{"id":67789,"date":"2026-10-22T00:00:45","date_gmt":"2026-10-21T22:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67789"},"modified":"2026-10-21T21:51:48","modified_gmt":"2026-10-21T19:51:48","slug":"enamorandome-de-dianita-31","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/enamorandome-de-dianita-31\/","title":{"rendered":"Enamor\u00e1ndome de Dianita (31)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67789\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Resumen: La tensi\u00f3n sexual entre Thiago y Dianita es innegable. Cuando Thiago entra en la habitaci\u00f3n, la pasi\u00f3n se desata. \u00bfPodr\u00e1n resistir la tentaci\u00f3n o ceder\u00e1n a sus deseos m\u00e1s profundos? Una noche de pasi\u00f3n y secretos est\u00e1 por comenzar.<\/p>\n<p>Thiago camin\u00f3 por el pasillo con el coraz\u00f3n acelerado, cada paso resonando en el silencio de la casa como un eco de su propia incertidumbre. Cada pisada lo alejaba de la habitaci\u00f3n donde Dianita permanec\u00eda, pero tambi\u00e9n lo acercaba a un futuro que se sent\u00eda tan incierto como el latido de su pecho. Sab\u00eda que la conversaci\u00f3n con Cristian al d\u00eda siguiente ser\u00eda crucial, no solo para \u00e9l, sino para ambos. La chispa que hab\u00eda surgido entre ellos esa noche no era solo producto de la apuesta; era algo m\u00e1s, algo que no pod\u00eda ignorar, pero necesitaba la ayuda de su amigo, su hermano, para mantener las cosas como estaban. A\u00fan necesitaba entender ciertas cosas que no estaban claras en su mente.<\/p>\n<p>El pasillo estaba iluminado por la luz tenue de una l\u00e1mpara, proyectando sombras que parec\u00edan danzar con sus pensamientos. Thiago se detuvo un momento, apoyando una mano en la pared fr\u00eda. Su coraz\u00f3n y su mente estaban recordando todo lo que sent\u00eda por ella y su amnesia hab\u00eda bloqueado y no quer\u00eda admitir, Respir\u00f3 hondo, intentando calmar su mente, pero la imagen de Dianita, con su sonrisa p\u00edcara y sus ojos llenos de deseo, no lo abandonaba. Se oblig\u00f3 a seguir caminando, aunque cada paso se sent\u00eda como una batalla interna.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en la habitaci\u00f3n, Dianita permanec\u00eda sentada en la cama, envuelta en la s\u00e1bana que apenas cubr\u00eda su cuerpo. Sus pensamientos volv\u00edan una y otra vez a las palabras de Thiago antes de salir: &#8220;Que tengas lindos sue\u00f1os, \u00a1ah! y no vayas a abusar de m\u00ed en ellos&#8221;. Una sonrisa juguetona se dibuj\u00f3 en su rostro mientras recordaba la forma en que \u00e9l la hab\u00eda mirado, con esa mezcla de ternura y deseo que la hac\u00eda sentir viva. Se reprochaba no haber aprovechado la oportunidad de tener intimidad con \u00e9l, de recordar lo que hac\u00eda mucho tiempo no sent\u00eda: el calor de sus manos, la intensidad de su mirada, la forma en que la hac\u00eda temblar con solo rozarla.<\/p>\n<p>El silencio de la habitaci\u00f3n fue interrumpido por el suave crujido de la puerta al abrirse. Dianita levant\u00f3 la cabeza, pensando que podr\u00edan ser los padres de Thiago, pero su sorpresa fue may\u00fascula cuando una mano acarici\u00f3 su cabello. Abri\u00f3 los ojos lentamente y se encontr\u00f3 con esos ojos que la seduc\u00edan sin decir una sola palabra. Thiago estaba all\u00ed, de pie junto a la cama, con una sonrisa p\u00edcara y una mirada que la atravesaba. Su coraz\u00f3n comenz\u00f3 a latir con fuerza, como si hubiera corrido una marat\u00f3n en cuesti\u00f3n de segundos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 haces? \u2014pregunt\u00f3 ella, su voz apenas un susurro, mientras sus ojos buscaban los de \u00e9l, deseando escuchar la respuesta que su cuerpo ya parec\u00eda conocer.<\/p>\n<p>Thiago la miraba con un deseo que no intentaba ocultar. Sus ojos brillaban con una intensidad que Dianita no hab\u00eda visto antes, y su mano segu\u00eda acariciando su rostro con una ternura que contrastaba con la pasi\u00f3n que ambos sent\u00edan. Finalmente, habl\u00f3, su voz ronca y llena de emoci\u00f3n: \u2014Lo siento, pero no pude contenerme. No s\u00e9 por qu\u00e9, pero siento la necesidad de estar cerca de ti.<\/p>\n<p>Dianita tambi\u00e9n sent\u00eda el deseo recorrer su cuerpo como un r\u00edo desbordado. Su piel se erizaba con cada caricia en su rostro, y su respiraci\u00f3n se aceleraba al ritmo de su coraz\u00f3n. Sin pensarlo dos veces, su mano se cerr\u00f3 alrededor del cuello de Thiago, atray\u00e9ndolo hacia ella hasta que sus labios se encontraron. El beso comenz\u00f3 tierno, casi t\u00edmido, pero r\u00e1pidamente se intensific\u00f3. Sus lenguas se entrelazaron en una danza que hablaba de deseo contenido, de noches en las que ambos hab\u00edan luchado por ignorar lo que sent\u00edan.<\/p>\n<p>Dianita se levant\u00f3 de la cama, sent\u00e1ndose en las piernas de Thiago mientras restregaba su sexo contra la entrepierna de \u00e9l. La lujuria que hab\u00edan contenido durante toda la noche qued\u00f3 en el pasado, y ninguno de los dos estaba dispuesto a reprimirse m\u00e1s. Thiago la abraz\u00f3 con fuerza, sus manos recorriendo su espalda con lentitud, como si quisiera grabar cada curva en su memoria. Sus dedos bajaron despacio, desliz\u00e1ndose sobre la piel suave de ella hasta encontrarse con las duras nalgas de Dianita, que se tensaron bajo su toque.<\/p>\n<p>Ella gimi\u00f3 suavemente, su cabeza cayendo hacia atr\u00e1s mientras el placer la invad\u00eda. Thiago aprovech\u00f3 el momento para besar su cuello, sus labios dejando un rastro de fuego que la hac\u00eda temblar. Sus manos no se deten\u00edan, explorando cada cent\u00edmetro de su cuerpo como si fuera la primera vez que la tocaba. Dianita se mov\u00eda sobre \u00e9l, su sexo rozando el bulto que crec\u00eda en sus pantalones, ambos conscientes de la intensidad del momento.<\/p>\n<p>\u2014Thiago \u2014susurr\u00f3 ella, su voz cargada de necesidad\u2014, no quiero que te vayas.<\/p>\n<p>\u00c9l levant\u00f3 la mirada, sus ojos encontr\u00e1ndose con los de ella en un silencio que hablaba m\u00e1s que cualquier palabra. Sin decir nada, la levant\u00f3 con facilidad, coloc\u00e1ndola sobre la cama mientras se arrodillaba entre sus piernas. Sus manos subieron por sus muslos, apartando la s\u00e1bana que la cubr\u00eda, revelando los pezones erectos sobre la tela del top a la luz tenue de la habitaci\u00f3n. Dianita lo mir\u00f3 con una mezcla de timidez y deseo, pero no se apart\u00f3. Sab\u00eda que lo que estaba por venir era inevitable.<\/p>\n<p>Thiago se inclin\u00f3 hacia ella, sus labios buscando los suyos en un beso profundo y apasionado. Sus manos no se deten\u00edan, recorriendo su cuerpo con una urgencia que contrastaba con la ternura de sus caricias. Sus dedos se deslizaron entre sus piernas, tomando la tea del short ajustado y baj\u00e1ndolo por completo, sus dedos fueron directo a encontrarse con su sexo h\u00famedo y caliente. Dianita gimi\u00f3 en su boca, sus manos agarrando su cabello mientras \u00e9l comenzaba a moverlos con lentitud, explorando cada pliegue con una destreza que la hac\u00eda perder el aliento.<\/p>\n<p>\u2014Thiago\u2026 por favor \u2014suplic\u00f3 ella, su voz quebrada por el placer.<\/p>\n<p>\u00c9l sonri\u00f3 contra sus labios, su aliento caliente en su rostro. Sin decir una palabra, baj\u00f3 su cabeza, sus labios encontrando su cl\u00edtoris hinchado. Dianita arque\u00f3 la espalda, sus manos apretando las s\u00e1banas mientras Thiago la lam\u00eda con una intensidad que la hac\u00eda sentir como si estuviera a punto de estallar. Sus movimientos eran firmes pero suaves, su lengua trazando c\u00edrculos que la llevaban al borde del abismo una y otra vez.<\/p>\n<p>\u2014No te detengas \u2014gimi\u00f3 ella, su cuerpo temblando bajo su toque.<\/p>\n<p>Thiago no ten\u00eda intenci\u00f3n de hacerlo. Sus manos sosten\u00edan sus caderas, manteni\u00e9ndola firme mientras continuaba su exploraci\u00f3n. Sus labios y su lengua trabajaban en armon\u00eda, llev\u00e1ndola a un lugar donde solo exist\u00eda el placer. Dianita se retorc\u00eda bajo \u00e9l, sus gemidos llenando la habitaci\u00f3n mientras se acercaba al cl\u00edmax.<\/p>\n<p>Y entonces, justo cuando estaba a punto de alcanzarlo, Thiago se detuvo. Levant\u00f3 la mirada, sus ojos encontr\u00e1ndose con los de ella, que lo miraban con una mezcla de frustraci\u00f3n y deseo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9\u2026? \u2014intent\u00f3 preguntar ella, pero Thiago la silenci\u00f3 con un beso.<\/p>\n<p>\u2014A\u00fan no \u2014susurr\u00f3 \u00e9l contra sus labios, su voz ronca y llena de promesa.<\/p>\n<p>Dianita lo mir\u00f3, su respiraci\u00f3n entrecortada, pero no insisti\u00f3. Sab\u00eda que Thiago ten\u00eda algo m\u00e1s en mente, algo que la har\u00eda desearlo a\u00fan m\u00e1s. Y mientras \u00e9l se levantaba, desabrochando sus pantalones con una lentitud que la hac\u00eda temblar, ella se recost\u00f3 en la cama, esperando con anticipaci\u00f3n lo que estaba por venir.<\/p>\n<p>Thiago se par\u00f3 junto a la cama, su cuerpo desnudo iluminado por la luz tenue de la habitaci\u00f3n. Sus m\u00fasculos se marcaban bajo su piel, y su erecci\u00f3n era evidente, una prueba tangible de su deseo. Dianita lo mir\u00f3 con ojos llenos de anhelo, su cuerpo todav\u00eda temblando por el placer que hab\u00eda sido interrumpido. \u00c9l se acerc\u00f3 a ella con una sonrisa que promet\u00eda una noche inolvidable, su mirada cargada de una intensidad que la hizo sentir como si fuera la \u00fanica mujer en el mundo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s lista? \u2014pregunt\u00f3 \u00e9l, su voz baja y seductora. Dianita asinti\u00f3, incapaz de hablar, su cuerpo ya respondiendo a su presencia. Thiago se arrodill\u00f3 junto a ella, sus manos acariciando sus muslos con una suavidad que contrastaba con la firmeza de su mirada. Sus dedos se deslizaron hacia arriba, rozando su sexo h\u00famedo antes de detenerse, como si quisiera torturarla un poco m\u00e1s. Dianita gimi\u00f3, su cuerpo arque\u00e1ndose hacia \u00e9l, pero Thiago la sostuvo con una mano, manteni\u00e9ndola firme.<\/p>\n<p>\u2014No tan r\u00e1pido \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, su aliento caliente rozando su o\u00eddo. La frase, cargada de promesa y advertencia, la hizo temblar. Sus labios se posaron en su cuello, besando y lamiendo con una lentitud torturante. Cada roce enviaba escalofr\u00edos por su columna vertebral, haciendo que sus m\u00fasculos se tensaran y relajaran en una danza de placer. Dianita cerr\u00f3 los ojos, entreg\u00e1ndose por completo a sus caricias, sabiendo que cada segundo de espera valdr\u00eda la pena.<\/p>\n<p>Thiago se tom\u00f3 su tiempo, como si estuviera mapeando su cuerpo con su boca. Sus labios descendieron por su clav\u00edcula, deteni\u00e9ndose en cada punto sensible, besando y chupando con una intensidad que la hac\u00eda perder la noci\u00f3n del tiempo. Sus manos no se quedaban atr\u00e1s, acariciando su abdomen, sus caderas, como si estuviera memorizando cada curva, cada detalle de su cuerpo. Cuando sus labios finalmente encontraron su pecho, Dianita gimi\u00f3, sus manos enred\u00e1ndose en su cabello oscuro y rebelde. Sus pezones, duros y sensibles, fueron succionados con una intensidad que la hizo arquear hacia \u00e9l, haci\u00e9ndola perder la noci\u00f3n del tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Thiago&#8230; por favor \u2014susurr\u00f3 ella, su voz ronca por el deseo. Pero \u00e9l no se apresur\u00f3. Continu\u00f3 explorando su cuerpo, sus labios y lengua trazando patrones que la hac\u00edan sentir como si estuviera al borde de algo grande, algo que la consumir\u00eda por completo. Sus manos la guiaron, posicion\u00e1ndola de rodillas en la cama, su cuerpo expuesto y vulnerable ante \u00e9l. Dianita lo mir\u00f3 por encima de su hombro, sus ojos llenos de deseo y sumisi\u00f3n. Su respiraci\u00f3n era acelerada, su pecho subiendo y bajando con la intensidad del momento.<\/p>\n<p>Thiago se coloc\u00f3 detr\u00e1s de ella, sus manos acariciando su espalda con una suavidad que contrastaba con la firmeza de su erecci\u00f3n presionando contra sus nalgas. Sus dedos se deslizaron por la curva de su cintura, bajando hasta sus nalgas, apret\u00e1ndolas con posesi\u00f3n. Dianita gimi\u00f3, su cuerpo respondiendo a su toque, su sexo palpitando con una necesidad que ya no pod\u00eda ignorar.<\/p>\n<p>\u2014Eres perfecta \u2014murmur\u00f3 \u00e9l, su aliento caliente en su o\u00eddo. Sus labios besaron la curva de su cuello, descendiendo por su espalda, dejando un rastro de fuego a su paso. Dianita se mordi\u00f3 el labio, sintiendo c\u00f3mo su cuerpo se tensaba, anticipando lo que estaba por venir. Thiago se detuvo justo antes de su sexo, sus manos sosteniendo sus caderas con firmeza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres esto? \u2014pregunt\u00f3, su voz baja y dominante. Dianita asinti\u00f3, su cuerpo temblando de deseo. \u2014D\u00edmelo \u2014insisti\u00f3 \u00e9l, su tono dejando claro que no se conformar\u00eda con menos.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed&#8230; por favor \u2014susurr\u00f3 ella, su voz quebrada por la necesidad. Thiago sonri\u00f3, una sonrisa que promet\u00eda placer y rendici\u00f3n. Sus dedos finalmente se deslizaron entre sus piernas, encontrando su sexo h\u00famedo y caliente. Dianita gimi\u00f3, su cuerpo arque\u00e1ndose hacia \u00e9l mientras sus dedos la penetraban con lentitud, como si estuviera saboreando cada momento.<\/p>\n<p>\u2014No te muevas \u2014orden\u00f3 \u00e9l, su voz firme, casi un susurro que la hizo obedecer sin cuestionamientos. Dianita se qued\u00f3 quieta, aunque cada fibra de su ser quer\u00eda moverse, quer\u00eda m\u00e1s. Thiago comenz\u00f3 a mover sus dedos con una lentitud torturante, entrando y saliendo de su cuerpo con un ritmo que la hac\u00eda sentir como si estuviera al borde de un precipicio. Cada movimiento era una promesa, una amenaza, un susurro de placer que la llevaba m\u00e1s cerca del abismo.<\/p>\n<p>Sus labios besaron la curva de su espalda, y sus dedos segu\u00edan entrando y saliendo, ahora con un ritmo m\u00e1s fren\u00e9tico, m\u00e1s urgente. Dianita sinti\u00f3 c\u00f3mo su cuerpo se tensaba, c\u00f3mo el placer se acumulaba en su interior hasta que ya no pudo contenerlo m\u00e1s. Su cuerpo se arque\u00f3, su respiraci\u00f3n se volvi\u00f3 agitada, y un gemido ahogado escap\u00f3 de sus labios mientras alcanzaba el cl\u00edmax.<\/p>\n<p>Pero entonces, algo cambi\u00f3. La habitaci\u00f3n estaba sumida en una penumbra acogedora, apenas iluminada por los primeros rayos de la madrugada que se filtraban a trav\u00e9s de las cortinas entreabiertas. La hizo abrir los ojos de golpe, la habitaci\u00f3n estaba en silencio, record\u00e1ndole que todo hab\u00eda sido un sue\u00f1o. Su mano estaba en su sexo, sus dedos a\u00fan dentro de ella, y el placer que hab\u00eda sentido, que hab\u00eda cre\u00eddo real, no era m\u00e1s que una fantas\u00eda. Dianita yac\u00eda en la cama, su cuerpo a\u00fan tibio por el sue\u00f1o que la hab\u00eda envuelto como una segunda piel. En su mente, las im\u00e1genes eran v\u00edvidas, casi reales: Thiago, con su presencia imponente y su voz grave, la hab\u00eda hecho sentir como la \u00fanica mujer en el mundo.<\/p>\n<p>Dianita sonri\u00f3, una sonrisa melanc\u00f3lica pero satisfecha. En cierto modo, hab\u00eda abusado de Thiago en sus sue\u00f1os, lo hab\u00eda hecho suyo de una manera que en la vida real nunca se atrever\u00eda. Se incorpor\u00f3 lentamente, su cuerpo a\u00fan tembloroso por las sensaciones que la hab\u00edan invadido. Se levant\u00f3 de la cama, sintiendo el fr\u00edo de la habitaci\u00f3n en su piel desnuda, y se dirigi\u00f3 al ba\u00f1o.<\/p>\n<p>La ducha fue r\u00e1pida, el agua caliente lavando no solo su cuerpo, sino tambi\u00e9n las \u00faltimas trazas de su sue\u00f1o. Se visti\u00f3 con cuidado, y se mir\u00f3 al espejo, su rostro estaba sonrojado, sus ojos brillaban con una luz que solo el placer pod\u00eda dar. Sonri\u00f3 de nuevo, esta vez con una mezcla de timidez y satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 de la casa de Thiago en silencio, asegur\u00e1ndose de que nadie la viera. La calle estaba desierta, el mundo a\u00fan dormido. Camin\u00f3 con paso ligero, sintiendo el aire fresco de la madrugada en su rostro. El sue\u00f1o hab\u00eda sido intenso, casi real, pero ahora era hora de volver a la realidad. Con una sonrisa en los labios y el coraz\u00f3n a\u00fan acelerado, Dianita desapareci\u00f3 en la madrugada, llev\u00e1ndose consigo el recuerdo de un sue\u00f1o que la hab\u00eda hecho sentir m\u00e1s viva que nunca, aunque sab\u00eda que hab\u00eda sido solo una fantas\u00eda.<\/p>\n<p>El amanecer lleg\u00f3 con una luz tenue que se filtraba a trav\u00e9s de las cortinas en la habitaci\u00f3n donde durmi\u00f3 Thiago. Con el coraz\u00f3n a\u00fan acelerado por la noche anterior, record\u00f3 cada palabra, cada mirada compartida con Dianita. Era como si la noche se hubiera convertido en un laberinto de emociones, donde cada rinc\u00f3n revelaba un nuevo deseo, una nueva posibilidad.<\/p>\n<p>Se duch\u00f3, la ducha caliente ayud\u00f3 a calmar su mente, pero no apacigu\u00f3 la inquietud en su pecho. Sab\u00eda que la conversaci\u00f3n con Cristian no ser\u00eda f\u00e1cil. Hab\u00eda heridas que sanar, malentendidos que aclarar, pero la promesa de Dianita lo impulsaba a seguir adelante. Necesitaba hacer esto, no solo por su amistad con Cristian, sino por \u00e9l mismo, cuando termino de vestirse se acerc\u00f3 a la puerta de su habitaci\u00f3n donde hab\u00eda pasado la noche Dianita, toco la puerta, pero nadie abri\u00f3, entonces decidi\u00f3 entrar y se percat\u00f3 que Dianita ya no estaba en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Bajo r\u00e1pidamente las escaleras, busco en la sala y en la cocina, pero no la encontr\u00f3 por ning\u00fan lado, su coraz\u00f3n se encogi\u00f3 realmente quer\u00eda verla, quiso llamarla, pero prefiri\u00f3 contenerse.<\/p>\n<p>Al llegar a la universidad, el bullicio de los estudiantes lo envolvi\u00f3. La risa, los gritos, la m\u00fasica de los pasillos parec\u00edan un eco distante de la confusi\u00f3n que sent\u00eda. Se dirigi\u00f3 a la cafeter\u00eda donde sab\u00eda que estaba Cristian. Su est\u00f3mago se retorc\u00eda mientras recordaba la \u00faltima vez que hab\u00edan hablado, la tensi\u00f3n palpable, las palabras hirientes que \u00e9l le hab\u00eda dicho cuando despert\u00f3 en el hospital.<\/p>\n<p>Cristian estaba con Natalia en la cafeter\u00eda, ambos re\u00edan mientras esperaban a Dianita para preguntarle como le hab\u00eda ido con Thiago, mientras caminaba a su encuentro con la alegr\u00eda que era recuperar a su amigo, su hermano de toda la vida, aprovechando que Sofia no hac\u00eda presencia en la Universidad, pero antes de acercarse escucho su nombre, era Amber llam\u00e1ndolo, con una mano le hizo se\u00f1as para que se acercara a la mesa donde ella estaba.<\/p>\n<p>\u00c9l disimulando su descontento, con una sonrisa fingida se acerc\u00f3 d\u00f3nde estaba Amber, la saludo con un beso en la mejilla y pregunto por Sofia, \u2014Hola y Sofia, \u00bfa\u00fan no ha llegado?<\/p>\n<p>\u2014Hola, no aun no llega, ayer nos acostamos tarde terminando el trabajo, me imagino que ya estar\u00e1 por llegar. \u2013 respondi\u00f3 Amber con una sonrisa en su rostro y un poco de fina coqueter\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Si, me imagino que estuvieron muy ocupados ya que en toda la noche no me llamo. \u2014dijo Thiago, ignorando la coqueter\u00eda de Amber.<\/p>\n<p>\u2014Hablando de la Reina y ella se asoma. \u2014dijo Amber mientras miraba la entrada de Sofia a la cafeter\u00eda.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1&#8230;.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el cap\u00edtulo, por favor, no dudes en dejar un comentario y una valoraci\u00f3n, lo apreciare mucho. Siempre agradezco las muestras de apoyo de los lectores, son muy importantes para m\u00ed.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67789\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67789\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Se duch\u00f3, la ducha caliente ayud\u00f3 a calmar su mente, pero no apacigu\u00f3 la inquietud en su pecho. Sab\u00eda que la conversaci\u00f3n con Cristian no ser\u00eda f\u00e1cil. Hab\u00eda heridas que sanar, malentendidos que aclarar, pero la promesa de Dianita lo impulsaba a seguir adelante. Necesitaba hacer esto, no solo por su amistad con Cristian, sino por \u00e9l mismo, cuando termino<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67789\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67789\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":29468,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-67789","post","type-post","status-publish","format-standard","category-grandes-series"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":82,"today_views":82},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29468"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67789"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67790,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67789\/revisions\/67790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}