INICIO » País » Chile

Relatos Eróticos

Chile

de 16 «

La pertenencia (27): La visita

Muchas cosas se anuncian
  • 9
  • 1.306
  • 8,50 (4 Val.)

La tía Ana tiene sus necesidades

Ella se quedó helada y sin decir nada tomé su mano y la llevé a mi bóxer. Ella solo hizo una sonrisa de aprobación así que me acerqué a ella y la besé, beso que respondió tímidamente
  • 6
  • 30.370
  • 9,70 (43 Val.)

Cuál es el límite de una madre

Su olor me tenía embrujada, me sentía en las nubes, frotaba mi rostro contra su pecho, sintiendo como había crecido mi bebe, no pensaba en nada más, solo quería acariciarlo
  • 12
  • 28.831
  • 9,66 (56 Val.)

Esta minifalda y estas botas las visto sólo para ti

Yo le gustaba. Estaba con él en una habitación a solas. Me había desmayado por un beso de él. Y además estaba vestida como a él le gustaba. Estaba a su merced. Podía hacerme lo que quisiera. Y estaba convencida de que sus manos eran privilegiadas
  • 14
  • 4.353
  • 7,33 (3 Val.)

Una carrera inesperada

Todo comenzó la madrugada de un sábado, en ese tiempo trabajaba en el taxi. A las 3 de la madrugada, estaba esperando pasajeros a la salida de unos pub por el lado de calle Brasil, cuando se acercan dos mujeres las que me piden que las lleve, venían bien pasadas de copas
  • 6
  • 8.988
  • 8,68 (28 Val.)

Domadas en el crucero

Debo admitir que me dio cierto reparo el tener a una mujer entre mis piernas, pero me dejé llevar por la calentura del momento, la cual también influyó en la mamada que le hacía a Kevin quien follaba mi boca como si fuera un culo, sosteniéndome por el cabello con firmeza
  • 32
  • 9.964
  • 9,18 (28 Val.)

Cita a ciegas (Segunda parte)

Le devolví la mirada, más caliente aún y comencé a besar sus caderas y a pasar mi lengua jugosa por entre sus muslos, haciendo círculos, chupando y mordisqueando y veía cómo sus ojos estaban expectantes porque yo tomara pronto el objetivo principal
  • 5
  • 5.904
  • 9,29 (17 Val.)

Cita a ciegas (Primera parte)

Conocer a alguien con quien sólo has hablado por teléfono o por chat es una cosa. De ahí a concretar la posibilidad de verse en persona existe un abismo de distancia. Pensar en encontrarse con un loco, psicópata o implemente con alguien que no te atraiga y perder el tiempo o que tú no le gustes
  • 6
  • 7.600
  • 9,07 (14 Val.)

Esclava de los compañeros de trabajo de mi hijo (II)

Ya saben cómo me convertí en la esclava sexual de los compañeros de mi hijo, ahora sabrán como continúa esta historia
  • 8
  • 8.892
  • 9,11 (28 Val.)

Me indujeron a ser esclava (II)

Tomo mi cabeza por los pelos, y la dirigió hacia su verga, la cual aún estaba un poco erecta, y bastante húmeda. Se veían goterones de semen mezclado con jugos recorriéndola hasta sus bolas
  • 29
  • 8.362
  • 8,00 (4 Val.)

Esclava de los compañeros de trabajo de mi hijo

Les dije que lo haría, siempre y cuando mantuvieran al margen de todo a mi hijo, no quería hacerle pasar por la humillación de saber que sus compañeros de trabajo me usaban a su antojo
  • 7
  • 24.009
  • 9,63 (41 Val.)

Rico despertar

Desnuda sobre la cama, sin cubrir mi cuerpo con nada, la cortina se abría dejando entrar el tibio aire desde afuera para refrescar mi desnudez, así me dormí
  • 1
  • 8.981
  • 9,46 (26 Val.)

Seduciendo con imaginación

Una mujer madura toma la iniciativa para reavivar el mundo de eros con su marido
  • 4
  • 4.285
  • 9,53 (19 Val.)

Relato erótico de maduras: Mi joven vecino me folla

Como es fácil imaginar la boca se me hizo agua en ese mismo instante, y yo creo que se me abrió no sé si de la sorpresa o de las ganas que tenía de comerme y saborear aquél pedazo de carne absolutamente enorme
  • 16
  • 35.079
  • 9,36 (66 Val.)

Espiando a mis padres

En la puerta de la habitación quedaba una gran rendija por la cual se podía ver directo a la cama, en ella estaban mamá y papá, él sentado sobre la cama con el torso desnudo y mi madre recostada sobre la cama
  • 4
  • 21.531
  • 9,59 (27 Val.)

Me indujeron a ser esclava sexual (I)

Debo admitir que el magreo de mis tetas aumento mi excitación. Sentía como mis piernas temblaban un poco a cada paso que daba, producto del cosquilleo que sentía en mi entrepierna
  • 28
  • 16.750
  • 9,74 (23 Val.)

Mi suegro me hizo su esclava (V)

Me acerqué a su miembro erecto, lo tomé con una mano y lo metí en mi boca; sentí asco de nuevo, pero sabía que no podía desobedecer, así que me aguanté las arcadas y empecé a chuparlo como a él le gustaba
  • 26
  • 34.866
  • 9,73 (55 Val.)

¿Qué tan fiel es tu pareja? (Capítulo 1): Christina

Christina vive escapando de la rutina, lo que por casualidades le lleva a un nuevo mundo de aventuras donde tendrá que mostrar que no existe hombre fiel, cuanto menos no con ella enfrente
  • 11
  • 5.562
  • 9,17 (6 Val.)

Soy la exclava sexual de mi yerno

Me sorprendí y me aterroricé, esto era aún peor de lo que temía, estaba tan impresionada que no podía reaccionar. Mi yerno, el esposo de mi difunta hija, un hombre mucho más joven que yo, y quien siempre me respetó, ahora acariciaba mis senos. Jamás hubiera imaginado aquello
  • 12
  • 11.000
  • 9,71 (28 Val.)

La isla de los placeres mortales

Es una novela básicamente de aventuras, escrita en tercera persona, donde se mezcla la realidad con la fantasía llevada más allá del erotismo, donde las pasiones de sus personajes los hacen transgredir todo orden de normas legales, sociales, éticas y sobre todo morales en busca del sexo
  • 114
  • 6.767
  • Sin valorar (0 Val.)
de 16 «