\u00f3 un rato callado, mirando el techo, la mano todav\u00eda en mi piel.<\/p>\n<p>\u2014No soy ciego, ni boludo Cyn. Me di cuenta. Tiene diecinueve y est\u00e1 probando con el tipo m\u00e1s grande de la mesa, que encima le pag\u00f3 el viaje. Lo vi. Me corr\u00ed todas las veces que pude sin armar un n\u00famero delante de tu madre y de Fernando. Si me quedaba de piedra, quedaba peor.<\/p>\n<p>Se dio vuelta un poco, para mirarme.<\/p>\n<p>\u2014Nunca pas\u00f3 nada con ella. Te lo juro. Ni un beso. Ni una mano. Ni un mensaje fuera de lugar. Lo de la pileta fue un segundo: se me sent\u00f3, me mostr\u00f3 un video boludo \u2014una boludez de una piba en un bote\u2014 y yo la levant\u00e9. Si vos viste otra cosa, era eso. No le voy a dar de comer. Pero tampoco voy a tratarla como si fuera un monstruo por ser una pendeja que se manda.<\/p>\n<p>Yo lo escuch\u00e9. El semen todav\u00eda se me sent\u00eda. El segundero del Cartier me golpeaba suave contra el pecho cuando respiraba.<\/p>\n<p>\u2014Yo con ella era cercana \u2014dije\u2014. Le cubr\u00eda las salidas. Le prestaba ropa. Hasta que un d\u00eda empec\u00e9 a notar que todo era un partido. Qui\u00e9n estaba m\u00e1s linda. Qui\u00e9n te hac\u00eda re\u00edr. En B\u00fazios se me acab\u00f3 la paciencia.<\/p>\n<p>\u2014Es tu hermana.<\/p>\n<p>\u2014Y vos sos mi padre. Ya vamos tarde para esa frase.<\/p>\n<p>Se rio por lo bajo, sin mucha gracia. Me acarici\u00f3 el pelo.<\/p>\n<p>\u2014Si alguna vez pasa \u2014dije\u2014, no me lo tap\u00e9s como lo de mam\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014No va a pasar.<\/p>\n<p>No le pregunt\u00e9 si lo de mam\u00e1 iba a volver a pasar. Esa noche no. Me recost\u00e9 en su hombro tatuado y me qued\u00e9 callada un rato largo, oli\u00e9ndolo, pensando en \u00c1mbar flaquita, blanca, tetona, riendo en un regazo que yo hab\u00eda usado de madrugada, y en \u00e9l jur\u00e1ndome que ese regazo, con ella, no hab\u00eda sido m\u00e1s que un segundo.<\/p>\n<p>Le cre\u00ed lo suficiente para quedarme dormida una hora, con la pierna tirada encima de la suya. No le cre\u00ed tanto como para dejar de mirar.<\/p>\n<p>Al otro d\u00eda me fui temprano.<\/p>\n<p>En el Uber me cruc\u00e9 de piernas y sent\u00ed que todav\u00eda lo ten\u00eda, espeso, y que la conversaci\u00f3n no hab\u00eda cerrado nada: solo lo hab\u00eda puesto sobre la mesa, entre los dos, como una cosa que ahora ten\u00eda nombre.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67634\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67634\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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