{"id":67826,"date":"2026-10-24T00:32:10","date_gmt":"2026-10-23T22:32:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67826"},"modified":"2026-10-23T22:28:02","modified_gmt":"2026-10-23T20:28:02","slug":"fuera-de-rutina-1-el-hombre-de-la-camiseta-gris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fuera-de-rutina-1-el-hombre-de-la-camiseta-gris\/","title":{"rendered":"Fuera de rutina (1): El hombre de la camiseta gris"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67826\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A los cuarenta y seis a\u00f1os, Aitana hab\u00eda llegado a una conclusi\u00f3n bastante poco rom\u00e1ntica: la mayor\u00eda de las cosas importantes de su vida suced\u00edan por costumbre.<\/p>\n<p>Se levantaba a las siete, preparaba caf\u00e9, discut\u00eda con su marido por alguna tonter\u00eda dom\u00e9stica, trabajaba ocho horas y, tres tardes por semana, acud\u00eda al gimnasio. No era infeliz. Al menos, eso se dec\u00eda cuando alguna amiga le preguntaba c\u00f3mo iban las cosas con Iker.<\/p>\n<p>\u2014Bien, como siempre.<\/p>\n<p>Y era verdad. Precisamente ese era el problema.<\/p>\n<p>Llevaba veinti\u00fan a\u00f1os casada. Ten\u00eda una hija de diecinueve que estudiaba fuera y un marido que la quer\u00eda, aunque \u00faltimamente parec\u00eda quererla de la misma manera que quer\u00eda su sill\u00f3n favorito: estaba all\u00ed, era c\u00f3modo y no necesitaba prestarle demasiada atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El gimnasio hab\u00eda comenzado siendo una recomendaci\u00f3n m\u00e9dica y terminado convirti\u00e9ndose en su peque\u00f1o territorio privado. Una hora sin marido, sin obligaciones y sin nadie pregunt\u00e1ndole qu\u00e9 hab\u00eda para cenar.<\/p>\n<p>Y entonces empez\u00f3 a fijarse en \u00e9l.<\/p>\n<p>No recordaba cu\u00e1ndo lo hab\u00eda visto por primera vez. Seguramente llevaban meses coincidiendo. Era un hombre de unos cincuenta y tantos, alto, de hombros anchos, con algunas canas y una expresi\u00f3n que oscilaba entre la concentraci\u00f3n y el aburrimiento.<\/p>\n<p>No era especialmente guapo. Ten\u00eda la nariz un poco torcida y unas arrugas bastante marcadas alrededor de los ojos. Pero hab\u00eda algo en su manera de moverse, en esa tranquilidad de quien ya no necesita demostrar nada, que termin\u00f3 llam\u00e1ndole la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sol\u00eda llevar una camiseta gris.<\/p>\n<p>Aitana lo bautiz\u00f3 mentalmente como \u201cel de la camiseta gris\u201d, aunque algunas tardes apareciera vestido de negro.<\/p>\n<p>El primer intercambio de palabras fue absolutamente decepcionante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe queda mucho?<\/p>\n<p>Ella estaba utilizando una m\u00e1quina de piernas.<\/p>\n<p>\u2014Una serie.<\/p>\n<p>\u2014Vale, espero.<\/p>\n<p>Eso fue todo.<\/p>\n<p>Ni una sonrisa especial, ni una mirada prolongada, ni m\u00fasica de fondo. Un hombre esperando para utilizar una m\u00e1quina.<\/p>\n<p>Sin embargo, dos d\u00edas despu\u00e9s, Aitana volvi\u00f3 a verlo y se sorprendi\u00f3 busc\u00e1ndolo con los ojos.<\/p>\n<p>\u00abQu\u00e9 gilipollez\u00bb, pens\u00f3.<\/p>\n<p>Se llamaba M\u00e1ximo.<\/p>\n<p>Lo descubri\u00f3 un jueves, cuando el monitor del gimnasio lo salud\u00f3 desde la otra punta de la sala.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1M\u00e1ximo! \u00bfQu\u00e9 pasa, m\u00e1quina?<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed, intentando no venirme abajo.<\/p>\n<p>Aitana sonri\u00f3 mientras ajustaba el peso de una polea.<\/p>\n<p>Le gust\u00f3 su voz. Grave, algo ronca, sin resultar impostada.<\/p>\n<p>Aquella tarde coincidieron frente al dispensador de agua.<\/p>\n<p>\u2014Hoy est\u00e1 esto imposible \u2014coment\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Los jueves parece que regalan algo.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo solt\u00f3 una carcajada.<\/p>\n<p>\u2014Pues a m\u00ed todav\u00eda no me han dado una mierda.<\/p>\n<p>Ella se rio. Fue una tonter\u00eda, pero hac\u00eda tiempo que no se re\u00eda espont\u00e1neamente con un desconocido.<\/p>\n<p>\u2014Habr\u00e1 que reclamar.<\/p>\n<p>\u2014Desde luego.<\/p>\n<p>Y cada uno sigui\u00f3 con lo suyo.<\/p>\n<p>Aitana se march\u00f3 veinte minutos despu\u00e9s. Mientras conduc\u00eda hacia casa, se descubri\u00f3 recordando aquella conversaci\u00f3n absurda.<\/p>\n<p>No sab\u00eda absolutamente nada de \u00e9l.<\/p>\n<p>Ni siquiera si estaba casado.<\/p>\n<p>Durante las semanas siguientes, los saludos se hicieron habituales.<\/p>\n<p>Primero un gesto con la cabeza. Despu\u00e9s un \u00abhola\u00bb acompa\u00f1ado de una sonrisa. M\u00e1s tarde, alg\u00fan comentario sobre el calor, la m\u00fasica insoportable o la cantidad de gente que ocupaba las m\u00e1quinas mirando el m\u00f3vil.<\/p>\n<p>Aitana empez\u00f3 a notar algo que le produjo una mezcla de diversi\u00f3n y verg\u00fcenza: los d\u00edas que coincid\u00eda con M\u00e1ximo entrenaba con mejor humor.<\/p>\n<p>Y los que no aparec\u00eda, lo echaba de menos.<\/p>\n<p>Aquello le parec\u00eda rid\u00edculo.<\/p>\n<p>Una mujer hecha y derecha, con una vida organizada y un matrimonio de m\u00e1s de veinte a\u00f1os, pendiente de si un desconocido aparec\u00eda por el gimnasio.<\/p>\n<p>Una tarde, mientras se recog\u00eda el pelo frente al espejo, lo vio entrar.<\/p>\n<p>Llevaba pantal\u00f3n corto negro y una camiseta azul oscuro. Salud\u00f3 al recepcionista, dej\u00f3 la mochila y se dirigi\u00f3 hacia las bicicletas.<\/p>\n<p>Aitana se sorprendi\u00f3 enderezando la espalda.<\/p>\n<p>\u00abNo jodas, Aitana\u00bb.<\/p>\n<p>Se mir\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p>No estaba mal para su edad. Ten\u00eda algunas arrugas, un poco de barriga que se resist\u00eda a desaparecer y unas piernas que siempre le hab\u00edan gustado. Su cuerpo hab\u00eda cambiado, naturalmente, pero segu\u00eda siendo suyo. Y \u00faltimamente comenzaba a mirarlo con menos severidad.<\/p>\n<p>Lo que no esperaba era descubrir que le importaba c\u00f3mo pudiera mirarlo otra persona.<\/p>\n<p>El primer encuentro verdaderamente personal ocurri\u00f3 un martes de lluvia.<\/p>\n<p>El gimnasio estaba casi vac\u00edo. Aitana hab\u00eda terminado su entrenamiento y buscaba las llaves del coche cuando escuch\u00f3 una voz detr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfT\u00fa tambi\u00e9n has venido nadando?<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo se\u00f1alaba la puerta de cristal, tras la cual ca\u00eda un aut\u00e9ntico diluvio.<\/p>\n<p>\u2014Casi. Y ahora tengo que cruzar todo el aparcamiento.<\/p>\n<p>\u2014Pues espera un poco. Esto no puede durar mucho.<\/p>\n<p>Aitana mir\u00f3 el reloj.<\/p>\n<p>\u2014No tengo ninguna prisa.<\/p>\n<p>Era mentira.<\/p>\n<p>Hab\u00eda prometido llegar temprano para preparar la cena.<\/p>\n<p>Pero, por alguna raz\u00f3n, aquella tarde decidi\u00f3 que Iker pod\u00eda esperar quince minutos.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo se apoy\u00f3 en la pared, a una distancia prudente.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto, soy M\u00e1ximo.<\/p>\n<p>\u2014Aitana.<\/p>\n<p>\u2014Ya era hora de presentarnos, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014Un poco. Llevamos meses compartiendo m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>\u2014Y sufrimientos.<\/p>\n<p>\u2014Sobre todo sufrimientos.<\/p>\n<p>Sonrieron.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s lleg\u00f3 ese silencio extra\u00f1o que aparece cuando dos personas todav\u00eda no se conocen lo suficiente para conversar con naturalidad, pero tampoco tienen demasiadas ganas de marcharse.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVienes siempre a esta hora? \u2014pregunt\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Casi siempre. Es cuando puedo escaparme de casa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHijos?<\/p>\n<p>\u2014Una hija. Diecinueve a\u00f1os. Est\u00e1 estudiando fuera.<\/p>\n<p>\u2014Yo tengo dos. Veinticuatro y veintiuno.<\/p>\n<p>\u2014Entonces ya has pasado lo peor.<\/p>\n<p>\u2014Eso cre\u00eda. Ahora los problemas son m\u00e1s caros.<\/p>\n<p>Aitana volvi\u00f3 a re\u00edr.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY tu mujer tambi\u00e9n viene al gimnasio?<\/p>\n<p>La pregunta sali\u00f3 antes de que pudiera detenerla.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo neg\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014Estoy divorciado. Hace cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014Ah.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY t\u00fa?<\/p>\n<p>Aitana not\u00f3 una incomodidad absurda.<\/p>\n<p>\u2014Casada.<\/p>\n<p>\u2014Entiendo.<\/p>\n<p>\u00c9l no a\u00f1adi\u00f3 nada.<\/p>\n<p>Y ella agradeci\u00f3 que no lo hiciera.<\/p>\n<p>La lluvia afloj\u00f3 unos minutos despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, parece que nos dejan salir \u2014dijo M\u00e1ximo.<\/p>\n<p>\u2014Eso parece.<\/p>\n<p>Caminaron juntos hasta la puerta.<\/p>\n<p>Antes de separarse, \u00e9l coment\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Me ha gustado hablar contigo, Aitana.<\/p>\n<p>No lo dijo de una manera especialmente insinuante. Ni siquiera baj\u00f3 la voz. Simplemente la mir\u00f3 a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014A m\u00ed tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014Nos vemos el jueves.<\/p>\n<p>\u2014Seguramente.<\/p>\n<p>Aitana sali\u00f3 al aparcamiento con una sonrisa que desapareci\u00f3 en cuanto se sent\u00f3 al volante.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 unos segundos mirando el salpicadero.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 co\u00f1o le estaba pasando?<\/p>\n<p>No hab\u00eda ocurrido nada. Una conversaci\u00f3n de diez minutos. Un hombre divorciado. Un intercambio de informaci\u00f3n absolutamente normal.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, hac\u00eda mucho tiempo que nadie le dec\u00eda que le hab\u00eda gustado hablar con ella.<\/p>\n<p>Much\u00edsimo.<\/p>\n<p>Aquella noche, Iker estaba viendo la televisi\u00f3n cuando Aitana lleg\u00f3 a casa.<\/p>\n<p>\u2014Pensaba que ven\u00edas antes.<\/p>\n<p>\u2014Se ha puesto a llover much\u00edsimo.<\/p>\n<p>\u2014Ah.<\/p>\n<p>No pregunt\u00f3 nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Durante la cena hablaron de la factura de la luz, de su hija y de un compa\u00f1ero de trabajo que estaba a punto de jubilarse.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Iker se qued\u00f3 dormido en el sof\u00e1.<\/p>\n<p>Aitana recogi\u00f3 la cocina y se fue al dormitorio.<\/p>\n<p>Se quit\u00f3 la ropa frente al espejo y se observ\u00f3 durante unos segundos.<\/p>\n<p>No buscaba defectos aquella vez.<\/p>\n<p>Se preguntaba qu\u00e9 ver\u00eda M\u00e1ximo si la mirara.<\/p>\n<p>La idea le provoc\u00f3 un peque\u00f1o sobresalto.<\/p>\n<p>Se puso el camis\u00f3n r\u00e1pidamente, como si alguien hubiera podido descubrir sus pensamientos.<\/p>\n<p>El jueves siguiente, M\u00e1ximo no apareci\u00f3.<\/p>\n<p>Aitana hizo sus ejercicios, se duch\u00f3 y regres\u00f3 a casa.<\/p>\n<p>El lunes tampoco.<\/p>\n<p>El martes, cuando ya hab\u00eda decidido que estaba comport\u00e1ndose como una adolescente est\u00fapida, lo encontr\u00f3 junto a las mancuernas.<\/p>\n<p>\u2014Hombre, el desaparecido \u2014dijo, antes de pensar si deb\u00eda decirlo.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo levant\u00f3 la cabeza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe has echado de menos?<\/p>\n<p>La pregunta la pill\u00f3 desprevenida.<\/p>\n<p>Podr\u00eda haber respondido cualquier cosa. Una broma. Una evasiva. Algo inocente.<\/p>\n<p>Pero sostuvo su mirada.<\/p>\n<p>\u2014Un poco.<\/p>\n<p>M\u00e1ximo sonri\u00f3 despacio.<\/p>\n<p>\u2014Pues me alegro.<\/p>\n<p>Aitana sinti\u00f3 que se le calentaban las mejillas.<\/p>\n<p>\u2014No te emociones. Es que necesitaba a alguien con quien quejarme de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>\u2014Claro, claro.<\/p>\n<p>\u00c9l dej\u00f3 las mancuernas en su sitio.<\/p>\n<p>\u2014He estado fuera unos d\u00edas. Mi hijo se ha mudado y necesitaba ayuda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTodo bien?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Aunque he descubierto que a mi edad cargar muebles es una aut\u00e9ntica putada.<\/p>\n<p>Aitana se rio.<\/p>\n<p>\u2014Pues para eso vienes aqu\u00ed, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014Yo ven\u00eda para mantenerme en forma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ahora?<\/p>\n<p>M\u00e1ximo la mir\u00f3.<\/p>\n<p>No fue una mirada descarada. Tampoco inocente.<\/p>\n<p>\u2014Ahora hay alg\u00fan motivo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Aitana sinti\u00f3 un vuelco en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Durante un instante ninguno dijo nada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s ella baj\u00f3 los ojos, sonri\u00f3 y se apart\u00f3 un mech\u00f3n de pelo de la cara.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, voy a seguir, que se me hace tarde.<\/p>\n<p>\u2014Claro.<\/p>\n<p>Se alej\u00f3 hacia las cintas de correr con la extra\u00f1a sensaci\u00f3n de que acababa de cruzar una frontera.<\/p>\n<p>Una frontera diminuta, invisible, que no figuraba en ninguna parte.<\/p>\n<p>Pero que exist\u00eda.<\/p>\n<p>Aquella noche, mientras Iker dorm\u00eda a su lado, Aitana permaneci\u00f3 despierta bastante m\u00e1s de lo habitual.<\/p>\n<p>Se pregunt\u00f3 si M\u00e1ximo habr\u00eda querido decir lo que ella hab\u00eda entendido.<\/p>\n<p>Se pregunt\u00f3 si \u00e9l tambi\u00e9n pensar\u00eda en aquella conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y se hizo una tercera pregunta que le result\u00f3 mucho m\u00e1s inc\u00f3moda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 har\u00eda si alg\u00fan d\u00eda \u00e9l le propusiera tomar un caf\u00e9?<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 hacia su marido.<\/p>\n<p>Iker dorm\u00eda boca arriba, con la boca ligeramente abierta. Lo conoc\u00eda tan bien que pod\u00eda anticipar sus movimientos, sus respuestas y hasta sus silencios.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 una ternura antigua.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n una tristeza dif\u00edcil de explicar.<\/p>\n<p>No quer\u00eda hacerle da\u00f1o.<\/p>\n<p>No quer\u00eda destruir su matrimonio.<\/p>\n<p>Ni siquiera estaba segura de querer acostarse con otro hombre.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda algo que empezaba a reconocer, aunque todav\u00eda no se atreviera a decirlo en voz alta.<\/p>\n<p>Le gustaba M\u00e1ximo.<\/p>\n<p>Le gustaba bastante.<\/p>\n<p>Y, por primera vez en muchos a\u00f1os, esperaba con impaciencia que llegara el jueves.<\/p>\n<p>No precisamente para hacer abdominales.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67826\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67826\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Aquella noche, mientras Iker dorm\u00eda a su lado, Aitana permaneci\u00f3 despierta bastante m\u00e1s de lo habitual. Se pregunt\u00f3 si M\u00e1ximo habr\u00eda querido decir lo que ella hab\u00eda entendido. Se pregunt\u00f3 si \u00e9l tambi\u00e9n pensar\u00eda en aquella conversaci\u00f3n. Y se hizo una tercera pregunta que le result\u00f3 mucho m\u00e1s inc\u00f3moda. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda si alg\u00fan d\u00eda \u00e9l le propusiera tomar un caf\u00e9?<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67826\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67826\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":30732,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-67826","post","type-post","status-publish","format-standard","category-infidelidad"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":451,"today_views":451},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30732"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67826"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67828,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67826\/revisions\/67828"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}