Intercambio con un ex (1)
Para aquel entonces Marcos colaba con facilidad sus dedos en mi húmeda argolla, la recorría muy despacio, entraban y salían de ella, rozaban mi clítoris, se impregnaban de mis fluidos, gemía de una forma suave. Si no hubiera sido porque en el interior los gruñidos de José y Claudia enmascaraban los míos, hace ya tiempo que nos hub...