{"id":67864,"date":"2026-10-31T00:06:32","date_gmt":"2026-10-30T23:06:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/?p=67864"},"modified":"2026-10-30T19:01:50","modified_gmt":"2026-10-30T18:01:50","slug":"el-despertar-de-las-formas-6-el-primer-reflejo-continuacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-despertar-de-las-formas-6-el-primer-reflejo-continuacion\/","title":{"rendered":"El despertar de las formas (6): El primer reflejo (continuaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"67864\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mary y Ninel se alejaron de Juli\u00e1n sin mirar atr\u00e1s. El eco de su voz todav\u00eda flotaba en el aire de la tarde, esa promesa de \u201cnos veremos pronto\u201d que sonaba m\u00e1s a amenaza que a invitaci\u00f3n. Caminaron en silencio durante casi una cuadra, el sonido de los tacones de Ninel marcando un ritmo irregular sobre la acera. El aire fresco le sub\u00eda por debajo de la minifalda, rozando las medias y el sat\u00e9n todav\u00eda h\u00famedo entre sus muslos, record\u00e1ndole a cada paso que el d\u00eda no hab\u00eda terminado, que el cuerpo que habitaba segu\u00eda expuesto, visible, deseado.<\/p>\n<p>Cuando doblaron la esquina y la figura de Juli\u00e1n qued\u00f3 atr\u00e1s, Ninel se detuvo. Apret\u00f3 la mano de Mary y levant\u00f3 la mirada, la voz baja, casi temblorosa:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 Ninel? \u2014pregunt\u00f3\u2014. \u00bfDe d\u00f3nde sacaste ese nombre?<\/p>\n<p>Mary sonri\u00f3 con la calma que siempre la desarmaba. La guio hacia un banco bajo la sombra de un jacarand\u00e1 y se sent\u00f3 a su lado, sin soltarle la mano.<\/p>\n<p>\u2014Observa tu propio nombre \u2014explic\u00f3 con voz suave\u2014. Escr\u00edbelo mentalmente de derecha a izquierda, letra por letra. L-E-N-I-N\u2026 le\u00eddo al rev\u00e9s se convierte en N-I-N-E-L. Ninel. No es un invento. Es tu nombre dado la vuelta, el reverso de lo que te obligaron a ser. Siempre estuvo ah\u00ed, esperando a que alguien lo leyera del otro lado.<\/p>\n<p>Ninel sinti\u00f3 un escalofr\u00edo recorrerla de la nuca a los talones. El nombre no era un disfraz m\u00e1s. Era la confirmaci\u00f3n de que la mujer que hab\u00eda caminado por las calles, que hab\u00eda sido besada, tocada, deseada, no era una invenci\u00f3n improvisada. Era el eco de lo que siempre hab\u00eda habitado en ella. Cerr\u00f3 los ojos un instante y, cuando los abri\u00f3, el mundo parec\u00eda un poco m\u00e1s n\u00edtido.<\/p>\n<p>Pasaron el resto de la tarde en la casa de Mary. La casona estaba en calma; Jos\u00e9 hab\u00eda salido temprano y no se esperaba su regreso hasta la noche. Mary prepar\u00f3 t\u00e9, abri\u00f3 las ventanas para que entrara el aire de la tarde y dej\u00f3 que Ninel se moviera libremente por las habitaciones vestida como estaba: minifalda, medias, bralette, baby-doll apenas abrochado. Cada paso sobre la madera, cada roce de la tela contra la piel, era una lecci\u00f3n. Ninel se miraba en los espejos de paso, se tocaba los senos a trav\u00e9s del encaje, sent\u00eda la humedad que a\u00fan persist\u00eda entre sus muslos y dejaba que el deseo se instalara sin culpa. El d\u00eda completo como mujer se estaba cerrando y, lejos de querer deshacerse de las prendas, anhelaba m\u00e1s tiempo. M\u00e1s horas. M\u00e1s d\u00edas.<\/p>\n<p>Cuando el sol empez\u00f3 a inclinarse y las sombras se alargaron sobre el patio, Ninel se sent\u00f3 en el borde de la cama de hu\u00e9spedes y mir\u00f3 a Mary con una intensidad nueva.<\/p>\n<p>\u2014No quiero que termine \u2014confes\u00f3, la voz ronca de emoci\u00f3n contenida\u2014. Hoy camin\u00e9, me miraron, me tocaron, me besaron\u2026 y cada segundo fue real. Quiero m\u00e1s. Quiero un d\u00eda completo. Un fin de semana. Vestirme por la ma\u00f1ana y acostarme por la noche siendo ella. No solo unas horas robadas. Quiero vivirla.<\/p>\n<p>Mary se acerc\u00f3, se arrodill\u00f3 frente a ella y le tom\u00f3 las manos.<\/p>\n<p>\u2014Mis padres salen de viaje el viernes por la noche. No regresan hasta el lunes por la tarde. Jos\u00e9, cuando est\u00e1 solo, siempre se va de fiesta con sus amigos. Llega tarde o al d\u00eda siguiente. La casa ser\u00e1 nuestra desde el viernes por la noche hasta el domingo por la tarde. Y tenemos la excusa perfecta: en el taller de danza necesitan telas nuevas para la escenograf\u00eda y un cambio de vestuario. Podemos pasar el s\u00e1bado entero en el centro comercial haciendo los encargos. T\u00fa vestida. Yo vestida. Y por la tarde-noche algunas de mis compa\u00f1eras siempre se re\u00fanen en la plaza para bailar, tomar caf\u00e9 o pasear con sus novios. Ah\u00ed practicas. Coqueteas. Dejas que te miren y te toquen. Y nosotros\u2026 nosotros pensamos en Juli\u00e1n.<\/p>\n<p>El nombre cay\u00f3 entre ellas como una piedra caliente. Ninel sinti\u00f3 el viejo miedo mezclarse con un calor m\u00e1s oscuro, m\u00e1s afilado.<\/p>\n<p>\u2014\u00c9l me vio \u2014dijo\u2014. Me mir\u00f3 como se mira a una mujer. Me toc\u00f3. Me pidi\u00f3 el n\u00famero. Est\u00e1 flechado. Podemos usarlo. Podemos hacer que pague cada humillaci\u00f3n, cada empuj\u00f3n, cada insulto. Que sienta lo que yo sent\u00ed todos esos meses\u2026 pero esta vez desde el otro lado.<\/p>\n<p>Mary asinti\u00f3, los ojos brillantes de complicidad.<\/p>\n<p>\u2014Exacto. \u00c9l cree que puede tomar lo que quiere. Le daremos exactamente eso\u2026 en nuestros t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Estaban a\u00fan hablando cuando la puerta de la planta baja se abri\u00f3 y se escucharon pasos. Jos\u00e9 hab\u00eda regresado antes de lo esperado. Mary se levant\u00f3 de un salto, pero Ninel no tuvo tiempo de cambiarse. Jos\u00e9 subi\u00f3 las escaleras y se detuvo en el umbral de la habitaci\u00f3n de hu\u00e9spedes. Llevaba el uniforme del equipo de atletismo todav\u00eda puesto, el cabello h\u00famedo de sudor, la camiseta pegada al torso. Al ver a la muchacha sentada en la cama \u2014minifalda, medias, pecho marcado bajo el baby-doll, labios pintados\u2014 se detuvo en seco. Sus ojos recorrieron la figura con una lentitud casi indecente.<\/p>\n<p>\u2014Mary\u2026 no me dijiste que ten\u00edas visita \u2014dijo, la voz m\u00e1s grave de lo habitual, una sonrisa ladeada dibuj\u00e1ndose en su rostro\u2014. \u00bfY qui\u00e9n es esta belleza?<\/p>\n<p>Ninel sinti\u00f3 la sangre abandonarle el rostro. El mismo Jos\u00e9 que la hab\u00eda defendido de Juli\u00e1n en los pasillos del colegio ahora la miraba como se mira a una chica. Intent\u00f3 hablar, pero la voz se le atasc\u00f3 en la garganta. Jos\u00e9 se acerc\u00f3 un paso, apoy\u00f3 el hombro en el marco de la puerta y cruz\u00f3 los brazos, el pecho marcado bajo la tela h\u00fameda.<\/p>\n<p>\u2014No te hab\u00eda visto por aqu\u00ed \u2014continu\u00f3, bajando un poco la mirada hacia las piernas de Ninel\u2014. Si Mary no te presenta, lo har\u00e9 yo. Soy Jos\u00e9. Y t\u00fa\u2026 eres demasiado linda para estar escondida en esta habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ninel palideci\u00f3. El coqueteo la golpe\u00f3 como un pu\u00f1o invisible. Quiso levantarse, huir, pero las piernas no respondieron. Jos\u00e9 dio otro paso, se inclin\u00f3 ligeramente y extendi\u00f3 la mano como si fuera a ayudarla a levantarse, aunque sus ojos segu\u00edan fijos en el escote del baby-doll.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuieres que te ense\u00f1e la casa? \u2014pregunt\u00f3, la voz cargada de una intenci\u00f3n que no disimulaba\u2014. Hay un jard\u00edn atr\u00e1s que se ve mejor de noche\u2026<\/p>\n<p>Mary apareci\u00f3 en el umbral detr\u00e1s de su hermano, observando la escena con una mezcla de diversi\u00f3n y alerta. Cruz\u00f3 los brazos y dej\u00f3 que el silencio se alargara un segundo m\u00e1s de lo necesario antes de hablar.<\/p>\n<p>\u2014Jos\u00e9 \u2014dijo, la voz calmada pero firme\u2014. Ella no es una visita cualquiera.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 se gir\u00f3, todav\u00eda sonriendo.<\/p>\n<p>\u2014Ya me di cuenta. Es preciosa.<\/p>\n<p>Mary dio un paso adelante, se coloc\u00f3 entre ellos y mir\u00f3 a su hermano a los ojos.<\/p>\n<p>\u2014Es Lenin.<\/p>\n<p>El nombre cay\u00f3 como un cristal rompi\u00e9ndose. Jos\u00e9 parpade\u00f3. La sonrisa se le congel\u00f3. Mir\u00f3 a Ninel, luego a Mary, luego otra vez a la figura sentada en la cama. El silencio se volvi\u00f3 denso. Jos\u00e9 abri\u00f3 la boca, la cerr\u00f3, pas\u00f3 una mano por el cabello h\u00famedo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLenin? \u2014repiti\u00f3, la voz ronca de incredulidad\u2014. \u00bfEl Lenin del colegio? \u00bfEl que\u2026?<\/p>\n<p>Ninel asinti\u00f3, apenas capaz de sostener la mirada. Jos\u00e9 dio un paso atr\u00e1s, como si el suelo se hubiera movido bajo sus pies. Durante largos segundos no dijo nada. Solo mir\u00f3. Mir\u00f3 la minifalda, las medias, el pecho, el rostro maquillado, la forma en que las caderas se redondeaban bajo la tela. Cuando habl\u00f3, la voz le sali\u00f3 baja, casi temblorosa.<\/p>\n<p>\u2014Joder\u2026 \u2014murmur\u00f3\u2014. No\u2026 no eres el mismo. O s\u00ed lo eres, pero\u2026 joder, Lenin. Eres\u2026 hermosa.<\/p>\n<p>Se pas\u00f3 una mano por la cara, como si intentara borrar la imagen y no pudiera. Luego mir\u00f3 a su hermana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDesde cu\u00e1ndo\u2026?<\/p>\n<p>\u2014Desde siempre \u2014respondi\u00f3 Mary\u2014. Solo que ahora ya no se esconde.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 asinti\u00f3 lentamente. La conmoci\u00f3n segu\u00eda en su rostro, pero tambi\u00e9n hab\u00eda algo m\u00e1s: respeto, una especie de asombro protector. Dio un paso hacia Ninel, se detuvo a una distancia prudente y baj\u00f3 la voz.<\/p>\n<p>\u2014Si alguien te vuelve a tocar como Juli\u00e1n\u2026 av\u00edsame. De verdad. No importa c\u00f3mo vengas vestida. Eres\u2026 eres de la familia ahora.<\/p>\n<p>Ninel sinti\u00f3 los ojos llen\u00e1rsele de l\u00e1grimas. Asinti\u00f3, incapaz de hablar. Jos\u00e9 se retir\u00f3 con un \u00faltimo vistazo, todav\u00eda aturdido, y cerr\u00f3 la puerta tras de s\u00ed. Mary se sent\u00f3 a su lado y le pas\u00f3 un brazo por los hombros.<\/p>\n<p>\u2014Lo tom\u00f3 mejor de lo que esperaba \u2014susurr\u00f3\u2014. Y ahora ya no est\u00e1s sola.<\/p>\n<p>Cuando la noche cay\u00f3 del todo, Ninel se cambi\u00f3 de nuevo al uniforme \u2014o a lo que quedaba de \u00e9l\u2014 y guard\u00f3 las prendas nuevas con cuidado extremo. Mary la acompa\u00f1\u00f3 hasta la puerta y le dio un \u00faltimo abrazo.<\/p>\n<p>\u2014El viernes \u2014dijo\u2014. Empieza el fin de semana. Y la venganza.<\/p>\n<p>Ninel camin\u00f3 de regreso a la Casa Volga con el coraz\u00f3n todav\u00eda acelerado. Evadi\u00f3 a su familia con la destreza de quien lleva a\u00f1os practicando la invisibilidad. Subi\u00f3 a su habitaci\u00f3n, cerr\u00f3 la puerta con pestillo y, de rodillas junto a la cama, levant\u00f3 el colch\u00f3n lo justo para deslizar debajo la bolsa de papel negro con el tesoro: el sat\u00e9n, el encaje, las medias, el tocado, el baby-doll azul que a\u00fan no hab\u00eda usado. Lo cubri\u00f3 con una manta vieja y dej\u00f3 que el colch\u00f3n volviera a su sitio. Nadie miraba debajo de su cama. Nadie preguntaba.<\/p>\n<p>Baj\u00f3 de nuevo. La casa estaba en silencio. Carmen le\u00eda en el sof\u00e1. Ivanova revisaba papeles en el despacho. Alexandra ya se hab\u00eda retirado. Ninel se dirigi\u00f3 a la farmacia y al consultorio, como todas las noches, a realizar el inventario y la limpieza de rutina. Mov\u00eda los viales con manos firmes, contaba cajas, limpiaba el mostrador de cristal. El trabajo la anclaba, le daba una excusa para no hablar, para no ser vista demasiado de cerca.<\/p>\n<p>Daniela apareci\u00f3 desde el pasillo de la cl\u00ednica. Llevaba la bata todav\u00eda puesta, el cabello recogido, la expresi\u00f3n atenta que siempre ten\u00eda cuando se trataba de la familia. Se detuvo un momento detr\u00e1s del mostrador, observando a Ninel sin que ella se diera cuenta al principio. Hab\u00eda algo distinto en la forma en que se mov\u00eda: la suavidad de los ademanes, la manera en que evitaba el contacto directo, la tersura casi irreal de la piel del cuello y las manos.<\/p>\n<p>Daniela hab\u00eda notado esos cambios desde hac\u00eda meses. Hab\u00eda visto la piel volverse m\u00e1s fina, los gestos m\u00e1s contenidos, el aroma a cremas que no eran las habituales. Sab\u00eda de la vida dura que Lenin hab\u00eda llevado bajo la sombra de Ernesto. Sab\u00eda del silencio, del miedo, de la necesidad de esconderse. Y tem\u00eda que esa necesidad lo estuviera llevando por caminos peligrosos.<\/p>\n<p>\u2014Lenin \u2014llam\u00f3 con suavidad.<\/p>\n<p>Ninel se sobresalt\u00f3. Casi dej\u00f3 caer un frasco.<\/p>\n<p>\u2014Solo terminaba el inventario \u2014dijo, la voz un poco m\u00e1s alta de lo necesario.<\/p>\n<p>Daniela se acerc\u00f3, se apoy\u00f3 en el mostrador y la mir\u00f3 con esa calma que siempre lograba abrir grietas.<\/p>\n<p>\u2014Has estado raro \u00faltimamente \u2014dijo, sin acusaci\u00f3n\u2014. M\u00e1s callado. M\u00e1s\u2026 cuidadoso. S\u00e9 que la vida aqu\u00ed no ha sido f\u00e1cil. S\u00e9 lo que signific\u00f3 crecer bajo la mirada de Ernesto. Si hay algo que te pesa, algo que te asusta\u2026 puedes hablarme. No estoy aqu\u00ed para juzgarte. Estoy aqu\u00ed porque te quiero. Porque esta familia te quiere.<\/p>\n<p>Ninel sinti\u00f3 el nudo en la garganta. Quiso hablar. Quiso decirlo todo. Pero el miedo todav\u00eda era m\u00e1s fuerte. Solo asinti\u00f3, murmur\u00f3 un \u201cestoy bien\u201d y termin\u00f3 el trabajo con las manos temblando.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, cuando la casa ya dorm\u00eda, Daniela subi\u00f3 las escaleras. No era costumbre suya invadir las habitaciones, pero algo en el silencio de Lenin la inquietaba. Toc\u00f3 suavemente la puerta de su cuarto. No hubo respuesta. Empuj\u00f3. La puerta no estaba con pestillo.<\/p>\n<p>La luz de la luna entraba por la ventana y ba\u00f1aba la cama. Ninel estaba sentada sobre las s\u00e1banas, vestida solo con la braga de sat\u00e9n marfil y el baby-doll de encaje azul medianoche que hab\u00eda comprado aquella tarde. El cabello suelto, los hombros desnudos, los senos apenas marcados bajo la tela trasl\u00facida. Al escuchar el chasquido de la puerta, se lanz\u00f3 bajo las s\u00e1banas con un movimiento desesperado, cubri\u00e9ndose hasta la barbilla, el coraz\u00f3n lati\u00e9ndole tan fuerte que temi\u00f3 que se escuchara en toda la casa.<\/p>\n<p>Daniela se detuvo en el umbral. El aire se volvi\u00f3 denso. Cerr\u00f3 la puerta tras de s\u00ed con cuidado y se acerc\u00f3 a la cama con pasos lentos.<\/p>\n<p>\u2014Lenin\u2026 \u2014susurr\u00f3.<\/p>\n<p>Ninel no respondi\u00f3. Solo temblaba bajo las s\u00e1banas. Daniela se sent\u00f3 en el borde del colch\u00f3n, sin tocar todav\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014No tienes que esconderte de m\u00ed \u2014dijo, la voz baja, sensible, responsable\u2014. Vi la ropa. Vi c\u00f3mo te mirabas. Y no estoy aqu\u00ed para arrancarte secretos. Estoy aqu\u00ed porque te vi crecer entre gritos y silencios, y no quiero que ahora te ahogues en otro tipo de miedo. Si hay algo que necesitas\u2026 si hay algo que sientes\u2026 puedes confiar en m\u00ed. No te voy a empujar. Solo quiero que sepas que no est\u00e1s sola.<\/p>\n<p>Ninel asom\u00f3 apenas los ojos por encima de la s\u00e1bana. Las l\u00e1grimas ya le corr\u00edan por las mejillas.<\/p>\n<p>\u2014Tengo miedo \u2014confes\u00f3, la voz rota\u2014. Miedo de que me vean. Miedo de que me odien. Miedo de que me quiten esto\u2026 esta piel que por fin siento m\u00eda.<\/p>\n<p>Daniela extendi\u00f3 la mano y le acarici\u00f3 el cabello con una ternura infinita.<\/p>\n<p>\u2014He notado cambios \u2014admiti\u00f3\u2014. Tus ademanes. La suavidad de tu piel. La forma en que evitas ciertos contactos. No necesito que me muestres m\u00e1s de lo que quieras. No necesito ver todo. Solo necesito que sepas que, pase lo que pase, yo estoy de tu lado. Que esta casa puede ser un refugio y no una jaula. Que puedes confiar en m\u00ed con lo \u00edntimo, con lo que duele, con lo que deseas. No te voy a presionar. Pero tampoco voy a mirar hacia otro lado mientras te ahogas en silencio.<\/p>\n<p>Ninel solt\u00f3 un sollozo contenido. Se dej\u00f3 abrazar a trav\u00e9s de la s\u00e1bana, sintiendo el calor de Daniela, la seguridad de alguien que no exig\u00eda explicaciones completas, solo presencia. Esa noche, por primera vez en mucho tiempo, el secreto no pes\u00f3 tanto. El fin de semana se acercaba. La venganza se acercaba. Y, por primera vez, Ninel no estaba completamente sola en la penumbra.<\/p>\n<p>Diario de Lenin<\/p>\n<p>Hoy exist\u00ed.<\/p>\n<p>No como el fantasma que se esconde detr\u00e1s de sudaderas tres tallas m\u00e1s grandes, sino como la mujer que siempre hab\u00eda latido bajo mi piel. Camin\u00e9 por las calles con el sat\u00e9n h\u00famedo entre los muslos, la minifalda roz\u00e1ndome las piernas, el aire fresco subiendo por debajo de la tela como una caricia que ya no necesitaba pedir permiso. Sent\u00ed las miradas de los chicos detenerse en mis caderas, subir por mis muslos, clavarse en el relieve de mis senos bajo el bralette. No era el desprecio al que estaba acostumbrada; era deseo, curiosidad, un hambre silenciosa que me hizo temblar de miedo y de algo m\u00e1s caliente, m\u00e1s vergonzoso, m\u00e1s vivo. Ra\u00fal me bes\u00f3.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n me toc\u00f3 y me mir\u00f3 como se mira a una presa deseable. Jos\u00e9, el mismo que me defendi\u00f3 en los pasillos, me coquete\u00f3 sin saber qui\u00e9n era y, cuando Mary le revel\u00f3 la verdad, no huy\u00f3: me llam\u00f3 hermosa. El nombre Ninel naci\u00f3 de mi propio nombre le\u00eddo al rev\u00e9s y, por primera vez, sent\u00ed que no era un disfraz, sino el reverso de lo que siempre hab\u00eda sido. Escond\u00ed las prendas bajo el colch\u00f3n como un tesoro sagrado. Daniela me encontr\u00f3 vestida solo con el baby-doll y, en lugar de juzgarme, me ofreci\u00f3 su presencia sin exigir que le mostrara todo.<\/p>\n<p>Hoy aprend\u00ed que el cuerpo que habito ya no es solo un secreto que proteger: es una verdad que camina, que desea, que puede ser tocada y que, por primera vez, se atreve a reclamar m\u00e1s tiempo, m\u00e1s d\u00edas, m\u00e1s vida.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67864\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67864\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ninel solt\u00f3 un sollozo contenido. Se dej\u00f3 abrazar a trav\u00e9s de la s\u00e1bana, sintiendo el calor de Daniela, la seguridad de alguien que no exig\u00eda explicaciones completas, solo presencia. Esa noche, por primera vez en mucho tiempo, el secreto no pes\u00f3 tanto. El fin de semana se acercaba. La venganza se acercaba. Y, por primera vez, Ninel no estaba completamente<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_67864\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"67864\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":33375,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-67864","post","type-post","status-publish","format-standard","category-transexuales"],"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":76,"today_views":76},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33375"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67864"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67865,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67864\/revisions\/67865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}