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Erotismo y Amor

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Jaque mate (Parte 2 de 8)

Nora se siente seductora y seducida, una cena romántica, Gustavo comienza la partida y la arrincona con preguntas que ella no quiere responder
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  • 3.884
  • 9,40 (5 Val.)

Amor y odio (Parte 4 de 5)

La tarde fue rara para mí, ellas hablaban demasiado entre ellas, por lo bajo, reían, y no me sentía parte de ese juego, noté que algo tramaban y si algo sabía era que no debía entrometerme en secretos de mujeres, y menos si no me invitaban, como fuera solo verlas se me hacía muy sexi
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  • 3.807
  • 9,57 (7 Val.)

Jaque mate (Parte 1 de 8)

Como en una partida de ajedrez, un jefe acorrala psicológicamente a su empleada, comiendo una a una sus piezas, con un solo objetivo, llevarla a la cama, pero... ¿podrá dar jaque mate?
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  • 4.774
  • 9,80 (10 Val.)

Amor y odio (Parte 3 de 5)

Caminando con apuro fuimos a su habitación, estaba enceguecido, enfurecido, la puse en cuatro patas sobre la cama, levanté su vestido, ante mis ojos quedó su hermoso culo apenas protegido por una diminuta colaless negra, saqué el cinto de mi pantalón lo tomé en mi mano y le di un cintazo
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  • 4.766
  • 9,86 (14 Val.)

Amor y odio (Parte 2 de 5)

Al fin apareció envuelta en risas, enfundada en un ajustado vestido rojo que exageraba su imponente trasero, estaba hermosa, como diablos podía ser tan bella. Pero no estaba sola, otro tipo estaba en mi lugar, parecían muy felices, y el caballero era apuesto, joven, y solo me dio bronca
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  • 4.557
  • 9,53 (15 Val.)

Esta minifalda y estas botas las visto sólo para ti

Yo le gustaba. Estaba con él en una habitación a solas. Me había desmayado por un beso de él. Y además estaba vestida como a él le gustaba. Estaba a su merced. Podía hacerme lo que quisiera. Y estaba convencida de que sus manos eran privilegiadas
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  • 4.516
  • 7,33 (3 Val.)

Pasión a escondidas, el amor sin rostro

Como en un cuento de hadas, ella fue por ese príncipe azul, una gran fiesta, rostros ocultos, se enamoró de sus ojos, un hombre único entre tantos, pero un final imprevisto cambiará las cartas en este juego de seducción
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  • 3.274
  • 9,33 (12 Val.)

La carta, el fin de un amor (parte 1 de 3)

Un hombre ciegamente enamorado de su mujer, un día lo perdería todo, sin saber porque el tiempo le traería una carta, una carta que le dejará descubrir muchas cosas de su pasado, un pasado que ignoraba
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  • 3.929
  • 9,93 (15 Val.)

Tambores y cornetas

Mi marido y yo íbamos a desfilar en una procesión de Semana Santa un jueves por la noche cuando, sin esperarlo, nos entregamos a otros quehaceres
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  • 4.677
  • 9,20 (10 Val.)

Cuestión de tamaños

Él me miraba como mira un lobo a una oveja, y yo no intentaba provocarlo, es que soy bastante culona y tengo pechos grandes y debía usar un uniforme rojo furioso de la oficina de trajecito y pollera a media pierna que me hacía ver demasiado llamativa, pero no podía hacer nada, todos usaban uniforme
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  • 8.213
  • 9,51 (35 Val.)

Penélope, la mujer ideal (Final)

Ella tomó con suavidad una de mis manos y la apoyó en su pecho izquierdo, al que palpé con delicadeza, para susurrar, Quiero que me hagas el amor, acá, ahora
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  • 5.038
  • 9,70 (20 Val.)

Penélope, la mujer ideal (Parte 2 de 3)

No pude solo que volver a embriagarme con su figura, tenía un top blanco cortito sin hombros, apretado, dibujando sus tetas perfectas, marcando sus pezones, como siempre su vientre desnudo con su cintura avispada, unas calzas negras con corte que simulaban ser un pantalón con cierre dorado
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  • 4.089
  • 8,89 (9 Val.)

Penélope, la mujer ideal (Parte 1 de 3)

Fue entonces cuando mi vida cambió, cuando mi corazón se paró de golpe, cuando todo lo que estaba en orden quedó patas para arriba, un ser angelical salió desde una de las habitaciones, de curvas exageradas y formas voluptuosas, era perfecta, perfecta por donde la mirase, no tenía nada que cambiarle
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  • 8,73 (11 Val.)

Fundiéndonos en un sólo cuerpo

Te pido que te vuelvas, una vez boca arriba me vuelvo a quedar exhorto con la visión de tu cuerpo
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  • 9,25 (4 Val.)

La chica, la pelirroja

Horas más tarde, en una habitación de una pensión barata, le chupé su gruesa polla hasta que eyaculó en mi lengua
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  • 5.198
  • 10,00 (10 Val.)

Tu placer, mi descanso

El dar placer a una mujer es el mayor de mis placeres
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  • 9,39 (33 Val.)

Un chalet en la serranía

El calor de sus cuerpos venció sus voluntades. Primero, Eliana se tumbó sobre el hijastro; luego, él despertó oyendo su nombre: Bruno. Más tarde, el camisón de Eliana cayó sobre su almohada
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  • 9.901
  • 9,46 (35 Val.)

Un recuerdo con Nadia

Ocho años que estuvimos casados y que a pesar que siempre me salían excusas para otras aventuras, mi mujer siempre tenía la aventura para mantenerme ocupado
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  • 9,80 (15 Val.)

Seduciendo con imaginación

Una mujer madura toma la iniciativa para reavivar el mundo de eros con su marido
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  • 9,53 (19 Val.)

El día siguiente a San Valentín

Todavía no había amanecido cuando desperté sobresaltada. Una pesadilla. Miré a mi esposo. Su torso musculado, su ombligo alargado. Levanté la manta y vi su polla dormida. No dudé ni un momento
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  • 9,51 (39 Val.)
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