{"id":67729,"date":"2026-10-15T00:02:24","date_gmt":"2026-10-14T22:02:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67729"},"modified":"2026-10-14T20:28:56","modified_gmt":"2026-10-14T18:28:56","slug":"a-solas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/a-solas\/","title":{"rendered":"A solas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67729\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>\u00abPero no con Juan Manuel\u00bb. Lo dijo en voz alta. \u00a1Extra\u00f1o! Irene no sol\u00eda hablar sola. Acababa de salir del ba\u00f1o, con la toalla blanca enrollada en la cabeza, recogiendo sus largos cabellos negros, descalza y goteante de lagrimones de agua que recorr\u00edan su cuerpo desnudo.<\/p>\n<p>Fue al pasar por delante del espejo mural del comedor cuando las palabras brotaron espont\u00e1neas, di\u00e1fanas y espinosas. \u00abCon \u00e9l, no\u00bb, repiti\u00f3, esta vez mentalmente. Se coloc\u00f3 frente la otra Irene, esa que normalmente no ve\u00eda, aunque iba con ella a todas partes. Sus ojos miraron sus ojos: oscuros, penetrantes, algo ir\u00f3nicos, pero c\u00e1lidos. Las bolsas bajo los p\u00e1rpados le daban un aire intelectual; la curva gruesa del labio superior ten\u00eda por fuerza que despertar la sensualidad al primer vistazo. Eso, al menos es lo que le dijo Roque, su primera pareja, con el que dej\u00f3 atr\u00e1s los temores a ser penetrada, a disfrutar del sexo oral simult\u00e1neo, aquella primera vez&#8230;<\/p>\n<p>La otra Irene le mostraba sus grandes senos, ligeramente separados, un poco ca\u00eddos, con dos pezones inmensos, oscuros con forma de cerezas en relieve. Se plant\u00f3 enfrente y volvi\u00f3 a su primer pensamiento, cuando se vio reflejada, con sus piernas altas y su paso gr\u00e1cil de gacela. La chispa interior del dedo concupiscente se lo hab\u00eda provocado, sencillamente, ver su propio cuerpo desnudo, h\u00famedo, las tetas balance\u00e1ndose libres, al aire; el felpudo oscuro en medio del espacio vac\u00edo entre sus muslos, un tanto arqueados; hasta ve\u00eda a Irene mirar el sexo de Irene&#8230;<\/p>\n<p>Tir\u00f3 de la toalla con un gesto r\u00e1pido y su cabello apareci\u00f3 como un latigazo seco; cay\u00f3 sobre su cuello y not\u00f3 el frescor de cada hebra en la espalda. Desliz\u00f3 sus manos por el cuello recogiendo l\u00edneas de gotas de agua; bajo los arcos de las tetas acumul\u00f3 otras y las extendi\u00f3 entre las yemas de los dedos. Sin saber porqu\u00e9 las llev\u00f3 a sus labios y las palade\u00f3 con la lengua. Cada mano, frente a ella, acarici\u00f3 las mamellas y los pezones. Aquellos dedos propios y extranjeros del espejo pellizcaban los oscuros l\u00f3bulos, duros y tiesos\u2026 El deseo&#8230;<\/p>\n<p>Puso ambas manos en el vientre y jug\u00f3 con el sedoso bosquecillo de vello de su pubis. Abri\u00f3 la carne de la otra en s\u00ed misma. Los gruesos labios se abrieron suaves y c\u00f3mplices; los muslos se separaron. Arque\u00f3 el vientre. La rajita mostr\u00f3 un canal de color delicadamente rosado, el redondeado caramelo del cl\u00edtoris&#8230; Con algo de la humedad de los pelillos oscuros lo acarici\u00f3 y lo circunval\u00f3 despacio, varias veces; lo estir\u00f3, lo empuj\u00f3 hacia dentro, arriba y abajo, lo apret\u00f3. Irene de dentro herv\u00eda al ver a la Irene de fuera, sexual, apetecible a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Quer\u00eda satisfacerse. Quer\u00eda dejarse ir\u2026, gozar. Notar el calor creciente, humedecerse sus paredes interiores, la viscosidad del flujo sexual desbord\u00e1ndose desde la vagina; la llegada del cl\u00edmax&#8230;, el orgasmo: quer\u00eda correrse, venirse y gritar de placer, notar los espasmos, los latigazos y los movimientos del cl\u00edtoris y toda la energ\u00eda en su vulva ardiente. Todo lo que no sent\u00eda desde hac\u00eda mucho; y nunca con Juan Manuel.<\/p>\n<p>Meti\u00f3 sus dedos entre la carne, separando el mantito peludo. El placer la recorri\u00f3. Caliente aquel higuito insatisfecho y deseoso que ve\u00eda ante s\u00ed: el co\u00f1o de la Irene que encend\u00eda la concupiscencia de la otra Irene, que introduc\u00eda sensualmente los dedos de Irene para el gozo desbordante de Irene; la Irene de enfrente follando a la Irene caliente, cachonda del espejo. Le gustaba aquel cuerpo femenino desnudo, sin ocultar nada; piel, vello, curvas, l\u00edneas, salientes y entrantes, lomas y pliegues: un cuerpo sabroso que le gustar\u00eda besar, lamer, paladear chupar y sorber. Empuj\u00f3 un pecho hacia su boca. Su lengua toc\u00f3 el pez\u00f3n duro, grande, c\u00e1lido, salido. Lo lami\u00f3, y estirando al m\u00e1ximo consigui\u00f3 besarlo, apretarlo entre los labios.<\/p>\n<p>Sin saber c\u00f3mo pens\u00f3 en Trini. Le gustaba la manera de ser de Trini, la empleada de la carnicer\u00eda del mercado. Rubia, peque\u00f1a, madura, jovial, chistosa. Siempre con pantalones ajustados. Con su cabello rizado, recibido en un mo\u00f1ito. Sus c\u00e1lidos ojos melanc\u00f3licos; sus labios peque\u00f1os y encarnados. La vio mentalmente: sus caderas, el nacimiento de los senos en el borde de la blusa\u2026 Imagino que el chocho que ve\u00eda reflejado en el espejo era el chocho de Trini; que aquel brillo aceitoso que manchaba las yemas de los dedos de la Irene reflejada era el de Trini, con aquella perla viol\u00e1cea abultada como un caramelito era el de Trini mostrado para ella con desverg\u00fcenza, esperando que lo tocase, lo paladease, lo condujera a los centelleantes espasmos del orgasmo.<\/p>\n<p>Introdujo los dedos hasta el fondo de la vagina. Gem\u00eda; los hac\u00eda girar en el t\u00fanel chorreante de fluido; los hund\u00eda y los sacaba una y otra vez&#8230; Irene jod\u00eda con Irene, mientras la Irene que follaba frente a la Irene follada del espejo imaginaba las nalgas desnudas de Trini, ofreci\u00e9ndole la entrada de su chocho abierto, cada vez m\u00e1s mojado. Se llev\u00f3 los dedos a la nariz; luego a la boca, y chup\u00f3 los jugos ligeramente espesos. \u00bfA qu\u00e9 sabr\u00eda el flujo de Trini, la cuevecita dilatada de su vagina? Quer\u00eda imaginar el olor de aquel chocho. El que ve\u00eda, ol\u00eda, degustaba era el suyo propio, pero en su mente los labios abiertos, separados del sexo de Irene eran gemelos a los de Trini.<\/p>\n<p>Introdujo con una mano los dedos dentro de su co\u00f1o completamente mojado y con la otra frot\u00f3 el hinchado cl\u00edtoris aumentando la velocidad del dedo medio hasta que la avalancha de placer desat\u00f3 la respuesta a sacudidas de su orgasmo y desde el interior de su chocho la eyaculaci\u00f3n de jugos femeninos la condujo a un para\u00edso de placer indescriptible.<\/p>\n<p>Lentamente extrajo los dedos y sinti\u00f3 los agradables calambres que abr\u00edan y cerraban el chumino satisfecho. Mir\u00f3 fijamente la acuosa boca sexual de Irene y suspir\u00f3 imaginando que qui\u00e9n observaba ese co\u00f1o lubricado y gozoso eran los ojos traviesos de Trini. Puso un beso en la palma de su mano y la condujo al co\u00f1o ya reposado y camin\u00f3 despacio hacia su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67729\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67729\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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