{"id":67775,"date":"2026-10-22T00:01:12","date_gmt":"2026-10-21T22:01:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67775"},"modified":"2026-10-21T18:41:25","modified_gmt":"2026-10-21T16:41:25","slug":"la-sirvienta-y-su-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-sirvienta-y-su-senor\/","title":{"rendered":"La sirvienta y su se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67775\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La sirvienta esperaba de rodillas sobre las losas irregulares de la mazmorra. La piedra fr\u00eda se clavaba a trav\u00e9s del l\u00e1tex negro que cubr\u00eda sus muslos gruesos, pero ella no se mov\u00eda. Las cadenas de hierro colgaban quietas a ambos lados, algunas rozando apenas las vigas de madera oscura que cruzaban el techo bajo. Las antorchas de hierro, clavadas en las paredes de roca, lanzaban llamaradas rojas que se reflejaban en el brillo h\u00famedo del traje y en las sombras profundas de las esquinas. El olor a cera quemada, a humedad antigua y a metal oxidado flotaba en el aire denso. Ella manten\u00eda las manos apoyadas sobre el pecho, los dedos enguantados apenas separados, la mirada baja pero atenta hacia la puerta de madera oscura.<\/p>\n<p>Su cuerpo era el de una mujer de caderas anchas, pecho generoso y cintura marcada. El catsuit de l\u00e1tex negro la envolv\u00eda como una segunda piel, desde el cuello alto hasta los pies, ce\u00f1ido a cada curva. Los senos empujaban el material hasta formar dos esferas tensas y brillantes, los pezones marc\u00e1ndose claramente bajo la superficie lisa. El vientre se ve\u00eda plano, las caderas redondeadas, los muslos gruesos que se abr\u00edan al arrodillarse, y las nalgas firmes que el l\u00e1tex resaltaba. Sobre el catsuit llevaba el delantal blanco de volantes, corto, que terminaba justo debajo del pubis, con el borde fruncido y ribeteado en negro. Un cintur\u00f3n blanco ancho le ce\u00f1\u00eda la cintura, acentuando la forma de reloj de arena.<\/p>\n<p>En las mu\u00f1ecas, pu\u00f1os de l\u00e1tex blanco con volantes y anillas de metal que tintineaban levemente si se mov\u00eda. En la cabeza, el tocado blanco de sirvienta, con el borde negro y el mo\u00f1o alto de cabello rubio recogido, del que escapaban algunos mechones claros que le ca\u00edan junto a las sienes. El maquillaje era preciso, usaba ojos claros subrayados de negro, pesta\u00f1as largas, labios pintados de un tono neutro que el l\u00e1tex del cuello hac\u00eda parecer m\u00e1s p\u00e1lido. El traje cruj\u00eda levemente cuando respiraba, y el brillo de las antorchas recorr\u00eda cada pliegue y cada tensi\u00f3n del material.<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 con un chirrido bajo. El se\u00f1or entr\u00f3. El l\u00e1tex negro de su catsuit integral reflej\u00f3 las antorchas de inmediato, un brillo oscuro y profundo que contrastaba con la luz roja. El traje lo cubr\u00eda por completo, not\u00f3, una capucha integrada que le ce\u00f1\u00eda el cr\u00e1neo y dejaba solo los ojos y la boca al descubierto, cremallera frontal en la entrepierna, guantes integrados que terminaban en manos cubiertas, y pies enfundados.<\/p>\n<p>La tela brillaba en los hombros anchos, en el pecho donde se marcaba el volumen muscular bajo el material, en el vientre que se tensaba ligeramente, en los muslos gruesos y en las piernas fuertes. Unas gafas se notaban a trav\u00e9s de las aberturas de los ojos, por cuanto se notaba el reflejo de las llamas en los cristales. El camin\u00f3 hasta quedar frente a ella, las suelas del l\u00e1tex apenas sonando sobre la piedra, el sonido seco y contenido.<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1or \u2014dijo la sirvienta, sin levantar la voz, las palabras claras en el silencio de la mazmorra\u2014. Gracias por permitirme servirle. Me encanta estar as\u00ed para usted. Es lo que m\u00e1s disfruto. &#8211; \u00c9l no respondi\u00f3 de inmediato. Extendi\u00f3 una mano enguantada y le toc\u00f3 la mejilla. El l\u00e1tex fr\u00edo contrast\u00f3 con el calor de su piel. Ella inclin\u00f3 la cabeza contra la palma, los labios entreabiertos, un suspiro suave escapando. \u00c9l desliz\u00f3 el pulgar por su labio inferior, sintiendo el maquillaje y el calor. \u2014Lev\u00e1ntate \u2014orden\u00f3, la voz baja pero firme.<\/p>\n<p>Ella se puso de pie con cuidado, las rodillas dejando marcas leves en el l\u00e1tex. El delantal blanco se movi\u00f3, los volantes rozando la parte alta de los muslos cubiertos de negro. El se\u00f1or recorri\u00f3 con la mirada el contorno de sus senos, la forma en que el l\u00e1tex se estiraba en los pezones erectos, la curva de las caderas y la manera en que el cintur\u00f3n blanco marcaba la cintura. Con ambas manos le abri\u00f3 el delantal y lo dej\u00f3 caer a un lado, sobre el banco de madera cercano. El catsuit negro qued\u00f3 expuesto por completo. La cremallera del cuello estaba subida hasta arriba. \u00c9l baj\u00f3 la mano y la desliz\u00f3 por el pecho, apretando uno de los senos a trav\u00e9s del l\u00e1tex.<\/p>\n<p>El material cedi\u00f3 apenas bajo la presi\u00f3n, el calor de su cuerpo transmiti\u00e9ndose a trav\u00e9s de \u00e9l. Ella contuvo el aliento, pero no se apart\u00f3. Empuj\u00f3 el pecho hacia la mano, ofreci\u00e9ndose. \u2014Me encanta servirle as\u00ed \u2014repiti\u00f3, la voz m\u00e1s baja\u2014. Enfundada. Saber que est\u00e1 completamente cubierto y que yo estoy aqu\u00ed para lo que necesite. Todo lo que haga conmigo lo disfruto.<\/p>\n<p>El se\u00f1or desliz\u00f3 la cremallera de su propio traje hacia abajo, en la parte de su entrepierna, solo unos cent\u00edmetros, lo suficiente para liberar el miembro. Estaba erecto, se notaba la piel en contraste con el l\u00e1tex negro que lo rodeaba por completo. La sirvienta baj\u00f3 la mirada y se arrodill\u00f3 de nuevo sin que se lo pidiera, el delantal blanco olvidado en el banco. Abri\u00f3 la boca y lo tom\u00f3, los labios pintados desliz\u00e1ndose sobre la piel caliente. El l\u00e1tex de sus guantes rozaba los muslos del se\u00f1or mientras apoyaba las manos en ellos, los volantes blancos movi\u00e9ndose con cada gesto. Chupaba con lentitud deliberada, la lengua recorriendo el glande, la saliva brillando bajo la luz de las antorchas.<\/p>\n<p>\u00c9l le sujet\u00f3 el tocado blanco con una mano y empuj\u00f3 m\u00e1s adentro. Ella relaj\u00f3 la garganta, los ojos claros mirando hacia arriba, el maquillaje intacto, las l\u00e1grimas leves de esfuerzo en las comisuras. El sonido h\u00famedo de su boca llen\u00f3 la mazmorra. El l\u00e1tex de su cuello cruj\u00eda cada vez que tragaba. \u00c9l movi\u00f3 las caderas con ritmo pausado, usando su boca, y ella respond\u00eda con succiones profundas, las manos enguantadas acariciando lo que el l\u00e1tex dejaba al alcance.<\/p>\n<p>Cuando \u00e9l la retir\u00f3, ella respir\u00f3 hondo, un hilo de saliva uni\u00e9ndolos todav\u00eda. El se\u00f1or la hizo girar y apoy\u00f3 las manos en la pared de piedra. El l\u00e1tex negro de su espalda se tens\u00f3, marcando la columna y los om\u00f3platos. \u00c9l le abri\u00f3 las piernas con el pie y baj\u00f3 la cremallera trasera del catsuit de ella, solo lo necesario para dejar al descubierto la vulva y el ano. El l\u00e1tex se separ\u00f3 con un chasquido suave, el material fr\u00edo cediendo al calor. La sirvienta empuj\u00f3 las caderas hacia atr\u00e1s, ofreci\u00e9ndose. El se\u00f1or frot\u00f3 el glande contra ella, primero entre los labios mayores, h\u00famedos y abiertos, luego m\u00e1s abajo, contra el ano. Entr\u00f3 de una sola embestida en la vagina.<\/p>\n<p>Ella solt\u00f3 un gemido corto, las manos enguantadas apretadas contra la piedra. El l\u00e1tex de sus muslos se pegaba al de \u00e9l. Cada movimiento hac\u00eda que el delantal blanco, todav\u00eda colgado de un lado, se balanceara. \u00c9l la penetraba con ritmo constante, las manos enguantadas sujet\u00e1ndole la cintura, los dedos hundi\u00e9ndose en el material brillante. La sirvienta apoy\u00f3 la frente contra la piedra fr\u00eda y empuj\u00f3 hacia atr\u00e1s para recibirlo m\u00e1s hondo. El sonido de los cuerpos cubiertos de l\u00e1tex chocando era seco y h\u00famedo a la vez. \u00c9l variaba la profundidad, a veces lento y profundo, a veces m\u00e1s r\u00e1pido y superficial, y ella gem\u00eda en cada cambio, disfrutando cada uso.<\/p>\n<p>\u00c9l se retir\u00f3 y la hizo girar de nuevo. La sent\u00f3 en el borde del banco de madera, las cadenas colgando encima. Le abri\u00f3 m\u00e1s el catsuit por delante, liberando los senos. El l\u00e1tex se arremang\u00f3 alrededor de ellos, dejando la piel expuesta. Los pezones estaban duros. El se\u00f1or se inclin\u00f3 y los chup\u00f3, uno y otro, la lengua recorriendo la piel caliente mientras el resto del cuerpo de ella segu\u00eda enfundado. Ella le acarici\u00f3 la capucha con las manos enguantadas, los dedos blancos de volantes rozando el l\u00e1tex negro. Cuando \u00e9l volvi\u00f3 a penetrarla, esta vez de frente, ella enganch\u00f3 las piernas en su cintura, los pies enfundados cruzados detr\u00e1s de su espalda. El delantal blanco qued\u00f3 aplastado entre ambos.<\/p>\n<p>Cada embestida empujaba el aire de sus pulmones. Ella gem\u00eda sin contenerse, los ojos entrecerrados, el tocado de sirvienta ligeramente ladeado. \u00c9l le sujetaba las caderas y la levantaba ligeramente del banco en cada embestida, usando el peso de su cuerpo. La sirvienta apretaba los m\u00fasculos internos, intensificando la sensaci\u00f3n, y \u00e9l respond\u00eda con embestidas m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s \u2014dijo ella\u2014. Use lo que quiera de m\u00ed. Todo.<\/p>\n<p>El se\u00f1or la baj\u00f3 del banco y la puso a cuatro patas sobre las losas. El l\u00e1tex de sus rodillas y manos se manchaba de polvo de piedra. \u00c9l se arrodill\u00f3 detr\u00e1s y volvi\u00f3 a entrar, m\u00e1s profundo. Una mano enguantada le sujet\u00f3 el mo\u00f1o rubio y tir\u00f3 hacia atr\u00e1s, arqueando su espalda. La otra baj\u00f3 y le frot\u00f3 el cl\u00edtoris a trav\u00e9s del borde del catsuit abierto, los dedos enguantados movi\u00e9ndose en c\u00edrculos. La sirvienta tembl\u00f3. El se\u00f1or aument\u00f3 el ritmo.<\/p>\n<p>El brillo de los dos trajes se multiplicaba con el movimiento. Las antorchas chisporroteaban. Una cadena se balance\u00f3 cuando \u00e9l apoy\u00f3 el hombro en la pared para empujar con m\u00e1s fuerza. \u00c9l alternaba entre embestidas profundas y movimientos m\u00e1s cortos, a veces retir\u00e1ndose casi por completo para volver a entrar de golpe. Ella gem\u00eda en cada una, empujando hacia atr\u00e1s, el l\u00e1tex de sus nalgas chocando con las de \u00e9l.<\/p>\n<p>Se retir\u00f3 de nuevo. La sirvienta se qued\u00f3 en esa posici\u00f3n, respirando, el ano y la vulva expuestos entre el l\u00e1tex negro abierto. El se\u00f1or le acarici\u00f3 las nalgas cubiertas, apret\u00e1ndolas, separ\u00e1ndolas. Entonces escupi\u00f3 sobre el ano y frot\u00f3 el glande contra \u00e9l, humedeci\u00e9ndolo. Ella empuj\u00f3 hacia atr\u00e1s, ofreci\u00e9ndose. \u00c9l presion\u00f3. El anillo de m\u00fasculo cedi\u00f3 despacio. La sirvienta solt\u00f3 un gemido largo, las manos cerradas en pu\u00f1os sobre la piedra, el tocado blanco rozando el suelo. El se\u00f1or entr\u00f3 cent\u00edmetro a cent\u00edmetro, el l\u00e1tex de su abdomen rozando el de ella. Cuando estuvo completamente dentro, se qued\u00f3 quieto. Ella respiraba con la boca abierta, los ojos cerrados, disfrutando la plenitud.<\/p>\n<p>\u00c9l empez\u00f3 a moverse, lento al principio, luego m\u00e1s firme. Cada embestida hac\u00eda que el l\u00e1tex de sus muslos se tensara. La sirvienta gem\u00eda sin parar, empujando hacia atr\u00e1s para recibirlo m\u00e1s hondo, el delantal blanco arrugado bajo su vientre. El se\u00f1or le sujet\u00f3 las caderas con ambas manos enguantadas y aument\u00f3 el ritmo. El sonido de la penetraci\u00f3n anal llenaba la mazmorra, h\u00famedo y constante. Las cadenas se mov\u00edan con las vibraciones. Ella lleg\u00f3 primero, el cuerpo temblando bajo el l\u00e1tex negro, los volantes blancos de las mu\u00f1ecas agit\u00e1ndose, un gemido largo escapando de su garganta.<\/p>\n<p>\u00c9l sigui\u00f3 hasta vaciarse dentro de ella, el semen caliente en contraste con el material fr\u00edo. Se qued\u00f3 dentro un momento m\u00e1s, ambos respirando, los trajes brillantes bajo la luz roja de las antorchas, la sirvienta todav\u00eda de rodillas, el se\u00f1or enfundado por completo excepto en el miembro que la hab\u00eda usado.<\/p>\n<p>\u00c9l se retir\u00f3 lentamente. La sirvienta se dej\u00f3 caer de lado sobre la piedra, el l\u00e1tex negro brillante de sudor y fluidos, el delantal blanco arrugado a un lado, el tocado ladeado. El se\u00f1or se ajust\u00f3 la cremallera de nuevo, cubri\u00e9ndose por completo. Ella levant\u00f3 la mirada, los ojos claros todav\u00eda nublados de placer.<\/p>\n<p>\u2014Gracias, se\u00f1or \u2014dijo, la voz ronca\u2014. Estoy aqu\u00ed para servirle siempre que lo desee.<\/p>\n<p>Las antorchas segu\u00edan ardiendo. Las cadenas colgaban quietas. El brillo de los dos trajes de l\u00e1tex se reflejaba en la piedra h\u00fameda de la mazmorra.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67775\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67775\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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El sonido de la penetraci\u00f3n anal<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67775\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67775\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":31316,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-67775","post","type-post","status-publish","format-standard","category-dominacion"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":311,"today_views":311},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/31316"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67775"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67776,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67775\/revisions\/67776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}